---------------------------------------------------------------´capitulo cuarto---------------------------------------------------------------
Mariah estaba perpleja, observando los cinco ejemplares que descansaban sobre la mesa.
"Pociones a través de los tiempos"
"Los logros de Nicholas Flamel"
"Pociones: Una interesante asignatura"
"Guia aprobada por el Ministerio de Magia para estudiantes magos de pociones"
"Hiervas, Ornamentas, y mas ingredientes"
Maldita sea. Luego se fijo en lo que decia debajo de aquellos titulos, lo que escribio el profesor que se supone que era la informacion que debia encontrar. Mariah tuvo que acercarse mucho el papel para poder distinguir el mensaje; porque la letra era apretadísima.
"Busca lo siguiente:
-Como hacer la pocion de la muerte.
-Como hacer la pocion para reaparecer huesos.
-Como hacer la pocion para distinguir entre un liquido y otro.
-Como hacer la pocion que cura las mordeduras de dragon. Debes darme el nombre de cada pocion."
Maldita sea. ¿Como se supone que debe de buscar esa informacion? Cada libro debe tener muchas paginas -diablos, demasiadas- y... ¿Que pocion se encuentra en que libro?
"Mira el lado bueno" penso Mariah "Al menos esto es mejor que ver las asquerosas pociones del profesor Snape" Por un momento se pregunto si en verdad era mejor.
Empezo a hojear distraidamente "Pociones a través de los tiempos". Nada.
Empezo a hojear todos y cada uno de los libros. Obviamente, nada.
Así que mejor se puso a ver cuantas paginas tenia cada estupido libro. El primero, tenia 700. La segunda, 457. La tercera, 988. La cuarta, 430. Y la quinta de plano tenia 1007 páginas. Eso era el colmo.
Mariah no podia dejar de explicase en que libro debia encontrar cada informacion; en fin, se puso manos a la obra.Primer volúmen.
-Veamos -dijo Mariah en voz alta. Luego se acordo de que estaba en una biblioteca. Miro hacia el frente, pero no vio a una madame Pince con el ceño fruncido, sino una oscuridad que no era frecuente en las bibliotecas. "lo que pasa es que esta es la Seccion Prohibida, babas" se dijo a si misma Mariah. Un poco mas confiada, empezo a vociferar lo que estaba escrito en el primer libro- "En el principio de los tiempos, los magos empezaron a encontrar propiedades en las bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla" -decia un poco aburrida Mariah. Siguio diciendo "bla bla bla" hasta que reparo algo. Se regreso unas pocas líneas atras.- "bla bla bla bla bla bla bla bla bla ¡Pocion de la muerte! -dijo, emocionada. Se puso a anotar toda la informacion que encontro.Despues empezo a encontrar mas informacion en los diferentes volumenes, siempre variaba de libro.
Hasta que por fin acabo en el transcurso que le parecio una eternidad, de encontrar toda la maldita informacion que el profesor le habia pedido. Le dio una última leidita. Bien, todo estaba bien. Miro su reloj: las 3 p.m., lo que significaba que ya llevaba ahi buscando como zonza cerca de dos horas.
Se puso en marcha a la salida.
-¿Encontro lo que queria? -pregunto sin ganas Madame Pince. Iba caminando por el pasillo mientras ella se esforzaba por no imaginar el sermon que le aventaria Snape.
Se detuvo ante su despacho, dispuesta -no mucho. ¡nada!- a recibir la siguiente indicación.
Toco la puerta.
-Se tardo mucho, señorita Horner -dijo volviendola a llamar en tercera persona. Al parecer -exclusivamente a ella- nada mas la llamaba en tercera persona cuando estaba relajado.- ¿Se da cuenta de que hora es? son las tres con diez minutos. Se tardo. Mañana seguimos a las 2 p.m. Su castigo no ha acabado, pagara su ofensa.
Mariah ni siquiera respondio y salio disparada hacia la salida y corrio, antes de que el animal profesor la llamara de nuevo.
Corrio desesperadamente hacia las escaleras que la sacarian de las mazmorras.
Llego a la Sala Comun de Hufflepueff, al dormitorio de chicas, donde compartia cama con Catherinn y Lucinta Hooch, una chica pelirroja y pecosa, muy parecida a Ginny Weasley, pero menos atractiva.
Enseguida vio el rostro de Catherinn que denotaba curiosidad y ganas de que le platicara todo al instante. Catherinn iba a abrir la boca, pero Mariah le gano.
-Por supuesto que te contare los detalles.
-¿Detalles? -dijo Lucinta, un poco confundida.
-¿Y a ti quien te invoco? -solto Catherinn, sarcastica.Lucinta le pego en el hombro en broma.
-¡Auch! -se quejo Cath- ¡Bueno, ya cuenta, cuenta!
Como Lucinta insistia mucho, Cath le dijo que Mariah habia sido victima de un castigo de Snape. "Interesante" habia dicho Lucinta.
-Pues primero me gritoneo... -empezo Mariah- uhm, no se si decirles esto. Se que me odiaran, pero deje de cumplir el record de "dejar de verle la jeta a tu profesor de pociones". -termino Mariah, preparada para recibir los jitomatazos.
-NO¿porque? -se quejo Lucinta.
-Bueno, algun dia tenias que verle la jeta -dijo Mariah.
-La verdad es que si.
-Y que tal¿como fue la primera impresion?
-¿Como de que como¡Si esta refeo!- dijo de repente Lucinta, interrumpiendo a Mariah. Mariah se ruborizo muchisimo e hizo todo lo posible porque no se notara, porque fue todo lo contrario.
Pero trato de poner en su mente los peores momentos que el profesor Snape le habia hecho pasar, y su mente se lleno de un profundo odio pesimista.
-No le agas caso -dijo Cath dandole un codazo a Lucy, quitandole a Mariah su estado de ensimismamiento- ¿se te hizo feo¿horrible? jeje ¿guapo?
-¿Que? -dijo Mariah mas ruborizada que nunca- por supuesto que no. Se me hizo... normal. Ni "fu ni fa". Ademas, es una estupidez¿porque diablos preguntan eso¿No se dan cuenta de lo absurdo que suena?
Cambiaron de conversacion rapidamente.
Luego, Mariah les empezo a dar los detalles exactos de como fue que le pusieron un castigo asqueroso y como se lo quitaron poniendole un castigo mas leve... pero igual de terrorifico. Y que eso todavia era el principio.
-Te creo. -dijo Lucy- Harry... si, eh hablado con el -aseguro al ver las caras de sorpresa de sus amigas- Harry asegura escuchar al profesor Filch decir que antes los castigaban colgandolos de los pulgares y... dejadolos asi. Si, con cadenas.
Mariah, Cath y Lucy guardaron cinco minutos de silencio para saborear aquella mentira.
Despues cambiaron muy rapido de tema, a algo que a Mariah tanto le repugnaba y que preferia seguir hablando de lo crueles que eran los castigos -y que siguen siendo- a hablar de ese nuevo tema: El Baile de Navidad.
-Dios¿pueden creerlo? Un chico me invito a bailar con el -vocifero Cath- ¡no tengo idea de cual es su nombre! pero era tan apuesto... que su nombre no me intereso en lo absoluto. Por supuesto que dije que si enseguida.
Lucinta y Catherinn siguieron parloteando mientras Mariah guardaba silencio. Esta estaba sumida en sus pensamientos, a penas y escuchaba lo que decian los demas, solo asentia torpemente con la cabeza.
Hasta que Mariah se canso.
-¿Y tu, Lucinta¿que nos platicas? -dijo de golpe para que las dos dejaban de gritar como urracas viejas enfermas.
-Ahm...- Lucy si que se ruborizo- bueno, un chico me invito a salir... pero no les quiero decir quien, porque se burlarian. En especial tu, Mariah.
Esta se quedo perpleja. ¿Por que habria de burlarse?
-Andale, andale, andale, andale -gritaba desesperada Cath. -
-Si andale, dinos -dijo Mariah siguiendole la corriente a Cath- te prometo que no me burlo. Te lo prometo, una promosa, es una promesa.
-Bueno, esta bien...este... es...-balbuceó Lucy.
Pues claro. ¿Porque habria de burlarse ella? Mariah nunca se burlaba de la gente, no a menos que la situacion incluyese a...
-Colin Creavy -dijo Lucinta- El me invito a bailar con el... la verdad es que es buen chico.
Para alivio de Lucy, Mariah se quedo quieta. De hecho, se quedo como petrificada.
Mariah experimentaba una oleada de diferentes sentimientos mezclandose al mismo tiempo.
Primero, sorpresa. Por que Lucinta parecio leerle el pensamiento. Luego, incredulidad; obviamente porque no se lo creia. Despues algo de coraje que luego se convertiria en... bueno, en celos. Y despues de nuevo incredulidad al ver que sentia celos por algo que no...
Mariah se quedo callada. ¿celos, ella? Nah. Primero, Colin se aventaba dos partidos de quiditch contra Irlanda sin perder. Quizá estaba confundiendose, a lo mejor lo que sentia era... un poco de coraje leve porque Colin dejaba de sentir la misma admiracion por ella. Si, eso era. Esta conclusión hizo sentir a Mariah un poco mas tranquila y siguio felicitando a Lucinta.
-¿Y tu, Cath¿Algun pretendiente? -dijo Lucinta. Despues Cath la animo a que respondiera. Mariah se quedo reflexionando sobre decirles o no. Porque si les decía que rechazo a Colin, la apalearian y a lo mejor Lucy se enojaba con ella. Y valla que se iban a enojar, porque ahora mas que nunca, Mariah comprendia que jamas resibiria otra propuesta... trato de contener las lagrimas, y se desidio por que responderles. Aunque sabia que eran sus mejores amigas, sabia que no podia...
-Ahm... no. Todavia no he recibido una propuesta. -dijo fingiendo decepción (ciertamente, no le costo mucho).Sus amigas se quedaron mirandola, con aire de incredulidad.
-No te sientas mal, Horner, ya llegara... -dijo con sarcasmo Lucy, como tratando de consolarla. -si... -mintio Mariah.Lucinta y Catherinn trataron de cambiar de tema enseguida, para no afectar mucho los sentimientos de su amiga.
Cacarearon algo sobre que todos ahora mas que nunca estaban en contra de Harry Potter, y que -orgullosamente para Hufflepuff-, ahora todos amaban a Cedric.
Despues se fueron al Gran Comedor, en donde fue la misma cuestion. Pero Mariah no tenia hambre, tenia mucho en que pensar... realmente estaba sumida en sus pensamientos. Ahora mas que nunca.
Primero, por que definitivamente ningun chico la iba a invitar, y se consideraba un estupida al rechazar las nobles propuestas de Colin. Sin mencionar que ahora pensaba distinto acerca de si era mejor ir sola que mal acompañada...
Luego estaba ese maldito profesor Snape. Mañana continuaria ese absurdo (pero escalofriante) castigo. Aunque, muy, muy en el fondo, a Mariah el castigo no le importaba en lo absoluto. En realidad estaba preocupada y espantada --y muy avergonzada-- por una situacion mas fuerte que un estupido castigo.
Mariah estaba sintiendo algo que nunca mas habia sentido, algo que crecia en su pecho cada dia mas y mas.
Desde que vio a los ojos a ese maldito profesor, sentia algo muy extraño, algo que se podia resumir en cuatro simples letras... algo que definitivamente Mariah se negaba a aceptar.
Mas que nada por verguenza a si misma. Es como si... bueno, Mariah no sabia que era peor: estar enamorada de tu profesor o de Colin Crevey; era muy dificil adivinar eso. Aunque pensandolo bien, lo que habia sentido cuando Lucy le dijo que este le habia hecho una propuesta, eran celos. Demonios.
¿Enamorada de una persona de 10 años mayor que ella¿y de su profesor? Eso era realmente absurdo... quiza Mariah solo se estaba confundiendo. Si, eso era, una terrible confusión.
Asi que empezo a quitar de su mente a Snape... pero fue en vano; asi que trato de pensar solo las cosas negativas de el y decirle majaderias a lo idiota. "Si, estupido profesor zoquete que se la pasa haciendo brebajes de viejas brujas como imbecil, sin mencionar que su nariz es increiblemente torcida y su piel parece recien salida de una vaca...¡ y su cabello! todo sucio, grasiento y lleno de porqueria... pero claro, como es un perfecto idiota hijo de su manchontlada..." se iba repitiendo a si misma.
Empezo a sentirse mejor y a odiar como es tradicional al pobre profesor.
Sus amigas se le quedaron viendo en un cierto punto de la comida. Parecian tontas.
-¿QUE¿Acaso tengo algo atorado en la nariz¡bueno, al menos diganmelo y no se queden viendome asi! -dijo Mariah con sarcasmo.
-No es solo que... -empezo Lucinta, pero no se animaba a continuar. -Es que estas tan... ahm... Rara hoy, como si ...
. -Oh, no es solo que estoy disfrutando un poco de mis malos pensamientos... -dijo observando firmemente sus caras... luego no pudo evitar soltar una carcajada (que les dio mas miedo)- ¡¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAAAAAAA!!!!!!!!!!
-Oh, Hon-Hon, querida¿te sientes bien? -dijo Lucy sin fingir. Cath parecia divertida.
-Si, me siento bien, no te preocupes. -dijo Mariah con una sonrisa de oreja a oreja...Luego, las tres niñas se fueron a sus dormitorios, pero esta vez para hacer lo que el nombre del cuarto indicaba: dormir. Mariah soño con un misterioso adolescente, vestido con los uniformes de Slytherinn, con la piel palida y cetrina, y un hermoso cabello negro brillante que le llegaba a la altura de los hombros, parecia deprimido, leyendo un libro a solas. Mariah, entre sueños, se preguntaba quien seria...
-----------------------------------------------------------------------fin del cuarto capitulo----------------------------------------------------------------------------------
