La Reunión

Serena se detuvo enfrente de la figura masculina que le daba la espalda, ella había dado el primer paso al hablar. "Hola Darien" fue lo que dijo y respiró profundamente como preparación para la conversación que definiría el futuro de la relación con el padre de su hijo.

El volteó y quiso mostrar seguridad y un poco de altanería a la mujer que lo tenía trastocado desde hace 3 meses o mejor dicho desde hace 17 años. Pero no pudo, al voltear miró a una mujer segura y muy hermosa, lejos estaban "las imperfecciones" que él remarcó con dolo y la tristeza que le provocó desde que la engañó y la abandonó a merced de desdichas y dificultades que ella no merecía.

"Serena. No esperaba verte aquí ¿Cómo estás?" Darien le preguntó nervioso, mientras trataba de ser lo suficientemente valiente como para acercarse a ella pero no se atrevió a dar un solo paso

"Estoy bien Darien. ¿Me puedo sentar?" preguntó Serena a lo que Darien asintió con la cabeza para que ella se sentara en una de las sillas cercanas al escritorio. Darien aprovechó para cercarse lentamente hacia ella y quedar los dos frente a frente. ¿Qué debía hacer? Comenzó a preguntarse, ¿tratar de hablar con ella como si nada hubiera pasado?, ¿reclamarle por la existencia de Mamoru? Ya que ella se sentó, él hizo lo mismo y se comunicó con Camersite para decirle que no le pasara ninguna llamada y cancelara todo.

Darien iba a comenzar a hablar cuando Serena se le adelantó. "¿Cómo supiste de la existencia de Mamoru?" Serena se enfrentó a Darien con la mente clara y precisa, no quería darle espacio ni oportunidades para que la envolviera con sus mentiras como lo hizo cuando eran jóvenes. Darien se quedó viéndola contrariado, ¿Qué debía decirle? ¿Que la muerte fue a buscarlo para decirle que su hijo quería conocerlo? No, lo tildaría de loco.

"Lo supe por un empresario" comenzó a mentir Darien. "Su hijo estudia en la preparatoria Juban y mencionó que el equipo de beisbol tenía a un joven muy bueno que se parecía físicamente a mí. Al principio no le creí hasta que me mostró una fotografía y vi su nombre: Mamoru Tsukino" terminó de decir Darien y veía como Serena al principio se sonrojaba y después esbozó una sonrisa sarcástica para después tomar una postura de resignación "sabía que eso pasaría" comenzó a decir ella, "pero no creí que fuera tan pronto" exhalando tristemente.

"Serena, yo…"

"Darien" Serena lo interrumpió "Mira, no sé cuáles son tus intenciones con Mamoru, no necesitamos nada de ti, nunca lo hemos hecho. Hasta hace poco me enteré que tu padre Endimion decidió heredarle tu parte de la herencia a Mamoru. Si eso es lo que quieres, tómalo, es todo tuyo. Yo tengo un pequeño capital que le ayudará a mi hijo a estudiar la universidad. Mamoru me dijo que te quiere conocer, él me lo dijo no puedo hacer nada al respecto. Así que sólo espero que cuando lo conozca sea ya sea en casa de tus padres o en la cafetería, no quiero, por ningún motivo que esté cerca de tus amantes" Mientras le decía eso se le quedó viendo a los ojos, decía las palabras con coraje y vehemencia como debía haberlo hecho tantos años pero no pudo evitar que los ojos se le aguadaran como si quisiera llorar.

Darien, al contrario de apenarse y escuchar se molestó con lo que decía Serena. "¿Tu hijo Serena? Comenzó a preguntar de forma sarcástica. "¿Acaso tengo que recordarte las clases de biología?" Siguió olvidándose de todo lo que se había jurado que NO iba a ser cuando volviera a ver a Serena. "Es NUESTRO hijo, tanto mío como tuyo, lleva mi sangre tan es así que se parece a mí físicamente y quizá su carácter sea igual al mío ¿no es así?" Vio como la respiración de Serena era entrecortada y miró sus ojos, no había temor sólo resolución. Quiso que se pusiera nerviosa, ver si todavía tenía influencia sobre ella pero no veía nada de eso

"¿Tu hijo? Y dime Darien ¿A partir de cuándo te estás considerando un padre, 2 semanas, 3 meses, 16 años? Claro que recuerdo las clases de biología tan bien que recuerdo que por el simple hecho de donar el semen no significa que seas padre. Creo que tengo que recordarte que no estuviste conmigo cuando me dijeron que estaba embarazada, ni tampoco cuando lo tuve, o cuando se enfermó, sus festivales, sus juegos. ¡No estuviste! ¡Ni siquiera te dignaste a saber si yo había quedado embarazada! Y debo recordarte, que él NO es NUESTRO hijo. Es hijo de mis abuelos Luna y Artemis.

El escuchar las palabras de Serena le dolían a Darien. El era su padre, no importaba si estaba registrado a su nombre o no y le haría saber eso a Serena.

"Estará registrado bajo el apellido Tsukino, pero es mi hijo, son mis genes, es mi sangre la que corre por sus venas"

Para esto Serena no sabía si reír o llorar de las cosas que decía Darien. Lo miró divertida, casi con burla. "¿En serio Darien? Quizá sean tus genes, pero ¿qué derechos tienes tú a reclamarme por tu hijo cuando fue concebido bajo una apuesta?"

Con esa pregunta Darien perdió toda su altanería. Ahora él comenzó a temblar Que podía decir ante esto ya que todo se reducía a la maldita apuesta. Sudó frío y sintió un tremor recorrer su espalda, él llevaba las de perder y lo sabía. Esa mujer menuda y de estatura media lo estaba haciendo temblar como un niño lo hace al ver una película de terror.

"No preguntaré por qué ya que sé los motivos. Rubeus fue tan amable de decírmelos cuando intentó secuestrarme en el parque"

"¿Qué es lo que dices? Preguntó Darien sobresaltado ¿Rubeus intentó…?"

"Después de que me humillaran en la cafetería, él se encargó de decirle a mi padre lo que había hecho. Yo quise buscar consuelo en mi madre pero mi padre no me dejó, me trató muy mal enfrente de Amy y me corrió de la casa no sin antes decirme que era una prostituta. Corrí de mi casa sin importarme nada, ni siquiera tuve noción del tiempo que estaba desaparecida. Sólo recuerdo que estaba en un parque y que Rubeus me encontró y me dijo que todos ustedes habían apostado para ver quién era el primero en acostarse conmigo. Me dijo que me llevaría a un lugar en donde me trataría como a una prostituta porque eso era después de haber tenido relaciones" Para esto Serena no pudo evitar derramar lágrimas de dolor y tristeza.

Darien también derramó lágrimas de coraje, las manos las apretó en un pullo y comenzó a golpear su escritorio. "Serena, por favor perdóname. Era un estúpido idiota en ese entonces, por dejarme convencerme por Rubeus te hice daño. Lo hice porque estaba celoso. Cuando entraste a la preparatoria, estabas tan hermosa. Todos los chicos querían llamar tu atención. Yo buscaba tu atención pero me ignoraste todas las veces calando mi orgullo y fue cuando Rubeus me propuso la apuesta"

"¿Y qué querías que hiciera? Siempre me trataste mal antes de entrar a la preparatoria, cuando me comenzaste a hablar no lo podía creer, es por eso que opté por ignorarte. Además aún y cuando no estaba con Seya no quería burlarme de su cariño al salir con alguien cuando no teníamos ni tres meses de haber roto" Le dijo Serena ya más tranquila "Darien, te quise desde que éramos niños, siempre me ignoraste y me trataste mal. Soy una tonta, debí haber sospechado algo cuando comenzaste a darme regalos o besos furtivos. ¿Te dolió cuando te ignoré en la escuela? Imagina lo que me dolió a mí tu indiferencia de más de 15 años. ¿Olvidaste como me trataste en la productora? El tiempo que fuimos "novios" fue como estar en el limbo, fui muy feliz y todo esa felicidad se redujo a una gran tristeza cuando me rechazaste en la cafetería y junto a Rubeus, Sabio, Diamante y Jedite me arrojaron el refresco a la cabeza"

Darien no pudo soportarlo más y la abrazó, llorando y susurrando que lo perdonara. Ella trató de moverse, quitarse de ahí, lo empujó, lo golpeó en el pecho y se zarandeaba violentamente para quitárselo de encima pero él era más fuerte. Dejó de pelear porque inconscientemente ella quería sentir su abrazo, sabía que tenía que perdonarlo pero no quería y ni sabía cómo; ella en cierta forma correspondió su abrazo y él malinterpretó la reacción de Serena arruinando la oportunidad entre ellos el entablar una buena relación. Darien la miró a los ojos y embelesado por sus ojos la besó en los labios haciendo que Serena reaccionara violentamente al morderle los labios tan fuerte que lo hizo sangrar y aprovechando que se separó le atestó una fuerte bofetada.

"En verdad no cambias Darien. Creí por un momento que podíamos llevarnos bien pero al parecer no podrá ser así" Se paró, se acicaló un poco el rostro y el cabello, borró cualquier rastro de lágrimas derramadas de la cara y respiró profundo para volver a poner la barrera de protección invisible entre ella y Darien.

"Le haré saber a tu madre y Rei cuando Mamoru quiera conocerte, tus padres o Kunzite estarán presentes en la reunión. No sabe bajo que condiciones fue concebido y te sugeriría que omitieras "nuestra historia de amor" ya que aún y cuando vio en las revistas tus múltiples novias y escándalos tratamos de darle una buena imagen tuya. Y si veo que llega llorando o sufriendo después de reunirte contigo olvídate de que es tu hijo biológico ¿entendiste? De ahí en adelante dependerá de él cuando y donde se realizarán las siguientes reuniones"

"¿Y qué hay de ti?" Le preguntó Darien "¿qué debo hacer para volver a verte? No estoy satisfecho con tu arreglo pero si es una forma de que veas que en verdad estoy arrepentido por lo que hice lo haré" le decía sacando después un pañuelo de su saco para limpiarse la sangre del labio.

Serena lo miró "no tienes que hacer nada, porque no quiero volver a verte" Abrió la bolsa y sacó un sobre. "Tardé unos tres años en juntar esto desde que abrí la librería. Espero que con esto, captes el mensaje de que no te quiero volver a ver ni saber nada de ti"

Dicho esto, aventó el sobre a la mesa y se volteó para salir de la oficina. Darien no tuvo que mirar dentro del sobre para saber que era el dinero de la apuesta. Serena estaba a punto de abrir la puerta cuando la mano de Darien se lo impidió. Ella se sorprendió pero se sobresaltó cuando sintió la respiración de Darien cerca de su oído "Si, los celos y la apuesta fue mi impulso inicial para enamorarte, pero no tardé mucho tiempo en rendirme a ti. ¿Aún recuerdas la noche que estuvimos juntos? Fue real, yo me había enamorado de ti. En lo que me queda de vida lucharé por tu cariño, tu perdón y te volveré a conquistar" La besó en el cuello y sintió como Serena se estremecía. No quiso insistir y la dejó ir.

Serena salió rápidamente de la oficina para los elevadores, no esperó mucho en subir al elevador y fue lo suficientemente fuerte para esperar a salir del edificio y llorar. Después de 17 años y se volvía a estremecer por Darien, maldita sea su cuerpo traicionero. Él estar presente y enfrentar a Darien había hecho que gastara muchas energías ya que comenzó a marearse y ponerse todo negro a su alrededor. Cuando perdió el conocimiento no alcanzó a ver que un hombre vestido con ropas árabes blancas iba avanzando junto a su séquito para reunirse con Darien. Él hombre fue rápido para atraparla antes de que se golpeara la cabeza en el piso. Su séquito fue tras él, para ayudarlo con Serena.

"Señor, ¿se encuentra bien?"

"Estoy bien, sobre todo ahora que he auxiliado a esta bella mujer" La tomó en brazos y se paró. "Hay que llevarla al hospital"

"Señor, pero la reunión con el Sr. Chiba…"

"Cancélalo, no lo necesitamos para realizar la expansión" mientras decía eso se dirigió al auto con Serena en brazos para después ordenar al chofer que fueran al hospital más cercano. La vio intensamente y acarició un mechón de su cabello para esbozar una sonrisa. No la vas a tener fácil Chiba. Mamoru hizo el trato, pero nunca dije que incluiría a Serena en él. Pensó.

El chofer no sabía porque sentía estremecimiento en la espalda, como si la muerte estuviera detrás de él.

Tic- toc, tic- toc

T- 240 días.