Por si no me presente antes, soy Jaden Yuki y tengo 16 años. Tecnicamente, soy el heredero legitimo, y legal obvio ya que soy hijo unico, de la empresa Yuki. Pero como todavia no tengo la mayoria de edad, la empresa la administra mi tio César, pero sus decisiones estan siempre con mi aprobación o rechazo. No es por egoista ni nada de eso, es que, por favor, ponete en mis zapatos: perdí a mis padres cuando tan solo tenía 5 años y solo me quedan sus cosas materiales y lo más preciado que ellos construyeron resultado del fruto de muchos años de laburo: la empresa. Por eso decidí capacitarme desde temprana edad. Tire a la basura mi infancia, un niño de esa edad piensa en jugar a la pelota con amigos, pasear en la plaza con sus padres, luego al llegar a la adolescencia, ir de noche a un boliche y a levantarme a cuantas minas quiera, y pasarla bien con mis amigos. Pero ese no era mi caso. Al menos a partir que ellos se fueron. Decidí estudiar desde temprano para poder afrontar la empresa. Y una de mis decisiones sería salir de este barrio inmundo para siempre. No saben la que les espera. Sucios.
-Tu eres lo mas preciado para nosotros hijo.
Nuevamente su voz. Ya se asomaban los rayos de sol asi que me levanté. Mire mi deck de Héroes Elementales y lo guarde a la maleta. Finalmente llego el día. El día que saldria de acá. Donde empezaría una nueva vida en la Academia. Nunca estuve tan emocionado que corrí como loco a la ducha y me bañé. Después de secarme y vestirme con una remera negra y unos jeans azul marino, todo de H&M, fuí a desayunar, donde encontre a mi tío a punto de empezar.
-Buen día Jaden.
-Buen día tio.
-Finalmente sobrino. Vas a salir de este sitio rodeado de gentuza. Creo que te envidio un poco jajajaja.
-Jajajaja tío ni bien asuma con mis 18 nos vamos los dos de acá.
-No es necesa/
Le corte la palabra. Obvio que era necesario.
-Es necesario tío. Nos vamos de acá. Vos encargate de la denuncia al barrio. Si necesitas ayuda llámame.
-Esta bien sobrinito. Pero vos quedate tranquilo, disfrutá tu estadía y estudiá mucho. Te lo ganaste.
-Si lastima por el quilombo de "administración". Sinó quizá podría estar al menos en Ra Amarillo. Chamuyeros.
-Jajajajajaja tranquilo peor es nada.
-Si al menos.
Estaré tranquilo. Podre ir allá sin preocuparme por nada.
Llegó la hora. La mucama agarro las maletas y yo largué unas lagrimas. Dejar esta casa donde crecí. Donde era feliz con mis viejos. Me bese los dedos y dibuje una cruz imaginaria en mi cuarto, en el cuarto de mis padres y una ultima en la puerta de la casa.
Antes de subir al auto vi a mis padres vestidos de una forma muy elegante, como si fueran a una ceremonia. Casi me largue a llorar cuando los vi. Hasta que me tranquilizaron con sus suaves y calidas palabras.
R: Siempre te acompañaremos hijo.
M: Jamás nos separaremos de tu lado. Iremos contigo a donde sea que vayas.
Queria llorar pero no debia hacerlo, debia ser fuerte. No queria quedar como un loquito. Asi que me trague mis lagrimas, contuve mi nudo en la garganta y subi al auto.
Cuando llegue finalmente al Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini en Ezeiza, senti mi nudo volver. Otra vez me lo tuve que tragar. Triste y un poco abatido fui a hacer el check in. Mi tio tendria que hacerlo conmigo tambien pero respondio una llamada y con señas me dijo que no pasa nada y que siga.
Terminado todo y solo con una mochila negra que tenia como equipaje de mano fui a donde estaba mi tio Cesar.
-Tio ¿porque no hiciste el check in? ¿Paso algo?
-Nada sobrino. Pero no podre acompañarte.
-¿Que paso?
-Los empleados tienen un problema en la fabrica. Se dieron cuenta de la denuncia y estan marchando en la puerta principal.
-NEGROS DE MIERDA!
Mi tío me calmo por el escandalo que casi armo en pleno horario pico. Malditos roñosos, si son culpables van a pagar todos y cada uno. No habra impunidad PARA NADIE.
-Tengo que ir a calmar las aguas. Tendre que cancelar mi vuelo. Perdon Jaden.
-No importa tío. La familia ante todo, y la empresa es todo lo que me queda de mis padres. Defendela, por favor.
Lo abraze con fuerza. No queria que los que me arrancaron a mis viejos me arrancaran lo que me queda de ellos. No soy ese chico indefenso que se enteraba que quedo huerfano esa maldita noche. Ese chico murió.
Preocupado, abraze por ultima vez a mi tio, listo para partir. Me fui con mi mochila, la cual tenia un abrigo blanco, porque dicen que alla hace un frio terrible porque estan mas o menos por el invierno, aunque no falta mucho para la primavera.
-Atencion en este preciso momento se inicia el embarque correspondiente al vuelo LH 511 de la línea Lufthansa con destino a Frankfurt. Por favor los pasajeros formen fila delante del mostrador de la puerta número 9. Muchas gracias.
Ahi iba yo. En la fila. Queria caminar lento con una esperanza de que se detuviera el tiempo pero seria muy tonto hacerlo, ademas pobre los otros. No habia vuelta atrás.
Subi al avión pensando que quiza habia posibilidades que una gorda con olor a sudor se sentara a mi lado. Pero el avion tenia con suerte un poco mas de la mitad de pasajeros. Tal vez porque haria una escala en Frankfurt, Alemania, para luego arribar a Estocolmo, Suecia. Ahi haria otro cambio de vuelo. Mierda que era largo todo el viaje. Al parecer era para recoger a un miembro de la Academia que estaba en Estocolmo, ademas de iniciar un nuevo viaje con otros pasajeros. Menos mal que se hablar inglés sino comunicarme en estos dos aeropuertos seria practicamente imposible.
Cuando estaba todo listo y la puerta del avion se cerró, mire a mi lado y los otros 2 asientos estaban libres. Al menos tendria un rato para mi solo, podria reflexionar sobre esta nueva etapa. Luego ellos volvian a aparecer, con sus mismas ropas elegantes como los vi esta mañana.
-Te amamos mucho hijo. Nunca nos separaremos.
Habia una vieja al otro extremo del avión y estaba durmiendo, asi que puse mi cabeza en el hombro espiritual de mi madre.
-Te amo mamá. Te amo papá. No me abandonen... por favor.
Un pequeño sollozo se escapo de mi, luego de mis susurros, y unas pequeñas lagrimas cayeron de mis ojos. Me dormi que ni siquiera senti cuando el avion inicio su vuelo.
Me desperte cuando las azafatas dieron inicio a su servicio de comida. Mis viejos seguian acompañandome. Yo sonreia de felicidad porque no me sentia solo. Luego vino la azafata y me ofrecio la comida.
Luego de comer un hermoso pescado con su ensalada, de postre una ensalada de frutas (a la cual devore con muuuucho gusto) y un jugo de naranja recien hecho, mi alma de gordo estaba feliz. Claro hasta que me di cuenta que la viejita se reia dulcemente mientras me miraba. Ay Jaden no estas solo en este puto avión, te recibis de bestia querido. Modales, nene, modales.
-Tenias mucha hambre, ¿no jovencito?
Me avergonzé un poco, mierda.
-*risas* Tranquilo no pasa nada. Tengo un nieto que cuando tiene hambre come asi y si es posible mas aún.
-Perdon que haya actuado como una bestia.
-No importa, tranquilo.
La vieja tenia ojos verdes con un brillo tranquilo, calmado, dandole una apariencia serena. Su pelo estaba canoso pero se mantenia muy bien su cuero cabelludo. Es de esas personas que todos quisieran tener de abuela: con una sola mirada te levantaba el humor y te transmitia una gran paz.
-Mi nombre es Alexandra pero dime Alex.
-Un gusto, soy Jaden.
-¿Que te trae para viajar en esta hermosa aerolinea?
-Estoy yendo a donde iniciaré mi nueva vida. Para tranquilizarla no soy nadie que huye de la ley ni nada puede confiar en mi jajajaja.
-Jajajajaja eres muy gracioso jovencito. ¿Para donde vas?
-¿Conoce la Academia de Duelos?
-Como no conocerla si ahi es donde va a ir mi nietito.
¿Podria ser el estudiante misterioso por el cual tendria que hacer una escala en Estocolmo? Bueno podria ser. Igual no debo dar por sentado nada.
-Justamente estoy yendo a Estocolmo para despedirlo y luego pasar tiempo con mis hijos. Quizas ustedes dos serán compañeros.
-Si puede ser.
La señora me miraba con sus ojos serenos, como si me estuviera analizando. Bueno luego de ver semejante actitud en un extraño a la hora de morfar, digo comer, lo consideraria normal.
-Puedo ver en tus ojos que tienes una vida dura, que tienes muchas preguntas sin respuesta, pero que luchas día a día para buscar la verdad.
Esta señora me recordaba mucho a mi abuela. Comprensiva, compañera, fiel, cariñosa. Pero lo mas sorprendente es que dedujo mi vida en segundos.
-Puede ser...
De tan solo recordar, una lagrima se deslizo en mi mejilla. Jamás seré feliz. No hasta que no encuentre la justicia por mis padres.
-Perdoneme Jaden no debi haberme metido mucho.
-No pasa nada señora Alexandra.
-Por favor digame Alex.
-Jajajaja esta bien Alexan... Alex.
-¿Sabe una cosa?
-Digame
-Presiento que este no será el único encuentro que tengamos. Veo en tu mirada a un alma que pronto encontrará la mas absoluta felicidad.
-¿Usted cree que será asi?
-Mi niño, todos se quejan de la vejez. En cambio, yo la acepto con alegría porque ser vieja es sinónimo de ser sabía hijo. Los años de experiencía vivida traen muchos conocimientos.
Parecia ser mi abuela. Como si ella hubiera poseido a esta señora para tranquilizarme. Cosas como esta mantienen mi fé en alto. Sus frases eran identicas a las de ella. La abracé con tanto cariño como si fuera mi propia abuela.
-Por eso te pido que conserves esto.
-Y esto seria...
-Abrelo m'ijo.
Abri el papel que me entrego ella. En letra cursiva, una letra tan hermosa, aparecia escrito:
Alexandra D. A.
1-453-767-8854
-Tu probablemente tengas que cambiar tu número alguna vez en tu estadia. Conozco a los de tu generación. Yo con un mensaje con las mas sinceras palabras o escuchar a alguien me doy cuenta quien es. Cuando llegues allá, mandame un mensaje o llamame. Y tranquilo, me aggionrne y se usar estos celulares de ahora.
-Muchisimas gracias Alex.
