-------------------------------------------------------------------------capitulo tercero------------------------------------------------------------------------------------
Mariah corría por los pasillos, hacia el despacho de su profesor de pociones... no quería ni pensar lo que pasaría si llegaba tarde a su primer castigo. Los rumores indicaban que una vez, Harry Potter llego tarde a su castigo con el mismo profesor y las consecuencias fueron severas.
De repente, se tropezó y callo de bruces. Un dolor horrible le recorría la espalda... genial. Demasiado genial para su gusto... de hecho, fue lo mas genial que se le pudo ocurrir a la vida al ir por primera vez a un maldito castigo... y con el maldito profesor Snape!
Desgracia, desgracia, ese dolor era horrible. Por un segundo pensó que se había roto algo. Pero puedo levantarse después de cinco segundos de retorcerse en el suelo como si le hubieran hecho un maleficio cruciatus.
Se volvió para ver que es lo que le había hecho tropezar. Ahí, en el suelo, descansaba una hermosa piedra redondita de color guinda... Mariah lo levanto y lo observo. Tenía unas partes más claras que otras, y era extremadamente suave.
Cabía en su puño. La guardo en el bolsillo de su suéter viejo, pero cómodo, que casi nunca se lo ponía; solo en los momentos más feos de su vida. Como el presente, por ejemplo.En fin, Mariah siguió caminando. Se sentía mas fuerte, después de tocar esa misteriosa piedra; e incluso poderosa.
Se dirigía al despacho del profesor con paso decidido.
Recordaba el momento en que le dio a Colin el "no". Diablos, Mariah sabia que podría arrepentirse mucho.
Pero al mismo tiempo estaba orgullosa de su decisión, porque era mas preferible ir sola que mal acompañada. En realidad lo que le preocupaba era que... bueno, Colin era fastidioso y todo pero en el fondo -muy en el fondo- era un buen chico, y Mariah sentía un ligero aprecio por el, aunque Mariah nunca lo aceptara. Ella sentía algo de culpabilidad... porque el quedaba mal, y tal vez iba a sufrir por eso...Mariah se detuvo ante la puerta del despacho de Snape. Trato de quitar de su mente esos pensamientos tormentosos. Respiro hondo y toco la puerta.
Esta se abrió sola, y Mariah, después de pensárselo dos veces, entro.
Era una habitación muy rara, llena de frascos cuyas pociones --o sea lo que sean-- eran más raras aun.
-Llega tarde, señorita Horner.- dijo una voz suave y detestable, que te hacia pensar en una entupida serpiente hablando.Mariah, como de costumbre, ni se molesto en subir la cabeza, ni respondió ni pío. -Tome asiento.
Mariah se sentó en la silla que había delante de la mesa.
-Tráigame los frascos que están cerca de la ventana. -ordeno. Mariah los vio, se levanto y fue por ellos. Se volvió a sentar y los puso con un golpe en la mesa.
-Sea más delicada con los objetos que no sean suyos.
Mariah asintió con la cabeza, pero no pronuncio una palabra.
-Ordénelos todos en orden alfabético. -continuo- cuando termine, me avisa y le dare la siguiente indicación.
Mariah soltó un bufido no muy educado.
-No le estoy preguntando si le gusta o no. -dijo subiendo un poco el tono de su volumen.
Eran como diez frascos todos con contenidos asquerosos. Mariah no podía soportar verles, era realmente asqueroso. Si veía la etiqueta que decía el nombre de la maldita poción, no podría evitar ver el contenido. Ella sabia que si los veía un segundo mas, optaría por vomitar encima del maestro. Mariah habló por primera vez, era inevitable quejarse.
-Por favor no, soy muy delicada con este tipo de cosas... de cosas... no se valla a ofender, pero no soy delicada con este tipo de cosas asquerosas.- dijo haciendo énfasis en la palabra "asquerosas".
-Ah, pero ya vi que no eres muy delicada con los objetos ajenos, Horner. -dijo dejándola de llamar en tercera persona y subiendo un poco mas el tono - ¿Tienes idea de cuanto me costo conseguir ese extracto?
Mariah negó con la cabeza. Le importaba una maldita grajea sabor moco lo que le había costado conseguirlo.
-No, no tienes ni la menor idea y casi rompes el frasco. -Mariah no se mostraba apenada. Es mas, tuvo que hacer muchos esfuerzos por no sonreír - Chica estúpida sinvergüenza. Mírame a los ojos cuando te hablo. –agrego gruñendo.Mariah no levanto la cabeza.
Estaba ahí para cumplir un castigo, y no los deseos de otros.
Diablos, pero si ni el castigo quería cumplir. Y quien la culpaba. Le hubiera gustado mas que Snape la hubiera puesto a trapear todo el castillo entero a el mortal castigo que le había puesto ahora.
-Eres una insolente -dijo casi gritando - TE HE DICHO QUE ¡ME MIRES A LOS OJOS CUANDO TE HABLO! -dijo gritando ahora si histéricamente.
A Mariah le recorrió un miedo atroz por la espalda cuando dijo eso. O mas bien, cuando lo grito. Ella no puedo evitar alzar la vista, rompiendo así su record mundial. Inmediatamente se topo con unos bellos ojos oscuros, que hacían pensar en túneles oscuros. Mariah se quedo viéndolos por unos segundos, anonada.
"La primera impresión es la que cuenta" pensó Mariah inconscientemente.
Después recorrió con la vista todo lo que no había visto de ese estupido profesor durante tres años. Era una cara pálida, que le sentaba bien con una cabellera negra, brilloso, que le caía por los hombros. Unos labios delgados, escondidos tras una nariz ganchuda, que le sentaba muy bien.
Pero, aunque a Mariah le pareció muy, muy en el fondo derretirse ante esos hermosos ojos negros, profundos; ella irradiaba de odio.
Maldita sea.
El profesor pareció notar la estupefacción de Mariah ante sus ojos, porque el coraje se le bajo en sus facciones, y a Mariah le resultaron más apuestas, muy en el fondo. Pero lo odiaba, lo odiaba, nada haría que cambiara de opinión. Como Mariah había imaginado, el vestía de negro completamente.
-¿Que hago ahora? -dijo Mariah con los ojos húmedos, dispuestos a echarse a llorar en cualquier momento. Snape se quedo un poco en silencio, viendo a esa niña insolente de 13 años, a punto de vomitar si veía por un insignificante segundo más esas asquerosas pociones. Por un momento, a Severus le pareció que la niña tenia una expresión estupida, que solo había visto en niñas viendo a su artista favorito.
El se quedo dudando un poco. No querría ver niñas vomitando, ni mucho menos.
-Ve a la Sección Prohibida y dile a madame Pince que yo te envío. Toma los libros que ya te indicare. -dijo finalmente, poniéndose a escribir rápidamente sobre un pequeño trozo de pergamino, luego se lo dio - Y te pones a buscar la información que viene aquí -dijo señalando unos escritos,--de una letra pequeña y apretada - Me la traerás y ya te indicare que hacer después.Mariah ya había bajado la vista después de que un "choque eléctrico" -o así lo sintió- le cruzara de nuevo por la espalda.
Ella subió la mirada para que el maestro no la regañara. Volvió a sentir el mismo maldito choque al verlo de nuevo a los ojos.
Asintió con la cabeza. Salio del despacho y corrió, aliviada de que huía al fin de ese estupido profesor, su estupido despacho y sus estupidas pociones. Choco con Catherinn, esta deseosa de que le platicara el castigo que "ese imbecil" le habia puesto.
-Aun no termina, Cath. De hecho voy a cumplirlo. Ya te contare mas tarde los detalles.- dijo jadeando.Catherinn accedio despues de muchas súplicas.
Mariah corrio hacia la seccion prohibida a ver los ejemplares que el profesor solicitaba. Maldita sea, ya se los imaginaba: Todos gordos y complicados. Madame Pince estaba parada ante la puerta de la Seccion Prohibida.
-Madame Pince, el profesor Snape me envia a recopilar informacion de estos ejemplares. -dijo con la respiracion muy alterada.
-Pasa. -dijo la profesora frunciendo el seño despues de ver y reconocer la letra de Snape. Ella entro y se puso a buscar. Uno. Buscar, buscar, buscar. Dos.
Despues de mucho tiempo, los reunio todos y los puso sobre la mesa.
Tal y como habia predicho: eran gordos ---muy, muy gordos-- y complicadisimos. Maldito profesor Snape, ya parece que iba a encontrar toda la informacion que le pidio.
"Algun dia me lo pagara, estoy segura".
--------------------------------------------------------------------fin del tercer capitulo.-.--------------------------------------------------------------------------------------
