Antes de empezar a leer, debo decir que al comenzar a escribir la historia de Diana estaba planeado ser una historia corta, de no más de una hoja pero al terminar vi que ya tenían más de 4 páginas con la historia de tía Diana. Traté de hacerlo lo más reducida posible pero no pude.

Y como siempre, los personajes son de Naoko Takeuchi; La historia es mía y menciono algunos nombres que salen en otros animes pero no están relacionados con esos personajes sólo los tomé por la necesidad de ponerles un nombre y por mi escasez mental de nombres en japonés.

La fiesta de tía Diana.

Parte I. La historia de amor de tía Diana y tío Hiro.

A unas cuantas horas y miles de kilómetros de la fiesta de los padres de Darien se celebraba en una granja una fiesta de lo más agradable y ruidosa, el ambiente de felicidad y algarabía se respiraba en todo el lugar.

Era la fiesta de la tía Diana, la hija menor de Luna y Artemis Tsukino una pareja de viejitos que todo mundo sabía que tenían más de 80 años pero la vitalidad y el amor que se prodigaban entre ellos y entre sus semejantes hacían verlos como una pareja de viejitos enamorados de 70 años.

La palabra para describir a la tía Diana era: Sencillez. Siendo la hija menor se sintió con la responsabilidad de cuidar a sus padres, los ayudaba en la granja y a vender sus mercancías en el mercado, su sentido de la responsabilidad aumentó cuando su hermano Kenji se fue a estudiar a la universidad. Ella era una joven tímida, nunca se sintió satisfecha con su físico y odiaba tener el cabello lavanda, las niñas de la escuela se burlaban de ella porque decían que ese color de cabello predecía una vejez prematura.

Pero lo más extraordinario había pasado, el chico rebelde de la escuela se enamoró de ella, nadie entendía por qué y Diana misma nunca pudo entenderlo, no le hablaba, ni lo miraba siquiera y cada vez que lo veía en el estacionamiento sentado en su motocicleta con sus amigos se alejaba corriendo

Un día este chico se acercó a la mesa donde estaba la solitaria Diana jugando con su comida al ritmo de la música de Cyndi Lauper: "Girls just wanna have fun" le quitó los audífonos de los oídos, Diana sintió la invasión volteando a ver al joven y con el atrevimiento que le caracterizaba a éste chico rebelde de cabello dorado se acercó para darle un beso en la boca. Diana no pudo reaccionar de la sorpresa. Toda la escuela se quedó sorprendida, en la cafetería se escuchaban los gritos y los murmullos de todas las jóvenes que estaban enamoradas de él. Cuando por fin la liberó, se le quedó viendo a los ojos y habló. "Siempre pensé que tus labios sabían a vainilla, pero creo que me equivoqué" "¿Qu-é- é?" preguntó Diana con la cara toda roja y sonrosada. El chico rió y volvió a besarla en la boca "Sabes a chocolate y a un toque de canela, mi sabor favorito de nieve" se rió y la puso en pie, tomó sus cosas y salieron de la cafetería. Diana no reaccionó hasta cuando estaban en el pasillo dirigiéndose a la salida "¡ESPERA, suéltame la mano y regrésame las cosas! ¿Tú quien eres, cómo te atreves a besarme cuando ni siquiera te pedí permiso que lo hicieras?

El chico se sorprendió porque era la primera vez que la escuchaba gritar, pero Dios ahora que la escuchó sabía que solamente podía escuchar canciones que cantara ella. "Siento no haberme presentando como era debido", le soltó la mano pero sólo para volver a tomarla a modo de saludo. "Hola hermosa Diana, me llamo Hiro, tengo 17 años y desde que te vi con ese cabello lavanda me cautivaste y sabía que tenía que casarme contigo" Los ojos verdes y su sonrisa coqueta hicieron que Diana se sonrojara mientras pensaba a mil por hora que harían todas sus heroínas en estos momentos, ciertamente Jane Austen nunca escribió algo parecido a los besos robados y su madre que era tan alocada nunca le platicó alguna anécdota de ella y su padre que le pudiera ayudar a esta situación; Diana se repuso lo más que pudo de la impresión y quiso darle un trato de lo más cortés al chico que le había robado no sólo uno sino sus dos primeros besos. ""Hiro, te agradezco todo eso, pero no te conozco, ni siquiera nos hablamos, ¿cómo es posible que ahora digas que te tienes que casar conmigo?, por favor dame mis cosas y déjame ir, tengo que ir a casa a reponerme de la impresión" Hiro, turbado y un poco molesto comenzó a hablar "¿Te molestó que te besara?" "No!, Si… no lo sé" dijo Diana, Hiro se rió y se acercó a ella "No lo sabes?" "No es eso, debo admitir, me sorprendió y definitivamente fue muy agradable, pero, no debiste haberme besado, no somos novios y mírame bien, tengo 13 años, tú eres mayor que yo, eres guapo y muchas chicas de seguro quieren estar contigo y…." Hiro no la dejó terminar, la besó otra vez un beso sencillo y muy tierno y vio que ella tenía los ojos cerrados "Puedo darme cuenta que no te desagrado, desde que entraste a esta escuela me has fascinado, intenté muchas veces platicar conmigo pero huías, llegué a un punto de querer odiarte porque no me dejabas acercarme y pensé que era por mi aspecto, ¿no es así?" "Un poco, sí" susurró Diana, "por eso hoy llegué a mi límite, no podía estar más tiempo sin tí, dime, ¿Quieres ser mi novia?" "No" contestó Diana, Hiro apretó las manos en un puño y a temblar "¿Por qué, acaso me crees que por mi aspecto soy mala persona?", "No es eso Hiro," le respondió Diana rápidamente, "lo que pasa es que no le he pedido permiso a mi padre tener novio, soy muy chica para tenerlo, si él me da permiso podré pensarlo" Hiro soltó un suspiro de alivio y la abrazó "Pequeña Diana, no me vuelvas a asustar de esa manera, pero es verdad, hay que pedirle permiso a tus padres" Volvió a correr con ella por el pasillo, saliendo a la escuela, dirigiéndose al estacionamiento donde estaba su motocicleta. Hiro acomodó las cosas de Diana en la parte de atrás de la moto y le dio un casco a Diana "la seguridad es primero" le dijo, Diana vio el casco, era negro con vistas moradas y lilas, en la parte de abajo tenía dibujos de diferentes flores blancas de todo tipo: rosas, lilas, alcatraces, orquídeas, tulipanes y gardenias y en el lado derecho del casco un nombre en cursiva: Diana.

"¿Desde cuándo hiciste este casco?" preguntó Diana sorprendida de lo hermoso que era, Hiro ya con el casco puesto contestó "empecé a diseñarlo desde la primera vez que te vi, lo terminé hace 6 meses" "¿Desde ese entonces lo has traído en tu moto?" "Todos los días" le contestó Hiro que no cabía de la emoción de ponerle el casco que él había diseñado exclusivamente al amor de su vida. La tomó en brazos para acomodarla en la parte de atrás de la moto y ya que la tenía bien segura se dispuso a bajar en la careta cuando escuchó "Tulipanes, mis flores favoritas son los tulipanes" Ella no pudo ver la sonrisa más radiante que jamás hubiera tenido Hiro "James" Dean y él no pudo ver el primer sonrojo dulce de Diana Tsukino.

El pedir permiso a Luna y Artemis no fue fácil, Hiro tuvo que contarle a Artemis que era un hijo de un mecánico borracho, que su madre los había abandonado a él y a su hermano Haruka, que tenía 8 años; y que desde que fue lo suficientemente fuerte y grande, su padre le gustaba agarrarlo a golpes como si fuera un saco de arena, por eso su aspecto rudo, a los 15 años, el saco de arena comenzó a regresar los golpes. Se conmovió cuando Luna lo abrazó, hacia tanto que no sentía el calor del abrazo de una madre y vio también que Diana le apretaba la mano dándole a entender, a su manera, que él no estaría solo; pero eso no impidió que Artemis se sintiera celoso que el chico quisiera quitarle el amor de su niña, se acomodó recto en su gran sillón y empezó a hablar muy solemnemente "Aprecio y agradezco que hayas venido ya que me dice que quieres a Diana lo suficiente para haber venido a conocer a sus padres, debo admitir que esto ya no se da en estos tiempos, pero tú lo has dicho, no se conocen, en una relación de pareja, debe haber apoyo mutuo, no ser uno el ancla del otro, no quiero que mi hija le afecte los conflictos que tú tengas con tu padres, es muy chica y es una niña noble, no sabrá lidiar con este tipo de situaciones de la manera que quizá tú quieras, no digo que no sean novios, sólo digo que si tomas a Diana como válvula de escape a tus problemas estás equivocado" Artemis vio que Diana estaba muy callada y con la cabeza agachada pero veía que no soltaba la mano de Hiro.

"Diana, ¿te gusta Hiro?" preguntó Luna con un dejo de diversión. Diana levantó el rostro para mirar a su madre, "No lo sé mamá, sólo me ha besado" "¿Besado?" preguntó Artemis, "Dos veces, papá" levantado la mano para mostrar dos dedos de la mano Luna no pudo evitar soltar sonora carcajada, amaba a su hija por la honestidad e inocencia que caracterizaba su personalidad. "Amor, dales permiso. Al menos, el chico vino a pedirte permiso a salir con ella no a pedir su mano, no como nosotros, que huimos de…" "Luna!" gritó Artemis "ya fue demasiada información, no crees?" "Si, si, si" dijo Luna, se levantó del sillón donde estaba su hija y Hiro. "Bueno chicos, llegaron a tiempo, voy a servir la comida y alcanza suficiente para los cuatro." Se dirigió a la cocina, terminando con la solemnidad de la situación. "Vamos a comer chicos, mi esposa hizo lasagna con vegetales y espagueti que le gustan a Diana"

Hiro estaba confundido por la situación, lo habían aprobado o lo habían rechazado, la comida era acaso el debut y despedida de parte de la familia Tsukino?, Diana se puso de pie y le ofreció su mano con una sonrisa tímida y un brillo en los ojos. Hiro se paró para dirigirse a Artemis. "Entonces señor, ¿me da permiso de salir con su hija?" "Si Luna te aceptó no tengo porque negarme, así que aquí te van mis dos primeros consejos: 1.- En una relación uno no es el ancla del otro y 2.- no importa lo que digan, la que manda en la casa es la mujer; Bienvenido a la familia hijo y agradece que mi hijo Kenji no esté en la casa, él si no dudaría en correrte a patadas de la casa" estrechó su mano para dirigirse a la cocina para ayudar a su Luna a poner la mesa dejando a un par de jóvenes en la sala que se quedaron mirando y riendo hasta que Luna les habló que la mesa estaba puesta. Hiro sabía que nunca jamás soltaría la mano de Diana.

Salieron durante 4 años y durante ese tiempo aprendieron uno del otro, Diana fue un poco más extrovertida y ya no odiaba su aspecto físico y Hiro mejoró sus calificaciones teniendo oportunidad de entrar a la universidad. Hacía lo posible para estar en la escuela, ayudar a su hermano Haruka con los deberes escolares, trabajar en el taller mecánico de un amigo para tener dinero y estar con Diana sin que ella supiera que se defendía a golpes de su padre. Diana poco a poco se encariñó con él, hasta llegar a enamorarse, lo malo es que no pudo ver la gravedad de la situación entre Hiro y su padre hasta que una vez cuando ella tenía 15 años vio a Hiro a entrar a su cuarto por la ventana con la cara molida a golpes y el labio ensangrentado.

"Dios mío Hiro, ¿qué te pasó?, le puso la mano al hombro para recostarlo en la cama. "Nada hermosa, mi padre se puso borracho más de la cuenta y se puso a golpear a Haruka, alcancé a detenerlo, pero el muy bastardo encontró una llave de tuercas en el camino y la usó como bate de beisbol" dijo mientras sentía en todo el cuerpo dolor y mucho frío. "Hiro, tienes que salir de esa casa, te puedes quedar con nosotros, tú y Haruka, sé que si le explicamos a mi papá nos apoyará, por favor Amor! No quiero que te vuelva a pasar nada malo" dijo Diana entre sollozos pero vio que Hiro lejos de estar sufriendo sonreía abiertamente mostrando una gran felicidad que sentía en su interior "¿De qué te ríes Hiro? Que no ves que estoy sufriendo a lágrima viva por ti y tú te ríes?" "Me dijiste Amor Diana, por eso río, es la primera en estos dos años que me dices Amor, riendo y llorando" "Te amo, te amo, te amo Hiro" le dijo a Diana mientras se acercaba a él tomando la iniciativa besándolo, ese fue el fin de los besos inocentes, de ahí en adelante serían besos cargados de amor, deseo, sensualidad y picardía. Después de haber perdido el aliento por tantos besos que se dieron Hiro por fin se quedó dormido, Diana se acurrucó con él teniendo cuidado de no lastimarlo.

Al día siguiente, Diana despertó con la sorpresa de que Luna se le quedó viendo muy seriamente y un poco malhumorada, "Por favor hija, dime que te protegiste" Diana se levantó rápidamente "Mamá, no tuvimos relaciones!" "No grites hija, lo vas a despertar, que no ves que está muy lastimado, necesita recobrar sus energías, anda acompáñame a la cocina, tenemos que hacer un desayuno que nos ayude a salir del aprieto que nos hemos metido"

El desayuno ayudó lo suficiente para que Artemis le dijera a Hiro que tenía que emanciparse de su padre, que si no lo hacía no volvería a ver a Diana, Hiro temía por su hermano, le faltaba dos años para ser mayor de edad y pedir la custodia de Haruka, para esto Artemis le ofreció adoptar a Haruka como su hijo para que se alejaran los dos de su padre golpeador. Así lo hizo, denunció a su padre y aunque no le dieron una cadena tan severa lo ayudó para que la corte lo dejara emanciparse de él y quitarle definitivamente la custodia de su hermano.

Haruka llegó a vivir con Luna y Artemis pasando a ser hermano de Diana y Kenji que no le hizo gracia el que sus padres tuviera otro hijo; mientras que Hiro se quedó a vivir en un cuarto arriba del taller mecánico donde trabajaba, que poco a poco lo consideró como su hogar.

Haruka se convirtió en guardian de la familia Tsukino, especialmente de Diana que veía como ángel porque lo ayudó a salir del infierno en el que estaba y aunque la protegió como pudo no pudo evitar que 2 años después Diana se embarazara de un bebé que era de Hiro. Ella tenía 17 años.

Fue un proceso natural, Hiro y Diana tenían una relación sólida y nadie dudaba del amor que se tenían, Diana se entregó a él feliz y sin dudas en un lago cerca de la granja; la luna llena, el sonido de la corriente suave, las luciérnagas y el cuerpo esculpido de Hiro proporcionó el ambiente ideal para que ella se acercara y lo besara apasionadamente, él se sentía hechizado por el cuerpo de Diana, antes sus ojos estaba una hermosa mujer que amaba desde que ella tenía 13 años, su cabello y el cuerpo de Diana brillaban bajo la luz de la luna, parecía una diosa griega reencarnada y agradecía al universo que ella lo amara a él. En el agua se amaron, lentamente y sin prisa, no dejaban de besarse y acariciarse en todo el cuerpo, ninguno de los no pararon, no quisieron, ella se sentía sexy y femenina, él se dejó querer y la tomó como si fuera un gran tesoro, SU tesoro y de nadie más. Durante un tiempo, los insectos ayudaron a camuflar los sonidos y jadeos de los dos pero al final la intensidad aumentó que los insectos callaron para escuchar la letanía de amor y lujuria de las voces de dos jóvenes enamorados hasta llegar al éxtasis que Diana leyó que sentiría. Al culminar, mientras seguían unidos, Hiro besaba el rostro de Diana y le acariciaba el cabello, la miró y le preguntó si estaba bien, Diana lo miró y se rió "Pensé que dolería por lo que decían en los libros que eso podía suceder, pero no fue así, lo que sentí fue placer, eso es malo?" diciendo la última parte con mucha picardía. Hiro lo miró sorprendido y le preguntó de una manera muy sensual "¿Quién eres tú y que has hecho con la tímida Diana?" ella lo besó abiertamente provocándolo hasta que el beso se tornó ardiente, "He decidido, que esta nueva Diana sea tuya y sólo tuya, los demás verán la tímida Diana, menos tú" Hiro la miró lleno de deseo y la volvió a besar y a tomar por segunda vez y hasta que el alba mostraba los primeros rayos del sol.

Al día siguiente Hiro fue a pedir la mano de Diana en matrimonio, Artemis y Luna se sorprendieron por la premura, Diana estaba todavía en la escuela y Hiro aunque fuera mayor de edad no podía casarse con Diana sin autorización escrita de los padres. Artemis le negó la mano hasta que Diana tuviera 21 años y aún y cuando a los 3 meses Diana le dijo que estaba embarazada Artemis no dio su brazo a torcer, Kenji cuando se enteró que su pequeña hermana estaba embarazada quiso matarla, Luna se lo impidió y Kenji negó a Diana como su hermana, para él era una cualquiera.

6 meses después nacía la pequeña Mina, Hiro no quiso ponerle su apellido porque sentía vergüenza de su padre, es por eso que decidió adoptar el apellido de Aino en honor de su abuela materna que lo crió hasta el día de su muerte, ella era dos años menor que Serena pero al verlas juntas Luna decía que se parecían tanto que bien podrían pasar por gemelas.

Durante los siguientes 4 años Diana terminó de estudiar y entró a la universidad a estudiar arquitectura, aún y cuando Hiro y ella no vivían juntos él iba todos los días a ver a su hermano y sus dos amores. Mina era una hermosa niña de cabello dorado, era despierta y vivaracha, sabía que era niña de papi porque se ganaba a Hiro, Artemis y Haruka con el batido de sus ojos pispiretos. La niña emanaba tanto amor que Luna y Artemis no podían dudar que Mirna era producto del amor entre Hiro y Diana. Al día siguiente de que Diana cumpliera 21 años Hiro regresó a casa de Luna y Artemis a pedir la mano de Diana en matrimonio. En esta ocasión Artemis dijo que sí. Un año después se casaban en la pequeña iglesia del pueblo, siendo Haruka el padrino de bodas de Hiro mientras que Mina y Serena eran las damas de las flores.

"Un tulipán por tus pensamientos esposa" le dijo Hiro a Diana, mientras le daba un ramo lleno de tulipanes de diferentes colores y un beso casto en los labios. "¡Gracias amor! Le dijo Diana que cumplía 50 años, "sólo recordaba aquella primera vez que estuvimos en el lago" le contestó de una forma muy sensual. "Yo también mi diosa lavanda, ¿qué tal si regresamos esta noche?" Diana comenzó a brillarle los ojos con picardía y se mordió el labio.

"No mamá!, aquí no, esperen un momento y si quieren pueden irse a su cuarto a procrear a mi sexto hermano!" Gritó una Mina divertida y sarcástica mientras que jugueteaba y bailaba con niño de 4 años que tenía en brazos con el cabello blanquecino y vistas color lavanda como la abuela.

"Mina! Qué cosas dices!" Comenzó a reír una joven que pasaba por su gemela. Serena tenían en brazos al hijo de Haruka y Michiru que tenía apenas 7 meses y dormía plácidamente en los brazos de su tía. Se sentó a lado de Mina para platicar un rato con ella. "Es hermoso ver que tus padres después de tantos años sigan enamorados como cuando eran jóvenes, sabes, siempre me pregunté cuándo fue que tío Hiro se enamoró de tía Diana" "Una vez le pregunté a mi papá, poco después de que naciera Haruhi, ¿sabes lo qué me dijo?" Serena muerta de curiosidad le preguntó "¿Qué te dijo?" Mina le dijo con una mirada traviesa, "Que fue un salto de fe, él siempre la vio en la escuela y la única forma de conocerla fue hacer algo que llamara su atención total, a él y nadie más, y que por eso fue a besarla, si la besaba y le gustaba saldría con ella" "¡No puede ser Mina!" Dijo Serena molesta "¿y que hubiera pasado si no le hubiera gustado besarla, la hubiera dejado así sin más?" Mina dejó de jugar con su hijo para mirar seriamente a Serena "¿Por qué te preocupas de algo que no pasó y no pasará?, es por eso que fue un salto de fe, así es el amor, es impredecible, increíble y doloroso en algunas veces"

"Lo sé, créeme que lo sé" dijo Serena. Mina la vio con tristeza, "Perdón Serena, no fue mi intención recordarte viejas heridas, tú amaste mucho y el imbécil de Darien no supo ver el amor tan puro que le prodigaste, él se lo pierde, pero tienes a Mamoru y nos tienes a todos nosotros que te amamos mucho, especialmente yo, seremos primas pero te amo como mi hermana y de no ser por ti no hubiera conocido al amor que me dio 2 hijas y un hijo hermoso que serán unos torbellinos y los quiero matar cada 3 horas pero los amo a los 4 con todo el corazón"

Serena agradeció las palabras de Mina, de su miseria salieron cosas buenas, entre ellas a Mamoru y la fortaleza que ella nunca creyó que tenía y que la ayudó a salir adelante; al recordar otras cosas vio que se acercaba un hombre con el cabello blanco al hombro, y con la mirada de seriedad que podía distinguir desde que lo conoció cuando era niña. Se acercó a ella para saludarla dándole un beso en la mejilla para después acercarse a Mina y darle un beso en la boca. "Hola Serena, hola amor" "Hola kunzite" dijeron las dos al mismo tiempo riéndose entre ellas por la broma clásica de las gemelas provocando la risa del hijo de Mina y Kunzite: Malachite

Kunzite tomó a Malachite en brazos para ayudar a Mina a levantarse para abrazarla completamente, Serena no pudo evitar sentirse un poco celosa por la demostración de amor, "¿Mina quieres bailar conmigo?" le preguntó Kunzite, Mina con mucha coquetería le contestó. "Si Malachite dice que si yo bailo contigo" Kunzite la miró con travesura y se volteó a ver al niño que tenía en brazos. "Kunzite, quieres bailar conmigo y tu mamá?" El niño gritó SIIIIII! Y eso fue todo. Kunzite rió y preguntó por sus hijas que eran gemelas: "¿Quién está cuidando a Nina y a Simone?" "No te preocupes, Amy y Zoiscite están con ellas, al parecer se están tomando muy en serio el cuidado de su primo" "¿En serio?, ojalá y Zoiscite no venga todo enojado porque las niñas agarraron a Eban de su muñeco" dijo un Malachite muy preocupado. "Sabes que amor, yo también estoy preocupada" dijo Mina.

"No se apuren, vayan a bailar, le diré a Mamoru que vaya a ver si Eban está bien" dijo Serena. Ellos le agradecieron a Serena y se fueron a bailar. Serena se paró del sofá para buscar a Mamoru, se dirigía hacia los cuartos cuando Luna le gritó:

"Serena!, hija, te llama Lita por teléfono!" Serena se dirigió a la cocina a tomar la llamada Luna estaba cerca de ella, se ofreció a tomar a Souske en brazos, ella se lo dio y contestó el teléfono. "Hola Lita, ¿cómo estás, Cómo estuvo la fiesta de Serenity y Endimion, conseguiste nuevos clientes?"

Una llorosa Lita contestó: "Hay Serena, perdóname acabo de cometer una tontería, ví a Darien y no pude evitarlo… le aventé un cubo de agua sucia a la cara"

Serena estuvo más que sorprendida por lo que hizo su amiga, "Hay Lita, ¿Por qué lo hiciste? Es capaz de cualquier cosa para cobrarse la humillación" le dijo con mucha preocupación. "No es eso Serena! Del coraje y enojo le dije que tenías un hijo Serena y mencioné a Mamoru" y rompió a llorar desconsolada.

Serena se sentó de la conmoción sólo sentía que toda la sangre se iba a los pies y murmuró. "Hay Lita, ¿Qué has hecho?"

Continuará…