CAPITULO 6: "Reencuentro"

"¿Orphen…?" preguntó en un susurro Cleo.

Enseguida los brazos que la tenían aprisionada se aflojaron.

"¿Cleo…? –preguntó él parpadeando incrédulo- ¡Cleo!" exclamó sonriente al comprobar quien era y la abrazó con fuerza.

"WWWAAAHHH" se escuchó que gritó Volcan. Obviamente o se quemó con la olla de la comida o con la comida en si.

"¡Cleo! ¡Cleo! ¡Oh! ¡Nodo creer que seas tu!"

"Orphen… no puedo… respirar" dijo ella contra su cuerpo con un tinte azulado en su rostro.

"AAHH –gritó soltándola bruscamente- ¡Discúlpame!"

La soltó tan de repente que ella cayó de cola al suelo.

"¡Dios, Cleo! ¿Estas bien?" dijo al verla sentada en el piso.

Ella sonrió, pero enseguida se acordó que ella lo odiaba y lo miró entrecerrando los ojos.

"¿Que estás haciendo aquí?" preguntó con voz fría e intentó levantarse. Él le tendió la mano pero ella lo rechazó.

Orphen suspiró. Pasada la euforia de volver a verla recordó que ella estaba enojada. Bien… si ella quería adoptar esa actitud de niña y no agradecerle por lo que hizo por ella muy su problema. Ahora que sabía que la amaba y, después de todo lo que sufrió estos dos años, no le iba a seguir la corriente y comportarse como ella.

"Te estaba buscando" respondió él.

"¿A mi…? ¿Para que?" preguntó sarcástica la ojiazul.

"Para saber que estabas bien. Tu familia esta preocupada. Es peligroso que hagas este viaje así sin más"

"¡No me trates como a una niña pequeña! ¡Yo ya puedo tomar mis propias decisiones!" gritó a mismo tiempo que su estómago gruñó más fuerte que sus gritos haciendo que ella se ruborizara y Orphen enarcara una ceja.

"¿que no te trate como a una niña? Si pudieras tomar decisiones, como dices, ahora tu estómago no estría rugiendo de hambre. Habrías pensado que necesitarías dinero y comida ¿no?"

"¡Eso fue un simple error de cálculo! –dijo furiosa- ¡Y tu no tienes porque juzgarme! ¡No hace…!"

Fue interrumpida por una voz que quiso saber.

"¿Que pasa, maestro? ¿De quien son esos gritos? –luego al mirar en dirección del hechicero gritó-: ¡Cleo!"

"¡Magic!" exclamó ella y corrió a abrazarlo.

"¡Oh, Cleo! ¡Cleo! ¡Que alegría volver a verte!"

"¡Yo también estoy feliz de verte!"

"¡Ya déjense de tanto griterío!- refunfuñó Volcan- ¡Tú niño… tráeme algo para servirme este guisado! Dijo mientras metía la mano derecha, que estaba roja, en un vaso de agua que le alcanzaba Dochin.

"¡Hola Orphen! ¡Hola Magic!" saludó el de anteojos.

"¡hola Dochin!" dijo Magic.

"¡Nosotros solo vinimos por Cleo. Así que no tenemos porque alimentarte a ti niño" dijo Orphen en un gruñido.

"Ellos son mis compañeros de viaje. Así que si les niegan un plato de comida yo tampoco comeré" contraataco Cleo.

Volcan sonrió triunfal en dirección del hechicero el cual lo asesinó con la mirada antes de sentarse junto al fuego.

Los hermanos Volcano lloraban de felicidad con cada cucharada de alimento que comían, mientras que Orphen miraba embobado a Cleo con una sonrisa de satisfacción en el rostro. Magic también sonería por volver a ver a su amiga y al ver tan feliz a su maestro.

"¿y que haremos ahora señorita Cleo…? dijo Dochin.

"¿A que te refieres?" preguntó ella.

"Bueno… el hechicero dice que dijo a buscarla y nosotros no tenemos dinero como para seguir con este viaje"

"¿Que estas tratando de decir, Dochin?" gruñó Volcan.

"que como no tenemos dinero deberíamos terminar el viaje y volver a Totocanta"

"¡Eso no!" exclamó Cleo.

"No es necesario que corten su viaje…" dijo Orphen sin mirarlos.

"¿Que quieres decir con eso hechicero?" preguntó Volcan.

"Pueden seguir su viaje… pero Magic y yo los acompañaremos" respondió con tranquilidad.

"¡Por supuesto que no!" gritaron Cleo y Volcan.

"¡Nosotros cuatro comenzamos este viaje y nosotros cuatro vamos a seguirlo!" recalcó ella. (Son cuatro contando a Leki)

"Si nos dejan acompañarlos nosotros correremos con los gastos del viaje. ¿O acaso están dispuestos a conseguirlos ustedes?" preguntó son fingida sorpresa.

"¡Claro que no hechicero!"

"¡Pero solo trabajando conseguiremos dinero!" gritó Cleo.

"¡Entonces tú trabajarás niña! Porque yo no pienso hacerlo" dijo cruzándose de brazos.

"¿Lo ves? –dijo Orphen- No te queda de otra…"

"¿Y de donde sacarían ustedes dinero para el viaje? ¿Robando acaso?" preguntó con sarcasmo ella.

"Muchas cosas pasaron en todo este tiempo, Cleo –dijo Magic interrumpiendo- el maestro y yo trabajamos y tenemos dinero ahorrado"

"¿Es en serio eso hechicero?" preguntó Volcan sin creerlo.

"Sip" respondió él mientras sorbía su té. De reojo miró a Cleo quien parecía contrariada. Felicitó mentalmente a Magic por su intervención. Tenía todas las de ganar, aunque ella era conocida por su terquedad.

"¿Que dices, Cleo?" quiso saber Magic.

"Lo pensaré…" dijo con la cabeza agachada.

Orphen y Magic se miraron y sonrieron. Ella no podía negarse. Y de todas formas Orphen ganaba porque: o seguía con él el viaje o debería volver a Totocanta e igualmente ese viaje lo harían todos juntos.

Cleo también sabía eso. Así que después de meditarlo un rato eligió el peor de los males. Miró a Orphen y le soltó de mala manera.

"Esta bien, acepto seguir el viaje con ustedes"

"Buena decisión" dijo él sonriendo de satisfacción.

"Volcan, Dochin, Leki –los llamó ella- vengan, vamos a buscar un lugar para dormir"

"Tenemos bolsas de dormir si quieren" ofreció Magic.

"¡Perfecto! –exclamó Volcan- ya me estaba cansando de dormir en el piso"

"Para ustedes no hay" gruñó Orphen.

"Ggrrr… maldito hechicero" murmuró Volcan.

"No se preocupen chicos –miró a Orphen con reproche- les cederé la bolsa por esta noche y mañana la uso yo" dijo Cleo.

Volcan volvió a sonreírle a Orphen con triunfo. El hechicero se puso furioso, sabía que conquistar a Cleo, estando ella enojada, iba a ser difícil, pero con estos dos en el medio la cosa se complicaba más.

"Tu puedes tomar mi bolsa de dormir, Cleo" dijo Orphen.

"¡No la necesito!"

"¡Pero la usarás!" ordenó.

Se miraron un rato entrecerrando los ojos… la terquedad de Orphen ganó –solo porque ella estaba cansada- tomó su mochila y desapareció tras los arbustos.

"¿Adonde crees que vas, enano?" preguntó una voz helada a sus espaldas. La pregunta vino de Orphen al ver que Volcan se dirigía a donde Cleo había desaparecido.

"Voy a hacer mis necesidades hechicero, no molestes"

E para otro lado. ¿O es que quieres ver a Cleo sin ropa?" dijo Orphen con fingida tranquilidad.

"¡Ja! ¿Por qué crees que Volcan Volcano, Gran heredero de Masmaturia, querría ver desnuda a esa delgaducha y sin formas?" dijo en pose arrogante.

¡PLAF! Orphen noqueó al "heredero" por el comentario. Esa noche solo Dochin durmió en la bolsa de dormir.

El fuerte olor del café que Magic estaba preparando terminó de despertar a todo el grupo. Orphen abrió los ojos de mala gana… lo hizo justo a tiempo. Alcanzó a ver como Cleo se desperezaba. Si lo hubiese hecho apropósito no habría podido estar más hermosa. Tenía puesto un camisón celeste de algodón y el sol bañaba su piel y su cabello haciéndola parecer un ángel o una diosa, pecaminosamente tentadora. Se obligó a sacar la vista de esa visión ya que lo estaba perturbando en demasía. Y como la "perturbación" en un hombre se nota enseguida fue a lavarse la cara con agua fría.

Comenzaron a desayunar en silencio. Volcan seguía tirado donde quedó anoche luego del golpe del hechicero. Dormía y nadie se preocupaba por él.

"¿Y bien Cleo…?- preguntó Orphen sin mirarla- ¿Adonde iremos?"

Cleo lo miró y parpadeó confundida.

"¿Por qué me lo preguntas a mí?"

"Bueno… -dijo él clavando sus marrones ojos en ella- nosotros somos tus compañeros de viaje, pero tu debes decidir a donde iremos ¿no?"

"Eh… -meditó unos segundos- Siempre quise bañarme en aguas termales" dijo pensando en vos alta.

"¡Esta decidido! ¿Magic…?"

"Si, maestro –sacó una especie de mapa y lo desplegó- Tendremos que viajar al noroeste una vez que salgamos del bosque, para llegar a las ciudades turísticas que tienen aguas termales" dijo estudiando el mapa.

"Entonces apresurémonos en salir del bosque para poder ir allá" sentenció Orphen. Lo como ver como Cleo sonreía de oreja a oreja.

Se pusieron de pie y recogieron el campamento. Cleo se dijo que, si bien odiaba a Orphen, el aprovecharse un poso de él no le haría daño a nadie. Además sería una forma de pagarle lo que él le había hecho. (Que guacha)

Fin del capítulo…

NdeA: muchas gracias a todas por los reviews! Perdonen si me tarde en actualizar pero todo este mes y el próximo va a ser así porque…. TENGO QUE ESTUDIAR! Que bajón… con lo que detesto hacerlo…. Pero es por una buena causa… que se le va a ser! Espero que les guste este capitulo, el otro viene a mediados de diciembre recién! No se enojen! Que lo mejor esta por venir!