sapphire97: Hhahahahahhaah XD. Somos dos XD. Uhhh si u.u, casi es comida de serpiente XD. Hhahahhahahhaha XD. Nop, por eso mismo, él no quiere meterla en problemas, y aunque intente comunicarse con ella, ella sabe que esta de parte de Voldy, así que no se arriesgaría así :3. Ya la sigo :3.
Los días siguientes antes de navidad fueron igual de tranquilos, recibiendo noticias de que el señor Weasley se encontraba mejorando exitosamente, aunque no podía venir el día de navidad. Por otro lado, Hermione también vino el mismo día que yo a la casa a apoyar a la familia, por lo que era casi igual que en las vacaciones de verano. Excepto que ahora me pasaba más tiempo alejados de todos.
Si Tom llegaba a escuchar la profecía completa, sé que estaríamos en desventaja. El día de navidad llegó sin emocionarme mucho, aunque era la primera vez que no la pasaba sola no estaba muy acostumbrada a celebrarla. Aun así Molly me mandó a bajar para que saludara antes de que todos se fueran a San Mungo para visitar a Arthur, quien al parecer aun tenía problemas para cicatrizar la herida provocada por Nagini, por lo que le había preparado un ungüento para que se lo llevaran.
— Hydra, te esperábamos…— soltó Molly en la sala mientras los chicos destapaban sus regalos—. Aquí tienes, este es de parte mía y de Arthur— dijo antes de entrarme un paquete sorprendiéndome por completo.
— Ehh gracias—solté un poco nerviosa sin saber cómo reaccionar, ni siquiera con mis padres celebraba la navidad. Sin perder tiempo y no hacer sentir mal a Molly, abrí el regalo encontrándome con un suéter verde con la inicial de mi nombre delante—. Me encanta— dije sin pensar antes de sonreírles—. Siento no haber comprado regalos para ustedes, nunca he celebrado esta fecha— me disculpé con todos los cuales se limitaron a asentir.
— Nosotros nos conformaríamos…— soltó Fred.
—…con una dotación de tus pociones— terminó de decir George, haciéndome reír antes de notar que dos personas más se habían unido a la celebración.
— Supongo que es muy diferente a nuestras navidades de niños— soltó Sirius al lado de Remus quien sostenía dos regalos—. Verás Remus, nuestros padres no eran muy apegados a esta fecha…
— Querrás decir a nosotros— le corregí sonriendo haciendo reír a mi hermano.
— También eso…—soltó riendo—. Por eso me quedaba durante las fiestas en Hogwarts…
— Algo que yo nunca pude hacer…—recordé ya que aunque ellos no celebraran la festividad me llevaban a muchas reuniones de sangre puras. Las mayorías con los Malfoy después de que entrara a Hogwarts—. Pero no hay que recordar estas tonterías, y siento no comprarte un regalo…
— Estamos a mano entonces— soltó riendo antes de Remus acercarse a darme el paquete.
— Feliz navidad, este es de mi parte— soltó dándome uno de los regalos, para luego darme el otro—. Este es de Severus, siente no poder venir…—dijo haciéndome sonreír antes de notar que Sirius hacía una mueca rara de disgusto. Algún día se hará la idea de mi relación…
El regalo de Remus resultó ser un libro de pociones avanzadas que recién salía, y él de Severus una hermosa pulsera plateada que hizo preguntarme de dónde sacó dinero para comprarla…. Casi una hora después de que bajara, Mundungus llegó con un auto "prestado" en donde se irían los Weasley, Granger, y Potter a visitar a Arthur mientras que Ojoloco y Lupin los escoltarían.
Por lo que me dejaron sola con Sirius, al fin un poco de tranquilidad. Ya que mi hermano casi se largó algo molesto cuando se fueron. Tanto encierro comenzaba a afectarle. Aunque era de esperarse, pasó trece años en Azkaban y cuando al fin sale tiene que estar encerrado en esta casa que nos trae tanto malos recuerdos.
Pensando en esto caminé hacía las escaleras en donde me encontré con Kreacher que estaba llevando algo al parece al sótano, por lo que lo seguí con cuidado de que no me viera, para luego entrar a este, encontrándome con lo que parecía ser su habitación. Estaba llena de cosas viejas, algunas valiosas, la mayoría de madre o mi padre.
— ¿Qué es esto Kreacher? —pregunté de golpe asustando al elfo.
— Son los tesoros de su familia ama— me respondió sin poder mentirme por lo que sonreí—. Sus invitados querían arrojarlos a la basura…— soltó con disgusto antes de yo darle una mirada al lugar. Nada era muy valioso, incluso habían un grupo de fotos con sus marcos, entre las cuales identifiqué a mis padres, juntos y separados, mis primas incluso una mi hermano menor, hacía la cual caminé
— ¿Puedo quedarme con esta? —le pregunté sin evitar derramar una lágrima.
— ¿La del amo Regulus? —preguntó Kreacher caminando hacia mí.
— Sí, no tengo ninguna de él, a pesar que por mi culpa fue que murió— respondí con un nudo en la garganta, recordar aquello, me hacía pensar en mis tiempos como mortífaga y lo mucho que le supliqué a Tom que lo dejara retirarse de ser mortífago.
— ¿Por su culpa mi ama? —preguntó extrañado—. Oh no ama Hydra, Kreacher vio como murió y usted no estaba allí…— soltó de golpe llamando mi atención.
— ¿Qué?, ¿viste como murió? —pregunté fuera de mí, algo sorprendida, y algo entusiasmada al saber que podía saber cómo murió.
— Oh sí, dos años después de que el amo Regulus fuera con usted mi ama, vino a casa diciendo que Voldemort necesitaba un elfo—respondió sorprendiéndome aun más.
— ¿Necesitaba un elfo? —pregunté extrañada.
—Sí, el amo Regulus le ofreció a Kreacher— respondió con miedo por alguna razón, entrándome más curiosidad—. Era un gran honor, dijo el amo Regulus, un gran honor para él y para Kreacher, que tenía que hacer cuanto el Señor Tenebroso le ordenara y luego volver a ca… casa— continuó sollozando un poco, realmente estaba aterrado—. Así que Kreacher se marchó con el Señor Tenebroso. El Señor Tenebroso no le dijo a Kreacher qué quería que hiciera, pero se llevó a Kreacher a una cueva junto al mar. Y dentro de la cueva había una caverna, y en la caverna había un lago, negro e inmenso… había una barca… que nos llevó a una isla. Y en la isla había una va… vasija llena de poción, y el Se… Señor Tenebroso obligó a Kreacher a bebérsela… —Temblaba de pies a cabeza—. Kreacher bebió, y mientras bebía vio cosas terribles… A Kreacher le ardían las entrañas… Kreacher le suplicó al amo Regulus que lo salvara, le suplicó a su ama Black, pero el Señor Tenebroso sólo reía… Obligó a Kreacher a beberse toda la poción… dejó un guardapelo en la vasija vacía… y volvió a llenarla de poción…
»Y entonces el Señor Tenebroso se marchó en la barca, dejando a Kreacher en la isla… —soltó sin yo entenderle todo lo que decía, pero si la esencia de sus palabras, Voldemort lo había llevado a Kreacher a un lugar extraño a esconder un guardapelo, por lo que este debía ser muy valioso para tomarse tantas molestias para ocultarla—. Kreacher necesitaba agua, se arrastró hasta la orilla de la isla y bebió agua del negro lago… y unas manos, unas manos cadavéricas, salieron de él y arrastraron a Kreacher hacia el fondo…
— Inferius, allí habían inferius—solté al entender a que se refería, ya que Tom los había usado en la guerra—. ¿Cómo saliste Kreacher? —le pregunté preocupada.
—El amo Regulus ordenó a Kreacher que volviera —respondió antes de yo asentir, era obvio cualquier elfo que era llamado simplemente iba con su amo.
— ¿Qué ocurrió con Regulus entonces?, dijiste que lo viste morir. ¿Qué le ocurrió?— pregunté con desesperación.
—El amo Regulus le ordenó a Kreacher que se escondiera y no saliera de la casa. Y entonces poco después… una noche, el amo Regulus fue a buscar a Kreacher a su armario, y el amo Regulus estaba raro, no era el mismo de siempre, parecía trastornado; Kreacher lo notó… Y le pidió a Kreacher que lo llevara a la cueva, a la cueva a la que Kreacher había ido con el Señor Tenebroso…—comenzó a explicar por lo que le puse atención—. El amor Regulus le pidió a Kreacher que cuando estuviera vacio cambiara el guardapelo por uno que se sacó del bolsillo, y ordenó… a Kreacher… que se marchara sin él. Y ordenó… a Kreacher que regresara a casa… Y que nunca le contara a mi ama… lo que él había hecho… y que destruyera… el primer guardapelo. Y entonces… se bebió… toda la poción… y Kreacher cambió los guardapelos… y vio cómo… al amo Regulus… lo arrastraban al fondo del lago… y… —contó antes de derrumbarse, y hacerme notar que estaba llorando, se lo habían llevado los mismo inferius que atacaron a Kreacher cuando fue la primera vez. Mi hermano no murió sirviendo a Tom sino traicionándolo.
— Kreacher— le llamé intentando secar mis lágrimas—. Gracias…—solté sin dejar de sonreírle—. Regulus estaría orgulloso de ti…— le dije antes de abrazarlo sin al parecer esperárselo—. ¿Qué ocurrió con el guardapelo?, ¿lograste destruirlo? —le pregunté soltándolo recordando ese detalle.
— Lo intenté ama, intenté con todo, pero no se destruyó— me respondió mientras secaba mis lagrimas.
— ¿Dónde está entonces? —le pregunté seriamente antes de Kreacher hacer ademan de recordarlo y salir corriendo a un lado de la habitación, debajo de muchos trapos, para luego tomar un hermoso guardapelo verde con una "S" en el medio.
— Aquí tiene ama— respondió antes de dármelo y yo tomarlo, pero al instante que lo hice pude sentir como en aquella cosa había mucha magia negra, demasiada, quizás. Aunque era de esperarse ya que era de Voldemort…
