sapphire97: Hhahahahahhahahhahhaha Siiii XD. Ya actualizo aunque te quedarás con mucha intriga XD


— ¿Dónde está Umbridge? —pregunté antes de tomar mi túnica y ponérmela.

— Al parecer Potter la hizo entrar en el bosque y no ha vuelto. Sabes que no puedo ir por ellos, mi papel como doble espía estaría en riesgo…—explicó con rapidez lo que ya sabía.

— Iré a avisarle a la orden, lo traeré de vuelta a Harry antes de que haga algo estúpido, y a mi hermano si de verdad está allí…— le dije sonriéndole antes de salir corriendo por los pasillos hasta las afuera del colegio para luego desaparecerme, y aparecer frente a mi casa.

Ni siquiera toqué antes de entrar con desesperación.

— ¡Sirius! —le llamé con rapidez para luego comenzar correr por las escaleras a buscarlo por todas las habitaciones si era necesario—. ¡Canuto! —grité esta vez asustada antes de al fin verlo salir de su habitación.

— ¿Hydra?, ¿Qué haces aquí?, deberías estar en Hogwarts…—soltó confundido.

— Es Harry, Severus me dijo que él creía que te tenían en el ministerio— le respondí antes de abrazarlo, para luego verlo preocupado—. Debemos buscarlo hermano, estoy segura que es una trampa, es lo que él haría…

— Vamos llamaremos a la orden…—me dijo antes de correr hacia abajo en donde estaba la chimenea, mientras yo subí a mi habitación a buscar todo lo útil que tuviera en ella, no podía adivinar con que me encontraría en el ministerio de magia—. Ya están aquí…—escuché que me llamaba mi hermano antes de yo bajar corriendo las escaleras hasta la planta baja.

— No es seguro que ella vaya…—soltó mi sobrina al verme junto con los demás—. Lo saben…

— Ella puede encontrarlo mejor que nadie, lo conoce bien, sabe cómo piensa, es fundamental que vaya— me defendió Kingsley sorprendiéndome antes de yo asentir y todos salir de la casa antes de aparecernos fuera del ministerio de magia.

Tuvimos que entrar a través de unos inodoros para llegar más rápido. Los siguientes minutos eran críticos por lo que fuimos directamente hacía el departamento de misterio para luego entrar y correr a buscar a los chicos. Los cuales fuimos encontrando en el camino huyendo de los mortífagos, pero aun no a Potter, por lo que junto con Tonks, Remus y mi hermano seguimos buscándolo hasta el salón de profecías, hasta que lo encontramos.

Estaba rodeado por Dolohov, Lucius y mi prima Bella. Remus fue por Dolohov, Tonks por Lucius, mientras que yo me fui detrás de mi prima para darle tiempo a mi hermano a que sacara a Harry de aquí.

— La traidora viene a defender a Potter…—soltó Bellatrix burlándose mientras lanzábamos hechizos una a la otra—. Y pensar que seguro el pobre chico no sabe que colaboraste para que se quedara huérfano…— agregó riendo mientras yo rezaba para que Harry no oyera esto.

— Los tiempo cambian Bella y yo también— le dije antes de casi darle con un avada Kedavra no verbal.

— No sé porque quiere tanto que te llevemos con él— soltó de golpe cambiando el tema haciendo que un crucio casi me diera—. Solo eres una sucia traidora y malagradecida, tú eras la preferida…—dijo con desprecio.

— Justo el puesto deseado por todos los mortífagos, incluyéndote, ¿no?…— dije con burla—. ¿Pudiste conseguirlo?

— Eres una…—soltó con rabia antes de alcanzarme con un crucio en el brazo, lo cual gracias a todos los que recibí de Tom, no fue nada.

— Supongo que es un no…—continué burlándome—. Y eso no es un crucio, esto sí—solté antes de golpearla en el pecho con uno, haciéndola caer—. Jamás estarás a mi altura Bella, deberías hacerte ya la idea…— dije con desprecio antes de dar la vuelta con mi varita en la mano al sentir a alguien cerca encontrándome con Dolohov—. ¿En serio me retarás? —Le pregunté antes de que empezáramos a lanzarnos hechizos—. Antonin, Antonin, Antonin, sabes perfectamente que no podrás contra mí— le recordé antes de lanzarle un crucio.

— Creí que estarías oxidada al estar tanto tiempo con los buenos…— soltó él riéndose antes de yo sonreír—. Pero sigues siendo la misma demonio que conocía…— dijo borrando mi sonrisa—. Eras la mejor…

— Sigo siéndola…

— Claro que no, antes estabas en lado ganador, justo al lado de nuestro señor— soltó él esquivando mis Expeliarmus—. Ahora eres uno de los peones de Dumbledore…— se burló antes de que casi me llegara un crucio a la pierna.

— Al lado de tu amo, nunca fue el lado ganador, es una lástima que me diera cuenta tarde— solté con decisión—. ¡Petrificus totalus! —le hechicé dejándolo inmóvil antes de ver contra quien más tenía que pelear encontrándome con mi viejo amigo mirándome con su varita en alto—. ¿Vas a atacarme Lucius?

— Sabes que tengo ordenes que cumplir— respondí antes de lanzarme un hechizo.

— ¿Cuáles son esas? —pregunté aunque ya lo sabía por la conversación que escuché.

— Capturarte viva— respondió sin sorprenderme—. No piensa matarte Hydra como me dijiste que pensabas…

— Era de imaginarse, eso sería misericordioso de su parte— dije con desprecio sin realmente querer atacarlo—. No voy a volver a su lado, así que no intentes disuadirme— solté con rabia antes de petrificarlo también.

— Sigue queriéndote…—soltó aun inmóvil en el piso, haciéndome sentir algo peor que un crucio, era lo que menos quería escuchar.

— Él jamás quiso a nadie— le dije con desprecio antes de ver a mi hermano batirse a duelo con Bella, y justo antes de que esta casi lograra darle con un avada, lancé un hechizo para lanzarlo lejos de la maldición—. ¡No te metas con mi hermano, maldita loca! —solté con rabia antes de correr hacía ella a punto de avadas Kedavras.

— ¡Hydra! —Escuché que me gritaba Remus—. Busca a Harry nosotros nos encargamos de ella…— soltó antes de yo asentir y justo cuando él y mi hermano comenzaron a lanzarle hechizos salí corriendo a través del ministerio a buscar a Harry.

— ¡Harry! —Grité mientras llegaba al final de la sala de las profecías encontrándomelo arrastrando a Neville—. Finite— apunté a los pies de Neville —. ¿Los demás escaparon? —le pregunté preocupada.

— A Ron lo ha atacado un cerebro, pero creo que está bien. Y Hermione continúa inconsciente, pero le hemos encontrado el pulso…—explicó Neville antes de yo asentir.

— Vamos Harry debemos sacarte de aquí…— le dije caminando con los dos chicos hacía la salida.

— ¿Dónde está Sirius? —preguntó Harry preocupado.

— Está con Remus, él me mandó a buscarte, debemos irnos antes de que él llegue, por favor…—le respondí casi sonando a una súplica mientras llegábamos al vestíbulo.

— No llegará, la profecía se rompió no hay nada que buscar…— soltó él antes de escuchar una risa detrás de nosotros, y un hechizo pasarme por el lado antes de alejarlo de Harry.

— ¿Cómo? ¿Qué dices? —chilló Bellatrix con miedo detrás de nosotros.

— ¡La profecía se ha roto cuando intentaba ayudar a Neville a subir las gradas! ¿Cómo cree que le sentará eso a Voldemort? —respondió Harry con rabia mientras yo usaba la varita para que repeler todos los crucios que le mandaba a Potter.

— ¡Eso es mentira! —exclamó Bellatrix gritando con terror haciéndome reír —. ¡La tienes tú, Potter, y vas a dármela ahora mismo! ¡Accio profecía! ¡Accio Profecía!

— Bella no hay nada— le dije retándola—. Él no tiene nada, vete y díselo a él…—me burlé sin miedo.

— ¡No! —aulló ella—. ¡No es verdad, están mintiendo! ¡Lo he intentado, amo, lo he intentado! ¡No me castigue! —soltó asustándome, se veía demasiada convencida de que él la escuchaba, lo que me dio cierta duda de si en verdad ya estaba aquí.

— ¡Gasta saliva inútilmente! —Exclamó Harry, cerrando los ojos antes de agarrarse la cabeza, la cual al parecer le dolía—. ¡Él no puede oírla!

— Silencio Harry— le dije en voz baja levantando la varita aunque por dentro moría de miedo. Estaba segura que dolía la cicatriz, y eso junto a Bella gritando que no la matara, solo me hacía saber una cosa, él debía estar cerca.

— ¿Ah, no, Potter? —dijo una voz fría y aguda delante de nosotros antes de verlo. Estaba igual que hace quince años, Alto, delgado, tocado con una capucha negra, el aterrador rostro con rasgos de serpiente era blanco y demacrado, y unos ojos rojos con sendas rendijas por pupilas me miraban fijamente con una mezcla de odio, sorpresa y placer, haciéndome palidecer—. Sabía que te encontraría aquí, tan hermosa como siempre, Hydra Black, mi más leal mortífaga…— solté haciéndome estremecer del miedo. Estaba totalmente perdida.