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.Son sueños. Capítulo trece.~
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Y con ese silencio supe que me dio la razón, empezaba una etapa nueva en mi vida, una que yo no había ni planeado ni esperado...
La vida en la villa de la arena era entretenida, Gaara tenía una estupenda biblioteca y un gran laboratorio para perfeccionar las técnicas curativas al lado de sus mejores médicos. Eran gente muy amable, pero muy seria, no les hacían gracia las bromas, y mucho menos se tomaban descansos, era muy agotador a veces.
Había pasado cerca de un mes desde la boda, y aun no me atrevía a salir por las calles de la villa, aunque Gaara me dijera que era bueno que la gente me viera, también sabían lo que yo era, una especie de interesada que se había casado con su jefe, y que no tenía ni idea de ser nada productivo para ellos, lo entendía.
Respecto a Gaara, era un esposo maravilloso, compartíamos el desayuno, la comida, la cena, parecíamos una pareja normal. Yo me había volcado en el, que menos, me había dado una oportunidad para vivir, y descubrí que a mi me trataba diferente de los demás.
Había veces que me iba a estudiar a su despacho con el, y cuando alguien entraba y le daba malas noticias o diciéndole que había salido algo mal, se convertía en una especie de Belcebú, y se le pasaba cuando el susodicho ninja salía por la puerta, pobrecitos. Además habíamos adquirido una confianza increíble, y me llevaba bien con los hermanos, especialmente con Temari, que además había descubierto que su marido era un ninja de la villa de la hoja, Shikamaru, que era muy listo, y compartíamos muchas veces discusiones sanas sobre varios temas.
Ese día me aburría en la biblioteca, era el día de fiesta de los demás médicos, así que fui al despacho de Gaara.
Llamé a la puerta.
- Adelante.- Me asomé sonriente, pero al ver la expresión de Gaara me preocupé.
-¿Que pasa?- Llegué rápidamente a la silla que él había puesto para mi a su lado. El suspiró, y se masajeo la sien.
- El país vecino de la luna... Ha sido arrasado...- Me tapé la boca con las manos.-¿Porque?- El me miró.
- Es la desgracia de este año...- Cerré los ojos, y los volví a abrir.
- ¿Que significa que ha sido arrasada?¿Que ha pasado?- El me miró de nuevo, con expresión preocupado.
- Destruyen casas, bosques, calles, inunda el pueblo, y se llevan muchas vidas...- Me tapé la boca con las manos.- Además los bandidos se aprovechan, y atracan a personas, casas y tiendas.
- Es horrible... Hemos de ir... Habrá muchos heridos, necesitarán ayuda.- El asintió.
- Está todo listo, lo que no se si estas preparada para ver tal masacre Sakura... No quiero que lo pases mal. - Fruncí el ceño.
- Lo pasare peor si me quedo aquí sin hacer nada, soy medico Gaara, para mi es una responsabilidad...- El asintió.
- Bien, prepárate, ve con los médicos de la villa a coger provisiones.- Asentí casi fuera del despacho, estaba claro que él ya tenía en mente que yo diría de ir.
Era consciente, de todo lo que ahora me recriminaba la gente, cuando me miraba. El pequeño trayecto de la casa del Kazekage al hospital, apenas cinco minutos, fueron suficientes para que la palabra culpable, resonara en mi cabeza.
Aún así, nadie dijo nada, estaba bajo guardia y custodia de su jefe, y en cierto modo debían aceptarlo, aunque solo les faltara pancartas de acusación hacia mi.
Un rato después, estaba todo preparado. Anduve al lado de Gaara por la villa junto a todos los ninjas, tanto médicos como normales, ya que los saqueadores irían a por casas y comercios de aquella, ahora devastada villa.
Un día después de partir de la villa de la arena, llegamos a las afueras de aquel país. A lo lejos vi que llovía, mucho, era una escena muy triste. Al ver que nadie se movía para entrar le pregunté a Gaara.
-¿A que esperamos?- El me miró.
- A Naruto y compañía.- Me sorprendí, claro, ellos también eran una villa cercana, y con ninjas muy poderosos... Como no iban a venir. Yo asentí.
Poco después oí un murmullo. Me giré. Allí estaban todos, mirándome, muy serios, excepto Ino, que me sonreía y avanzó hasta abrazarme.
- ¡Hola frentona!- La recibí encantada.
- Hola Ino...- Le dije triste, ya que tenía la sensación de que todo el mundo me odiaba, y pensaban que era mi culpa todo lo que había pasado.
- No pienses eso.- La miré.- No es tu culpa.
- Gracias.- Hinata me saludó con una tímida sonrisa.
Busqué a Sasuke entre la gente, y lo que vi no me gustó, no me miraba, y tenía enganchado en el brazo a la garrapata de Karin que le hacia ojitos. Es que no la soporto, pensaba que el tiempo haría que la odiase menos, pero no.
- Vamos.- Oí a Gaara.- No hay tiempo que perder.- Empecé a andar al lado de Ino y de Hinata, les conté lo mucho que había progresado con las técnicas curativas, y ellas me contaron algunos cotilleos. Como por ejemplo, que habían visto a Karin ir de noche a casa de Sasuke.
Pues perfecto por ellos, no les pensaba ni dirigir la palabra. Se me hizo un nudo en la garganta, aquello no me gustaba un pelo.
Cuando llegamos por fin al pueblo me quedé atónita.
Llovía, y estaba todo encharcado en barro, habían cuerpos por los suelos, casi todo estaba destruido. Gaara me tuvo que sujetar porque me fallaron las piernas.
-¿Estas bien?- Sin mirarlo negué con la cabeza. Lo vi girarse, aun sujetándome.- Vamos a ponernos ya, los médicos divididos en dos equipos , unos que monten la carpa para llevar a los supervivientes, y los otros que busquen a la gente con vida.
Los shinobis lo mismo, unos que acompañen a los médicos para llevarse fuera de la aldea los cadaveres y los demás que se ocupen de los saqueadores.- Yo me separé de Gaara y fui con Ino a ver si había gente viva.
Cuatro horas después, habíamos llenado cinco campamentos con heridos, aun así, la mitad de la población había sido aniquilada.
En cuanto llegué al último campamento, vi que todo era un desastre. Los médicos no sabían donde ir y venir, ni donde había material, mas del que llevábamos. Vi una mesa y me subí allí, silbé para que todo el mundo me atendiera.
Cuando lo hicieron puse orden.
- A ver, no soy experta pero vamos a organizarnos, juntar unas cuantas mesas y que cada uno saque el material y lo coloque allí, ordenado, cosa por cosa y todos lo tengamos a mano, después, redistribuiros las camillas, dividiendo entre cuantos seamos. Yo iré al hospital a por más provisiones.- Todos asintieron y yo me bajé de allí.
- Voy contigo.- Esa voz... Me giré y vi a Sasuke allí plantado.
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Aquí el capitulo 13... que os parece? besos. :DD
