sapphire97: Hhahhahaha XD. seeee XD... Shiii :3, sipi :3... Mmmm ya lo verás ;)... Ya la sigo, aunque no podré subir otro más, mi internet está averiado :/

Hhahhahah sip habrá otra, tiene 52 y un epilogo.


Solo me quedé mirándolo sin poder creer lo que acababa de decir. Cuando se lo dije solo pude convencerlo de conservarlo porque le propuse que criar a un mortífago desde su nacimiento sería algo útil, pero jamás lo llamó su hijo. Aunque eso explicaba porque no mencionó la perdida luego de ella, y porque me había sacado de las misiones, y aun mejor, porque me había dicho que me amaba. Lo había descubierto cuando perdimos nuestro bebé.

— Jamás acabas de llamar tu hijo— apenas pude decir en un hilo de voz mientras él me miraba sin expresión en su rostro.

— Lo sé— solo dijo antes de levantarse de la mesa—. Pero lo era, no era otro sirviente ni otro mago, era nuestro hijo, y por mi culpa lo perdimos…— soltó al llegar a mí mientras intentaba no llorar al recordarlo, pero era imposible.

— Pudiste haberme dicho lo que sentías…—solté antes él poner su mano en mi rostro para luego acercarme a él y besarme—. ¿Sabes que te amo? —pregunté encima de sus labios antes de él sonreírme.

— Creí que no lo dirías…—respondió antes de tomar mi pierna y ponerla en su cintura para luego yo subir a ella por completo y besarlo con deseo y pasión.

— ¿Podemos intentar tener otro? —pregunté de golpe mientras le quitaba su camisa pero en vez de continuar, detuvo el beso.

— Cuando termine esta guerra, y tenga lo que quiero lo discutiremos…—soltó antes de volver a besarme, y sacar su varita de su bolsillo, para luego apuntar a mi bajo vientre para un hechizo de anticoncepción—. No pasaremos por eso de nuevo— agregó antes de yo asentir y continuar el beso, mientras sus manos iban a mi cintura para luego quitarme la blusa…

Me había quedado exhausta en su regazo sin decir nada, solo mirándolo y sonriéndole como una tonta enamorada, y de hecho lo era. Mientras él solo negaba antes de besarme de vez en cuando.

— No vas a volver a tu casa…—soltó de golpe haciéndome verlo extrañada—. Quiero alejarte de todo, y sé que no pasará mucho tiempo antes de que comiencen a vigilarte…—explicó teniendo algo de razón.

— De Dumbledore no lo dudaría—dije al pensarlo con detenimiento. Si desde antes desconfiaba, ahora que estaba fuera de Hogwarts tendría mil razones para desconfiar…—, ¿en donde viviré entonces? —Pregunté mirándolo con curiosidad—. Porque este es el segundo lugar en donde el ministerio me buscaría…

— En casa de los Malfoy, e informa a tu hermano que te huirás del país por de medio de una lechuza, no quiero que nadie sepan que estás de mi lado, podrían usarte en mi contra— continuó ordenando mientras yo tan solo asentía.

— ¿Hablaste con Cissy de esto? —no pude evitar preguntar.

— No tiene opción, además tiene que agradecerte que no mate a su esposo— respondió duramente haciéndome reír.

— Eso no quiere decir que le agrade…—no pude evitar comentar antes de recordar algo relevante—. Por cierto… ¿Alguno de los mortífagos sabe que volví a tu lado? —pregunté con curiosidad, ya que sabía que más de uno no le gustaría que volviera con su amo…

— Ninguno, eres mi pequeño secreto, cuando sea prudente lo sabrán— respondió antes de yo asentir sin protestar, para luego él pararse aun desnudo y buscar su varita que estaba tirada en el suelo. Al tomarla, con un solo movimiento de ella nos vistió—. No le queda mucho efecto a la poción multijugo, y tengo cosas que hacer, es mejor que nos vayamos…— explicó con rapidez mientras yo salía de la cama—. Y por favor quédate en esa casa, necesito saber que estás bien mientras esté lejos…—dijo antes de desaparecer.

Sabiendo perfectamente que si me quedaba por mucho más tiempo él lo sabría, al tan solo desaparecerse tomé mi varita de la cama, para luego visualizar la mansión Malfoy y desaparecer. Aparecí en la puerta de entrada, para pocos segundos después notar que había un elfo en ella, al parecer esperándome.

— La ama la espera— solo dijo el elfo domestico antes de yo asentir y comenzar a seguirlo.

La casa seguía casi igual a la última vez que vine hace un año, aunque esta vez no contaba con ninguna decoración, seguro por el arresto de Lucius…. Al llegar a la puerta principal, el elfo la abrió para luego yo entrar encontrándome a mi primita esperándome.

— Hola Cissy— le dije sonriendo con arrogancia antes de ella rodar los ojos.

— Tu habitación está lista…—soltó ella ignorando mi saludo antes de señalar la escalera—. La quinta puerta a la izquierda…

— ¿Ni siquiera me saludarás? —pregunté cruzándome de brazos.

— Sabes bien que no me agradas, así que porque quieres que finja cortesía…—soltó de golpe por lo que le vi incrédulamente antes de sacar mi varita.

— Uno, a mí no me hablas como se te da la gana, creo que te hicieron un obliviate y olvidaste quien soy— soltó apuntándole con mi varita—. Dos, no sé qué demonios te hice para que me odies. Y tres te recuerdo que soy la mano derecha de tu amo…

— No olvido todo lo que hiciste, y no te soporto porque siempre te has creído mejor que los demás— respondió molesta—. Y no te preocupes, el señor tenebroso me explicó bien que volviste a su lado. La verdad me sorprende lo mucho que tardaron…

— No me creo mejor que los demás, lo soy— solté antes de caminar hacía las escaleras—. Y comienza a entender que no quiero problemas con nadie ni contigo, así que bájale dos rayitas a tu actitud…—añadí antes de subir las escaleras. A veces me pregunto cómo es que somos primas…

Sin ningún problema llegué a la habitación que me dijo antes de yo entrar y darme cuenta que todas mis cosas de alguna manera estaban allí. Por lo que solo me quedaba una cosa por hacer, escribirle a Sirius para que crea que me he ido del país. Lo cual no dudará ya que no sería la primera vez que lo hago.

"Querido Canuto.

Feliz navidad hermanito, lamento no poder pasarla contigo, pero he tenido que salir del país lo más ante posible. Ya que lo que pasará es inevitable, y mientras pueda huir por vida lo haré….

Me gustaría poder decirte en donde estoy para que esté más tranquilo. Pero lo más seguro es no hacerlo, ya que no sé si esta carta llegará a ti o no, y si llega a manos equivocadas mi huida será en vano, e incluso tu caerás. Pronto nos volveremos a ver hermanito.

Te quiere, tu hermana mayor…"

Cuando terminé al fin de escribirla, la envolví para luego salir de la habitación a buscar a Narcissa para que la envíe lo antes posible, mientras más rápido él crea que estoy a salvo mejor. Casi bajé las escaleras corriendo para luego comenzar a recorrer la casa en busca de mi prima.

— ¡Cissy! —le llamé antes de ver cómo salía de lo que parecía ser la sala.

— ¿Qué ocurre? —preguntó algo hastiada antes de yo pasarle un pergamino.

— Necesito enviar esto por lechuza…—le respondí antes de ella asentir.

— Tonki— dijo de golpe antes de un elfo aparecer, el mismo que me trajo a la casa—. Dale una lechuza a la señorita, para enviar esto…—le explicó antes de darle mi carta y él elfo asentir para luego desaparecer con ella…. Un minuto después apareció con una lechuza con mi carta en su pata.

— Tienes que decirle la dirección— soltó el elfo antes de yo tomar la lechuza, y susurrarle la dirección de la casa de mis padres, para luego el elfo irse hasta una de las ventanas y dejar ir a la lechuza con mi carta, solo esperaba que Sirius se la creyera…

— ¿Para quién es la carta? —preguntó mi prima sin sorprenderme antes de yo sonreírle ignorando su pregunta mientras caminaba hacía las escaleras.

— Para mi hermano, nadie debe saber que sigo en Londres…—le respondí al reflexionar que si no le decía se atrevía a decirle a Tom, y él creer lo que no es…

Al tan solo decirle esto volví a mi habitación sin planes de salir hasta el otro día, y solo para desayunar…. Los días siguientes a este fueron peores que vivir bajo el mismo techo que Molly Weasley y eso es mucho decir. Apenas salía para desayunar, comer y cenar, pero solo esos pequeños instantes eran suficientes para que Narcissa y yo discutiéramos, aunque sea brevemente, por lo que luego de una semana había decidido comer en mi habitación hasta que salga de esta jodida casa…

Pero los días de espera se convirtieron en semanas, y las semanas en tres meses sin saber nada de Tom. Tres meses de sumo aburrimiento, tan solo enterándome de lo que ocurría fuera de estas cuatro paredes gracias al profeta…. Por lo que terminé decidiendo volver a salir de mi habitación aunque eso signifique soportar a mi prima.

— Así que era cierto…—soltó una voz chillona cuando apenas bajé las escaleras encontrándome con otra prima que no me soporta mucho.

— Hola Bella— le saludé con una mueca en vez de sonrisa.

— ¡Ha!, creí que estabas bromeando hermanita, en serio está viviendo aquí…—le comentó la loca a su hermana—. ¿Ya te aburriste de ser un peón de Dumbledore? —preguntó siendo más molesta de lo que recordaba.

— No es asunto tuyo Bella— le respondí antes de caminar hacía el comedor para desayunar.

— ¿Cuándo irás a acompañar a los otros a hacer misiones? —Preguntó siguiéndome, sin entender la indirecta de que me dejara en paz—. Ya quiero ver la cara de los demás cuando sepan que estás de nuestro lado, mucho dudaron que pasaría…

— No volveré a las misiones— respondí al llegar al comedor, y sentarme, para luego con mi varita servirme el desayuno de lo que había en la mesa—. Y no debes comentarle a nadie que estoy aquí…— agregué antes de tomar un poco de jugo de calabaza.

— Creí que volvías al juego— soltó sentándose al frente de mí, y su hermana a su lado—. Supongo que tanto tiempo fuera te cambió…

— Solo me hizo no querer matar a nadie— solté comenzando a comer, sorprendiéndola un poco—. De hecho no volveré a hacerlo…

— ¿Qué haces aquí entonces? —preguntó esta vez algo molesta—. ¿Cómo es que estás aquí…?

— Él la mandó aquí, no quiere ponerla en peligro…—respondió Narcissa por mí, antes de su hermana verla incrédulamente.

— ¿Es decir que tenemos a la gran Hydra Black de nuestro lado y no piensa usarla? —preguntó incrédulamente la pelinegra mientras yo la ignoraba.

— Bella…—le llamó la atención su hermana.

— No Cissy. Ella ha traicionado al amo por muchos años, y por menos de lo que ha hecho muchos han muertos, no es justo…—soltó ella ya hartándome la paciencia.

— Si tienes algún jodido problema ve con él, y cuestiónalo, voy a querer saber con lujo de detalles que tal resultó esa conversación— le dije con suma arrogancia—. Y si me disculpan, ya se me arruinó el apetito…—solté con disgusto antes de levantarme de la mesa.

— Sigue igual de arrogante que siempre— soltó Bellatrix a mis espaldas haciéndome detenerme—. No sé porque cree que el mundo volverá a estar a sus pies luego de todo lo que le hizo a nuestro señor…—dijo antes de yo sacar mi varita de una de mis botas y apuntarle.

— Te lo advertí Bella— le dije con furia—. Solo llevo unos minutos aquí abajo y ya me hartaste, ¿Qué es lo quieres? ¿Qué vaya a matar a inocentes como si eso fuera lo mejor del mundo?, ¿o que me pase la vida arrepintiéndome de mis actos, mientras le lamo las botas a Voldemort como hacen todos los mortífagos? —le cuestioné sin dejarla de apuntar—. Porque eso no va a suceder, y como te dije si tienes algo en contra de mi trato, puedes ir a quejarte con él, porque si me vuelves a joder la paciencia, te juro que serás mi primera muerte en quince años…—solté con furia antes de salir del comedor.

Por un mísero instante me plantee salir de esta casa, lejos de mis dos insoportables primas, ya que realmente me estaban hartando, ni siquiera Tom me cuestiona tanto mis actos. Sin tener a donde mejor ir en esta casa, terminé por ir yéndome a mi habitación, pensando en cómo matar a esas dos locas que tengo por primas.