Capitulo II: Peleas y enfrentamientos
Entraron tomados de la mano.
Al instante todas las miradas fueron dirigidas a ellos que se abrieron paso entre las cuatro mesas y ocuparon sus lugares sin dejar de sonreír.
Ron no dijo nada, al igual que Ginny que tenía la vista fija en su plato, hasta que la curiosidad y el enojo, la forzaron a mirar a la pareja que reía de cosas que sólo ellos entendían.
-Así que... ¿Están de novios?... ¿desde cuando?... ¿Así me pagas tantos años de amistad Harry?...¿ cuántas veces te puse el hombro para que lloraras en él? ¿Cuántas veces te demostré lo que sentía y así me pagas? ¡Revolcándote con mi "mejor" amigo?- Ron que momentáneamente había dejado de observar el plato, se refería a ellos de un modo que nada se parecía al suyo. Su voz era distante, cruel y a los gritos, por lo que todo el Comedor, guardó silenció para escuchar que sucedía.
-Mira Ron, me parece que no te estás tomando las cosas con seriedad y sobre todo Weasley, ten respeto por ella- Harry había quedado tan sorprendido como Hermione ante el abrupto ataque de celos de su pelirrojo amigo, pero cuando logró sobreponerse del momento, la ira lo inundó y no pudo más que defender a su novia ante tal acusación…parecía más una escena en que Hermione le hubiese engañado a Ron y que se hubiese puesto de novia con él, a que, Ron nunca le hubiese dado importancia a su amiga y ahora esté reclamando un lugar que no era suyo.
-espera Harry, déjame hablar a mí, si discuten todo se arruinará- Hermione intentó calmar los ánimos caldeados de acusaciones.
-todo se arruinará, ¿no? ¿Qué más se puede arruinar de lo que ya está, doña perfecta?-esta vez fue Ginny la que habló, o mejor dicho, vociferó.
-Ginevra por favor no te metas-dijo Harry apretando los dientes. Lo único que le faltaba es que le hiciera una escena de celos totalmente infundada o peor...que se volviera una mujer despechada.
-¿ya le contaste todo lo que hicimos, Harry? ¿Cómo me tocaste? ¿Cómo me hiciste el amor? ¿Le contaste de las rosas que me regalaste?- Hermione bajó su cabeza e intentó pasar por alto los deseos de salir corriendo de ahí y también de asesinar a Ginny. Retiró suavemente su mano de la de Harry y escondió las rosas debajo de la mesa.
Se sentía humillada pública y gratuitamente. Harry al darse cuenta de lo que acababa de hacer, volvió a buscar su mano y la apretó con fuerza, en señal de que él estaba con ella y que sobre todo la seguía eligiendo a ella.
-o no tal vez...-continuo Ginny-ya te haya dicho que no quiere hacerte sufrir y probablemente te deje una vez que te haya usado… ¿Por que no respondes, Granger?
Hermione apretó la mano de Harry y entrelazó sus dedos con los de él. Una vez que reunió suficientes fuerza, habló:
-Mira Ginny a mi no me importa lo que haya o no haya hecho Harry contigo, es más, a Harry tampoco le importa y...- Ginny la interrumpió.
-no hables por él, ratón de biblioteca- escupió la pelirroja con desdén- ¿no es cierto Harry que si te importa?- inquirió con una demencial dulzura.
-es verdad lo que esta diciendo Hermione, Ginny, lo que pasó entre nosotros fue un error, pero que me sirvió para darme cuenta, en verdad de quién estaba realmente enamorado. Admite que yo no fui más que una cara famosa para ti Ginevra, sólo me querías porque era conocido gracias a Voldemort que mató a mis padres y no pudo conmigo…
-Madura ya Ronald-dijo Hermione secamente al ver como el sexto varón Weasley daba un respingo al oír el nombre del mago.
-y es mas creo que me acerqué a ti para alejarme de Hermione, para intentar convencerme de que yo no era para ella, pero no pude, sólo me serviste de pasatiempo y sé consiente de una cosa mas, tu también me usaste-terminó Harry fríamente. Luego, se dio vuelta para observar a la castaña que lo miraba atónita, le guiñó un ojo y le dio un pequeño beso en la comisura de sus labios.
Ginny notablemente ofendida y con los ojos cegados por lágrimas de vergüenza y rabia se sentó de nuevo y clavó su vista en el plato.
Ron, por su parte no sacaba su vista de Hermione.
-¿y a ti qué te pasa que la miras así?-inquirió Harry al ver como miraba a su novia.
-¿a ti qué te importa? En cuanto a ti- Hermione levantó la vista de su rosa- ¿qué te ocurre?- la castaña lo miró como si estuviera loco.
-¿QUÉ, QUÉ ME PASA?-vociferó -me insultas, desprecias a mi novio, me dices que me diste apoyo cuando yo lo necesité. No seas mentiroso Ronald Weasley, jamás te acercaste a mi, siempre me dejaste de lado ¿y tienes el descaro de decir que demostraste algo mas que odio por mi? Siempre fuiste frío conmigo, jamás te interesaste por mi o por mis asuntos, es más, que yo recuerde cada vez que tuviste oportunidad te reíste de ellos y hablaste de mi como si yo fuera una extraña o peor tu enemiga, hiriéndome a cada paso, dejando un montón de baches en tu amistad, que siempre los ocupó Harry, y por sobre todo eso ¿me culpas de ponerme de novia con la persona que amo y pones como excusa que te gusto?¿adónde quedó tu seriedad, Ronald, es sencillamente una hipocresía lo que estas haciendo. Me da pena que estés de novio con una persona como Luna a la que no mereces en absoluto- Hermione estaba roja, hecha una furia. Su respiración era agitada y no podía controlar la ira que hacia temblar involuntariamente todo su cuerpo.
Harry la miraba sorprendido, nunca había visto a Hermione explotar de esa forma pero por otra parte le gustaba de la manera que se ponía cuando se enojaba. Ahora, tenia una excusa para quedarse con ella… tendría que calmarla- Amor tranquilízate, no vale la pena- dijo con ternura, acomodando un bucle castaño que caía sobre su rostro.
-¿Qué pasa aquí que están todos a los gritos? ¿Puede ser que haya escuchado decir mi nombre?-Hermione, Harry y Ron se dieron vuelta espantados al comprender que, seguramente medio Hogwarts debió haber escuchado su "civilizada" conversación, y que los gritos habían llamado la atención de la novia de Ron, Luna Lovegood- Hermione ¿qué pasa que dijiste mi nombre?¿por qué dijiste que no me merecía?- inquirió Luna, clavando sus grandes ojos azules en los marrones de la castaña.
-Que te lo explique Ronald-le contestó secamente Hermione, esquivando la mirada de Ron- vámonos Harry, no me hace bien estar aquí-dijo a la vez que se ponía de pie y le tendía una mano al ojiverde, quien añadió-si Luna, realmente tienen que hablar.
Abrazando a la Gryffindor, salió con paso decidido del comedor, tratando de no prestar atención a todas las miradas que se incrustaban en ellos.
Una vez afuera, y bien lejos de donde cualquiera pudiera escucharlos, cortó distancias y tomándola de la cintura le preguntó bajito:
-¿Quieres que vayamos a un sitio tranquilo donde podamos hablar y calmarnos?-Hermione sólo asintió moviendo la cabeza, con los ojos bañados en lágrimas- Por favor...no llores- expresó con congoja al ver que unas lágrimas recorrían sus mejillas-no quiero verte así o asesinaré a alguien por ello- amenazó con un dejo de ironía.
Pero aún en esa frase a modo de broma para causarle una sonrisa a su novia, había puesto una parte de verdad. No podía ver a Hermione llorar. Él tenia que verla contenta, de lo contrario le nacían asesinas ganas de acabar con alguien. Por eso desde que eran pequeños, había tomado por costumbre abrazarla y mecerla contra su pecho hasta que los espasmos del llanto pasaban y ella se tranquilizaba.
Exactamente 2 años atrás, la abrazó fuerte, cuando al internarse en el bosque, Grawp, "el pequeño hermano de Hagrid", había querido agarrarla, y él había puesto su cuerpo como barrera, lanzándola al suelo, protegiéndola entre sus brazos hasta que ella dejó de temblar y tuvo que, aunque reticente, soltarla.
Así que ahora, como era de esperar la mecía pasivamente, para los costados, para adelante y para atrás, lento y suave, como si la estuviera arrullando con una canción de cuna que llevaba el tiempo en silencio.
Al notar que ella, sólo se dejaba llevar, y respiraba calmada, la separó apenas y mirándola fijamente le preguntó- ¿mejor?
-Sipi- el ojiverde sonrió ante la infantil respuesta
-vamos, necesito estar en silencio- levantó una ceja ante el gesto de puchero que Harry puso y añadió con dulzura- estar en silencio también significa estar contigo, amor.
-así está mejor- expresó Harry, con alegría mal disimulada, guiándola hasta la sala multipropósito. Mientras la consolaba, había estado pensando un lugar y qué mejor, que esa sala, de la que nadie conocía su ubicación exacta.
-¿dónde vamos?- preguntó Hermione, abriendo los ojos, ya que los había cerrado, confiando plenamente en él, y se desorientó al no sentir el viento pegándole en la cara al doblar la esquina que llevaba a la sala Común.
-A la Sala Multipropósito, se me ocurrió que…- no pudo continuar porque ella había puesto un dedo sobre su boca, en señal de silencio.
-Donde me lleves está bien, amor, sólo que me parece que deberíamos llevar la capa, por si a Filch se le ocurre vigilar este sector.
-Siempre tan eficiente y lógica- opinó el chico con una sonrisa que reflejaba el orgullo de pareja que lo poseía justo en ese instante- Acompáñame, buscamos la capa y el mapa, y vamos, ¿quieres?- la besó fugazmente en los labios y doblaron la esquina que los conducía la Casa de Gryffindor.
OoO
-¿Ron puedes contestarme?- preguntó Luna, con un dejo de preocupación en su voz- ¿por qué no me miras a los ojos, Ron?-hizo silencio y al hacerlo, comprendió todo. Ron seguía amando a Hermione y ella no estaría ahí como la cornuda de la situación.
Podría ser muy ingenua en muchas oportunidades y muy franca en otras, pero no iba a ser tomada por estúpida por nadie. Tomó aire y al hablar lo hizo de una manera desenvuelta, tratando de no darle importancia al hecho, aunque eso la consumiera por dentro como un fuego, al que se lo esta reavivando a cada instante- la sigues amando, ¿verdad? Jamás pudiste olvidarla y como veo, solo fui un juguete para ti, al que usaste para olvidarla pero que no te sirvió ¿no es así?-empezaba a perder la paciencia y eso hacia que lentamente perdiera su autocontrol-contesta Ronald, por favor, por lo menos ten la decencia de decir que si - se levantó y caminó deprisa.
Sus ojos se bañaron en lágrimas, se sentía usada, desde que empezaron su romance el verano, se había sentido completa.
Habían pasado muchas cosas entre ellos, él le había dicho que la amaba ¿por qué el cielo tenia que ser tan injusto con ella? , ¡Diablos Ron! ¡Qué profundo te metiste en mi corazón!-pensó con furia.
Cuando el pelirrojo, reparó en todo lo que había dicho Luna, intentó alcanzarla pero ya era muy tarde, había metido la pata hasta el fondo. Aminoró la velocidad y caminó lento en dirección a los jardines.
No entendía nada, él tenía en claro que amaba a su novia, pero ¿por qué lo enojó tanto el ver que Hermione estaba con Harry? ¿Por qué? ¿Acaso la seguía queriendo?
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-Dame un segundo-dijo Harry mientras subía los escalones de dos en dos. Entró a la habitación y dio vueltas su baúl de arriba a abajo hasta que halló lo que buscaba; su capa y su mapa.
Cuando bajó, vio que Hermione lo esperaba con su cabeza entre los brazos apoyándose en el gastado respaldar del sillón. Lo decía todo con su pose, la pelea con su amigo la había dejado por los suelos, con tristeza, pena, melancolía. Dolida.
Verla sí, tan desprotegida, tan herida, tan sin ser su Hermione habitual y a la vez tan ella, cuando algo le afectaba, lo llenaba de pena y a la vez rabia. ¿por que Ronald tenía que arruinarles el momento?.
-¿vamos?-preguntó en un susurro, cerca del oído de la castaña, que ahogó un grito.
-¡ay! Harry ¿cómo me vas a hacer eso? ¡Casi me matas de un susto!-exclamó enojada y poniéndose una mano en su pecho tratando de recobrar el ritmo normal de la respiración- ¡y sácate la capa para que pueda ver donde rayos estas!
Harry reía con ganas y obedeció por medio a que Hermione se enojara más por su culpa, por lo que bajó la capa hasta la altura de sus hombros, y lentamente su pelo azabache, sus anteojos redondos que dejaban ver sus intensos ojos verdes y su boca aparecieron ante los ojos de la Gryffindor.
Sin previo aviso la leona, apoyando sus rodillas en el sillón, se puso a la altura de los labios del ojiverde y tímidamente lo beso.
Emocionado por lo que había hecho ella, la tomó por el brazo e hizo que rodeara el sillón para luego cubrirla con su capa y rodear su pequeña cintura con ambas manos.
La acercó despacio mientras miraba fijamente sus labios y esbozaba una sonrisa pícara.
Un leve escalofrío recorrió su espina dorsal al sentir los pechos de ella rozar su cuerpo, un rubor hizo presas sus mejillas y dejo escapar un sonido de placer al experimentar tal sensación.
Ella, por su parte, pasó sus brazos por la nuca de él provocando otro escalofrío en el ojiverde, que esta vez sí pudo sentir. Sonrió con ternura y revolviendo su pelo rebelde, rozó con la punta de su nariz, la de Harry.
Se miraron uno al otro unos segundos, hasta que el chico no aguantó la presión de tener los labios de ella tan cerca y no besarlos y sucumbió ante el deseo.
Agradecimientos a; luckycharm2812, ¡que me encantó su review!
Tengo muchos capis hechos pero tengo que leerlos y modificarlos algunas veces porque no se entiende lo que quise poner, ¡puesto que fue el primer fic largo que comencé a escribir! Así que disculpen mis tardanzas, pero me toma muchísimo tiempo que no tengo (gracias a la escuela) pero que bueno, ¡con suerte para el fin de semana tendrán varios chaps!
Monse evans: gracias por leerlo, niña!, es para ti entonces, si te gusta la pareja a ti va dedicado!!.
No se enojen si por ahí no publico…pero es que no tengo tiempo!! Pronto me lo haré y comenzaré a subir más por semanas o uno por semana tal vez ;)
¡Besitos y gracias por leer!
p/d: Denle al "go" para que Harry (o x) las tranquilice así! XP
