Título: Todo depende del cristal con que se mire
Autora: chibineko chan (Miembro de la Orden Sirusiana)
Disclamer: Todos los personajes de este fanfic pertenecientes a Rurouni Kenshin son propiedad exclusiva de su autor Nobuhiro Watsuki. Este fic está hecho sin motivo de lucro, es solo con motivo de entretenimiento de parte de su linda autora felina
Capítulo II: Un estallido, un arrepentimiento... ¿una solución?
Como siempre que el Kenshingumi aterrizaba en el Aoiya, este se lleno de vida y ruido hasta más no poder; de sonrisas, de gritos, de bromas, correteos y sobrenombres... todo lo cual era observado por un taciturno Aoshi que rumiaba cosas inentendibles desde su rincón en la habitación... ese rincón que se había extendido a ser 'el rincón' en todas y cada una de la habitaciones del Aoiya.
El pobre Okashira estaba sufriendo mucho y en silencio, no solo estaba sufriendo de nuevo de las molestas jaquecas que amenazaban con convertirse en señoras migrañas debido a que además de no poder soportar tanto ruido no había podido hacer uso de sus anteojos en toda la semana (tiempo durante el cual había sido casi obligado a estar en la misma habitación que los invitados y el resto del Aoiya); sino porque tratar de dilucidar sus sentimientos en medio de tanto alboroto era imposible, y si a eso le aumentamos que el objeto de los afectos y tortura personal del ninja estaba frente a sus narices casi a todas horas del día, pues tenemos a un pobre hombre al borde de un ataque de nervios.
El como Aoshi Shinomori no había terminado lanzándose al río desde el puente más cercano o a cualquier barranco o acantilado era todo un misterio universal; y mientras Aoshi seguía ensimismado en sus miserias, al otro lado de la habitación, justo pasando por encima de Sanosuke y Yahiko donde el primero evitaba a toda costa que el segundo recuperase una golosina que acababa de quitarle; de Okon, Omatsu y Kaoru quienes parecían muy ensimismadas hablando sobre las últimas modas en yukatas salidas ese año; y sobre Megumi y Misao donde la primera nuevamente le daba a la segunda toda una sarta de consejos para verse mucho más desarrollada (conversación que lograba sacarle verdaderos ticks nerviosos a Aoshi cada que pillaba a aquel par hablando, cosa que para desgracia de sus nervios estaba sucediendo muy a menudo); se encontraba un preocupado Kenshin que miraba al Okashira de manera puramente interrogante, y es que al ser el más callado y tranquilo del grupo había logrado darse cuenta de que la actitud del jefe Oni no solo era diferente a la que generalmente tenía, sino que estaba por completo fuera de contexto. Kenshin frunció el entrecejo, Aoshi se comportaba muy raro y la verdad se notaba que tenía algún problema grave; situación por la cual Kenshin se sentiría más que feliz de ayudar a mejorar... pero estamos hablando de Aoshi Shinomori, ese hombre NUNCA hablaba más de lo necesario y a veces incluso lo hacia menos de lo que se necesitaba. Solo quedaba esperar y estar preparado a extender una mano amiga en caso de ser necesario.
Poco después al llegar la noche, y con ella la oportunidad de Aoshi de refugiarse en su habitación; el ninja prácticamente voló hacia su único refugio durante esos horribles días y cerrá la puerta hundiéndose en su miseria, dejando de lado cualquier careta de autosuficiencia que cubriese sus expresiones por lo común. Caminó pesadamente hacia su futón y se dejó caer cansado, permitiéndose el relajarse un tanto mientras fijaba en la oscuridad su mirada en el techo. Ya no podía más, era simplemente de inhumanos el tratar de soportar una situación como aquella.
Volteó sobre su sitio tomando una semi posición fetal y suspiró quedo, en esos momentos lo único que deseaba era descansar pero no podría hacerlo a menos que resolviese una solución para todo ese problema; y a su parecer solo había una solución... la más obvia.
Aoshi cerró sus ojos cansado, sin fuerzas siquiera para cambiar sus ropas o abrigarse dentro del futón, había tomado una decisión.
A la mañana siguiente un decidido Aoshi salió de su habitación ya vestido con ropas limpias y el cabello semi seco luego de un rápido baño. Cruzó el corredor hasta el patio donde encontró al resto de los habitantes tanto usuales como invitados del Aoiya ya reunidos y... siguió de largo con rumbo a la puerta de salida.
Una exclamación ahogada salió de los labios de Misao, quien miró a los demás Oni en busca de ayuda, y de pronto Kuro y Shiro estaban tras su líder, llamando su atención.
- "Aoshi-sama... ¡Aoshi-sama!."- Kuro llamó tratando de sonar lo más tranquilo posible.
Aoshi por su parte paró su andar, más no dijo ni una sola palabra ni volteó a ver hacia los demás... y si alguien hubiese estado en frente suyo hubiese notado una inusual venita asomándose por su frente y sus ojos afilándose peligrosamente.
- "Aoshi-sama, verá... ejem, nuestros amigos de Tokyo y nosotros pensábamos ir a la plaza a comprar algunas cosas..."- Kuro guardó silencio unos segundos tratando de pensar en la mejor manera de continuar... pero no pudo.
- "¿Y eso en que sentido me afecta a mi?. No recuerdo tener que dar permiso a alguna persona en esta casa para que vaya a la plaza."
¡Ouch, eso había sido directo y cortante, demasiado incluso para alguien como Aoshi Shinomori, y Kuro no supo como continuar... entonces Shiro en un repentino acto de valentía tomó la palabra.
- "Por supuesto que no Aoshi-sama, pero pensamos que usted podría venir con nosotros, usted sabe... como amigos..."- bien, si Shiro iba a decir algo más simplemente se vio imposibilitado de hacerlo cuando Aoshi volteó sobre su sitio clavando una muy molesta mirada sobre el Oni, que tembló de pies a cabeza ante ello.
- "Ya estoy cansado ¡Harto!. ¡Dejen de molestarme!."- bien, aquella repentina explosión definitivamente consiguió su objetivo... dejar a todo el mundo sin palabras- "No sé a quien demonios se le ocurrió la grandiosa idea de mantenerme relegado a estar con ustedes estos días pero ya basta ¡Quiero ir a mi templo SOLO y disfrutar de MI tranquilidad, así que si su intención es volver a recluirme entre ustedes pueden ir olvidándolo porque yo ME LARGO."
Decir que las quijadas llegaban al piso era decir poco, nadie podía creer que A) Aoshi Shinomori hubiese hablado más de cinco palabras seguidas, B) hubiese salido por completo de contexto al perder los estribos de esa manera; y mientras Aoshi salía por la puerta del frente y todos salían poco a poco de la impresión, Misao trataba como fuese de aguantar las lágrimas que amenazaban salir de sus ojos... su plan no solo no había resultado, sino que al parecer ahora Aoshi-sama la odiaba; y por fin al sentir el abrazo amigo de Megumi a sus espaldas no lo pudo soportar y echó a llorar.
Mientras, unos 30 minutos después, ya acomodado en su habitual lugar en el templo, Aoshi trataba por todos los medios de concentrarse sin lograrlo en realidad, su arranque emocional de pronto le estaba cobrando cuentas y se las cobraba caro mientras su corazón se encogía al recordar el rostro de Misao cuando se le ocurrió mencionar sobre 'La persona que había ideado todo aquello'; puesto que si bien entre el ofuscamiento y los 'gritos' no se había fijado del todo bien de lo que pasaba a su alrededor, sí notó por el lenguaje corporal de la joven que había metido la pata y hasta el fondo.
- "Soy un imbécil."- suspiró tirándose al suelo de espaldas al tiempo que suspiraba... era un idiota y con todas las letras bien puestas.
Con un gesto despreocupado tomó el estuche con los anteojos que yacía a un lado y sacándolos de éste se los puso. Las nubes en el cielo estaban mejor delineadas, todo a su alrededor era más claro, pero él seguía sintiéndose igual de idiota... si es que no se sentía aún peor, como toda una basura humana... ¡¿Como pudo perder el control así, su plan habría sido otro, salir en silencio a pesar de las protestas del resto y evitar cualquier problema; ningún roce ni malentendido estaba en sus planes. ¡¿Como demonios todo se había torcido tanto! y ahora ¿como lo resolvía todo?... se sentía miserable, MUY miserable.
Los minutos pasaron y poco a poco Aoshi, cansado como estaba por todo lo sucedido en los últimos días y en especial por lo acontecido ese día, no pudo evitarlo y se quedó dormido... grande fue el susto que se llevó cuando al abrir los ojos aún protegidos por los dos cristales acoplados a la montura de sus anteojos se encontró una pacífica mirada encima suyo mientras una mano lo sacudía suavemente.
- "Buenas tardes Shinomori-san, espero que no le incomode pero le traje el almuerzo y no tendrá buen sabor si se enfría."
Oh, el mundo acababa de desmoronársele a Aoshi ¡Himura acababa de descubrir su condición!. Se sentía... indefenso.
Aoshi esperó la burla, esperó la mirada cargada de risa que estaba seguro le seria dirigida, pero esta nunca llegó; todo lo contrario Kenshin se centró en acomodar lo necesario para que Aoshi pudiese tomar sus alimentos de manera cómoda.
El Oniwabanshu tamborileó los dedos, dudó un poco y finalmente se quitó los lentes, los acomodó en su estuche y algo tímido se acercó a donde Kenshin había acomodado todo... la verdad era que de pronto tanto silencio se le hacía muy pero muy incómodo, y eso que él mismo era una persona que prefería el silencio sobre casi todas las cosas.
Alzó la mirada un par de veces y volvió a bajarla de manera rápida entre bocado y bocado. Poco después de la última bajada de vista, Kenshin sonrió para si mismo mientras pensaba que en muchos aspectos Aoshi Shinomori era un hombre bastante tímido. Sería mejor hacer algo para terminar el momento incómodo.
- "¿Son para ver de lejos o de cerca?."- la pregunta fue hecha suavemente, pero tan de improviso que fue de milagro que Aoshi no terminase saltando en su sitio y tirándolo todo. Miró a Kenshin de manera aturdida apenas atreviéndose a tragar lo que tenía en la boca. Kenshin volvió a sonreír indulgente.
- "Me refiero a sus anteojos... lo siento, solo fue curiosidad."
Aoshi tomó aire y negó, carraspeó algo incómodo y pronto contestó en un tono inusualmente bajo para él.
- "Son para ver de lejos."- y se metió otro bocado antes de tener que volver a contestar nada más muy rápido. Sin embargo Kenshin decidió insistir en su charla.
- "¿Y los tiene hace mucho tiempo?. Porque no recuerdo habérselos visto antes."- Kenshin ahora se veía más atento a las palabras del pelinegro.
- "Bueno... eh.. no, no hace mucho; solo unas cuantas semanas."- ahora Aoshi jugaba un poco con su comida, y cuando se daba cuenta de ello tomaba un bocado para luego seguir jugando un tanto nervioso. Kenshin se acomodó mejor, dispuesto a seguir con la charla.
- "Pues semanas suena ya a algún tiempo... ¿me equivoco al pensar que desea que esta información se quede como algo privado?."
Aoshi miró largamente a Kenshin y luego tras un largo suspiro y un nuevo bocado asintió suavemente en afirmación a aquella pregunta.
- "En ese caso Shinomori-san, no diré ni una palabra no se preocupe. Pero... me queda una duda; su comportamiento de esta mañana ¿tiene que ver con este asunto?."
Aoshi se mantuvo en silencio un par de minutos y luego asintiendo de nuevo de manera suave exclamó.
. "Ya no soportaba los dolores de cabeza... con tanto ruido se hacían peores, y además..."- Aoshi guardó silencio de nuevo, Kenshin se preguntó si era conveniente instarlo a hablar, al final decidió que si lo era.
- "¿Además?."
Las mejillas de Aoshi se colorearon suavemente, lo cual sorprendió mcuho a Kenshin, y tras un suspiro de completa derrota Aoshi prosiguió con lo que iba a decir, y es que necesitaba desahogarse.
- "Además Misao estaba allí... todo el tiempo frente a mi, riendo y bromeando y yo... yo..."
Kenshin abrió ligeramente la boca y un tanto más los ojos al entender, y luego cerró la boca de golpe... ¡WOW! ¡Que noticia!. A Misao se le había cumplido su sueño dorado, y Aoshi estaba en un dilema existencial por ello... lo dicho, el hombre era tímido.
- "Ya veo."- Kenshin dijo de manera conciliadora y luego instó a Aoshi a terminar sus alimentos mientras su mente ejecutaba mil y un planes para ayudar a su desvalido amigo en los caminos del amor... no que él fuese un experto, todo lo contrario; pero como es sabido siempre se es mejor ayudando y aconsejando que siguiendo los consejos, y Kenshin sin duda era MUY bueno dando consejos calmos y que no llevasen a ninguna locura
Pasó casi una hora antes de que Kenshin se encaminara de nuevo al Aoiya pensando concienzudamente en lo que iba a decir cuando al atravesar la puerta le cayese la lluvia de preguntas que era obvio le iba a caer. Lo pensó durante mucho tiempo y muy seriamente, y cuando llegó a su destino creyó tener una ligeramente buena solución y buenas respuestas para todo lo que tenía en frente y para los próximos días.
Como lo pensó Kenshin, efectivamente ni bien puso un pie en el Aoiya, una ola humana le cayó encima deseosa de saber absolutamente todo lo que Aoshi había dicho durante el laaaargo tiempo que Kenshin estuvo con él... lo cual suponían todos que en realidad no fueron muchas palabras, pero cualquier palabra era buena, en especial viniendo de Aoshi.
Durante varios minutos, el tratar de entender lo que pregunta cada quien es más que difícil, todo un imposible; cada quien demanda una respuesta inmediata sin importar si otro pregunta lo mismo o no, y todo continua en esa tónica hasta que una sola palabra de parte de una llorosa e histérica Misao calla a todo el mundo.
- "¡SILENCIO!."- grita como si la vida se le fuese en aquella orden y luego tratando de tranquilizarse y secándose las amargas lágrimas que empañan sus ojos mira a Kenshin y pregunta muy quedito- "Él... él... ¿me odia?."
Kenshin sonrió indulgente y con un simple movimiento de cabeza aligeró el corazón de la joven.
- "No, por supuesto que no Misao-dono; Shinomori-san no podría odiarla... a ninguno de aquellos que conforman su familia. Es solo que no se ha sentido muy bien en estos días."- ante esas palabras Misao aguantó la respiración tremendamente preocupada, y Kenshin se apresuró a tranquilizarla de nuevo- "Tampoco es nada grave, tranquila. Es solo que al parecer, por lo que pude conversar con él, en estas últimas semanas ha estado padeciendo de dolores de cabeza seguramente por cansancio, por lo cual comenzó a alejarse un poco para descansar y relajarse... pero con nuestra llegada y el tener que estar aquí día tras día... pues... sus dolores de cabeza no le dieron tregua. Por eso perdió la paciencia en la mañana, se despertó con una terrible migraña, ahora él lo lamenta mucho, se arrepiente de haber perdido así la paciencia con todos."- terminó Kenshin su explicación y vio exactamente todo lo que esperó ver en los rostros de quienes tenía delante suyo, una mezcla de alivio y cierta culpabilidad por lo sucedido.
- "Ya veo... Aoshi-sama no dijo nada, siempre hace eso. Sufre él solo y no nos deja ayudarle, y yo solo empeoré todo. Pero ahora que lo sé prometo no volver a tratar de obligarlo a estar con nosotros."- terminó de decir una triste Misao.
Kenshin sonrió tranquilamente de esa forma tan característica mientras se felicitaba a si mismo por tan buenos resultados de la primera parte de su plan. No había dicho ninguna mentira, y no había comprometido la confianza que Shinomori-san depositó en él; ahora era tiempo de soltar la segunda parte de su discurso.
- "Bueno... a mi se me ocurrió otra solución menos drástica Misao-dono, pero si usted cree que dejarlo por completo solo es mejor..."- comenzó a decir Kenshin como quien no quiere la cosa, y para su satisfacción Kaoru le dio un tremendo codazo (xD masoquista!) y con una mirada le ordenó que no siguiese hablando.
- "No, no Kenshin... es mejor escuchar todas la opciones... ¿no estas de acuerdo?... que tal si nos das tu idea."
Kenshin hizo como si lo pensara, la verdad era que a pesar de no hacerlo muy a menudo (por no decirlo nunca) él era completamente capaz de manipular a Kaoru de ser necesario para que ella hiciese lo que él quisiera pero haciéndole pensar que era ella quien tomaba la decisión... pero como dije antes, eso no lo hacía nunca por el simple hecho que manipular a la mujer que era dueña de su corazón era algo que no consideraba correcto en ningún sentido.
- "Bien... yo estaba pensando que en vez de estar aquí todos encerrados y tensos, o en vez de salir a un ruidoso mercado; lo que necesita Shinomori-san es un lugar tranquilo ideal para relajarse, y no estoy hablando precisamente de su templo..."- Kenshin se detuvo como para reordenar sus ideas y un animado y expectante grupo lo animó a seguir, así que Kenshin siguió- "Estaba pensando quizás que podríamos ir a las fuentes termales del siguiente pueblo... he escuchado que son muy relajantes y tienen las propiedades de reducir tensiones y los males causados por esta, incluyendo las fuertes migrañas. Tal vez un par de días allí..."- terminó de decir Kenshin sin exigir nada.
Decir que el brillo en los ojitos del resto fue general era decir poco.
- "¡Kenshin! ¡Es la mejor idea que has tenido nunca!."- Kaoru emocionada se abrazó a Kenshin, ocasionando que el pelirrojo samurai se tornara por completo del color de su cabello... aquello había sido sin duda un premio no esperado, y sin embargo siempre deseado, y con estos pensamientos se desconectó por completo de la realidad... y es que no todos los días la mujer que amas te abraza de esa manera... por lo menos no si aún no le has confesado tus sentimientos de manera abierta.
- "¡Entonces todo decidido!. Lo mejor será prepararnos para salir cuanto antes."- adujo la chica zorro tomando una pose muy profesional como doctora preocupada- "No es bueno para nadie tener migrañas por demasiado tiempo, y si podemos ayudar a Shinomori con este pequeño viaje que así sea... pero tendremos que hacerlo sin abrumarlo mucho."
Todos asintieron por completo de acuerdo, esta vez iban a hacer las cosas bien y Aoshi no tendría más razones para enojarse. Claro que cierto pelirrojo ahora desconectado de la realidad tenía más bien hacerla de cupido durante esa misma travesía.
Fin del segundo capítulo
Notas de la autora:
Hi everybody! How are all you? . I'm fine... well, so so; but I'll survive xD. Jejeje, yap, mucho ingles por ahora . smiuf, espero que este segundo cap les haya gustado y pues agradezco MUCHISIMO a todos por sus maravillosos reviews . , en especial a Blue Azul Acero (mi primer review y también el ultimo del primer cap y el más desesperado) P, la verdad y según mis estándares de actualización no me demoré tanto xD, pero trataré igual de actualizar más seguido.
Ya saben, cualquier cosa un review y me dicen tooooodo lo que quieran decirme.
Un beshito felino para todos . y los quero MUCHO
chibineko chan
(Miembro de la Orden Sirusiana)
(Alumna de Hufflepuff en Media Noche en la Torre de Astronomía)
Campaña de NO AL PLAGIODigamos NO al plagio, este mensaje va dirigido al público, para que el trabajo de cada uno como autor sea tratado con el respeto que se merece. Recuerden que cada obra es como el bebé de cada uno de los que creamos dichas obras; y como tales amaremos y protegeremos esas obras dándole lo mejor de nosotros para que el resto del mundo pueda disfrutar con el resultado final. Por eso, si sabes de algún caso de plagio, denúncialo al autor del respectivo trabajo, ten por seguro que dicho autor te lo agradecerá. Gracias
