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| Siete Pedazos de Cielo |
Autora Original: hinoirilwin
Traductora: Suki90
Título Original: Seven Pieces of Heaven
Pareja: Yūichirō Hyakuya x Shinoa Hīragi – YuuNoa –
Siete pedazos de cielo
en donde nos conocimos al inicio
Fueron siete veces en la que chocamos, besamos, y simplemente nos tocamos
(El chico, la chica y su historia no contada)
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04
Tenía dieciséis años y medio cuando casi la pierdo.
Estaba perdido, ella estaba atrapada, esa criatura casi la mataba y pensé... pensé que me dejaría así como ya lo habían hecho anteriormente. Pero no lo hizo... luchó y sobrevivió. Honestamente, jamás en mi vida me había sentido tan aliviado de ver su rostro herido, aunque sonriente.
Cuarta pieza
— No soy débil —expresó Shinoa bruscamente, viéndolo fieramente con esos ojos castaños—. No tienes derecho a-...
— Escúchame —interrumpió él, pero esta vez... como si fuera una advertencia, su mano instantáneamente apretó su agarre antes de resoplar—. No pelees —aquellas palabras lo quemaban por dentro, poco a poco lo iban consumiendo, sus ojos, su lengua, todo lo sentía... y dolía, le dolía mucho.
¿Por qué dolía tanto?
— Yuu-san, por favor, tienes que entender —Shinoa rogó de nuevo. Rogar... eso era lo único que ella podía hacer en ese momento, pedir que entendiera lo que decía, pero parecía ser que era ella la que no lograba comprender—. Yo, yo sólo quiero qu-...
— Te dije, que no pelees —siseó lentamente viendo a la joven que tenía sujeta de la mano, la cual se encontraba apoyada contra la pared, estremecida debido a la seriedad con la que él habló. Intentó huir de su mirada, pero ambos sabían que eso era imposible, no importaba qué tanto quisiera escapar, no podría hacerlo nunca... pues estaba atrapada entre sus brazos.
Se sentía cómo un pequeño pájaro en una jaula.
— Y-Yuu-san... —pronunció de nuevo mientras sentía cómo es que su rostro se teñía de un rojo carmín, producto o de su cercanía o de esa fría mirada que él le dirigía en ese momento—. ¡Po-Por favor déjame ir! —le pidió, pero Yuu no se movió ni un centímetro. Molesta por la inesperada presión que sintió sobre ella, la joven comenzó a golpear el pecho del muchacho con la única intensión de alejarlo de ella, pues además de fastidiarla, aumentaba el rubor que ya tenían sus mejillas.
Sin embargo, en vez de soltarla, la brillante idea que se le ocurrió a Yuu fue la de sostener sus muñecas y ponerlas sobre su cabeza.
— ¿Q-Qu...? —la joven de mirada castaña chilló levemente cuando vio cómo el rostro de Yuu se acercaba al de ella— ¡Y-Yuu-san! ¡Déjame ir! ¡Estás muy cerca!
Sin embargo como ya era costumbre, el moreno no acató su orden, por lo que en vez de aflojar el agarre, este lo intensificó aún más, apretando sus dedos sobre los de ella— Escúcha —le dijo, no obstante parecía que la joven no quería hacerlo—. Shinoa escucha, ¡escúchame! ¡Casi mueres, maldita sea! —siseó con fuerza, el mero recuerdo de aquel momento hizo que apretara sus dientes con fuerza— ¿Tienes idea de cómo me sentí al ver cómo ese chupasangre lanzó su espada contra ti? ¿La tienes? —le dijo con molestia, desesperación y frustración, e incluso con enojo... sí, quizás y solamente quizás, estaba algo enojado.
Ante sus palabras, Shinoa abrió levemente sus ojos— No... Yo no, yo sólo... —soltó ella, pero se trabó con sus mismas palabras—. Yo sólo... Lo siento, no tenía la intensión de...
— Mi corazón se detuvo, Shinoa. Se detuvo —confesó con desesperación—. Pensé, pensé que tú...
— Lo... Lo siento... —susurró—. Yo no quería... Pero es que yo...
Se disculpó, pidió perdón por morir, disculpas por pelear, no podía parar, no se podía detener... sin embargo él ya no quería escuchar...
Bloqueando la voz de Shinoa de sus oídos -porque odiaba su llanto, sus mentiras, sus excusas... pero aún así la amaba-, se inclinó un poco hacia ella para llegar a su boca; su visión se difuminó en mil pedazos mientras sus labios reclamaban los de ella con desesperación en un barrido movimiento.
Y así, su mente quedó en blanco.
La besó como con rudeza, hambriento, como si no hubiera un mañana, con demasiadas emociones recorriéndolo de pies a cabeza mientras sus manos abandonaban las de ella y se dirigían hacia su cintura. La sintió respingar cuando separó sus labios lo suficiente como para permitir que su lengua se abriera paso. Sabía a sangre, lágrimas, cereza y tal vez a un poco de crema de vainilla como a ella le gustaba.
Su piel se sentía muy caliente, y mientras ese calor recorría su cuerpo fue cerrando sus ojos, dejándose llevar por la sensación que cada mordida y caricia en sus labios producía.
El beso se prolongó, pero lo único que cruzó la cabeza de Yuu fue... si así era como debía sentirse besar a alguien.
No sabía, y al final terminó por no querer saber, lo único de lo que se preocupaba era de acercar cada vez más a él a la chica que tenía entre sus brazos, lo que provocó que su cuerpo se sintiera arder por dentro nuevamente, ya que eso era lo único que podía sentir a su lado, y solamente con ella.
Ambos desconocían cuánto tiempo pasó cuando finalmente sus labios se separaron, los dos respiraban pesadamente, sin embargo eso no logró hacer que sus rostros se alejaran más.
— No quiero perderte —susurró, su voz se escuchaba como la de un niño. Shinoa lo hacía parecer débil, él nunca había sido de los que rogaban, Yūichirō era resplandeciente, una llama que jamás se apagaba. Él siempre ponía su corazón en sus brazos, y cargaba con él únicamente con su piel y huesos.
Yuu era fuerte, pero la persona frente a él lo hacía ver como alguien frágil, delicado, ya que sin ella... él no era nadie
— No lo harás —le respondió ella, dedicándose únicamente a verlo.
— No —insistió él sin dejar de verla—. Si dejo que luches te perderé. Yo no... no puedo perderte.
— Yuu... —susurró de nuevo, viendo con tristeza cómo ese brillo que caracterizaba sus ojos se iba perdiendo—. No iré a ningún lado —le aseguró en un murmullo—. No soy alguien débil y jamás lo seré. Sé que estás preocupado, pero no es razón suficiente como para que deje de luchar. No significa que puedes ordenarme que deje de hacerlo —aseguró, apretando la tela de su uniforme entre sus dedos.
— Yo no... —intentó refutar, pero se detuvo, pensando en las palabras correctas mientras mordía su labio inferior. Sin embargo, no encontró nada—. L-Lo sé. Lo sé muy bien.
— Entonces está bien —expresó Shinoa con una sonrisa—. Si lo sabes, entonces todo estará bien. No iré a ningún lado, lo prometo.
Yuu se quedó escuchándola con detenimiento, sintiendo cómo es que su voz lo inundaba por dentro, tranquilizándolo, causando que una leve sonrisa surcara sus labios.
Él siempre ha sido un luchador, pero ella era debilidad, y tal vez era por eso que era tan importante para él.
— Prometido —le respondió él con suavidad, recargando su frente contra la de ella.
Suki: Por alguna extraña razón… esta pieza se me hizo más larga, ¿quizá porque había más narración xD? Además de que me recuerda a uno de mis fanarts, en donde Yuu tiene arrinconada a Shinoa y él tiene los ojos rojos. Si chicos, esos fanarts que lucen como anime, son míos, si tienen un "S-90" como firma, soy sho~. En fin, esta pieza me gustó mucho en lo particular…. ¡Y ese beso! Lo que nunca veremos en el manga, ah… que triste.
Yo sé, me imagino que se han de preguntar por qué no espero a que lleguen los reviews para publicar otro capítulo. La respuesta es… soy algo impaciente, y como son cortos, prefiero subirlos de cajón casi. Realmente no me importa qué tantos comentarios lleguen, yo seré feliz con los que venga x'D Y si no llegan, eso, como podrán ver, no me detiene para subir los demás.
En fin, eso sería todo~, ¡saludos!
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Suki90, presentó.
