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¡Capitulo 3! Ahhh, siento como si la historia avanzara muy rápidamente :) Este capítulo me tomó más de lo que esperaba, más que nada porque parte de lo que había escrito originalmente terminó siendo para el capítulo 4 en lugar del 3 D: Me pareció apropiado para no apresurar las cosas (no tiene sentido ahora, pero cuando lean el 4 lo entenderán). Pienso que es un poco aburrido u_u pero a la vez necesitaba hacerlo, el siguiente capítulo es bastante interesante. Se los prometo.

Un saludo y mención especial a la gente que se ha molestado en dejarme reviews o han dado follow para estar al pendiente de esta historia. Y a los que no, pues espero que al menos les esté gustando y si no ¿Que esperan para dejar algún comentario al respecto? D:

¡Bueno, no los aburro más! ¡Hasta el siguiente capítulo!

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CAPITULO 3 - REALIDAD YAGAMI

— Di tus últimas palabras, niño bonito… —K' encendió una flama en su mano, observando a su oponente tambalearse mientras intentaba ponerse de pie.

— ¡No soy un clon! — Gruñó él — Mis memorias… No pueden ser… — Miró sus manos tratando de comprender.

— Hora de terminar con esto — K' cargó el poder en su guante al máximo y se deslizó hacia el de cabellos castaños, provocando una explosión de llamas que lanzó a este último por los aires. Cayó haciendo un sonido sordo y hueco. Ya no era más.

K' lanzó una última mirada al cadáver que se encontraba a sus espaldas. Decidió que era mejor acercarse y asegurarse de que de verdad estuviera muerto. Pateó el cuerpo para colocarlo boca arriba y comprobó que efectivamente ya no respiraba. El platinado hizo un sonido con la boca en señal de desaprobación. Mira que darse cuenta de que aún después de tanto tiempo aún quedaba un clon de Kyo Kusanagi haciendo escándalo por la ciudad.

Hace días que había recibido una llamada de Vanessa, diciendo que Sahori le había comentado que su hermanito estaba más que seguro que los últimos encuentros que había tenido con Kusanagi, no habían sido con el chico castaño de toda la vida sino con uno de sus clones. Iori sabía muy bien que Kyo no tenía la sed de sangre que se observaba en el clon y aunque intentó acabar con él, solo logró dejarlo moribundo en un callejón. A Maxima le había tomado bastante más tiempo encontrarlo del que pensaba pero K' se sentía feliz de por fin poder darle el golpe que lo arrancaría de este mundo. K' movió ligeramente la cabeza del clon con el pie y la observó con detenimiento. No había sangre. Seguramente ni siquiera era humano. Antes de colocarse sus gafas obscuras, sacó un teléfono móvil de su chaqueta y macó un número. Esperó respuesta al otro lado de la línea.

— ¿Si? — Dijo una voz profunda.

— Buenos días señor Maxima, hablaba para ofrecerle partes robóticas a muy buen precio. Contamos con una promoción: llévese 2 piernas y le regalamos los brazos. ¿Es usted un hombre feo y sin ningún tipo de gracia? No se preocupe, puede llevarse también la cara golpeada de Kyo Kusanagi — K' intentó utilizar su mejor voz de vendedores

La voz al otro lado del teléfono se rio.

— Voy para allá, compañero — Maxima colgó y se apresuró a ir hacia donde K' se encontraba.

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— ¿Estás lista? —Dijo el platinado que estaba recargado en el marco de la puerta.

— Si —Contestó Vanessa saliendo fuera del departamento y cerrando la puerta con llave.

Ambos subieron al auto de K', donde en el asiento trasero ya les esperaban Sahori y Kula. Ambas saludaron a Vanessa y todos se pusieron en marcha para llegar a buena hora. K' se disponía a llevar a Kula a una feria que había llegado a la ciudad; había accedido a la petición de Maxima a cambio de poder encargarse el solo del clon de Kusanagi. Lo había disfrutado tanto que ni siquiera le molestaba tener que ir. "Pero si tengo que ir, no voy a aburrirme yo solo" se dijo a sí mismo, ya que había invitado a Vanessa para tener alguien con quien charlar y a Sahori para que alguien acompañara a Kula a las atracciones.

— ¿Han tenido algún tipo de avance con los archivos del escondite de NESTS? — Preguntó Vanessa mientras miraba fuera de la ventana.

— No lo sé —Dijo K' sin ningún tipo de pena — Pero creo que de haber encontrado algo ya, Máxima me hubiera avisado. Además habíamos estado demasiado ocupados encargándonos de Kusanagi Jr.… Aunque si te soy sincero, Yagami lo había dejado ya bastante muerto —Agregó con un poco de pena, le hubiera gustado bastante lidiar con el clon el solo.

Vanessa recordó el día en el que Iori había llegado tan golpeado a causa de la pelea con el clon. Iori no era ningún peleador cualquiera, ya que no había tenido problema de encargarse de Seth, Vanessa y Ramón al mismo tiempo. Era casi como su hubiera nacido para matar. Tenía que haber sido un clon bastante fuerte ya que a Iori le tomo bastantes días antes de sentirse con ganas de salir según lo que había escuchado de Sahori. "Bueno, por lo menos no he tenido que volverlo ver a la cara de nuevo" se dijo a si misma aliviada, recordando la vergüenza que pasó al tener que desnudarle para que su hermana pudiera curar sus heridas. Recordó también que aunque intentó con todas sus fuerzas, no pudo evitar mirar con algo de lascivia…

— ¿Y si tú no investigas lo de NESTS, que haces en tus ratos libres? — Vanessa dijo de pronto, para buscar distraerse de su actual línea de pensamiento.

— ¡Le gusta estar todo el día durmiendo en el sofá y mirando programas de chicas en bikini! — La voz de Kula se apresuró a responder la pregunta.

K' dejó salir un suspiro de exasperación.

— Bueno, eso es porque me gustan las mujeres. Y además, eso es mejor que los estúpidos programas de citas que miras todo el día — respondió K' con voz enfadada.

Kula le sacó la lengua mientras fruncía el ceño. Vanessa y Sahori rieron.

— ¿Tu que se supone que haces? — Dijo K' tratando de cambiar el tema de él, aun molesto por la interrupción de Kula.

— Bueno — Dijo Vanessa reflexionando por un momento — Doy clases en un gimnasio de box 5 días por semana, eso me mantiene en forma y me da de comer. Últimamente también juego muchos juegos de video… —

— Eso es culpa mía —Dijo Sahori con una sonrisa en la cara.

El viaje hasta llegar a la feria transcurrió sin intercambio de palabras, a excepción de Kula y Sahori quienes hablaban incesantemente sobre distintos temas que rotaban desde la escuela de Kula, videos de Internet y programas de televisión. Aunque la diferencia de edades era evidente entre ambas, sus personalidades eran muy similares lo cual hacía que se llevaran muy bien.

Una vez que llegaron al lugar Kula y Sahori se apresuraron a salir del automóvil para admirar la vista que tenían frente a ella. Cientos de luces de colores adornaban todos los juegos mecánicos de la feria junto a algunas carpas con juegos. Había una montaña rusa, una rueda de la fortuna, carritos chocones, carrusel… prácticamente un sin fin de atracciones. ¿Y qué decir de los juegos? Cientos de peluches, juguetes y otros cachivaches varios colgaban de las carpas de retos como tiro al blanco, derribar las botellas, atrapar manzanas con la boca, etc.

Kula pegó un grito de emoción mientras corría hacia la entrada no sin antes tomar de la mano a Sahori, arrastrándola a ir con ella. Por su parte Sahori estaba perpleja a ver todo aquello. A pesar de tener ya la mayoría de edad nunca en su vida había estado en una feria, pero lo que alcanzaba a apreciar le gustaba y mucho. Parecía un lugar muy divertido y lleno de cosas nuevas que conocer.

K' y Vanessa caminaron con calma hacia la taquilla para comprar entradas para todos. Sahori los alcanzó justo antes de que pagaran y les acercó un billete de gran denominación el cual era suficiente para pagarle la entrada a ellos y quizás otras 10 personas más. Ambos la miraron con una mirada confusa.

— Es lo mínimo que puedo hacer para agradecerles lo que han hecho por mí y tengo más, así que no se molesten en pagar ni un centavo. ¡Esta noche corre por mi cuenta! —

Después de varios intentos fallidos por persuadirla, decidieron que era mejor no llevarle la contraria y aceptar el dinero. Una vez que pagaron la entrada le entregaron a cada uno un programa de eventos que también incluía un mapa del lugar. Decidieron que primero darían una vuelta juntos para inspeccionar el lugar antes de decidir qué hacer.

Vanessa se giró para mirar a Sahori quien miraba atónita para todos lados y de vez en cuando escudriñaba el mapa con cara rara. Kula por su lado brincaba de lado a lado y daba vueltas como un trompo alrededor de K' mientras tarareaba alguna canción, de vez en vez soltaba un "¡QUIERO SUBIRME A ESA!" cuando pasaban al lado de una atracción. El platinado solo la miraba revolotear de lado a lado visiblemente molesto por el dolor de cabeza que le causaba tener que lidiar a alguien tan distinta a él.

— ¿Qué es eso de carritos chocones? —Preguntó Sahori confundida, volteando a ver a Vanessa.

— ¡Ah! ¡Es un juego donde te subes a un cochecito difícil de controlar y chocas a toda la gente que puedas! - Gritó Kula apresurada a contestar — ¡Es mi favorito porque K' nunca puede superarme! —Dijo con una sonrisa traviesa, sabiendo de antemano lo que sus palabras iban a provocar.

— Tch, que tontería, para empezar no es verdad —K' se cruzó de brazos — Además el juego ni siquiera tiene un puntaje... ¡Ni siquiera tiene un objetivo! ¿Cómo vas a superarme en un juego que no tiene sentido? —

— Dices eso porque tienes miedo de subirte conmigo y que te pegue una paliza… — contestó Kula.

K' lanzó una sonora carcajada.

— ¿Miedo dices? ¡Ja! Vamos a ver quién tiene miedo de quien luego de que te saque fuera de la pista —Dijo corriendo a la fila del juego. Kula lo siguió dando saltitos.

— ¿Cómo es que no sabías lo que son los carritos chocones? —Preguntó Vanessa con curiosidad mientras iban a formarse detrás de Kula y K'.

Sahori se sonrojó.

— B-Bueno… Es que yo… Bueno… Creo que yo nunca había venido a una feria antes… — Comentó avergonzada.

Vanessa cambió su expresión a un semblante más serio.

— Tranquila —le dijo con una sonrisa — No tienes por qué apenarte tampoco es para tanto —Vanessa se tocó la nunca mientas dudaba si hacerle la pregunta que tenía en mente — Si no te molesta contarme, ¿Cómo es que nunca habías venido? —

— Las reglas en mi casa eran bastante estrictas para Iori y yo me negaba a ir a ciertos lugares cuando mi hermano tenía que quedarse en la mansión para entrenar —

— ¿Mansión? —Dijo Vanessa con sorpresa. Por la forma en la que vivían le costaba creer que vinieran de una familia adinerada — ¿Que era tan especial sobre Iori? —

— Si, la mansión de mi padre donde crecimos —Dijo Sahori suspirando mientras pensaba en la respuesta a la segunda pregunta — La tradición del clan Yagami siempre ha marcado que sería el primogénito de la familia quien tendría que seguir los pasos de mi padre e Iori se supone que sería el único hijo de mis padres. Pero a los pocos años de nacer él, nací yo. Desde que yo puedo recordar Iori pasaba las mañanas estudiando y las tardes entrenando duramente, a veces hasta muy tarde. Mi padre era muy severo con él, siempre gritándole y empujándolo hasta el límite. No podía salir con sus amigos, no podía salir a divertirse… Muy pocas veces teníamos tiempo para estar juntos, pero aun así nos queríamos a rabiar. En cambio a mí, mi padre siempre me trató bien y siempre se dedicó a cumplirme todos mis caprichos. Y aunque enviaba constantemente a sus criados para que me pasearan por la ciudad, yo no quería ir a ningún lado sin Iori —

Vanessa se quedó perpleja ante lo que acababa de escuchar. No tenía ni idea de que la pelea entre clanes era un asunto tan serio. Se imaginó que la vida de Iori en su niñez tendría que haber sido muy dura y eso explicaba de sobremanera la actitud amarga y fría que parecía tener siempre. Sahori pareció notar su cara pensativa.

— No creas que Iori ha sido siempre la persona que tú conoces ahora… Cuando éramos niños era un chico muy curioso, alegre y risueño —Sahori hizo una mueca de dolor — Recuerdo cuando recibió sus primeros entrenamientos… Esa noche corrió directo hacia mi habitación, me monstruo muchas heridas en todo su cuerpo mientras lloraba. Me abrazaba muy fuerte y me decía que no quería volver a entrenar. Cada vez que volvía de un entrenamiento pasaba lo mismo y llorábamos juntos. Ni siquiera recuerdo cuando dejó de llorar, pero eventualmente se convirtió en… pues, en el Iori de ahora… —Sahori parpadeo, como saliendo de un trance — Aunque conmigo siempre ha sido muy dulce —

— ¿Y cómo es que salieron de ahí? —Dijo Vanessa.

— ¡Ah! Eso tiene una parte divertida—Sonrió Sahori — Mi padre me preguntó un día que quería de regalo para mi cumpleaños número 18 y le contesté que quería una casa. Él me dijo que le dijese que cual quería y el me la compraría al momento. Iori y yo elegimos una juntos, estábamos muy emocionados. Habíamos hablado de eso desde pequeños. Escogimos una y mi padre la compró para mí. Aunque… creo que fue demasiado para él porque al poco tiempo falleció. Era aun relativamente joven —

— Lo siento —

— No te preocupes… ¡Creo que es nuestro turno! —Dijo Sahori cayendo en cuenta de que se encontraban ya muy adelante de la fila.

Los 4 entraron al juego que aunque duraba solo 10 minutos pareció durar horas. Entre risas intentaban controlar los pequeños carros y daban vueltas colisionando los unos con los otros. Sahori no entendía muy bien como tomar el control del cochecito pero no le importaba, reía y reía a cada choque, nunca había jugado antes y nunca se imaginó que algo tan simple pudiera resultar tan divertido.

K' por su parte hacía su mejor esfuerzo por chocar a Kula, que de algún modo dominaba el coche sin problemas conduciendo con suma agilidad por toda la pista y chocando a la gente solo cuando ella se decidía a hacerlo. Se sintió bastante estúpido de poder conducir un automóvil de verdad y no poder controlar un simple juego para niños. Tendría que ser una broma.

Una vez que se bajaron del primer juego corrieron al siguiente, la montaña rusa donde Kula nuevamente convenció a K' de subirse con ella. Vanessa y Sahori gritaban riéndose en cada vuelta y cada bajada. Luego de ahí pasaron a tomar algo de comer en una pequeña plaza de comida. Kula y Sahori comieron rápidamente para subirse a todas las atracciones que pudiesen antes de que tuviese que ser hora de irse. Vanessa y K' comieron tranquilamente mientras K' le contaba acerca de los clones de Kyo que había derrotado y también sobre los planes de Maxima para buscar más restos de NESTS.

Una vez que terminaron se retiraron del lugar. Primero K' dejó a Sahori en su casa quien iba cargando un enorme oso de peluche que K' le había ayudado a ganar. Se despidió agitando la mano con emoción y siguieron su camino a casa de Vanessa. Se despidió de K' y Kula mientras entraba por la entrada de los departamentos. Inmediatamente al llegar al sofá se tumbó aun pensando en las historias que Sahori le había contado. No había dejado de pensar en ello desde que se lo dijo. Sintió mucha pena por Iori pero por lo menos se sentía feliz de poder darle felicidad a su hermana, ya que era ella quien le hacía feliz a él. "No ha sido siempre la persona que tú conoces ahora" repitió en su mente antes de caer en un profundo sueño.