sapphire97: Shiiii :3, y eso que ahora es que falta por ver de ambos :3. XD ahhahahaha XD. Hahahhahahahhaa cuando suba la precuela entenderás de donde nace su odio XD... Ahora ando robando wifi XD.
Comencé a caminar de un lado a otro en mi habitación aun considerando largarme de esta casa. ¿A dónde?, ni idea pero cualquier sitio era mejor que este…. Por lo que por un momento pensé en llamarlo, en pedirle que me llevara con él a donde sea que esté yendo, aunque sabía que no aceptaría hacerlo.
Teniendo el conocimiento de esto, me lancé a mi cama poco antes de quedarme dormida, lo cual es lo único que hago últimamente…
Sin saber cuánto tiempo me pasé en los brazos de Morfeo, me desperté ya cansada de dormir, por lo que abrí mis ojos antes de darme el susto de mi vida. Voldemort mirándome fijamente, haciéndome cuestionarme por un segundo que seguía durmiendo.
— ¿Qué haces aquí? —pregunté aun soñolienta.
— Supe de tu enfrentamiento con Bellatrix— respondió seriamente—. Temía que te atrevieras a irte…— agregó haciéndome entender perfectamente porque vino.
— ¿Y desobedecer una orden directa? —pregunté retóricamente mientras salía de mi cama seguro hecha un asco…
— No sería la primera vez…—soltó haciéndome verlo extrañada.
— ¿Qué ocurre? —pregunté sentándome en la cama cruzándome de brazos.
— Hay cosas que aun no hemos hablado, y ya es hora de que lo hagamos…—dijo asustándome un poco, ya que él suele ser algo impredecible—. Sabes lo que estoy haciendo, yendo en contra de los que han sido tus amigos…—soltó con desprecio al decir esa última palabra.
— ¿Asesinar, torturar, y quien sabe que otra cosa más? —Pregunté sin demostrar sorpresa—. Lo sé perfectamente, sigues lo que dejaste a mitad la ultima vez— me respondí yo misma—. No soy tonta, ni me hago la ilusa, sé que pretendes hacerte del mundo mágico, acabar con los sangre sucias, someter a muggles, y asesinar a quien fuera que se te atraviese en el camino— solté de golpe haciéndolo sonreír—. Y cuando acepté volver contigo, acepté también sus consecuencias…
— Sabía que no me había equivocado contigo…—soltó sonando más para sí mismo.
— Aunque si no es mucho pedir, me gustaría que mantuvieras las muertes al mínimo, después de todos, siguen siendo magos, y no somos muchos que digamos…—solté sorprendiéndolo un poco.
— No puedo demostrarme débil, las muertes son un mensaje, y lo sabes— soltó él algo molesto—. De hecho lo sabes mejor que nadie, tú misma has asesinado sin razones solo para dar un mensaje de terror al mundo mágico…—me recordó sin darme mucho orgullo aquello.
— Las cosas han cambiado…—solté suspirando—. No he asesinado en más de quince años, de hecho he intentado reivindicarme…
— ¿Te arrepientes de haber trabajado para mí? —preguntó de golpe un poco molesto, antes de yo suspirar.
— Lo hice por un tiempo— comencé a decir haciéndolo enfurecer más—. Pero por razones diferentes a las que piensas. Solo quería hacerle honor a la muerte de mi hermano, nada más. Creía que eras el culpable, y querías que pagaras— solté sorprendiéndolo aun más—. Pero sé que no lo eres, encontré el responsable— mentí con habilidad, ya que no le diría que Reg lo había traicionado y por ello murió—. Por lo que mi "reivindicación" ya no tiene razón de ser…—terminé de decir haciéndolo calmar un poco.
— Pero aun así te niegas a matar a alguien…—soltó seriamente antes de yo asentir.
— Al menos que sea necesario, no por placer— respondí con sinceridad—. Y si eso afecta algo entre ambos…
— No creas que te perderé por estupideces Hydra— soltó sonriendo—. Te dije que con que estés a mi lado me basta…—agregó haciéndome sentir aliviada, por un momento creí lo peor—. Por ello es que quería saber si tu lealtad es solo mía, antes de llevarte conmigo…— dijo sorprendiéndome.
— ¿A dónde? —pregunté con interés.
— Lejos de aquí, un lugar seguro al que iría a visitarte con regularidad, aunque lo que más me gustaría es llevarte conmigo cada vez que me voy, sabes que es peligroso— respondió antes de yo asentir sonriendo.
— No importa, con tal de salir de aquí…— solté rápidamente antes de él ofrecerme su mano.
— Nos apareceremos allá— explicó antes de yo asentir y levantarme de la cama para luego caminar hacía él y darle mi mano.
Minutos después aparecimos en una habitación desconocida antes de yo soltarlo, para luego mirar a mí alrededor.
— Es una pequeña casa, oculta de todos, es algo que he preparado para ti en este tiempo…— explicó con rapidez antes de yo sonreírle y asentir—. Nagini…—le llamó sorprendiéndome por completo antes de la pitón entrar a la habitación por la puerta…—. Se quedará contigo a hacerte compañía mientras no esté…—dijo antes de yo volver a asentir.
— Gracias Tom, es más de lo que pudiera pedir…—solté sonriendo antes de sentir a Nagini acariciarme las piernas—. Te dije que volvería, ¿no? —le dije a la pitón antes de ella trepar por mi cuerpo y descansar en mis hombros.
— Te extrañaba— mencionó Tom haciéndome dejar de mimar a Nagini para luego verlo—. Desde que te dejó ir en el parque, no deja de decirme que volverías a nosotros…—soltó sorprendiéndome por completo.
— ¿Tú sabías que ella me dejó ir esa tarde? —pregunté incrédulamente antes de él sonreír.
— Sabes qué cosas así no se me escapan, estaba cerca cuando te encontraste con Nagini… no me importó dejarte ir…—respondió sin yo creérmelo por completo—. Debiste imaginar que si quisiera capturarte ya lo habría hecho…—soltó teniendo razón.
— Pero fuiste por mí, juntos con varios mortífagos…—solté sin entender el porqué de esa situación.
— Necesitaba verte, y mantener mi posición de no perdonar una traición…—explicó teniendo algo de razón—. Además aun no estabas lista para verme…—agregó haciéndome sonreír—. Tengo que irme, volveré más tarde…—soltó antes de yo asentir y desaparecer dejándome con Nagini quien aun estaba en mis hombros.
— Supongo que estamos solas…—le dije acariciando su cabeza antes de dirigirme a la puerta de la habitación para explorar el resto de la casa…—. ¿En qué lugar de Londres estamos? — le pregunté retóricamente ya que sabía que por más que siseara no la entendería. En momento así me hace falta hablar pársel…
La siguiente hora me dediqué a recorrer la pequeña casa. Tenía solo lo necesario, dos baños, dos habitaciones, una cocina, un comedor, y una pequeña sola, todo amueblado, incluso la cocina estaba llena de comida, y la sala tenía sorprendentemente una tv muggle, la cual supongo que vino con la casa. Lo que me hacía pensar en que este lugar se lo quitó a algún muggle, pero preferí no pensar en ello…
Al terminar me dirigí a la cocina para hacer algo de comer ya que moría de hambre, mientras Nagini me miraba desde el suelo con curiosidad como si intentara adivinar que hacía.
— Estoy cocinando, aprendí cuando tuve que valerme por mi misma— le expliqué brevemente ante de ella asentir para luego trepar por los gabinetes al parecer para mirar desde arriba, por lo que no pude evitar sonreírle.
Luego de más de una hora terminé por hacer un pastel de carne, para que Nagini también comiera algo, ya que no despegaba la vista a cada paso que daba. Al terminar saqué el pastel de horno, para luego llevarlo al comedor para comenzar a comer. Le serví un trozo a la pitón, y otro para mí.
— Mejor que un cuerpo vivo, ¿no? —le pregunté mientras comía haciendo que ella me viera incrédulamente antes de seguir comiendo. A veces creo que actúa demasiado como una persona en vez de un reptil…—. ¿Tom vendrá hoy? —solté de golpe haciendo que siseara antes de negar haciendo que mis ánimos disminuyeran un poco.
El resto del día me la pasé viendo tv, mientras Nagini se sorprendía con el aparato acostada en mi regazo, hasta quedarme dormida…
Los días siguientes de todo marzo fueron iguales a este, me levantaba para hacer desayuno para mí y Nagini, luego me pasaba la mañana viendo Tv, ya que era lo único que me quedaba al no poder salir de aquí, solo dejaba el sofá para hacer de comer, volviendo extremadamente perezosa, haciendo que casi me olvidara que estaba en medio de una guerra…
Pero a pesar de esto, no dejaba de pensar en Tom cada minuto preguntándome en que estaba trabajando tanto, y si en algún momento estaba en algo riesgo allá fuera…. Aunque era estúpido pensar así ya que era Voldemort de quien hablaba, pero aun así lo hacía…
Me había despertado el primero de abril, al igual que todos los días, solo porque el hambre me atacaba, cuando lo vi, mirándome luciendo como su yo joven, antes de sonreírme.
— Ya me estabas preocupando…—dije aun soñolienta antes de él caminar hacía sentarse en la cama y besarme.
— Estaba algo ocupado…—soltó antes de acostarse a mi lado—. Te extrañaba…—cambió de tema antes de volver a besarme, esta vez con más intensidad, colocándose encima de mí mientras su manos las ponía en mi cintura.
— ¿Qué hacías? —Dije cuando apenas pude hacer que dejara de besarme, para luego él seguir sus besos por mi cuello, haciéndome perder un poco la cordura—. Si sigues así…—solté en apenas un hilo de voz antes de él chuparme el cuello, seguro dejando una marca, para luego tomar su varita y desvestirnos a ambos…
—Hablaremos después…—dijo sonriendo de lado antes de yo tomar su rostro en mis manos para besarlo…
Cuatro meses habían sido demasiado tiempo sin esto. Recién me doy cuenta de lo dependiente que me estoy volviendo de nuevo de él y espero que él de mí…. Luego de dejarme exhausta al casi acabar la mañana, me quedé recostada en su regazo con mil preguntas en la cabeza.
— Los mortífagos entraran a Hogwarts…—soltó de golpe mientras acariciaba mi cabello, haciéndome verlo algo sorprendida—. El hijo de Malfoy está en ello…
— ¿Draco? —pregunté de golpe algo preocupada—. ¿Vas a hacer que maten al chico acaso?, es solo un niño…
— Es un mortífago— soltó serio, haciéndome verlo incrédulamente.
— ¿Esto es por Lucius cierto? —Le pregunté sentándome algo molesta, se suponía que no haría nada en su contra—. Joder, te pedí…
— Que no lo matara, ni lo dañara, no que no pague por su error— soltó él como si nada, sin yo creer lo que decía—. Le di una misión importante al chico debería estar agradecido…
— ¿Qué cosa seguro imposible le pediste...? —pregunté un poco harta.
—Matar a Dumbledore— respondió dejándome fuera de sí, antes de levantarme furiosa de la cama.
— Harás matar al chico, mi sobrino— le reclamé furiosa—. Debí imaginar que no dejarías a Lucius sin hacerle pagar su error, el cual realmente es solo mío. Si quieres que alguien pague que no matarás a Potter en el departamento de misterio, hazme pagar a mí, no a un pobre niño…—solté harta antes de tomar mi varita y vestirme en un segundo.
— Sabes que no haré eso— soltó seriamente mientras lo miraba molesta sin decir nada—. No me atrevería a hacerte daño… además si el chico no estará solo, habrán mortífagos y si no logra su cometido, Severus lo hará…—explicó haciéndome sentir un poco más aliviada, por lo menos Draco no estará solo, aunque dudaba que Severus traicionara a Dumbledore…
— ¿Por qué el chico? —Pregunté de brazos cruzados intentando pensar más allá de lo sucedido en el ministerio—. Si hubieras querido solo deshacerte del viejo me lo hubieras pedido a mí…—dije algo pensativa.
— Me estoy cobrando dos errores de Lucius— soltó de golpe haciéndome mirarlo confundida—. El primero fue besarte— dijo de repente, mientras al fin yo comenzaba a entender la situación.
