... Ammm Holi *Se pone nerviosa* ehh ¡PUEDO EXPLICARLO! ¡NO ES LO QUE PARECE! ¡NO ME FUI DE ESTA MARAVILLOSA PAGINA! ¡ESTOY VIVA!

Las "Vacaciones" estuvieron muy pesadas... la escuela, el trabajo y otras mil razones me quitaban mi tiempo y por ende... la inspiración. umu

Bueno, aunque si he tenido tiempo en leer unos fics y dejarles reviews XD, bueno eso es otra historia...

CLARO, QUE ESCRIBIA LO QUE PODIA EN MIS RATOS LIBRES -3- (Que eran muy pocos...)

Ojala me perdonen u.u

Disclaimer: ¡SI AMIGOS! ¡VOCALOID ME PERTENECE! ¡LUKA ME PERTENECE! ¡Y EL NEGITORO ES OFICIAL! ¡MEIKO ME PERTENECE! (Si, aunque no parezca, amo a Meiko) ¡GANO MUCHO DINERO EN ESTO! ... No me miren así, es solo que se vale soñar, ¿No? u.u Ok, está bien: Vocaloid no me pertenece (;n;) ¡Luka no me pertenece! ;A; *Llora en un rincón*

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¡COMIENZA!

Capitulo 2: Diferencia.

¡Llegamos!— exclamaron contentos mientras entraban a la casa de la pelirosada.

De la cocina salió Miriam con su habitual uniforme de sirvienta y con un delantal manchado con harina y especias

Oh, chicos ¿Fueron a una trinchera? Miren su estado— Miro curiosa y divertida las ropas de los menores. Tenían tierra, algunas ramas en sus cabellos, los zapatos con hojas y lodo —Señorita Lukana ¿Que paso a los listones de su vestido?— pregunto ahora un poco seria.

Amm, es que nos encontramos con unos amigos...— explicaba la nombrada jugando con sus pulgares y teniendo la mirada baja.

Y se perdieron y como grandes héroes los rescatamos...— continuo Lily.

Y Lukana le dio los listones a una amiga para amarrar su cabello...—Prosiguió Gumi.

Si algo así— Fue lo único dé dijo Gakupo ¿Que mas decir?

Oh bien— rodo los ojos con una sonrisa de lado —Apenas es la 1:00, todavía no está la comida ¿Por qué no se toman un baño y me dan su ropa para lavarla?— propuso dirigiéndose a la cocina —Saben donde están los baños, elijan uno para asearse. Señorita: báñese y vístase rápido para que me pase la ropa de los chicos ¿De acuerdo?—

¡Si, Tía!— acepto gustosa y empezó a correr hacia las escaleras — ¡Yo iré al de mi habitación!—

¡Pues yo iré en que está cerca de jardín!— la peliverde fue hacia el lado izquierdo de la mansión.

Yo iré el que está por la sala de estar— la rubia hacia el derecho

...Pues ¡Yo en el pasillo de arriba!— hablo dudoso pero grito al final, dirigiéndose a las escaleras e ir hacia la derecha, donde casualmente fue Lukana... una coincidencia, ¿o no?

Unos minutos después...

"Estos niños, nunca cambian" pensó la mujer mientras cortaba vegetales "Ojala que jamás maduren ni crezcan" sonrió con ternura.

Tía Miriam, aquí está la ropa— la voz de la pelirosa interrumpió sus pensamientos.

Dirigió su mirada algo sorprendida hacia la menor —... ¿Tan rápido se baño?— Noto el brillo de su cara provocado por el agua que aun le escurría— Pero señorita, aun esta empapada— su mirada reflejaba asombro, diversión y preocupación a la vez —Vaya a secarse o tendrá un resfriado —Dejo lo que estaba haciendo, fue hacia la pelirosa y tomo las ropas.

Lukana tenía puesto un vestido ligero color durazno y toques rosados.

... Amm, ¿Tía?— sonaba dudosa.

¿Sí?— Ya estaba saliendo de la cocina.

Mis amigos ya terminaron de ducharse y están desnudos, ¿Cuanto tardara la ropa en lavarse y secarse? ¿O acaso comerán así?— tenía una expresión juguetona. Recordó cuando fue a donde Gakupo y este se negaba a que ella entrase a recoger sus ropas.

"Parecía una niña asustada"

Miriam solo la miro con una ceja alzada y con una mueca de asombro.

... Estos niños tenían energía para todo ¿No tienen un botón de apagado? ¡Oh si! ¡En aquella época no existían esas cosas!

En ese caso, tengo ropa guardada para este tipo de casos— lo dice como si hubiera ocurrido antes esa situación —encogida regreso—

Okey— Fue lo único dijo sonriendo con inocencia.

En la residencia Megurine tenía la peculiaridad de que solo tenían una sirvienta, debido a que los dueños no le veían necesario el contratar a tanta gente. Además, en aquella época, se tenía acostumbrado a que la servidumbre, literalmente, hacían todo por sus patrones como el cambiarse la ropa y peinarlos. A los Megurine no les agradaba que sus hijas tuvieran esa costumbre porque creían que eso las hacían 'Dependientes' de alguien. Contrataron a Miriam solo para que hiciera las comidas y le pagaban extra si limpiaba, lo cual a la mujer no se esforzaba por lo bien organizados que era la familia.

La mujer había trabajado en esa residencia después del nacimiento de Kasumi, hace más de veinte años.

Lo más peculiar de todo, es cuando la familia la trataban, literalmente, con tanta familiaridad.

El señor Megurine siempre le financiaba las medicinas cuando sufría de algún ataque de tos, y no solo eso, le dejaba dormirse en una de las habitaciones de huéspedes, que por cierto eran muy lujosas.

La Señora, de origen y rasgos Británicos, platicaba con ella como si se tratasen de unas 'Mejores amigas por siempre' y de hecho le enseño a leer y a escribir, argumentando que al poseer esas dos habilidades podría llegar lejos. Ahora su patrona le estaba enseñando ingles.

Kasumi siempre la vio como una segunda madre, hasta el punto de pedirle consejos cuando tenía alguna duda, debido a que cuando era pequeña sus padres se veían obligados a salir por asuntos de negocios, la mayor siempre la cuidaba.

Lukana por su inocencia, creía que Miriam y su Madre, de nombre Elise, eran hermanas debido a lo cercanas y lo comunicativas que eran, por ello desde que supo hablar, siempre la llamaba 'Tía Miriam' o simplemente 'Tía'

Actualmente, Lukana sabía que la Peliplatiada y su madre no compartían ningún lazo sanguíneo, pero seguía llamándola así de ya que era una forma afectuosa de llamarla.

Y no es para menos, al igual que Kasumi, fue cuidada por la mujer desde que nació. Es normal que la menor la viera como parte de la familia e incluso como una segunda madre.

A pesar de esas 'libertades', Miriam siempre trataba a la familia con formalidad y con respeto, siempre hablándoles de 'Señora o Señor' y 'Señoritas' junto con 'Usted'.

La pelirosa ya les había dado a sus amigas un vestido para cada una y ahora se encontraba caminando hacia uno de los baños donde se encontraba su amigo.

Lily y Gumi fueron con Miriam a la cocina para ayudarle con la comida.

¿Gakupo?— llamo a la puerta tratando de contener las risas. Tenía en sus manos un conjunto de ropa para él.

¿Q-que pasa?— Tartamudeo, Lukana no sabía si era por el frio que sentía al estar desnudo o por estar nervioso por estar desnudo.

Tengo ropa para ti— Respondió esforzándose por no reírse —Abre la puerta—

P-primero deja la ropa en el suelo y voltéate— Tartamudeo otra vez.

¿Eh? ¿Por qué?— "No te rías Lukana, tienes que contenerte" —Si la dejo en el suelo se va a ensuciar—

...— No dijo nada.

Gakuu— Uso un tono fingido de autoridad —Abre la puerta—

¿Y-y por qué no la abres tu?— ¡Buena idea Gakupo! —... ¡O—olvídalo! ¡Ni se te ocurra abrir la puerta!—

De todas formas no podría por que tengo mis dos manos ocupadas— Sus ojos se abrieron de mas y su sonrisa se volvió juguetona. Parece que tuvo una idea para que su amigo sede —Tu ropa pesa, si no abres la puerta tendré mis brazos adoloridos— Sonrió de lado, avergonzar el pelimorado era tan divertido.

...V-vale. Abriré la puerta, p—pero cierra tus ojos ¿Okey?—

Está bien— obedeció la petición y los cerro con tranquilidad pero aun conteniendo la carcajada.

Con lentitud la puerta se abrió, el pelimorado solo tenía una toalla que rodeaba su cintura. Miro por los lados para asegurarse de que solo estaba su querida pelirosada, sus ojos cerrados y esa sonrisa la hacían ver muy linda ante los ojos del mayor. Se quedo mirando a Lukana por unos segundos. Le encantaba ese hoyuelo que se le formaba en la mejilla cuando sonreía. Amaba el flequillo que apenas cubría sus delicadas cejas y enmarcaba su angelical rostro. Le gustaba como trataba de contener las risas. Pero lo que más le fascinaba, eran sus ojos, que en ese instante estaban cerrados, de color azul del mar. Noto que tenía aun el collar en su cuello, eso provoco que se le formara una sonrisa en su rostro.

La pelirosada se empezaba a desesperar, así que lentamente abrió los ojos encontrándose con la mirada purpura del mayor.

...—

...—

Un enorme sonrojo a pareció en las mejillas del pelimorado —...Ehh— fue lo único que pudo decir ante incomoda situación.

... Pff ¡Jajajajajaja!— La menor se empezó a reír gracias a la cara del mayor, no todos los días vez a tu amigo ¡Tan! sonrojado.

Gakupo, pareciendo un tomate, tomo la ropa de las manos de Lukana y cerró la puerta rápidamente. La menor aun seguía riéndose con ganas.

Por si lo preguntan, la pelirosa no noto que no tenia 'nada' su amigo, lo noto después cuando le quito las prendas y con mas razón rio con fuerza hasta el punto de que Lily, Gumi y Miriam la hayan escuchado en la cocina.

Gakupo— llamo como podía —Perdón, es que ¡Jajajaja!— le gano la risa, otra vez — ¡Tu cara fue tan...! ¡Jajaja!

Siguió riéndose por un buen tiempo mientras que, al otro lado de la puerta, el mayor se vestía con un enorme rojo en toda su cara.

Cuando por fin salió, noto que la pelirosada ya no estaba cerca, a lo mejor se fue con las demás.

¡Booo!— o a lo mejor estaba escondida en algún lado y asusto por la espalda al pobre.

¡Ahh!— ¿Eso fue un grito de una niña? Oh no, es Gakupo teniendo casi un infarto por culpa de su amiga — ¿P-por que hiciste eso?— pregunto alarmado y alzando un poco la voz.

Para asustarte— Rio por la obviedad de la pregunta.

N-no me refiero a eso— Trato de controlar su respiración y su nerviosismo.

¿Ah no? pues no se a que te refieres— encogió sus hombros con un tono de voz un poco sarcástico —Oh, esa ropa te queda muy bien ¿Por qué no te vistes así mas seguido?— Comenzó a caminar hacia las escaleras sin percatarse el rojo de las mejillas del mayor.

El conjunto que llevaba Gakupo consistía en un traje de seda, junto con lazos de encaje en las mangas de su abrigo color vino. Elegante y muy sofisticado sin duda.

¿Vas a venir?— pregunto sonriente mirando por su hombro al distraído pelimorado —Si no vienes mejor, más para mí— sonrió con inocente malicia pero en realidad, era para que el mayor reaccionara. Además, en parte estaba mintiendo, lo que más disfrutaba con el mayor era cuando comían juntos.

... Y también con Lily y Gumi.

¡Ah no!— se aproximo hacia ella con mucha determinación, recuperando su confianza—¡Y quieres mi comida, tienes que pasar por encima de mí!—

Es un reto entonces...— Lukana ¡Ama! los retos.

Preparada...— Ambos se posicionaron.

Listo...— ¡No le importaba tener que usar un vestido tan sofocante en una carrera! ¡Ella ganara!

¡Ahora!— gritaron al mismo tiempo, empezando a bajar las escaleras con rapidez.

¿Eso no es peligroso? Tal vez, pero tratándose de ellos dos... es más peligroso, no para ellos pero si para los de su alrededor.

Gakupo era más alto, junto con sus piernas, podía correr y saltearse 2 escalones. Lukana, en cambio era más pequeña y solo podía saltearse un escalón. Era notorio quien estaba ganando.

La pelirosa, en un acto de valentía, dio un salto lo suficientemente prolongado como para saltearse 4 escalones logrando así estar al mismo nivel que el mayor.

Al notar eso, Gakupo hizo lo mismo logrando así ganar la carrera con ventaja.

¡Eso es trampa!— Grito la menor con un lindo puchero.

¡Tú también hiciste trampa!— se defendió apoyando sus manos en sus rodillas para recuperar el aliento.

Pero no gane, así que no cuenta— replico sacando la lengua.

Si cuenta—

¡Que no!—

...—

...—

Empezaron a mirarse a los ojos con molestia hasta que poco a poco suavizaron sus rostros.

¡Jajajaja!— Rieron de buena gana por unos instantes.

¿La paz?— pregunto el pelimorado extendiendo su mano hacia ella.

Siempre lo habrá— Tomo la mano gustosa y con un rosado en sus mejillas.

¿Lo prometes?— parecía más como una súplica que una pregunta.

Claro—

Ahora se miraban con cariño, disfrutando de la calidez de sus manos haciendo contacto, sin percatarse de las intrusas que observaban la escena, divertidas y conteniendo la risa.

Jo Jo, ¿Que tenemos aquí? ¿Una versión mejorada de Romeo y Julieta?— era Lily tratando de sonar lo más natural posible.

Que mi primo sea Julieta y que Lukana sea Romeo— propuso inocentemente Gumi.

...— Los protagonistas reaccionaron y separaron sus manos y miraron otro lado con los rostros rojos.

...Espera ¿Por qué yo de Julieta? ¿No debería ser yo el Romeo?— El primero en reaccionar, parecía un poco ofendido por la propuesta de su prima.

¿Desde cuándo los príncipes tienen el cabello más largo que las princesas?— respondió Lily con una pregunta.

¡Oye!— Dijeron a la vez la pareja.

¿O cuando la princesa rescata al príncipe de las bestias?— prosiguió Gumi divertida.

Si te refieres a aquella vez del Zorro, todo estaba bajo control— explico el mayor con un movimiento elegante de su mano.

Lukana solo rio por lo bajo.

Recordó cuando escucho un grito, que parecía el de una niña, cerca del rio y fue a investigar, estaban jugando a las atrapadas y la pelirosa era quien la 'Traía'. Fue a investigar creyendo que había una niña en peligro.

...

Gran su sorpresa que resulto ser Gakupo siendo acorralado por un zorro rojo gruñón de tamaño mediano.

Lukana le ayudo al mayor lanzándole piedras y ramas al animal, tratando de solamente de ahuyentarlo. Después de lograrlo 'consoló' al mayor, en realidad se burlo de el por horas, y volvieron con las demás contándoles el relato.

Gracias a esto, las 3 se rieron de Gakupo durante meses, ahora solo lo hacen en vez en cuando... como ahora.

Gakupo al menos agradece que serás siempre salvado por Lukana— comento Gumi sin ningún tipo de burla, sonara sincera.

Verán que yo la salvare siempre ¡Desde ahora!— Aseguro sin dudar y poniendo su mano en su pecho en señal de promesa.

Si es que algún día estará en peligro— murmuro Lily.

Algún día— continuo, hasta ahora callada, Lukana en un tono sarcástico —No te preocupes, para mi eres el Romeo perfecto— de dio una palmadita en el hombro junto con una sonrisa y con las mejillas sonrosadas.

La comida esta lista— se escucho la voz de Miriam saliendo de la cocina —Sera mejor que vayan a la mesa—

Todos con un '¡Si Miriam!' fueron al comedor, se sentaron y esperaron a que Miriam, con un carrito especial, trajera una enorme hoya humeante, un tazón lleno de verduras cortadas y un plato cubierto, junto unos platos y cubiertos. Además de una tetera y unas tazas.

Y por si se lo preguntan; Gakupo se sentó alado de Lukana.

¡Huele delicioso! ¿Qué es, Tía?—

Uno de sus favoritos, Lukana: Sopa de atún con puerro frito y nori— Dijo al momento de quitar la tapa de la hoya.

La pelirosa sonrió como solo una niña dichosa podía hacer.

"¿Atún? ¿Otra vez? ¿Por qué no extraña?" pensó con sarcasmo la rubia.

Para acompañar, habrá ensalada verde con zanahorias y berenjenas—

Gakupo y Gumi chocaron sus palmas como si fueran cómplices de algo.

"Zanahorias, berenjenas... Ok. ¿Pero el postre que hicimos Gumi y yo?"

Y de postre, Bizcocho de miel y canela con mago—

"Ho Ho, Ahora me dio hambre"

Cada uno tomo un plato si se sirvieron al gusto cada alimento disponible.

Gumi tomo mucha ensalada y un poco de postre, casi no se sirvió sopa.

Gakupo, al igual que su prima, tomo ensalada y sopa, no se sirvió postre porque sabía que lo había hecho la rubia.

Lily, con pesar de la sirvienta, tomo una gran cantidad del postre y muy poco de todo.

Lukana solo cogió un plato sopa... bueno, más bien casi todo la hoya.

Miriam se encargo de servir té rojo para los menores.

Oye Tía ¿Donde están mis padres y mi hermana?— pregunto cuando la mayor le dio la taza.

Fueron a la ciudad— explicaba con la serenidad de siempre —Los señores a atender unos negocios y su hermana tal vez a entregar una carta.

Oh... está bien— Lo de sus padres no le extrañaba, pero el que Kasumi haya enviado una carta a, tal vez, la 'chica misteriosa' le parecía raro.

Según recordaba, Kasumi enviaba siempre una carta al mes a la 'chica misteriosa', cosa que hizo haces un par de semanas ¿Por qué le enviaría otra?

Señorita Lukana ¿Le pasa algo?—

¿Eh?... ¿dijiste algo?— pregunto saliendo de sus pensamientos.

¿Le pasa algo?—

A... no. Solo pensaba si volverán pronto ¿Desde cuándo salieron?— pregunto tomando un sorbo de su té.

Hace como unas 3 horas—

... Ya veo— susurro en un tono muy serio, algo muy raro de ella.

¿Y si Kasumi decidió dejarlo todo y envió esa carta como despedida?

Lukana de inmediato se quito ese pensamiento de la cabeza y siguió comiendo. Ya le preguntara a su hermana cuando llegue.

Además, mañana sería un gran día: Miku y sus amigos la visitaran junto con sus viejos amigos.

"¿Como seria?" pensó curiosa "Lily y Gumi se llevarían muy bien con Rin, serian unas maestras es travesuras" Bebió un poco de su taza de té "Gakupo sería un buen amigo de Kaito y de Len, serian como 'Los tres mosqueteros', teniendo grandes aventuras y rescatando a las princesas" rio un poco el pensar algo así...

"un Momento... ¡Eso es!" Al parecer, Lukana tuvo una idea.

"Que Gakupo rescate a Rin, Que Kaito rescate a Lily y que Len rescate a Gumi ¡Jugaríamos a los mosqueteros salvando a las princesas!"

... "Espera ¿Y Miku?" Buena pregunta.

"¿Y yo?" Otra buena pregunta.

"…En ese caso ¡Yo seré también una mosquetera y salvare a Miku!"

Lukana— llamo por cuarta vez el pelimorado, esta vez recibiendo la atención de la nombrada — ¿Que estas pensando?— pregunto tomando un trozo de berenjena y llevárselo a la boca. Había notado la cara de ilusión de ella.

La nombrada le regala esa sonrisa especial llena de emociones y alegrías —Pienso que mañana será un gran día— respondió aumentando su expresión de alegría. Tomo un trozo de atún y se lo comió, dando por terminada la 'charla'.

~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.

Lejos de ahí, para ser exactos en la ciudad Sakai, un niño peli azul y una peliaqua más pequeña se encontraban sentados en uno de los lujosos sillones del la sala de estar, uno al lado del otro, con las caras bajas y sus manos en sus rodillas. Estaban desaminados pero no por eso iban a llorar.

Oye Kaito...— llamo de forma apagada la menor. Aun tenía su cabello sujetado en 2 coletas con los listones.

¿Hmm?—musito de igual forma.

¿Que nos hará tu madre?—

Pues a mí me castigara sin helado por todo un año— explico riéndose sin gracia —Y a ti te dirá algo como 'Eso no hacen las niñas comprometidas' y de seguro le dirá a tu papa lo que paso—

Y todo por culpa de Rin...— se quejo mientras miraba hacia atrás para asegurarse que la madre de Kaito no haya salido del estudio donde estaban los gemelos y los padres de estos.

También de Len— imito a la menor —Ya se han tardado...— susurro para sí mismo.

¿Que estará pasando?—

Mi madre les estará contando nuestro escape a los padres de ellos, diciéndoles lo vergonzoso que es nuestro comportamiento y que eso no es digno— empezó a jugar con los botones de las mangas, parecía que estaba pensando de mas.

¿Y ellos como estarán?—

Conociéndolos... nos harán ver a mí y a ti como los culpables... después se harán los niños buenos y no tendrán ningún tipo de castigo— comento sonriendo de lado.

Tiene sentido ¿Recuerdas cuando rompieron la ventana de mi casa y te echaron la culpa?— lo miro con una leve sonrisa.

Oh si y que por poco mi madre me amenazo en desheredarme— rio un poco.

No te sorprendas si esta vez tu madre cumpla con esa amenaza— Ambos rieron cómplices.

"Tal vez... eso sea lo mejor" pensó Kaito mirando las decoraciones de porcelana que estaban en un estante cercano.

Después de unos minutos de silencio, se escucho el sonido de una puerta abriéndose. De inmediato dirigieron su vista hacia donde provenía ese ruido: la puerta de estudio. Emergieron de ahí 2 adultos rubios, un hombre de ojos azules y una mujer de ojos ámbar, parecían molestos. Cerca de ellos, salieron los gemelos, tenían lagrimas en los ojos y parecían muy tristes, raro viniendo de ellos.

A Miku de dio escalofríos al ver a la madre de Kaito. Una mujer alta con un andar recto y muy refinado. Mirada fría de color verdoso. Cabello azul rey bien recogido y adornado con unos listones blancos. Un vestido impecable y recto de color grisáceo con detalles florales y relieves.

Dell— llamo frívolamente, pocos segundos después apareció un poco tenso.

¿Se le ofrece algo, Mi señora?— su voz sonaba precipitada, pero no nerviosa.

Acompaña a los Kagamine a la salida— ordeno mirando a los 2 pequeños que miraban todo con temor.

Sí, mi señora— se quedo esperando, debido a que parecía que la familia tenía algo que decir.

Lamentamos las molestias, Señora Shion— hablo el rubio adulto, quien vestía un elegante traje café.

No, la que se tiene que disculpar soy yo— Difirió seria la peli azul —Esta es mi casa, debí ser más atenta—

Aun así, lo sentimos— comento la rubia adulta, vestía un vestido azulado con lindos bordeados adherido a su delicado cuerpo —Les daremos a nuestros hijos una mejor educación— fulmino la mirada levente a su hijos tristes.

Después de unas cuantas palabras, finalmente la familia Kagamine salió, junto con el sirviente, fuera de la residencia. Pero antes de que desaparecieran por la puerta, los gemelos miraron hacia donde estaban Kaito y Miku, sus lágrimas desaparecieron y sonrieron con travesía.

Esos 2 nunca cambiaran.

El peli azul solo bufo y la peliaqua miro hacia otro lado un poco molesta.

Unos segundos en un total e incomodo silencio, la mujer se aproximo hacia ellos con un semblante serio. Cada paso que oía Miku le daba miedo. Kaito trataba de calmarse inhalando por la nariz y exhalando por la boca de forma disimulada.

La mayor tomo asiento en un sillón individual estando frente los niños, Siempre teniendo su mirada fría.

Espero que, por lo menos, ustedes me cuenten sus motivos— Hablo de formo pausada.

Pues... por curiosidad— eso sonó más una pregunta que una afirmación.

¿Curiosidad? ¿Tenían curiosidad en perderse y estar en peligro?— Alzo una ceja, provocando de su hijo se quedara sin palabras.

N-no se refería eso— hablo la menor con un poco de miedo —Es que— "Rin y Len tuvieron la idea" —Pensábamos que sería una buena idea en explorar, p-por si acaso. A-además no nos pasó nada— recordó a cierta niña pelirosa.

Una dama tiene que ir acompañada de su tutor, no con sus amigos— Frunció mas el ceño hacia la menor —Eso no hacen las niñas comprometidas— hiso una señal a una sirvienta para que traiga el té —A pesar de esto— dio una pequeña pausa para que la sirvienta sirviera, a cada uno, una taza de té negro —no quiero cancelar el compromiso que tienen ustedes— bebió un poco del liquido humeante, ignorando la cara de desilusión de los menores —Así que no voy a decir nada a su padre, Señorita Hatsune. Lo que menos queremos, mi esposo y yo, es algún tipo de conflicto con el—

¿E-enserio?— pregunto insegura.

Tiene suerte que su padre este ocupado— tomo otro sorbo —Así será mas fácil en que no tenga sospechas— Dejo la taza en la mesita que se encontraba frente a ella.

G-gracias— se dispuso a tomar la taza que le habían servido.

No es necesario, además yo tuve en descuido de dejarlos solos— comento con seriedad.

Madre, ¿Que les pasaran a Len y a Rin?— se atrevió a preguntar el peli azul.

Sus padres les darán una educación mucho más estricta. No se sorprendan si ya no los ven por un largo tiempo— respondió como si nada, aun sin perder la seriedad que la distinguía.

Después de eso, se produjo un silencio incomodo para los menores.

¿Ahora qué?

Miku, aunque le costaba admitirlo, le daba miedo esa mujer y sin mencionar lo insistente que se volvía sobre el cómo comportarse y qué hacer cuando estaría casada con su hijo. Eso faltaba mucho, como 14 años, le resultaba molesto y demasiada presión para ella, que solo tenía 6.

Kaito no se quedaba atrás, pero no ponía resistencia o mencionaba lo que le molestaba. Es su madre después de todo, normal el conformarse con las decisiones de su progenitora. Un ejemplo, es que tanto su madre y su padre, deseaban que su hijo estudiara leyes, el pequeño no tuvo de otra y termino aceptando los deseos de los mayores. Entre semana, por las tardes, un tutor le enseñaba los conceptos básicos de la política y también sobre el 'invertir tus fortunas y recibiendo el triple'. Ciertamente el peli azul entendía rápido, siendo alagado por su tutor y sus padres.

Debería estar feliz por ser el orgullo de su familia ¿No?

En parte sí, pero por el otro lado el tenia interés por el arte, el crear maravillas en un simple lienzo, el expresar lo que siente con el pincel. Claro, sabe que sus padres se opondrían si se enterara de lo que le gustaría y gusta hacer.

En tiempos libres y sin que nadie lo supiera, tomaba los bolígrafos de su padre y algunas hojas de papel y dibujaba lo que viese primero: Un jarrón, una flor, una taza, y muchas cosas que veían en su vida cotidiana, para después romper y quemar sus obras y regresar los bolígrafos de su padre sin que se den cuenta sus progenitores.

Un plan perfecto, tomando en cuenta que estaban siempre ocupados.

La mujer se dispuso a irse, después de tomar su té, dejando a los menores solos.

Te dije que te diría que las "comprometidas" no hacen eso— Murmuro el peli azul conteniendo una risotada.

Pero no dijo nada de desheredarte o peor, que te prohíba comer helado— argumento la menor de la misma forma.

Bueno, al menos algo atine ¿No?—

Empezaron a reír levemente pero poco a poco la risa se apagaba, provocando así un silencio algo tenso pero no incomodo.

¿Qué hacemos?— pregunto de la nada Miku con voz apagada, viendo la taza casi llena notando que el liquido ya estaba frio.

No sé ¿Que quieres hacer? Si quieres, podemos jugar en el jardín— Propuso más animado — ¿O qué tal si comemos un poco de helado?—

No me refiero a eso— aclaro rápidamente —Me refiero a que haremos... en el futuro— Miro al mayor con tristeza en sus ojos.

Kaito tardo unos instantes en entender el significado de esa mirada y de las palabras de Miku. Su expresión se hizo melancólico —...No se— se limito a responder, no mentía, en verdad no sabía.

No me quiero casar y mucho menos contigo— lo dijo sin intención de ofender al mayor.

Yo tampoco me quiero casar con mi mejor amiga, pero ¿Qué podemos hacer?— alzo la vista hacia el techo, tratando de pensar.

Sera difícil que nuestros padres desistan— imito al mayor creyendo que tendría alguna idea.

Eso lo sé...—

... No se me ocurre nada— Dejo de mirar el techo gracias a la molestia que sintió en su cuello.

Pues al menos que nuestros padres consigan mejores matrimonios para nosotros...—

No es mala idea, pero eso es algo muy difícil. Además prefiero casarme contigo que con un extraño—

Lo mismo digo...— Miro a la peliaqua por el rabillo del ojo —Pues solo hay 2 opciones: Casarnos o casarnos con algún desconocido. Veo muy difícil el librarnos de una boda— suspiro resignado.

Si ese es el caso, solo queda ser lo que nuestros padres quieren ¿No?— comento con una sonrisa triste.

Esposo y esposa...—

Si... esposo y esposa—

Al menos estaremos juntos. Podemos jugar todo el tiempo ¿Verdad?— Kaito se incorporo y miro sonriente a Miku.

¡Cierto! ¡Jugaríamos todo el día y seriamos los señores de una casa! ¡Haríamos todo lo que queremos!— Respondió contenta levantándose con energía.

¡Dormir hasta muy noche! ¡Dormiríamos siempre juntos! ¡Como en las pijamadas!— le ofreció su brazo como si fuera un caballero.

¡Comeríamos lo que quisiéramos! ¡Y no nos dirían nada!— acepto el gesto del mayor y abrazo su brazo.

¡No hacer la tarea!— empezó a caminar como una pareja alrededor del sillón que estaban sentados anterior mente.

¡No es tal malo, seré la esposa de mi mejor amigo!— empezó a reír contenta.

¡Estar comprometidos no es malo!— empezaron a bailar un pequeño vals, aunque un poco inexpertos — ¡Es estar juntos! ¿Qué tiene de malo eso?—

¡En nada! ¡Seremos felices!—

Fueron, aun bailando, a las escaleras y subieron unos cuantos escalones — ¡Hay que practicar!— propuso el peli azul — ¡Nuestra boda tiene que ser perfecta!—

Miku fingió sostener un ramo de flores en una mano mientras que la otra sostenía el brazo de Kaito.

Imaginaron que las escaleras eran la salida de la iglesia. El mayor vestido y la menor vertidos con un frac y un vestido de novia respectivamente. También imaginaron como les lanzaban granos de arroz y le gritaban bendiciones.

A la una— empezó el peli azul.

A las dos— luego la peliaqua

¡A las tres!— dijeron al unisonó.

Tan Tan Tanran Tan tan Taran— tarareo Kaito la típica canción de bodas y empezaron a descender con gracia acorde al ritmo de la improvisada melodía.

Miku solo podía reír, le resultaba divertido las acciones del peli azul, pero algo se le vino a la mente —Oye Kaito— llamo dejando de reír.

¿Qué es lo pasa, mi querida futura esposa?— pregunto con un drama, intencionalmente, mal actuado. Ya habían bajado por completo las escaleras.

¿Mañana vamos a visitar a Lukana?— pregunto con un mal disimulado desinterés. Pensó en la pelirosada cuando se imagino a esta en su, muy futura, boda ¿Como seria? ¿Estaría lanzándoles Arroz y dando las 'Que la felicidad este de su lado'? ¿O trepándose al techo del sagrado edificio?

Mmm dudo que podamos— respondió algo melancólico —No creo que podamos salir así como así después de lo que paso— argumento mientras se ponía enfrente de la menor.

Eso es cierto...— su voz sonaba muy apagada y sin ánimo.

Al ver esto, Kaito se le ocurrió una idea para animar a Miku — ¿Qué te parece si los invitamos a nuestra boda?— propuso más animado.

¡Eso es lo que pensaba!— exclamo contenta — ¡Hay que empezar a hacer nuestra lista de invitados!—

¡Buena idea! Espera, voy por un bolígrafo y por una hoja— Fue hacia la puerta donde se encontraba el estudio, la abrió, entro, y salió con los objetos ya antes mencionados —Tenemos que hacer la lista— Fue hacia la mesita de la sala y se sentó en el suelo —Empecemos, ¿A quién quieres invitar?— Pregunto poniendo a hoja en el mueble y tomando el bolígrafo preparado para escribir.

La menor se sentó a su lado y con una sonrisa soñadora dijo —Lukana— después menciono a los gemelos, a Haku, su padre y los amigos de la pelirosada.

Oye te falto nombrar a Gakupo— comento el mayor.

Ah, sí. También a él— Hablo distraída y restándole importancia con un gesto de su mano, aunque, por un momento el peli azul sintió molestia en las palabras de Miku.

~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.

Tres de la tarde, mansión Megurine...

Llegamos— se escucho una voz masculina por la entrada principal, venía acompañado de 2 hermosas mujeres, una mas mayor que la otra y con rasgos muy similares; cabello rosado, por ejemplo.

... No hubo respuesta.

Traemos dulces~— hablo melodiosamente la mujer mayor alzando su brazo para mostrar una bolsa.

¡Hola mama! ¡Hola papa! ¡Hola Kasumi! ¿Cómo les fue?— Ante los ojos de los nombrados apareció, ni idea como, la pequeña Lukana con esa deslumbrante sonrisa... aun que en el fondo se notaba cierto interés.

Hola, ¿fue un buen viaje?— pregunto maliciosamente Lily, mirando de forma disimulada la bolsa de lo que parecía eran caramelos... Al igual que Lukana, ni idea donde salió.

Buenas tardes Señores Megurine, Señorita Kasumi— saludo educadamente Gakupo. Tenía que mostrar su caballerosidad y educación ante su cuñada y sus suegr- digo, digo ante la familia de la pelirosada... Sí, eso.

¿No hubo ningún problema?— pregunto con inocencia Gumi, apareciendo detrás de su primo. Parecía la única que tenía buenas intenciones... ¿o no?

Adorables ángeles pero con traviesas intenciones en sus mentes.

Buenas, mis señores— se presento Miriam con el tono usual: serio pero amable —¿Les gustaría algo de comer?— pregunto mientras tomaba el abrigo del hombre y los elegantes sombreros de las damas.

No gracias Miriam— respondió Elise con su usual tono de amabilidad sincera —Ya comimos mi esposo y yo—

A mi si me gustaría— afirmo Kasumi notando la interrogante mirada de Lukana —Algo ligero por favor—

¿Le parecería una ensalada?— propuso la sirvienta mientras ponía el abrigo en el perchero cercano.

Si está bien— La mirada de su hermana le empezaba a molestar y preocupar a la vez, así que devolvió la mirada con el significado de '¿Qué? ¿Ahora que hice?'

La menor le respondió con sus ojos 'Algo ocultas'

'¿Que oculto?'

'Luego hablamos' desvió su mirada y se abalanzo hacia sus padres — ¡Me alegro que volvieran! Los extrañe— con sus pequeños brazos, trataba de abrazar a sus progenitores.

Oh Lukana— se limito a decir Yusuke aceptando el gesto —Pero si estas con tus amigos—

Que por cierto, quieren dulces— comento divertida Elise al ver la cara de Lily en la bolsa que aun tenía en la mano. Así que sin temor lanzo dicho objeto hacia la rubia y esta, con habilidad y seguridad, lo atrapo con una sonrisa victoriosa.

¿Eh? ¡Yo también quiero!— rompió el abrazo y fue detrás de Lily junto con Gumi — ¡No escapes!— Grito al ver como esa ladrona se escapaba con ese tesoro: dulces.

Los mayores se echaron a reír, incluida Miriam, hasta el pelimorado. Pero la sirvienta no se quedo por mucho tiempo por que se dirigió a la cocina.

Hola Gakupo— saludo Kasumi con una leve sonrisa.

Kasumi, ¿Como estas?— saludo cortésmente, aunque en sus ojos se veía la confianza.

Muy bien y ahora más al ver lo que le regalaste a mi hermana— respondió en un susurro para que no escucharan sus padres con una sonrisa cómplice, provocando un sonrojo al joven.

¿C-como lo supiste?— tartamudeo sorprendido.

Bueno, Lukana no usa collares— explicaba asiéndole una señal con la mano para que lo siguiera —Ni siquiera los que yo o mi madre le regalamos— El pelimorado empezó a seguirla con pasos torpes debido al nerviosismo —Nunca había visto ese collar, así que pensé que tu se lo habías dado, y vaya que no me equivoque— rio un poco —El que lo esté usando significa que tiene algún motivo, ¿No?—

Le juro que no es lo que piensa— ataco débil, tratando de sonar seguro.

En respuesta, Kasumi alza una ceja — ¿Y supuestamente que es lo que pienso?— sonríe viendo lo mal actor que puede llegar ser el menor.

E-en que en forma indirecta le pedí matrimonio— Kasumi de detuvo ocasionando que el pelimorado también se detuviera.

¿Eh? ¿No le pediste matrimonio?— pregunto fingiendo sorprenderse — ¿Por qué? Se verían tan lindos juntos—aseguro mirándole ala cara.

¿D-de verdad?— sus ojos se le iluminaron.

Claro. Además, eres el único digno para mi hermana. No cualquiera tiene mi aprobación— comento guiñando el ojo y expandiendo su sonrisa —Te pedí que me siguieras para pedirte algo— cambio de tema al igual que su mirada y su voz, esta vez expresaba seriedad.

¿Qué pasa?— la confusión y la curiosidad se hacían presentes en su rostro, era raro que Kasumi le pidiese algo.

Cuida a Lukana ¿Si?— pidió amablemente y cambiando su semblante a uno mas cálido —Eres el único que puedo pedir algo así—

Claro que lo hare— aseguro al instante y sin dudar el pelimorado.

Gracias Gakupo. Ahora si me disculpas me iré a comer— Se empezó a alejar dirigiéndose al comedor —Sera mejor que vayas con ellas antes que haya una guerra de caramelos— pidió divertida viendo por su hombro a nombrado y a las niñas tratando de obtener la bolsa como si de oro se tratase.

Está bien. Buen provecho— se despidió y fue con las demás tratando de controlarlas.

El matrimonio Megurine veía divertidos él como Lukana tiraba de un brazo y Gumi del otro de la pobre rubia, que sostenía entre sus dientes el nudo de la bolsa. Rieron aun mas cuando Gakupo tomaba del hombro de su prima rogándole que parase y está haciendo caso omiso.

Sep, Yusuke y Elise amaban cuando los niños jugaban sin restricciones y reían sin contenerse.

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Ocho de la noche, Ciudad Sakai, Residencia Shion.

Una mucama deshacía las dos coletas que tenia la pequeña Miku. Estaban en una habitación de huéspedes, la Menor estaba sentada frente el tocador y la sirvienta de pie detrás de ella. Cuando quito ambos listones, al ver que estaban deshilados en algunas partes, decidió desecharlos al cesto de basura.

¡No!— grito la menor, al ver por el espejo del tocador las intenciones de la señora, logrando detenerla. Pero al notar su comportamiento empezó a tranquilizarse —Digo... por favor, no los tire— pidió amablemente —son un regalo de una amiga.

Entiendo señorita— Con la cara aun sorprendida, guardo los listones en un cajón del tocador.

Después de ayudarle en ponerse la pijama, que solamente era un camisón blanco, y cepillarle su cabello, la sirvienta la arropo con las elegantes y caras sabanas hasta las orejas.

Que tenga buenas noches, señorita— Ya se disponía a irse, todas las velas se encontraban apagadas, como único medio de iluminación tenía un candelabro — ¿Se le ofrece algo más?— pregunto ya estando en la puerta.

No, nada, gracias— respondió la menor cerrando los ojos. La sirvienta salió de la habitación cerrando la puerta detrás de sí.

Pasaron unos minutos cuando se escucharon unos pequeños golpes. Como si nada, Miku abrió los ojos en par en par y se levantó con energía para ir a abrir la puerta.

¿Pijamada?— pregunto el peli azul al momento de ver a la menor. Tenía una almohada en el brazo y miraba a la peliaqua con un tierno puchero.

Pijamada será— aseguró dejando entrar a Kaito que este de inmediato lanzó su almohada a la cama de dos plazas y se lanzó de lleno a este. Su pijama consistía en una camisa de botones grandes de color azul oscuro y un pantalón holgado del mismo color.

¿Tu madre no se enterará?— pregunto un poco preocupada la menor al momento de rodear la cama y acostarse junto con Kaito.

No tiene por qué enterarse— aseguró mientras acomodaba las sábanas para cubrirlos a ambos —En la madrugada me iré a mi habitación, no te preocupes. Recuerda que hacíamos esto cada vez que podíamos—

Tienes razón. Aunque sería genial si Len y Rin estuvieran aquí ¿No crees?— comentó abrazando la almohada que había traído el mayor.

Sí, pero por lo que dijo mi madre, será muy difícil que eso pase— habló en un tono triste y cansado sintiendo el Morfeo invadir su cuerpo.

Tienes razón— empezó a bostezar sintiendo sus párpados cada vez más pesados —Pero aun así sería divertido—

Cierto... Solo queda esperar para ver si es cierto lo que dijo—

Ojala que no pase, después de todo somos sus amigos—

Si, a pesar de los problemas que nos meten— comentó entre dientes el mayor.

¿Recuerdas cuando destruyeron la cena de aquella fiesta?— pregunto Miku con una sonrisa perezosa.

Oh si, cuando querían tirar del mantel de la mesa donde estaba la comida— recordó divertido.

Porque creían que podían quitarla sin tirar los platillos— completo la oración.

Bueno, al menos no tiraron la ensalada...— murmuró con cierta molestia ¿Por qué tiraron la carne y no la ensalada?

Eso fue porque estaba en otra mesa junto con las salsas—

Y con el puré— completo cómplice

Empezaron a reír de buena gana por ese recuerdo. Se quedaron callados por un rato para luego hablar de otras trivialidades.

Buenas noches—

Buenas noches—

Quedaron totalmente dormidos, la aventura que habían vivido les resultó de cierta forma agotador tanto física y mentalmente. Aunque, a pesar de las consecuencias, no se sintieron que deban arrepentirse, hasta debían agradecer las curiosidades de los gemelos Kagamine por insistir en ir a ese lugar.

Esto pasaba cada vez que Miku tenía que quedarse a dormir con los Shion o también pasaba que Kaito se quedará a dormir con los Hatsune, unos de ellos se escabullía y se quedaba en la habitación del otro para dormir juntos o en caso de no tener sueño empezaban a jugar a las guerras de almohadas y a platicar hasta que el sueño los vence. Para luego, el que entro a la habitación se despierte en la madrugada y se vaya a su respectiva habitación y nuevamente dormir para que no se dieran cuenta los mayores.

Hasta ahora no habían dado cuenta ¿Por qué han de hacerlo ahora?

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9 de la Noche, Mansión Megurine...

Después de jugar por un rato más, Gakupo, Lily y Gumi se tuvieron que ir. Había pasado bastante tiempo desde que se fueron, diciendo que podrían venir mañana temprano para seguir jugando.

Eso tenía emocionada a Lukana, pero ahora tenía algo en su mente: Una duda y solo su hermana podía aclararle. Ahora se encontraba caminando a la habitación de ella. Aún tenía su vestido y no la camisa larga que normalmente utilizaba para dormir, debido a que acostumbraba a dormirse a las 11.

No sólo el tener sus amigos -Tanto los viejos y los nuevos- el día de mañana le alegraba enormemente, sino que también sus padres no tendrían algún pendiente en la ciudad, es decir, que estarían en casa todo el día, algo muy raro.

Ahora para que su día perfecto salga como tal, tiene que saber y asegurarse de las intenciones de su hermana. Por un momento pensaba que estaba exagerando o algo parecido... pero si se trata de Kasumi es distinto.

Una niña de 8 años no le tomaría tanta importancia, pero desde muy joven se le inculco el ser analítica y observadora. El que más le enseñó fue su padre y su ya nombrada hermana.

Su padre: en los negocios, aunque le enseñaba pausadamente y sin ningún tipo de prisa. A la menor no me molestaba, de hecho le resultaba interesante: ¿Cómo saber si algún contrato es bueno o malo? o ¿Cómo tener éxito con solo hablar y convencer a las personas?

Kasumi: en enfrentarse al enemigo, aquí si era riguroso pero no tan cansado, Hasta de cierta forma, era adictivo el moverse y ejercitarse, llegando a considerarlo como un recesó en vez de un tipo de enseñanza.

La pequeña ya se encontraba frente a la puerta. Golpeó levemente —Kasumi, soy yo ¿Puedo entrar?—

Claro, pasa— respondió amable y contenta. La menor entró a la habitación cerrando la puerta detrás de si.

La mujer se encontraba sentada en su cama con las piernas cruzadas mientras leía un libro — ¿Qué pasó?— pregunto dejando el libro y mirar a su hermana.

Quiero preguntarte algo— hablo neutral mientras se sentaba en el suelo, cerca de la mayor de tal manera que la mirase directamente.

¿Qué pasa?... ¡Oh! ¿Es sobre Gakupo?— pregunto con una ceja alzada y sonriendo divertida.

No, lo que te quería... espera ¡¿Qué?!— se vio muy alarmada de repente.

Sí, sobre Gakupo. No soy tonta, ese collar te lo dio él— aseguró empezando a disfrutar el molestar a la menor.

Lukana bajo la mirada para encontrarse con su preciada joyería colgando de su cuello. De inmediato guardo el collar debajo de sus ropas —N—no sé de que hablas— Tartamudeo sonrojada y nerviosa.

En respuesta, la mayor la miro con cara de 'A mí no me engañas'

... Bueno, tal vez. Pero fue un regalo de amigos— refuto no muy convincente.

¿Amigos?—

¡Si, amigos!— exclamó molesta aún con el rojo en sus mejillas provocando una carcajada a su hermana — ¡Y eso no era lo que te quería preguntar!—

¿Y entonces...?—

¿A dónde fuiste?— preguntó sería.

A la ciudad— respondió con simpleza.

¡Eso ya lo sé! Más bien, ¿A que fuiste? Tía Miriam me dijo que para enviar una carta— refuto de inmediato.

Pues a eso fui ¿Qué más quieres que diga?—

¿A quién? ¿Por qué?—

Oh, ahora pareces la hermana mayor— trato de cambiar el tema —Yo debería hacerte preguntas sobre Gakupo— parece que su plan estaba funcionando, la menor volvio a tener el color rojo en sus mejillas.

¡¿Y-y eso por qué?!—

¿Acaso lo tengo que decir? por mi encantada— río levemente.

N-no lo digas—

Bien, entonces...—

¡Eso no tiene que ver!— interrumpió aún como un tomate.

Claro que si. Yo soy la hermana mayor, por lo tanto, yo debería estarte preguntando por qué me preocupas y quiero cuidarte— concluyó la mayor sonriendo amablemente.

T-tu también me preocupas y por eso quiero cuidarte— declaró la menor inflando los cachetes.

Pero, la diferencia es que yo sé lo que hago porque soy una adulta y tú una menor— argumento de inmediato.

Eso molesto un poco a Lukana —No eres tan adulta como mamá— "Ojala que no me oiga" pensó.

Pero más que tu—

¡Agh! ¡Olvídalo!— se levantó del suelo bastante molesta y saliendo de la habitación con un sonoro portazo.

...Perdón— fue lo único que pudo decir la mujer después de estar unos minutos en silencio mirando la puerta —No quiero que lo entiendas— completo triste disponiéndose a levantarse y apagar las velas para después acostarse en su cama dándole igual que no tenia puesta su ropa para dormir.

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¿Escuchaste?— pregunto el hombre leyendo un libro —parece que se pelearon—

Ya verás que se las arreglaran mañana— argumento su mujer que estaba concentrada en su bordado.

Tienes razón—

El matrimonio Megurine estaba en el salón, logrando escuchar el fuerte ruido de una puerta cerrándose y a su hija pequeña dando pequeños bufidos.

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Cierta nombrada estaba en su habitación desvistiéndose y poniéndose su pijama con movimientos enérgicos y fuertes.

No soy tan niña— murmuró entre dientes —Y ella no es tan grande—

Apago las velas y se tapó con las sábanas hasta las orejas en su enorme cama —Me preocupo por ella y me dice tonterías de Gakupo y de mi— Recordó el collar y lo tomo de la mesita de noche en donde lo había dejado mientras se cambiaba.

¿Se nota mucho?... ¿Se nota que me gusta?— se pregunto sentándose y poniéndose la joyería — ¿Yo le gusto?— un lindo rosado adorno sus mejillas y sonreía mirando la concha rosada (N.A: OK, eso sonó mal a mi punto de vista) —Sería lindo si él me lo dijera... Espera ¡¿Y si yo se lo digo?!— un brillo en sus ojos llenas de determinación se hicieron presentes —¡Ya sé que haré mañana!— De nuevo se recostó y se tapó —Le diré... lo que siento— fue lo último que dijo cerrando sus ojos y en pocos segundos quedándose dormida.

Ahora tenía otra buena razón para desear que fuera mañana...

.

.

.

CONTINUARÁ...

...

OK, no tengo ni la más **** idea de cómo fue que me inspire para escribir este capítulo lleno de... *Hace mueca de asco* de [LukaXGakupo] y de [MikuXKaito] *Contiene las ganas de vomitar* y para ser honesta... no se si quiera saberlo :/

Bueno, ¿Que les pareció el capítulo? ¿Bonito? ¿Feo? ¿Sensual? A mí me pareció una mier... bueno, a mi no me gustó (Las razones son muy evidentes XD)

Cambiando de tema: FELIZ DÍA DE SAN VALENTIN. Espero que se lo hayan pasado con sus parejas, familia, amigos y 'amiguitos' (el que entendió es un loquillo XD) Yo lo pase de maravilla: P (No mal piensen XP) Chocolates, flores, cartas y blah blah

Bueno, ahora a contestar algunos sensuales Reviews :3

FanRubius.-Bueno, te perdono que no hayas dejado review sólo porque me das mi exquisita droga XP y creo que en este capítulo (y en los próximos) odiaras más a la madre de Kaito XD

Seven Minds (Guest).-¿Te gustó? me alagas -w- ¿Se nota lo novata que soy? (lamento los errores u.u)

Fate-Escarlata.-Amm esperaste más de un mes (Muchísimo más) Lamento la demora ¡Amo esta droga! xp PD: Feliz Año (atrasado por mi parte) igual -3-

Eigh8.-Lukaes siempre Kawaii (? ¡No esperes más! ¡Aquí está! XD

Miku 3.- ¿E-en verdad te encanto? o/o me harás sonrojar ¿En verdad eso es nuevo? no lo he visto pero me imagine que más autores habrás hecho algo parecido en esas referencias xp PD: No soy mala, solo una floja que tiene escuela y trabajo ;w; y la continuaré nun.

Alexby (Guest).-¡¿En verdad lo has leído tanto?! ¡¿No te aburrió?! o.o ¡Aquí el capítulo! XD

OK, ahora iré con las malas noticias:

Al parecer, sufro de varias enfermedades las cuales son...

1. Fangirlismo Lukanesco Cronico: este trastorno se puede controlar si veo canciones, dibujos, fics, Hent... bueno, entre otras cosas de Luka n.n

2. Frojeritis Crónico: esta enfermedad me impide moverme por largos periodos de sueño de 6 a 12 horas :/ ... no tiene cura u.u

sin Reviews: esta enfermedad en mortal... entró en un estado de locura si no recibo la cantidad adecuada de Reviews y podría provocar mi muerte (de creatividad XD) pero... hay un antídoto ¡Ustedes pueden ayudarme! ¡Con sólo dejarme una opinión sobre de que les pareció este capítulo! ¡Sólo eso! :3

Bueno, ahora me despido.

CHAOOOO *3*