.
- Son sueños; Capítulo nueve.~
.
.
- Sakura, gracias.- Susurró en mi oído, y de golpe se separó y se fue, dejándome allí como un pasmarote, imposible de articular, ni palabras ni ninguna parte de mi cuerpo.
Después de aquello, no pude pegar ojo en toda la noche, habíamos estado tan cerca... Y olía tan bien, un escalofrío me recorrió la espalda cuando me lo encontré por la mañana, yo le sonreí, y el ni siquiera me miró, ¿Era un anuncio de que lo nuestro era imposible? Suspiré.
- Tienes cara de cansada.- Kakashi se puso a mi lado.
- No he dormido mucho...- El sonrió bajo la mascara.
- Este viaje será difícil Sakura, no dudes en consultarme dudas o si necesitas algo.- Lo miré cansada, y asentí.- ¿Tienes pensado que hacer?
-¿A que te refieres?- Pregunté.
- Si vas a volver a tu mundo, o quedarte.- Miré en frente donde andaba Sasuke con Sai y Naruto. Volver seria la opción más lógica pero... Si me quedo...¿Que pasaría? Des de luego no veía a Sasuke en una relación con alguien, no creía que el pudiera llegarse a enamorar, y mucho menos estar con alguien, y sabia que lo que sentía por el, era muy fuerte, y esas situaciones al final me harían mucho daño, pero, por otra parte... Suspiré.
- No lo se...- Lo miré.- Sinceramente no se que puedo conseguir en este mundo, sobre mi vida, me refiero, así que... Ya cuando llegue el momento se vera.
- Tsunade estará encantada de enseñarte como médico.- De repente, al oír ese nombre, todo me empezó a dar vueltas, y las rodillas me fallaron.
" -¿Que podemos hacer con ella?- Me miré los pies, debía ser pequeña, porque al alzar de nuevo la vista, todos los demás presentes eran el doble de altos que yo.
- Tsunade... Quiero protegerla, sea como sea, no quiero que su vida acabe de esa manera.- Hablaba una rubia que me agarraba la mano bien fuerte. Miré hacia donde ella miraba... Esa mujer, Tsunade, era la jefa que había en la aldea de Sasuke. ¿Yo la conocía?
- Si la queréis llevar, habría que borrarle los recuerdos, y eso puede perjudicarla, Momoka.- ¿Momoka? ¿Mi madre? Miré a la mujer que me sostenía la mano, no se parecía nada a mi madre.
- Haremos lo que sea.- Miré al hombre que hablaba, un pelirrojo que abrazaba a la rubia.
- La perderéis.- Habló otro hombre con gorro y vestimentas blancas.
- Yo como su padre prefiero que viva lejos, a perderla y que no viva más.- El hombre pelirrojo me cogió en brazos.- Mi flor de cerezo... Miré que me cogió el pelo... Era rosa."
Desperté de golpe. La sombra de un árbol tapaba mi vista.
-¡Kakashi!- Enfoqué a mi lado y vi que estaba en brazos de Sasuke, y al lado suyo, los demás.
- Has despertado al fin...¡Que susto frentona!- Sasuke me ayudó a levantarme.
-¿Cuanto rato he estado dormida?- Me sacudí las ropas.
- A-Apenas cinco m-minutos.- Dijo Hinata.
-¿Que te ha pasado?- Preguntó en seguida Kakashi cuando llegó a mi. Creo que debería contárselo, quizá sabría el porque de muchas cosas.
- Kakashi... Tengo que hablar contigo.- El me miró un instante y asintió. Cuando iba a comenzar a andar una mano me agarró el brazo, me giré, Sasuke con el ceño fruncido, y sabia lo que quería, quería estar presente y saber que tenía que hablar con el. No me quedó más remedio, lo veía preocupado, así que asentí. Me soltó el brazo y me siguió, una vez apartados de todos Kakashi se apoyó en un árbol y Sasuke se cruzó de brazos.
Media hora después les había contado que me pasaba cuando caía desplomada, lo de esta vez, lo que me pasó la primera vez en casa de Sasuke, y las sospechas de Ino.
- Bien.- Dijo Kakashi.- Hablaré con Tsunade, de momento seguiremos el viaje como antes, cuando tenga noticias hablaremos.- Yo asentí y volvimos con el grupo, continuando el camino.
-¿Estas bien?-Me preguntó Ino.
- Si gracias, solo cansada.- Le sonreí.
Cuando llegó la noche me hicieron descansar pronto, así, que cuando llegó la madrugada no podía dormir, me levanté y fui a la cocina pero vi que la luz estaba encendida, y cuando iba a entrar, escuché a Karin.
- ... espero que si.- Era Karin.
- Zanahoria, eres muy mala mujer.- Rió Suigetsu.
- Lo digo en serio,¿Vale? Esa tipa me está quitando a Sasuke en mis narices.- Casi me río.
-¿Como te lo va a quitar si nunca ha sido tuyo?- Rió Suigetsu.
- ¡Cállate tiburón! De todas formas prefiero que sirva para el sacrificio y haga algo productivo entregando su vida a cambio de nuestra paz, lo estoy deseando.- Me tapé la boca. ¿Cómo?
- A mi me cae bien, no me gustaría verla morir... Ella dice que debe haber otra forma.- Dios mío... En eso consistía el sacrificio...
- Esa dice muchas cosas y...- No me quedé a escucharlo.
Ni siquiera fui a por mis cosas, salí pitando de aquel sitio, y de esas personas que me llevaban a mi muerte.
Ahora lo entendía, el porque no me aclaraban bien bien lo que era el viaje, el porque Gaara me pidió que me quedara con el... Gaara... El me salvaría, debía ir con el.
Aunque también me arriesgaba a que todo fuera mentira, y quisiera lo mismo que este grupo, aún así, era la mejor opción.
Había confiado tanto en ellos, en Ino, Kakashi... Todos, y Sasuke... Qué horror... Debía huir rápido, antes de que alguien me descubriera, si me encontraban estaría perdida y no tendría oportunidad de escaparme.
Salí de la guarida y empecé a correr, de pronto al lado de un lago por el que debía pasar, me encontré con Ino.
-¿Que haces aquí? Deberías estar descansando.- Yo la miré e intente aparentar normalidad.
- N-no podía dormir y bueno...- Me tartamudeó la voz. Mierda.
- Lo sabes...- Frunció el ceño.
- Yo... Yo...- Empecé a llorar.- No quiero morir Ino... No quiero... Yo...
- Huye.- Miré de nuevo a Ino con extrañeza, parecía aliviada de que lo supiera al fin.
-¿Porque?- Me mordí el labio.
- Aunque aún no lo sepamos ninguna de las dos, nos une algo grande y fuerte Sakura, no quiero verte morir.- Me quedé pasmada, era cierto que en mi mundo Ino era mi mejor amiga, desde bien pequeñas habíamos ido juntas... Pero esta Ino... Con ella había experimentado una sensación especial... Mucho mas que con la de mi mundo.- Vete ya, seguramente Sasuke estará rondando por aquí.
- Gracias Ino.- La abracé.
-¿Nos veremos algún día?- Me preguntó. Me separé de ella.
- Voy con Gaara, el me dará una oportunidad, así que supongo que si.- Ella alzó las cejas.
- Seguro que si... Aunque algunos les moleste, es lo mejor.- Fruncí el ceño. ¿A quién se refería? Iba a abrir la boca cuando me empujó.- ¡Suerte frentona!- La miré extrañada pero decidí marchar antes de que alguien me descubriera.
hola! Que os parece? Aiaiai...
Un beso:)
