Capítulo 7: Descubrimientos:
Hermione daba vueltas y vueltas en su habitación pensando que podía hacer.
Quería salir a conocer pero no quería hacerlo con Malfoy. Dio una patada en el suelo de indignación, culpa de que él estuviese llorando ella tendría que quedarse allí…no sería de esa forma, abrió de golpe la puerta y se lo encontró parado frente a ella, con la mano levantada a modo de estar por tocar a la puerta y sin el uniforme de Hogwarts puesto. Traía una camiseta negra muy ajustada y unos jeans que hacían resaltar todos sus músculos.
Hermione quedó con la boca entreabierta unos segundos mirándolo con curiosidad- ¡Gárgolas galopantes!- pensó al observar los bien marcados abdominales del rubio…pero ¿qué le estaba pasando? subió su vista hasta la escéptica mirada grisácea. Abrió una vez otra vez la boca tratando de articular palabra pero nada salía de su boca- mierda! No arrancaba.
-¿Te gusta lo que ves Granger?- Draco le sonreía sensualmente mientras se acercaba como un depredador a su presa.
-Quítate Malfoy y no seas crío, yo no te estaba mirando simplemente me llamó la atención que te hubieras sacado el uniforme…- la castaña se había descubierto sola mirándolo despreocupadamente, pero por qué él era un Malfoy y nada bueno sale de esa familia…¿o si?
-Si claro- contestó el Slytherin con sarcasmo- si tú no lo estabas haciendo entonces yo soy un gusarapo.
-Necesito tomar aire así que hasta luego- intentó avanzar pero ágilmente Malfoy había tomado su brazo y la detenía firmemente. Lentamente pero temblando de pies a cabeza la Gryffindor se dio vuelta para enfrentarlo.
Mirándolo fijamente para no demostrar el pánico que sentía por dentro, se adentro en la iris de hielo que destellaba de una manera muy especial…pero ¿por qué? parecía estar dudando de algo y a la vez estar muy seguro.
Despacio casi imperceptiblemente un sentimiento desconocido para él se internó en su alma en el momento en que él la tomó del brazo, sin saberlo el magno Draco Malfoy estaba sucumbiendo a las pasiones del amor.
-No intentes descifrarme- espetó
-¿Por qué no me sueltas? Quédate tranquilo que perfectamente sé que no me puedo mover si tú no estás conmigo, así que ponte en marcha, necesito salir de aquí o me volveré loca- replicó Hermione recuperando su razón y tratando de aplastar en lo más profundo se mente ese desliz que había tenido con la serpiente.
-¿Y por qué habría yo de querer salir a caminar?- preguntó arrastrando las palabras mientras la acercaba más a su cuerpo- cuando puedo quedarme contigo aquí mismo, yo no soy tonto, Granger y aunque sé bien que estás loca de remate por ser amiga del pobretón y novia de San Potter, también reconozco cuando alguien cae ante mis cualidades…- esbozó una sonrisa sexy y se acercó más a Hermione que respiraba un tanto agitada por la proximidad de él.
-Si eres tonto- bramó separándose de un solo movimiento- mi corazón es de Harry y yo por lo menos tengo amigos no perritos falderos que me siguen por miedo, como son tus guardaespaldas Crabbe y Goyle.
Se alejó a grandes zancadas y tomó el pomo de la puerta con furia.
-¿Vienes o no?- casi gritó con un pie en el vestíbulo observando qué hacía Malfoy.
Él sólo bufó y la siguió con la cabeza erguida y esa presencia de insolencia y autosuficiencia que solía adoptar cuando las cosas no salían del modo que él quería.
OoOoOoOoO
En Hogwarts, Harry caminaba a toda prisa por uno de los pasillos…un grito ahogado, acompañado de un fuerte golpe hizo que detuviera su marcha y se acercara sigilosamente al lugar. Aferrando su varita con fuerza, empujó apenas la puerta y se asomó por ella.
El resquicio solo dejaba ver a alguien…pero lo que oyó; lo dejó boquiabierto…
¿no me entiendes o no me quieres entender?- una gélida voz femenina salía de la habitación.- no pienso hacerlo, no de ese modo…creo que ella tendría que verlo de alguna forma…o tal vez, mi hermano podría molestar de nuevo…
ya te dije que no…tu tienes que hacerlo caer…él no puede enamorarse y ella…no tiene que volver…el traidor dará información que no queremos que se sepa…
El ojiverde quedó estático…era evidente que alguien se refería él y a su Herms, pero también a Ron…esa era la voz de Ginny…conocía ese tono…pero ¿quién era el otro sujeto?
OoOoOoOoO
Hermione bajaba las escaleras a toda velocidad con Draco pisándole los talones. Se sentía ahogada, asfixiada, debía tomar aire o su corazón dejaría de latir.
No se detuvo a pedir permiso para pasar así que, empujando a todos los alumnos que estaban en el hall que daba al jardín, salió a toda prisa y comenzó a correr.
Necesitaba correr, para olvidar lo que había pasado con el rubio minutos atrás, para sepultar las emociones que había despertado el simple roce de los cuerpos, para aplastar tal vez una duda que le sacaba el aire a cada instante, que la mortificaba…algo en ella estaba cambiando…ya no podía tratar a Malfoy de la manera fría con la que antes se dirigía a él…simplemente lo veía diferente…pero lo peor de todo es que ahora lo sentía diferente…
Draco corría tras a ella y cuando vio que por fin dejó de hacerlo y se paró frente a un árbol, le grito furioso:
¿Qué rayos te pasa? Esta bien que tenga que estar contigo pero…tampoco es para que tenga que perseguirte por todo el maldito lugar…Granger ¿me estas escuchando?- tenía que insultarla, debía humillarla como siempre lo hacía…pero nada de lo que se le ocurría para decirle podía traspasar su garganta…le dolía pensar insultos para decirle…no podía pero ¿por qué?. ¿Por qué se había comportado con ella de ese modo en su habitación un rato antes?¿Por qué ahora temblaba cada vez que los ojos castaños de la Gryffindor se posaban en los grises de él?¿Qué es lo que estaba pasando? Todavía vacilando dio unos pasos para poder acercarse pero cuando vio la cara de Hermione bañada en lágrimas y su semblante totalmente triste algo que hasta ahora parecía estar dormido en él se despertó. Inconscientemente sabía lo que era pero no quería ponerle nombre, no debía, estaba mal, él un sangre limpia no podía enamorarse…¿o si?
¡Aléjate!¡No te acerques!- cayó de rodillas y se tapó la cara con ambas manos. Traición, esa era la palabra con la que podía definirse para ella lo que había sentido entre los brazos de él…¿cómo había podido caer en esa confusión? ella amaba a Harry, no había lugar para otro…
¿no eres una Gryffindor?¿acaso no eres valiente?¿por qué no te levantas y das la cara?- mordazmente, el rubio escupió las palabras que intentaron hacer daño…pero que sólo sonaron como consuelo que para ella fueron como un bálsamo…era lo que necesitaba escuchar…
tienes razón…y es la única vez que escucharás eso salir de mi boca…soy una Gryffindor y por lo tanto te pido que te alejes y hagamos esto como debemos hacerlo…tu allá y yo aquí
no pensaba hacerlo de otra manera- respondió él. Algo dentro suyo se rompió, se sintió como un globo al ser desinflado…la remota ilusión de acercarse a ella se había esfumado con las palabras que salieron de su boca.
Un rayo partió el silencio incómodo que se había producido entre los dos…
El rubio se dio vuelta bruscamente y echo a andar, pero no en dirección al castillo, sino al bosque más próximo.
Miles de preguntas se agolpaban en su mente…una sensación de vacío se apoderó de su corazón… sus ojos le picaron, lágrimas peleaban por salir y el recuerdo de su madre a su lado en las noches de truenos y rayos que partían el cielo y que ahora se repetían en el cielo negro sobre su cabeza lo hacía sentir desprotegido, con un montón de preguntas sin responder, herido para siempre, con un hueco en su alma, si es que tenía…
Si bien jamás le dio un abrazo creía haber tapado ese hoyo con el "cariño" de centenares de chicas que habían sido suyas…pero ahora todo el mundo que creyó construir a base de inexpresividad y frialdad se había desmoronado y caía ante sus pies…sus emociones saltaban a flor de piel y cuando el cielo se abrió y dejó pasó a la lluvia, una catarata de lágrimas se le escapó y por fin lloró a su madre.
Lloró sus silencios, sus miradas, sus palabras frías, sus magulladuras luego de las golpizas que su padre le daba, sus moretones por desobedecer, sus temores…
Un sollozo quebró el ruido de lluvia cayendo, al recordar como si fuera una película cual su mente proyectaba, cuando su padre, Lucius, la tiraba escaleras abajo después de haber tenido una discusión y no sólo eso sino que antes los gritos desgarradores que Draco daba para parar a su padre, este le lanzaba una maldición y la dejaba tendida el suelo, mirándolo fijamente.
Desde ese instante no se permitió llorar pero ahora no podía contenerse, su cuerpo temblaba con espasmos que lo sacudían de pies a cabeza y sentía que si dejaba de llorar, moriría de angustia, de rabia, de dolor, de amargura…
Hermione que lo había estado mirando mientras se desplomaba y comenzaba a llorar, estaba sin habla.
Nunca hubiera pensado que vería el día en el que Draco se quebrantaría de esa manera y menos hubiera pensado que correría hasta él, totalmente empapada para abrazarlo y arrullarlo como lo estaba haciendo ahora.
Lo sintió rígido por un instante, escuchó que su llanto paró y que su pecho contuvo el aire.
Expectante lo apretó más y apoyó su mentón en la cabeza de él. 1,2 ,3 ,4 ,5…contó los segundos hasta que sintió las manos temblorosas de él tomando su cintura con fuerza, rompiendo a llorar de nuevo y ahora lo comprendió todo…
El cosquilleo que sintió en la habitación volvía a repetirse al sentir como él, dejaba caer todo su peso sobre ella y se aferraba a su cuerpo como náufrago a una balsa.
Miró al cielo, sonriendo feliz, parecía como si el rayo que en ese momento los iluminó, iluminara a la vez sus pensamientos…cariño era lo que había sentido y la reacción inmediata fue el llanto y la desesperación.
Había tenido miedo al no saber reconocer ese sentimiento, miedo a la traición, a causarle dolor a su novio pero ahora todo se esclarecía y como si el cielo fuera una placa que cambiaba según las sensaciones de ellos dos, la tormenta amainó.
Sus pensamientos se calmaron, sin querer y sin pensarlo estaba empezando a querer a Malfoy, como a un amigo, no se podía confundir con pena ni con lástima, era cariño genuino que se había despertado en ella cuando lo vio tan frágil en el carruaje.
El rubio se calmó de a poco como lo hacía el cielo allí arriba.
Levantó su cabeza del pecho de la Gryffindor y la observó por unos instantes, reconoció en sus ojos ternura y por primera vez, sintió como una oleada de paz sacudía su alma. Como si alguien por fin lo quería como era él y no por ser hijo de.
Esbozó una sonrisa rota y se separó de ella medio aturdido.
ahora me dirás que me tienes lástima¿verdad?- aunque no estaba seguro del por qué de su reacción, sabía que si no lo hacía se abalanzaría a ella para volver a observarla y volver a sentir esa paz.
No, no lo haré
¿Por qué me abrazaste?, yo no necesitó de nadie, Granger- con su voz fría trataba de no gritarle que la necesitaba más que a nada en este mundo.
Sólo te abracé porque sentí de hacerlo, sólo es eso y no espero que lo entiendas- sin decir una palabra más, le dirigió una mirada cargada de reproche y se dirigió a Genizah.
Sé que es poco pero voy a actualizar más seguido.
Me olvidé que ya tengo varios capis hechos :P
Besos! y gracias a todas las que han dejado un review y seguido esta historia, sin ustedes este fic no tendría vida!
Pau
