Disclaimer: Este anime no me pertenece y yarayarayarayara...

Ahora no me tomo tanto tiempo terminar este :) trate de hacer mas sobre Marielle y resumir las partes donde no sale.

Si la ultima parte se ve como que muy repetitivo es que me estaba quedando dormida :P (acabe como a las 2 de la mañana)

Como siempre gracias por leer mi fic y gracias a los que dejan comentarios me animan a escribir mas ^^ (ay pero que cursi) jaja.


Algunos días después, Marielle y Tsuna estaban (milagrosamente) listos para ir temprano a la escuela, solo faltaba la mochila que el muchacho subió a recoger mientras ella lo esperaba en la puerta; lo que ninguno de los dos se esperaba era que Reborn rociara a Tsuna con miel para que fuera perseguido por un montón de abejas, subordinadas del pequeño hitman; el pobre muchacho salió disparado de la casa, seguido de cerca por las abejas, Marielle corrió tras el muchacho tratando en vano de quitarle las abejas de encima. Más adelante, mientras corrían como gallinas descabezadas por la calle, fueron avistados por el auto nombrado "mano derecha" quien venía inspirado por una previa plática con la mamá del décimo.

- Tsuna-kun! No puedo ahuyentarlas si sigues corriendo así! - le grito la chica corriendo detrás de él agitando los brazos como una lunática.

- Yuudaime! Voy a salvarlo! - le grito mientras lo alcanzaba.

- Espera un momento. Agua! Si les echamos agua se irán! - la chica dejo de correr para ver si traía algo de agua en su mochila, cuando el peliplateado se le adelantó y lanzó su acostumbrada dinamita a su supuesto jefe - Gokudera-san! No! -

En la enfermería de la escuela, el bombardero se disculpaba con el ahora vendado Tsuna y le prometio volverse más fuerte. Entonces apareció Reborn con la opción de un "Programa de entrenamiento tradicional de la Familia Vongola" asegurando que se volvería más fuerte; a pesar de la negativa del futuro jefe, el peliplateado acepto de inmediato, sin embargo se vio forzado a posponerlo debido a la presencia de su hermana y encima, la noticia de que nadie les iba a ayudar porque el nuevo doctor de la escuela era Shamal. El pequeño hitman sugirió llevar a cabo el entrenamiento al día siguiente ya que no habría clases, también mencionó que habría otra persona más en el entrenamiento.

- Ehm...! - Marielle quien había permanecido en silencio junto a la cama todo ese tiempo de repente llamo la atención de los presentes, pero debido al exceso de atención, lo siguiente lo dijo en voz baja - M-Me podrías entrenar a mi también, por favor? - Reborn la miro por unos segundos sin decir nada.

- Que?! A ti? Ni en tus sueños! - le grito Gokudera desde el suelo.

- Marielle-chan, porque querrías hacer algo así? - pregunto Tsuna, alarmado.

- Esta bien - respondió el pequeño con su patentada sonrisa, la chica sonrió de oreja a oreja y sus ojos brillaron de emoción. Sabía muy bien que el entrenamiento de Reborn era espartano pero también que valía la pena.

- Gracias! - exclamo con emoción.

- Pero Reborn-san, ella no se lo merece -

- Oye Reborn, quien es la otra persona? - pregunto Tsuna ignorando por completo a Gokudera, el pequeño sonrió.

Fueron a las jaulas de bateo a encontrar a Yamamoto, quien estaba practicando; Reborn le ofreció entrenarlo para que se hiciera más fuerte, y por supuesto que el inmediatos in pensarlo.

Así qué al día siguiente, Tsuna y Marielle salieron temprano de la casa.

- Pasa algo, Tsuna-kun? -

- Estoy preocupado - se quejó Tsuna - Seguramente Reborn esta tramando algo terrible - el pobre muchacho sonaba frustrado.

- Seguramente - sonaba temerosa - Bueno, por lo menos esta vez no te toca -

- Jeje, seh... Por cierto, porque le pediste a Reborn que te entrenara? - no pudo evitar preguntar; lo entendía de Gokudera y Yamamoto que se dejan llevar por las palabras del hitman, pero ella era diferente, Marielle entendía a la perfección lo temible que eran en verdad el pequeño y sus ideas.

- No se. Pensé que sería buena idea que me entrenara para que mejorara aunque fuera un poquito... Pero ahorita que lo pienso mejor, me arrepiento -

Los dos chicos suspiraron con resignación, porque por más que quisieran no les quedaba de otra más que obedecer; un poco más adelante se toparon a Gokudera.

- Buenos días, Yuudaime - saludó alegremente Gokudera, se voltea hacia la chica con disgusto - Oye baka-neko, no te vayas a creer mucho solo porque Reborn-san aceptó entrenarte -

- No hay razón para hacerlo - respondió medio riéndose - Todos vamos a sufrir por igual de todas formas -

- Que?! - Gokudera se quedo sin palabras ante la peculiar reacción de la chica; Tsuna no sabía si lo había dicho en serio o se estaba burlando.

Cuando llegaron a la escuela Yamamoto ya estaba ahí.

- Yo! - saludó alegremente el muchacho.

- Yamamoto! -

- Hace mucho que llegaste? - preguntó la chica.

- Nah, acabo de llegar - volteo hacia ella - Nekosawa, tu también viniste -

- Si, Reborn me va a entrenar a mi también - respondió sonando un tanto alegre.

- En serio? Que bien! - Marielle no pudo evitar sonreír - Entrenar siempre es bueno, no crees? Además tengo mucha curiosidad por ver que clase de entrenamiento nos dará el pequeño - algo en Yamamoto le hacía pensar que no iba a ser tan malo.

Decidieron esperar al hitman en el patio de la escuela, aprovechando, el beisbolista se puso a calentar.

- Reborn llega tarde - comento el castaño.

- Empecemos sin él - sugirió Yamamoto.

- Yo también lo haré - dijo el siempre competidor Gokudera poniéndose a hacer flexiones.

- No te sobré esfuerces - pues parece que le dijo lo contrario porque el medio italiano incremento el paso.

- Soy la mano derecha del Yuudaime -

- Que está haciendo? - se preguntó Tsuna sin comprender la conducta de Gokudera.

- Ni idea - le respondió Marielle haciendo la misma cara que él pero con una ligera sonrisa.

- Lamento haberlos hecho esperar - Tsuna voltea para encontrarse con Reborn disfrazado con una mezcla de guante, pelota y bate (torcido por alguna razón) de béisbol. Atrás de el llegaron los hermanos Sasagawa.

- Buenos días, Tsuna-kun -

- Kyoko-chan! -

- Yo! Sawada -

- O-Oni-san?! -

- Porque? -

- Reborn-kun me dijo que ibas a hacer algo divertido -

- No metas a Kyoko-chan en esto! -

- Hoy no hay clases por ser el aniversario del colegio - se explicó Reborn - Sería muy aburrido sin un espectador, por lo menos -

- Pero, si algo sucede... - Tsuna se notaba preocupado.

- Cuando suceda, tú la protegerás - el pequeño sonrió maliciosamente.

Mientras discutían, Marielle se había acercado, sentía curiosidad, no recordaba que Ryohei saliera en el capítulo lo que se le hizo muy extraño pero antes de que pudiera preguntar Reborn los reunió a los tres en una fila.

- Empecemos con Yamamoto -

- Reborn-san, empieza conmigo! - demando Gokudera.

- Tener prisa no te hará más fuerte -

- Yamamoto, lanza esto - le da al muchacho una mini pelotita de béisbol y le pidió que la arrojara contra una pared, todos parecían curiosos de lo que planeaba Reborn.

- Buena suerte! - exclamo alegremente Marielle.

- Aquí voy! - y sin más, Yamamoto lanzo la pelotita con todas sus fuerzas. A la mitad del vuelo unos piquitos salieron de la pelota que al explotar hizo un hoyo en la pared.

- Un lanzamiento EXTREMO! -

- Que fue eso?! - Tsuna corrió hacia donde estaba el hitman - Oye! Que le hiciste lanzar? -

- Ordené esto de la división de desarrollo de los Vongola - explica mostrándole otra - Una bola-bala que fácilmente atraviesa la piedra: Micro-hammers -

- Estas planeando darle armas a Yamamoto? - el pequeño sonrió - No metas a Yamamoto en tus planes extraños! -

- Oye, Tsuna! No te preocupes - Yamamoto se acercó a Tsuna y le murmuró - Mira la pared, es sólo arcilla. Sólo trata de fortalecer mi confianza -

- No es eso -

- Es un juego, sólo un juego - Yamamoto hizo caso omiso a lo que Tsuna trataba de explicarle - Sigamos entrenador! -

El protagonista fue al recién hecho agujero y Tsuna tomo un pedazo de escombro.

- No tiene caso tratar de hacerlos entender - le dijo la otaku empaticamente, poniéndole una mano en el hombro.

- Jaja. Se ve divertido - Kyoko los había alcanzado y estaba parada detrás de ellos.

Mientras Reborn le daba una explicación sobre armas a Yamamoto, quien de alguna forma consiguió relacionar lo con algo del béisbol.

- Deberías dejar que Yamamoto tire algunas de esas piedras - farfullo Gokudera.

- Lo dice el que avienta dinamita - comento Marielle entre dientes.

Reborn dio entonces un chiflido, instintivamente Yamamoto levanto la cabeza hacia el cielo y ágilmente evito que uno de esos micro-hammers lo convirtieran en un cráter. Al despejarse el humo, reveló un tanque pequeño acercándose al grupo de adolescentes.

- Tsuna, cuanto tiempo! - Dino salió del tanque sonriendo como siempre.

- Dino-san? -

- Dino-san! - exclamo Marielle - Trajiste el Ferrari? -

- Tonta! Que clase de pregunta es esa?! - la regaño Gokudera.

- Gracias por venir - dijo Reborn, ignorándolos.

- No hay problema - Cavallone volviendo a meterse en el tanque.

Después de una breve explicación, Yamamoto empezó a ser perseguido por el tanque, esquivando con agilidad las pelotas explosivas que le lanzaban; para sorpresa de Tsuna, el beisbolista parecía estar pasándosela bien; pero aún así mostró preocupación por lo que podría pasarle a su amigo, a lo que Lambo dio una clara demostración cuando, al tratar de irrumpir en la escena, fue mandado a volar por una bola perdida.

- Que entrenamiento tan extremo! -

- Vamos, Gokudera... -

- Ahora es mi turno! Si! - exclamo emocionado el muchacho. Reborn sonríe y Marielle suspira aliviada, no quería perderse la prueba de Gokudera por nada.

Fueron al interior de la escuela al salón de cocina, Gokudera estaba sentado en medio mientras que Tsuna, Kyoko, Marielle y Ryohei se sentaban en una mesa a la derecha.

- Las tres habilidades básicas en combate son velocidad, resistencia y poder - explicaba Reborn, una explosión se ve desde la ventana - En este momento, Yamamoto esta entrenando las tres juntas -

- Entonces yo también! - exclamo Gokudera, levantándose de su banco.

- Cada uno tiene su propio estilo de entrenamiento - continuo - Usar el mismo entrenamiento en ti, sería inútil - Gokudera se veía desilusionado, Reborn da una explicación sobre la velocidad.

- Debería tomar apuntes? - le pregunto Kyoko a Tsuna en voz baja.

- No. Me alegra que sólo sea como una clase normal - le respondió Tsuna.

- Seh, que bueno es no tener que escribir nada - corroboro la pelinegra "Sería absurdo tener que hacerlo de todas formas."

- Yo no entendí nada al extremo! - declaro Ryohei.

- Sabes que debemos hacer? - prosiguió el hitman.

- Practicar corriendo? - se atrevió a preguntar Gokudera.

- Por eso eres un blando - por un momento los ojos de Reborn viajaron hacia Marielle quien dio un saltito al darse cuenta, algo tramaba - Lo importante es la resistencia del viento -

- Resistencia del viento?! - exclamaron los castaños, sacando a la chica de sus pensamientos.

En un dos por tres Reborn estaba disfrazado de barbero y comienza a arreglar el cabello de Gokudera, dejándolo como una especie de mezcla entre el peinado de Kusakabe y una boquilla de duya (la cosa esa para decorar los pasteles); no hacia falta decir que era horrendo, sin mencionar horroroso, lo cubría hasta por debajo de la nariz. Marielle sacó su celular y le tomó una foto mientras se reía cínicamente con todas sus fuerzas.

- Que es eso? - Tsuna termino preguntando lo que todos pensaban.

- El último corte de pelo desarrollado por los Vongola - respondió Reborn - Se llama "Cero Resistencia al Viento" -

- Oye y puedes ver algo? - pregunto Tsuna. Marielle se paró frente al peliplateado se acercó lo más que pudo a la abertura y se asomó como sí fuera la cerradura de una puerta, estaba oscuro y olía a gel pero alcanzo a distinguir los verdes ojos de Gokudera.

- Hola! - saludo alegremente, agitando la mano como sí esté pudiera verla. Enfadado, Gokudera agitó los brazos en un intento ciego de quitársela de encima.

- Puedo ver un poco entre las aberturas - le respondió a su futuro jefe.

- Y te gusta? - el muchacho no respondió, lo que indicaba que no, obviamente.

- Pues yo creo que te queda bien - se burlo la otaku - Por lo menos, ya no te molestaran las chicas jaja -

- Sin embargo, conlleva mucho esfuerzo y no es apropiado para la batalla - continuo el hitman - Es un mal ejemplo, así que no lo uses - todos menos Kyoko cayeron al estilo anime ante la mala broma que les aplicaron.

Después de arreglarle el pelo a Gokudera, Reborn continuo.

- Ahora entrenaremos poder -

- Que paso con la velocidad? - se quejó Tsuna.

Debido a la impaciencia del bombardero por hacerse más fuerte más rápido, Reborn le sugiere un método que involucraba el Gyoza-ken de I-pin y un tazón de Ramen.

- Tendrás que comer Ramen, mientras recibes el Gyoza-ken - luego explica que como la técnica de la pequeña involucra controlar el cerebro, si Gokudera logra soportarlo entonces controlara su cerebro... O algo así, Marielle le preocupaba más averiguar de donde había salido I-pin, a quien no vio hasta que estuvo frente a Gokudera.

El muchacho lo intento un par de veces, acabando con la cara quemada; pero el tercer intento, cortesía de una cierta vaca estúpida, acabo con Gokudera vertiendole ramen caliente a la cara de Tsuna. Después de ponerle un trapo en la cara al pobre muchacho todos terminan sentados en el suelo, su aspirante a mano derecha se disculpaba como sí no hubiera mañana; entonces aparecen Yamamoto y Dino asomándose por la ventana, atraídos por el escándalo ocasionado.

- Yamamoto! Que alivio - esas palabras le cayeron a Gokudera como una cubetada de agua y peor aún que hasta Dino lo elogiara por su desempeño, Marielle lo volteo a ver.

- Ehm... Gokudera-san... No se refiere a eso... Creo... - trató en vano de animar al muchacho que probablemente ni la escuchó en primer lugar porque se paró y se marchó sin decir nada.

- A donde vas cabeza de pulpo?! -

- Déjalo - ordeno Reborn.

- Por cierto, Reborn. Que esta haciendo Ryohei-sempai aquí? - "No recuerdo haberlo visto en este capítulo".

- Lo llamé para que me ayudara con tu entrenamiento - contesto Reborn.

De repente una cuerda amarrado con un lazo la sujeta de la cintura, al otro extremo en otro lazo diferente estaba Ryohei también amarrado de la cintura, dando puñetazos al aire; confundida y ligeramente asustada voltea a ver al pequeño tutor.

- Eres muy lenta para correr y no tienes mucha fuerza - explico Reborn - Es por eso que le pedí a Ryohei que corriera por el pueblo a toda velocidad, si no consigues regresar para cuando terminen los otros dos... Jeje - un escalofrío recorrió a Marielle y Tsuna debido al tono que uso en esa risa, ambos tragaron saliva al mismo tiempo.

- Muy bien, empecemos al extremo! - sin esperar más tiempo, Ryohei se arranco corriendo levantando a la insospechada otaku del suelo dejando una estela de tierra; a lo lejos aún podían escucharse vagamente los gritos de Marielle.

- Buena suerte! - le grito Yamamoto mientras la miraba alejarse.

- Que rápido corre ese muchacho - señalo impresionado el jefe de los Cavallone.

- Seguro que estará bien? - pregunto Tsuna un tanto preocupado.

- No hay ningún problema - respondió el pequeño - Preocúpate si no regresa a tiempo - "Que miedo!".

Pasado un rato (era difícil saber cuanto con exactitud) Marielle ya se había cansado de ser arrastrada, además habían llegado a una parte de la ciudad que no conocía y temía perderse y no llegar a tiempo; así que se ánimo a tratar de poner los pies en el suelo para frenar a Ryohei, pero la sensación que obtuvo de hacerlo fue como tratar de frenarse en una bajada empinada; volvió a subir los pies, no muy segura de lograrlo, entonces recordó que Gokudera bebía la sopa de Bianchi y eso era algo que no quería perderse, además de la terrible amenaza que le había hecho el tutor de Tsuna; decidida, sus talones tocaron de nuevo el concreto pero Ryohei pareció no inmutarse, es más, no se veía cansado en lo absoluto seguía sonriendo como si nada, dándose cuenta de que jamás sería capaz de frenarlo, resolvió tratar de correr en sentido contrario por lo que empezó a patalear como una loca ocasionalmente tocando el piso.

A pesar de que ya podía correr establemente en el suelo (sin avanzar un centímetro, pero aún así), el atardecer coloreaba su entorno de anaranjado y Marielle, cansada, perdía las esperanzas de regresar a tiempo, cuando al pasar por un parque avisto a un deprimido Gokudera sentado en los columpios; su rostro se iluminó, aún tenía tiempo, y haciendo acopió de todas sus fuerzas comenzó a arrastrar a Ryohei, quien no entendía bien lo que estaba pasando pero ahora se movía en reversa.

- Que esta pasando? - al otro extremo de la cuerda la chica tiraba con todas sus fuerzas - No me derrotarás al EXTREMO! -

- No puedo perder! - quería gritar la chica pero como su cuerpo estaba tan ocupado corriendo y no colapsando que sólo alcanzo a decirlo en su cabeza.

Gokudera había conseguido superar la técnica de I-pin pero por una broma cósmica se bebió el Ramen que había cocinado Bianchi mandándolo al suelo.

- Me pregunto si estará bien? - no pudo evitar preguntarse Tsuna, una vez que todo el asunto de Gokudera había acabado y Marielle no había vuelto.

- No te preocupes Tsuna, Sasagawa-sempai esta con ella - le aseguró Yamamoto, pero eso era lo que temía su castaño amigo.

- Pues parece que Marielle no pudo llegar a tiempo - señalo Reborn. Tsuna mira horrorizado al pequeño, sabía bien lo improbable que era que la chica lo consiguiera.

- E-E-Esperen!... - de pronto una mano se asoma por la ventana y se agarra del marco - A-A-Aquí... *huff* estoy *huff* - la cabeza cansada, despeinada y ojerosa de Marielle se asomó por la ventana.

- Marielle-chan! -

- Nekosawa! - ambos chicos genuinamente asombrados de verla.

- Y como les fue? - Reborn pregunto juguetonamente.

- EXTREMO! - detrás de Marielle, Ryohei estaba de espaldas, sentado con los brazos al aire; en un segundo ya estaba de pie viendo a los muchachos - Esta chica corrió a lo EXTREMO! Y me arrastro hasta acá! -

- En serio? - Tsuna le costaba un poco de trabajo creerlo.

- En ese caso, creo que pasaste - la chica suspiro aliviada, al igual que el castaño.

- Jajajaja Felicidades! -

- Únete al club de boxeo! -

- Que bueno Marielle-chan - la felicito Kyoko aunque no estaba muy segura de lo que estaba pasando.

Ya sin la fuerza de la adrenalina, a Marielle le fue imposible moverse, apenas y sentía las piernas por lo que Tsuna la tuvo que ayudar de camino a casa. Durante la cena, la chica no podía levantar la cabeza de la mesa de lo cansada que estaba, comió porque tenía casi tanta hambre como cansancio.

Ese día se fue a dormir temprano, no le importó el que no soñara nada y temiendo que al día siguiente le dolieran peor las piernas.


Bueno eso fue todo, espero que les haya gustado.

Gracias nuevamente por leerlo y esperen por el siguiente aunque todavía no se como le voy a hacer ;P

Ciao ^^