sapphire97: Ehhhhh aun falta mucho para decir que quedan juntos, ni siquiera voy por la mitad de los capítulos apenas va una tercera parte... así que no te resignes... ;). Él es manipulador, hasta la sobreprotección que le pone a ella es parte de sus planes, si la pierde a ella, pierde la guerra... No te preocupes, se termina enterando ;)... De hecho si se entera. Se dice que desapareció porque solo Kreacher sabía como murió Reg, nadie más, pero ella se entera de que murió antes de entrar a Hogwarts de nuevo, solo diré eso XD. Hahhahahahahhahaha ya actualizo, esta será la ultima, como dije antes actualizaré dos veces al día, aunque con lo corto que este tal vez suba otro más :3


El resto de la noche, Sev se quedó en mi habitación, aunque al salir el sol, me hizo recordar que tenía que encontrar como sacarlo de la casa sin que mi hermano, o Remus que seguro había vuelto para dormir, se enteren. Y si no fuera por los hechizos que Dumbledore le puso a casa para que nadie apareciera o desapareciera dentro de esta, la solución hubiera sido sencilla.

— Arriba, debo sacarte de aquí— le dije a Sev despertándolo.

— No tengo nada que hacer Hydra, puedo quedarme…— soltó aun medio soñoliento, dándome algo de gracia, quien viera al imponente maestro de pociones intentando que no lo despierten ahora, no podría creerlo.

— Dentro de poco mi hermano me mandara a buscar para el desayuno, tienes que irte…— le dije zarandeándolo para despertarlo, antes de él tomar mis manos y arrojarme encima de él para luego besarme.

— Así es como debes despertarme— dijo refiriéndose seguro al beso—. Y por si lo dudabas, no me molesta que el molesto de tu hermano nos encuentre, podría tolerarlo—soltó sonriéndome mientras acariciaba mi rostro.

— Tú sí, él no— le dije antes de darle un corto besos en los labios y salir bajarme de su regazo—. No te tolera nada, lo cual no tiene sentido ya que era él junto con James quien te molestaban en el colegio…— comenté como si nada yendo al closet a buscar algo para ponerme.

— ¿Viste eso? —preguntó al parecer sorprendido.

— Vi cada diablura de mi hermano— respondí antes de tomar unos jeans, y un suéter negro—. Y en serio, vístete, que tengo que sacarte de aquí…

— Somos adultos Hydra, seguro que aceptará que salgas conmigo— soltó seriamente antes explotarme de la risa, y él sonreírme—. Es cierto, tu hermano no madura…—dijo parándose al fin de la cama a buscar su ropa, a ver en donde rayos estaba—. Pero la próxima vez, desayunaré aquí contigo— prácticamente me advirtió mientras se vestía—, así que piensa como decírselo.

— Luego cuando te asesine, no me culpes— solté riendo mientras él al fin terminaba de vestirse—. Kreacher— dije fuerte antes de mi elfo aparecer—. Por favor, sácalo de aquí, a varios kilómetros de la casa, por favor…

— Por supuesto ama— me dijo antes de darle una mirada de desprecio a Severus, y tomarlo de la pierna para luego ambos desaparecer.

Cuando al fin se fueron, no tardé en salir de mi habitación para desayunar tranquila en compañía de Remus y mi hermano…. El resto del día, fue lo habitual, Lupin salía al terminar de desayunar para cumplir las órdenes de Dumbledore, mientras yo y mi hermano nos quedábamos limpiando la casa.

Sin embargo la noche trajo unos invitados algo inesperados…. La familia Weasley casi completa y Granger había entrado a las diez de la noche, con sus equipajes en manos. Por favor que no sea lo que creo…

—No es por ser descortés, pero, ¿Qué hacen aquí? —pregunté al bajar las escaleras al verlos.

— Oh Dumbledore no te informó…—soltó Molly pareciendo apenada—. Nos instalaremos aquí el resto de las vacaciones de verano…— explicó haciéndome verlos totalmente sorprendida.

— Quita la mala cara Profesora, también venimos incluidos— soltó Fred detrás de su madre junto con su hermano, antes de yo sonreírles a ambos.

— No estamos en Hogwarts, pueden llamarme Hydra, y lo mismo va para los demás— les dije tranquilizándome un poco—. Supongo que no hay nada que pueda hacer… en el segundo piso hay tres habitaciones disponibles, y cinco en el tercero, en el cuarto piso solo está mi habitación, así que está prohibido subir allí. Y tengan cuidado al subir, el retrato de mi madre no soporta intrusos— les indiqué recordando aquel pequeño detalle, antes del batallón Weasley asentir y subir por las escaleras—. Kreacher— le llamé antes de él aparecer—. Ayuda a los Weasley, y sin protestar— advertí al ver su mala cara.

— Sí, ama Hydra— soltó antes de tomar varios de los equipaje y con su magia ponerlos en marcha hacía las habitaciones.

A partir de ese momento, los días de paz se acabaron. Los gemelos se convirtieron en mi sombra, preguntándome sobre todo lo que sabía para usar en sus bromas. Lo cual al principio me molestó, pero al final me terminé acostumbrando. Por esto me pasaba la mayor parte del tiempo en sus habitaciones haciendo todo tipo de pociones, e inventos, incluso les había regalado un pequeño kit de ingredientes de pociones algo difícil de conseguir, de mi colección que había recolectado durante mis viajes.

Pero gracias a esto Molly me regañaba a cada rato por ayudar a sus hijos a hacer bromas, según ella debía dar el ejemplo, aunque cada vez que lo decía, los gemelos y yo nos reíamos para luego seguir hablando. Hasta que al fin se resignó, y nos dejó en paz.

Por otro lado, Arthur y Bill casi no paraban en la casa, haciendo misiones para Dumbledore. Por lo que solo tenía que tratar con parte de la familia Weasley, los cuales excluyendo a los gemelos, se habían dedicado a limpiar cada rincón de la casa, encontrando miles de extrañas cosas al hacerlo. Bueno, nadie los mandó…

Casi todo era perfecto, y cómico, exceptuando que gracias a tantas personas y las pocas reuniones que la orden tenía, casi no veía a Sev, y cuando lo hacía solo lo podía saludar. Aunque esto terminó hartándome, luego de dos semanas, necesitaba verlo, por lo que decidí mandarle una carta con una lechuza de Remus, para indicarle en donde lo esperaría Kreacher a las once de las noche para traerlo.

— ¿En serio Hydra? —preguntó el pelinegro cuando mi elfo apareció con él, para luego desaparecer—. Traerme con tu elfo domestico…

— Te extrañaba…—solté haciendo pucheros antes de caminar hasta él—. Y es la única forma de entrarte a esta casa…—dije sonriéndole sin él dejar de estar por alguna razón molesto—. ¿Qué ocurre?

— El señor tenebroso me ha tenido algo ocupado, solo eso— respondió antes de caminar hasta mi cama y sentarse—. Además ha mandado a varios mortífagos a buscarte…— agregó dándome un poco de miedo—. Puedo soportar ser un doble espía, cualquier maldición, pero realmente se me hace difícil soportar lo obsesionado que está contigo…— soltó claramente celoso haciéndome morderme el labio antes de caminar hasta donde él.

— ¿Soy yo o estás celoso? —pregunté sin dejarme de morder el labio antes de él tomarme por la cintura, para tumbarme a la cama, para luego besarme.

— Solo te diré que nada me dará más placer que verlo morir— respondió entre besos—. Por cierto, ¿Por qué no puedo aun entrar por la puerta de la casa para verte? —preguntó de golpe, recordándome la última conversación que tuvimos…

— Ahora el problema no es solo Sirius, y lo sabes— le dije acariciando su rostro.

— ¿Te importa lo que diga la familia Weasley de nosotros? —Preguntó algo incomodo por lo que no pude evitar negar.

— Tienes razón— le dije antes de volver a besarlo—. Puedes salir por la puerta mañana si eso te hace feliz…— solté mientras le intentaba quitar la levita, pero para mi sorpresa no se dejó.

— Tengo una reunión con el señor tenebroso en diez minutos no puedo quedarme…— soltó rompiendo el beso, y preocupándome un poco—. No te preocupes, solo dará algunas órdenes, estaré bien— dijo antes de bajarse de encima de mí—. Volveré más tarde, a continuar esto…— agregó haciéndome sonreír antes de asentirle.

— De acuerdo. Vamos te acompaño a la puerta…— le dije levantándome de la cama. Era bastante tarde para que alguien estuviera despierto, por lo que no me preocupé.

—Casi creí que mentías cuando dijiste que podía entrar o salir de aquí por la puerta…—comentó burlándose antes de salir de mi habitación y yo rodar los ojos.

Tal y como esperaba, en el camino hasta la puerta principal no nos chocamos con nadie, por lo que tardamos solo unos minutos en llegar para luego despedirnos con beso.

— Jamás creí que tendrías mal gusto— soltó una voz conocida en la escalera llamando mi atención cuando Sev se fue.

— ¿Ustedes no duermen? —Les regañé al par de copias pelirrojas—, o mejor, ¿no tienen nada mejor que hacer?

— ¿Qué ver como el murciélago de las mazmorras tiene novia? —preguntó George riendo.

— Y una bastante sexy— agregó Fred.

— Sigan hablando y les quito mi ayuda, e ingredientes— les dije realmente molesta para luego subir las escaleras y pasarles por el lado.

— Oh vamos Hydra, es cierto, de todos los hombres con los que podías salir y sale con él— soltó Fred siguiendo la cizaña.

— ¿Desde cuándo debo darle explicaciones a dos renacuajos? —solté molesta.

— Ya la enfadaste hermano— le dijo George como si no fuera obvio—. Pero es cierto Black, bajar de Diggory a Snape…—soltó antes de yo detenerme y regresar hasta donde él.

— ¿Qué dijiste? —pregunté más molesta que nunca—. ¿Sabían que le gustaba a Cedric? —solté sin poder creérmelo.

— Desde el quinto año— respondió Fred sorprendiéndome—. Fue idea nuestra que tomara clases particulares con nosotros…

— Pobre chico, en serio estaba loco por ti…— terminó de decir George—. Si hubiera visto lo que nosotros, hubiera muerto ahí mismo— no pudo evitar volver a burlarse.

— Se lo diré a ambos una sola vez. Primero mi vida privada, no es un tema discutible. Segundo metense en sus asuntos. Tercero sí, me gusta Severus, estamos saliendo, así que si se atreven a insultarlo delante de mí, se las verán conmigo, y cuarto si algo de lo que vieron o les dije hoy se sabe, dense por muertos…— les dije callándolos de una buena vez por todas, mientras me miraban con miedo—. ¿Entendido?

— Lo sentimos— dijeron al unisonó, antes de yo dar la vuelta para volver a mi habitación a dormir un poco antes de que Sev volviera.

— Maldita suerte tiene Snape al tenerla…—fue lo último que escuché de uno de ellos…