Hola!!!...hoy subo un nuevo capitulo…que espero les guste y me dejen muchos comentarios de verdad no saben como me suben el animo y solo eso…ah en este capitulo pasan muchas cosas…

Disclamer: Todo pertenece a la gran Rowling…alguna cosillas son ideas de mi loca imaginación.

¿Con James Potter…?

-Creo que Oliver esta un poco enfadado-le susurro Remus al oído, haciendo que Sam subiera la cabeza, donde la tenía cómodamente apoyada en el pecho de el, y mirara hacia atrás donde Oliver los miraba fijamente con el entrecejo fruncido. Volvió a mirar a Remus y le sonrió.

-Prefiero bailar contigo-le dijo mirándolo sonriente, el también sonrió de vuelta, ninguno de los dos se había dado cuenta que la canción lenta ya había acabado, y ahora sonaba una mucho más movida, pero ellos seguían bailando abrazados.

-¿Y tu novia?-pregunto de repente la rubia, queriendo sonar indiferente, ya que llevaba un par de días queriendo despejar esa duda.

-¿Novia?-pregunto confundido

-Si, La Ravenclaw, con quien te besaste hace unos días-respondió fríamente.

Remus arrugo la frente.

-Ravenclaw…ah, si, bueno parece que no viste la parte en que ella se me abalanzaba y yo la apartaba rápidamente-contesto sarcástico.

-Ah…supongo que eres muy irresistible para tus admiradoras-respondió enojada.

-¿Y que me dices del tuyo?-dijo con sarcástico-Te encontré besándote con dos chicos diferentes en un par de días.

-¡Con quien me bese no es tu asunto!-contesto enojada.

-Claro…pero tu si me reprochas porque una chica me beso.

-¡Yo no te reprocho nada Lupin!-grito enfadada dándose media vuelta y saliendo rápidamente del comedor.

Remus se quedo de pie, solo en medio de la pista de baile, mirando por donde la rubia acababa de salir algunos alumnos lo miraban interrogantes.

-¿Qué esperas Lunático?-le dijo una voz a su lado, Sirius y Sarah lo miraban sonriendo.

-¿Qué quieres…

-Ve tras ella, Remus-le aconsejo otra voz, James junto a Lily también lo miraban sonriendo, el también sonrió.

-Gracias chicos-alcanzo a decir mientras corría tras la rubia.

-Será mejor que volvamos con nuestras parejas-dijo Sarah, separándose del moreno, al mismo tiempo que lo hacia Lily de James, que a pesar de separarse de la pelirroja, estaba sonriendo.

-Si es lo mejor-la apoyo Lily, caminando hacia Amos que la miraba sonriendo.

James soltó un suspiro y miro por donde la pelirroja se había encontrado con el Hufflepuff.

-¿Qué pasa Cornamenta?-pregunto Sirius pasándole una mano por los hombros.

-Nada, Canuto solo…me ¿excusas con Mary?-le pregunto con cara de inocente.

-Claro, para eso estamos los amigos…ve a pensar tranquilo en la pelirroja-le guiño un ojo y salio en busca de la abandonada pareja de su mejor amigo.

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-¡Sam!-la llamo Remus haciendo que la rubia se limpiara rápidamente las lágrimas que se les habían escapado y volteara a verlo con el entrecejo fruncido.

-¿si?-pregunto cruzándose de brazos

-Quería disculparme…no debí decirte eso

-Esta bien-respondió fríamente dándose la vuelta para seguir su camino hacía la torre.

-Estoy nervioso-le espeto Remus, haciendo que ella se detuviera unos pasos más allá y volteara a mirarlo confundida.-Estoy nervioso…porque quiero decirle a la chica que me gusta, que la quiero y no tengo idea de cómo hacerlo-explico con una sonrisa seductora que cambio al instante al ver como Sam contenía las ganas de llorar-¿Qué pasa? ¿Por qué lloras?-pregunto recorriendo los pasos que los separaban y mirándola con preocupación, trato de acariciarle una de sus mejillas pero la rubia lo aparto bruscamente.

-No te interesa Lupin-respondió secándose las lágrimas, volvió a darse cuenta.

-Solo quería pedirte un favor-una vez más la rubia se detuvo, pero esta vez no volteo, quedando de espalda a el, dejando que Remus admirara lo bien que le quedaba ese corto vestido.

-Quería pedirte que si la vez le digas que la quiero mucho, y que es la mujer más hermosa del mundo y que no se que haría sin ella, sin ver su sonrisa, sin escuchar su voz, que esta ultima semana me ha vuelto loco, que no concibo mi vida sin ella, y que no se que haría si ella me rechazara-agrego mirando fijamente su espalda.

-¡No soy tu recadera!-le grito la rubia dándose media vuelta encarándolo y mostrando como las lagrimas recorrían sus mejillas, con cada palabra que Remus pronunciaba se le rompía el corazón y una nueva lagrima se le escapaba.-Además no tengo ni la más mínima idea de quien es tu "amor"-agrego sarcástica.

-Es rubia, tiene un carácter...-dijo acercándose a ella y tomando sus manos entre las de el, mientras ella bajaba la vista para que no la viera llorar-Tiene los ojos azules más hermosos que he visto y usa un vestido plateado en el cual se ve aún mas hermosa-agrego sonriendo mientras Sam subía la mirada con los ojos abiertos de la sorpresa.

-¿La conoces?-pregunto divertido.

-Tengo una leve idea-susurro-Tonto, me hiciste sufrir-lo regaño pegándole un golpe cariñoso en el hombro. Remus rápidamente la abrazo y la contemplo unos momentos, recorriendo con una de sus manos sus facciones, mientras Sam cerraba los ojos.

Acerco sus labios a los de ella y la beso suavemente mientras Sam le pasaba las manos por el cuello, la estrecho aún más contra su cuerpo, sintiendo como ella sonreía dentro del beso, se separo unos centímetros y cambio de posición la cabeza para volver a besarla, sentía como ella jugaba con su labio inferior y el atrapaba su labio superior entre los suyos, no supo con certeza si fueron horas, días o meses que estuvieron besándose, pero cuando se separaron Sam estaba acorralada entre la pared y su cuerpo, acariciándole el pelo y mirándolo fijamente a los ojos, y el veía los de ella de ese azule profundo, en el cual deseaba perderse, se acerco una vez más y le dio un fugaz beso.

-Eres preciosa-susurro en su oído, acariciando su mejilla.

-Te quiero Remus-respondió la rubia abrazándolo fuertemente y hundiendo su cara en el espacio entre su cuello y hombro.

-Yo también te quiero rubia-le respondió cariñosamente, mientras ella sonreía divertida y volvía a alzar la cabeza para que el chico de los ojos color miel la volviera a besar una vez más, y no le importaba porque estaba segura que nunca se cansaría de sus besos.

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-Ejem, Ejem-carraspeo Lily, al llegar al retrato de la dama gorda y encontrarse con Sarah besándose apasionadamente con Alex Bones, el capitán del equipo de Quidditch de Ravenclaw, y uno de los chicos más apuesto de el colegio, tras lo merodeadores por supuesto, la morena se volteo rápidamente sonrojada hasta el punto de que su cara se parecía mucho al pelo de su amiga, vio como Lily la miraba con una ceja enarcada, y una sonrisa de suficiencia, que ella conocía muy bien, más tarde Lily la interrogaría exhaustivamente.

-¿Sarah?-pregunto dulcemente

-Lily…el es Alex, no se si lo conoces, esta en séptimo de Ravenclaw-explico nerviosamente mientras el chico miraba Lily con una sonrisa y un poco menos avergonzado que su amiga.

-Si, si lo conozco…te recuerdo que vamos en el mismo curso-dijo sarcástica, con un toque de maldad en la sonrisa, haciendo que Sarah se sonrojara aún más.

Los tres quedaron sumidos en un incomodo silencio, Sarah y Alex trataban de no mirarse y cuando lo hacían apartaban la mirada rápidamente, en cambio Lily estaba disfrutando mucho hacer sufrir a su amiga, mira alternativamente a Alex y a Sarah y no podía ocultar la sonrisa que le aparecía en la cara al darse cuenta que su amiga era sumamente vergonzosa.

-Bueno…creo que yo me voy-rompió el silencio Alex, hablando muy nerviosamente, se volteo hacia la morena y se acerco un tanto indeciso, al final se atrevió y se despido con un fugaz beso en los labios, se giro hacia Lily y balbució un "nos vemos luego".

Lily se cruzo de brazos y miro expectante a su amiga quien trataba por todos los medios de no mirarla, sabia que Lily en este momento tenía esa cara tan suya, como si supiera algo que nadie más supiera.

-¡Alex me pidió ser su novia y yo dije que si!-le confeso un tanto histérica, le exasperaba la actitud de la pelirroja.

-¿Y no tienes nada mas que decirme?

-No…-susurro bajando la mirada

-¿Cómo es que nunca escucha hablar de Alex Bones hasta hace un par de días? ¿Cómo estas de novia con alguien a quien le has dirigido la palabra con sumo tres veces en tu vida?-pregunto un tanto más preocupada, mientras tanto la dama gorda miraba con interés la conversación.

-¡Vamos Lily! Déjame disfrutar un poco…

-Claro que si, pero ¿estas completamente segura de lo que haces Sarah Lewis?-pregunto levantándole la barbilla para que la mirara a los ojos.

-Eso creo…-susurro bajándola nuevamente, Lily la abrazo comprensiva.

-¿Tan tarde fuera de sus camas señoritas?-pregunto una voz tras ellas interrumpiéndolas, se voltearon y vieron como James y Sirius llegaban hacia el retrato.-Una prefecta... nunca me lo espere-agrego el moreno, fingiendo que se secaba una lagrima.

-¿Pasa algo chicas?-pregunto un poco preocupado James, llamando la atención de su amigo que igual las miro preocupado.

-No, no pasa nada ¿Qué nos puede pasar con los merodeadores?-pregunto burlonamente Lily, pero esta vez no estaba siendo sarcástica, sino que de verdad estaba tratando de distender el ambiente, y lo logro porque todos rieron.

-¿Merodeadores?...la mitad de los merodeadores querrás decir-le contesto Sirius.

-Peter esta muy ennoviado y a Remus me temo que lo secuestro una rubia-agrego James, haciendo que todos rieran nuevamente.

-Me dirán la contraseña o ¿no?-interrumpió la señora gorda que los miraba con el ceño fruncido.

-"vino de elfo"-dijo Lily adoptando su pose de prefecta.

-Sabroso-respondió de vuelta la señora, dejándoles libre la entrada.

Todos al entrar quedaron con los ojos abiertos.

-¡Alice!-gritaron Lily y Sarah

-¡Longbotton!-gritaron al mismo tiempo James y Sirius.

Alice y Frank estaban recostados en el sofá de la sala común el moreno sobre ella, sin camisa, y Alice con uno de los tirantes del vestido abajo y el vestido arremangado hasta la cintura, una de las manos de Frank en su muslo y ella rodeándole la cintura con las piernas.

Los dos se pararon de un salto, la morena arreglándose el vestido y el pelo, y Frank buscando desesperadamente su camisa.

-¡Yo te mato!-le grito James caminando hacia el, Alice se interpuso entre los dos, mirando desafiante a su mejor amigo y casi hermano.

-Cálmate James-le espeto duramente, pero con un rastro de ternura en la voz

-¿Qué crees que haces Alice?-le pregunto con el cejo sumamente contraído y las manos apretadas, tanto que sus nudillos ya se estaban poniendo blancos.

-Lo mismo que llevamos haciendo la ultima semana-le contesto-James, tu sabes…

-Disculpa James si te incomodamos-la interrumpió Frank-Se que eres como el hermano de Alice y quiero que estés seguro que yo la amo y nunca le haría daño, siento que no hayas encontrado en esta situación.-se disculpo sinceramente.

James se relajo visiblemente.

-Yo…estoy seguro de eso Frank, pero…es mi hermanita-dijo abrazando a la aludida que sonrió.

-Alice, toma-Lily le lanzo un pergamino-Ahí esta escrita la clave de mi cuarto de premio anual, pueden ir a…hacer lo que quieran-termino en un susurro un tanto avergonzada, al morena le sonrió y después de despedirse de todos subió las escaleras de la mano de su novio.

Una vez que los dos se hubieran ido todos rompieron en carcajadas menos James que se cruzo de brazos, en una pose indiferente pero no pudo resistir mucho tiempo ya que la risa de Sirius lo contagio en un segundo y termino riéndose con todos lo chicos.

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Lily como siempre fue la primera en levantarse aunque un poco más tarde de lo normal, ese día había excursión a Hosmedeale, y parecía que sus amigas no daban señas de querer despertar, Sarah dormía placidamente, desparramada sobre la cama y con las frazadas abajo, y en una pose un tanto divertida, en cambio Sam estaba durmiendo con el vestido de la noche anterior y con una gran sonrisa en la cara. Ella también sonrió, sus amigos merecían ser felices, se levanto perezosamente y camino hacia su baúl eligiendo la ropa que se pondría, luego entro al baño.

Después de diez minutos salio bañada y cambiada y contra todo pronostico, Sarah estaba sentada en su cama, seguramente esperando que la pelirroja saliera del baño para entrar ella.

-Buenos días-la saludo con un bostezo.

-Buenos días, Sarah ¿Bajaras a desayunar?-le pregunto mientras cerraba la puerta del baño.

-¡Si!-se escucho del otro lado-¡Espérame en la sala común!-agrego mientras la pelirroja bajaba con su bufanda, gorro y guantes hacia la sala común de Gryffindor que de seguro estaría tan calientita como siempre.

Se sentó en su sofá favorito, el más cercano a la chimenea y se dispuso a leer un libro, al cabo de un minuto una voz la interrumpió.

-¿Qué hay pelirroja?-la saludo Sirius sentándose frente a ella, mientras Lily cerraba resignada el libro.

-Nada…

-¿Sabes que Lunático llego hace un par de horas?-pregunto burlándose de su amigo.

Lily rió divertida

-Si, lo se…Sam también llego hace un par de horas-le confeso

-Hum…

-Hola chicos-saludaron al mismo tiempo James y Sarah, bajando de las escaleras

-Hola… ¿Vamos a desayunar Sarah?-pregunto Lily levantándose y caminando hacia el retrato de la dama gorda.

-Nosotros vamos con ustedes…-se ofreció Sirius saliendo del retrato junto a James siguiendo a las dos chicas que iban un poco más adelante.

El comedor estaba casi vació, ya que la mayoría de los alumnos o estaba durmiendo o ya se había ido a Hosmedeale, los cuatro chicos se sentaron en silencio a desayunar, mientras todos se miraban de reojo, en especial Sirius y Sarah, que se miraban queriendo tener una explicación del comportamiento de sus amigos, James no le había pedido salir a la pelirroja y Lily no le había gritado ni insultado, los dos se encogieron de hombros.

-¿Qué les parece si vamos a el pueblo juntos?-interrumpió el silencio Sirius, mirando alternativamente a todos los chicos.

-Yo…no puedo-dijo Sarah bajando la vista un tanto sonrojada.

-Vamos, Lewis, anímate-la trato de convencer Sirius en vano, ya que la morena se puso de pie, negando con la cabeza.

-Tengo que…encontrarme con Alex-les informo, recibiendo una mirada perspicaz de Lily, una indiferente de James y de Sirius.

-Tu novio-completo la frase Lily haciendo que la morena se sonrojara aún más

-Si, mi novio, nos vemos-fulmino con la mirada a su amiga antes de marcharse a la mesa de Ravenclaw donde un feliz rubio la recibió con un beso en los labios.

-Creo que iré a la biblioteca-se levanto de la mesa ante la mirada incrédula de los dos chico.- ¿Qué?-pregunto al notar que Sirius y James la miraban fijamente.

-¿Vas a ir a la biblioteca, antes de pasar el día con los dos chicos más guapos de Howarts?-pregunto muy serio Sirius, como si Lily estuviera cometiendo un pecado mortal, la pelirroja no pudo más que sonreír.

-Vamos, Lily…anda con nosotros-le pidió James mirándola con cara de inocencia que ella ya conocía muy bien.

Suspiro antes de responder.

-Esta bien…pero no quiero nada de cosas raras y bromas

-¿Nosotros? ¿Bromas?-pregunto con fingida inocencia Sirius

-Nosotros nunca seriamos capaz de hacer algo así-completo James, pasándole un brazo por el hombro a su amigo que sonrió.

-No claro que no-les dijo con sarcasmo la pelirroja subiendo a uno de los carruajes, seguida por dos chicos sonrientes.

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Remus amaneció con una sonrisa imborrable en el rostro, se levanto de su cama y ya no había nadie en la habitación excepto Frank, quien estaba terminando de ponerse los zapatos.

-Buenos días, Remus-lo saludo el moreno mientras terminaba de abrocharse la túnica-Voy a buscar a Alice, creo que ahora tendrás el camino despejado-le dijo guiñándole un ojo complica.

Y en efecto una vez que Remus se hubo duchado y vestido se había dirigido a la habitación de las chicas, cuidadosamente abrió la puerta miro alrededor y vio que no había nadie en el cuarto, solo estaba Sam que dormía placidamente en la ultima cama, con la túnica de gala aún puesta.

Se acerco lentamente a la cama de su novia y se sentó al lado de ella, cuidando de ser extremadamente cuidadoso para no despertarla, quería acariciarla y así lo hizo, poso una de sus manos en la suave mejilla de la chica y sonrió al sentirse el hombre más afortunado del mundo en ser el ahora con el único derecho de acariciar así a su chica.

Después de estar unos minutos observándola atentamente, acariciando su pelo, y admirando lo bella que era la chica, la rubia abrió lentamente los ojos encontrándose con unos ojos dorados que la miraban tiernamente.

-Hola-susurro Remus

-Hola-contesto Sam levantándose unos centímetros para saludarlo con un roce de labios que el rubio no dejo que fuera un roce ya que la tomo por la cintura y la atrajo hacia el profundizando el contacto.

-Que buen despertar-le susurro la rubia al oído, cuando se separaron, Remus rió divertido.

-¿Qué te parece si aprovechamos el día y vamos a Hosmedeale?-le propuso el mientras le daba pequeños besos en el cuello.

-Humm…-dijo por toda respuesta la rubia que estaba un tanto distraída, la verdad los besos que Remus le estaba dando en el cuello eran más que placenteros.

-¿Qué dices?-pregunto Remus separándose unos centímetros de ella, que soltó un gruñido por toda respuesta, el rubio sonrió.

-¡Vamos!, lo pasaremos bien-la trato de convencer poniendo una de sus caras de inocente que según Sam lo hacían verse mucho mas guapo.

Entrecerró los ojos mirándolo acusadoramente.

-No puedo decirte que no ¿sabes?-respondió, mientras Remus soltaba una carcajada y la besaba en los labios.

-Te espero en la sala común, preciosa-se despidió para dejar que su novia se cambiara tranquilamente de ropa.

Después de esperarla cerca de veinte minutos, en los cuales Remus se pregunto porque se demoraría tanto si era un bruja y podía hacerlo todo más fácil, los dos caminaban de la mano por las calles de Hosmedeale, mientras todas las miradas se depositaban en ellos, cosa que hizo que una rubia se pusiera de muy mal humor.

-¡Que miras! ¿Acaso nunca has visto a dos personas de la mano?-le grito a un par de niñas de cuarto que los miraban descaradamente.

Remus la empujo hacia las tres escobas antes de que su novia convirtiera a el par de niñas en un par de tentáculos.

La rubia se sentó descaradamente en la mesa donde estaban James, Sirius y Lily, murmurando un par de maldiciones y sacándose violentamente los guantes.

Los chicos miraron confundidos a Remus que llegaba a la mesa, quien solo se encogió de hombros.

-¿Qué pasa Sam?-pregunto Lily a su amiga.

-Nada, solo que parece que todo el colegio cree imposible que yo salga con Remus… ¡no paran de hablar!

-Es al contrario Sam, todos no creen posible que yo salga contigo-le explico el licántropo encogiéndose de hombros.

La rubia miro a su amiga y como si recién hubiera visto donde estaba sentada, miro con los ojos abiertos a los dos chicos que reían por quien sabe que.

-¿Qué haces con ellos?-le pregunto a la pelirroja, que la miro junto a todos los de la mesa.

-¿Cómo…

-¿Qué haces con estos imbeciles?-volvió a preguntar

-¡Hey!-exclamaron al mismo tiempo tres chicos, James Sirius y para asombro de la rubia Remus.

-Son mis amigos-se disculpo con una sonrisa, Sam volteo a mirar a su amiga en busca de una explicación.

-Vine con ellos a Hosmedeale-explico tranquilamente, tomando un sorbo de su cerveza de mantequilla.

-¡Nosotras odiamos a los merodeadores!

-Tu estas saliendo con uno de ellos-le recordó Sirius, ganándose una mirada fulminante de Sam.

-Ellos no son tan malos como parecen…además ustedes me dejaron sola, tu dormías y Sarah se fue con su novio-explico con un falso tono de reproche que sabría que funcionaria con su amiga y así fue porque la rubia se volvió a sentar mirando a su amiga con la boca abierta.

-¿Novio?

-Sarah esta de novia con Alex Bones-le informo sonriendo

-¡No!-exclamo Sam sorprendida

-Si…anoche los sorprendí…

-¿Cómo cambian de tema tan rápidamente?-pregunto James a sus amigos que estaban a sus lados y que ahora miraban como las chicas hablaban animadamente sobre el nuevo novio de su amiga.

Sirius y Remus sonrieron para que luego el moreno se levantara de la mesa ante las miradas de todos ahí.

-¿Adonde vas Canuto?-pregunto James con una sonrisa picara.

-Yo me iré a…ustedes saben-les dijo Sirius guiñándole un ojo a sus amigos que vieron como el moreno se juntaba con una rubia.

Lily y Sam resoplaron…

-Creo que yo también me iré…tengo que terminar los deberes de pociones-explico la pelirroja poniéndose los guantes y la bufanda.

-¡Pero si son para dentro de una semana!-exclamo sorprendida Sam quien no podía entender como Lily prefería hacer los deberes que pasar el día en Hosmedeale.

La pelirroja solo se encogió de hombros.

-Yo también voy contigo-le propuso James levantándose de la mesa para seguirla-Nos vemos chicos-se despidió de la pareja.

-Adiós chicos…ah y Remus acuérdate que hoy tenemos ronda-le recordó la pelirroja a su amigo que sonrió mientras James y Lily salían de el local hablando tranquilamente.

Remus se volteo para seguir bebiendo de su cerveza de mantequilla, pero su novia lo miraba fijamente.

-¿Qué?

-¿Se puede saber que diablos le hicieron esos imbeciles a Lily?-Sam lo miro con el entrecejo fruncido esperando la respuesta de Remus que rodó los ojos antes de contestar.

-James no es tan mala persona, como crees Sam y… ¿podrias tratarlos un poco mejor?...son mis amigos-le pidió ahora un poco más serio, la rubia inmediatamente lo abrazo disculpándose.

-Lo siento…pero ¿Qué pasa si Lily se enamora de Potter?-pregunto escandalizada haciendo que el rubio solo sonriera…parece que faltaba mucho para que eso sucediera.

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Los dos caminaban por la calle principal de Hosmedeale en busca de los carruajes que los llevarían de vuelta al castillo, iban sumidos en un silencio, que la verdad, no les incomodaba, James esta entretenido mirando de reojo a la pelirroja que según el estaba mas hermosa que de costumbre, con una trenza que estaba mal hecha y que dejaban que algunos mechones de la cabellera roja se le escaparan rebeldes, un gorro y bufanda a juegos de un color burdeo y unos guantes blancos, los jeans negros y un abrigo negro también…Hermosa…o quizás lo hermoso era que ella le había sonreído, que no lo había tratado mal en todo el día que…estaban pasando el día juntos, quizás eso era lo hermoso.

Por otra parte Lily estaba sumida en sus pensamientos, el James que caminaba a su lado no era el mismo James que ella veia a diario, el arrogante, el presumido y el bromista habían quedado de lado para darle paso a un James amable, cariñoso, simpático y se podría decir que humilde…y eso la tenia verdaderamente confundida, porque ni ella podía creerse que estaba pasando el día con James Potter en Hosmedeale y el ¡ni siquiera había echo una broma! Miro a su lado y vio como el la miraba fijamente y al verse descubierto volteaba hacia otra dirección, se sonrojo a mas no poder…" Hay no, Lily Evans más encima te sonrojas, ¡Por Merlín! ¿Qué me pasa?".

-¡Jamsie!-Lily y James se voltearon hacia atrás y vieron a una morena vestida enteramente de rosado que corría hacia ellos, Lily rió ante la el ridículo vestuario de la muchacha.

-Mary…no me digas Jamsie-le pidió James una vez que la morena llego a su lado apartando de un empujón a Lily que la quedo mirando con el entrecejo fruncido, James se dio cuenta que la pelirroja estaba que soltaba chispas por los ojos y aparto a la morena de su lado y haciendo acoplo de la valentía Gryffindor le tomo una mano a Lily, quien al principio se sobresalto pero luego miro al muchacho que le sonreía tímidamente y le sonrió de vuelta.

Mary bajo su vista hacia las manos de los chicos y luego la subió indignadísima hacia el moreno que no tenia mas ojos que para Lily.

-James…nos tienes muy abandonadas, no viniste con ninguna de nosotras al pueblo-le dijo con voz de nena y jugando con la bufanda del muchacho que se aparto.

-No Mary, como ya puedes ver ya estoy acompañado, es más les pediría que cierren el club-pidió tranquilamente, la morena abrió los ojos y soltó un grito de horror.

-James…el club es lo más importante que tenemos, tienes que salir con una de nosotras…no puedes dejar de salir por…por…esta-concluyo mirando despectivamente a Lily.

-Lo siento Mary…ella es mucho más importante que cualquier club- le respondió el moreno retomando el paso con Lily a su lado sin soltarse de las manos.

Subieron al primer carruaje que encontraron si hablar ni una palabra, luego caminaron hacia la sala común.

-Lily…muchas gracias por acompañarnos-le dijo le moreno una vez que llegaron a el inicio de las escaleras que daban al cuarto de las chicas.

-Lo pase muy bien James, de verdad-respondió sinceramente la pelirroja regalándole una sonrisa al moreno.

-Nos vemos al rato-se despidió James recién despegando su mano de la pelirroja, la cual beso sin despegar los ojos de los verdes de Lily.

-Si…nos vemos-se despidió un tanto ruborizada, subió rápidamente la escalera para ir a su cuarto de premio anual, cerro la puerta y apoyo su espaldo contra esta y por primera vez sintió algo diferente por James, algo diferente al odio que siempre decía tener hacia el moreno.

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Hasta aquí por hoy espero que les haya gustado y eso…dejen muchos rewievs si???