Siempre nos han dicho que depende de cómo lo mires, el vaso puede estar medio lleno o medio vacío…Acaso importa?
Sousuke's POV
"…..tú quién eres?..."
Hace menos de media hora, un joven se presentó a mi puerta. Kisumi le había enviado. El joven, de nombre Tetsuya, había venido para convertirse en mi nuevo compañero de cuarto, escogido por el mismo Kisumi para…..ayudarme a pagar la renta ahora que el otro se había marchado.
"No se preocupe Yamazaki-san. Shigino me explicó bien lo que usted busca en un compañero de cuarto. Tenga por seguro que no le perturbaré en lo absoluto. Ni siquiera notará mi presencia la mayor parte del tiempo. Será como si viviera solo."
Cuando Kisumi dijo que se ocuparía del asunto de la renta, no sé qué esperaba, pero no era esto. Quise sacarle información a Tetsuya sobre el paradero de Kisumi, para conversar con él sobre el tema de su mudanza, pero el chico no sabía nada pues acordaron todo por teléfono y Kisumi le había explicado la urgencia con que yo necesitaba alguien con quien compartir el alquiler, así que vino directamente hacia aquí lo más pronto que pudo.
"Vivía con mi novia, pero rompimos y he estado durmiendo en casa de algunos de mis amigos estas últimas dos semanas. Shigino sabía de esto y por eso me envió aquí…..Me dijo que ya había hablado con usted del tema. O me equivoco?"
Hablamos del tema, pero no de la forma en que Tetsuya pensaba, claro que no podía decirle eso.
Intenté comunicarme por celular con Kisumi, para conversar sobre Tetsuya, pero no recibí respuesta, así que, sin argumentos que darle al chico para impedir que se mudara conmigo, Tetsuya se convirtió en mi nuevo compañero de cuarto.
Veo como silenciosamente él termina de colocar sus últimas pertenencias en el escritorio que antes ocupaban las cosas de Kisumi, y todo se vuelve más real y definitivo: Kisumi ya no vive aquí.
Mientras alisto mis cosas para ir a reunirme con mi nuevo grupo de estudio, todavía pensando en cómo iniciar una nueva conversación con Tetsuya, escucho la puerta abrirse y cerrarse. Mi nuevo compañero de habitación acaba de marcharse sin más ni menos.
Inesperadamente contrariado por sus acciones, me coloco el morral sobre mi hombro bueno y echando, una rápida mirada al escritorio al lado del mío,….ahora sin aquella foto ni los pegatines de gatos…me dirijo a la salida.
Ya han pasado algunos días desde que Tetsuya se mudara y me sorprende darme cuenta que no mentía: vivir con él es como si viviera solo en el departamento. El conocido de Kisumi –sólo compartieron una clase juntos el ciclo pasado, según me dijo- usa el baño antes de que yo me levante en las mañanas y ya no está en el cuarto cuando termino de ducharme. Tetsuya no suele volver para dormir hasta después que yo me he acostado, así que no cruzamos palabra salvo un breve "hola" en las mañanas, los pocos minutos que nos vemos las caras en todo el día.
En verdad es como si viviera solo, y aunque a veces hemos coincidido en ocasiones en la habitación, salvo algún gesto o palabra de reconocimiento y/o saludo, ninguno ha hecho un esfuerzo por iniciar un diálogo extenso. A mí no se me da fácil, pero por su parte…no tengo idea.
Las amistades que he hecho a lo largo de mi vida han sido por un factor de interés común: la natación. Compañeros de clase he tenido varios, pero para acercarme a otros mi dedicación a la natación jugó un papel fundamental, fue un interés en común que llegaba a unir a dos personas tan dispares como yo y Nitori o Momoshiro, e incluso los Iwatobis.
Con Rin fue diferente. Desde un principio me sentí cómodo con su compañía pues nuestros intereses en común iban más allá de la natación y los juegos. Simplemente encajamos y nos volvimos mejores amigos. Estar en compañía de Rin era sencillo….frustrante cuando peleábamos, pero gratificante y reconfortante también…. Nuestra amistad revolvía mucho alrededor de la natación –y todavía lo hace- pero iba mucho más allá.
Ahora que ya no tengo la natación como modo de conectarme con otros, todo esto me resulta muy complicado, como si existiera un abismo entre los demás y yo. Luego de la pelea con Kisumi, el enfado que sentía ha desaparecido. A raíz de ello, he empezado a dedicarme más a mis estudios, permitiendo que mis compañeros de clase se me acerquen, y aunque no paso mis días sin hablar con alguien, el abismo sigue allí. Sólo tengo compañeros de clase pero ningún amigo.
Hasta hace poco me sentía tan enfadado con el rumbo que había tomado mi vida que no me interesaba formar o mantener un lazo como el de la amistad. No sé cómo explicarlo…Me sentía atrapado, y como un animal al que han acorralado empecé a atacar a todo aquel que buscara extender su mano hacia mí….como Kisumi. O debería decir, únicamente Kisumi, pues en ese punto él era la única persona que buscaba hacerlo.
Mi situación no ha cambiado, pero ahora que me he dado cuenta de mi mal proceder y las consecuencias de mis actos, siento como si tuviera control sobre mí mismo de nuevo….al menos sobre mis emociones.
Lamentablemente no puedo deshacer el pasado. Kisumi se ha marchado y al parecer ya es muy tarde para arreglar las cosas entre los dos.
Si bien es cierto que las amistades que he hecho en el pasado han sido a causa de la natación, ése no fue el caso con Kisumi. Rin fue quien nos introdujo a ambos, luego que Kisumi no consiguiere convencerle de unirse al club de basquetbol y se hicieran amigos por sus personalidades vivaces tan parecidas. De hecho, Kisumi buscó persuadirme en más de una ocasión a integrar parte del club de basquetbol, al igual como hizo con Rin, y aunque no consiguió lo que quería, igual no dejó de ser nuestro amigo.
"Por qué dejaría de venir? Ustedes son mis amigos y me gusta cuando pasamos tiempo juntos~ Además, las niñas no se me acercan cuando me ven al lado de ustedes pues les asustan~~"
Hubo un tiempo en que me sentí fastidiado por cómo Kisumi acaparaba la atención de Rin cuando jugábamos, interrumpiendo nuestra dinámica tradicional –cosas de niños- y aunque me sentía abrumado cuando Kisumi buscaba acaparar mi atención debido a su entusiasmo y persistencia, jamás busqué apartarle. Ok, siempre he sido algo mmmm cortante con él para conseguir que se modere, pero nunca con la intención de alejarle por completo de mí.
Aunque molestoso a veces, él es un buen amigo y –además de Rin- es la única otra persona con quien me siento completamente a gusto haciendo estupideces, y con la cual puedo conversar libremente sobre cualquier tema….incluso sobre temas que no puedo tocar con Rin sin que terminemos peleando al respecto.
Es por eso que, me parece, todavía no consigo aceptar por completo lo que ha sucedido. Kisumi se ha marchado; ha decidido que ya tuvo suficiente de mí hasta el punto de ya no seguir siendo mi compañero de habitación, cuando él fue el de la idea que vivamos juntos. Ahora….no sé si eso significa que también hemos dejado de ser amigos.
Este pensamiento es lo único que me ha impedido ir en busca de Kisumi por el campus. Si le encuentro y hablamos, y él deja en claro que nuestra amistad de tantos años ha llegado a su fin-…Yo puedo disculparme, como había tenido pensado hacerlo desde un inicio, pero esto cambiaría algo? Todo pareciera indicar que él ya ha tomado una decisión al respecto….y yo no quiero confirmar lo que ya doy por sentado.
"Tú no eres ningún cobarde, Sousuke! No empieces a actuar como uno ahora!"
Mi conciencia, extrañamente, me habla en la voz de Rin y eso me hace sonreír siquiera un poco. Tal vez no sea un cobarde, pero Kisumi siempre me ha dejado perplejo de una u otra manera, ya sea con palabras o con acciones como la de ahora –desaparecer sin aviso alguno- y soy algo lento para reaccionar como se debe a lo inesperado, o simplemente empeoro las cosas.
Con Rin no sucede lo mismo….para empezar, Rin jamás se hubiera marchado así, en silencio. Rin me hubiese retenido dentro de la habitación hasta que haya terminado de gritarme todo lo que tuviera en mente, para luego, posiblemente, marcharse él azotando la puerta…..Le encanta el drama. No sé qué es lo mejor, pero eso es a lo que estoy acostumbrado.
Ya han pasado varios días sin que sepa algo sobre Kisumi…..esto no puede seguir así. Le prometí a su madre que cuidaría de él, y aunque no se lo hubiese prometido, no puedo simplemente dejarle ir sin que sepa que lamento lo ocurrido. Nuestra amistad me importa mucho…ya sea que él acepte mis disculpas o no, igual debo hablar con él. Verdaderamente hablar, sin más excusas. Él se merece al menos eso de mi parte.
Con esta nueva resolución en mente, cierro el libro que pretendía leer esta tarde y salgo en busca de Kisumi.
Sorprendentemente, no me toma más de una hora ubicar el paradero de Kisumi. Corrí con suerte al cruzarme con su capitán a la salida del gimnasio y él me puso en contacto con algunos amigos que tienen en común, hasta que uno me dijo que le vio ir en dirección de la facultad de derecho.
La facultad es grande, pero distinguir a Kisumi entre los estudiantes de derecho –todos vestidos con pantalón y camisa de colores neutros u oscuros- es como distinguir un punto rosado entre varios puntos grises. Además, a menos que él conozca a alguien de aquí, el único motivo por el que vendría sería para relajarse en la cafetería. Ése es el sitio donde primero busco y donde precisamente le hallo. Y si no fuera suficiente cómo su apariencia le hace destacar entre la multitud, Kisumi se encuentra extrañamente solo.
Camino aquí estaba pensando en maneras de conseguir apartar a Kisumi de su grupo de amigos o admiradoras, para hablar a solas con él. Tal vez ya no estemos en colegio, pero Kisumi siempre ha estado rodeado de gente. Por eso me sorprende verle sentado en una mesa, solo, leyendo un libro, con un pedazo de torta de chocolate a medio terminar sobre su mesa.
Me quedo viéndole un rato, envalentonándome para ir hacia él de una vez, lamentando tener que interrumpir su momento de tranquilidad y estudio, y tratando de idear un modo de acercarme a él sin que se pare y se marche apenas me vea. No creo que lo haga, pero no puedo estar seguro. Nunca antes se ha enfadado así conmigo….
Decidido, camino al mostrador sin que me vea, ordeno dos tazas de café (regular para mí, y uno de esos preparados dulces que le gustan a él) y me siento frente suyo, depositando su taza de café al lado del pedazo de torta que aún no termina de comer.
"….Sou-su-ke?..."
"Hey…Yo, bueno-….pensé que te gustaría algo para acompañar eso" articulo torpemente, señalando lo que queda de su torta de chocolate y fresas. No se oyó como lo había practicado en mi cabeza!
Kisumi se queda en silencio un par de segundos mirando la taza de café, antes de responder con un leve "gracias". No suena molesto, más bien se le ve confundido, sin embargo igual toma un sorbo del café, mencionando cuánto le gusta el mokaccino.
Después de eso, un silencio incómodo se forma. Kisumi revuelve su café, desviando su mirada al mismo o hacia un lado. Estaba preparado para cualquier cosa (rechazo, reproches, u otras formas de enojo), menos para este silencio, sin embargo decido tomar la iniciativa y hacer lo que vine a hacer.
"Mira, Kisumi….sobre lo que pasó ese día, yo….quería disculparme por lo que dije y por tratarte de ese modo. Sé que no es excusa, pero había tenido un día pésimo. Estaba más irritable que otros días y luego viniste tú, y…pasó lo que pasó….Cuando me calmé quise disculparme contigo pues tú no eras el responsable de que me sintiera así. Entiendo si todavía sigues enfadado conmigo por eso, pero quisiera que me des la oportunidad de explicarte el porqué de—"
"No estoy enfadado contigo…."
Kisumi levanta la vista hacia mí al decir eso, para luego desviarla de nuevo a otra parte. Estoy confundido. Cómo no va a estar enfadado? Se marchó sin decir más. Desde luego que-
"Quiero decir….no estoy molesto contigo por las razones que crees. Es verdad que no es agradable cuando me apartas todo el tiempo o me miras con fastidio, pero estoy casi acostumbrado a que seas malhumorado. Ese día en cambio….me sentí dolido y triste por lo que dijiste. Sin embargo, tus acciones, antes de eso, fueron las que me enfadaron….son las que me han molestado desde que nos mudáramos juntos…."
Saber que Kisumi se sintió herido por mis palabras aumenta mi culpa y siento como ésta oprime mi pecho…..me siento terrible, pero a la vez confundido pues justamente lo que he estado haciendo todo este tiempo es apartarle y gritarle, y según él eso no es lo que le ha hecho enfadarse conmigo.
"…No entiendo…."
"Lo que te dije ese día, sobre las cosas que sé de ti. Lo noté apenas te mudaste conmigo. Creí que por eso habías venido aquí, lejos de casa, para evitar la presión de tus padres y, tal vez, empezar de nuevo desde cero. Tú siempre has tomado los retos y desafíos de frente, sin agachar la cabeza, por eso me sorprendió mucho encontrarte tan…..cambiado."
….no sé qué decir….sabía que Kisumi en algún momento se daría cuenta, pero no desde el principio. Salvo por ese día, creí estarlo ocultando bien…..entonces-
"…por qué no dijiste nada?"
"Sabía que si te confrontaba al respecto lo negarías, reaccionarías mal y ya no querrías tocar el tema conmigo. Por eso decidí que lo mejor sería ayudarte a superarlo….Creí que si veías lo que la vida universitaria tenía que ofrecerte, otras opciones y nuevas experiencias, encontrarías tu camino de nuevo y dejarías esa amargura que te embarga…Quería verte feliz de nuevo…."
"…..yo-"
"Pero tú sólo te encerraste más en ti mismo. No querías salir del cuarto, no te importaba la gente a tu alrededor, descuidaste tus estudios, incluso dejaste de hacer las cosas que te gustan…porque sí hay cosas que te gustan aparte de la natación, Sousuke. Era como si quisieras castigarte, haciendo todo lo posible para sentirte peor cada día….y yo no podía verte más tiempo así. Estaba molesto porque te hicieras eso a ti mismo y por ello te confronté ese día, aún sabiendo que te disgustaría…."
Aunque tuviera algo que decir, no podría hacerlo por el nudo en mi garganta. Hace mucho tiempo que conozco a Kisumi, pero por alguna razón se me había olvidado este lado suyo. Si bien Rin es el amigo que me hace soñar en grande, Kisumi es el amigo que me pone los pies en la tierra…y necesito de los dos en igual medida.
"Entonces…por eso te fuiste?"
Espero que entienda que me refiero a que se fue porque ya no quería verme así….porque se dio por vencido conmigo, pues no creo que pueda decir tales cosas en voz alta. Kisumi sacuda levemente la cabeza en negación.
"Tiene que ver con algo que dijiste…." Oh!
"Sé que no te transferiste aquí para hacerme compañía, pero aunque mi intención siempre fue ayudarte, compañía era precisamente lo que quería de tu parte….Extraño Iwatobi, a mi familia y especialmente a Hayato. Vivir en una ciudad grande es emocionante y he conocido gente interesante, pero no soy tan cercano a ninguno de ellos como lo soy con los amigos que hice en Iwatobi….como tú. Me sentía algo solo y decaído, y necesitaba de un amigo que me recuerde a casa….por eso fui tan insistente contigo sobre pasar tiempo juntos….al menos en parte…."
….la mamá de Kisumi estaba en lo cierto entonces….Kisumi no era tan feliz estudiando en una universidad tan lejos de casa como aparentaba frente a otros. Le pregunto por qué vino a estudiar aquí entonces, y él responde que no podía dejar pasar una oportunidad tan buena como la beca deportiva que le habían ofrecido. No sólo podría estudiar en una excelente universidad, sino que además podría seguir jugando basquetbol y sus padres no tendrían que invertir mucho en su educación, por lo que podrían ahorrar más dinero para la educación de Hayato.
"Por eso me fui. Mi presencia no te estaba ayudando. Mis propios intereses personales se habían interpuesto a mis buenas intenciones….Tal vez Rin hubiese sabido qué hacer en mi lugar, pero yo opté por la única salida que veía: marcharme. No quería que te sintieras atrapado conmigo ni que te vieras obligado a complacerme como hiciste con tus padres….No te mereces eso…..Quiero verte sonreír de nuevo, Sousuke"
Quisiera decir tantas cosas, pero es como si físicamente algo me lo impidiera. Todas las veces que rechacé la compañía de Kisumi vienen a mi mente….Recuerdo lo que le dijera aquel día antes de irme, que de haber sabido que él estudiaba aquí nunca me hubiese transferido….cuando en realidad es la única decisión correcta que he tomado desde que me graduara de secundaria…..No puedo salir de este hoyo solo.
"Sé que las cosas no han salido como deseabas y tal vez te cueste levantarte de nuevo, sin embargo no importa si ves el vaso medio vacío o medio lleno. De hecho no creo que importe si está vacío del todo. Sólo tienes que recordar que siempre lo puedes llenar de nuevo, Sousuke"
Recuerdo eso de una clase de filosofía, sobre cómo las cosas pueden ser muy malas o muy buenas dependiendo de cómo uno las mire. De la actitud hacia la vida. Pesimistas y optimistas. Un curso que creí inútil para un contador, y del que sólo recuerdo algunas cosas como ésa porque se me cruzó por la cabeza en ese momento que Kisumi era de los que veían siempre el vaso medio lleno.
"…volverlo a llenar, uh?..." repito en voz baja, sonriendo a medias, sin sentirlo.
Un silencio apacible se forma entre nosotros. Mientras reflexiono sobre las cosas que acaban de decirse en esta mesa, de reojo noto como Kisumi termina su café, mientras juega con una servilleta de papel entre sus dedos, luciendo nervioso.
"Por lo que he oído, tú y Tetsuya se llevan de maravilla." Entonces ellos se comunican y han hablado de mí. Quién habrá llamado a quién?
"….supongo." Si llevarse de maravilla es igual a ignorar la presencia del otro por completo, entonces así es. No sé qué le dijo Kisumi, pero dudo mucho que de habernos convertido en compañeros de cuarto bajo otras circunstancias nos hubiésemos llevado mejor. Tetsuya lleva un estilo de vida y tiene intereses muy distintos a los míos, y al parecer su grupo de amigos son como él (lo que he podido deducir al ver las anotaciones en el calendario sobre su escritorio y escuchar algunas de sus conversaciones por celular en el pasillo), así que no creo que hubiese buscado acercarse más a mí ni yo a él.
"Oh! Casi lo olvido." Kisumi de pronto empieza a revolver las cosas dentro de su morral y al cabo de unos segundos coloca algo frente a mí…..algo envuelto en papel de regalo.
"Lo compré para ti. No es nada muy caro porque ando corto de dinero. Ojalá te guste. Aunque atrasado: Feliz Cumpleaños~" Si antes me sentía un mal amigo, esto me hace sentir peor. Ahora recuerdo que Kisumi tenía algo preparado para mi cumpleaños y lo eché a perder. Me gustaría no aceptar el regalo pues no creo merecerlo, pero Kisumi lo coloca entre mis manos, sonriendo a la expectativa de que acepte su presente.
"…gracias…"
De pronto Kisumi se pone de pie y, mirando su reloj, coloca su morral sobre su hombro. Explica que se le está haciendo tarde para su clase y que debe marcharse. Le pregunto dónde se está quedando y él responde que con el amigo de un amigo. Que todo está bien. Me agradece por el café, se despide de mí y se aleja sin mirar atrás.
Aunque no quiero que se marche, no siento que deba retenerle más tiempo ni ir tras de él…..
Normal POV
A Sousuke le toma el resto del día reponerse del encuentro con Kisumi, meditando sobre sus palabras, y para cuando el sol sale la mañana siguiente, la rabia y derrotismo que sentía se habían ido por completo, siendo remplazados por planes y proyectos a corto y mediano plazo.
Tenía claro que ser un contador no era en absoluto lo que quería para el resto de su vida y sólo sería un desperdicio seguir por ese camino, sin embargo no era motivo para tirar al tacho todo el semestre. Estudios eran estudios y ya estaban pagados, además de cambiarse de carrera, podría convalidar algunos cursos generales, así que no sería tiempo desperdiciado.
Todavía no sabía lo que quería estudiar, pero tenía el resto del año para averiguarlo, llevando cursos libres para explorar otras opciones y determinar cuáles eran sus capacidades y verdaderos intereses. El libro que le regalara Rin por su cumpleaños, sobre terapia y rehabilitación física en el deporte había llamado mucho su atención
Ponerse al día con sus clases y alcanzar al resto de sus compañeros sería un reto, pero él nunca le había huido a los retos. Con el paso de los días no sólo su desempeño escolar va mejorando sino también la relación con sus compañeros de carrera. No era especialmente cercano con ellos, pero al menos había conseguido que no se sintieran intimidados por su presencia. Aunque la mayoría de veces sólo se reunían a causa de proyectos en grupo y similares, no por ello se negaba a salir a tomar un café con ellos si la situación era favorable.
"Cuando nos ven contigo las chicas quieren acercarse a nuestra mesa, Yamazaki….No lo tomes a mal, pero no eres el típico estudiante de contabilidad…."
Sousuke todavía conservaba el cuerpo atlético de un nadador, y aunque no lo hacía por atraer a las chicas, había vuelto a ir al gimnasio con regularidad. Era algo que le gustaba y, sin saberlo, extrañaba, así como jugar video juegos y ver películas de horror, pero lamentablemente no tenía un amigo con quien hacer esas cosas…..al menos no dentro de su grupo actual de amigos que todavía le trataban con mucha formalidad, aunque ya no le tenían miedo.
El único con quien podría compartir de ese modo era Kisumi, pero el pelirrosa se había hecho humo desde esa vez en la cafetería de Derecho. Sousuke había vuelto a ir allí para verle de nuevo, en varias ocasiones, pero sin éxito. Si bien sabía que podía hallarle donde el equipo de basquetbol entrenaba, no deseaba ser el motivo por el que Kisumi se distrajera durante la práctica. Le había quedado claro que esta beca era muy importante para él y su familia, y en vez de facilitarle las cosas, sólo le había traído más complicaciones hasta ahora.
No había sido capaz de darle a Kisumi lo único que necesitaba, un amigo, así que no tenía derecho a pedirle nada tampoco.
Ya habían pasado tres semanas desde que Sousuke viera por última vez a Kisumi. Aunque deseaba poder reconstruir la amistad entre ellos, la oportunidad nunca se había presentado. Sousuke sabía que llegar a Kisumi estaba a sólo una llamada de distancia, para acordar un encuentro y enmendar las cosas, pero…..una parte de él pensaba que de hacerlo, Kisumi se negaría, como tantas veces él se había negado a sus invitaciones. Aunque no consideraba que el otro fuese vengativo, el miedo estaba allí.
Sousuke saca su celular para ver la hora. 8:00 pm y el colgante en forma de tiburón ballena que le regalara Kisumi por su cumpleaños se mece cuando lo hace. Habían acordado reunirse en este parque con su grupo de trabajo para ir a tomar un café que había al final de la calle. Eran 5, pero dos personas aún no habían llegado y como no conocían esa cafetería tenían que esperar por ellos allí.
De pronto, cuando Sousuke levanta la vista, divisa una figura familiar cerca de la pequeña laguna que hay al centro del parque. Se trata de Kisumi.
Anunciando que ya regresa, Sousuke deja en la vereda a sus compañeros para caminar en dirección de su amigo de ojos violeta. La distancia no es muy larga, pero el frío de la noche hace que su respiración sea más laboriosa de lo que debería.
"Por qué no está usando un abrigo?" es lo primero que se pregunta Sousuke al ver a su amigo apoyado en la baranda que rodea la laguna, mirando las aguas iluminadas por la luna, distraídamente. No sabía cuánto tiempo llevaba allí, pero la forma en que Kisumi aprieta sus brazos y lo pálido de sus dedos y labios delatan bastante, una vez que se para a su costado.
"Ey…."
"…S-sousuke…."
El muchacho de ojos turquesas no sabe si el leve tartamudeo se debe al frío o a la sorpresa de verle, pero eso es lo de menos. Sousuke se quita los guantes de algodón y la chalina que lleva puestos, y se las coloca a Kisumi, para sorpresa del otro.
"No sé qué haces en este frío abrigado con sólo una chompa, pero si planeas quedarte más tiempo aquíal menos usa esto." Menciona Sousuke, antes de permitir que Kisumi termine de colocarse los guantes de forma correcta.
"Gracias, Sousuke…"
Sousuke no es el mejor sacando información de la gente, pero al menos esperaba que su comentario incentivara a Kisumi a hablar del porqué se hallaba allí. Sin embargo, la sonrisa que recibe a cambio de sus acciones compensa la falta de respuestas.
"Y…cómo has estado?" ante esta pregunta, Sousuke nota como la expresión de Kisumi cambia a una más triste a la vez que voltea la cara para ver en dirección de la laguna nuevamente.
"Bien…" Sousuke sabe que no es así, que algo anda mal con su amigo, sin embargo no tiene idea de cómo abordar el tema sin sonar demandante. Supone que tiene que ver con lo que Kisumi le dijera aquella vez, sobre lo mucho que extraña su casa, y lo culpable que esto le hace sentir le impide ser más incisivo.
"Yo-….Sé que tu equipo jugó hace unos días contra la universidad de Kanto. Planeaba ir a verles pero ese día tuve examen y no pude….Escuché que fue un gran partido. Felicidades por la victoria."
Sousuke en verdad había buscado asistir al partido. No sólo para ver a Kisumi sino también porque quería resarcirse por todas las veces que le invitó a uno de sus partidos y él se negó, aún sabiendo que sí podría haber ido.
"Gracias….aunque la verdad…no tuve mucho que ver con que ganáramos…."
Inmediatamente Sousuke advierte un problema y algo dentro suyo, tal vez instinto o el nexo que une a dos personas que se conocen de tanto tiempo atrás, le dice que el problema va más allá del deseo de estar al lado de su familia. Sin dudarlo, Sousuke extiende su brazo para tocar el hombro de su amigo.
"Kisumi, dime qué sucede."
La mirada fiera de Sousuke sobresalta a Kisumi, pero la preocupación y cariño detrás de esos fieros ojos turquesas le llena de calidez. En ese momento siente el deseo de compartir lo que le ha estado atormentado desde que abandonara el departamento en el que vivía con Sousuke.
Buscar apartamento cerca de la universidad a mitad de año era algo casi imposible, especialmente si lo que se buscaba era alguien con quien compartir la renta. Kisumi había preguntado en varios sitios en busca de un grupo d al que le faltara una persona, pero había sido en vano. Todos estaban completos y al menos no se sabría de vacantes hasta el inicio del siguiente año, y alquilar un departamento para sí solo estaba fuera de su presupuesto.
Kisumi había renunciado a su dormitorio en la universidad para poder vivir con Sousuke. No se lo había dicho a su amigo para no hacerle sentir mal y como pagaría el alquiler con el sueldo de su nuevo trabajo de medio tiempo, sus padres estuvieron de acuerdo.
Como su lugar en los dormitorios ya había sido ocupado, Kisumi no tuvo más opción que buscar fuera, sin suerte. Cuando ya estaba por darse por vencido, un compañero de clase le dijo que el capitán del equipo de judo de la universidad estaba solo en un dormitorio para dos personas pues su compañero se había marchado recientemente.
"Sin embargo, yo no te aconsejaría ir a vivir con él…..por lo que he escuchado, es alguien con quien es difícil convivir…"
Claro que esto no detuvo a Kisumi. No sólo necesitaba urgentemente un sitio donde vivir, sino que estaba seguro que sólo eran exageraciones. Ya antes había lidiado con personas difíciles, así que esto no era nada nuevo para él. Encontraría la manera de que se llevaran bien con amabilidad y buen humor.
No se imaginaba cuán equivocado estaba….Si bien Kisumi había dado por sentado que el otro demandaría algo por ocupar el espacio libre de su habitación, no esperaba que le exigiera encargarse de la limpieza del dormitorio y de preparar el desayuno.
Si bien no había cocina en el dormitorio, Takuma –el nombre del capitán del equipo de judo- tenía una cafetera y un pequeño frigobar donde guardaba sus cervezas y lo necesario para preparar sándwiches. Kisumi no tuvo otra opción más que aceptar, parcialmente contento con que no tuviera que limpiar el baño al menos, ya que era un baño compartido al final del pasillo y no dentro del mismo dormitorio.
Otro punto a favor era que Takuma y él no compartían un camarote. Cada uno tenía su propia cama y escritorio y estos estaban separados por una pared delgada, aunque no había puerta entre ambas. El lugar del sofá y tv era área común.
Con el pasar de los días, la situación comenzó a volverse opresiva. Kisumi no sólo se veía obligado a limpiar el desorden del otro –y de los amigos de éste cuando venían a visitarle, además de tener que cocinar para ellos- sino que debía hacerlo cuando Takuma se lo ordenara, no cuando estuviera libre, interrumpiendo muchas veces su tiempo de estudio o obligándole llegar tarde a clases.
"Es mi empleada doméstica personal" le escuchó una vez bromear a Takuma frente a sus amigos, desatando la risa de todos, mientras Kisumi estaba leyendo en su escritorio, desde donde podía oírles.
Kisumi soportó el abuso hasta que un día Takuma le exigiera que también se ocupara de recoger su ropa de la lavandería para luego doblarla y guardarla en sus cajones. Hastiado, Kisumi decidió poner fin a la situación y le hizo frente al otro, levantando la voz y dejando en claro que esto ya era demasiado. Takuma, enfurecido, amenazó con echarlo a la calle, pero Kisumi no dio su brazo a torcer, y lo siguiente que sintió fue un golpe seco en su nuca y una fuerte presión en su cuello.
"No te atrevas a desafiarme nuevamente o te va a pesar, chiquillo! A ver qué haces cuando te boten del equipo por no poder jugar más a causa de una muñeca rota, eh!"
Takuma le había botado al suelo, aplicándole una llave que le inmovilizaba y que apretaba su cuello, dificultando su respiración. Una presión en su muñeca derecha le advirtió a Kisumi que el otro tenía toda la intención de cumplir su palabra y esto le llenó de miedo, aceptando las condiciones de Takuma inmediatamente. No era rival para el campeón de judo de la universidad.
A partir de entonces, Takuma había empezado a usar su fuerza para intimidarle. Ya sea con empujones o tirones para obligarle a hacer su voluntad cada vez que se cruzaban dentro del dormitorio. Es así que Kisumi empezó a pasar cada vez menos y menos tiempo allí, buscando evitarle lo más posible, y esto había empezado a afectar su juego y sus estudios.
Hoy había tenido que salir sin su abrigo pues Takuma había regresado antes que él al dormitorio y Kisumi había preferido pasar frío a entrar allí. La biblioteca había cerrado temprano por mantenimiento y por eso se encontraba en el parque a estas horas, aguantando lo más que pudiera el frío otoñal antes de volver a su dormitorio.
Cruzarse con Sousuke había sido pura casualidad, pero estaba feliz por ello. Desde que le viera y el otro se portara tan amable con él, Kisumi no había querido hacer otra cosa más que abrazarle y confesarle las cosas que le atormentaban….y tal vez pedir ayuda, si el otro estaba dispuesto a darla. Sousuke tenía un gran corazón detrás de ese áspero exterior y jamás abandonaría a un amigo en apuros…..
Sí, estaba decidido….le contaría todo…
"Yamazaki! Ya llegaron Tomoyo y Yuta. Vámonos!"
Son los amigos de Sousuke que llaman por él, mientras señalan la dirección en que se haya el café. Kisumi mira hacia allí y nota que se trata del café al que había querido llevar a Sousuke, insistentemente, tiempo atrás.
Aunque Kisumi estaba contento con que su amigo estuviera socializando más y saliera como se lo había aconsejado, una parte de él estaba triste porque no hubiese sido de ese modo con él, a pesar que eran amigos de muchos años.
"Ese café tiene promociones para grupos. Hoy es viernes así que el especial del día es tonkatsu. Es tu favorito, no?"
Sousuke se pregunta por un instante cómo es que Kisumi sabe eso y le queda claro que es porque se trata del café al que le estuvo invitando en varias ocasiones. Antes de que Sousuke pueda ofrecerle a Kisumi venir con ellos o ir a otro lado sólo los dos, Kisumi se despide aduciendo que tiene cosas qué hacer y se marcha de allí.
Sousuke's POV
Qué es ese ruido?
Todavía medio soñoliento, demoro en darme cuenta que el ruido molesto que me ha despertado no es otra cosa que el timbre de mi celular. Miro el reloj sobre mi escritorio y anuncia que son las 2:30 de la madrugada. Quién carajos llama a esta hora?! Algo fastidiado, me pongo de pie para espabilarme, notando, sin sorpresa, que Tetsuya no se encuentra durmiendo en su camarote….es la quinta vez esta semana.
Mi celular queda en silencio apenas me pongo de pie, pero comienza a sonar de nuevo a los pocos segundos. Ya más despierto y justificadamente fastidiado, decido responder la llamada –de un número desconocido, según se muestra en la pantalla- para decirle lo que pienso a quien esté del otro lado de la línea, sobre despertar a la gente de madrugada.
"Quién quiera que seas, más vale que—"
"Sousuke…."
La voz agitada y casi imperceptiblemente temblorosa de Kisumi me obliga a quedarme callado y me deja frío.
"Kisumi?"
"P-perdón por molestarte a estas horas, es sólo que….no tengo mi celular y tu número es el único que me sé de memoria y-"
"No te preocupes por eso. Dime qué necesitas." Sin siquiera escuchar su respuesta empiezo a buscar qué ponerme para salir a su encuentro. Su voz delata que está en problemas y todo indica que me está llamando de un teléfono público así que no sé cuánto más vaya a durar la llamada.
"Estoy en un sitio que no conozco y no tengo dinero para pagar un taxi. Tampoco veo que pasen buses cerca…..encontré unas monedas en mis bolsillos, pero sólo me alcanzaron para hacer esta llamada y—"
"Mira el nombre de la calle y descríbeme lo que hay cerca. No te muevas de allí que iré por ti de inmediato."
Todo queda en silencio unos segundos cuando Kisumi se aleja para buscar el nombre de la calle. Una vez que lo tiene me lo dicta y mientras me describe lo que ve cerca, la llamada se corta.
Apresuradamente termino de vestirme y pido un taxi.
Me toma media hora llegar al encuentro de Kisumi. Está en una zona bastante alejada del campus universitario. Una zona algo peligrosa y oscura, donde principalmente predominan bares y clubes de dudosa reputación, según me dice el taxista.
Apenas localizo a Kisumi, bajo del taxi y le coloco mi abrigo encima, antes de guiarle hacia nuestro transporte. Kisumi está temblando de frío. Está mejor vestido que de costumbre, pero sin la indumentaria adecuada para el frío de las calles. Por lo demás, no parece estar herido. Todavía no pienso pedirle explicaciones, pero por lo que puedo observar, Kisumi debe haber salido de fiesta y, en algún momento, le deben haber robado su celular y billetera. Eso explicaría su situación actual.
Lo que no entiendo es dónde está su grupo de amigos (porque debe haber venido con uno) y qué hacía en la calle.
Una vez que el taxista nos deja cerca del campus universitario, por donde están los dormitorios (donde al parecer se ha estado quedando), me pide que espere en el lobby para ir por dinero con que pagarme por el taxi. Kisumi se marcha antes de que pueda detenerle, pero eso no me impide seguirle.
Afortunadamente no me pierdo, y cuando llego a la puerta donde le vi ingresar, ésta está abierta. Sin anunciarme entro allí y localizo a Kisumi buscando en los bolsillos de una de sus maletas, sobre su cama. Se detiene apenas nota mi presencia. Con la luz de la habitación puedo notar el brillo en sus ojos violetas, como si estuviera aguantando lágrimas.
"Sou-"
"No quiero tu dinero, Kisumi. Sólo-…es evidente que algo te ocurre. Me ibas a decir el otro día, en el parque, no? si pregunté aquella vez qué te pasaba y estoy ahora aquí, es porque me importa." Kisumi me mira fijamente pero no dice nada, apretando los labios….y entiendo muy bien por qué.
"No tengo derecho a pedirte que no me apartes cuando yo hice eso contigo, pero….no puedo simplemente irme cuando veo que necesitas ayuda. Somos amigos, y aunque mis acciones estos meses pasados no lo demuestren, me gusta tenerte como amigo…..Te equivocas al pensar que no tenerte en mi vida me hará más feliz, Kisumi…."
Tal vez suene un poco a lo que Rin diría, pero cada palabra va en serio….y Kisumi debe sentirlo así pues, aunque algo dubitativo, voltea hacia mí, sentado en su cama como está, aunque agachando la mirada al suelo.
"Mi compañero de habitación…..es peligroso….me asusta…"
Kisumi empieza así su relato sobre como el tal Takuma le obligó a acompañarle a él y dos de sus amigos a una discoteca, cerca del dónde le recogí. Le arrebató su celular y su billetera, escondiéndolas en uno de sus cajones, asegurándole que él pagaría por todo, inclusive el taxi hasta allá.
"Tú sólo tienes que lucir bien y sonreír como siempre."
Cuando llegaron a su destino, ocuparon una mesa grande y 3 sujetos mayores vinieron a sentarse con ellos. Ordenaron una ronda de cerveza y al cabo de un rato Takuma jaló a Kisumi a un lado para llevarle al otro extremo de la pista de baile.
"Unas chicas de mi clase habían venido. Takuma les había traído con engaños, invitándoles de parte mía. Él quería que lleve a las chicas donde su grupo de amigos mayores pues les había prometido muchachas universitarias para divertirse, y se había enterado que yo era popular y-….Me rehusé. Les dije a las chicas que se fueran rápidamente, por su seguridad…eso molestó a Takuma…"
"Pelearon?"
"No exactamente….discutimos fuerte. Los de seguridad se dieron cuenta que algo pasaba y antes de que se acerquen, Takuma me llevó hasta la puerta de atrás y me empujó a la calle. Sabía que no tenía forma de volver, así que esperaba que eso me hiciera cambiar de opinión y trajera a las chicas de regreso de alguna manera…"
No soy alguien violento, pero tengo ganas de golpear a este tipo, especialmente luego que Kisumi me cuenta, a grandes rasgos, lo que ha sido vivir con él todo este tiempo.
"Te hizo daño?"
Si le agredió físicamente, llegando a los puños, entonces el tal Takuma se las verá conmigo. Tal vez me saque la mierda dado que se trata del capitán del equipo de judo, pero estoy seguro que seré capaz de asestarle al menos un par de buenos golpes antes de que me tire al suelo. Nadie lastima a mis amigos y no paga por ello.
"Salvo la vez que me tiró al suelo….no, la verdad no. Sólo me amenazaba con eso y lo de hacer que me boten del equipo.…pero no sé cómo reaccionará después de lo de hoy."
"Eso no interesa, Kisumi! No te vas a quedar aquí para averiguarlo. Coge tus cosas que nos vamos."
"No tengo a dónde ir….Podría pagar un hotel por un par de días, pero nada más…"
"Un hotel? No, olvídate de eso. Regresas conmigo."
"El administrador del edificio no va a permitir que tres personas vivan en un departamento para dos."
"Lo haremos a espaldas del administrador entonces."
"No creo que Tetsuya lo apruebe, además….el sitio es pequeño. No hay espacio suficiente para alguien más."
"Al diablo con Tetsuya! Además, hace días que no duerme en su cama….creo que ha regresado con su novia y ahora pasa las noches allí…"
"pero y si-"
"Kisumi, no te voy a dejar aquí a merced de ese sujeto!"
Cómo se imagina que después de saber lo que sé, voy a permitir que esté a menos de 100 metros del tal Takuma. Kisumi me mira detenidamente ahora, sus ojos violetas más expresivos que nunca, como buscando algo en los míos. Ya más calmado, le confieso que si bien no sé qué haremos mañana al respecto, al menos puede pasar la que queda de la noche en nuestro cuarto. Mañana hablaré con Tetsuya y veremos qué pasa, pero le aseguro que no le voy a dejar solo hasta que hallemos una solución.
"Ok…." Responde Kisumi, sonriendo como no le he visto hacerlo desde que fuera a recogerle de ese oscuro lugar, y eso me hace sonreír también.
Sus maletas están ya casi hechas así que no demoramos en abandonar el dormitorio. No tengo miedo de enfrentarme a ese tal Takuma, pero si tengo que escoger preferiría no hacerlo, así que mejor nos marchamos pronto. Caminamos por el pasillo y al llegar a una intersección tomo la derecha.
"Sousuke, espera. Es por aquí~" me llama, risueñamente Kisumi, cuando ya me había alejado varios pasos…..Juraba que la salida quedaba por este lado.
"Ya lo sé." Respondo secamente, frunciendo el ceño y dando media vuelta de inmediato, para ocultar mi bochorno. Kisumi ríe bajito cuando paso por su lado, y no puedo evitar sonreír al verle contento de nuevo.
"No sé qué harías sin mí, Sousuke~" francamente, yo tampoco.
FIN
Darkela, veo a Kisumi como alguien que sí es capaz de molestarse, pero que el enfado no le dura mucho. Y creo que pelearse con un buen amigo le duele igual o más de lo que le enfada ^_^ Espero que esta segunda parte no haya sido decepcionante para ti. Quiso ponerle un pare a Takuma y bueno…..lamentablemente resultó más de lo que podía enfrentar :P Gracias por comentar.
Musiclover921, gracias por tus palabras. Me haces feliz :D aquí también hubo más angst ;)
Natsuna27, envolvente es exactamente la palabra para describir a Kisumi. Gracias por eso, Natsuna :D Y sí, Sou es pragmático y tiene la cabeza bien puesta sobre los hombros, sólo que estaba pasando por muchas cosas y se sentía especialmente presionado por sus padres U_U Necesitaba de alguien que le encaminara de nuevo por la senda correcta :D Gracias por comentar.
Hasta la próxima!
