---------------------------------------------------------------------------capitulo quinto---------------------------------------------------------------------------------------

Al día siguiente, Mariah no se sentía mucho mejor... había soñado con ese misterioso chico.

-Valla, era realmente apuesto -no pudo contenerse a decir en voz alta.

-¿Perdón? -le pregunto Cath. Mariah la había despertado con esa absurda frase. Tenia el cabello negro todo alborotado.

-No, nada.

El estaba ahi sentado detras de un arbol, muy deprimido. Leyendo un maldito libro. Lo que lo hacia mas atractivo -Maraih se sonrojo- y con un cabello negro callendole por los hombros.

A Mariah se le hacia extrañamente familiar... pero no sabia de quien.

Quiza ya lo habia soñado anteriormente, en fin, el chiste es que estaba ...

-AAAAAAAAAAAAH!!!!!!!!!!! -grito de repente Cath.

-Dios¿que ocurre? -dijeron Mariah y Lucy al mismo tiempo.

Cath se sonrojo, se mantuvo un segundo en silencio y luego solto con otro estrepitoso grito...

-¡Ya mero llega el Baile de Navidad!!!!!!!!! -solto, y a continuación empezo a saltar como una psicopata trastornada, y despues Lucy se le unio y empezaron a cantar.

-¿Porque no te unes, Mariah? -grito Lucy- bueno, honestamente: que pregunta tan estupida...¡JE JE!

Mariah se quedo en silencio, y estuvo a punto de derramar una lagrima, puesto que sabia que jamas tendria pareja...y estaba mas que nunca convencido de que estuvo mal rechazar a Colin... Valla, como se arrepentia de eso...

Mariah solto un sonoro suspiro, y sus dos amigas se dieron cuenta de ello.

-Oh, vamos Mariah¿por que la cara larga? -dijo Cath.

-¿En verdad quieres saberlo? -dijo casi sin pensar Mariah.

-Por supuesto, o si no para que diablos te lo preguntaria. -intervino Lucy.A Mariah la asalto una punzada entre coraje...y celos.

-Aja¿y que pasa si no me apetece decirtelo? -dijo Mariah, sin pensar de nuevo.

Catherinn se cubrio la boca con las manos y casi proferia un gritito, pero Lucy se mantuvo firme, tal vez no lo habia captado como ofensa, si no como sarcasmo. En parte, Mariah se alivio.

-Oh, vamos¿porque no habrias de querer decirmelo? bueno, soy casi tu mejor amiga. -dijo."Ja¿tu llamarias "mejor amiga" a alguien que te roba tu pareja de baile?" le habria gustado decirle a Lucinta. Y no lo dijo no porque le diera pena, sino porque mas bien esa frase resultaria una gran mentira... porque ella no le habia robado a Colin, mas bien ELLA lo habia rechazado.

-Lo siento, Lucy, no me siento muy bien hoy -dijo al fin, tratando de apartar de su mente los malos pensamientos.

-¿Porque¿que te ocurre? -dijo Lucy- puedes contárnoslo todo.

-No la presiones, Lucy, si ella no quiere... es mejor dejarla sola. -dijo Cath llevandose a Lucy fuera del cuarto.

A penas Lucy y Cath se fueron, Mariah se hecho a llorar. De repente se quedo un segundo callada, intentando contener una vez mas las lagrimas, por si la habian oido y regresaban. No podia ser que estuviera llorando, ella, Mariah Horner de escasos sentimientos; aunque esta idea la hizo llorar aun mas. Lloraba por todo: Por ese estupido baile, por sus estupidos celos, por el estupido profesor Snape... y, obviamente, por sus estupidos sentimientos.

-¿Que ganas llorando? -se regaño Mariah a si misma en voz alta.Se dio cuenta de que, en efecto, lloraba por una estupidez, de hecho ni sabia ya porque lloraba.

Se seco las lagrimas, y respiro hondo para dejar de hipar. Pero no podia, era sorprendentemente inevitable. Pero si ella no era asi. ¡Ella no era de las que lloraba por cualquier idiotez! y no es que ofendiera a las que eran de ese tipo, solo estaba siendo sincera.
Se vio en su "espejo portatil" que le habia regalado su mama cuando era pequeña. De repente recordo como habia pasado eso.

-Ten, hija, estoy muy orgullosa de ti¡ya tienes tres añotes! -le habia dicho su mama, con las manos atras- ¡SORPRESA! -habia gritado de repente, estirandole un misterioso espejo de color lila, del tamaño de un espejo normal de las señoras muggles.

-¿Que es? -habia dicho la pequeña Mariah.

-Es... ¡un espejo magico! -su mama habia tenido sus ojos muy abiertos al decir eso. Mariah se le habia quedo viendo cuidadosamente, y habia notado que no era de los espejos que habia en su casa, era... muy diferente, se sentia un poco mejor, ya hasta habia olvidado todas sus absurdas penas. Observo el espejo, como lo habia observado cuando tenia tres años.

En el cristal, en ves de verse su reflejo, se podia ver una especie de remolinos en tonos guindas y morados claritos, como con una superficie líquida.

-Pertenecio a la madrastra de Blancanieves. -habia dicho su madre en tono misterioso.

-¿Y porque lo tienes tu?.

-¿Acaso piensas que no tenemos buena descendencia¿Que no sabias que Ella se apellidaba Horner?

Mariah volvio a la realidad estrepitosamente.
Cuando era bebe no se habia dado cuenta... pero ella habia leido en todos los cuentos muggles que ese dichoso espejo era enorme... ¿entonces porque demonios el que tenia en la mano le podia caber en la palma? Tenia muchas preguntas en mente que hacerle a su mama ahora que la viera...

-Espejito, espejito: -empezo Mariah, dirigiendose a el. De el reflejo salio un rostro adorable.- ¿Me invitara algun chico ahora en el baile? -pregunto Mariah.

-Mi lady -dijo el espejo- eh de decirte que eres hermosa, sin embargo, ningun otro chico te invitara mas.

Maldita sea.
Ahora si que tenia ganas de llorar. Pero se contuvo, seria algo estupido. Lo unico malo de ese espejo es que solo podias preguntarle cosas que van a pasar, cosas que estan pasando, cosas que pasaron, pero jamas le podias pedir ayuda para una eleccion, si no, segurito Mariah iria ahorita al baile con Colin.

De repente se abrio la puerta, y entraron corriendo Lucinta y Catherinn. Estaban jadeando, y apenas entraron; serraron la puerta de golpe.

-Por Dios, casi nos ve. -dijo Lucy entre jadeos.

-¿Verlas quien? -dijo mariah, secandose las lagrimitas enseguida.

-¡El maldito señor Filch! -dijo Cath gritando. - ...y su estupida Señora Norris. -termino Lucy.

-¿Pues que hicieron? -dijo Mariah, olvidandose por completo de los sentimientos que apenas un segundo la gobernaban. Es increible lo que le chisme puede hacer.

-Nada -dijeron sus amigas al unisono.

Mariah las vio con una mirada que denotaba "si claro, ya parece que me voy a tragar eso".

-Bueno -dijo Cath- pues intentamos entrar en... tu sabes, en su despacho, porque hemos oido platicar a Ginny Weasley con Luna Lovegood que el tiene todo tipo de artefactos geniales recolectados desde el dia en que el empezo a trabajar, lo cual probablemente tenga un siglo minimo, y pues... -sus dos amigas parecian sonrojadas.

-¡Ya entendi! -exclamo Mariah.Siempre y cuando tuviera amigas leales, el mundo no estaria completamente perdido.

--------------------------------------------------------------fin del quinto capitulo-----------------------------------------------------------------------------