sapphire97: ahahahaahhaha ¿no se supone que es algo bueno? XD, en parte sí, en parte no, tambien subí seguido por si se me olvidaba XD. Pronto, es que Tom es muy sobreprotector :3. :3. Ya actualizo :3
Hhahahahahhaah si, deberías :3
Su mirada fue de confusión y sorpresa, casi como si fuera un espejismo.
— ¿Estás bien? —pregunté preocupándome al soltarlo.
— ¿Qué haces aquí? —soltó de golpe sonando preocupado—. La última vez que te vi nos enfrentamos…
— Han cambiado muchas cosas desde entonces…—solté sonriéndole sin él al parecer entender algo.
— ¿Volviste? —preguntó sin querer dar muchos detalles en su pregunta, seguro por su esposa y su cuñada, por lo que sonreí.
— Vamos, hablemos en tu despacho— le dije antes de comenzar a caminar hacía allá para luego él seguirme.
Minutos después llegamos para luego yo cerrar la puerta, e insonorizar la puerta, para que nadie pudiera escuchar nuestra conversación.
— Hydra, ¿Qué ocurre? —preguntó realmente preocupado.
— Volví con él— respondí de golpe sentándome en un sofá pegado a la pared, mientras él me miraba incrédulamente.
— ¿Cómo qué?, no lo entiendo, estabas de parte de Dumbledore…—dijo como si no lo supiera.
— Estaba molesta, furiosa con él, por la muerte de Regulus, por eso estaba de parte de él—solté aquel detalle que no sabía—. Pero descubrí hace más de un año, que él no fue el culpable, y verlo de nuevo…—confesé antes de él reírse.
— Aun lo amas— soltó de golpe como si fuera una broma, ya que era el único que sabía lo que sentía por él, de hecho solo por eso se convirtió en un gran aliado para Tom, aunque no me dejara hablar con Lucius—. Maldición Hydra, ya sabía yo que esto pasaría…— dijo negando con arrogancia.
— ¿Por qué estabas tan seguro? —pregunté cruzándome de brazos.
— Te conozco, sabía que solo era cuestión de tiempo— respondió sonriendo—. Por eso no me mató, ¿cierto?, tú se lo pediste, aunque mi hijo no pudo librarse…
— Sí, pero eso fue porque supo que me besaste idiota— le respondí haciéndolo borrar su sonrisa.
— Oh fue eso, creí que todos los crucios que me mandó habían sido suficientes…—soltó sorprendiéndome y preocupándome—. No te preocupes, sabía cómo es contigo, jamás debí intentarlo siquiera…
— Sí, fuiste un idiota— concordé sonriendo de lado—. Pero ahora lo importante es que estás bien, y a salvo. ¿Cómo escapaste? —pregunté cambiando de tema con sumo interés.
— Hubo un escape en masa en Azkaban anoche— respondió sin sorprenderme—. Ya el ministerio no la controla…
— No me sorprende— solté levantándome del sofá ya que había pasado mucho tiempo aquí con él—. Es mejor que vaya, no quiero ocasionarte más problemas…
— No te preocupes, si ve mi mente no me hará daño— soltó teniendo razón—. Hydra, me alegra que estemos en el mismo bando…— añadió mientras caminaba hacia la puerta—. Por cierto, ¿los demás mortífagos saben que estás aquí? —preguntó de repente como si acababa de pensarlo antes de yo negar—. Ya quiero ver la cara de todos, la mayoría creyó que te matarían, y los que estaban conmigo en Azkaban creen que estás muerta…—dijo antes de yo reír y salir de su despacho para luego caminar hacía la cocina para comer algo, ya que si ya me había levantado, era mejor aprovechar.
El resto del día me la pasé hablando con Lucius y Draco, ya que mis primas no me soportaban…. Haciendo que el día sea más llevadero y menos aburrido…. Los días siguientes a este fueron iguales, hablábamos, recordábamos viejos tiempos, y me ponían al día de lo que sabía que había ocurrido mientras no estaba de parte de Tom.
Así fue hasta la tercera semana de Julio, él día que según Bella vendría Tom…
Estaba comiendo y conversando tranquilamente, cuando lo vi entrar al comedor algo serio, para luego mirarme, y salir de nuevo, por lo que no dudé antes de dejar de comer y levantarme para seguirlo. Sabía que solo eso vino a señalar.
— Un mes y ni siquiera un hola…—solté mientras le seguía hasta las escaleras, pero él no dijo nada hasta que llegamos a mi habitación, la cual cerró con llave, para luego tomar su varita seguro para echarle un hechizo permutador no verbal.
— Quería saludarte como es debido— respondió a mi reclamo antes de sacar un frasco de su túnica y beberlo. Pude ver como en segundos cambiaba su rostro blanco de serpiente, por el chico apuesto haciéndome sonreír.
— No hacía falta…
— No mientas, ya me dijiste que mi apariencia te atemoriza— soltó antes de caminar hacía y besarme con deseo y pasión—. No volveré a dejarte sola…—dijo encima de mis labios antes de yo sonreírle y quitarle la túnica.
— ¿Es decir que te quedarás aquí? —pregunté mientras se deshacía de mi blusa—. ¿O nos vamos de nuevo?
— Nos quedamos, no tengo nada que ocultar…—soltó mientras sus besos descendían por mi cuello haciéndome estremecer al tacto, hace mucho tiempo que no estábamos juntos—. Y nadie se atrevería a decir algo de todas formas…
— Te temen, claro que no lo harán— apenas dije en un hilo de voz antes de sentir como apretaba mi seno, para luego quitarme el sostén…
Estaba saciada y algo cansada en su pecho, luego de repetir por tercera vez, pareciera que nunca se cansaba de mí….
— Te llevaré conmigo si en algún momento me voy de nuevo…—soltó de repente haciéndome sonrojar—. Eres hermosa cuando te sonrojas…—dijo antes de besarme y morder mi labio inferior—. Necesito que guardes algo tu bóveda…—cambió de repente el tema al terminar el beso.
— ¿Algo? —Pregunté confundida sentándome en la cama—. Nunca guardas algo en Griphook…
— Es algo valioso para mí— dijo antes de tomar su varita, es decir la mía, de la cama y con un movimiento de ella, atraer una copa dorada hasta su mano—. Es la copa de Hufflepuff…—explicó antes de dármela, y sentir de inmediato algo de magia negra en ella.
— ¿La robaste? —no pude evitar preguntar.
— Cuando era joven— respondió como si nada, sin sorprenderme—. Y necesito tenerla en un lugar seguro.
— ¿Por qué?, nunca has sido muy apegado a lo material…—señalé algo curiosa y desconfiada—. ¿Por qué es valiosa para ti? —pregunté cruzándome los brazos aun desnuda.
— Es un Horrocrux— respondió sorprendiéndome por completo.
— ¿Es uno de ellos? —pregunté sin evitar sonreírle, antes de él asentir—. Hasta que al fin confías en mí para decirme por lo menos como luce uno de ellos…—solté mirando la copa.
— Eres la única a la quien se lo he dicho— dijo de golpe sentándose también—. E hice bien en decírtelo ahora, se lo hubieras podido decir a Dumbledore cuando trabajabas para él…
— ¿En serio?, ni siquiera le mencioné los horrocruxes— solté negando sorprendiéndole por completo—. No me mires así, no lo vi necesario, además él no preguntó…— dije como si nada antes de tomar mi rostro y besarme.
— Jamás debí dudar de tu lealtad, aunque tú creyeras que no me pertenecía…—soltó encima de mis labios—. Son seis en total— dijo de golpe al terminar el beso—. Hay uno en Nagini, otro en mi diario, otro en la diadema de Ravenclaw, otro en el anillo de mi abuelo materno, y el último en un guardapelo de Slytherin…—mencionó cada uno sorprendiéndome un poco, porque había tres ya de estos—. Solo tengo este en mi posesión…
— Y quieres que lo guarde en mi bóveda— solté incrédulamente—. No lo haré…— dije haciéndolo verme extraño—. Si alguien va a buscarlo, y sabe que estoy de tu lado, la buscará allí…
— ¿Por qué alguien iría a buscarla? —preguntó preocupado, antes de yo suspirar.
— Creo que Dumbledore lo sabía— respondí enfureciéndolo—. No me mires así, no se lo dije yo. Pero sé que tuvo tres de ellos. Uno fue dado por mí, aunque no sabía que era un Horrocrux, jamás se lo habría dado si lo hubiera sabido…— expliqué con rapidez antes de él asentir aun molesto.
— Tuve que habérmelo imaginado, el viejo nunca me tuvo confianza, seguro que tiene tiempo investigando— soltó seriamente—. ¿Cuál le diste?
— El guardapelo, mi hermano murió robándotelo— confesé sorprendiéndolo aun más—. Ni se te ocurra decir nada…—añadí antes de él asentir.
— No vale la pena hacerlo— soltó antes de besar mi mejilla demostrándome confianza—. ¿Cuáles otros dos tenía?
— El diario, Harry lo encontró cuando estaba en su segundo curso, y creo que vi un anillo extraño en posesión de Dumbledore antes de irme…— respondí algo pensativa antes de pensar en el anillo para que él pudiera verlo.
— Es ese— dijo furioso de golpe—. Ha destruido tres…
— No del todo— dije como si nada haciendo que me viera incrédulamente—. Hay pocas formas de eliminar uno, pero aun así es un fragmento del alma…. Hay una forma de regenerar el Horrocrux— comencé a explicar haciendo que me viera con sumo interés—. Cuando me mencionaste tus horrocruxes hace años, me dediqué a investigarlos, y gracias a todos los países que he visitado, descubrí que si el objeto contenedor aun existe, hay una forma de regenerarlo…
— Supongo que sabes cual es…—soltó con notable orgullo hacía mí, antes de yo asentir—. ¿Cómo me las he arreglado sin ti todo este tiempo?
— De hecho, por eso no te las has podido arreglar tu solo— respondí con arrogancia haciéndolo reír—. La poción la hice hace diez años, la guardé por si acaso, está en mi baúl, tan solo necesitaría los objetos en cuestión, los cuales pueden estar en el despacho de Dumbledore, estoy segura que no le dio algún valor cuando lo "destruyó"…— dije encogiéndome de hombros, antes de él besarme eufórico.
— Irás a buscarlo cuando me apodere del mundo mágico…— soltó antes de lanzarme a la cama, y subirse encima de mí para volver a besarme, haciéndome perder la capacidad para pensar en algo—. ¿Qué piensas que debemos hacer con la copa? —preguntó al dejar mis labios.
— Hacer una réplica, una con magia oscura, una que parezca que es la verdadera— respondí un poco exaltada intentando recordar mi plan—. Ponla en la bóveda de Bellatrix, dile que es importante, si se filtra en algún momento la información, Potter tendrá la copa falsa, la destruirá y creerá que tiene la guerra ganada— terminé de decir haciéndolo sonreír.
— ¿Sabías que eres una jodida genio? —me preguntó antes de besar mi cuello, haciéndome olvidar de todo.
— Un genio que no piensa bien si sigues besándome así…—respondí antes de gemir al él apretar uno de mis senos, y apartarse a mi lado.
— Tienes razón, puedo hacerte mía cuando quiera, ¿Qué más has pensado? —preguntó tranquilo como si eso resolviera el problema. Su solución fue peor, me había dejado excitada, por lo que le vi con reproche—. Necesito que tu cabeza esté fría, seguimos en un momento…—mencionó sonriéndome antes de yo asentir.
— Creo que sabes que Potter puede ver o sentir lo que tú…—mencioné antes de él interrumpirme.
— Así lo hice pensar que tu hermano estaba en peligro— soltó antes de mirarlo molesta—. Lo cual no volverá a pasar— dijo antes de yo asentir—. Pero no veo como eso puede ayudar, cerré esa grieta en mi mente…
— Ábrela un poco— le dije de golpe sin al parecer entenderme—. Estoy segura que si comienza a sentir tus emociones, se confiará creyendo que no lo sabes. Necesito que cada que cuando destruya la copa te vea molesto, furioso, para que sea creíble— expliqué antes de él sonreírme.
— Eso no será problema— dijo con confianza—. ¿Algo más que quieras agregar? —preguntó con sumo interés.
— ¿Dónde está la diadema de Ravenclaw? —pregunté cruzándome de brazos.
— En Hogwarts— respondió antes de llevar mi mano a mi cabeza—. Está segura, en la sala que viene y va, no creo que…
— Potter sabe de ella, la sabe usar— le interrumpí de golpe—. Estuvo armando un ejército allí en su quinto año…— expliqué con brevedad—. Necesitaremos una réplica para ella también. Pero para eso debo verla antes…— dije antes de él hacerme verlo a los ojos para que entre en su cabeza, y vea la diadema—. Eso es suficiente…— solté sonriendo—. Es todo por ahora, ¿podemos seguir en lo que estábamos? —pregunté haciendo pucheros antes de él besarme…
