La historia pertenece a Princess Kitty1 y los personajes a Tite Kubo.

Lemon

- Prepárate, mujer.

Orihime se tumbó incómoda bocabajo, mientras Ulquiorra se cernía sobre ella, la cama crujiendo bajo su peso.

- V-Vale…- cerró los ojos, temblando cuando sintió sus dedos tocándole el final de la espalda- ¡Espera!

Ulquiorra la miró.

- ¿Qué?

Orihime se sonrojó. Debía de estar siendo muy pesada, habiéndole parado ya cinco o seis veces.

- Es que estoy preocupada.

- ¿Preocupada por qué? Fuiste tú la que vino a mí. Supuse que sabrías perfectamente lo que iba a pasar- le riñó Ulquiorra. Al ver que ella no respondía nada, miró con exasperación las persianas bajadas de la ventana- No hay nada que temer. No debería llevarnos más de unos minutos.

- Tienes razón. Soy una estúpida. Emm… Dame un segundo- inspiró, expiró y trató de ocultar que le temblaban las manos- Vale. Estoy lista.

- ¿Estás segura?

- Sí… Espera, tienes que prometerme que no mirarás.

- …

- Ehh, aunque supongo que es inevitable, ¿no? Bueno, hagámoslo.

Entonces fue Ulquiorra quien suspiró.

- Mujer, si no quieres hacerlo…

- ¡Date prisa y mételo antes de que cambie de opinión!- bufó Orihime, irritada.

Él entrecerró los ojos.

- Bien.

Ella se quedó mirando la pared que tenía delante, su barbilla descansando sobre sus brazos, sintiendo cómo el colchón se hundía de nuevo a su lado.

- ¿Va todo bien?

- Hmm- Ulquiorra inspeccionó su cuerpo- Esto no va a funcionar.

- ¿Qué quieres de-? ¡Argh!- Orihime gritó al sentir cómo le cogía de las caderas y le levantaba las piernas, mientras la parte superior de su cuerpo seguía descansando sobre la cama- ¡Ulquiorra!

- Mucho mejor.

- ¡Podrías haberme adver-! ¡Argh!

- Quédate quieta. No deseo hacerte daño.

Orihime hizo lo que le ordenó, otro temblor recorriéndole el cuerpo mientras sentía cómo él se cernía sobre ella. Apoyó su palma al final de su espalda, presionando para reajustarle la posición. Agh, qué mal. estaba impacientándose, no podía respirar y le dolía la espalda al estar tan arqueada. Y así, apartando los brazos y cogiendo la sábana, se lanzó contra él.

- ¡Ah!

Ulquiorra se congeló.

- Mujer, te he dicho que te estés quieta… Ah, estás sangrando.

- ¿En serio?- su voz sonó más aguda- Oh, no. ¿Tan malo es?

- Parece peor de lo que es. ¿Quieres que te traiga una toalla húmeda?

- No, no. Solo acaba lo que has empezado.

Él se encogió de hombros.

- Muy bien.

Y empezó a moverse de nuevo; Orihime tragó saliva y se retorció, dejando escapar algún que otro gimoteo.

- ¡E-Espera, ve más despacio!

- ¿Qué pasa ahora?

Ella lo miró por encima del hombro, con las mejillas sonrojadas.

- Duele…

- Has sido tú la que me ha pedido que hiciera esto.

- Lo sé.

- Me has hecho esperar toda la tarde, mujer, pero me pararé si tienes dudas.

- ¡No tengo dudas! Solo esperaba que pudieras ser un poco más cuidadoso.

- …

- ¿Ulquiorra?

- El cuidado no garantiza resultados- Orihime sintió un tirón en el abdomen y chilló de la sorpresa- ¿Tienes que ser tan escandalosa?- gruñó él- Las paredes de este apartamento son muy finas. ¿Qué pensarán tus vecinos?

- ¡No es mi- ¡ah!- culpa!

- Estoy acostúmbrate, porque no volveré a pararme aunque te quejes- y con eso se reclinó sobre ella, sujetándole de los hombros con rudeza para obligarle a ponerse recta.

- ¡Ulquiorra, espera! ¡Au! ¡Ah! ¡Ahh!

- Está muy apretado.

- ¡Ahh! ¡Oh, Dios! ¡Oh, Dios, Ulquiorra!

- Mujer…

¡Zas!

Orihime se colapsó sobre la cama, gimiendo del éxtasis y jadeando con fuerza. Ulquiorra estaba justo encima de ella, susurrándole al acercarse a su oído.

- Ya eres libre.

Ella asintió, sonriéndole con agradecimiento.

- Gracias.

Se apartó de encima de ella y ella se sentó a su lado, volviéndose para mirar el trozo de tela amarilla que colgaba de la hoja de Murcielago. Ulquiorra también la miraba, aún tratando de recuperar el aliento del esfuerzo.

- Qué prenda tan asquerosa.

- Y encima preciosa. ¿Por qué no podía ser de mi talla?

- Parece un limón.

Orihime frunció el ceño, ignorando el comentario.

- Y ahora está rota, así que no puedo devolverla.

- Me dijiste que hiciera lo que hiciera falta para quitártela.

- ¡Lo sé!- suspiró ella- Nunca volveré a comprar vestidos online- mientras Ulquiorra tiraba al suelo la prenda hecha trozos y envainaba la espada, Orihime se envolvió con las sábanas y se deslizó fuera de la cama- Voy a empezar a preparar la cena. ¿Quieres ayudarme?

Ulquiorra no hizo ningún amago de moverse.

- Iré enseguida.

Después de haberse puesto una venda en el corte que le había hecho la espada de Ulquiorra, ponerse otra camiseta y salir de la habitación, esperó hasta escuchar el ruido proveniente de cacharros de la cocina y bajó la mirada hacia el regazo, consternado. Estúpido cuerpo humano tan fácilmente excitable. En serio, ella no debería de haber hecho esos ruidos tan innecesarios.

/Continuará/

Buf. BUF. Calentito el capítulo de hoy, ¿eh? No pensé que realmente estuvieran haciéndolo, sino que efectivamente sería la típica situación que parece lo que no es. Pero tampoco me esperaba que Ulquiorra… fuese a reaccionar. Pobre, no controla sus impulsos humanos. Pero claro, tener debajo a Orihime pidiéndole que le quite el vestido tiene que ser un poco comprometido, ¿no? ¡A ver qué más pasa! ¡Un beso!

IrisTohruSohma: hola! Buf, yo creo que todavía da tiempo a que se muera unas cuantas veces más. Al menos hasta que se le acaben las pilas. Imagino que tarde o temprano tendrá que contarle la verdad a Orihime, porque no va a ser fácil esconder tanto dinero en casa. Pero bueno, no creo que a ella le importe en absoluto que esté trabajando por ayudarla. Nos vemos en el próximo capítulo. Un beso!

GalateaDreams: hola! Me alegro de que te gustara, aunque seguro que este último mucho más. Un beso!

Kumikoson4: hola! Sí, la verdad es que los pobres tamagotchis dicen muy poco de las cualidades de Ulquiorra como padre. Pero bueno, tendrá que humanizarse bastante más. Nos vemos en el próximo capítulo!

Hanasaki95: hola! El pobre Ulquiorra ya no sabe qué hacer con el dinero y seguro que dentro de no mucho tendrá que confesar. A ver qué pasa. Un beso!

Princess Kitty1: hi! Hope you're still doing well with your clases. You'd have to share with us all you've learnt. Have fun and see you!

Aika Yami: hola! Gracias a ti por leerlas. Un beso!

Azuki Tsukiyomi 2.0: hola! Uy, entonces ya sabes qué va a pasar… pero espero que lo disfrutes igualmente en español. Un beso!