Akane miró la caja atentamente sabiendo perfectamente lo que era pero no estaba preparada para verlo, no lo creía y no lo comprendía.

-Sí, efectivamente Akane -abriendo la caja lentamente - Tú sabes que yo no soy una persona muy romántica o detallista. Pero sé que quiero estar contigo. Tú sabes que esto inicio sin que nuestros padres nos lo consultarán. Tal vez al principio te me hacías antipática, egoísta, muy torpe y muy masculina -diciendo esto sin notar que Akane había cambiado su expresión de ternura a una de ira con una venta saliéndosele de la cien -pero… -Akane con el puño levantado de la mano vacía - pero yo te amo a pesar de todo.

A Akane estas últimas palabras la habían desarmado y se fijo por primera vez en el interior de la caja, se encontró un hermoso anillo, un solitario en oro blanco con un diamante pequeño pero muy brillante. Akane se percató que este detalle le habría alcanzado a Ranma para ir ida y vuelta a Jusenkyo en avión y haber pagado un guía… Él seguramente lo había pensando primero pero el se estaba sacrificando, el habría preferido ahorrar la mísera mesada que le daba el tío Genma para comprarle a ella este signo de amor.

- Pero Ranma… - Ella vio que el estaba apunto de reclamarle y hacerse el ofendido si ella seguía con sus necedades- Sí, ¡sí acepto tonto! ¡Yo también te amo!

Ranma había sonreído como nunca en su vida. Se arrodillo ante Akane, tomo el anillo y se lo puso en el anular izquierdo. Él se levanto y estaba tan sólo a unos centímetros de los labios de ella, podía escuchar sus latidos y podía ver aún los ojos humedecidos de su prometida. Él quería besarla, no se podía resistir. Los labios se estaban rozando cuando…

-¡No lo puedo creer! que emoción ¡Por fin se decidieron! - decía Soun Tendo con lagrimas en los ojos mientras Genma grababa, Nabiki aplaudía, Kasumi juntaba sus manos con excitación y el maestro Happosai miraba la escena con resignación

Ranma veía toda la situación con cara de asombro, se estaba poniendo furioso no podría creer que todos estos seres habían arruinado su momento de más intimidad, cuando por fin había declarado su amor a Akane. Akane miraba todo eso asombrada y con cara roja de vergüenza no podía creer que su familia les hiciera esto.

-¡Cómo es posible que no me dejen ni un momento a solaaaas! y tú Papaaa -Ranma tomo a su padre del cuello y con el puño lo mando a volar lejos de ahí hasta que se convirtió en una estrella y después se puso a perseguir al maestro Happosai. Sentía que habían violado su intimidad.

-No te enojes Ranma querido, no sabes los feliz que nos haces -Decía Kasumi con su infinita sonrisa mientras se acercaba a él tocándole la espalda.

-Oh, no se ve de tan mala calidad- Decía Nabiki inspeccionado el anillo mientras Soun también lo miraba mientras seguía llorado a mares.

-Tú madre estaría orgullosa de ti hijita. Tenemos que preparar la boda en seguida.

-Pero papá…

Era un viernes precioso, parecía que ya no había rastros de futuras lluvias. La brisa del día se sentía muy agradable. Ranma se había dispuesto a esperar a Kuno en la terraza de la escuela. Había llegado un poco antes de la hora marcada para hacer sus ultimas reflexiones. A su lado se encontraban su maleta, una cubeta de agua fría y un vestido de encaje morado (recomendación de Nabiki diciendo que el morado le iba mejor a las pelirrojas)

-Bueno es hora de hacer esto, ha llegado el momento. Muy pronto dejaré de ser mujer y esto tan sólo sera un mal sueño.

No pasaron ni 5 minutos cuando Kuno con 3 docenas de rosas rojas hizo su aparición. Kuno volteo a ver fijamente a la pelirroja que se veía espectacular en un vestido entallado con un generoso escote que se alcanzaba a ver ligeramente por el encaje.

-Cabellos de fuego… Ranma tú te ves… Hermosa.

Kuno realmente estaba impactado, nunca la había visto así tan femenina y con el cabello suelto. Era sin duda una visión.

-Querido Kunooo ¿podemos marcharnos ya?

Ranma y Kuno habían hablado casi nada durante el viaje en la lujosa limosina que este último les había preparado. Ella llevaba una copa de champaña en su mano derecha mientras su mirada yacía perdida en la ventanilla. Kuno sin embargo estaba extasiado mirándola lujuriosamente mientras acercaba su mano poco a poco hacia la mano que la pelirroja había dejado en el asiento del coche

-Yo sé que mi cabello de fuegos se esta haciendo la difícil pero en el fondo sé que tiene tantos deseos como yo de que la bese fervientemente y quedarnos solos -diciendo esto para si- Unos centímetros más y tomaré su mano - a Kuno le palpitaba el corazón muy fuerte y estaba empezando a sudar de una manera descontrolada -debo calmarme, soy un Don Juan yo sé que puedo. Tú puedes Kuno, tú puedes Kuno, tú puedes Kuno tú puedes… Un poco más… Ya casi…

Hubo un fuerte zarandeo en el coche que hizo que Ranma se pusiera en guardia y tirara la copa.

-Que esta pasando aquí - dijo la pelirroja con expresión de disgusto y viendo a Kuno botado del otro lado de la limosina con expresión de frustración y exasperación.

-Lo siento señor. -decía Sasuke con cara de angustia mientras abría la ventana y la cortina que separaba los asientos del conductor y del pasajero para dar una mayor sensación de privacidad - Es que ya llegamos y resulta que Robinson (el chofer) freno un poco brusco, señor.

-¡Sasuke como interrumpiste mi momento romántico con la pelirrojaaa! lo vas a pagar- Kuno había desenfundado su sable de madera.

-Oye tonto no era nada romántico. Quiero saber inmediatamente donde estamos porque no han pasado ni 40 minutos así que no creo que estemos en Kyoto -Decía Ranma perdiendo la postura mientras mantenía las piernas abiertas ofreciendo un espectáculo a Kuno de sus muslos internos mientras este salivaba.

-Pues hemos llegado al aeropuerto. El señor Kuno quiso hacerle una sorpresa y hacerle de este viaje una experiencia aún más agradable. Viajaremos en su jet privado.

- ¡En serio! -decía la pelirroja emocionada mientras cerraba las piernas de golpe con casi Kuno entre ellas y volteaba bruscamente la cabeza del chico como si fuera cubo rubik.

-En serio preciosa- decía esto Kuno mientras se acomodaba su cabeza y regresaba un poco a su postura de samurai.

Ranma nunca había estado en un jet y menos en uno tan lujoso. Se subió y lo primero que vio fue a la tripulación elegantemente uniformada de negro esperándolos con charolas de bocadillos y champaña y todo el jet decorado con rosas rojas.

-Si Nabiki lo viera - pensaba Ranma con cierta satisfacción - Se moriría de envidia.

-Mademoiselle que le gustaría tomar como aperitivo -decía una sobrecargos alta y atractiva.

-Lo que oíste, lo que tu quieras mi vida- decía Kuno mientras tomaba a la pelirroja un poco más abajo de la cintura mientras esta subía su mano.

-Oye, oye Kuno… - El reproche de Ranma se vio cortado cuando otras 3 sobrecargos le acercaron las bandejas llena de delicias inimaginables. -Bueno podría acostumbrarme a esto jajaja - decía esto cantarinamente - mientras le daba un codazo a Kuno que se había sobrepasado tocando su derriere.

Kuno estaba en el pi so con el rostro sumido por el golpe pero con unos ojos de satisfacción.

-¡Esto es el paraíso!