Instantes robados de dos vidas ajenas

Por Nochedeinvierno13


Disclaimer: Todo el universo de X-Men es propiedad de Fox y Marvel.

~Dedicado a I am wife of Steve Rogers quien quería leer algo angst de Charles~


II.

Recuerdos en la nieve

Los copos de nieve que caen del cielo son la prueba de que el invierno está llegando, comprobando así que el mundo no se detiene por el hecho que te encuentres anclado en una silla de ruedas, y provocan que los árboles de los alrededores se vistan con un manto blanquecino. La mayor parte del tiempo te encuentras sentado en la entrada de la casa, respirando a través de momentos donde recuerdas la sonrisa de Erik al ganarte una partida de ajedrez o sus ojos confundiéndose con el cielo infinito, y dejando que el viento te acaricie las mejillas con su beso helado.

A veces, Hank no entiende por qué te gusta sentarte a contemplar un punto cualquiera en el horizonte mientras te sumerges en tus cavilaciones, pero a decir verdad tú tampoco encuentras una respuesta coherente para hacer una y otra vez tal monótona rutina. Te gusta refugiarte en el pensamiento de que necesitas un tiempo para ti mismo, para conversar contigo mismo del modo que jamás hiciste, pero en realidad lo único que quieres hacer es vivir de momentos fugaces. Momentos del pasado que te pertenecen parcialmente y que, lamentablemente, no tienen cabida en el futuro.

El mayor deseo de tu alma aterida es poder sentir tus piernas, ponerte de pie y comenzar el duro proceso que significa coser cada una de tus heridas. Te resulta imposible olvidar lo sucedido, dejarlo empolvado en algún rincón de tu memoria como debe haber hecho Erik, pero hay algo que te lo vuelve una ardua tarea. Aunque te sientes miserable en tu existencia, piensas que toda experiencia tiene una connotación especial, que suceden por algún motivo, y lo sucedido con tu columna te enseña a que no debes confiar en todos aquellos que parecen ser de tu misma naturaleza.

Si bien las probabilidades existen y son infinitas en el universo, no quieres arriesgarte a encontrarte otra vez con Erik Lehnsherr. No quieres que él te vuelva a lastimar de ninguna forma posible, no quieres pasar de nuevo por las cicatrices internas y externas que te deja su presencia. No quieres volver a ilusionarte con un ideal que no es el que corresponde a la realidad, porque puede que seas joven y tengas un todo un futuro por delante, pero a ti lo único que te importa es un futuro con él. Mejor dicho, te importaba. Ahora no sabes ni qué es lo que quieres.