APRENDIZAJES: TOMANDO CONTROL. CAPITULO 5
CENTRO DE INVESTIGACIÓN. CONSULTORIO DE LA DRA CONSTAIN
La dra Constain se encontraba en sesión con Molly, pues desde la discusión habían invertido el orden de las prioridades, y en vez de asistir solo una vez por semana, estaba yendo todos los días y la nueva rutina consistía en hablar con cada uno, antes de cualquier tipo de ejercicio.
"Molly sé que hay una especie de pacto de silencio sobre el otro día, y no lo voy a irrespetar. Pero hoy preferí hablar contigo primero porque eres más racional y estoy preocupada por la seguridad de William. Su padre nos informó que está dispuesto a volver a trabajar con nosotros, pero no sé si sea lo más conveniente, dado que Kyle parece seguir molesto con él. Si tan tolo me dijeras que es lo que le molesta de él podríamos evitar otro incidente. Me entiendes", le explicó la doctora Constaín a Molly claramente.
"Kyle cree que me está protegiendo, pero hablaré con él. No se volverá a repetir lo mismo". Dijo Molly sin convencimiento.
"¿Protegiendo de William? No entiendo, hay algo que deba saber, William te amenazó o pasó algo" preguntó Constain realmente preocupada.
"No, William no ha hecho nada malo, solo es que…. Bueno en el laboratorio donde crecí no había ningún chico cercano a mi edad y yo sentía curiosidad y… solo fue un beso, pero a Kyle esto le molestó mucho, porque él es menor que yo y porque no le genera confianza" dijo Molly, sintiéndose un poco liberada de poder hablar con alguien.
"Entiendo. ¿Y tú que piensas al respecto? ¿No crees que si puede ser un juego peligroso?" preguntó la Doctora Constain.
"No es un juego, realmente aprecio a William. Cuando estoy con él me siento bien conmigo misma, él me transmite tranquilidad. Toda mi vida he estado tan llena de odio, con tanta rabia. Día tras día, quería huir del laboratorio, de los médicos, de los doctores, pero cuando estoy con William ya no tengo deseos de huir, él me hace sentir que el mundo es un mejor lugar, y que lo peor ya pasó. Yo realmente quisiera aprender a ser más como él, a controlar mejor lo que soy" dijo Molly con completa sinceridad.
"¿Aunque esto signifique peligro para él? Me refiero a que puede no ser fácil que Kyle lo acepte, además la diferencia de edad puede no ser sana, técnicamente ya eres mayor de edad y él todavía es menor de edad, eso en algunos Estados es un delito, ¿sabías?" dijo la Doctora tratando de disuadirla, más que todo por prevención, más que por convicción de que hubiera realmente algo mal en el hecho.
Molly la miró totalmente desconcertada y desesperanzada. "Prometo hablar con Kyle y manejar las mejor las cosas con William, esto no volverá a pasar. Creo que es posible que sigamos trabajando en paz" afirmó Molly y se puso de pie y salió.
Mientras caminaba por el corredor iba realmente furiosa. "Qué se estará creyendo esta #$%#$# vieja… para decirme lo que debo hacer, como si me importaría cometer otro delito…no después de lo de mi padre, igual ya me están buscando. No tiene ningún derecho a decirme qué hacer. Nadie me dice qué hacer!" pensaba llena de ira mientras se dirigía al salón del doctor Smith.
Abrió la puerta con fuerza y entró y quedó paralizada con la sorpresa de ver a William y a Kyle ahí sentados. No estaban peleando, estaban escuchando atentos al profesor Smith, eso era algo nuevo. Saludó tímidamente y se sentó a su lado.
"Temía que no ibas a volver" le dijo en la mente Molly a William.
"Pensé que seguías molesta conmigo" le preguntó él.
"Claro que estoy molesta, nunca me pasaste la música que me prometiste" le respondió Molly y sonrió con picardía. William también sonrió y puso atención a la clase.
El resto de la jornada transcurrió en total normalidad. Entre los cambios hechos por el Centro después de la pelea, se ordenó que los jóvenes nunca podían estar solos, así que ahora la gran diferencia estaba en siempre sentirse observados y vigilados por alguna enfermera o guardia de seguridad, que se turnaban para acompañarlos a todas partes.
Antes de irse al final de la tarde William se acercó a Molly y le preguntó en voz alta"¿Al fin quieres que se pase mi música?", "Claro!" dijo ella y le pasó el celular. Un guardia los observaba a un par de metros. Él tomó el celular y comenzó a pasarle la música. "Me perdonas por lo que le hice Kyle?" le preguntó mientras tanto en la mente Wiliam. "Le hacía falta una buena siesta… Me tienes que enseñar a hacer eso y todo lo que hiciste" le respondió en la mente Molly.
"Ya está!" dijo en voz alta William y le pasó el celular. Molly aprovechó para acariciarle un poco la mano cuando recibió el celular. William se sonrojó un poco y trató de disimular ante el guardia. "Gracias! Nos vemos!" le dijo Molly despidiéndose con la mano, mientras éste se despedía.
Cuando terminó de despedirse, Molly se fue a la sala de estar y se sentó en el sofá junto a Kyle que ya estaba jugando videojuegos.
"¿No te parece el colmo que ahora nos sigan a todas partes?" le preguntó en la mente Molly a Kyle. "Ya te había dicho que esto no es un campo de verano. En cuanto podamos nos largamos de acá" respondió Kyle.
"Tenemos que seguir planeando muy bien las cosas" respondió Molly y abrió un paquete de papas fritas y comenzó a comerlas. "Tienes que controlarte y evitar pelear con William, no nos conviene volver a perder el control" agregó.
"Ese niño es peligroso, ya te diste cuenta, es mejor que te alejes de él. No me gusta, hay algo raro en él, no me gustan sus padres tampoco" le respondió Kyle molesto.
"Nos conviene tenerlos de nuestro lado, nos puede ser útil en nuestros planes. Tú no pudiste contra él, pero yo sí. Yo puedo controlarlo, déjame a mí, yo sé lo que hago" concluyó ella, sonrió y se puso de pie, se puso los audífonos y se fue escuchando música a su habitación. "Bien, es tu juego y yo no me meto" le respondió Kyle y siguió concentrado frente a la panalla.
CENTRO DE INVESTIGACIÓN, UNA SEMANA DESPUÉS.
Kyle, Molly y William estaban lanzando dardos con la mente hacia tiros al blanco puestos a más de 10 metros de distancia. Parecía un simple juego, pero para el profesor Smith era la mejor forma de ajustar precisión. Se están divirtiendo porque cada vez que alguno fallaba, los otros de burlaban. En la última ronda, todos lo estaban haciendo increíblemente bien.
"Bueno, son las 5, creo que podemos concluir por hoy. Lo están haciendo todo muy bien, están mucho más precisos y eso es un gran avance" dijo el profesor. Los jóvenes se despidieron y salieron del salón.
William salió del salón y vio un mensaje en su celular de Mulder, que decía ya voy en camino por ti. Pasó por el corredor y entró al baño. Junto antes de la salida había dos baños pequeños, uno para mujeres y otro para hombres.
Molly que había estudiado muy bien la rutina en los últimos días, lo siguió disimuladamente, saludó a un guardia que estaba sentado al final del corredor y entró al baño del lado. Una vez adentro, abrió la ventana y salió por ella. La ventana daba justo al lado de la del otro baño, así que solo se concentró en abrirla y pasó de un lado al otro sin esfuerzo.
William se estaba lavando las manos cuando el ruido de la ventana que se abría lo asustó. Volvió a mirar sorprendido y vio a Molly entrar. "Hola"" dijo ella sonriendo.
"¿Qué haces?" le preguntó William extrañado, pero feliz de verla.
"Quería despedirme sin que nos estuvieran fisgoneando" dijo ella y se acercó a él, le quitó los audífonos y lo besó.
A William se le había olvidado lo bien que sentía, de hecho había llegado a pensar que lo anterior había sido una especie de sueño o alucinación. El sabor a cereza de la barra de labios de Molly, su olor dulce a perfume juvenil era todo un juego para sus sentidos.
Molly por su parte se sentía demasiado atraída por el contacto físico. Crecer en un aséptico laboratorio, sin una madre y un padre distante, le había quitado toda posibilidad de afecto. Así que sentir de cerca la piel de otro ser humano la llenaba de nuevas sensaciones. Sentía un incontrolable deseo de explorarlo todo. Con su mano izquierda acariciaba la cabeza de Willliam y entrelazaba los dedos dentro de su pelo. Con su mano derecha acariciaba su cuello, hombros y pecho. Quería sentirlo todo, así que se apretaba con fuerza a él, y lo exploraba poco a poco, saboreando toda su boca y labios. Llevaba años soñando con sentir algo así.
William despertaba en ella toda una dicotomía de sentimientos, por una parte le hacía sentir ternura, porque había aún algo de niño frágil en él; y por otra, le generaba una especie de atracción magnética, pues había algo en su mirada y en su forma de ser que le decía que detrás de su apariencia dulce, había algo poderoso y fuerte que se escondía a la espera de ser descubierto.
Pudo sentir algo de ese poder ocultó cuando sintió como algo comenzaba a ponerse firme dentro de su pantalón, así que bajó la mano para tocarlo. Sentía tanta curiosidad y deseo. "Molly no!" dijo William, y ella sintió como una fuerza la empujaba hacia la pared con fuerza y se golpeó en la cabeza. Era como cuando se ponen dos imanes por el mismo polo, pues no lograba acercarse de nuevo aunque lo intentara.
"Lo siento, yo…"le dijo William completamente avergonzado. Ella se sintió aún más excitada con su reacción, pero la fuerza aún la repelía así que solo sonrió, y se mordió a sí misma el labio inferior y lo miró con deseo, totalmente exaltando. Inmediatamente que la fuerza que la repelía ahora la atraía de nuevo con fuerza hacia él, era como si de golpe le hubieran dado la vuelta al imán.
Una vez de nuevo juntos de nuevo, ella pasó su brazo izquierdo por detrás del cuello de William como para que no se le escapara y comenzó a besarlo de nuevo, pero con una pasión más decidida. Con su mano derecha sin ningún escrúpulo desabrochó su pantalón y metió la mano. Tenía tanta curiosidad por sentir lo allí crecía y que a él tanto pudor le daba. Se sintió tan poderosa al notar que él se estremecía son el simple hecho de tocarlo. Sabía que estaba tomando el control completo, así que comenzó a acariciarlo, a explorarlo por completo, de la base hacia arriba, lentamente pero con firmeza.
"Molly detente!" le susurró como una especie de súplica William. Ella reclino su frente contra la de él y lo miro fijamente en sus inmensos y profundos ojos azules. "¿seguro?" e preguntó sin detenerse, mientras lo besaba nuevamente, mientras dejaba de abrazarlo con su brazo izquierdo y bajaba su mano para encontrar la de él que estaba posada en su cintura, la tomaba y la introducía por debajo de la blusa para él tocara uno de sus pechos. "Mmmm" exclamó William, y ella sintió un deseo incontable de morderle un poco los labios, le encantaba la sensación de su mano posada en su pecho, acariciándolo y aparentándolo suavemente.
Molly pudo sentir como se estremecía William, y se sentía embriagada por su olor y su aliento mientras éste jadeaba levemente. Institivamente aceleró el ritmo de sus caricias y pudo sentir como su miembro se sacudió un poco y luego sintió la humedad en su mano. Había ocurrido lo inevitable, así se sonrió y lo miró de nuevo a los ojos.
William estaba completamente avergonzado.. "Molly lo siento, yo nunca.." le dijo susurrando. "solo recuerda que yo tampoco" le respondió ella sonriendo satisfecha y le dio un tierno beso, como si fuera un punto final.
El telefóno de William sonó y éste respondió con la voz un poco entrecortada, "aló?". "Esoy acá" dijo Mulder del otro lado de la línea. "Voy!" dijo William. "Lo siento han llegado por mí" le dijo a Molly levantando la mirada, ella solo sonreía.
William se dio cuenta de que el espejo del baño estaba completamente roto, tenía tantas grietas que era imposible verse en él. "¿Qué pasó?" preguntó y Molly volvió a mirar el espejo y se encogió de hombros. "Supongo que pasó cuando tú…" contestó y bajó la mirada. "Rayos!" exclamó William y entró al cubículo del sanitario para limpiarse. Cuando salió ya Molly no estaba, así que abrió la puerta y bajó corriendo a encontrarse con su padre.
AUTOMOVIL DE MULDER
William entró corriendo y se sentó, estaba completamente nervioso y Mulder podía sentir la tensión en el aire.
"¿Pasó algo?" preguntó Mulder intrigado. William solo negó con la cabeza sin decir nada mientas se ponía el cinturón de seguridad. Mulder arrancó el auto y se puso en marcha, sin dejar de mirar a William cada vez que podía. Lo analizaba centímetro a centímetro en busca de algún indicio, cuando vio que su labio inferior sangraba un poco, pues tenía una pequeña herida.
"Estuviste de nuevo peleando" afirmó Mulder.
"No! Lo juro" dijo William y miró a los ojos a Mulder, éste le hizo señas de que se mirara la boca, así que William bajó el espejo del carro y se vio y recordó los mordisquitos de Molly. "Rayos!" exclamó mientras pensaba: "Si Kyle se entera, soy hombre muerto! Qué le digo a mi padre, qué vergüenza".
Totalmente sonrojado William suspiró y dijo: "sé que te prometí no volver a pelear, ni molestar a Kyle, pero pero que no puedo cumplir mi promesa".
"¿Por qué?" preguntó Mulder.
"Por qué ella es más fuerte que mi voluntad. Molly me tiene, literalmente, en sus manos" dijo William haciendo cara de niño regañado.
Mulder asintió con la mirada, ahora lo entendía todo, no necesitaba más explicaciones, así que miró el camino y se acomodó en su puesto.
"Ahora entiendo la razón de la pelea… tú y Molly… eso no le gustó nada a Kyle. ¿Cierto?" preguntó Mulder y miró con picardía.
"Sí" respondió William completamente avergonzado. "pero, no no no, no es lo que estás pensando, solo le di un beso, solo un beso" aclaró William, como si fuera un niño sorprendido después de romper un jarrón.
Luego de un silencio incómodo, William preguntó: "¿qué se supone que pueda hacer?".
Mulder giró para verlo a la cara y dijo: "Estás perdido chico!".
FIN
