N/A: perdónenme me siento horriblemente mal por no haber subido un capitulo la semana pasada, espero este les guste y gracias por sus hermosos reviews incluyéndote lunatex (me haces sentir menos analfabeta xD).

DIA 17

"Ya la cuenta de los días no vale de nada, las horas pasan y solo con la pequeña esperanza de que alguien te rescate. . . eres patético ¿lo sabias?".

"Cállate"

"oblígame, oh cierto ¡no puedes¡"

Ya sin poder soportar más la odiosa voz proveniente de su propia cabeza Spencer se dignó a intentar centrar su mente en el cuadro colgante en la pared.

Todavía no entendía. . . si se supone que el cuadro expresa libertad, porque él no está libre. Sin muchos ánimos Spencer se acercó lo más que pudo al cuadro y lo observo con detenimiento, el enmarcado era de color negó sin ningún adorno en especial solo unas pequeñas y simples ramas blancas de alguna flor que el pequeño no pudo identificar, el centro tenía una tela absorbente especial para la pintura de acuarela y finalmente la pintura en si solo era una paloma volando hacia un cielo despejado y azul, simplemente estúpido he irónico en relación a la situación en la que ahora él se encontraba.

Extrañamente la pintura le recordó a su madre, siempre vivaz y llena de energía y sin querer empezó también a pensar en su padre, después en sus amigos y termino pensando en que estuviera pasando en ese momento.

No fue hasta ese instante que se dio cuenta que la voz con la que acababa de discutir se había mantenido callada todo ese tiempo. Pero ya no le importaba, lagrimas gruesas y saladas recorrían su azulado y apagado rostro, sus piernas se fueron disolviendo hasta solo formarse la cola otra vez, extrañamente su color azulado se fue degradando hasta quedarse en uno morado extrañamente claro y suave, pero poca importancia le dio a ese hecho ya que estaba más interesando en recordar pequeños fragmentos de su pasado y formar un collage roto y desmarañado en su cabeza.

No tomo conciencia de cuando se quedó dormido, solo sintió como una suave nube lo acunaba y este caía en brazos del viejo Morfeo.

Billy

Observo desde afuera de donde encerré a mi preciado muñeco, no me tomo mucho tiempo encontrar el lugar adecuado donde esconderlo, simplemente tome lo primero que observe—una bola de billar trasparente por fuera pero por dentro era totalmente cerrada y desinteresada de lo que ocurriese en el mundo exterior—un perfecto lugar para esconder a mi preciado juguete, camino con el objeto en mis manos sintiendo lo cristalino del vidrio que lo protege y dejo momentáneamente el pequeño objeto sobre una mesa de noche mientras me alejo solo un poco, introduzco mi mano en uno de los bolsillos de mi chaqueta verde agua y saco una caja de cigarrillos de sabor mentolado—o por lo menos eso decía la caja—enciendo uno y lo coloco entre la comisura de mis labios entreabiertos sintiendo como el humo se cola por mi garganta camino a mis pulmones, cualquiera diría que fumar está mal—pero yo no tengo nada que perder de todos modos ya estoy muerto ¿qué cosa me podría pasar?—expulso sin descaro el humo que rápidamente expande su olor por toda la habitación, cosa que no me molesta—será que ¿ya me acostumbre a el olor?—

Bueno no me extrañaría, llevo haciendo esto desde hace más de 10 años, tanto vivo como muerto no puedo abandonar mis mañas.

Regreso sin muchas ganas a observar la esfera, la recojo entre mis manos sintiendo su delicada textura cristalina nuevamente, lástima que ya no pueda sentir el calor, hace mucho tiempo solo siento frio. Mis ojos se fijan en el pequeño nuevamente, este se encontraba en un estado de chock emocional, parecía que en cualquier momento se desmayaría, por un breve lapso detiempo pensé en entrar en la habitación y ayudarlo, pero después note el porqué de su llanto—solo estaba recordando—bueno por un momento me alivie pero ahora tengo un problema más que arreglar—no importa, Roma no se construyó en un día ¿o sí?—solo tengo que hacerle unas cuantas mejores. Lentamente observe su cuerpo caer rendido encima de un mueble pequeño que le obsequie hacia solo unos pocos días, muy bien manos a la obra—me centrare en eliminar esos molestos recuerdos de su mente—

—Eso es pequeño amigo, duerme, duerme. . . espero hayas disfrutado de tus últimos recuerdos como humano, porque yo me encargare de que solo hayan recuerdos tuyos y míos. . . juro que serás mío. . . para siempre

Spencer

Simplemente sentí como si estuviera en caída libre, sin paracaídas, el aire golpeaba mi rostro—probablemente ustedes pensaran si es un fantasma ¿porque no solo floto y ya?, bueno he aquí el dilema, era un sueño y yo no era fantasma en mis sueños, yo era un HUMANO y lastimosamente gracias a la ley de la naturaleza los humanos no flotan, levitan ni vuelan—mis brazos se extienden a lo largo y ancho que mis articulaciones permiten, todo está a oscuras simplemente sigo cayendo, mantengo mis ojos firmemente cerrados, hasta que siento como mi mano derechas es alada mientras mi cuerpo involuntariamente sede ante la fuerza misteriosa, siento como el oxígeno de la habitación cambia de una ráfaga interminable a un aire estable y tranquilo, mi cuerpo cae de golpe al suelo causando un ruido sordo al que le siguen una carcajadas estruendosas.

—mira quien regreso—como lo pensé el que se encontraba en esa misma habitación acompañándome era nada más ni nada menos que mi yo del futuro—¿te divertiste en el abismo chico?—pregunto conteniéndose las ganas de reír.

El estaba sentado —específicamente cruzado de piernas— en uno de los sillones de la habitación mientras me dedicaba una sonrisa burlona. La habitación en si se parecía a las de la sala de una mansión antigua—tipo película de terror—espaciosa y el tapiz era de un suave color café con bordados extremadamente detallados en blanco, estanterías repletas de libros de autores desconocidos para mi adornaban casi todas las paredes exceptuando la de enfrente ya que esta tenía un enorme ventanal que supongo yo daba a la parte trasera de la casa—dije "supongo" ya que las cortinas estaban cerradas dando a entender que no podría saber que se hallaba del otro lado a menos que las moviera de su sitio— en el centro de la sala se encontraba una pequeña mesita que sostenía una bandeja de botanas tales como dulces de diferentes olores y de diferentes formas —pero todas lucían deliciosas— y una tetera de la cual desconocía su contenido, pero supongo que era algo caliente ya que de ella salía humo y desprendía un olor similar a dulce derretido.

—¿De qué hablas?—respondo de manera cortante limitándome a ignorar los anteriores comentarios, me levanto del suelo desempolvando mi vestimenta, su rostro cambio rápidamente de uno socarrón a uno serio.

-no me digas que no sabes que es el abismo—los nervios se hicieron presentes en mi cabeza y negué con la cabeza rápidamente— era ese fondo oscuro sin final del que te rescate hace un momento. . . todavía espero las gracias ¿sabes?—si era tan peligroso ¿porque no solo me dejo ahí y ya?

-¿porque no solo me dejaste ahí y ya?—sin darme cuente esa frase escapo de mis labios en un tono más alto del que quería, causando que mi otro yo lo pudiera escuchar, pero su rostro no cambio ni por un segundo—siempre se quedó serio e inexpresivo—

—"él" está aquí ahora, y te está buscandoignoro por completo mi pregunta y siguió con su cometido como si lo que yo acababa de preguntarle ni siquiera le hubiera entrado en la cabeza. No logre prestarle atención a lo que dijo porque simplemente me quede esperando la respuesta, cosa que nunca paso.

Era estúpido pensar que yo podría razonar con alguien que de seguro solo existía en mi cabeza, si fuera humano probablemente estaría internado en un hospital psiquiátrico por hablar solo por horas—cuando realmente estaba entablando una conversación con un ser imaginario que solo existía en mi cabeza y nadie más pudiese ver ni oír—. ¿Mis padres me seguirían la corriente como lo hacían cuando tenía "amigos imaginarios" de chiquito?, o me encerrarían y postrarían a estar amarrado a una camilla todo el día en una habitación blanca y acolchada para que no pudiera causarme daño a la espera de que llegara algún enfermero o enfermera a darme la dosis diaria de morfina que según ellos me ayudaría a calmar mis "delirios" y quizás un día me curase cuando sola mente eso me causaría daño y daño hasta que poco a poco mi cuerpo no soportara mas esa tortura y terminara muriéndome

—¿Entendiste? esa última palabra había logrado que despertara de mi transe momentáneo, pero inmediatamente me sentí perdido.

—Lo siento, no te escuchedije en voz baja, baje mi cabeza observando mis pies como si fueran la cosa más emocionante de toda la habitación, hasta ese momento no me había dado cuenta de que encontraba descalzo.

—No importa, siéntate tomara un tiempo explicartedijo demostrándome una sonrisa engañosa, tome asiento y espere a que el me dijera lo que sea que me hubiera dicho momentos antes. Pero cuando observe su cuerpo levantarse de su asiento me coloque a la defensiva, todavía recuerdo lo que me hiso la vez pasada que estuvimos cara a cara.

Su sonrisa se ensancho provocando que una pequeña sensación de angustia que sentía creciera cada vez más dentro de mí, me levante rápidamente dispuesto irme ya no me importaba lo que él fuera a decirme solo quería escapar de ahí lo más rápido posible, el presintió mis movimientos y en el momento en que levante me sujeto de un brazo y con el otro apretó mi cintura en su dirección, cuando menos lo espere me encontraba contra su pecho—o querré decir ¿mi pecho? —su sonrisa divertida nunca desapareció.

¿A dónde planeabas ir? —pregunto con un cinismo adherido a cada palabra.

Suéltame—dije tratando de sonar lo menos asustado posible.

Su vos me asfixiaba cada palabra hacia que yo me mantuviera a la defensiva a todo momento, ¿porque si Billy me había dicho que yo era solo de el en este momento no se encontraba para detenerlo? Me asuste aún más cuando una de sus manos subió hasta mi barbilla obligándome a observarlo, mis ojos estaban cristalinos y las lágrimas se aproximaban, su otra mano bajo hasta toparse con mi trasero y empezar a manosearlo de manera tosca. Su cabeza bajo hasta estar a milímetros de mis labios. Justo en ese momento la puerta se abrió en su máxima expresión mostrando a un Billy molesto, no dio más de tres pasos cuando se encontró frente a nosotros, me sujeto del antebrazo bruscamente y me atrajo hacia donde él estaba, me sujeto de la cintura justo como "mi yo futuro" lo había hecho y no se pensó mucho antes de poner sus labios sobre los míos y besarme de manera bruta. Esta vez no me sentía asustado, con el algo era diferente y lo sabía aunque eso no significa que todavía no le tenga miedo después de todo algunos días parecía un desquiciado y otros días solo alguien preocupado de perderme.

Se separó de mis labios, pero sin soltarme y encaro a la cara al otro "yo", este último al parecer no se encontraba ni molesto ni celoso, solo mantenía una sonrisa estúpida apegada a su rostro.

hola bro-amigo, ¿cómo has estado?—

Hola y perdón por no haber subido el capítulo la semana pasada, es que me encuentro muy confundida con respecto a la historia, pero no los dejare a medias se los prometo, daré lo mejor de mí para darle a la historia un final bueno, mientras tanto nos vemos la próxima semana :D bye bye.