Título: Todo depende del cristal con que se mire
Autora: chibineko chan (Miembro de la Orden Sirusiana)
Disclamer: Todos los personajes de este fanfic pertenecientes a Rurouni Kenshin son propiedad exclusiva de su autor Nobuhiro Watsuki. Este fic está hecho sin motivo de lucro, es solo con motivo de entretenimiento de parte de su linda autora felina
Capítulo III: Sucesos en las fuentes termales, días 1 y 2Una semana había pasado desde que Kenshin decidiese hacer su buena acción del año al ayudar a Aoshi a estar en buenos términos con Misao y como consecuencia de las maquinaciones puestas en su pelirroja cabecita ahora todo el grupo (incluyendo a Aoshi que iba más que nada en calidad de paquete) arribaba a unas agradables fuentes termales que se encontraban a solo un día de viaje en tren desde Kyoto; para ser más específicos estaban justo a la entrada de dichas fuentes termales, listos para ingresar y registrarse para pasar los próximos cinco días llenos de relax, baños calientes y paz con la vida y la naturaleza.
- "¡Ah!, este lugar es precioso."- soltó una sonriente Misao en medio de un saltito de emoción al ver todo el lugar.
- "Si vamos a registrarnos rápido tendremos más tiempo para disfrutar de todo el lugar."- señaló Megumi de manera juiciosa para pronto ponerse en camino.
Un suspiro se escuchó desde atrás donde Sanosuke estaba cargando no solo sus pertenencias que apenas y cabían en un bolso de viaje, sino también las varias maletas que Megumi llevaba consigo en sus viajes, incluso los más cortos. El como Sanosuke terminaba siempre cargándolo todo a pesar de que al final siempre dijese que esa sería la ultima vez que le hacía de chico de las maletas y todo el escándalo era algo que los demás trataban ya de no preguntarse mucho porque luego el castaño preguntaba con mala cara el porque de tanta risa; era simplemente algo que no iba a cambiar protestase cuanto protestase Sano.
La casa de hospedaje que estaba junto a los baños terminales se notaba bastante agradable a medida que iban avanzando por los pasillos, y la mujer que los atendió iba en todo a aquel ambiente agradable, en resumen era el lugar perfecto. Al final las chicas terminaron repartidas en dos grandes habitaciones contiguas muy cómodas, mientras que un poco más al fondo del pasillo los hombres se situaron en una sola habitación de regular tamaño aunque de todas maneras quedaron algo apretados. El último en entrar ya un buen rato luego de que los demás comenzaran a acomodarse fue el pobre Sanosuke, quien había tenido que llevar el equipaje de 'aquella mujer zorro aprovechada' hasta la habitación donde la doctora se iba a alojar. No hace falta señalar que llegó cansado como el que más y que tan solo arrojando a una esquina su pequeño bolso de viaje se tiró al suelo más que dispuesto a dormir un buen rato.
- "No me despierten hasta la tarde cuando sea hora de comer."- había dicho con voz somnolienta para pronto comenzar a roncar quedito, la verdad era que tenía motivos para estar cansado.
Los demás lo miraron y continuaron con sus propias cosas; Shiro y Kuro comentaban muy animados lo relajante que el lugar parecía y de paso reían de las tonterías que decía Okina acerca de ver bellas chicas denudas a Yahiko, quien no entendía ni la mitad de lo que le decían aún cuando la otra mitad hacía que su rostro se pusiese más rojo que un tomate maduro.
Por último Aoshi se encontraba lo más alejado posible de todos, en un rincón acomodando su ropa y accesorios para disfrutar también del baño termal, aquello que en parte parecía lo normal puesto que Aoshi siempre buscaba estar alejado de todos debido a que usualmente no gustaba mucho del escándalo y más aún luego del estallido que tuvo unos días atrás; pero la verdad era que estaba nervioso como pocas veces, nervioso porque en los últimos días había tenido varias conversaciones con el rurouni (Si! en realidad Aoshi había mantenido verdaderas 'conversaciones', osea había hablado ¡Y mucho!) y en esas conversaciones Himura le había tratado de infundir ánimos para sincerarse con la pequeña Oni... pero como siempre era más fácil decirlo que hacerlo, y fuese como fuese Aoshi no encontraba el camino para hacer nada, ni hablarle a Misao de sus sentimientos por ella teniendo en cuenta que ni siquiera podía decirle algo tan 'simple' como que usaba gafas (si, las conversaciones incluyeron una larga plática acerca del porque no era vergonzoso usar gafas). En resumen, el siempre templado Aoshi era por dentro una gelatina andante y aunque el único que lo supiese fuese Kenshin Himura, todo aquello lo hacia sentir profundamente incómodo.
- "Todo va a salir bien, Aoshi-san."- escuchó el Okashira decir al pelirrojo desde atrás suyo, y todo lo que atinó a hacer fue suspirar; después de todo lo único que le quedaba era esperar a que sucediese lo que tenía que suceder.
El Okashira tan solo permaneció en silencio.
Ya estaba muy próximo el anochecer para cuando el grupo, luego de un merecido descanso y una abundante comida decidió disfrutar de una vez por todas aquellos baños termales que los habían llevado a aquel lugar en primera instancia. Por suerte para todos habían baños termales separados tanto para damas como para caballeros, así que cada grupo se dirigió hacia su destino, encontrándose así al final y como en muchas ocasiones ambos grupos separados por una pared de bambú y madera, por lo que comunicarse entre unos y otros era fácil.
- "Aaaaah... esto es el cielo."- Kaoru dijo ni bien terminó de hundirse en las humeantes aguas.
- "No sabía que dejasen entrar brujas feas al cielo."- se escuchó una vocecita socarrona desde el otro lado.
- "¡Yahiko!." se quejó la kendoka a punto de ir a moler a palos al muchachito al otro lado, más sus amigas la detuvieron.
- "Relájate Kaoru, no le hagas caso a un mocoso que no sabe aún lo que es bueno."- Megumi exclamó con claras intenciones de molestar al menor y lo logró sin duda alguna.
- "¡Oye Mujer Zorro! ¡¿A quien le llamas mocoso?!."
Bien, el efecto debió de ser muy bueno porque del lado de los chicos se escucharon varias risas, definitivamente todo normal... excepto por aquella extraña sensación entre las chicas de que algo no estaba bien, una especie de molestia que no las dejaba. Pero aún así ese primer día fue bueno, y todos se fueron a descansar satisfechos con lo acontecido, deseando sin duda alguna que ya fuese el día siguiente.
Fue a la mañana del segundo día cuando todos terminaban sus desayunos y planeaban un paseo por los alrededores que Kenshin decidió meter aún más su cuchara a instar a Aoshi a hablar de una vez y por todas con Misao, aunque fuese sobre el incidente sucedido una semana atrás y el cual aún el Okashira no aclaraba pero para nada con la chica comadreja.
- "No... no estoy muy seguro de saber que decir Himura-san."- soltó el menor en un susurro finalmente mientras el grupo salía alegremente a dar aquel ansiado paseo por los alrededores.
Aún así Kenshin siguió insistiendo una y otra vez entre susurros y significativas miradas desde el puesto rezagado al final del grupo que ambos habían ganado, hasta que finalmente una tenue promesa de intento de conversación para antes de finalizar el día salió de los labios del joven Okashira, con lo cual Kenshin se sintió satisfecho.
Mientras tanto, en el grupo de adelante formado por Megumi, Kaoru, Okon, Omatsu y Misao una conversación un tanto similar se desarrollaba.
- "No se chicas, no quiero presionar a Aoshi-sama, mucho menos luego de lo que pasó la semana pasada. La verdad... prefiero tenerlo alejado y en buenos términos que tratar de hablarle y solo conseguir molestarlo más."- Misao expresó cabizbaja al tiempo que Okon le pasaba un brazo amigo por los hombros.
- "Nada de eso, tu eres una mujer y debes de ser valiente por ello."- replicó Megumi sin dudarlo un segundo- "Vamos, tu vas a hablar con ese cubo de hielo ambulante y nosotras te apoyaremos al cien por cien. ¡No puedes seguir para siempre en esta situación Misao! es... es... desesperante."- expresó casi angustiada la doctora, todas las demás asintieron suspirando- "Misao, sin importar desde que punto de vista se mire este asunto, es simplemente absurdo; es en serio cuando digo que algo hay que hacer al respecto."
Misao bajó la cabeza bastante apenada, ella sabía que su valor aún no la llevaba a realizar tales hazañas, no después del estallido por parte de Aoshi. Otro suspiro.
- "Chicas... ¿No tienen la extraña sensación de que algo esta como sobre nosotras, como mirándonos?."- preguntó entonces Omatsu con un escalofrío recorriéndola por completo al tiempo que el resto del grupo asentía y es que dentro de todo el bienestar que aquel bonito paraje traía, esa fea sensación no se iba pero por nada del mundo.
Más tarde, ese mismo día justo después del almuerzo la dueña del lugar ingresó a la sala de juegos con el rostro preocupado, por lo que el grupo (en especial las chicas) no pudieron dejarla ir sin saber que era lo que la tenía en ese estado.
- "Es que... no sé como explicarlo pero, al parecer..."- la dueña se frotó las manos nerviosa y respiró hondo- "Al parecer hay alguna especie de fantasma que esta rondando la casa de reposo."- terminó de decir mordiéndose nerviosa un labio.
- "¿Que quiere decir con que hay un fantasma?."- preguntó un de pronto alarmado Yahiko, aunque por supuesto tratase de aparentar todo lo contrario.
Bueno, la dueña explicó que otras dos huéspedes habían tenido un encuentro con el supuesto espíritu que las había asustado casi de muerte y hasta el desmayo, y que al despertar ambas se dieron cuenta de que estaban en...
- "En... en... ¡¿ROPA INTERIOR?!."- por poco y se atraganta del susto la pobre Misao al tiempo que el resto de las chicas comenzaba a sentirse igual de asustadas e incómodas.
La dueña asintió.
- "Así es, les robó sus kimonos, pero les dejó carteras, zapatillas, joyería, adornos ¡Todo!. Eso no puede ser obra de un ladrón común y mucho menos porque nadie vio al ladrón entrar o salir con los kimonos, es casi imposible ¡TIENE que ser un fantasma!."- volvió a gemir desconsolada la dueña del lugar- "Oh!, estoy tan preocupada y asustada; no se que hacer ¡Esto es muy malo para el negocio!."- se lamentó de nuevo la mujer mientras era consolada por las chicas al tiempo que los hombres se lanzaban miradas entre ellos... Eso les sonaba a muchas cosas antes que a un fantasma; a un fantasma muy pervertido por cierto de ser el caso verdadero.
Y sin decirse palabra alguna, todos los varones decidieron echarle durante los tres días y medio que faltaban más que un ojo encima a las chicas.
Así que más tarde ese día, mientras todos los chicos se cambiaban para entrar a las fuentes termales decidieron ponerse de acuerdo entre ellos.
- "Creo que seria bueno hacer turnos de vigilancia en las puertas de las muchachas un par de horas cada uno para no cansarnos y que así ellas no sospechen nada."- exclamó Shiro muy serio, los demás asintieron igual de serios.
- "Todo esto es demasiado."- dijo entonces Okina con un gesto de indignación en su rostro- "Ni yo mismo me rebajaría a tanto como a dejar a una mujer indefensa en paños menores en medio de un lugar por el que pasa cualquiera."
Todos volvieron a asentir igual de serios, definitivamente ese 'fantasma' había cruzado el límite.
Está de más decir que esa noche nadie pudo dormir muy bien, ni las féminas que estaban un tanto asustadas, ni los varones que estaban un tanto preocupados por sus compañeras... ni tampoco cierto samurai pelirrojo que con pena pensaba que su segundo día de oportunidades para ayudar a dar el empujoncito a cierto Okashira se había desperdiciado, y desgraciadamente solo le quedaban tres días más.
Fin del tercer capítulo
Notas de la autora:
Si, ya se lo que van a decirme -- tarde muuuuuuucho en actualizar y el capítulo es cortisimo, y la verdad es que así es, así que no los culpo si están molestos conmigo u-u sowwy, pero la verdad por más que intentaba encontrar un huequito para escribir apenas y era poco tiempo, ahora mismo robo tiempo al tiempo (una vez leí por allí en un fic que una autora deseaba que vendiesen botellitas de a media hora de tiempo extra al día, u-u en este momento me compraría un par de cientos por lo menos)
En fin, he aquí un nuevo cap y espero que les haya gustado . si alguna persona como que recordó los caps del Kenshingumi vacacionando en una casa de fuentes termales por allí, pues que puedo decir aparte de que los chicos tienen derecho de volver a relajarse de vez en vez D aunque ahora el grupo es más grande, y ya el siguiente cap lo estoy comenzando, espero les guste también cuando lo publique con suerte dentro de poco tiempo.
Un beshito para todos y pues se me cuidan mucho, feliz año nuevo2007 a todos y que todos sus sueños y metas se cumplan en este año que se viene.
Con miaulove
chibineko chan
(Miembro de la Orden Sirusiana)
(Alumna de Hufflepuff en Media Noche en la Torre de Astronomía)
