Se me había olvidado decir lo obvio pero estos personajes no me pertenecen, y bueno... aquí otro capítulo~ quiero aclarar que en este Fic es normal que Petter sea un poco- demasiado- depresivo, quería resaltar eso porque así muchas de sus locuras y acciones tendrán sentido -otras no- Dejen reviews
Peter entró por la ventana, cogiendo ropa para ponérsela y que su tía no viera su traje... ¿Cuándo fue que se le ocurrió la genial idea de usar licra para su traje?
Bajo las escaleras lo más silencioso que pudo pero cuando entró en la cocina vió a la tía y se quedó quieto.
-Te has... levantado temprano -comentó.
-Y tu ni siquiera has venido a dormir a casa -contestó de mala manera- Peter, se que paso muchas noches fuera pero una cosa es que llegues antes que yo y otra que ni si quiera te dignes a venir a dormir- lo miró, frunciendo aquel ceño- ¿Te crees que puedes hacer lo que quieras?
-Tía yo no...
-¿Tu no qué? Dime Peter -posó sus dos manos sobre la encimera, apretando los puños mientras empezaba a llorar- ¿Qué se supone que tengo que hacer? Intento no pensar en la muerte de Ben, ocupo mi mente como puedo, pero si tu te comportas asi ya no se que puedo hacer ¿¡qué se supone que tengo que hacer!?
Peter se mordió el labio, mirando hacia otro lado, no soportaba verla llorar, y hacía tiempo que no le escuchaba hablar así, levantando de esa manera la voz, no gritaba pero su tono era alzado.
-Nada, no tienes que hacer nada -masculló entre dientes- no necesitas preocuparte por mi.
-¿Qué no necesito qué? -golpeó la encimera y se acercó a él, agarrándole de la camiseta- Me preocupo, Peter por dios te he criado desde pequeño, eres como un hijo para mi...
-No me eches la bronca, ¿vale? -la apartó y estuvo por irse sino fuera porque la tía le agarró del brazo.
-Peter por favor, vuelve a ser como antes.
-No puedo ser como antes -Se deshizo del agarre- y lo sabes.
-¡PETER! -gritó antes de que él se fuera, dando un sonoro portazo, pero ella salió a su búsqueda- Peter espera ¡he dicho que esperes! -este paró y se giró- ¿Qué diría el tio Ben si te viera?
-¡El tío Ben esta muerto! -le espetó, haciéndola callar -y yo no pude... -apretó la mandíbula, hasta el punto de rechinar los dientes.
-Peter -suavizó el tono- por favor -le rogó, abrazándole por la espalda, con lagrimas en las mejillas -ya perdí un marido, no quiero perderte a ti también.
Peter no dijo nada más, se deshizo del agarre de su tía y se fue, dejándola ahí llorando. Su corazón le decía que debía volver, pedirle perdón y abrazarla prometiendo que cambiaría para bien, que volvería a ser el mismo de antes... pero no podía, simplemente no.
Estaba perdido, ya no sabía que hacer, se dirigió al cementerio para ver la tumba de su tío. "Él es mi mayor fracaso, mi error..." se dijo una vez llegó, sentándose frente a la tumba mientras se frotaba los ojos, intentando no llorar pero se estaba desmoronando, rompiendo en miles de pedazos que luego no podría arreglar. No supo cuanto tiempo pasó ahí, pensando o más bien recordando, haciéndose daño a si mismo.
-Peter- lo llamaron suavemente y al mirar vio a Harry, que sonreía con ese peculiar cariño- he venido a recogerte, venga vamos a clase - se aceró a él y le ayudó a levantarse.
-Gracias amigo -Harry le revolvió el pelo.
-De nada -fueron juntos al coche y, al montarse Harry suspiro- colega, no veas lo cansado que estoy -peter lo miró- mi padre sigue pasando de mi -se quejó- no se como lo haces Pet, pero yo no soy capaz de tener notas altas.
-Bueno, yo tampoco soy un cerebrito -Harry alzó una ceja, incrédulo y Peter soltó un par de carcajadas- bueno, tal vez lo sea pero sabes que estoy aquí para ayudarte.
-Gracias y Pet -llamó su atención- yo también estoy aquí para ayudarte.
Harry no tenía ni idea de la tranquilidad que lo invadió en ese momento, todo en su vida se desmoronaba pero sabía que en él, en Harry, tenía un fuerte apoyo.
Llegaron al centro educativo y entraron, habían llegado un poco temprano, pero ya había gente. Saludaron a MJ, quien no pudo evitar mirar mal a Peter.
-Peter esta mañana...
-Por favor MJ, no estoy de humor -Harry se rascó la nuca, fue ella quien le dijo que buscase a Pet, pero claro solo él sabía donde estaría su amigo- de verdad, no.
-Me parece bien pero la tía... -Petter la fulminó con la mirada y ella decidió cambiar de tema- bueno, pronto seré una periodista famosa, ¿Debería practicar el como presentarme?
-¿Practicar? Lo tuyo es imnato -rió Harry mientras le daba un par de codacitos a Petter, este sonrió.
Durante las clases Pet tenía la cabeza en otra parte, de manera cómica se le podría llamar la típica pelea entre el ángel y el demonio interno, o algo así. Y menuda pelea era esa, pero por desgracia ganaba el que se suponía que tenía que perder, su parte mala.
Y gracias a esa peculiar pelea interna no notó las miradas que lo seguían, o al menos no les hizo caso hasta que llegó al comedor donde su aracno sentido pareció reaccionar a una amenaza inminente. Lo primero que hizo fue mirar a su alrededor, pensando que era algo referido a los alumnos, pero no, y su aracnosentido vibró aun más fuerte, se apresuró en decirles a sus compañeros que era mejor irse pero antes de que estos preguntasen las paredes estallaron, dejando entrar a los Cuatro Terribles -corrección, tres, el trampero estaba entre rejas-
-Sabemos que Spiderman esta en este instituto -habló el Mago- si no se entrega... -miró a Klaw quien usó sus poderes sonicos para provocar el dolor en los alumnos más cercanos.
Petter se alarmó de sobremanera, preguntandose una y ptra vez la razón por la que sabían que él daba clases allí. Se paralizó hasta que uno de los ataques de Klaw envió a su amigo por los aires.
-¡BASTA! -su grito atrajo la atención de todos- Es que no sabéis que ser tan ridículos es peligroso para los demás -intento bromear de los nervios y Mago lo señaló.
Sintió sobre él las ondas de sonido que lo torturaban, sus oídos le pitaban y sentía en su cabeza un zumbido que lo aturdía. Unas ganas de vomitar se apoderaron de su cuerpo, se arrodilló entre gritos y jadeos ahogados... Y ya no pudo más.
-¡Hablaré! ¡diré lo que se! -aquella tortura paró, dándole unos segundos para pensar, se apoyó en una de las mesas y vio su salvación- ¡Y quiero que todos me oigan! -alzó la voz con una sonrisa ladina- ¡GUERRA DE COMIDAS! -lanzó aquella gelatina verdosa a la cara del mago y antes de pestañear miles de platos volaron en todas direcciones.
Y no pensaba desaprovechar esos valiosos segundos que le ofrecían aquella distracción, trepo sin ser visto a una columna y se deshizo de sus ropas, quedándose con aquel traje que lo caracterizaba "Es hora de que lluevan tortas, y sin sirope" canturreó lanzando una de sus telarañas y balanceándose golpeó a Mago, pero thundra lo sorprendió por detrás, golpeándolo.
Aquella pelea fue agotadora, no solo tenía que tener cuidado de no destrozar aun más la cafetería, sino que tenía que proteger a todos los alumnos de los ataques fallidos de aquellos tres villanos. Él ni siquiera era un héroe para estar salvandolos, pero MJ y Harry eran suficiente motivación como para derrotar a esos tres. Que si era motivación... le sobraba, quería hasta hacerlos desaparecer para siempre por haberle hecho daño a Harry, eso se lo cobraría... y con creces. Pero no pudo ser, las sirenas de los policías alertaron a sus enemigos que se apresuraron a desaparecer y Spiderman no pudo seguirlos, le importaba más Harry así que recuperó sus ropas y se apresuró a ir a su lado.
Ya en el hospital el padre de Harry apareció, Petter se estremeció y es que aquel hombre era poderoso, había algo en él que le hacía sentirse pequeño. Pero su amigo no compartía aquellos sentimientos de admiración por su padre. Petter pensó como sería su padre, solo lo había visto en fotos y... no era capaz de recordarlo pero encontraba en aquel hombre de negocios una segunda figura paterna ya que la primera, su tío Ben... ya no estaría más a su lado.
-Petter, si gustas puedo acercarte -salió de sus pensamientos en esos momentos y asintió, mirando a su amigo quien simplemente sonrió.
-Nos vemos después -murmuró y Harry le asintió con una pequeña sonrisa.
Aquel día... había sido de los peores, eso él lo tenía muy claro. Primero Nick, después su tía... el instituto medio destrozado y su unico amigo en el hospital.
-"Genial, Pett, simplemente genial. No puedes hacer nada por nadie, seré inútil" -se maldijo una y otra vez.
Entró en la casa con prisas, su tía estuvo a punto de decirle algo pero el pasó rápidamente por su lado y se metió en su cuarto. Lego escuchó la puerta de la casa cerrarse y... silencio.
