.

- Son sueños; Capítulo veinte.~

.

.


A Gaara nunca lo había visto cariñoso, y me gustaba mucho.

Después de aquel momento tan emotivo todos se levantaron a felicitar a la pareja, incluida yo.

- Ya veo que no has dudado mucho.- Ella me abrazó.

- Muchas gracias, tenías razón, ahora más que asustarme, me ilusiona.- La estreché más contra mi.

- Me alegro, serás una súper mami, y yo te ayudaré.- Me susurró un gracias, y nos separamos.

Volví a mi sitio en la mesa y sonreí.

-¿Tú lo sabías verdad?- Asentí ante la pregunta de Gaara.

- Por eso leía el libro aquel que me viste.- El asintió, y suspiró.- ¿Hay algo mal?- Pregunté. El me miró.

- Ya hablaremos.- Me cogio la mano y me la besó.

Me preocupaba que Gaara estuviera mal, él era alguien importante para mí, me había salvado y podría darle mucho, se lo merecía.

Después de la cena, hubo un baile, no era formal, eran canciones alegres y de club nocturno, algunos acabaron bastante tocados, y había gracias a ellos, un espectáculo curioso. Yo baile algunas canciones, con Kankuro, Shikamaru y Temari, obviamente, Gaara no bailó.

- Me voy a dormir ya.- Me dijo Gaara cuando paré de bailar, y fui a por un vaso de agua.

- Voy contigo.- El asintió y le cogi la mano, el miró nuestras manos entrelazadas y sonrío.

Cuando llegamos a su habitación él se dispuso a despedirse, pero hable.

- Quiero hablar contigo Gaara. Será un momento.- El dudó un poco, pero me dejó pasar. Se sentó en la cama y yo hice lo mismo a su lado.-¿Qué pasa? Te he visto un poco chafado.- El sonrió.

- Agradezco que te preocupes... Siempre he envidiado de manera sana a mis hermanos, Kankuro disfruta de amores y desamores cada dos por tres, y Temari desde que conoció a Shikamaru la veo tan feliz... Quisiera sentir lo mismo, o sentir simplemente.- Dejó de mirarme y entrelazó sus manos.

- Quizá no has encontrado a esa persona que te lo despierte.- El sonrió.

- Eres tú la única que ha despertado algo, pero no es ese amor.- Asentí.

- A mí me pasa lo mismo contigo, sin embargo, aquí he conocido al amor, y te quiero de otra manera.- El me miró.- Entiendo que te puedas sentir solo, pero estoy aquí para ti, siempre.- Lo abracé.

- Gracias, no sabes cómo te lo agradezco. A veces pienso que somos tal para cual.- Reí.

- Yo también lo pienso.- Me besó la frente.

- Descansa Sakura, ve a dormir, estoy bien.- Me levanté y le besé en la frente.

- Buenas noches.- Salí de la habitación y me encaminé a la mía.

Entré y miré la soledad que había, le había dicho a Gaara que entendía su soledad, pero hasta ahora, en lo oscuro de mi habitación no me di cuenta de lo que significaban esas palabras. Suspiré.

Me bajé la cremallera del vestido, me lo quité, lo colgué, me duché y me puse la camiseta del pijama, y los pantalones cortos. Aquí en la villa de la arena no acababa de ser invierno. Me miré en el espejo. No me acostumbraba al pelo rosa, me había acabado gustando, pero cantaba mucho, sin embargo, mis ojos, ese era otro cantar,¿A quién no le gustan los ojos claros? Y no porque fueran míos, es que los tenía muy bonitos, el verde que tenía era espectacular, muy clarito y el borde era gris.

Me miré el cuerpo, desde que estaba en este mundo había mejorado, siempre había tenido curvas y había estado delgada, pero ahora, gracias al entrenamiento estaba mucho mejor. Seguro que a Sasuke le gustarían estos pantalones, solo me llegaban hasta debajo de la nalga, y eran ajustados. Suspiré. ¿Cuándo lo podría volver a ver?

Me tumbé en la cama, de momento, tendría que conformarme con recordar los momentos que habíamos vivido.

Al día siguiente Temari me levantó pronto de la cama y me obligó, literalmente, a acompañarla a por su vestido de bodas.

Y después de eso, el mes siguiente, en preparar con ella todo, el sitio, las flores, la música, las mesas, el baile, la organización, los regalos, en fin, que fui su organizadora de boda, básicamente.

-¿Y el coche?- Le di un manotazo a Temari en la mano porque se estaba mordiendo las uñas.

- Estará a las cuatro en punto en la puerta, no te muerdas las uñas, te han quedado muy bonitas.- Ella suspiró.

- Estoy muy nerviosa.- Me senté a su lado, en su cama.

- Lo raro sería que no lo estuvieras. No queda ni un día.- Sonreí. Ella me miró mal.

- Estoy histérica. ¿Tu no estabas nerviosa el día de tu boda? ¿De las dos?- Me reí a carcajadas.

- La primera no, con Gaara si. No tanto como tú, pero déjate, que me temblaban las piernas.- Ella rió.

- Te gusta mucho.- Me dijo, tocándome el pelo. Asentí.

- Me encanta tu hermano, somos tal para cual, aunque no nos amemos.- Ella sonrió, y bufó para quitarse los nervios.

Me despedí de ella y le deseé buenas noches, aunque supiera que no dormiría, y mañana la maquilladora le tendría que poner quilos de anti ojeras, pero bueno.

Entré en mi habitación y lo sentí.

Miré hacia la ventana que estaba abierta y me asomé en ella. Nada. Quizá habían sido ilusiones mías, Gaara me había dicho que hasta mañana no llegaría Sasuke y los demás, pero... Lo sentía.

Me giré al oír un ruido y allí estaba, Sasuke, apoyado de lado en la pared de mi habitación.

Corrí hacia él y salté a sus brazos, me colgué como un mono, y cuando le iba a decir algo me tapó la boca, me llevó en volandas hasta la cama, me tumbó, cerró la ventana, y puso ambas manos a los lados de mi cabeza, encima mío.

-¿Cómo es...?- Me volvió a tapar la boca con la mano.

- Habla bajo, se supone que no debería estar aquí aún.- Asentí con su mano en mi boca y el la apartó.

Me levanté, cerré la habitación con pestillo, y las cortinas y me puse a horcajadas suyo.

-¿Y qué haces aquí?- Pregunté muy bajito.

-¿Tú qué crees?- Preguntó con ironía.

- Temari me tendrá todo el día ocupada. Mañana no creo que tenga tiempo.- Reí.

- Por eso.- Se levantó, quedando yo sentada encima suyo. Le acaricié la cara y el pelo.

- Te he echado demasiado de menos...- Pareció que nos leyéramos el pensamiento porque nos besamos a la vez, como si fuera la primera vez que unos enamorados se besan, con timidez.

- Para... En esta villa tenemos un problema. Como todo es chakra, el nuestro cuando nos besamos se puede ver y sentir.- Le dije.

-¿Cómo lo sabes?- Me encogí de hombros.

- Me lo dijo Gaara.- No se porque pero su semblante se oscureció.-¿Qué pasa?- Entonces caí.- Sasuke no ha pasado nada entre Gaara y yo, simplemente pasamos muchas horas juntos y hablamos de todo, que tú no seas hablador no quiere decir que la demás gente se comunique.- Me crucé de brazos. El suspiró y al moverse para acomodarme en sus piernas hizo un quejido.

Por inercia me aparté de el.

-¿Qué pasa?- Lo empujé para que se tumbara y me aparté un poco de el.

- Me han atacado ahora cuando he entrado en la aldea, no me han visto, pero si sentido algo, y el kunai me ha rozado.- Se llevó la mano a su cadera.

- Te hirieron...- Le bajé un poco el pantalón, y vi una venda mal puesta.-¿Porque no me lo has dicho?- Se tapó la cara con el brazo y rió brevemente. Me levanté y fui a por el botiquín.

Cuando volví le limpie bien la herida y con chakra se lo sané por completo. Por suerte no era profunda.

Me volví a colocar encima suyo, y el apartó el brazo de su cara para colocarlo en mi nuca y bajar mi cuerpo hasta besarlo de nuevo. Dejó la nuca y me colocó las manos apretándome el culo, y al notar que el mini pantalón de pijama se había subido hasta media nalga se separó de mi mirándome mal.

- Supongo que estos pantalones no te los pones fuera de aquí.- Me reí, y le quise vacilar.

- Es lo que llevo siempre.¿Porque?- Lo vi inspirar hondo y apretar la mandíbula.- Sabia que te gustarían...- Me moví para rozarlo y lo besé de nuevo, esta vez con más pasión.

- Me tienes loco.- El me apretó más contra el, y se incorporó, para quedar los dos sentados, aún yo encima suyo.

- No puedo más Sasuke...- Gemí cuando me mordió el cuello.

- Ni yo.- Dijo. Reí.

- Puedo controlar el chakra de los besos... Pero no sé si más allá podría...- Suspiré. El coló las manos debajo de mi camiseta.

- No lo hagas.- Me susurró. Gemí moviéndome con el. Le quité la camiseta. Era perfecto.

Me retorció el pantalón y me lo arrancó rompiéndolo. Miré el trozo de tela de su mano sorprendida.

- Eres un celoso acabado.- El rió y me besó de nuevo.

- Lo haremos juntos.- Lo miré de nuevo desde arriba, no lo entendía- Ni sonreía ni estaba serio, parecia... ¿Ternura? Me respondió cuando me vió la cara de extrañeza.- El chakra, lo ocultaremos entre los dos. Sonreí y asentí. Que bonito sonaba eso de 'juntos' de su boca.

Le bajé los pantalones y se los quité. Y me quité yo la camiseta, que no tenía sujetador, el me miró con la boca abierta y el ceño fruncido. Alzó la mano y me acarició el pelo, desde la cabeza hasta las puntas, que me llegaba a la mitad de la espalda, subió de nuevo la mano y me cogio la nuca arrastrándome hasta su boca.

.


Hola chicas!

que os parece? Ya era hora no? jijiji

Dos cosas. :D

1. No me ha gustado nunca la idea de una Sakura (con más años, que no sea niña) que sea virgen, incluso habia pensado en Sasuke como virgen antes que ella, aún así, Los prefiero así, yo a Sakura la he visto siempre muy tierna, pero nada mojigata, y que decir de Sasuke! (Es solo mi opinion, es cierto que cuando Sakura es virgen, es una monada)

2. Me declaro absolutamente enamorada del pelo largo. Sakura me gusta con el pelo largo, cotra más mejor, el corto no me gusta. :D