Capítulo 4
Los personajes corresponden a su respectivo autor, al igual que la mayoría de los Oc´s.
El llegar con aquel grupo a la mansión principal, produjo un malestar en los sirvientes, y es que, a que persona en su sano juicio le gustaría convivir con aquellos locos.
-¡Varia ha llegado!- anuncio la peli roja con verdadera diversión, y como siempre sus manos siendo cubiertas por aquel suéter negro, levantadas como si aquello fuese lo mejor del mundo- ¡Dylan!- cuando sus ojos se posaron en la figura de su amigo corrió hacia él, casi tirándolo en el proceso.
-Natsu- su voz, con un tono ligeramente amenazante se dejó escuchar, calmada, serena, y en estos momentos, enojada.
-Vamos, saluda a las visitas- señalo a los miembros de Varia que le miraron intensamente.
-Genial… más papeleo- suspiro, y en ningún momento sintió el miedo que a cualquiera le provocaría estar en la mira de hombres tan peligrosos.
-¡Vrooooooi! ¿Dónde está la mocosa?-
-¡Cállate!- grito al peli roja, visiblemente molesta, aun pegada a joven.
Gritos se comenzaron a escuchar por todo el lugar, produciendo dolores de cabeza, y miedo en algunos otros.
-Cállense basuras- la voz grave de Xanxus se escuchó, tan demandante como de costumbre.
-…- Natsu sonrió divertida, y de un momento a otro ella desaparecio en una niebla de color blanco.
. . .
-Haru~~- su voz cantarina se escuchó en el despacho de la peli café, sacándola de sus ensoñaciones- Llegamos-
-Sí, créeme que todos se enteran cuando están aquí- una sonrisa se posó en el rostro de la castaña, alegre y sincera, así como tranquila.
-¿Qué es eso?- recostada en el sillón de un lado del escritorio, pudo ver perfectamente una pequeña cajita de color negro.
-No es nada- tomo la caja y la metió dentro de uno de los cajones de su gran escritorio.
-Bien- no indago más, parecía ser algo que no importase mucho, pero eso no quitaba que le diera curiosidad.
-¿Cuándo llegan?- pregunto Haru, con los codos sobre el escritorio y la cabeza recargada en sus manos.
-Mañana, el primero en llegar es Cavallone, Dylan es el encargado de traerlos, Shimon llegaran con dos horas de retraso así que Katia será quien los traiga- termino su explicación.
-¿Vongola?- no tenía que preguntar, sabía la respuesta, solo era por tener todo perfectamente.
-I-pin será quien los triga- su sonrisa malévola, que todos odiaba, se posó en su labios, y por un momento su flequillo dejo ver uno de sus ojos, el izquierdo, azul cielo, cristalino pero lleno de diversión.
-Perfecto- Haru se levando se su asiento y se dirigió a la puerta.
-Usted primero, jefa- algo a lo que nunca se acostumbraría es a ser llamada de aquella forma, la mayoría lo sabía, pero aun así le decían así, por molestar y divertirse, aun así quería a su familia.
. . .
Sentado en el gran salón de aquella mansión, observando con los ojos ligeramente afilados y una seriedad poco común en él, cuando no se trataban de negocios.
-Explíquense-
-¿Por qué deberíamos hacerlo?-
Tsunayoshi no era el único sorprendido ante la nueva y filosa actitud de I-pin, y ella no era la única, Lambo y Fuuta estaba igual.
Silencio, era lo único que habían obtenido de los menores desde hacía ya alrededor de tres horas.
-¿Por qué no lo dijeron antes?- Reborn hizo acto de aparición, su cuerpo adolescente mantenía un aura imponente.
-No teníamos razón alguna- dijo con desdén la joven.
-Habla o será considerada traición- el joven de ojos azabaches apunto con el frio metal de su pistola, en esta ocasión no ha hecho transformar a León.
-Sera un ataque directo hacia la familia de Haru, si me disparas- la mirada segura, al igual que sus palabras, dejaron impresionado al asesino, mas no logro que baja el arma.
-Reborn-san- una voz desconocida se hizo escuchar por toda la sala, haciendo que todos dirigieran sus armas al nuevo integrante, en aquella ya muy tensa, habitación.
- ¿Quién eres?- pregunto Tsunayoshi, manteniendo la calma-¿Cómo lograste entrar?-
-Deberían tener mejor cuidado con su vigilancia… es un asco- fue ahora la voz de una mujer la que se escuchó, pero proveniente de la dirección donde los jóvenes se encontraban.
-Damon-san, Daniela-san- escucharon decir a la joven peli negra a forma de saludo a los nuevos participantes.
-¿Quiénes son?- el joven azabache dirigió su arma a la mujer de piel blanca, cabellos castaño claro y aquellos ojos de una combinación entre morado y rosado, una mujer muy hermosa.
-Daniela Sictor- contesto, podrirá considerarse de una manera algo fría y cortante.
- Damon Ricther- fue el turno del hombre, quien había caminado hasta donde se encontraban los jóvenes, parecían, de alguna forma, estar protegiéndolos- Un gusto volver a verles- sonrió de manera amable, pero Gokudera puso mala cara al ver nuevamente a aquel hombre.
-¿Qué hacen aquí?- pregunto de manera mordaz, siendo detenido por un ademan de Sawada.
-Venimos a cerciorarnos de que hayan leído la carta de Haru- señalo a un escritorio donde descansaba un sobre en color crema y sobresalía un hermosa llama de la mescla entre azul y negro.
-…- Tsunayoshi les miro, analizándolos, para luego levantarse y dirigirse a donde se encontraba el sobre- ¿Qué es?- pregunto dándoles la espalda a sus invitados.
-Una invitación- escucho decir a la mujer, Daniela.
-¿Para qué?- volvió a preguntar.
-Mejor léala usted mismo- su voz cambio a una un poco más amable.
Rompió el sello, la llama se mantuvo, y leyó el contenido.
-¿Mañana?- volvió su vista a la mujer de cabellos castaños, y ella sonrió, apenas visiblemente.
-Así es, esperamos contar con su presencia- hablo Damon con un deje de burla en su tono.
-¿Dónde será?-
-I-pin será la que les guiara, por favor confíen- la mirada de la mujer era seria, no había rastro de maldad o mentira.
-Bien- contesto Tsuna, para luego volver a su actitud calmada- Supongo que nos veremos mañana, no es así…- sonrió dulcemente a Daniela, quien le regreso la sonrisa y luego desaparecieron.
-Aun necesitamos una explicación- dijo Reborn.
-La tendremos mañana- dicto Tsuna- Tendremos una reunión con una nueva familia… Familie av mørket- sentencio para luego retirarse, dejando a los guardianes confundidos, al igual que Reborn.
. . .
-Ha pasado tiempo desde la última vez que nos vimos- Haru bajaba las escaleras, con pasos calmados y llenos de seguridad- Bror- pronuncio de manera perfecta, para luego abrazar al peli negro de ojos rojos, cuando estuvo parada frente a él.
- Rennende - el correspondió el abrazo, y le llamo de aquella manera tan poco cariñosa para algunos, pero que ella sabía era su mayor muestra de afecto, viniendo en palabras.
Continuara…
Brødrene: Hermanos
Rennende: mocosa.
Bror: hermano.
¿Qué puedo decir? Ni yo me lo esperaba xDD Jajaja, solo sucedió xD
Bueno, perdonen por la demora, pero no tenía imaginación para esto, pero bueno mejor tarde que nunca xD
ro-chan: Perdón por mi demora, pero no te preocupes ten por seguro que termino con la historia. Gracias por el apoyo, espero te guste el nuevo cap :3
