Capitulo 5
La boda
Llegó por fin el tan ansiado día para Annie el de su boda con el hombre que amaba; llevaba un vestido blanco hecho a la medida con un discreto escote en la parte delantera, de mangas en forma de campana ceñido a su cintura en la parte de abajo que remataba con una falda en forma circular con una cola que media dos metros, la tela con que estaba confeccionado era encaje del más fino con una tiara de diamantes en forma de Lilys que remataban un pequeño velo, el peinado era un chongo a la altura de la nuca un poco suelto, el ramo de la novia era de rosas color melocotón y fucsia con un lazo blanco alrededor, los zapatos del mismo encaje que el vestido con un moño al frente, una vez que Candy y las mucamas la habían ayudado a vestirse, peinarse y maquillarse aunque solo hizo falta un poco de polvo y color en los labios pues Annie se había convertido en una mujer capaz de robar el aliento de cualquier caballero, su piel blanca, sus ojos y cabello oscuros en contraste la hacían lucir como una verdadera ninfa.
Por su parte Archie la esperaba ansioso en el jardín de la casa Britter acondicionado para la ocasión estaba vestido impecablemente en un frac de color gris Oxford con una camisa blanca y una corbata a rayas negras y blancas hecho a la medida para la ocasión, los novios tenían una lista de doscientos invitados a la boda entre los que se incluían parientes, amigos y socios, el novio le dio la bienvenida a la mayoría hasta que la espera comenzó a hacérsele demasiado larga por lo que decidió tomarse una copa con Albert mientras aguardaban a que Annie bajara, los dos jóvenes se metieron en el despacho de la casa Britter y platicaron del encuentro que Candy había tenido con Terry una semana atrás.
-¿Qué piensas hacer Albert? ¿Romperle la cara a Terry por buscar a tu prometida? Yo te puedo ayudar con eso nunca me cayó bien ese aristócrata arrogante y mucho menos después que le rompió el corazón a nuestra dulce niña
-Calma sobrino no es esa la actitud que debo tomar los años me han enseñado que uno debe pensar bien antes de actuar si bien no estoy feliz de que Terry ronde a Candy y pretenda quitármela al final si ella confía tanto en mi para contarme todo lo que pasa con él yo no creo que haya ningún peligro, estoy seguro del amor de Candy hacia mí y sé que Terrence sólo es un recuerdo agridulce en su vida además de que me serviría pedirle que deje su amistad eso sólo me volvería el malo del cuento, así Candy sabe que confío en ella
-Pero Albert no te da miedo que la convenza
-En realidad si un poco no es fácil olvidar un amor como ese pero piensa ella ya me eligió a mí y a pesar de todo nunca ha dicho que quiera regresar con él o que este confundida, yo voy a seguir creyendo en lo que tenemos hasta que ella me diga o demuestre lo contrario con el tiempo él se dará por vencido una vez que Candy y yo seamos esposos y vivamos muy felices lejos de todo ¿no crees?
-Quizá tengas razón si ella tiene la confianza de contarte todo incluso lo del anillo que él le dio y que piensa devolvérselo en cuanto estén casados no debe haber nada de qué preocuparse y el actorcillo ese solo será un recuerdo enterrado en la memoria de Candy
Por fin entró en el despacho una de las mucamas para informarles que la novia estaba lista y que debían salir al patio así lo hicieron a su vez Annie salió de la casa y Archie se quedó sin aliento al ver que su futura esposa era mucho más bella de lo que él había notado parecía salida de un cuento y vestida de blanco él por fin se dio cuenta que aquella hermosa mujer compartiría para siempre su vida, si bien alguna vez amó a Candy lo que ahora su futura esposa despertaba en él no era para nada parecido al deseo que encendía Annie y aunque su prima siempre le pareció una mujer bellísima digna de admiración, Annie no se quedaba atrás en nada sin saberlo había madurado para convertirse en una dama exquisita y de maneras refinadas.
-Luces hermosa Annie (fue lo único que Archibald pudo decir una vez que llegó al altar del brazo del señor Britter)
-Gracias Archie (por primera vez Annie se dio cuenta que su futuro marido la miraba con deseo y eso la hizo sonrojarse)
Una vez terminada la ceremonia, los recién casados comenzaron el baile, él tomó a la chica entre sus brazos de un modo que nunca lo había hecho antes pegándose a su cuerpo y sintiendo de cerca cada una de sus curvas, la joven instintivamente se dejó llevar por su marido que se había ganado ese derecho de poseerla desde mucho tiempo atrás aunque hasta ese día parecían no estar conscientes de ello, poco a poco los demás invitados se les unieron en el baile y tuvieron una velada realmente emotiva con todos felices por el enlace incluso la tía Elroy parecía complacida con aquél matrimonio ya que la chica era heredera de una de las fortunas más grandes del país y eso era una muy buena noticia para ella pues siendo hija única aunque adoptiva la fortuna sería administrada por su sobrino Archibald haciendo más grande su poderío económico.
Candy observaba a su amiga tan feliz y sonrojada con cada roce de Archie que le pareció que nunca los había visto tan enamorados como aquel día por fin su primo se dio cuenta de que la mujer que tenía en sus brazos era la adecuada para él, recordó cuando tuvo que romperle el corazón al muchacho porque si bien siempre lo había querido nunca despertó en ella otro tipo de amor que el fraterno y de nuevo y a pesar de su resistencia volvía Terry a sus pensamientos porque ella no correspondió a aquel cariño de Archie pues estaba locamente enamorada de Terrence aunque no quisiera aceptarlo entonces al igual que ahora, solo que esta vez su corazón estaba dividido irremediablemente en dos, pero entonces recordó que cuando conoció a Terry en el colegio su corazón sangraba de dolor por Anthony así que definitivamente Terrence Grandchester siempre compartía su corazón con alguien más aunque esta vez no era un rival fácil de vencer pues estaba presente en carne y hueso, entonces una mano la despertó de sus deliberaciones.
-¿Cómo estas hoy mi amor? Te noto muy distraída y hasta distante
-Si un poco Albert es que observo como se ven juntos Annie y Archie y pensaba que nunca me había dado cuenta de lo mucho que se aman
-Es verdad esta noche parecen más enamorados que antes y hacen una muy bonita pareja casi tanto como nosotros ¿no crees?
Candy no contestó pero asintió con la cabeza, entonces Albert le pidió que bailara con él y pasaron mucho tiempo disfrutando de la cercanía uno del otro hasta que llegó la hora de regresar a la mansión, por fortuna la tía no quiso regresar con ellos pues tenía pendientes en su casa que le tomarían toda la semana así que serían las mucamas quienes estarían al pendiente de ellos lo que era una bocanada de aire fresco en aquella casa llena de reglas, sin pensar que al día siguiente los negocios los separarían por varias semanas pues Albert tendría que encargarse de todo ya que su sobrino estaría de viaje ese era el motivo real de la tía para dejarlos solos.
Por su parte los Cornwell-Britter llegaron al lugar de su Luna de miel en La paz Baja California en México que a pesar de ser un lugar pequeño era lindo y pintoresco, les asombro que el hotel estaba muy limpio y desde su balcón podrían ver el mar por la mañana aunque lo que realmente le preocupaba a Annie era saber que se sentiría ser tocada por primera vez por su esposo ya que en todos los años anteriores si bien se habían suscitado uno que otro beso nunca el muchacho trato de propasarse y hasta ese día ella no sabía lo que era ser deseada por Archie porque no le conocía aquella mirada pero una vez en la soledad de la habitación el joven la tomó entre sus brazos igual que hizo al terminar la ceremonia en que se unieron para siempre para besarla con pasión, ella recordó entonces una conversación que tuvo con su madre en la que le daba los detalles de lo que una mujer debe hacer cuando esta con su esposo según dictaban las reglas de la época lo que consistía básicamente en dejarse llevar por el hombre y no hacer nada, también tenía presente una conversación un poco más atrevida que tuvo con Candy unas semanas antes en dónde ella trató de explicarle lo que le habían dicho en la escuela de enfermeras pero Annie estaba tan sonrojada que detuvo a su amiga a media explicación haciendo estallar a la rubia en una alegre carcajada y en un comentario un poco indiscreto "Bueno supongo que le tendremos que dejar todo el trabajo a Archie de principio a fin de enseñarte todo".
Archie por su parte estaba desabrochando con manos un tanto torpes el vestido de la chica tratando de no apresurar el encuentro pues aunque para él no era su primera vez sabía que debía ser cuidadoso con aquella ninfa a la que apenas había descubierto algunas horas antes pues el recuerdo de la chica desde la adolescencia lo acompañaba sin darse cuenta, nunca supo cuando maduro aquella mujer ante sus ojos de un momento a otro, así que una vez en el piso la ropa cayeron suavemente en el lecho, él encima de ella comenzó a tocar su pechos con avidez así como cada centímetro de su piel que olía a violetas y tomaba de su boca el néctar que alguna vez probó por algunos escasos minutos pero que ahora se sentía con el derecho de reclamar y explorar en la boca de su esposa mientras escuchaba el ligero sonido de los gemidos de ella al toque de sus manos.
El encuentro fue más que placentero y amanecieron uno en brazos del otro, Annie se despertó antes que el joven y se escabullo hasta la ventana para admirar el mar que nunca antes había visto y se maravilló de sentirse tan feliz y agotada a la vez con la certeza que tuvo toda la vida desde que vio a su marido por primera vez de que ese era el hombre con quien quería pasar el resto de su vida y ahora que era su mujer y compartía sus más íntimos secretos se dijo a si misma que debía a toda costa hacer reflexionar a Candy porque aquella experiencia sin duda no sería la misma amando a medias a un hombre pues era un encuentro de almas, cuerpo y corazón al que se debía llegar muy enamorada y eso sólo pasaba con un alma gemela que para Annie estaba claro que esa alma sin duda era Terry para Candy.
Archie busco a su esposa en la cama porque deseaba besarla y hacerle el amor de nuevo para seguir aprendiendo más uno sobre el otro ya que en los años que fueron novios y más tarde estuvieron comprometidos él no se había atrevido a llegar más allá de unos pocos besos robados mientras nadie los observaba y para evitar habladurías de la gente siempre se comportó recatado pero ahora era muy diferente porque ya era su mujer en toda la extensión de la palabra por lo que nunca más quería o podría contenerse, pero al no encontrarla con las manos observo a su alrededor y se dio cuenta que la joven a la luz del día lucía radiante y más seductora que la noche anterior por lo que se acercó sigilosamente para tomarla por la cintura abrazándola tiernamente por detrás y besándola en el cuello sin saber lo que la muchacha estaba pensando.
Annie por su parte al sentir la cercanía de su marido no necesito más invitación que sus besos para seguirlo a la cama de nuevo y entregarse a él una vez más sin censura alguna después de todo lo que su madre le había contado no era nada parecido a lo que sentía dentro de ella y en la piel, pensaba que cualquier cosa que le hubieran contado aún Candy en términos un poco más médicos no se parecería en nada a esta experiencia extracorpórea de la unión perfecta de dos cuerpos fundidos en uno solo y los choques eléctricos que sentía al roce de Archie.
Por la tarde dieron un paseo muy agradable por la playa persiguiéndose como un par de chiquillos y disfrutando del agradable clima, comieron en un restaurant cerca de la playa y caminaron abrazados como jamás lo habían hecho antes pues nunca estaban solos, si no estaba la madre de la chica, estaba alguna chaperona o algún familiar incluso Candy y Albert siempre estaban por ahí para hacer mal tercio y no dejarlos disfrutar su mutua compañía que ahora que la habían probado sin duda los hacía sentir que eran uno para el otro ambos tan parecidos en educación, costumbres y hasta en ese toque de orgullo que se les notaba al caminar.
A la mañana siguiente Archie llevó a su mujer de paseo en un pequeño barco desde donde admiraron las maravillas del mar, pescaron su almuerzo que ahí mismo les preparó un chef , el joven le contaba a Annie sus planes para su nueva casa la cual compraron un par de meses atrás si bien no podían alejarse de la ciudad si vivirían en un lugar no tan ruidoso que se encontraba en el lado sur donde tendrían un patio para que jugaran sus hijos y él podría dirigir los negocios ausentándose de vez en cuando para pasar tiempo con su familia porque si bien los negocios eran importantes quería dedicar tiempo de calidad a su esposa e hijos por lo que pensaba contratar a una asistente para que se encargara del papeleo y el mantener la correspondencia al día incluso Annie le había ayudado con la búsqueda con una persona que cubría los requisitos necesarios pues era una muchacha que ya había trabajado antes con la chica en la fundación de los Andley llamada Lorelay que además de ser simpática era muy capaz y bonita.
-Annie nunca hemos hablado de esto pero quiero saber cuántos hijos quieres que tengamos
-Bueno Archie no lo sé nunca había pensado en eso pero me hace muy feliz que ya estés pensando en formar una familia aunque no crees que es un poco pronto solo llevamos un par de días juntos
-Si pero eso es una posibilidad (dijo el joven tomando una de sus manos y depositando en ella un tierno beso)
-Bueno me gustaría decirte que todos los que Dios nos quiera mandar pero creo que con tres será suficiente para mantenerme ocupada, como sabes yo no tuve hermanos y aunque Candy suplió por un tiempo esa necesidad siempre pensé que me hubiera gustado un hermano o tal vez dos
-Si lo sé, yo tuve a Stear y después también a Anthony que siempre estaban conmigo para jugar, pelear o darnos consejos, pero no te pongas triste querida piensa que pronto tendrás tu propia familia a mi lado y yo siempre estaré ahí para compensarte con amor por todo el que te hizo falta
-Gracias Archie yo sé que siempre estaremos juntos para amarnos y apoyarnos mutuamente aunque el comienzo de nuestra historia no fue muy fácil porque tú amabas a Candy, por fortuna para mi, ella siempre amo a Terry aun cuando se separaron
-Por cierto ahora quiero preguntarte algo a ese respecto…no sé cómo empezar
-Bueno querido no importa puedes preguntar lo que quieras
-Dime Annie ¿porque ayudas al imbécil de Terry a reunirse con Candy?
-Uhmmm no le digas así es solo un hombre enamorado y si lo ayudo es porque estoy segura que Candy no ha dejado de amarlo, si bien es cierto que quiere a Albert cuando esta Terry cerca puedo jurar que entre ellos hay una conexión especial es como si encontraran las piezas que les faltan en el otro
-Pero ese antipático ya la lastimo en el pasado ¿se te olvido mi amor?
-Es verdad pero también lo es el hecho que desde que volvió a buscarla y a pesar de que ella lo ha rechazado constantemente él no ha desistido, ¿no lo ves? Esta realmente arrepentido y merece otra oportunidad, lo siento por Albert pero el corazón de Candy es de Terrence
-¿Cómo sabes que lo ama? ¿No será que te convenció ese cabeza hueca?
-Solo basta verlos juntos para darse cuenta que el mundo desaparece para ellos y créeme Candy es más terca que Terry, me temo que ella cometa la tontería de casarse solo por agradecimiento y cariño pero si lo hace nunca disfrutará de lo que tú y yo tenemos
-No lo sé ese tipejo nunca me ha caído bien y no me gustaría que le volviera a romper el corazón a Candy, le costó mucho reponerse de su abandono y por lo menos con Albert siempre estará segura
-Si es verdad pero eso no es suficiente para pasar el resto de tu vida con alguien, Candy merece ser feliz el resto de su vida ya ha sufrido suficiente, incluso ahora que estamos lejos ella debe estar muy sola pues Albert estará todo el día en la oficina y Terry está en Inglaterra quizá este tiempo sin los dos hombres que cree amar le sirva para aclarar sus sentimientos, eso ruego a Dios
-Ojala tengas razón y ponga todo en orden no es justo para ninguno de ellos ese triángulo amoroso
Terminaron la velada viendo en silencio la puesta del sol y sintiendo de nuevo como sus almas se comunicaban sin palabras comprendiendo que su unión era perfecta porque eran el uno para el otro pues aunque no estuvieran de acuerdo en algunas cosas siempre tendrían la oportunidad de expresar sus opiniones con la confianza de conocerse bien y con la certeza de saber que a pesar de sus diferencias contaban el uno con el otro para tomar buenas decisiones.
Mientras tanto en Chicago Candy peleaba con sus propios fantasmas, por un lado Albert se había pasado toda la semana llegando tarde a casa lo que le impedía verlo y tenía que cenar en el más absoluto silencio junto a la tía Elroy, retirarse a su habitación tratando de leer algún libro o simplemente caminar por su habitación como león enjaulado hasta caer rendida de aburrimiento, se preguntaba porque Terry no le había escrito nada desde que se fue por lo menos así tendría algo en que entretenerse y le preocupaba que el joven estuviera pasando un mal momento ya que su madrastra nunca se llevó bien con él por otro lado se preguntaba ¿Qué estaría pasando? para que el Duque de Grandchester haya mandado a traer con tanta insistencia a su hijo mayor después de tantos años de no verlo y de amenazarlo con quitarle el apellido y su herencia cuando decidió buscar su camino como actor, cosas que nunca cumplió pero que lastimaron a Terry para siempre quebrando definitivamente la relación con su padre, en eso estaba Candy cuando decidió que era suficiente de la tía Elroy así que al día siguiente regresaría a su antiguo comportamiento saliendo hasta tarde del hospital tomando mil y un casos para mantenerse el mayor tiempo posible ocupada y evitar a toda costa el pasar por el escrutinio de su tía y el sentimiento de no ser aprobada por la anciana.
Albert mientras tanto estaba lleno de trabajo en la oficina y aunque de cuando en cuando tomaba tiempo para pensar en Candy esa semana le había sido imposible tomarse un tiempo para estar con ella solamente había mandado un par de arreglos y unas breves notas haciéndole saber que la extrañaba mucho pues los asuntos estaban acumulándose debido a la fusión de los negocios de los Britter con los Andley y la siguiente semana tendría que viajar junto con el señor Britter a México para completar las negociaciones y empaparse más de todo para después pasarle los tips a su sobrino, lo único que lo consolaba era que al menos Terry no estaba cerca para rondar a su prometida porque de lo contrario estaría en serios problemas.
Unas semanas después Candy recibía dos cartas una de Terry y otra de Albert por lo que decidió que las leería al salir del hospital para poder concentrarse en cada una sin interrupciones mientras tanto el día se le hizo eterno pues la curiosidad le apremiaba abrir sus tesoros escondidos en su casillero pero como buena enfermera hizo acopio de todas sus fuerzas para resistir la tentación concentrándose en atender siempre de manera puntual y con una sonrisa a cada uno de sus pacientes aunque aquel día parecían haber disminuido, por fin llegó la hora de salir del hospital y como no tenía intención de llegar corriendo a su casa le pidió al chofer que pasara por ella más tarde porque pensaba quedarse en el hospital un rato más, se dirigió a un aula donde entrenaban a las nuevas enfermeras del hospital la cual era un lugar bastante apartado del resto del hospital así que nadie la molestaría ahí.
La primera carta que abrió fue la de Albert…
Hola amada mía,
Para cuando leas esta carta estaré viajando a Brasil para concretar algunos nuevos negocios con el padre de Annie que está especialmente interesado en dejar en manos de Archie estos negocios por lo que seguramente tendrá que viajar muy a menudo a ese país junto con Annie, no sabes cuánto te extraño querida mía, tu calor, tu sonrisa, nuestras charlas en fin todo lo que compartimos y lo que me arrepiento de haber aceptado las condiciones de la tía-abuela deberías estar aquí conmigo para poder besarte y acariciarte todo lo que se me diera la gana, pero sé que debemos esperar todavía por algún tiempo y sé que aunque estuviéramos juntos con tanto trabajo me sería igual de imposible verte todo lo que quisiera, cuéntame amor tú me extrañas igual que yo a ti espero que a mi regreso y ya que Archie estará de nuevo allá podré librarme un poco de mis responsabilidades y te prometo que pasaremos mucho más tiempo juntos, ya me urge estar contigo.
Te mando mi corazón.
Bert.
PD: ¿Has sabido algo de Terry? Me parece que no hay muy buenas noticias con respecto a su padre por favor no dudes en darle todo nuestro apoyo.
Candy terminó de leer la carta y sintió un pinchazo en el corazón algo se lo había dicho desde que tuvo ambas cartas en sus manos por alguna razón la carta que quería abrir primero era la de Terry pero no había seguido a su instinto y pensó que al igual que en su vida la carta del actor sería leída en segundo lugar como corresponde a un amigo, la prioridad debía ser siempre Albert así que con manos temblorosas abrió la misiva que le confirmaría lo que Albert ya le había anticipado.
Amada Candy,
No he podido escribirte debido a que mis asuntos en Inglaterra me lo habían impedido estas dos últimas semanas han sido una verdadera pesadilla para mí, recién baje del barco el apoderado de mi padre me llevó a su casa y ahí me dieron la noticia de que el duque de Grandchester estaba muy grave por un problema cardiaco que lo mantenía en cama desde hace algunos meses por lo que había estado insistiendo en verme, nuestro reencuentro no fue nada agradable al principio porque yo le guardaba un gran rencor por haberme mantenido alejado de él y de mi madre toda la vida y aun cuando decidí ser actor dijo que iba a quitarme su apellido así que no fue fácil para mi escucharlo pero me sorprendí mucho de que me pidiera perdón siendo un hombre tan orgulloso (me pregunto a quién me recuerda), por fin pudimos sincerarnos y me contó que el motivo de alejarme de mi madre es que quería tener un pedazo de ella cerca para siempre pero al ver que mi madrastra no me soportaba y por guardar las apariencias tuvo que abandonarme en el colegio y por vergüenza no me regreso con mi madre pues ella le advirtió que no podría cuidarme.
Por fin supe que mi padre amo a mi madre del mismo modo en que yo te amo a ti pero por obligación erramos el camino, me insistió en que buscara mi felicidad y que hiciera hasta lo imposible por recuperar a la mujer que sacude mi mundo, esa eres sin duda tú Candy no tienes idea como necesito que estés aquí conmigo para no sentirme tan solo y tener tu apoyo y tu amor para calmar mi adolorido espíritu, mi padre murió hace un par de días y no tengo ni un solo amigo que me acompañe, decidí irme a la casa de verano en Escocia por unos días y recuperar fuerzas ¿te acuerdas amor? es aquella donde pasamos esas tardes de Verano tú y yo quizá allí encuentre un poco de paz al recordar nuestro tiempo juntos.
Por favor escribe pronto necesito saber de ti.
Te amo.
Terry el hombre que está incompleto sin ti.
Candy derramó algunas lágrimas por el padre de Terry porque si bien solo lo vio una vez en el colegio le pareció que aquel hombre amaba a su hijo solo que no sabía expresarlo después de todo lo dejo encontrar su camino y nunca pensó que había sido ella la que lo convenció más bien el Duque solo necesitaba alguien que le recordara lo importante que era dejar a los hijos libres cuando están listos y eso fue lo que aquel hombre hizo, Candy escribió a Terry de inmediato en cuanto se calmó para no mojar las hojas de papel, sentía la necesidad de poder correr a Escocia y consolar a Terrence pero eso era imposible pues más que nunca sabía que Albert confiaba en ella como ni ella misma hacía tratándose del actor cada vez que lo tenía cerca quería correr a abrazarlo y besarlo pues él era capaz de ejercer una atracción casi incontrolable en ella además las últimas semanas a solas le habían servido para darse cuenta que amaba a ese hombre arrogante más que a Bert el corazón quiere lo que quiere pero no podía hacerle eso al hombre que se lo había dado todo incluso su corazón ella nunca sería capaz de romperle el alma a su protector si bien nunca su amor sería del mismo tipo que sentía por Terry haría feliz a Albert a costa de lo que fuera ya una vez Terry hizo lo mismo y era su turno de hacer lo correcto y regresar un poco de la amabilidad recibida por su protector ahora entendía perfecto lo que Terrence había sentido hacia Susana y más que nunca entendía sus razones si bien nunca podría perdonarlo del todo al menos ya no le guardaba rencor por haber elegido a su rival, por eso sólo escribió una larga carta dirigida a Terrence donde le decía como le dolía que él pasara por eso y que ella y Albert estaban con él en esos momentos tan difíciles sabía bien que podía perder la cabeza fácilmente si no tenía cuidado y posiblemente si lo veía tan triste no podría resistirse más a su cercanía y terminaría desbordando en él todo el amor que le tenía.
