CAPITULO 8: "Visita a una vieja amiga"
Una linda mujer de cabellos negros y lacios se encontraba regando con el preciado líquido llamado agua a algunas flores fuera de su florería. Dos hombres se pararon junto a ella llamando su atención.
"¿Puede ser…? ¡Orphen! ¡Magic! ¡Cuánto tiempo!" exclamo con una amplia sonrisa.
"¡Hola Sta. Stephany!" saludó alegre Magic.
Steph sonrió con ternura al aprendiz del hechicero, pero otra cabellera rubia detrás de sus amigos llamó su atención. Se paralizó y pestañeó varias veces.
"¿Estoy viendo bien…? –se preguntó en voz alta- ¿Cleo…?"
"Si, Stephany, soy yo" respondió la rubia.
"¡Cleo!" gritó ella y arrolló a Magic y Orphen para correr a abrazarla.
"Ya Steph… -se quejaba Cleo- Me estas apachurrando" dijo ya que la florista la apretujaba sin dejarla respirar.
"¡Oh, Cleo! ¡Es que estoy tan contenta de verte… no sabes todo lo que sufrí cuando no despertaste después de aquello!"
Orphen tragó saliva al ver que las palabras de Steph borraron la sonrisa de Cleo.
"Vamos Steph… -dijo fingiendo alegría- no es necesario recordar eso. Lo importante ahora es que ella esta bien"
"¡Si! ¿Y porque no me lo habían dicho antes?" les reprochó.
"Es que queríamos darte la sorpresa trayéndotela" respondió Orphen con una sonrisa.
"¡Y si que me la dieron! Que felicidad…. Pero pasen por favor, les serviré té y galletitas"
"¡Que mujer más escandalosa!" murmuró Volcan.
"¿Y uds. quienes son?" quiso saber Steph.
"Ellos trabajaban en mi casa, y se convirtieron en mis compañeros de viaje" respondió Cleo.
"Mmm… -masculló Steph- ¡Por Dios! ¿Ese es Leki?" dijo señalando al gran Vid Dragón.
"Sip –dijo cleo con una sonrisa orgullosa- ¿Creció bastante, verdad?"
"Ya lo creo…" murmuró la pelinegra sorprendida.
Entraron a la casa, y luego de poner al día a la dueña y su esposo, aceptaron la invitación de quedarse unos días allí.
"¿Y como va su plan, Maestro?" preguntó Magic. Estaban en la que sería su habitación durante la estadía.
El hechicero mayor suspiró.
"Nada bien. Desde ese días en las aguas termales no volvió a pasar nada" confesó con pesar.
"Lo siento, Maestro. Pero en verdad ud. no creyó que Cleo caería tan fácil en esa farsa de enseñarle a besar ¿No?"
"¡Lo se! –dijo poniéndose ceñudo y cruzando sus brazos- y creo que esta bien así por ahora…"
"¿Por qué lo dice? Pensé que estaba decidido a conquistarla…"
"Y lo estoy. Lo que pasa es que aquel día se me salió un poco de control la situación. Si ella no se hubiese alejado… bueno… tu sabes… habíamos ido más allá" murmuró ruborizado.
"¡Maestro! ¡No se debe pasar de la raya!" reprochó su alumno.
"Ya se… Magic. Por eso estoy dejando que pase un poco el tiempo para luego volver al ataque" sonrió con picardía.
"Buena suerte entonces, Maestro" dijo en un suspiro.
Era tarde en la noche y ya todos estaban durmiendo, excepto una persona. Cleo… estaba recostada en la baranda del balcón mirando las estrellas.
"¡Cleo! Te hacía dormida…" dijo Steph.
"¡Casi me matas del susto! –dijo agarrándose fuerte de la baranda ya que casi se cae luego del grito de Steph- Es que no tengo sueño. Creo que dormí demasiado estos años por eso ahora me cuesta conciliar el sueño"
"¿No quieres que te de algo…?"
"No Steph, gracias, así estoy bien. La noche esta bonita para contemplarla"
"Te noto cambiada Cleo…" dijo Steph acercándosele.
Orphen tampoco podía dormir (al final resulta que nadie dormía) así que se levantó de la cama para ir por un poco de agua y pasó justo por el balcón para escuchar la respuesta de Cleo.
"¿Y quien no cambiaría después de todo lo que me pasó?"
Orphen frunció el ceño y se escondió para escuchar.
"Yo pasé prácticamente por tu misma situación pequeña, aún así no permití que eso me cambiara" comentó.
"Tu y yo somos diferentes, Steph. Yo no puedo seguir mi vida así como así sabiendo que vivo gracias a que me atravesaron con una espada que se unió a mi carne"
"Lo hicimos para salvarte, Cleo"
"Lo se… se que no tenían otra alternativa. ¿Pero no pensaron en el después? ¿No pensaron en como me sentiría al saberlo? ¿Cómo esto afectaría mi vida?"
"Cleo…" susurró dolida.
"Sueno como una desagradecida, lo sé. Sin embargo no puedo sentirme de otra forma…" dijo derramando algunas lágrimas.
"Debes superarlo, Cleo. Aunque suene duro: ya no hay vuelta atrás. Estas con vida y deberías valorar eso"
"Si… con vida. ¿Pero a que precio?"
"¿Nos odias?"
Cleo la miró, seguía llorando.
"No Steph, yo no te odio- dijo con una media sonrisa- No es odio lo que siento… sino rencor. Rencor hacia Orphen por haberme hecho esto sin siquiera pensar en las consecuencias"
"Me duele que pienses así… ¡No había otra alternativa! El hizo lo que creyó mejor"
"Ya se. El ahora es el héroe. Y yo no puedo sentirme agradecida"
"Espero que algún día cambies de opinión, Cleo. Sobre todo ahora, que están viajando juntos"
"Tal vez si, tal vez no"
"¿Dejaste de amarlo?"
Se escuchó u ligero sonido junto a las puertas del balcón.
Cleo la miró a los ojos, parpadeó y se secó las lágrimas.
"Yo nunca lo amé" mintió.
"No tienes porque negármelo. Yo soy mujer y hace mucho que lo había notado" dijo sonriente Steph.
"Estas equivocada Stephany. No digas tonterías. Ahora lo único que siento por ese hechicero es rencor"
"Pero antes lo amabas…" volvió a aclarar.
"Antes… tiempo pasado. Después de todo lo que ocurrió nada podría haber entre nosotros"
"¿Por qué insinúas eso…?"
"¡No estoy insinuando nada!" exclamó ruborizada.
"Yo solo te pregunté si lo amabas no si querías tener algo con él" dijo con ingenuidad.
"Entonces la respuesta a tu pregunta es: no. Sin entes sentía amor por él ahora ya no lo siento" afirmó no muy convencida.
"Esta bien, Cleo… decidiré creerte"
"Gracias –bostezó- me voy a la cama Steph"
"Que duermas bien"
Cleo fue rumbo a si habitación sin notar al hechicero escondido.
"¿Lo escuchaste todo?" murmuró Steph mirando el cielo.
"Todo…" le contesto una voz.
"Te va a resultar difícil, Orphen"
"Lo se… mis esperanzas se desvanecieron cuando escuche que sentía rencor hacia mi. Pero se reavivaron cuando le hiciste esa astuta pregunta" dijo él dejándose ver. Estaba sonriendo.
"Me debes un agradecimiento entonces…" dijo devolviéndole la sonrisa.
"Si, Stephany. Gracias por todo"
"Solo te pido que tengas cuidado, Orphen. Ella esta herida y no me gustaría que la hicieras sufrir aún más"
"Eso es lo que menos deseo. Así que no tienes de que preocuparte"
"OK, amigo. Buenas noches"
"Buenas noches, amiga"
El hechicero negro se quedó un rato en el balcón contemplando las estrellas antes de volver a su cama con esperanzas renovadas.
Al día siguiente…
"¿Que le sucede, Maestro? Lo noto feliz"
"Nada, Magic. Solo que anoche supe algo que me alentó mucho"
"Hola muchachos" saludó Steph.
"Hola, Steph" saludó sonriente Orphen.
"Orphen, tengo que pedirte un favor"
"Dime…"
"Se trata de un trabajo… un amigo tiene problemas con uso bandidos que le roban las reces, me pidió ayuda y yo pensé en ti. Te pagará bien"
"No se Steph, tu sabes que estoy acompañando a Cleo"
"Yo la convenceré de que retrase un poco la partida… acepta, por favor"
"Vamos, Maestro. Hace mucho que no hacemos nada… nos vendría bien un poco de ejercicio ñ.ñ"
"Esta bien -suspiró- dile a tu amigo que lo ayudaremos"
Fin del capitulo…
NdeA: Je… espero que les guste este capitulo, ya saben más o menos como se siente la rubia. Prometí que las Navidades le traerían dos capítulos y… lo voy a cumplir. Así que subo hoy uno por Noche Buena y mañana otro por Navidad. Espero que queden satisfechas… que me costo escribirlos ¬¬
Too Luna: Je… quien no quisiera ese tipo de clases y más con un profesor así, tan dispuesto y apuesto. Apropósito… como estas eso de que soy retorcida ¿?¿?¿? òó debo tomarlo como una elogio o critica¿?¿? ¬¬
Too Chiaki-chan: Todas queremos ese tipo de clases aún si es que ya supiéramos besar, mentiría con tal de que Orphen me diera clases.
Too Akiko: Na… yo quería que pase algo rapidito… porque no pienso extender muchio el fic. Y lo del regalo va para mañana ñ.ñ
Too el resto: gracias por seguir leyendo el fic. Si no fuera por uds. ya estaría depre :P
