CAPÍTULO 9:

-No me gusta…

-Percy, te ves increíble en él…. No me hagas llamar al dependiente para descambiarlo por decimocuarta vez- la gente suele decir que las chicas son muy quisquillosas a la hora de elegir algún vestido y demás, pero aquella tarde con Percy, era el chico el que desesperaba a la chica.

-No lo sé, me veo muy… rico…

-¿Rico?- reí observando el traje de seda de color negro noche a través del espejo mientras me colocaba detrás de Percy- ¿Qué has querido decir con eso, sesos de alga?

-No lo sé…- me miró con aquellos ojos verdes y le sonreí- Es que me siento fatal haciéndote gastar tanto dinero en mí- coloqué las manos sobre sus hombros y me dejé caer sobre uno de ellos.

-Percy, me has invitado a tu casa, tu madre me acogió como una hija más y me llevaste a esa casa del estrés… déjame que te lo recompense, ¿vale?- Percy giró su cabeza para encontrarse frente a mis ojos y asintió- Estupendo…

-Lo que hago por ti…

-Eres el mejor- le hice reconfortarse con un beso en la mejilla.

-¡Madre mía! Percy Jackson, luces como todo un señorito.

Me giré nada más escuchar la voz de Grover que se acercaba con una sonrisa de oreja a oreja con sus muletas a cuesta. Casi me costaba ver a Grover sin sus muletas, pero desde que por fin había encontrado una gran pista sobre el dios Pan, el consejo le había otorgado la capacidad de "andar" como un mortal. Aunque a veces había que decir que se le notaba y mucho que era medio cabra. Sobre todo, cuando su gorro se deslizaba y dejaba ver un poco de sus cuernos.

-Grover, ¿qué haces aquí?- se acercó este a saludarnos.

-Pues buscando un traje para tu fiesta, guapa- se volvió a Percy, que estaba aún en la plataforma, pero nos miraba ahora- Tío… cualquiera que no lo supiera, diría que eres algún tipo de esos millonetis… Que bien te sienta…

-Gracias- sonrió Percy entusiasmado- Aunque en realidad es un regalo de Annabeth…

-Las novias, que quieres lo mejor para sus chicos- enseguida miré a Grover que me miró asustado, sabía lo que le iba a preguntar- Ok… antes que me mates, que sepas que ha sido Thalia. Esa chica no se guarda nada…- era él el único que quedaba por saberlo después de que Luke fuera el primero.

-No pasa nada- tuve que decir.

-Pues eso- asintió Grover confuso con mi reacción de no matarlo- Percy, estás increíble, vas a sobresaltar en la fiesta- con que le diera celos a los gemelos y mi madrastra, no me importaba.- Ahora, solo tengo que encontrar uno para mí…

-Oh, vamos, Grover, que tu siempre vas a la última moda…- bromeé sacándole la pose de soy increíble- Cualquier cosa le sienta bien a un sátiro como tú…

-¿Sátiro?- preguntó Percy.

-¿No lo sabes?- negó- Todos los mestizos lo saben, es casi algo que se debe saber- noté como Grover se burlaba haciendo gesto en tono de burla mientas me imitaba- Y conozco a un sátiro que si no para, se va a ganar una buena tunda…

-Lo siento…- enseguida se calló- Y es un medio cabra, medio humano que ayuda a los héroes- terminó de definir Grover- Asique, si puedo ayudarte con algo…

-No mucho… aunque… me da cosa pedirlo- respondió Percy- Algo para viajar. Mi scooter ha decidido morir….

-Será un placer- Percy me miró y enseguida comprendí el gesto de solo era una broma, pero Grover era como era y lo de ayudarlo iba en serio- Mañana voy y te llevo en mi coche a la fiesta. ¿Sabes, Annabeth? Las chicas querrán quitártelo cuando lo vean salir de esas pintas del coche…

-Tu mantenlo a raya- le amenace a Grover y me giré a Percy que lo fulmine con la mirada cuando observé que también se hacía el "womanizer" con aquello- A ti también, sesos de algas…

-Sí señora…- que fácil de dominar son los chicos.

-¿Percy?- los tres nos giramos ante un chico de no más de dieciséis años que se acercaba a nosotros- Dioses, ¿qué estás haciendo con ese traje tan guay? Te ves increíble con él, desde luego, de eso no hay duda.

-¡Nico!- Percy bajó de la plataforma, acercándose a aquel Nico- ¿Qué haces aquí?

-Un trabajo que Bianca me busco- respondió éste cuando se dio cuenta que estábamos allí también- Oh, hola. Siento por interrumpir…

-No te preocupes- sonreí yo.

-No pasa nada, tío- dijo Grover.

-Son amigos, Nico- siguió Percy- Estos son mis amigos Grover- presentó a este primero, haciendo una especie de juego de manos para saludarse- Y esta es…- sonrió antes de decirlo- mi novia Annabeth, la chica de la que te hablé- que idiota era.- Chicos, Nico Di Angelo.

-Encantada, Nico- saludé un poco roja por culpa de Percy.

-Encantado de conoceros también- dijo en tono enérgico Nico- Entonces… ¿es verdad? Sois… ya sabéis…- ambos miramos a Percy que suspiró un poco fastidiado.

-Mestizos…- aclaró- Nico era compañero campista y mi vecino… ya sabéis…

-Ah, pues sí- sonreí al ver como Nico, aunque siendo un chico de dieciséis, perecía un chaval pequeñito- ¿Y sabes? Grover es un sátiro.

-No, ¿de verdad?- Grover asintió y sacándose un poco los zapatos de pega, la enseñó- ¡Esto es alucinante!- los tres corrimos a cerrarle la boca enseguida- Lo siento- por suerte, se dio cuenta de que se estaba adelantando demasiado.

-No pasa nada- respondió Percy.

-Antes de irme- siguió Nico sin embargo- Percy, ¿estás disponible este sábado? Bianca va a dar una fiesta…- miré a Percy que le sonrió tristemente a Nico.- Ya sabes lo increíble que mi hermana organiza las fiestas cada vez que viene a casa, ¿no?

-Lo siento, Nico. Yo…

-Iremos después de mi fiesta, ¿ok?- salté yo haciendo que Percy me mirara confuso- Eso si me dejas….- Nico asintió efusivamente, invitando a Grover también- Entonces perfecto. Mi padre es aburrido en las fiestas y me encantaría ir a una de las tuyas. A ver que tan increíble son…

-Por supuesto que vendrás- Nico asintió de nuevo- nos vemos este sábado, chicos.

-¡Nos vemos, tío!- se despidió Grover.

-Adiós, Nico- nos despedimos Percy y yo- Es un chico muy particular- me dirigí hacia Percy.

-Un poco pesado- aclaro Percy- Aunque gracias por aceptar, chicos- nos miró a ambos volviendo a la plataforma- El pobre vive con su hermana Bianca que cuida de él hasta que cumpla los dieciocho, luego se irá con…- suspiró- en resumen, su hermana es una cazadora de Artemisa…

-Y se irá de aventuras con ella- no hacía falta que dijera más- pobre chico- tener solo a tu hermana nadie más- ¿Y quien es su padre… o madre?

-Hades- tanto Grover como yo nos quedamos con los ojos como platos- Pero nunca se ocupó de ellos.

-Y yo decía que tenía mala suerte yo- siempre hay alguien con peor suerte y destino que tú, una de las razones por las que siempre debería sentirte con fuerzas y optimista ante la vida.

Después de elegir los trajes para Percy y Grover, que también se nos unió para que "le diera mi toque de moda", los tres nos dirigimos hacia una cafetería cercana. La verdad, necesitaba un buen café después de dos chicos mirando trajes que hacían sangrar los ojos y burlándose de los que yo traía. Por suerte, Percy se quedó con el negro noche que le había elegido con camisa a juego, mientras que Grover optó por uno gris con una camisa en rosa clara, a juego con el gris. Desde luego, para ser un semidiós y un sátiro, los dos se veían como unos dioses con aquellos trajes. Yo sabía elegir, desde luego.

-Por cierto, Percy- saltó Grover cuando nos sentamos después de pedir- ¿Cómo es que nunca te vi por el Campamento Mestizo? Si eres uno y creo que todos los mestizos acuden a él.

-No fui a él… quiero decir, que fui a otro, pero pocos años- dijo este tomando un sorbo de su café con chocolate- Aunque después de conoceros, hubiera casi elegido ir con vosotros a ese Campamento.

-Ya te digo- asintió Grover- Las mejores hijas de Afrodita están allí, ya te lo digo…- le solté una patada bajo la mesa a Grover con tan mala suerte que fue a dar entre las patas de la silla, este había sido más rápido.

-Ya bueno…- Percy notó mi mirada y lo arregló- En todo caso creo que habría caído en las manos de Annabeth- eso me gustaba un poco más.

-¿Luchando o en la arena?- no me pude resistir, ¿qué decir?

-¿Cómo?

-En la espada, tío- aclaró Grover bebiendo otro poco- Annabeth es hija de la diosa de la sabiduría y la guerra. La mejor con el arco, la espada y bueno, sabiendo cosas…

-Sabiendo cosas- repetí- Que bien te explicas, Grover.

-Como siempre- se encogió de hombros- El caso es que era la mejor combatiente de la arena…

-Yo también soy bueno- tomó de su bolsillo algo y sacó una especie de bolígrafo- me lo regaló mi padre, Poseidón y con él, puedo vencerte cuando quieras; se transforma en espada- Grover soltó un Uy, Uy de pelea; pero miré a Percy y sonreí.

-Cuando quieras… querido.

-Chase contra Jackson… Ok, chicos, si esto ocurre, por favor, en el campamento- miré a Grover y, aunque yo al principio lo había dicho en broma, pareció que Percy se lo había tomado en serio, como vi con Grover.

-Chicos, que ha sido una broma.

-¿Broma?- Percy me picó las ganas- oh, vamos. ¿Piensas que puedes perder?- este chico no sabía dónde se estaba metiendo.

-Percy Jackson, te vas a enterar- miré a Grover- Iremos de visita para la fiesta que hacen al terminar el verano… y veremos quién es el más fuerte….- extendí la mano- ¿Aceptas?- no dudó cuando me la estrechó- Perfecto.

-Una lucha entre Percabeth… esto es interesa…

Miré a Grover, se estaba juntando demasiado con Thalia últimamente y aunque ahora si fuésemos parejas, odiaba ese tipo de nombres:

-¿Tú también?

-Es pegadizo- se excusó Grover.

-¿Percabeth?- preguntó Percy.

-Percy y Annabeth… invención de Thalia- suspiré regresando al asiento- Aunque he de decir que voy a matar a esa chica un día de estos, ¿sabes?

-Déjala, la pobre… ¿no me negarás que no es pegadizo?

Decidí ignorar simplemente a Grover y me llevé la taza a la boca, bebiendo café para solo hablar y cambiar de tema.

A medida que iban pasando las horas y el sábado se acercaba, me iba poniendo más nerviosa. No quería pensar en las palabras de Atenea, pero algo me decía que iba a intentar hacer alguna de las suyas e iba a ser en la fiesta que papá me había hecho por ser aceptada en la universidad. Aun así, intenté no pensar mucho en el tema y el sábado cuando me levanté, con la ayuda de Thalia, me dispuse a elegir el vestido para la fiesta. Lo bueno que tiene tener un armario con cosas que nunca llegas a ponerte, que en ocasiones como estas, siempre tienes algo reservado que pensaste que nunca te serviría, pero esa es la ocasión. Además, iba a aprovechar para pedirle consejo a Thalia sobre Atenea y quizás solo darme cuenta de que en realidad, todo aquel miedo, venía solo infundado por mí:

-Entonces, cuando regresé con la tarta que te vi blanca como la pared era porque tu madre te había visitado- asentí cuando respondió tras contarte aquello- ¿Pero por qué estaría tan irritada? Solo es otro mestizo más…

-Eso es lo que pienso yo- tomé uno negro atado al cuello, pero enseguida vi como Thalia me negaba- El caso es que tiene algo que ver con su rivalidad con Poseidón; y la verdad es que es lo más estúpido que he visto- Tomé otro azul y negro, con un gran escote y poco más arriba de la pierna- ¿Qué tal?

-Creo que sí. Pruébatelo- me dirigí hacia el vestidor mientras Thalia me seguía hablando mirando los demás- Pues no sé entonces, Annabeth. Solo puedo decirte que te mantengas con los ojos bien abiertos…

-Valla consejo…- salí y por el gesto de Thalia creo que había dado con el adecuado- ¿Estoy bien?

-Más que bien- aseguró Thalia- Y con lo de Percy… no lo sé. Quizás Atenea intente hacer de las suyas, pero vuestro futuro está siempre en vuestras manos, no dejes que nadie intente decirte otra cosa…

La miré sorprendida a través del espejo:

-Eso ha sonado demasiado romántico para alguien tan punk como tú…

-Lo sé…- suspiró- Estoy perdiendo facultades….- dramatizó tirándose sobre el diván de la habitación- tanto culebrón amoroso me está afectando.

-Idiota…- bromeé.

Aunque en verdad, Thalia tenía razón. Después de todo, tenía dieciocho años, Atenea no había sido una madre ejemplar que digamos y si lo que quería era que me alejara de Percy o me olvidara de él, ella no estaba en ese derecho. Simplemente la ignoraría y decidiría que fuese el destino el que en realidad decidiera si Percy y yo estuviéramos o no juntos.

-¡Os buscan!- era la voz de Matthew, pero antes de responder, Luke apareció por la puerta con una sonrisa de oreja a oreja.

-Como no…- saludó- siempre juntas- nos miró a Thalia y a mí- Wow, te ves… wow…

-Que se te cae la baba…- bromeó Thalia saludándolo- ¿Qué haces aquí?

-Pues desde que Grover ha encontrado un nuevo amigo en ese Percy…- notó el gesto de desagrado en mi rostro y se disculpó- en Percy… pues decidí ir en búsqueda de mis dos amigas favoritas…

-¿Percy y Grover?- nos miró Thalia a ambos- Desde cuando…

-El otro día cuando fue en busca de un traje…- le resumí contándoles lo de la tienda de trajes- Grover, al ser un sátiro, se ofreció para ayudarlo y seguramente, ambos vendrán a la fiesta juntos… desde que son ahora amigos…

-Percy quiere entrar en la élite de los ricos…- sabía que era una broma por parte de Luke, pero aquello no me hizo gracia- ¿Qué?

-Luke, no tiene gracia.

-Oh, vamos, Annabeth, era broma. Lo que pasa es que alguien del servicio…

-Luke- esta vez fue Thalia la que lo paró- Una cosa es que no te guste Percy, y otra que simplemente lo insultes sabiendo que Annabeth y él están juntos…

-Ok, ok… aunque ese tipo tampoco me cae muy bien que digamos- suspiré y me metí de nuevo en el probador para cambiarme, no quería escucharlo más- Annabeth…

-Luke, si vas a seguir con lo mismo, mejor que te vayas- escuché a Thalia que decía.

-Oye, que yo solo decía la verdad.

-¿la verdad?- me alcé yo desde el vestuario- Que él no tenga las mismas opciones que tú, no significa que sea diferente a ti, o peor o lo que sea. ¿Tengo que recordarte que hasta que no volviste con tu madre, no empezaste a… vivir la buena vida?- prácticamente, en cuestión de dinero, Luke , Thalia y yo habíamos tenido la misma suerte, asique ninguno teníamos el derecho de despreciar a alguien por su dinero desde que todos habíamos vivido en algún punto en la calle- Percy está trabajando por la suya- abrí las puertas de par en par y me encontré con él- y además, es tan mestizo como tú o como Thalia, asique, no te pases…

Thalia, que desde que yo había empezado con mi pequeña charla con Luke, no había dicho nada; nos miró a ambos. Luke no dijo nada al principio. Odiaba enfadarme con él, pero en cuestión de vida, Percy era tan igual a nosotros que nosotros a ellos. Él solo me miró, sonrió amargamente y asintió:

-Está bien…. Lo siento- noté como mentía a la hora de pedir disculpa- No volverá a ocurrir. Lo siento. Es tu novio y debo respetarlo, ¿no?- asentí.

-Gracias por entenderlo.

-No hay problemas- dio media vuelta dispuesto a irse- Ya se ve que no soy bienvenido en ninguna parte.- me sentí mal, pero en realidad, Luke no tenía razón.

Sí que era bienvenido en mi casa, siempre que respetase a los otros. Si estaba molesto porque yo no le había correspondido, lo sentía; pero yo quería a Percy y no iba a dejar que aquello se transformara en una especie de triángulo amoroso. Además, yo sabía que Luke no era así, lo conocía desde hacía mucho tiempo y simplemente, prefería al Luke que conocí, al que me tomó como una hermana. No este Luke que le echaba la culpa a los demás y no veía sus propias faltas.

Thalia me miró se acercó y posó su mano sobre mi brazo reconfortándome:

-¿estás bien?- asentí.

-Sí… es solo que Luke…

-Se está comportando un poco…. Idiota…- asentí- Tú tranquila. Seguramente en la fiesta vendrá a ti, te pedirá perdón y ya está….

-Eso espero. No quiero que piense que lo hemos dejado de lado.

-Y no lo hemos dejado de lado- defendió Thalia- Es solamente él, el que se está alejando de nosotros. Percy es tu novio y si no lo acepta… tendrá que hacerlo algún día, ¿no?-reí.

-Thalia… ¿sabes que tus explicaciones siempre son de un filosófico que no veas?

-Lo sé… sueno como Zeus, ¿no?- ambas reímos, gracias a dios, tenía a Thalia para estás cosas.


BUENO, SOLO DECIR QUE AL SER NAVIDAD, DECIR QUE TENDRÉIS DOBLE CAPITULO ASIQUE SI EL TIEMPO ME LO PERMITE, ESTE 25 TAMBIEN SUBIRE OTRO MÁS

FELIZ NAVIDAD A TODOS MIS LECTORES Y OS DESEO UNAS FELICES FIESTAS A TODOS ESOS SEMIDIOSES Y SEMIDIOSAS QUE ME LEEN!

UN PLACER