La historia original pertenece a Princess Kitty1 y los personajes a Tite Kubo.

A tiempo parcial

- ¡Y eso es principalmente lo que hay que hacer!- dijo Kisuke Urahara, con un gesto grandilocuente del brazo, cerrando de golpe su abanico favorito y golpeándolo contra la palma de la mano- ¿Alguna pregunta?

Era sábado por la mañana, el momento del día que Grimmjow solía describir como "el puto amanecer". Las farolas de las calles seguían encendidas, pero el cielo empezaba a teñirse con motas de púrpura en el horizonte. Estaba fuera de la tienda de Urahara, entre un hombre ridículamente alto, con gafas y un delantal y una chica de secundaria de pelo largo, que daba la impresión de haber pasado gran parte de su infancia siendo testigo de todo tipo de crueldades de la vida. Junto a ella, un chico de su edad se rascaba la oreja con la uña del meñique de una mano, mientras levantaba la otra por encima de su cabeza. Urahara lo señaló con el abanico.

- ¿Sí, Jinta?

- Sí- en su voz se notaba el comienzo de la pubertad- Emm, ¿en qué estabas pensando para contratar a otro perdedor con cara de deprimido, cuando apenas te llega para pagarnos a nosotros?

Kisuke pestañeó despacio y entonces abrió de golpe el abanico y se tapó la boca con él.

- ¿De qué estás hablando? Tu sueldo refleja la calidad de tu trabajo- señaló, como si eso se supiese con solo mirarlo.

- Tal vez si Jinta pasase menos tiempo escaqueándose- dijo la chica de cara solemne sumisamente- su sueldo sería un poco más elevado.

- ¡Cállate, Ururu!

- Silencio o despertareis a todo el vecindario- Kisuke se fijó en las casas que los rodeaban- Y cuando he dicho si había alguna pregunta, le hablaba a Ulquiorra.

- Entonces, ¿qué hacemos nosotros tres aquí parados?- gritó Jinta, antes de que el hombre alto le cogiera de los hombros y le llevara a rastras a la entrada de la tienda. La chica de mirada triste- ¿Ururu, podía ser?- empezó a seguirles, entonces se dio la vuelta y le hizo una pequeña reverencia a Ulquiorra con la cabeza, antes de seguir. Kisuke le acarició la cabeza al pasar por su lado.

- No lo entiendo- dijo Ulquiorra, cuando los tres hubieron entrado- si esta tienda abre a las diez, ¿por qué tenemos que venir tan temprano?

- Ah, recuerda que no nos encargamos solamente de abastecer a este mundo, Espada- Kisuke le dio en la espalda como si fuesen los mejores amigos, agitando a Ulquiorra, que todavía trataba de despertarse por completo. Orihime había intentado quedarse despierta por la noche para ver una película, pese a tener clase el sábado por la mañana, así que evidentemente él también se había quedado levantado y no quiso decirle que había conseguido un empleo a tiempo parcial.

Además, tampoco es que lo hubiese hecho por ella ni nada de eso. Sencillamente descubrió que se aburría mientras ella estaba en el instituto y los libros no le mantenían ocupado durante mucho tiempo.

- Acompáñame- dijo Urahara, mientras le llevaba a la puerta principal- Te enseñaré de qué te encargarás.

Básicamente llevaría el stock; los niños eran un poco incompetentes respecto a las mercancías del almacén (un garaje reconvertido) y el hombre alto, Tessai, tenía que vigilarlos mientras atendían a los clientes y limpiaban, para que no rompieran nada. Kisuke permanecía casi siempre en la oficina, rellenando pedidos de ambos mundos. Si un gato negro se metía en la tienda, había que dejarlo solo.

- Esas son las reglas, supongo. Sencillas, ¿verdad?- dijo alegremente Urahara.

Ulquiorra asintió una sola vez, mirando las enormes pilas de cajas que tenían que ordenarse y etiquetarse según sus destinos. Sí, era un trabajo sencillo, uno que hasta el mono de Grimmjow podría hacer. ¿Y le darían dinero humano por eso? Tal vez debería de haber conseguido uno de esos "trabajos" mucho antes.

Pero por si acaso Tessai le supervisó durante la primera hora, mientras Ururu y Jinta- sobre todo Ururu- iban a mirar. Cuando les preguntó qué hacían ahí, la chica se quedó callada, mientras que Jinta contestó con una sonrisa que no todos los días uno veía a un hollow trabajando a tiempo parcial. Cuando Ulquiorra hubo demostrado sus capacidades, le dejaron trabajar solo.

Los inoportunos niños se pasaban por el almacén de vez en cuando. Jinta hizo un montón de preguntas groseras- ¿seguía teniendo antojo de almas, ahora que tenía corazón? ¿Tenían él y Orihime una relación de esas?- que incomodaron a Ururu. Le suplicó al chico que dejara de hacer esas preguntas, pero Ulquiorra supuso que cuanto antes las respondiera, antes le dejarían tranquilo. No, no tenía antojo de almas. No entendió lo que Jinta había querido decir con "una relación de esas" y después de que se lo hubieran explicado, rápidamente dijo que no. ¿Por qué no? Esas cosas tenían que ser mutuas y Orihime no había mostrado ningún tipo de interés. No, no eso no le decepcionaba.

Por fin, cuando pareció que todas las preguntas estuvieron satisfechas, Jinta señaló el aparato de plástico que colgaba del cinturón de Ulquiorra.

- ¿Qué es ese juguete?

Ulquiorra miró el dispositivo. Bueno, no iba a dejar a Tobias Wainwright III solo en casa, porque estaba empezando a pensar que esos juguetes tenían sensores que detectaban cuándo el dueño se había ido, que desencadenaría todo un episodio suicida. Por el momento había conseguido mantener al rechoncho pájaro con vida, durante dos semanas.

- Esto no es un juguete- le dijo a Jinta secamente- Es una misión.

El chico levantó la ceja. Ururu miró la mascota virtual como si la viese por primera vez, sus mejillas sonrojándose de toda la emoción que su rostro pudiera reflejar. Ulquiorra decidió asegurarse de que Tobias estuviera bien y entonces volvió al trabajo, ignorando a los niños.

Más tarde Urahara apareció en la puerta del almacén, con unos exagerados contoneos que a Ulquiorra le recordaron los que hacía Orihime cuando trataba de seguir las órdenes de un profesor de fitness de la televisión.

- ¡Veamos cómo te va, Espada!- se paseó por el almacén, inspeccionando las pilas de cajas reorganizadas- ¡Dios mío! ¡Nunca había visto este sitio tan organizado!- exclamó.

Ulquiorra se preguntó cómo se las habrían arreglado en el pasado.

- ¿Qué hora es?- le preguntó al excéntrico rubio, que seguía fascinado por el hecho de que las cajas estuvieran etiquetadas de forma correcta.

- Ah, diría que las once y media, más o menos- respondió Kisuke.

- Hmm- Ulquiorra se giró, metiendo las manos en los bolsillos- Volveré dentro de poco.

- ¿Eh?- Urahara miró hacia la puerta, pero el joven de pelo negro ya había desaparecido. Sonriendo para sí, no pudo evitar echarse a reír ante el interesantísimo acuerdo que acababa de firmar- Me pregunto si Orihime se habrá dado cuenta de lo mucho que ha influido en él- murmuró, mientras salía del garaje lleno de cajas ordenadas.

Al otro lado de la ciudad, el teléfono del salón de Orihime empezó a sonar, invadiendo el silencioso apartamento con su pitido. Una vez, dos y a la tercera la puerta se abrió de golpe y Ulquiorra entró derrapando. Por desgracia, su torpe cuerpo humano no pudo soportar el pequeño sonido que tuvo que invocar para llegar allí a tiempo y perdió el equilibrio, así que tuvo que sujetarse en el mueble donde se encontraba el teléfono mientras sus piernas se trastabillaban y acabó costándole bastante mantenerse en pie sobre el suelo enmoquetado. Descolgó el aparato.

- Residencia de Inoue.

- ¡Ulquiorra! ¡Estás ahí! Estaba empezando a pensar que te habrías vuelto a ir a la biblioteca- dijo Orihime, tan alegre como siempre.

- No, mujer, estoy aquí- contestó él, sin dejar de apoyarse en el mueble.

- Vale, bueno, es la hora del almuerzo y solo llamaba para ver cómo te iba el día. ¡Tengo tanto sueño! Tal vez no fuese buena idea quedarnos viendo esa película anoche. ¿Por qué no me lo impediste?- prefirió no recordarle que lo había hecho, pero sus quejas y mohines habían ganado al final- Bueno, nos vemos en unas horas, ¿vale?

- No te quedes dormida en clase- dijo Ulquiorra, antes de colgar y suspirar.

No había necesidad de secretos, pensó. Su propia actitud le estaba confundiendo. ¿Por qué no le contaba a la mujer dónde había estado y dónde ibas a estar todas las mañanas, de ahora en adelante? ¿Él también había adoptado esa mala costumbre de guardarse información para evitar preocuparla innecesariamente? No, no podía ser. ¿Desde cuándo había empezado a comportarse de una forma tan humana?

No fue hasta que se hubo movido y caído al suelo cuando se dio cuenta, con un gruñido de frustración, de que era en parte humano. Se fijó en su pierna, observando que se había fracturado el hueso en varias partes por correr tan rápido. Con suerte el tipo del sombrero y las sandalias podría curarle antes de que Orihime llegase a casa.

Oh, no. Ese trabajo no iba a ser un secreto ni de casualidad.

/Continuará/

¡Hola a todos! Bueno, este capítulo ha sido más ligero, después de lo emotivo que fue el anterior. Es estupendo ver que Ulquiorra se preocupa tanto por Orihime que hasta se busca un trabajo para ayudarle con los gastos. Aunque no lo sepa, está claro que cada vez es más humano. Nos vemos en el próximo capítulo!

Rebeca18: hola! Supongo que Orhime pensará lo mismo, aunque aún no se haya dado cuenta. Tenerle ahí ha sido más importante que cualquier otra cosa. Un beso!

IrisTohruSohma: hola! Está claro que al convivir juntos se están acercando poco a poco y Ulquiorra está empezando a conocerla mejor que nadie. Pero todavía les falta un largo camino por recorrer. Nos vemos en el próximo capítulo y suerte con el fic!

GalateaDreams: hola! Gracias por el review! La historia se va desarrollando poco a poco, pero ya se nota que hay algo raro en el ambiente. Un beso!

Princess Kitty1: hi! Oh, congratulations! I didn't know you already graduated, that's fantastic! I can't wait to see what's next emotional chapter. They are really intense, like they broke and only found relief in each other arms. Anyway I love them, so I hope there are a lot like chapter 7. See you!

Hanasaki95: hola! Jaja, no te preocupes. No lo sigo, pero me entero más o menos de lo que pasa. Lo que no sé es por qué es poco probable que lo revivan (si quieres hazme spoiler por mensaje privado, que así me entero de lo que pasa). Sí, Orihime siempre se ha guardado las cosas y me da la impresión de que Ulquiorra siempre se ha dado cuenta de eso en el manga. No sé, es una impresión, pero me la da. Espero que el capítulo te haya gustado y nos vemos en el siguiente!