.

- Son sueños; Capítulo quince.~

.

.


Me acomodé al cuerpo de Sasuke y me quedé frita al momento, hacia tanto frío fuera, y tanta calor entre nosotros...

Me desperté cómoda, descansada, y con energía, como hacía mucho tiempo no me sentía. Alcé la vista a la ventana que quedaba un poco más arriba de la cama y vi que estaba amaneciendo. Sasuke me apretó contra el de nuevo, como si me fuera a ir, me giré, y noté que por la respiración que tenía, aún dormía. Normalmente estaba acostumbrada a verlo con las expresiones muy marcadas en la cara, de enfado especialmente, pero ahora no, estaba sereno, no sonreía, y tenía un poco el ceño fruncido, pero se le notaba que estaba tranquilo. Además las ojeras tan pronunciadas que tenía anoche, ya habían prácticamente desaparecido. Poco a poco me giré para encararlo. Cuando lo conseguí, me volvió a apretar contra el, quedando demasiado cerca, tanto que casi no le veía bien la cara, al ahogar un suspiro de sorpresa, el reaccionó abriendo los ojos de par en par.

Me aparté lo que Sasuke me dejó, porque no me soltó.

Pensaba que se iría a la que se diera cuenta de que se había quedado dormido conmigo en la cama, pero más allá de eso, habló.

- He conseguido dormir toda la noche.- Era sorpresa el tono en que lo decía.

- Yo también, y muy bien.- El, sonrío de medio lado, y yo aproveché su buen humor, cosa que era difícil de ver en Sasuke por la mañana, para apartarle un poco el flequillo de la cara, volvió a cerrar los ojos.- Creo que debería bajar ya.- El se arrimó a mi pegando su boca a mi cuello, yo suspiré.

- Que esperen, es pronto.- Dijo, y casi no lo entendí. Yo reí.

- Deberías haber venido todas las noches a dormir conmigo, duermo muy bien, porque contigo no pasó frío.- Lo oí reír. Lo sé, soy muy bocazas a veces.

- Sería una mala idea.- Le levanté la cabeza hasta quedar a mi altura, y estaba sonriendo de lado, por dios que sexi es este hombre.

- ¿Porque?¿Porque no quieres que te vea remolón? - Pregunté sonriendo.

El alzó la cabeza hasta quedar a la misma altura que yo, un milímetro y lo podía besar, subí la vista de su boca, ay, su boca... A sus ojos, y no pude evitarlo, no creo que supusiera mal, porque creí que me pidió permiso, me acerqué lo poco que quedaba y lo besé. Lo recuerdo tal y como fue el segundo beso, de aquel sueño que tuve, un beso calmado y tierno, y muy corto, por si acaso.

Me separé para mirarlo a los ojos, le iba a decir que había pasado, pero llamaron a la puerta.

- Sakura abre, soy Karin.- Abrí mucho los ojos. Salté con demasiado énfasis de la cama.

- V-voy, un segundo.- Le quité a Sasuke la manta de encima.- Levántate y vete ya de aquí.

- Me viene buscando a mi.- Lo mire con rabia, más de lo que quise. El alzó una ceja.

- ¡Y si la has sentido porque no me has avisado!- Susurré enfadada. Ya no me acordaba de que Karin estaba con Sasuke.- Además, ¿Porque te metes en mi cama estando con ella?- Le dije mientras lo empujaba sin éxito a la ventana.

- ¡Sakura! No tengo todo el día...- Dijo Karin.

- No estoy con ella, ya sabes cómo es.- Me enfadé.

- Eres un mentiroso.- Lo vi reír de lado. Me derretía.- Encima me besas, eres lo peor.- Entre broma y enfadada sonó eso.

- Me has besado tu.- Paré un momento de empujarlo, sin éxito. Tenía razón. Abrí la boca para contestarle pero me agarró del brazo apoyándome contra la ventana y esta vez me besó el, tierno, pero corto, apenas un pico en la boca, y se esfumó por la ventana.

Abrí a Karin despues de echar colonia por la habitación.

En vez de saludarme preguntó directamente.

- ¿Has visto a Sasuke?- Suspiré.

- Hace días que no lo veo.- Mentí.

- Anoche no durmió conmigo.- Vaya puñalada me había dado.- Y me han dicho que lo vieron por esta planta ayer.- Se cruzó de brazos. Volví a suspirar.

- No lo sé Karin, es tu novio, quizá tuvo guardia anoche.- Ella se dio la vuelta y se fue. Cerré la puerta y me dispuse a cambiarme. Dejé el pijama encima de la cama, y bajé a los campamentos, era una de las primeras, como siempre.

El día se hizo muy, muy largo, Gaara me había dicho que iba a estar a las afueras de la villa reconstruyendo parte de la muralla para que estuvieran más protegidos, así que no me crucé con nadie.

A las nueve de la noche me senté en una de las mesas del comedor, un rato después Gaara apareció, y se sentó conmigo. Me besó en la frente y cenamos hablando de lo que habíamos hecho durante el día, a la mesa, más tarde se unieron Naruto, Hinata, Ino, Sai, Kakashi y Karin.

- ¿Qué tal los enfermos de tu campamento?- Le pregunté a Ino.

- Bien, solo que hay algunas cosas que no saco en claro con la reconstrucción de las heridas, me cuesta mucho hilar el chakra y tardo la vida.- Asentí. Y después le expliqué cómo podía hacerlo más fácil.

- Mañana lo probaré yo también.- Dijo Hinata.

- ¿Cómo va la reconstrucción de las murallas?- Preguntó Sai.

- Muy bien.- Kakashi respondió y le dio un buen trago a su te.- Ya hace varios días que los saqueadores no vienen, esto va viento en popa.- Sonrío.

- Quizá nos queden unos días o unas semanas para volver a casa.- Comentó Gaara. Y me entristecí. Porque aquí estoy tanto segura como con la gente que quiero. Me dolió que nadie me contara nada, pero les entendía. De repente Karin habló.

- Y que Gaara,¿Te has acostado ya con Sakura? ¿O es la monjita que parece de verdad?- Miré a Karin enfadada. Pero...¿A qué venía eso?

- Karin, no creo que debas hablarle así a un honorable...- Dijo Kakashi.

- Pues mira, para tu información te diré que para tener una relación, no hace falta ser una guarra arrastrada solo porque no te hagan caso, y tengas que tirarte a tíos solo para tener la poca compañía que nadie te ofrece por ser tan mala persona.- Le solté, me sentó muy mal, y no por mi, porque yo no era virgen, sino por hablarle así a Gaara, y por Hinata, que sabía que era muy conservadora.

- Te has pasado Karin.- Le dijo Naruto.

- Te diré una cosa, si estás celosa porque Sasuke está conmigo no es mi culpa, él siempre me ha elegido a mi, y siempre lo hará.- Me dijo con una sonrisa maliciosa. Me levanté de la mesa.

- No la aguanto, lo siento, buenas noches.- Agradecí que Gaara frenara a los chicos que querían venir a hablar conmigo, necesitaba estar sola.

Dolía tanto... Me acurruqué en la cama, tapada hasta arriba, y me dormí llorando, pero tuve una pesadilla y me desperté, miré la hora, había pasado una hora solo.

Me levanté, me puse el pijama, cambiándome la parte de arriba porque la que había usado el día anterior no la encontraba, y me senté en la cama, suspiré y vi entonces el mini bar, cogi una mini botella de algo que olía a alcohol puro, y sus puse que será buena idea tomármela, el alcohol hace olvidar ¿no?

Media hora después, estaba frente al espejo riéndome de mí misma por ser tan idiota por dejar que anoche durmiera conmigo Sasuke, le tendría que haber echado de la cama... O... No, no pienses así, es inviable que él se quiera acostar conmigo, pero, es que está tan bueno, que me enciende nada más mirarme, joder, iba un poco pedo, bah, da igual. No está mi padre para darme la chapa. Salí del lavabo y allí estaba el hombre de mis sueños y pesadillas.

- ¿Has bebido?- Dijo sin mirarme a mí, sino a la botella, me apoyé en la puerta del lavabo, no llevaba el traje que normalmente lleva, ahora una estupenda camiseta que era más bien ajustada, y que se le notaban los magníficos músculos que tenía, negra, por supuesto, y unos pantalones parecidos a los que él lleva siempre, negros también, sonreí, y me encogí de hombros.

- Deberías estar con Karin, esta mañana me ha preguntado qué donde te habías metido, que no habías dormido con ella.- Lo había dicho con rabia si, mucha. El me miró con asombro, aunque divertido. Se acercó, pero no suficiente porque alce la mano.- Vete, por favor, no quiero que tenga motivos para dirigirme la palabra, siempre va a hacer daño, y no tengo ganas de contestarle...- El me agarró la mano y la bajó acercándose de nuevo.

- ¿Qué te ha dicho?- Alce la vista porque ese tono no era nada simpático. Tenía los ojos rojos.

No me daba miedo en absoluto, pero mis sentimientos hacia él eran muy fuertes y no soportaba todo esto.

- Nada... Solo defiende lo que es suyo.- Me aparté de él y me senté con las piernas cruzadas en la cama, hablar con él era sinónimo de enfadarme.

- Y si me estuviera acostando con ella,¿Qué problema tienes?- Giré la vista de la ventana hacia el, con el ceño fruncido.

- Ah, que te la estás tirando de verdad.- Asentí indignada, qué fuerte.

- Tú te acuestas con Gaara todas las putas noches y aún así, ¡Te enfadas por algo que no existe entre tú y yo!- Me levanté enfurecida.

- ¡Yo no me acuesto con Gaara, imbecil! Y si, por supuesto que me cabrea porque si te la estás tirando, ¿Qué mierda haces viniendo a mi habitación a dormir conmigo, y liarme para que te bese?¿No tienes bastante con una?- Le espeté demasiado cerca y demasiado alto.

- No tengo bastante porque no me acuesto con ella desde que te conocí.- Lo dijo calmado, mirándome a los ojos, y apretando la mandíbula.

- No me líes otra vez, lárgate con Karin, que te echa de menos entre sus piernas.- Lo había dicho a maldad, lo sé.

- Eres una molestia.- Arrugué la frente.

- Vete Sasuke... Ya duele lo suficiente, no hace falta que me hundas...- Bajé los hombros, lo miré, esa mirada... ¿De preocupación?

Se giro, supuse que resignado para marcharse, tomó el pomo y se fue.

¿Y si era verdad?¿Y si Karin con lo arpia que era, me había mentido?

Pero no tenía lógica, Karin sabía cuando dormía en su habitación, a no ser que lo espiara...

Me pellizque el puente de la nariz, no había tenido la cabeza clara para hablarlo con el, soy tonta de remate...

.


Aquí tenéis el 15, que os parece?

besos :DD