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- Son sueños. Capítulo seis.~
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- Se nos hace tarde, chicas vámonos...- Oí a Suigetsu a lo lejos mientras Ino, Hinata y yo mirábamos aquel puestecito de joyería.
- ¡Ya vamos!- Gritó Ino. Empecé a andar al lado de las chicas, cuando la rubia paró de golpe.- Kakashi, Gaara quiere hablar contigo.- El peliplata alzó la única ceja visible.
Se alejaron unos metros y Naruto se sentó en el suelo a comer algo, yo hice lo mismo, me dolían horrores los pies, así que aproveché.
- No se que querrá este ahora.- Mencionó el rubio entre bocado y bocado del bocadillo que comía.
- Algo muy gordo te ha tenido que hacer para odiar a alguien que has querido tanto.- Dejó de masticar y me miró sin pestañear, no le aparté la mirada, quería descubrir que era aquel dolor que transmitía cuando hablaba de su "ex-amigo".
Al final parpadeó y volvió a lo suyo con el bocadillo.
- Es complicado.- Miré a Sai cuando lo dijo.
- Ya.- Está claro que nadie iba a soltar prenda. Suspiré, y vi acercarse a Ino y Kakashi.
- La reunión con Gaara está lista.- Mencionó Kakashi al llegar.
- Ha hecho mucho inca pie en que Sakura esté presente.- Dijo Ino, yo la miré.
- Las elegidas nunca van a esas reuniones, Ino.- Ella le lanzó una mirada cansada a Sai.
- Ya lo se, Sai, pero ha insistido muchísimo, supongo que habrá que llevarla.- Me entraron ganas de decir, eh, ¡estoy aquí! Porque parecía que no estaba presente.
- A lo mejor quiere pedirle que se quede en la villa de la arena, librándose del sacrificio, y dejándonos en paz, no estaría mal.- Dijo con sorna Karin.
- Karin.- Alertó Sasuke, con un tono autoritario y con la intención que se callara, y así fue.
- Pero... ¿Que tiene de malo el sacrificio? ¿Acaso no es algo bueno que os salve?- Todos me retiraron la mirada, excepto Sasuke, que me la mantuvo impasible, o eso quería creer.
- P-podríamos ir yendo... S-se nos va a hacer de noche.- Miré a Hinata un momento y a los demás después, había tensión, y yo seguía sin tener respuestas de nada. Me encogí de hombros y me levanté.
- Está claro que me ocultáis algo gordo, y no vais a decir nada, así que si, sigamos.- Fruncí el ceño y me encaminé por el sendero la primera de todos, debía descubrir que me escondían, detrás de la historia del sacrificio había muchas lagunas.
Ino me alcanzó.
- Sakura, escúchame.- La miré con el ceño fruncido.- No te va a pasar nada, te lo aseguro.
- Me ocultáis muchas cosas, y creo que debería saberlo.- Ella suspiró.- Da igual, estoy cansada de todo esto.
Kakashi me alcanzó al momento y me puso las manos en los hombros, lo miré con el ceño mas fruncido que puse.
- Entiendo que estés enfadada, yo lo estaría.- Le intuí una sonrisa tímida debajo de aquella máscara.- Pero, aunque estés así y vayamos a un lugar que en principio es seguro, necesito que no te alejes de nosotros, por tu seguridad.- Suspiré y asentí.- Mantente al lado de Sasuke, los demás vigilaremos alrededor.-¿No había más gente en ese dichoso grupo?
Miré hacia atrás y vi como Sasuke me alcanzaba, y empecé a caminar a su lado, un rato después lo miré de reojo y vi que tenía la sonrisa de lado, me enfadé más.
-¿Y tu de que te ríes ahora?- Ensanchó mas la sonrisa y siguió caminando sin mirarme. Lo odiaba, de verdad que si.
Llegamos al anochecer, pasando por un desierto, a unos bloques enormes de arena, me parecía increíble que aquello haya sido construido por la gente.¿Como lo hacían? Si la arena se desmoronaría nada mas con el viento que hacia en ese sitio.
- Ino...- La llamé para preguntárselo Ella sonrió, supongo que me leyó la mente.
- Lo ha hecho Gaara, el puede a través del chakra y de una ayudita extra, mantener estos muros de arena, igual que su pueblo.- Alcé una ceja.
-¿Que ayudita?- Ella rió.
- Es largo de explicar, pero las personas como Gaara o Naruto, tienen encerrados en su cuerpo bestias de chakra, que les proporcionan un aporte extra de fuerza y chakra, se les llaman Jinchuriki.- Vaya, increíble.
- Este mundo esta lleno de sorpresas.- Ella rió.
Pasamos aquella gran barrera y se dejó ver la aldea, la distribución era parecida a la aldea de la hoja, a los lados las casas, y en el centro la calle mas ancha con los comercios y al final la casa donde residía el jefe de la aldea.
Al ser de noche, todos los bares y restaurantes estaban abarrotados de gente divirtiéndose y bebiendo, era un ambiente muy festivo y agradable, además algunos restaurantes habían sacado un puestecito de comida, yo ya no me acuerdo de salir de fiesta, tenía ganas de unas copas, la gente sonreía y me transmitió esa paz, por un momento alejándome de lo que se me venia encima.
Al fin, llegamos al gran portón donde lo custodiaban dos guardias.
- Bienvenidos, el Kazekage les espera.- Dijo uno.
- No te separes de mi.- Oí a Sasuke, pero no le miré, asentí simplemente.
Los guardias nos acompañaron hasta una gran sala, con una mesa llena de manjares para comer, que hambre...
- Bienvenidos, al fin llegáis.- Me giré para ver a Gaara entrar por una de las puertas laterales, todos hicieron una leve reverencia con la cabeza, supuse de saludo, hice lo mismo. Cuando levante la vista Gaara el pelirrojo estaba delante mío.- He hecho una excepción, normalmente vosotras no venís a estas reuniones, pero he querido que tu si.
-¿Porque has querido que ella viniese? No está en el protocolo, ya sabes de que debemos hablar.- Gaara asintió lentamente a las palabras de Kakashi.
- Quiero enseñarle nuestro mundo.- De pronto, toda la sala oscureció y pasamos como a una especie de dimensión, parecía que voláramos, de pronto una ciudad preciosa apareció bajo nuestros pies, me quedé fascinada.
Giré levemente la cabeza para mirar como Gaara pasaba por mi lado.
- Sujétate.- Dijo el pelirrojo.
-¿Que?- Fruncí el ceño, pero al momento note que alguien me agarraba por el hombro y me pegaba a su cuerpo, y al momento mis pies no tocaban suelo, ahogué un grito, y me agarré a quien lo había hecho conmigo primero, miré hacia arriba, Sasuke.
- Agárrate a mi bien.- Me dijo sin mirarme, asentí y pasé el brazo por detrás de su cintura y me aferré a ella, realmente no aparentaba el cuerpo que ahora palpaba, sus ropas eran anchas, sabía que no estaba gordo, pero al tocarlo comprobé, que no había una pizca de grasa en su cuerpo. Me dio tanta vergüenza pensar en eso, que reculé en coger su cintura y le cogí el haori que llevaba, miré de reojo y vi que me miraba con una ceja alzada, yo sólo sonreí.
Me fijé de nuevo en el panorama de aquella ciudad, y comenzamos a avanzar entre ella, y después volamos hasta un pueblo, la gente feliz, niños, parques, ríos preciosos, ninjas tranquilos...
- Un mundo en paz.- Miré a Gaara.- Este era nuestro mundo hasta que el mal apareció, hasta que sembró el caos entre todos nosotros, un pergamino que cayó en la hoja, y una única salvación, en este caso tu.- Volví la vista hacia el paisaje, todo se volvió más oscuros, la gente no dormía tranquila, los ríos estaban secos, algún pueblo destruido y muchos muertos, muchos.
- Esto pasa cuando la chica que es elegida no sirve para el sacrificio, uno de los pueblos o aldeas de nuestro mundo es arrasado, hombres, mujeres, niños, animales, hogares... Todo destruido.- Siguió contando.
- Es horrible...- El asintió ante mis palabras y se acercó a mi.
- Eres muy valiosa, y creo que te mereces algo mejor que pasar por ese sacrificio, quédate aquí, conmigo.- Oí a Karin reír.- Cásate conmigo y podrás ser una medic-nin, te lo enseñaré todo, pero quédate.- Me quedé tan petrificada que no supe que decir. De pronto volvimos a la sala y yo toqué al fin tierra firme. Miré alrededor preguntándome porque nadie había dicho nada, y obtuve la respuesta, estaban bajo un jutsu, quietos y callados.
- Yo...- me agarré mas fuerte a Sasuke, y pareció que aquello dio resultado porque se movió e hizo que todos se pudieran mover. Noté tensión, pero nadie decía nada, hasta que Kakashi habló y Sasuke se separó de mi.
- Gaara... Te voy a respetar porque es tu casa, porque eres el Kazekage, porque eres uno de los honorables que defiende el mundo, y porque esta Sakura delante, sino, te haría pedazos.- Dijo el peliplata.
- Podemos hacer la reunión sin ella delante.- Dijo el pelirrojo.
- Desde luego que si, Hinata acompáñala a...- Le corté.
- No, ya salgo yo.- Oí a Sasuke soltar el aire contenido.- Me vendrá bien el aire frío.- Sin mirar a nadie, di la vuelta sobre mis talones y salí de allí pitando.
¿Otra vez una boda? Pero... ¿Tan peligroso era para que alguien me pidiera matrimonio sin conocerme?¿Solo para salvarme de ello?
Me senté en un banco y me cogí las rodillas al pecho, ¿Qué me ocultaban? ¿Que se escondía detrás de toda la historia del sacrificio? ¿Es que me iba a pasar algo malo a mi? ¿Torturarme? ¿Morir? Las lágrimas se me escapaban de los ojos, así que enterré la cabeza entre mis rodillas.
Des de luego prefería la monotonía de mi vida en mi mundo, trabajar, dormir, trabajar y dormir, ya esta...
- No llores.- Me sobresalté y casi me caigo del banco, era Sasuke. Me quité las lagrimas de los ojos como pude.
- Algo malo me va a pasar... Y no sois capaces de decirme la verdad, estoy harta, de todo, de vosotros.- Oí como Sasuke se levantaba.
- Recuerdo que Ino te dijo que no te iba a pasar nada.- Inspiré aire y lo solté para calmarme.
- ¡¿Entonces porque?!- Me levanté creyendo que podía ponerme a su altura, pero no, el era mas ancho y alto que yo, mucho más, aún así no me daba miedo, y eso que es lo que el transmitía cuando miraba a la gente, pero yo no tenía esa sensación, nunca la había tenido.-¿¡Porque me ocultáis tantas cosas!? ¿¡Porque un desconocido me pide algo tan importante como es el matrimonio para librarme del sacrificio!? ¿Porque...?- No pude seguir, se me había hecho un nudo en la garganta.- ¿No me vas a contestar verdad?
- No tengo que contestarte nada, Gaara te quiere con el.- Lo miré y encogió los hombros.
- Quizá me quede con el, al menos se que me espera.- Sasuke me miró con el sharingan, pero lo quitó en seguida.
- ¿No eras tu la defensora de las bodas con amor?- Me quedé boquiabierta.
- Esta vez me conviene, no se a lo que me enfrento con vosotros, si me quedo con el, al menos tengo un futuro.- Me levanté del banco y empecé a andar.
- No te vayas con el.- Me paré en seco de espaldas a Sasuke. ¿De verdad me había dicho eso? ¿Y se me acababa de derretir el corazón?- Yo te protegeré, y no soy el único que lo hará, ya lo sabes.- Me giré a mirarlo, parecía sincero.
. Hola! dioooos casi no me acordaba de esto , me he tenido que releer la historia y todo, que mal!n
... retomo la historia, aunq poco a poco!
que os parece?
saludos chicas :)
