Sé que no debería poner esto aquí, sino que comenzar con el capitulo y ya. Pero como el argumento de la historia no la tiene muy clara, prepare un resumen más largo. En el sumary no alcanza nada…

Después de pasar por una decepción amorosa, Hermione no creía poder volver a confiar en ningún otro hombre más. En los únicos que confiaba eran en sus amigos, entre ellos, Harry. Pero pronto se ira dando cuenta como tras aquel hombre individualista y reservado hay alguien apasionado, preocupado y tierno. Hermione no quería nada a medias, no otra vez, pero al parecer ésa es la única alternativa que Harry le ofrecía, su trabajo y su deber estaban por sobre las demás cosas, pero ella no le entregaría a nadie su corazón a menos que obtenga la devoción que ella espera, y que tan alejada ve.


Por la mañana Harry no sabía si quería seguir durmiendo, o ir a darse una ducha fría. Hace mucho tiempo que no odiaba el despertar como ese día. Se sentía vulnerable, irritable y cansado. Sí, decidió, no había nada mejor en esos momentos que una ducha fría.

La noche pasada había entrado con sumo cuidado a su casa, era tarde y no quería asustar, o en el caso de que esté acostada, despertar a Hermione. Y después de percibir que Hermione estaba en su reciente habitación, fue a visitarla y comprobar su estado. Grave error.

Sus suaves curvas se traspasaban a través de las sabanas, y su rostro dormido era la escultura de un ángel. Maldito el idiota que la hizo sufrir, no podía concebir como era que hubiera un ser tan estúpido en la tierra como para rechazarla, o mas aún, engañarla. Eso si, tenía que agradecer al cielo de que Hermione se dio cuenta a tiempo de la clase de bastardo que era. La idea de Hermione en los brazos de otro le producía escalofríos.

Cuando ya estaba vestido, contemplo la hora y supo que se había retrasado. Ayer por la noche había estado cazando y no le había resultado tan fácil como en otras ocasiones. Había una ola de destrozos, asesinatos y robos que Harry hasta el momento había sabido llevar. Pero hace unos días se enteró que cada uno de los arrestados no mostraba signo de recordar nada de lo que habían hecho, parecían desorientados, incluso más que el mismo Harry. La agencia había llegado a la conclusión de que se trataba de una conspiración. Ahora bien, algunos pensaban que estaban engañándolos y otros de que alguien más estaba tras esto. Pero lo que Harry percibió es que los arrestados eran inocentes, él lo sabía. Y si ese era el caso entonces hasta el momento había hecho todo mal, culpando y asesinando a inocentes. El pensamiento lo llenó se ira, no iba a descansar hasta encontrar el responsable de todo esto.

Llegó a la cocina y vio a Hermione preparando unas tortillas. El exquisito aroma lo llenó y hubiera cedido a comer si no estuviera tan apurado. La costumbre de tomar sólo un café y comerse un pan en esos momentos le parecía absurdo, no obstante era lo que tenía que hacer.

- Buenos días - dijo - ¿que tal amaneciste en tu primer día?

- Muy bien - puso la comida en la mesa y se sentó - con mucha energía. Hoy comenzaré a visitar algunos lugares. Necesito encontrar trabajo.

- Comienza por nosotros - sugirió Harry - por tu expediente seguro encuentras trabajo al primero que vallas. Seria un honor tenerte con nosotros.

- ¿De veras?¿Crees que me acepten? - preguntó ilusionada

- Por supuesto. Hay muchos aurores, pero pocos especializados como tú.

- Seguro tú eres uno de los mejores - bromeó

- No lo dudes - de pronto Harry se vio tomando una tortilla, y al momento después la mermelada. ¡Al diablo!, no le haría mal tomar por alguna vez desayuno como se debe.

Charlaron por un momento, Hermione le siguió sirviendo café y otros bocadillos que había preparado. Recordaba que su amiga nunca le había ido bien con la cocina, pero ahora ella estaba ahí preparándole manjares que no disgustaba por años. Harry había vivido solo todo éste tiempo. Se consideraba una persona ocupada y no podía darse el lujo de prepararse comidas exóticas, ni mucho menos ir a comer a otro lado.

Le contó a Hermione la situación por la que pasaba. Como era que Londres de repente se había vuelto inseguro. Como ellos creían en un principio que todos eran hechos individuales pero ahora estaban seguros de que se trataba de una emboscada ¿para qué? No lo sabía. Pero las circunstancias no se mostraban muy sublimes.

- ¿Hay algún sospechoso? - preguntó Hermione - es decir, alguien que los arrestados compartan recuerdos.

- Unos cuantos. Pero al parecer algunos se pusieron de acuerdo para crear un personaje, con la esperanza de que los dejemos libres. Yo aún no se que creer

- ¿Cuál es su nombre?

- Jason. No sé sabe nada más.

- Si ese fuera el caso, si en verdad los prisioneros escucharon ese nombre… no creo que el responsable de todo esto haya dejado libre su nombre para que lo escucharan, aunque después haya tenido la intención de que nadie lo recordara.

- Lo mismo pensamos. Lo que nos deja exactamente iguales, ya que el dato es completamente inútil aparentemente.

- ¿Cuál es el hechizo que usan para hipnotizarlos?

- Aún no lo sabemos. Podrían ser muchos - bebió el resto de café rápidamente - pero ya hay alguien trabajando en eso. Es todo tan reciente, sin embargo, cuando estemos bien organizados van a ver - se levantó con brusquedad - gracias por el desayudo, estaba exquisito. Debo irme ya, adiós.

- Estaré por ahí en una horas - alcanzó a decir Hermione, y ver como éste le guiñó un ojo antes de desaparecer.

Hermione le mandó un mail a Jessica, donde le explica que ella se encontraba bien e hizo un pequeño resumen de cómo a sido su corta estancia en su país natal. También tenía la esperanza de que ella le respondiera contándole como han estado las cosas desde que ella se fue y si sabía algo de Damián. En cierto modo Hermione no quería saber nada de él, quería borrarlo de su memoria, como si nunca hubiese formado parte de su vida, pero la curiosidad era más grande. No es que todavía le importase lo que hiciese, pero quería saber cual había sido su reacción en el momento que sé entero de que lo había dejado, y a los momentos después.

Se vistió con intención de encontrar trabajo, iría al departamento de Harry y sabía que se encontraría con más de algún conocido. Lo que más quería era demostrar lo capaz que era en su labor. Toda su vida había tenido el propósito de convertirse en alguien respetable y quería comenzar con las mejores energías. Y lo que le había contado Harry le había dado unas ganas enormes por poder ayudar, ya.

- ¿Hermione Granger? - la aludida escucho su nombre del otro lado del teléfono, y se puso levemente incomoda. La secretaria le confirmó con un rápido sí - Hágala pasar, por favor.

Hermione siguió las indicaciones que le había dado la secretaria, y al llegar al segundo piso vislumbró a Neville Longbottom. Una quietud la invadió al ver una cara conocida. Conversaron un breve momento, Neville era el encargado de distribuir y organizar el departamento.

- Bueno, tú sabes como soy - dijo avergonzado - no sirvo para andar persiguiendo malhechores. Para eso están Ron y Harry que lo hacen muy bien.

- Cada uno con lo suyo, Neville. Y por lo que parece lo has hecho muy bien. He escuchado que es una de las agencias mas privilegiadas de Inglaterra.

- También está la de Malfoy, aunque tienen otras doctrinas.

- Malfoy sólo lo hace con fines de lucro. No creo que lo haga por la seguridad de los demás.

- Dicen que ha cambiado.

- Lo dudo. Y si es así debe ser muy poco - dijo Hermione sin esconder el tono molesto al recordar al mocoso engreído de Draco Malfoy, que en el pasado le había hecho la vida imposible. - ¿y Harry?¿no está aquí?

- No. Hubo problemas - el semblante de Neville se ensombreció - tuvo que salir rápidamente. Él y unos tres más.

- Oh - a Hermione se le encogió el pecho - ¿es…muy…corre peligro?

- No te preocupes - Neville había percibido su preocupación - él sabe lidiar con esto. Está acostumbrado. Seguramente es lo mismo de siempre.

Hermione recorrió el lugar, buscando el puesto donde trabajaba Harry. Se detuvo al reconocer una fotografía donde aparecía un joven cuarteto vital y sonriente. Hermione recordaba ese día, se trataba justo de un día antes de irse a América. Todos estaban algo cambiados, excepto ella claro. Ron estaba mas serio, se notaba en su semblante. Harry ya no estaba tan pálido ni delgaducho, y Ginny ahora era toda una mujer

- ¿Piensas trabajar con nosotros? - Neville interrumpió sus pensamientos

- Esa es la idea - respondió - acabo de solicitar empleo antes de pasar a saludar - se sentó en la silla de Harry - Espero que me acepten - dijo comenzando a intrusear.

- La verdad no niego que somos muy selectivos a la hora de escoge a nuestros empleados. Pero tengo la certeza de que tú formaras parte de éste equipo.

- Gracias. Yo también lo espero.

- ¿Y piensas trabajar en terreno o eres mas de oficina como yo? - sonrió Neville

- Me titulé de abogada. Puedo atender cualquier problema que haya y además salir a combatir. La idea era no tener restricciones - Hermione se sorprendió cuando abrió un pequeño cajón de escritorio y encontró una fotografía suya enmarcada. La tomó y algo extraño la invadió al pensar en que Harry tenía una foto de ella tan guardada. Pero algo parecido al la decepción tomó su lugar cuando vislumbró una foto de Ginny en el mismo cajón donde estaba la de ella. Entonces pensó que tal vez aquel puesto no era de Harry, sino de Ron.

- ¿De quién es éste escritorio? - preguntó

- De Harry - respondió simplemente éste

Hermione tomó la foto y la examinó por todos lados para que Neville la pudiese ver

- ¿Ginny y Harry tienen algo? - preguntó con naturalidad

- Bueno, ellos... - pero antes de que él pudiera seguir hablando, fueron interrumpidos por un hombre que entró jadeando y maltratado. Sus ropas estaban levemente rotas y con algunas machas de sangre. Pero lo que mas resaltaba era su desorden y su cobertura de polvo. Hermione temió lo peor de inmediato. Después de que el hombre demoró segundos en tomar el aire, hablo.

- Ellos…son muchos. Tomaron mi varita…tuve que salir de ahí. - Neville se puso de pie rápidamente y fue hasta donde él.

- ¿Dónde se encuentran?

- A… a unas cinco cuadras de aquí. No muy lejos…en ese antiguo edifico donde dan obras de teatro.

Neville comenzó a llamar a diferentes personas. Les comunico lo que pasaba y quedaron de acuerdo en ir todos a ayudar. Hermione bendijo el no haberse puesto tacones ese día, pero el nerviosismo que sentía no ayudaba en lo absoluto. Se sintió inútil sin hacer nada, hace tiempo que no enfrentaba algo así y odiaba el miedo que sentía. Pero nada de eso importaba, Harry estaba casi solo combatiendo con quizá cuantos otros más. La idea le pareció devastadora, habían perdido mucho tiempo y puedo que lo tenga que lamentar.

- Hermione, te avisaremos que sucedió en cuanto podamos

- ¡Espera! - gritó Hermione cuando vio que Neville iba a desaparecer sin ella - no pienso quedarme aquí. Debo ir. Llévame.

- No puedo…tú no puedes ir a una misión. No estás autori…

-¡Al diablo con eso! Me llevas y no sigamos perdiendo el tiempo.

- Es tú responsabilidad

- ¡Lo sé, maldita sea!¡vamos!

Neville no dijo nada más y desaparecieron. Cuando volvió a abrir los ojos, tenía delante un edificio aristocrático. No concebía como un lugar así era sede de una batalla a muerte en esos momentos. Comenzó a correr detrás de Neville y empezaron a disminuir la velocidad a medida que los ruidos se hacían más fuertes. Cuando ya tenían plena certeza de donde estaba, Hermione miro a su alrededor para contemplar que ya no estaba solos, sino que un escuadrón completo había llegado en su ayuda y se estaban preparando para atacar. Asomo su cabeza para ver la batalla y le pareció lo más terrorífico cuando vio que en escenario había como veinte hombres encapuchados tirando hechizos por doquier. Detrás de los asientos estaban algunos aurores protegiéndose. Por mas que Hermione intentó localizar a Harry no pudo, y justo cuando se percató que uno de los enmascaro reparó en ella por intrusa, el batallón salio del escondite y comenzó a contraatacar. De inmediato todos prestaron atención en ellos, pero Hermione no participo en la batalla por que fue a colocarse detrás de los asientos y gatear para avanzar con velocidad. Debía encontrar a Harry, puede que esté herido, o aún peor que eso.

Después de lo que le pareció una eternidad buscando, vio a Harry en medio de la batalla. Bien, no estaba herido aparentemente. Comenzó a ponerse de pie con la intención de ir a luchar, cuando ve una figura oscura tomarla y ponerle la varita en el pecho, siente una risa burlona y se prepara para lo que creía era el final. Cerró los ojos fuertemente y de repente siente un golpe en todo su cuerpo y como el peso del encapuchado la va votando. Entonces entiende que está petrificado. Alguien la había salvado.

- Es hora de que estés mas atenta, sangre sucia - vio el rostro de Malfoy mirándola con altanería - no desearas ser un estorbo ¿cierto? - le sonrió y desapareció. Hermione estaba perpleja, pero Malfoy tenia razón, es hora de ser mas útil.

Comenzó a luchar cuerpo a cuerpo, recordando las palabras de Harry, ellos no estaban en si, no podía hacerles daños. La mayoría de los aurores los dejaba inconsciente, desmayados o petrificado, pero Hermione contemplo horrorizada de que cuando uno caía, el otro lo iba a restaurar. Se estaban dando cuanta que tenían ventaja y aprovecharon al darse cuenta de que no los podían lastimar. Hermione comenzó a creer que no merecían la piedad que le estaban dando, pero Harry estaba gritando las ordenes de que no les hicieran daño.

- ¡No seas idiota, Potter!¡Si ellos quisieran matarte no lo dudarian! - gritó Malfoy

- ¡Claro que no!¡si tuvieran voluntad propia ya lo hubieran hecho!¿no te parece? - Harry estaba comenzando a desesperarse. En poco tiempo todos van a querer acabar esto de una manera sencilla y él no lo podía permitir - ¡No van a matar a nadie!¡y nosotros tampoco!

- ¡Tu no me das ordenes!¡y por lo que a mi respecta no voy a dejar que esto se alargue demasiado! - después de pronunciar las palabras, Draco lo miro con claro signo de advertencia en su ojos y Harry se preparo para recibir el ataque por la espalda.

Vio como Draco cayo lejos y supo que a él le tocaba lo mismo, pero no paso nada. Se dio vuelta y encontró a Hermione con la varita en alto, prueba que había derribado al hombre que estaba a sus pies. El asombro de verla se transformo terror cuando se dio cuanta a lo que se exponía.

- ¿Qué haces aquí, Hermione? - gruñó

- No es momento para hablar, Harry.

- Vete

- No - dijo firme

- ¡Maldita sea! Hermione…no puedo…no puedo estar tranquilo si tú estas en plena batalla. Si te llega a pasar algo

- No me pasara nada - le corto - puedo defenderme

- ¡Harry! - grito un hombre desde lejos - será mejor que vengas ¡rápido!

- Vete, Hermione - suplicó

- Será mejor que te apures

Harry se fue corriendo no sin antes mirarla con una suplica dibujada en su rostro. Hermione siguió combatiendo, pero el número de hostiles había aumentado. Estaban por todas partes.

- ¡Aquí está! - gritaron e inmediatamente tres hombres la rodearon. Hermione intento defenderse pero fue inútil. La sujetaron entre dos y el tercero le quito la varita - Esto le va a gustar ¡oh si! Le va a encantar.

- ¿Qué hacemos con los demás? - preguntó el otro hombre

- Déjalos, no me importan. Que el salvador del mundo mágico haga lo que les plazca con ellos.

- Pero Jason quería que…

- No importa. Toma a la chica y larguémonos

Hermione comenzó a gritar y patalear pero nada servia. La condujeron hasta cerca de la entrada y el aparente líder les ordenó que los dejaran solos. Hermione aprovecho el momento de distracción para correr, intentó pegarle cuando la atrapó y mientras subía por las escaleras sintió como le tomaban una pierna y tiraban de ella. Hermione se vio en los brazos de aquel hombre. La sujetaba con fuerza hasta hacerle daño.

- Mocosa insolente - masculló - ahora sabrás lo que es bueno - con un rápido movimiento el hombre se saco la capucha, la tiro al suelo, y llevo sus labios hasta los de ella.

Hermione ahogó un grito al sentir sus labios encimas de los de ella. Él la besó con brusquedad y cuando intentó profundizar el beso Hermione le mordió el labio inferior con fuerza. La soltó de un golpe, pero inmediatamente la arrinconó contra la pared con tanta fuerza que la dejo sin aliento. Arrancó con brutalidad los primeros botones de su camisa, y él contemplo los pechos desnudos con desfachatez.

- Quien diría que una mujer como tú tendría estos atributos - presionó unos de sus pechos con fiereza y comenzó a lamer su cuello. Hermione pataleó y sollozó, sentía que cada articulación le latía hasta producirle un dolor insoportable. Estaba desesperada, intentó forrajear y le dio fuertes golpes en la espalda.

- Pequeña zorra

- ¡Suéltala! - rugió. Hermione giró para mirar a Harry que se iba acercando lentamente con la varita en alto - Suéltala inmediatamente si no quieres sufrir una muerte peor de la que te espera - el hombre miro hacia todos lados y se vio rodeado de aurores amenazando con sus varitas.

Dejo caer a Hermione de una sola vez. El expelliarmus de Harry lo tiró lejos y los demás fueron a detenerlo. Harry se arrodillo rápidamente al lado de Hermione.

- Hermione, cariño… mírame - ella aún sollozaba. Se sentía tan inútil. Abrazó a Harry con fuerza, temiendo que desapareciera - tranquila, tranquila, ya todo paso ¿Cómo te encuentras? - Hermione intento reincorporarse, pero se vio expuesta al descubrir que sus pechos estaban al descubierto. Harry la miró, y ella sintió temor al ver la ira en sus ojos - Maldito canalla - musitó mientras se sacaba su chaqueta y cubría a Hermione - disfrutare matándolo.

- Harry, yo… - Hermione sentía que pronto se le iba a cortar la voz - lo…lo siento

- Nunca debiste haber vendido ¡nunca! Si algo te sucede yo… -sacudió la cabeza - ¿puedes ponerte de pie? - Hermione se iba a levantar cuando sintió un fuerte dolor en su tobillo derecho, el mismo por donde aquel bastardo había tirado de ella.

- No puedo, Harry. Mi pie… me duele - lo intentó de nuevo pero fue en vano. Harry se acomodó y la tomó en brazos sin problemas.

- Así está mejor - se aproximó donde estaban los demás y dejo a Hermione en una banca. - espera un momento - Harry fue hasta aquel hombre que estaba semiconsciente

- Zabini - murmuró - vas a soltarlo todo, maldito cobarde. Y vas a cooperar¡por tu bien que vas a cooperar! - luego lo agarró del cuello y lo levantó - ¿entendiste? - Zabini asintió con una risa sarcástica. La ira de Harry aumentó y la descargo toda sobre él con un puñetazo en pleno rostro. Harry lo miro caído y se sintió sólo un poco más satisfecho - nunca mas te vuelvas a acercar a ella. - fue hasta Hermione nuevamente.

- ¿Qué pasó con los otros?

- Ellos estarán bien. Ya está todo controlado y con la ayuda de Zabini vamos a descubrir todo éste misterio.

- No lo había reconocido - Harry la miro lleno de sentimientos. Tomo las manos de ella y las besó

- Jamás te volverá a hacer daño - la tomó en brazos con delicadeza

- ¿A dónde vamos?

- Te llevaré a curarte las heridas, y después nos iremos a casa - aproximo su rostro al de ella y le dio un besó en la frente, en esos momentos, con el corazón palpitando con ferocidad, Hermione se dio cuenta de algo.


Siento la demora, la verdad no creía que estas cosas fueran tomar tanto tiempo. Elegí un mal momento para publicar la historia, pero si tienen paciencia podrán seguir bien. No espero demorarme siempre meses en publicar, no, esa no es la idea. Trataré de hacer lo mejor que pueda.

Y sobre el capitulo, intente demostrar las cosas desde un lado amistoso, pero cada vez mas persistentes. ¿Se dan cuenta como las cosas van avanzando? Eso espero. Por otro lado a Hermione no se les están poniendo fáciles las cosas, espero que no les haya parecido demasiado lo que le sucedió. Comenten.

Gracias a todos aquellos que me dejaron su opinión, y también a los que leen y no dejan nada. Esperó poder responder sus comentarios.

Déjenme sus review si? Los espero! Hasta la próxima.