Haruka: ¡Hola almas que pasan por aquí! Sí, lo sé, han pasado meses desde que no subía nada de Kido y Kano, pero el motivo es muy sencillo: no tenía tiempo para escribir mucho de estos dos. También es que tuve una pequeña etapa donde creía que todo lo que escribía de ellos dos era una total porquería y que no merecía subirla ._.
Pero ya esa etapa pasó (al menos ya un poco) y aquí les traigo un pequeño relato de mi ship favorita de este fandom w
¡Espero que lo disfruten! Y disculpen si no les gustó u.u
Día Lluvioso
Había muchas cosas que Kido odiaba, tales eran como los días de lluvia. Odiaba la sensación de melancolía que daban siempre que aparecía, odiaba el sonido de los rayos y sobretodo la tristeza que siempre le daba al escuchar las gotas de lluvia caer. Desde pequeña dormía junto a su hermana cuando aparecía este clima, luego cuando esta no estaba, Ayano ocupó su lugar y cuando perdió a sus dos hermanas mayores se dio cuenta de que tenía que superarlo sola y que no debía seguir siendo una niña pequeña.
Cada noche lluviosa se ponía sus audífonos a todo volumen y se envolvía en la música para olvidar que había allá afuera, esa fue la mejor manera que encontró para «enfrentar» su miedo como tal. Muchas veces la música no era suficiente ya que incluso cuando sus audífonos estaban a todo volumen podía oír resonar los fuertes truenos que hacían parecer que el cielo se caería, así que tenía que intentar recurrir a otras técnicas para enfrentar esas oscuras noches.
—Kido, ¿estás ahí?— preguntó una voz en la oscura cocina que era débilmente iluminada por la luz de la nevera.—¿Acaso no puedes dormir?— miró fijamente a la peli verde quien ahora cerraba la nevera algo nerviosa.
—N-No es nada. Buenas noches— contestó toscamente caminando rápidamente hacia la salida. Lo que menos quería ahora era escuchar las burlas de Kano respecto a sus miedos infantiles.
—¿En serio?— aquella voz burlona la interceptó en la puerta evitando su huida. —Porque recuerdo que de niña le temías mucho a estos climas ¿no?
—Eso fue en el pasado ahora ya no le temo a…— fue interrumpida súbitamente por un rayo que iluminó por unos segundos la habitación a través de la ventana. Cuando la habitación volvió a quedar en oscuras Kano sintió como su brazo era fuertemente abrazado por su amada líder.
—Ya no tienes que temer, Tsubomi— con su mano libre comenzó a acariciar su espalda intentando calmarla. —Recuerda que no tienes que enfrentar tus miedos sola, yo siempre estaré aquí para ti—
—¡No es como si tuviera miedo!— exclamó por lo bajo alejándose rápidamente. No quería ser la débil del grupo, no podía mostrar esos miedos infantiles nunca más, se supone que ella ahora estaba a cargo del grupo secreto y tenía que actuar como una adulta. —Mejor me voy a dormir, no le temo a algo tan simple como unos rayos—
De nuevo un sonido ensordecedor callo el ambiente.
—Si lo dijeras en serio no estarías temblando— comentó él mientras la señalaba. La chica sólo pudo sonrojarse enormemente ante esto, era muy vergonzoso que el miembro más molesto del grupo la viera en ese estado.
—Cállate—
—Ya te dije que no debes enfrentar tus miedos tu sola. ¿Acaso olvidaste que el Mekakushi-Dan es como una gran familia?— la líder lo vio algo sorprendida. Estaba tan enfrascada en ocultar sus debilidades que había olvidado que esto más que un grupo secreto, se trataba de extraños chicos que se unieron para enfrentar sus miedos que obtuvieron por parte de la sociedad que no los aceptaba.
—Parece que tienes razón— murmuró por lo bajo.
—Ahora vamos a dormir, de seguro no querrás dormir sola con todos estos truenos— mostró su gran sonrisa mientras la abrazaba por lo hombros.
—¿Quién dijo que dormirás conmigo?— cuestionó ella con una mirada de enojo.
De nuevo un rayo cayó y por instinto rápidamente buscó protección bajo los brazos de Kano.
El resto de la noche ambos jóvenes durmieron juntos como en los viejos tiempos, aunque Kido se encargó de dejarle claro que si hacía algo raro no sobreviviría esa noche. Se puede decir que fue la primera vez en mucho tiempo que ella pudo conciliar el sueño en un clima como estos. Al menos ya había encontrado otro remedio para su miedo, tal vez Kano sea un idiota pero estaba más que segura que se sentía tranquila a su lado de alguna forma.
A veces los miedos no pueden superarse por cuenta de uno. ¿O no, Kano?
Haruka: ¿Qué les pareció? ¿Debería dejar de subir fanfics de estos dos? Si tienen cualquier opinión por favor dejen review nwn
Intentaré estar más activa, pero no puedo prometer nada. Últimamente he tenido un montón de ideas que no he podido desarrollar porque el único tiempo libre que tengo son los fines de semana y eso que no siempre me la pasó escribiendo, además al tener tantas ideas es como que se mezclan y no puedo escribir ni un carajo u.u
Haruka-sama se despide~
Campaña para que inspiración-sama vuelva:
Deje su respectivo review, recuerda, ella no trabaja gratis.
(cofcofcofesunamladitacaprichosacofcof)
Pd: Denle like a mi página (?)
