Los hermanos Cantare

Mazzima había ayudado a Tony a cocinar un pollo, no cocinaban pavo porque era demasiado para los dos. Sus padres se encontraban en un festival navideño en Hungria y su padre les había dejado los regalos bajo el árbol. Comieron en silencio mientras veían una maratón de una serie de crímenes que se llamaba "Asesinato en primer grado" donde salía un actor llamado Tom Felton y éste era igualito al papá de Scorpius. Sólo que este era tremendamente menos dulce que el señor Malfoy. Tom interpretaba a un joven rico y malcriado llamado Erich Blunt, tenía una exitosa empresa dedicada a la realidad virtual. Una de sus amantes, una guapisima azafata con la que él había peleado y despedido fue asesinada y todo apunta a que fue Erich. Se emprende una serie de investigaciones y juicios que tratan de demostrar inútilmente la culpabilidad de Erich, porque dios, tenía una cara tan bella y tierna, la victima parecía ser él. Se enamoró de Tom (en vista de que no podía enamorarse del señor Malfoy...no más de lo que ya estaba, era su crush). Y se preguntó si el señor Malfoy se vería así de sexy cuando seducía a su esposa.

Al final, cuando se resuelve todo, su hermano se removió en la silla y dijo textualmente que se había enamorado de ese cabrón. Porque eso era, Erich Blunt era un cabrón, malvado y manipulador, y a pesar de que lo atraparon nunca pudieron juzgarlo y condenarlo por sus otros asesinatos ( lo que vendría siendo pena de muerte o mínimo cadena perpetua). Porque era Erich Blunt y sus ojos brillaban de locura o de una iluminación justo antes de las ultimas escenas.

Lavaron los platos y su hermano le dijo que saldría con sus amigos a un bar. Ella le dijo que se cuidara y tras un beso en frente y la bendición Tony salió por la puerta de atrás y ella se fue a su habitación a escuchar música. Pensó mucho en Severus y en Scorpius, en la perfección de los labios del primero y en la habilidad para usarlos del segundo.

Scorpius y ella...era un asunto que debía de arreglar. Trataron de hacer que no había pasado nada y mucho tenía que ver la educación que él había recibido de pequeño. Era un chico decente, y secretamente mojigato. Se las daba de que el mundo no le importaba pero claro que le importaba su madre, quién lo había criado con la idea de que sólo puedes estar con una chica toda tu vida. Se lo confesó una noche en que Severus dormía como roca mientras los dos se besuqueaban. Le avergonzaba algo de lo que los demás se sentían orgullosos. Le dijo que tanto los Malfoy como los Greengrass eran muy costumbristas y puritanos, y que su padre no había besado a su madre hasta que se habían prometido en matrimonio. Que sus abuelos se amaban demasiado pero que no lo demostraban en publico, que bailaban vals en el salón por las noches para que nadie los viera y se decían palabras de amor a la luz del fuego, pero jamás a la luz del sol. Porque era impropio y de mal gusto.

— Tu tienes la sangre más caliente Scorpius. —Le dijo al oído para luego besarle el cuello. Él lo sabía y eso le avergonzaba.— Por lo menos ese comportamiento se lo reservan entre parejas. —Dijo Mazzima cuando terminaron. —Porque tu padre es extremadamente afectuoso contigo, siempre palabras de amor, caricias, abrazos y besos en las mejillas.

— Mis abuelos también son así. —Se ponía los pantalones en su lugar. —Dicen que la guerra les enseñó a no dar las cosas por dichas y se dedican a decirnos a papá y a mi que nos aman. Porque no quieren que pensemos que no lo hacen. Papá dice que cuando era niño eran mucho más estrictos y que a él no le decían que le amaban, que lo daban por sabido, pero que un niño siempre tiene que saber cuanto le aman, por eso él no para de decírmelo todo él tiempo.

— Estar acostumbrado a tanto amor debe ser hermoso.— Mazzima se volvió a acercar a Severus y a anclarse entre sus brazos comprendiendo que si Scorpius se dejaba influir por sus instintos básicos era porque tenía una inclinación natural a lo incorrecto. Su bello mundo color de rosa lo asqueaba en cierto punto e inconscientemente se sentía atraído a hacer el mal y eso, aunque la situación en la que se encontraban no era la misma, los hacía comprenderse mutuamente.

Mazzima tomó un espejo de su mesita de noche y se miró al rostro, se sentía sola. Estaba en casa pero Tony tenía su vida, sus amigos y sus novias. Por otro lado su madre estaba muy ocupada siendo famosa, su papá estaba muy ocupado administrándola a ella y de vez en cuando a la tienda de instrumentos...prácticamente a ella la había criada por Tony y Vladimir y él estaba en la cárcel.

La soledad nunca fue tan fuerte. Y entonces pensó en Dereck y en lo mucho que quería romperle el cuello.

Dos días después de la noche de Navidad era domingo y no cualquiera, sino domingo familiar en la prisión de Londres, quería verle. Quería ver a su hermano. Tony fue con ella.

La revisaron por todos lados, incluso le revisaron su orificio vaginal, lo cual era muy desagradable y humillante. Él oficial algo mayor se sorprendió mucho, al ver que a sus doce años y con esa pinta de hombre ya no era virgen, ella lo sabía, por la forma en que levantó la ceja.

Cuando al fin los dejaron pasar, entraron a una habitación grande, donde todos los reos que estaban autorizados para recibir visitas recibían a sus familias. Se veían felices cuando sus esposas llegaban con sus dos o tres niños a comer. Y en medio de la sala estaba Vladimir, alto y fornido, tatuado y rapado, se veía como un reo de esos que salen en las películas, los típicos matones que salen en las películas. Pero Vladimir se veía así desde antes de entrar a la cárcel. Le sonrió y la esperó con los brazos abiertos para darle un abrazo.

— ¿Qué tal Escocia? —Le dijo al momento en que se sentaban los tres en su mesa.

— Al principio estaba enojada, por la decisión que tomaste. Pero creo que tenías razón, mi vida es mejor ahí de lo que podría ser aquí en Londres. Sólo me pesa dejar a Tony solo.

— Oye, yo me puedo cuidar.

— ¿Y tienes amigos? Eso me preocupa realmente mucho.

— Tengo amigos y amigas, pero son amistades cordiales, sin embargo tengo dos mejores amigos. Scorpius y Severus.

— A ver si tu le sonsacas algo, no me ha querido decir nada de Hogwarts.

— Bueno, es diferente a Durmstrang. Supongo, el sistema de casas es lo más diferente de hecho. Siento que alientan mucho a la competitividad y a la lealtad para con los compañeros pero al mismo tiempo segregan a la gente.

— Eso es mejor que Durmstrang, ahí no puedes confiar en nadie, todo es individualismo y supervivencia. —Vladimir le tomó de las manos. —Me alegra de habernos mudado a Inglaterra, no podría soportar tener que enviarte a Durmstrang.

— No creo que hubiera sido tan malo.

— ¿Cómo son tus amigos? —Insistió Vladimir.

— Son...Severus es atento, preocupon, dulce, justo, responsable. Scorpius es elegante, paciente, inteligente, cálido, algo neurótico con las tareas pero no es insoportable y siempre estamos juntos, nos cuidamos entre nosotros.

— Me alegro de que estés haciendo tus amigos sean varones, eso significa que progresaste mucho en este tiempo. Me alegra de que confíes en los hombres de nuevo. ¿Cuando te dejaras crecer el cabello otra vez?— Mazzima se irguió y miró fijamente a su hermano.

— No lo sé, no creo estar lista todavía.

— Él director de la prisión me dijo que por mi buen comportamiento pueden darme libertad condicional dentro un año. Nada me gustaría más que verte tan linda como antes. El mejor regalo que podrías darme para las próximas navidades serían verte con tu cabello largo hasta la cintura y un hermoso vestido de volantes. No lo sé, cualquier cosa.— Mazzima sonrió.

— Vale, lo haré sólo porque te quiero muchísimo hermanito.

— Vale, vale, dejémonos de temas tristes y vamos a comer como puercos placeros que somos. —Dijo sacando sus bolsas de comida para desempacar y poner sobre la mesa el contenido. Eran baguetes de salami con pepino y tarta de manzana con canela, bien fría. Los favoritos de Vladimir.

Salieron de la prisión pasada una hora y media teniendo que ser vueltos a revisar y caminaron por la calle hasta llegar a la parada de camiones más cercana.

— ¿Mamá y papá vendrán para año nuevo? —Preguntó Mazzima a su hermano que se sentó lo más alejado que pudo de ella.

— No lo sé y no me importan un carajo.— Mazzima le miró. —En algún momento, cuando ellos se aburran del dinero y la música ellos se darán cuenta del tiempo que perdieron, se darán la vuelta para ver lo que dejaron y verán que nos hemos marchado. Vladimir y yo sólo esperaremos hasta que termines Hogwarts y luego nos regresaremos a Roma. Dijiste que ahora que no podrás ser bailarina te querías dedicar a quidditch de manera profesional ¿no?— Ella asintió.—Entonces ahí lo tienes. Los Cantare tenemos ya una historia en la selección de Italiana, sólo tienes que probar tu valía.

— ¿Por que cuando me hablas no me miras a los ojos?

— Porque me siento avergonzado.— Él levantó la cabeza y vio como el comenzaba a llorar.— Cada vez que vengo a verlo me culpo a mi mismo. Vladimir estaba en el trabajo y yo estaba demasiado drogado para darme cuenta de nada. Pude haber evitado todo esto, pude haber actuado como un verdadero hermano mayor y cuidarte más. Estaba tan mal que no me di cuenta de que estabas gritando y yo lo siento tanto...por mis putas adicciones viviste una mierda que nadie merece.

— No tienes la culpa...Era el mejor amigo de Vlad, tu confiabas en él, yo lo hacía. Ven, vamos a tomar ese autobus.— Dijo haciendo que su hermano se levantara de su lugar.

— Ese no va rumbo a casa.

— No, va a la iglesia. Vamos a rezar por Vlad.— Le tomó de la mano.

Ella no había perdido la fe, pero mantenerla significaba sufrir mucho en el camino porque significaba no entender nada y confiar a ciegas en un plan divino. Sino creyera, ella simplemente escupiría y diría: "Está bien, la vida nos jode a todos" y estaría bien, estaría menos confundida pero mucho más vacía.

Su familia era de magos sí y los magos tenían otras deidades, pero debido a el estilo de vida muggle de sus padres y su despreocupación al engendrar y criar hijos Tony y Vladimir crecieron en un lujoso internado católico en Roma hasta que tuvieron edad para entrar en Durmstrang, Vladimir quien era seis años mayor que Tony había desarrollado una profunda fe al sentirse solo, abandonado cuando niño y rodeado de la hostilidad de Durmstrang había tomado la decisión de abandonar la magia. Terminó sus estudios el año en que Tony comenzó a estudiar ahí. Esos años en Durmstrang los habían alejado, pero Vladimir seguía queriendo mucho a sus hermanos, en cuanto salió buscó un trabajo en Roma y sacó a Mazzima del internado donde sus padres la metieron desde la semana de nacida, para ese entonces ya tenía tres años, si bien el lugar le gustaba por ser tan tranquilo y transmitir la fe en Dios, él sentía que debía estar para ella, para que no se sintiera abandonada igual que él y Tony.

Estuvieron viviendo juntos en el piso de arriba de la tienda de instrumentos de un tío muggle de su padre y eran visitados esporaidicamente por sus padres, no más de tres meses. La escena en Italia era algo aburrida para los que se dedicaban al metal. Tony terminó Durmstrang pero tampoco le veía lo emocionante a ser mago, estudiaba porque sus padres así lo querían, pero al terminar empezó a trabajar en la tienda, se relacionaba con músicos y adquirió una serie de vicios inofensivos que Vlad se negaba a aceptar, los cuales eran salir a fumar y a beber con los amigos cada tercer día. Cuando su tío muggle murió, poco antes de que Mazzima cumpliera los nueve, su padre, decidió traspasar la tienda de Roma y abrir una propia en Londres, donde el ambiente del metal era mucho mejor y la cultura era un poco más alternativa.

Vladimir lo vio como un regalo de Dios, al fin alejaría a Tony de sus malas amistades y sus padres estarían más al pendiente de ellos. El desengaño fue duro, las cosas que Mazzima tuvo que dejar, como la selección infantil de ballet clásico de Roma, le rompían el corazón, Tony dejó a sus amistades tóxicas pero se consiguió unas peores, estaba en una época de rebeldía muy fuerte. La opresión vivida en Durmstrang le había hecho daño y quería vivir toda la libertad que ese lugar no le dejó tener. Vladimir se hacía cargo como podía de sus dos hermanos y el negocio porque sus padres no estaban más presentes que antes. Se refugió en la amistad de un chico amable que lo ayudaba a socializar.

Irónicamente ese chico amable le destrozó violando lo que Vladimir más atesoraba. Su pequeña hermana.

Era el cumpleaños de Mazzima, también era Halloween, el había prometido llegar temprano para llevarla a cenar a un restaurante Italiano que había abierto recién. Cuando llegó del trabajo vio a Tony riéndose de una replica de "El grito" de Edvar Munch colgada en la pared. La música estaba algo alta y vio algunas cosas tiradas por la sala. Instintivamente llamó a Mazzima, sentía una opresión en el suelo y quería verificar que estuviera bien, quería verificar que Tony no había hecho alguna estupidez como golpear a su menuda hermana.

Entró a su habitación y encontró a Dereck en un intenso mete y saca con Mazzima quién parecía había perdido el sentido, mantenía los ojos abiertos, pero estaban idos, tenía un ojo morado y los labios rotos, su nariz sangraba. Su precioso pelo estaba enredado como si fuera un estropajo.

Lanzó un grito desesperado y sacó a Dereck de su hermana, lo tiró de un solo puñetazo y entendió lo importante que era el entrenamiento militar que recibió en su adolescencia. Comenzó a aporrearlo tan fuerte que sacó de sus ensoñaciones a Tony quien subió mareado al segundo piso para saber que era lo que estaba sucediendo. No necesitó más de dos segundos para comprenderlo, pero sabía que si no detenía a Vladimir algo malo pasaría. Tomó la guitarra de Mazzima, su favorita, aquella roja con negro y después la estrelló en la cabeza de su hermano dejandolo inconsciente. Fue hasta Mazzima y la sacó de ahí envuelta en una sabana.

Los vecinos habían llamado a la policía. Arrestaron a los dos Cantare, servicios sociales recogió a Mazzima y se llevaron a Dereck al hospital en calidad de detenido.

Sus padres tuvieron que volver de un festival en Berlín y pagaron la fianza de Tony al que ingresaron inmediatamente a un centro de rehabilitación. El juez dictaminó que Dereck iría a prisión por cinco años sin derecho a libertad condicional pero también iría a la carcel Vladimir, tres años con derecho a libertad condicional, alegando que habría matado a Dereck si Tony no le hubiera detenido pues tenía un móvil para matarlo, era más fuerte, más grande, con conocimiento de artes marciales y Dereck no se podía defender porque también estaba drogado.

Los señores Cantare sólo se quedaron un tiempo, tenían el compromiso de una gira por varios paises de Europa del este con varios grupos que ya había sido confirmada. Cuando Tony salió del centro se tuvo que hacer cargo de su hermana que apenas se dejaba tocar por nadie, tenía pesadillas y no comía. Fue entonces cuando ambos regresaron a la iglesia.

Tony cerró la tienda por una semana y se llevó a Mazzima a Roma, tenía que alejarla de esa casa, de esos recuerdos. Fueron a tomar misa al vaticano el domingo. A la plaza de San Pietro. Visitaron su antiguo colegio y el sacerdote jesuita que era rector le aconsejó mucho para tratar con su hermana. Rezaban en la capilla de la escuela a diario, con los otros alumnos y después regresaron a Londres. Cambió a su hermana de habitación, ella dormiría en la pieza de Vladimir hasta que iniciara el nuevo curso de magia en Hogwarts.

La familia de su padre había estudiado toda en Beauxbatons, la familia de su madre en Durmstrang, su padre no quería tener nada que ver con la magia, lo dejó a decisión de su esposa. Ellos estudiaron magia en contra de su voluntad, no querían lo mismo para ella, y ella quería dedicarse al ballet o al canto, pero tras lo ocurrido Vladimir le pidió, le rogó, a Tony que la inscribiera. Era una forma de mantenerla vigilada, en un ambiente controlado sin ser atrozmente solitario o estricto como lo era Durmstrang y estaría ocupada haciendo otras cosas, conociendo otra gente, empecinandose en aprender a hacer lo que más se le dificultaba de manera perfecta, porque así era ella.

Mazzima se arrodilló y se puso a orar. Pedía por Vladimir, para que su gentiliza no le creara problemas en la cárcel, y que siguiera teniendo una fe grande y firme; por Tony, para que no recayera nunca y que pudiera sobrellevar la responsabilidad de la vida adulta, por sus padres, que no se mataran en alguna carretera y si lo hacían que al menos tuvieran el testamento en orden para no tener problemas, por Severus y Scorpius para que siempre la quisieran.

Definitivamente no era la más recta católica en el mundo, en definición ella era lo más alejado, estaba podrida, pero le pedía a Dios porque le permitiera ser feliz con sus dos amigos a los cuales ya no sabía a quién amaba más. Tan difícil que era amar sólo a uno y su corazón le salía con eso...