El destino a veces puede ser cruel, las adversidades que atravesamos a lo largo de nuestra vida en ocasiones son superiores a nuestras capacidades, dejándonos heridas en el alma que parecieran no cerrar nunca, y que lentamente van mermando nuestra fuerza de voluntad y con esta, nuestra propia existencia.

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Era ya tarde en lo que alguna vez fuese una gran ciudad con imponentes edificaciones, el cielo se obscurecía por las enormes nubes de humo que se formaban a causa de los incendios en la zona, se podía percibir un ambiente totalmente hostil mientras a lo lejos se podían escuchar los ruidos emitidos por lo que pareciera ser una batalla.

Un atentado Maverick ejecutado por cuatro peligrosos reploids estaba llevándose a cabo en el lugar, y haciéndoles frente se encontraba un maltrecho cazador cuya leyenda ha trascendido el tiempo, de ojos verdes y armadura azul con tonos más claros del mismo color y quien se notaba considerablemente cansado por la dura contienda que estaba sosteniendo.

Uno de los Mavericks, de armadura negra con tonos grises saltó al aire activando en su brazo izquierdo una poderosa metralla con la que al instante comenzó su ataque en dirección al guerrero azul, quien parecía no tener mucha dificultad para esquivar las potentes ráfagas de su oponente, usando su gran agilidad, el justiciero celeste ya se encontraba a un paso de su agresor, pero al tratar de completar su movimiento, otro Maverick, este con una armadura verde obscura y tonos amarillos lo atrapó desde arriba de uno de los edificios cercanos con un par de cadenas que salían de sus brazos inmovilizándolo en el acto, el tercero, quien llevaba una armadura naranja con tonos en rojo se abalanzó sobre el inhabilitado reploid, propinándole una severa cantidad de golpes y patadas a gran velocidad, culminando su ataque con una fulmínate patada en la boca del estómago, haciendo que saliera disparado hacia un local comercial cercano, luego de unos segundos, el hunter legendario logró emerger de entre los escombros que lo apresaban, trataba de recuperarse, pero el último golpe lo dejó casi sin aliento, parecía que podía perder el conocimiento en cualquier momento, mientras el último Maverick, quien llevaba una armadura blanca con tonos grises ya lo esperaba con un sable óptico de láser púrpura activo, inmediatamente saltó sobre el desprevenido guerrero buscando darle el golpe final y acabar con él de manera definitiva, pero lo que no se esperaba es que el agredido autómata también activaría de último momento un sable óptico, este de láser en tono verde, con el cual alcanzó a contener el fuerte ataque de su oponente, el Maverick tomó un poco de espacio y quiso sorprender contraatacando a velocidad, blandiendo su sable con una gran precisión tratando de cortar o atravesar a su rival, quien se ayudaba a duras penas con su sable para poder evadir las rápidas tajadas de su adversario, al notar que su ataque era un fracaso rápidamente tomó distancia poniéndose a la par del resto de sus compañeros, mientras que el agotado capitán de la decimoséptima unidad hunter sólo podía mostrar frustración e ira en su rostro, muestra de su impotencia por no poder contener a sus adversarios.

Por otro lado los Mavericks ya estaban decididos a ponerle fin al combate, nuevamente el Hunter Negro activó su metralla y la apuntó hacía el héroe celeste, lanzó un par de disparos obligando a este a saltar para evadirlos, pero no se percató que detrás de él ya lo esperaba el Maverick naranja quien de un fuerte golpe con ambos brazos lo devolvió al suelo de manera brutal, el Hunter trató de reincorporarse pero inmediatamente el Maverick verde lo volvió a inmovilizar con sus cadenas, para luego rematarlo con una poderosa descarga eléctrica que circulaba a través de las estas, haciendo que un fuerte grito de dolor se escapara de su garganta, tras culminar la descarga, el guerrero azul cayó de rodillas con la mirada al piso, al levantarla pudo ver frente a él al Maverick blanco, listo para rematarlo, al ver que ya no tenía más opciones sólo pudo cerrar los ojos y apretar los dientes mientras daba un fuerte puñetazo al piso frustrado por su derrota, en ese momento una voz computarizada pudo escucharse en el lugar.

"Sesión de entrenamiento finalizada"

Y todo, tanto los Mavericks como el ambiente se desvanecieron en el acto, mostrando la verdadera apariencia del lugar la cual era una enorme habitación de paredes metálicas y algunos paneles de control entre otras cosas.

En la parte alta de la habitación, en el observatorio de la misma algunos Hunters habían estado observando desde el principio la práctica del capitán de la élite hunter, rápidamente comenzaron los comentarios entre ellos, analizando y desglosando el resultado.

-No me explico por qué siendo un Hunter de ataque a distancia los quiso enfrentar de frente- Comentaba una de las Hunters.

-De haber usado su buster como siempre lo hace hubiese acabado con esos cuatro en cuestión de segundos,- Comentaba otro más.

-No sé que pretende al querer usar el sable óptico como el capitán Zero, si lo que quiere es igualarse a él simplemente pierde su tiempo.- Decía el último mientras que todos comenzaban a salir del lugar.

En otra sección del observatorio, una Hunter de cabello rubio y ojos azules, de armadura rosa con algunos tonos en blanco y rojo, y que debajo de esta vestía un leotardo de neopreno negro que realzaba su bella figura, también había permanecido expectante del entrenamiento de su capitán, pero sus razones eran completamente distintas a las del resto de los observadores.

CAPITULO 1 VOLUNTAD HERIDA

Flashback

Dentro de lo que parecía ser la habitación de un hospital, el capitán de la unidad de fuerzas de élite y el líder de la unidad de diagnóstico medico sostenían una discusión referente a la reciente catástrofe que el mundo estuvo atravesando tiempo atrás, en esos momentos X apenas tenía dos horas de haberse reactivado, luego de estar a punto de perder la vida tras su última pelea contra su eterno rival Sigma, a quien logró derrotar en la batalla de Eurasia hace un mes atrás.

-X, entiendo cómo te sientes, pero debes entender que nada de eso fue culpa tuya.

-Todo ha sido mi culpa desde el comienzo Lifesaver, no solo lo de Eurasia, también la rebelión de la Repliforce, el bombardeo a Abel City incluso la muerte de Zero.- Contestaba X con un aire de melancolía en su voz, para luego comenzar a subir de tono. -¡Dejé que mi nobleza se convirtiera en mi perdición! ¡¿Por qué no puedo aprender de mis errores?! ¡MALDICIÓN!

-¡X!, ¡Estás siendo demasiado severo contigo mismo! Hiciste lo que pudiste para detener aquellas tragedias.- Reprochaba el jefe de medicina.

-¡Pude haber hecho mucho más!- Reclamaba el aludido mientras volteaba a ver al medico reploid con una mirada llena de rabia y al mismo tiempo llena de dolor.

Lo que ninguno de los dos había notado, es que desde afuera de la habitación, la navegadora de la unidad 17 los había estado escuchando desde hacía ya un rato.

-¡Si no hubiese dudado en dispararle a Sigma la primera vez que lo enfrenté, nadie hubiese muerto en Abel City!, ¡Si no me hubiese dejado engañar por Double, hubiera logrado evitar el malentendido que ocasionó la rebelión de la Repliforce! ¡Si no me hubiese dejado provocar por el desgraciado de Sigma! no hubiera esparcido por el mundo su maldito virus y se habrían evitado peleas y muertes innecesarias- comenzando a calmar su voz y con el mismo tono de melancolía del principio agregó... -Si yo hubiese ido en lugar de Zero a tratar de destruir la colonia espacial Eurasia... él...

-X...- Fue lo único que atinó a decir la ojizafiro, mientras lo veía levantarse de su cama y dirigirse justo a la salida donde ella se encontraba.

-Espera, ¿adónde vas?, aún no estás completamente recuperado, ¡X!... ¡X!...- Gritaba el médico reploid mientras el aludido lentamente salía de la habitación dejándolo solo en la misma.

Era tanta la frustración del guerrero celeste que no le prestó atención a la presencia de su navegadora, quien sólo se limitó a retirarse de su paso colocándose al lado de la entrada.

Fin del Flashback

Luego de recordar ese día la reploid rubia se dispuso a salir de la habitación, con cierta preocupación por el estado actual de su líder.

Desde aquel día, hace ya tres semanas, el héroe legendario pasaba día y noche entrenando sin descanso tratando de mejorar sus capacidades con el sable óptico, sin embargo, a causa de sus heridas y al poco descanso que se daba, los efectos de su entrenamiento eran mínimos, y para empeorar la situación su recuperación era cada vez más lenta, incluso hasta empeoraba su condición. Signas, Douglas y prácticamente toda la decimoséptima unidad buscaban la manera de sacarlo de su mal estado psicológico, pero sin éxito alguno. Estaba encerrado en su propio mundo, ignorando por completo todo lo demás.

Ya había anochecido en el cuartel general hunter, luego de algunas horas el capitán de la decimoséptima unidad decidió culminar con su práctica del día, abandonó la sala de entrenamiento dirigiéndose a su habitación para recuperar un poco de fuerzas para la jornada del día siguiente, sin saber que alguien lo estaba esperando en los pasillos.

-Te esforzaste mucho el día de hoy, X.

-Alia.

Alia, la teniente y navegadora principal de la unidad de fuerzas de élite, era la única que se había mantenido a la expectativa de la situación a cierta distancia, ella se mantenía cumpliendo con las tareas de su líder mientras este estaba ausente para mantener bajo control a su unidad, mientras esperaba a que su capitán se recuperara y pudiese volver a tomar el mando de su equipo.

-¿Podemos hablar...?- Preguntabaamablemente la autómata rubia.

Las estrellas del firmamento adornaban la apacible noche en las afueras de la base Hunter, la bella navegadora levantó la mirada para contemplar los bellos luceros celestes, mientras una cálida sonrisa se dibujaba en su rostro.

-El cielo está hermoso esta noche ¿no lo crees X?

El aludido se limitó a permanecer en silencio mirando al horizonte, la reploid rubia no quiso forzarlo a hablar, así que solo permaneció a su lado en silencio observando las estrellas, al cabo de unos instantes una gran tristeza comenzó a delatarse en el autómata celeste.

-No puedo entenderlo Alia, de verdad, por más que trato, no logro comprenderlo.

Entonces la sonrisa en el rostro de la autómata rosa desapareció, dando paso a una expresión de melancolía.

-Es por lo de Eurasia... ¿Cierto?- Preguntaba la ojizafiro.

-He luchado toda mi vida por lograr una coexistencia pacífica entre humanos y reploids, pero por más que me esfuerzo, no logro nada, cada vez hay más Mavericks tratando de destruir a los humanos, mientras que cada día son mas los humanos que piensan que nosotros somos el problema, ya no sé que más hacer Alia, de verdad... ya... ya no puedo más.- La angustia había provocado que la voz del héroe legendario comenzara a quebrarse, mientras que algunas lagrimas comenzaban a escaparse de sus tristes ojos.

-¿Recuerdas el día en que nos conocimos X?- Preguntó de manera directa la navegadora.

-¿Por qué me preguntas eso?- Preguntó el celeste tratando de recuperar la compostura

-Sólo dime ¿Lo recuerdas?- Insistía en la pregunta la rosada.

El aludido entonces comenzó a recordar aquel momento en el que ambos se vieron por primera vez.

Flashback

Era de noche en Tecnocity, el capitán de la unidad 17 culminaba su turno del día dando una ultima ronda por los alrededores a bordo de su ride chaser, al pasar por uno de los parques de la ciudad, pudo percatarse de que en una de las bancas del lugar se hallaba sola una reploid de largo cabello rubio, el Maverick Hunter se detuvo entonces para asegurarse de que la chica reploid estuviese bien, al acercarse a ella pudo notar que tenía la mirada perdida en el suelo, en sus bellos ojos en tono zafiro estaban alojadas algunas lágrimas, aparentemente ya varias de estas habían recorrido sus mejillas, ya que estaban totalmente húmedas, su rostro en general denotaba una profunda tristeza, todo esto síntoma de haber estado en profundo y constante llanto.

Por alguna extraña razón el cazador dudó por un momento en acercarse mas a ella, sin embargo despejó su mente y se aproximó a donde esta se encontraba.

-Buenas noches señorita, disculpe que la moleste pero dígame, ¿Se encuentra usted bien? ¿Le ocurre algo?- Preguntaba el cazador lo más amable posible, esperando poder ayudarla, pero no recibió respuesta alguna, incluso pensó que la triste autómata no se había percatado aún de su presencia.

Preocupado por el asunto y el semblante de la joven, el hunter celeste se acercó un poco más posándose frente a ella e inclinándose levemente para poder estar a su altura.

-Soy un Maverick Hunter, y estoy aquí para ayudarla, por favor dígame ¿Se encuentra bien? ¿Se encuentra herida o lastimada?- Preguntaba mientras cortésmente le ofrecía un pañuelo para que secara sus lágrimas.

Luego de unos segundos la aludida aceptó el pañuelo y limpió su rostro con él, para después agradecerle con una sonrisa un tanto forzada.

-Estoy bien, gracias por su interés capitán X.

-¿Me conoce?- Preguntaba sorprendido el héroe legendario.

-Sería imposible que alguien no lo conociera en este mundo capitán Megaman X, usted es el héroe que ha salvado al mundo en variadas ocasiones. -Respondía la aludida dirigiéndole la mirada y respondiendo con algo de dificultad por el hecho de haber estado llorando por un buen rato.

-¡Eh!... bueno... si...digo no... digo, no es que lo haya hecho todo yo solo claro esta.- Contestaba un poco nervioso y avergonzado el ojiesmeralda por el comentario de la joven mientras un poco de rubor se le subía a las mejillas, cosa que hizo sonreír levemente a la chica.

-No sabía que fuese tan elocuente capitán ¡Teh hehe! Mi nombre es Alia Sakurai, es un gusto conocerlo.

-¿Alia Sakurai? espere, ¿Acaso usted es la directora del centro de investigación y desarrollo reploid?- Preguntaba un poco sorprendido el líder de la élite hunter

-Si así es... o bueno... más bien, lo era.- volvía inmediatamente ese tono triste a la voz de la ojizafiro.

-¿Lo era...?- Preguntaba el curioso guerrero celeste. -¿Puedo preguntarle por qué?

-Pues solo digamos que tomé algunas decisiones equivocadas, de las cuales ahora me arrepiento...- Contestaba la autómata rubia mientras las lagrimas volvían a tomar posesión de sus bellos orbes zafiros.

-Discúlpeme no era mi intención ocasionarle más penas, de verdad lo siento- Se disculpaba hunter azul, angustiado por haberle preocupado el llanto a la que estaba intentando ayudar.

-No capitán no es culpa suya, es solo... que atravieso por un momento muy difícil de mi vida, pareciera que estaba en mi destino acabar así, derrotada, humillada... de verdad que ya no sé que hacer.- Tras decir esto último nuevamente se soltó en llanto, lo que había vivido aparentemente le había causado una enorme herida en su corazón y estaba sufriendo una enorme agonía a causa de esta.

Entonces el capitán de la élite hunter la toma de la barbilla para levantar su bello rostro, a modo de tener contacto visual con ella.

-¿Sabe? El destino a veces puede ser cruel, las adversidades que atravesamos a lo largo de nuestra vida en ocasiones son superiores a nuestras capacidades, dejándonos heridas en el alma que parecieran no cerrar nunca, y que lentamente van mermando nuestra fuerza de voluntad y con esta, nuestra propia existencia.

La ex investigadora ve al guerrero celeste a los ojos con una expresión de confusión.

-Pero si nuestra voluntad es fuerte sabremos encontrar la manera de recuperarnos, aún si las heridas siguieran abiertas nos levantaríamos de nuestra agonía y seguiríamos adelante, dejando el pasado atrás y viendo siempre hacia adelante.- Luego de decir esto último el autómata suelta a la reploid, mientras esta permanece con la mirada en su semejante de azul.

-Capitán...

-No siempre tomamos las decisiones correctas doctora, se lo digo por experiencia propia, yo mismo he tomado decisiones de las que ahora me arrepiento, porque son otros los que acaban pagando las consecuencias, pero no me he rendido porque aún hay gente que cree en mí y mientras así sea, seguiré adelante sin importar que. -Decía seguro de sus palabras el hunter celeste.

-Es fácil para usted decirlo, ya que como mencionó aún hay gente que cree en usted, pero yo... Reprochaba a su lógica la investigadora.

-Entonces es un buen momento para empezar de ceros doctora, inicie una nueva vida, busque una nueva razón de ser y siga adelante. recupere el animo y trate de olvidar esas malas experiencias, hágalo por usted misma, por su bienestar, y si siente que en el trayecto se tropieza nuevamente, no dude en llamarme, que desde ahora yo la apoyaré en todo momento y la ayudaré cada vez que me necesite, es una promesa.

-¿Por qué me ayudaría capitán?

-Porque lo necesita doctora, mi labor es brindar apoyo a quien lo requiera, y en estos momentos usted lo necesita más que nadie- Contestaba el hunter mientras una cálida y sincera sonrisa se dibujaba en su rostro.

Las palabras del guerrero legendario comenzaron a hacer efecto en la autómata rubia, el semblante de esta cambió por completo, ahora en su rostro se notaba que un poco de determinación se estaba formado en su corazón, agradecida por las palabras del hunter de élite, la ojizafiro le dedicó a este una sonrisa igual de cálida.

-Gracias capitán X...- Agradecíacon unas cuantas lágrimas en los ojos la ex investigadora para después mirar al cielo y contemplar el hermoso espectáculo celestial.

Fin del Flashback

-Ese día cuando levanté la mirada al cielo, di las gracias, porque cuando más necesitada estaba de apoyo y comprensión, apareciste tú, y no ha habido día alguno en el que no cumplas con la promesa que me hiciste aquella noche X.- Comentaba la navegadora rubia mientras contemplaba el firmamento, recordando con una gran sonrisa esos momentos. -Siempre que siento que la fuerza me falta recuerdo tus palabras, palabras en las que he creído ciegamente desde ese entonces.- El guerrero legendario la miraba sorprendido y a la vez conmovido. -Entiendo que pasaste por momentos muy duros a lo largo de tu vida, que dejaron marcas que jamás se desvanecerán, pero tu mismo lo dijiste una vez, si nuestra voluntad es fuerte, sabremos encontrar la manera de recuperarnos, aún si las heridas siguieran abiertas nos levantaríamos de nuestra agonía y seguiríamos adelante.

El líder de la élite se quedó mudo ante las palabras de su subordinada, no podía evitar sorprenderse por el cambio de papeles por el cual estaba pasando en ese momento, sin embargo, no podía negar la verdad de la situación, necesitaba volver a creer en si mismo si quería reponerse, tenía que volver a creer para poder levantarse, tenía que creer para poder seguir adelante, y necesitaba que alguien le recordara el camino.

-Tienes razón Alia, me dejé segar por mi dolor y olvidé por completo mis ideales y mis objetivos, gracias por recordármelos- Respondía el hunter celeste con un semblante más relajado y un tono de voz más amable.

-Tú siempre te preocupas por nuestro bienestar X, todo el tiempo, es justo que alguien también se preocupe por ti ¡Teh hehe!- Respondía la navegadora dedicándole una bella sonrisa a su mejor amigo.

Ambos autómatas permanecieron mirándose por varios segundos, comenzaron a sentir que no había nada ni nadie más en este mundo además de ellos dos, olvidándose por completo de todas sus preocupaciones y problemas. Pero luego de un rato, el ojiesmeralda comenzó a sentir confusión por la situación y trató de ponerse de pie para fingir disimulo y evitar confusiones en la ojizafiro.

-!Aagh...!

Si bien era cierto que la plática le sirvió para descansar un poco, la realidad de las cosas era que el hunter de élite aún seguía lastimado, sus lesiones lo obligaban a volver al suelo, pero rápidamente la joven hunter se puso de pie para ayudar a su líder a sostenerse.

-¡X! ¡Estas muy lastimado! de verdad que te has sobrepasado con tus entrenamientos- Reprochaba preocupada la navegadora.

-¡Heh he..!. ¿Tú lo crees así?...- Diciéndolo de manera sarcástica para desviar la preocupación de su amiga. -...Yo creía que era... un defecto de fabrica.

-¡Hah ha! Que gracioso capitán...- Reprochaba de la misma manera sarcástica que lo hizo él con ella. -...Vamos, te voy a curar esas heridas y de ahí te voy a meter directo a la cama ¿Ok?

El héroe legendario asintió y entonces con la ayuda de su navegadora regresó al interior de la base para ser atendido, ahora que su corazón ya había comenzado a sanar, era turno de permitirle a su desgastado cuerpo reponerse del gran castigo al que había estado sujeto.


-Vaya, de manera que todo esto fue en alguna ocasión una colonia espacial.

Era de noche en la zona cero de Eurasia, un reploid de ojos púrpuras se encontraba analizando el lugar, este portaba una armadura púrpura en su mayoría, en su pecho predominaba un tono blanco, y algunos detalles en color plata en el resto de esta, por debajo vestía un leotardo negro y por encima una larga bata de laboratorio, de la bolsa izquierda de esta sacó lo que en apariencia parecía ser una especie de medidor, pronto comenzó a explorar el peligroso terreno, analizando sector por sector el extenso lugar, al cabo de unas horas su exploración comenzó a lanzar resultados.

-¡Heh hehehe! vaya, quien diría que encontraría productiva la zona, ¡Isoc!

Entonces a su llamado apareció un segundo reploid, su apariencia era la de un anciano, de barba blanca y bigotes largos del mismo color, sus ojos eran rojos con una iris obscura de tono purpura y negra al centro, vestía una armadura blanca del pecho, la parte inferior de esta simulaban ser unos pantalones acampanados negros y por encima de esta vestía una larga bata blanca.

-¿Me llamó señor?- Preguntaba el extraño reploid.

-Tenías razón después de todo Isoc, este sitio nos va a ser de utilidad, debemos comenzar cuanto antes.

-Como diga señor.- Entonces el reploid veterano se retira del lugar con una muy extraña y sospechosa sonrisa en su rostro.

Satisfecho por lo obtenido, el reploid púrpura echó un último vistazo a la zona, pero justo cuando se disponía a retirarse su medidor de bolsillo comenzó a alertar sobre otro nuevo descubrimiento.

-¿Eh? ¿Qué le pasa a este aparato?- Al revisarlo este le informaba que el hallazgo se encontraba justo a lado de su pie izquierdo, volteó a donde el medidor le indicaba y pudo ver un raro aparato. -¿Pero qué puede ser esto?- después de levantarlo y analizarlo con la mirada quedó sorprendido con lo que descubrió. -Pero, ¡¿acaso es...?!


-Dra. Sakurai, es un verdadero gusto conocerla en persona.

-El placer es todo mío profesor, de verdad me siento honrada por haberme otorgado la dirección del centro de investigación y desarrollo reploid.

-No tiene nada que agradecer doctora, la verdad se ha ganado su lugar, sin embargo la he citado el día de hoy porque necesito que nos apoye con algo de suma importancia.

El misterioso anfitrión se levantó de su silla y se dirigió hacia el ventanal de su poco iluminada oficina, mientras que su invitada se mostraba un tanto confusa.

-Cla... Claro, solo dígame lo que necesita de mí.- Contestaba un tanto nerviosa la reploid rubia.

-Verá, tengo entendido que usted asistió al Dr. Gate Sato en el desarrollo de los Prototipos Investigadores Especiales Serie N, ¿esto es correcto?

-Si así es, aunque mi participación en sí no fue tanta como piensa, el proyecto N8.4 fue totalmente desarrollado por el Dr. Sato, yo solo lo ayudé con algunas configuraciones en sus prototipos.- Sin esta saber que prácticamente había crucificado a su colega.

-Comprendo- Respondía el individuo mientras ignoraba el ventanal en el que se había postrado y dirigía su atención a su invitada. -Disculpe mis modales pero no me gusta darle tanto rodeo a las cosas y como sabe soy una persona muy ocupada, así que iré directo al punto.

Entonces un gran temor comenzó a formarse en el corazón la desarrolladora, ya que no sabía exactamente que esperar del discurso que estaban por darle.

-Verá, hemos recibido reportes en los que se nos informa que los Investigadores Especiales Serie N han presentado ciertos inconvenientes durante sus labores.- Comentaba el extraño anfitrión de manera muy seria.

-Si así es profesor, pero el Dr. Sato ya se encuentra trabajando en la solución al problema, los inconvenientes serán resueltos a la mayor brevedad posible.- La reploid de ojos azules trataba de convencer a su superior, pero aparentemente ni siquiera podía convencerse así misma de lo que había dicho.

-Me temo que es muy tarde para eso doctora, el Consejo Mundial de Regencia, sospecha que el Dr. Sato ha desarrollado a estos reploids con un programa clasificación R-99 que viola las leyes de fabricación y desarrollo reploid, además de ir en contra del reglamento del Consejo Científico Mundial el cual dirijo, por tal motivo, el consejo a decidido catalogar a este proyecto como una potencial amenaza Maverick.

-Por favor profesor si me permitiera...-contestando de manera suplicante, pero siendo interrumpida por su anfitrión.

-Dra. Sakurai, yo comprendo que el Dr. Sato y usted son muy buenos amigos, pero se le puede considerar cómplice si decide no colaborar con nosotros, por favor le pido que recapacite, todo el Centro de Investigación y Desarrollo Reploid corre el riesgo de ser desmantelado si se descubre que desarrollaron un programa R-99 en sus instalaciones de manera clandestina, y pueden ser considerados como Mavericks, piénselo bien doctora, la vida de muchos reploids está en sus manos.

La aludida no pudo pronunciar palabra alguna, la emoción que en algún momento sintió por entrevistarse con el Director General del Consejo Científico Mundial se desvaneció en el olvido, siendo sustituida por una enorme presión que ya había comenzado a angustiarla.

-Tiene veinticuatro horas para darnos una respuesta doctora, o colabora con nosotros y hace lo correcto, o sentencia a todo el personal de su plantel. Puede retirarse.

Entonces la reploid científica se levantó de su asiento y se dirigió a la salida, temerosa porque sabía que fuera cual fuera su respuesta, alguien terminaría pagando las consecuencias de su decisión.


El resplandor matutino comenzaba a iluminar las instalaciones del cuartel general de los Maverick Hunters, en una de las habitaciones del sector femenil de las barracas de este magno complejo, una linda reploid de cabellos dorados lloraba de manera inconsciente dentro de su capsula de recuperación, presa del remordimiento en su subconsciente, luego de unos instantes, la autómata comenzó a abrir lentamente los ojos.

-¿Por qué ese horrible momento me invade nuevamente?- Se preguntaba así misma la navegadora, quien se levantaba de su lugar de reposo, mientras trataba de acomodar sus ideas y esclarecer su mente.

Unos minutos después, luego de haberse arreglado, la teniente de la unidad 17 tomó rumbo a su sector para cumplir con sus obligaciones diarias, al llegar al lugar, pudo notar que la mayoría de sus colaboradores ya estaban en operaciones, las otras navegadoras ya estaban en sus terminales dando las instrucciones necesarias a sus respectivos equipos, mientras algunos hunters de campo revisaban su itinerario laboral del día en la pizarra al centro del inmueble y se disponían rápidamente a salir a cumplir con lo programado.

Sin embargo a quien no pudo ver dentro de todo el plantel fue a su líder, tenía la esperanza de que la plática que había sostenido con él la noche anterior lo hubiera ayudado a reponerse, pero aparentemente no había sido así,

-X...- Mencionaba triste a su superior, cuando un bello recuerdo brincó a la memoria de la teniente de la decimoséptima unidad en ese momento.

Flashback

En el centro de mando del sector 17 se le podía ver a un muy conocido androide de armadura azul, gestionando los asuntos de la unidad a su cargo como hacía ya tiempo lo venía haciendo, de pronto la puerta detrás de él se abrió cosa que llamó su atención, tras esta apareció la jefa de navegadores del sector quien se dirigió hacia su líder para saludarlo como era costumbre.

-¡Buenos días Capitán X! se ve muy bien hoy ¡Teh hehe!- comentaba la navegadora principal mientras realizaba el acostumbrado saludo militar con una linda sonrisa en el rostro.

-¡Hehe! buenos días Teniente Sakurai usted también se ve muy bien...-Correspondiendo al saludo de su subordinada del mismo modo, para después revisar su reloj interno -...Umm... según veo llegó dos minutos tarde, ¿A que se debe su retraso señorita?- Preguntando, o más bien, regañando pícaramente a su segunda al mando.

-¡Vaya que se toma muy enserio su trabajo!... ¿No cree capitán? reprochaba del mismo modo la reploid de rosa.

Ante tal evento los dos autómatas comenzaron a reír por la gracia del momento, para la reploid ojizafiro ver a su líder de buen humor le daba los ánimos suficientes para cumplir con sus labores por muy desagradables que estas fuesen, ver en sus ojos esa nobleza característica de él, la reconfortaba, a tal grado de incluso olvidarse de sus problemas o angustias aunque solo fuera por un instante, se sentía la reploid más afortunada del mundo por tener el privilegio de estar al lado del héroe legendario.

-Por cierto, no habíamos dicho ya que no era necesaria tanta formalidad, basta con que me llame X.- Reprochaba el capitán de la élite hunter a su teniente a manera de gracia.

-Bueno, lo que pasa es que aquí todos lo admiran y respetan, además pienso que no se vería bien que una subordinada se igualara con su líder.- Respondía la sublíder del sector.

-Bueno eso es cierto, muchos capitanes exigen respeto por parte de sus elementos y les llaman la atención a los que no se dirigen de ese modo hacia ellos, pero para mi no es necesaria esa clase de formalidades para que me demuestren su respeto.

-¿A no?- Preguntaba de manera inocente la reploid rubia.

Hehe! ¡No! Verás, aunque aquí todos debemos acatar las ordenes de nuestros superiores sin excepción alguna, cada uno tenemos nuestra propia opinión sobre ellos y sus acciones, si un subordinado tiene una idea negativa de su líder, el forzar a este a demostrar respeto hacia este solo hará que la imagen negativa que tiene el subordinado de su superior empeore todavía más.

La reploid ojizafiro miraba admirada a su jefe por la ideología que este le planteaba.

-Si por el contrario le das más confianza, poniendo ciertos limites claro está, el subordinado se formará un criterio distinto de ti, de esta manera ganarás su respeto y lealtad, y más importante aún, su confianza, así, trabajará más eficientemente y sabrá que puede apoyarse en ti si está en una situación que no pueda resolver por sí mismo, así también evitas muchas fallas y errores, por consecuencia habrá menos bajas en el campo de batalla, ¿ves? como una cosa lleva a la otra.

-¡Teh hehehe!- Reía dulcemente la navegadora. -No me imaginaba que pensaras de esa manera X, de verdad que es de admirarse.

Al capitán de la élite le comenzó a brotar un leve tono rojizo en la cara, mientras se llevaba la mano derecha a la nuca.

-¡Vamos! ¡Vamos! No es para tanto, ¡Heh hehehe!

La dulce navegadora le sonreía amablemente, agradeciendo la confianza otorgada por su capitán.

Fin del Flashback.

Una pequeña sonrisa se formó en el rostro de la sublíder de la élite tras el recuerdo, pero prácticamente desapareció tan rápido como se había formado al volver a la realidad.

-Como quisiera que esos tiempos volvieran... esos tiempos en los que trabajar a lado del hunter legendario era de lo mas agradable, el sentir esa seguridad, esa confianza... Me haces falta X.- Pensaba la reploid de rosa mientras se dirigía al centro de mando del sector.

Al llegar al centro de mando se dispuso a instalarse en su área de trabajo, sin esperarse que sobre su consola hubiese un pequeño sobre blanco, al tomarlo y girarlo pudo notar que el contenido de este iba dirigido hacia ella, llamándole la atención el remitente de la carta.

-¿X?...- Se preguntó extrañada, rápidamente se dispuso a leer el contenido.

Querida Alia, para cuando leas esta carta yo ya estaré muy lejos de la base, cumpliendo con una nueva misión que el destino me ha impuesto

A la ojizafiro se le formó un nudo en la garganta al leer el primer párrafo de la carta, imaginándose al remitente diciéndole esto directamente.

Antes de que pienses otra cosa, déjame decirte que después de la conversación que tuvimos anoche, pude reflexionar mejor las cosas, me di cuenta que mi actitud no solo estaba provocando mi autodestrucción, sino que también estaba lastimando a la gente que me importa, entendí entonces también que estaba haciendo mal las cosas y que debía corregir mi conducta para poder seguir con mi misión de proteger a humanos y reploids por igual, gracias a ti he recuperado mi confianza y mis ánimos de seguir adelante".

Después de leer esa otra parte, la reploid rubia se tranquilizó un poco al saber que había logrado ayudar a su amigo, entonces se dispuso a continuar con su lectura.

Me iré por un tiempo ya que he comprendido que si de verdad quiero protegerlos a todos me hace falta ser mas fuerte, no solo físicamente, sino también emocionalmente, quiero pedirte de favor que te hagas cargo por un tiempo de la unidad 17 mientras estoy ausente, sé que esto que te estoy pidiendo es injusto e irresponsable de mi parte, pero de verdad necesito hacer esto, y sé que cuento contigo para que me apoyes con esta tarea.

No te preocupes por mi por favor, porque cuando me sienta triste o abatido solo bastará con que piense en ti para volverme a levantar y seguir adelante, recuerda también que sin importar la distancia o las circunstancias, yo te estaré apoyando desde donde esté, como me lo dijiste aquella noche, nunca te he fallado mi promesa y me haré mas fuerte para poder sostenerla. Por favor, cuídate mucho y da lo mejor de ti.

Hasta que nos volvamos a ver nuevamente, tu amigo, Megaman X.

Algunas lágrimas se formaron en los bellos orbes zafiros de la teniente de la unidad 17, aunque su rostro reflejaba cierta alegría, alegría de saber que su capitán siempre la tendría presente en todo momento, aunque también sentía un poco de tristeza porque no sabía cuanto tiempo pasaría para que pudiera volver a ver a su mejor amigo.


En otra parte del mundo, un reploid solitario de cabellera plateada, complexión atlética, armadura negra con algunos detalles que hacían juego en cuanto a color con su cabello, y un visor rojo que salía de su casco lo que impedía ver el color exacto de sus ojos. estaba meditando un poco sobre lo acontecido algunos meses atrás en su vida, en la inhóspita zona en la que se alojaba, donde la caída de la noche se estaba aproximando a cada segundo que pasaba.

-Y pensar que me dejé engañar por ese maldito vejestorio.

Flashback.

En la guarida situada en las cercanías de la zona cero de Eurasia, el reploid atlético discutía con su anfitrión ante un problema en su acuerdo de trabajo.

-Yo cumplí con mi parte profesor ¿Por qué se niega a pagarme?- Preguntaba molesto el reploid de negro.

-Con todas las mejoras que te hice deberías considerarte pagado, sin mi ayuda y la de Sigma aún seguirías siendo un patético reploid de quinta !Deberías estar agradecido!- Contestaba el maligno reploid, de apariencia científica, con barba blanca y largos bigotes del mismo color.

-Pero ese no fue el acuerdo doc, usted me pidió distraer a los hunters y eso fue lo que hice, a cambio usted me prometió 11,500,000 Zennys.

-Tus mejoras costaron mas que eso Dynamo, así que por favor no me hagas perder mí tiempo y desaparece de mi vista antes de que cambie de opinión.

-¡Infeliz te enseñare a no estafarme!- Inmediatamente transformó su brazo izquierdo en un cañón de plasma y lo apuntó hacia su anfitrión.

Lo que no se esperaba es que el reploid científico reaccionaría más rápido que él, con tan solo la mirada el amenazado dejó totalmente paralizado a su agresor mientras con una sola mano detenía el disparo de este.

-¡¿Pero que demonios...?!- Se preguntaba el mercenario mientras forcejeaba tratando de liberarse del extraño poder.

-Debiste irte cuando tuviste la oportunidad...- Sonreía maquiavélicamente el anciano reploid, para inmediatamente cambiar su semblante a uno lleno de odio. -...¡AHORA MORIRAS POR TU INSOLENCIA!- Gritaba furioso mientras levantaba su brazo con la mano extendida, para después cerrarla bruscamente.

Esto último hizo que una fuerte presión telequinetica comprimiera a su victima.

-¡MALDICIOOOOOOONNNNN...!-Gritaba desesperado por última vez el Maverick, después, una enorme explosión causada por la enorme presión que el reploid anciano ejecuto sobre él finiquitó su existencia.

Fin del Flashback.

-Ese maldito Isoc... quisiera pensar que X y Zero acabaron con él al igual que lo hicieron con Sigma, pero esa maldita cucaracha debió haber escapado cuando tuvo la oportunidad, ya nos veremos las caras nuevamente Isoc, te lo prometo... Por ahora tengo un adeudo muy importante por saldar.


-Dra. Sakurai... Dra... Sakurai...

-¿Qué Ocurre?- Preguntando sin dar la cara la aludida

-Se nos acaba de informar que el Comandante Yammark a fallecido a causa de un terrible accidente.

La científica permaneció en silencio, solo apretó los ojos tratando de contener el sentimiento, sin voltear a ver a su asistente y simulando un tono de voz tranquilo, como si no le interesara mucho la noticia se dispuso a preguntar:

-¿Como falleció exactamente?

-Según el informe se estrelló aparatosamente contra una enorme formación rocosa mientras llevaba a cabo su misión en el Bosque Gaya.- Decía muy seriamente el colaborador en su fase de mensajero, mientras le entregaba una tableta electrónica a su jefa.

En la tableta se podía ver a detalle toda la información, las fotografías del sucumbido reploid, la zona en la que se precipitó, y un archivo de texto que describía el suceso a detalle.

-Según el análisis realizado por la unidad de peritaje e investigación de los Maverick Hunters, El ahora occiso presentaba una falla en sus sistemas aéreos, eso ocasionó que perdiera el control de su vuelo y se estrellara contra la formación rocosa.- Culminando su informe el colaborador.

El rostro de la investigadora reflejaba un sentimiento de culpa, mientras unas pocas lágrimas intentaban escaparse de sus ojos, reuniendo fuerzas, y permaneciendo de espaldas a su asistente, formuló su última pregunta.

-¿Algo más que agregar a tu informe?

-Eh... No doctora... es todo.- contestaba el emisario, un tanto confuso por la inmutable reacción que le daba a creer su superiora.

-Correcto, puedes retirarte.

-Si... doctora.- el aludido dio un par de paso sin dejar de ver a su jefa, para luego voltear y dirigirse a la salida de la habitación,

Mientras tanto la reploid científica mantenía la vista en la tableta colocada sobre el tablero de la consola en la que se encontraba trabajando, mientras poco a poco comenzaba a sucumbir ante sus sentimientos.

-Perdóname... Yammark, por favor, perdónenme todos.- Entonces una pequeña lágrima se precipitó hacia la tableta, cayendo sobre la imagen del fallecido reploid alado.

En la misma habitación, pero algunas semanas después la reploid científica y un colega suyo trabajaban en unos dispositivos eléctricos, cuando de repente el mismo reploid asistente de la vez anterior entraba precipitadamente al encuentro con su superiora.

-¡Dra. Sakurai! Dra. Sakurai...

-¿Qué sucede? ¿Por qué entras de esa manera?

-Discúlpeme doctora, pero nos acabamos de enterar de que otro investigador más acaba de perder la vida.

-¡¿Qué cosa has dicho?!...- Preguntaba el otro reploid científico sorprendido por la noticia. -... ¡Es el cuarto investigador en lo que va del mes, esto es simplemente imposible!

-Me temo que así es Dr. Sato,- Contestaba serio el emisario

-¿Quien ha sido esta vez? Preguntaba secamente la investigadora reploid, cosa que hizo que su colega volteara a verla con un gesto de molestia en su rostro.

-Según el informe se trata de Blizzard Wolfang doctora.

-¿Por qué lo preguntas de esa manera Alia? Pareciera que no te importa en lo más mínimo.- Preguntaba a modo de reclamo el investigador reploid a su igual.

-Perdóname Gate, es una dolorosa noticia y una preocupante situación pero, no podemos estar perdiendo el tiempo con esas cosas, discúlpenme tengo algunos asuntos pendientes.

Entonces el reploid mensajero se hizo a un lado para permitirle el paso a su jefa, incrédulo de su actitud, mientras su colega la miraba con rencor, por su parte, la reploid buscaba salir del lugar lo mas rápido posible, su vida se estaba convirtiendo en un infierno del cual quería escapar a como diera lugar.

Ha pasado un mes y cuatro accidentes más han ocurrido, una vez mas en la misma habitación, El reploid científico estaba molesto con su compañera por la actitud que tomaba cada vez que se le informaba sobre estos misteriosos sucesos.

-¡Alia, ¿Qué es lo que te esta pasando?! ¿Por qué últimamente actúas tan fría? tú no eras así.- Preguntaba el investigador a manera de reproche.

-No sé de que me estás hablando Gate.- Contestaba la reploid científica dándole la espalda.

-¡Los ocho investigadores especiales que construimos han fallecido misteriosamente y tu no muestras ni el más mínimo interés en la situación! ¡De eso estoy hablando!

Entonces la aludida se acercó a su escritorio, y sin darle la cara se dispuso a contestarle.

-Debes apartar los sentimientos del deber, y lo sabes, es una verdadera tragedia pero nada podemos hacer, trabajamos con prototipos todo el tiempo, incluso nosotros mismos fuimos prototipos alguna vez, estas cosas suceden todo el tiempo Gate, me sorprende que a pesar del tiempo que llevas trabajando aquí no hayas aprendido a lidiar con eso.

-No puedo creer que seas tan fría Alia, yo te apreciaba, te respetaba... ahora ni siquiera te reconozco.- Una vez culminado su comentario, el científico salió del lugar completamente furioso, ignorando que había dejado a su colega totalmente deshecha por dentro.

Tres días mas habían transcurrido desde la discusión de la Dra. Sakurai y el Dr. Sato, y desafortunadamente para el último, este cayó presa de lo que su destino le tenía preparado.

-¡¿Qué es lo que están haciendo?! ¡Suéltenme!- Exigía el ahora ex investigador a sus cancerberos quienes lo tenían bien sujeto, mientras aparecía en escena la directora del lugar.

-¡¿Alia?!... ¡Así que tu estás detrás de todo esto!

-¡Yo no estoy detrás de nada Gate! ¡Aquí el único criminal eres tú!

-¡¿Pero de qué rayos estás hablando!?

-Tras analizar los restos de los prototipos Investigadores Especiales Serie N, hemos descubierto que has estado trabajando con programas clasificación R-99, lo cual va contra el reglamento del Consejo Científico Mundial y contra el protocolo de fabricación y desarrollo reploid.

-¡El N8.4 no es peligroso!- Reprochaba furioso el acusado.

-Lo siento Gate, pero no puedo permitir que el centro de investigación se convierta en un laboratorio criminal, y más aún, no puedo permitir que pongas la vida de otros en riesgo... ¡Llévenselo!- Ordenaba finalmente la investigadora reploid.

-¡Estás cometiendo un error Alia! ¡Uno muy grande! ¡Me la vas a pagar Alia! ¡TE LO JURO QUE ME LA VAS A PAGAR! ¡Nunca voy a olvidar esto! ¡¿Oíste?! ¡NUNCA!- Amenazaba el ex investigador mientras se lo llevaban a la fuerza del lugar, la jefa de investigación solo observaba la escena, aunque aparentaba un sentimiento de desilusión en su rostro, en su corazón se había alojado un enorme remordimiento.

-Gate, de verdad lo siento pero... no tengo otra opción... espero que algún día me perdones.- Suplicaba en sus pensamientos mientras las lágrimas comenzaban a brotar de sus bellos ojos celestes.


La noche había caído ya hace horas en el cuartel general de los Maverick Hunters, la teniente de la élite hunter había sido presa nuevamente de sus sentimientos de culpa de manera subconsciente, obligada a despertar por el terrible sueño, la reploid ojizafiro se levantó de su cápsula y se dirigió a la ventana de su habitación para poder tomar un poco de aire y poder despejar su mente.

-Otra horrible pesadilla.- En su cara se podía ver la agonía de la que era presa la navegadora, la cual trataba de despejar su cabeza, -¿Que me está pasando? ¿Por qué tengo esas horribles visiones? ¡Si tan solo fuera más fuerte! ¡No tendría tantos problemas para superar ese horrible suceso!...Si tan solo... Si tan solo fuera tan fuerte como...

Entonces recordó la carta que había encontrado por la mañana, y recordó una parte en específico.

Recuerda también que sin importar la distancia o las circunstancias yo te estaré apoyando desde donde esté, como me lo dijiste aquella noche, nunca he fallado mi promesa, y me haré mas fuerte para poder sostenerla. Por favor, cuídate mucho y da lo mejor de ti.

-¡Teh hehe! es increíble pensar que aún en mis pensamientos siempre me estés apoyando, siempre he dependido de ti para salir adelante...- Su semblante entonces cambió a uno de enorme determinación.-...Pero ahora es mi turno de ayudarte, debo ser fuerte y mantener todo en orden hasta que regreses, no me pienso dejar abatir, ni siquiera por esas horribles pesadillas, seré fuerte te lo prometo... Por favor cuídate mucho y regresa pronto X... estaré ansiosa esperando tu regreso.

La Sublíder de la unidad de élite hunter estaba totalmente convencida de cumplir con su promesa, cerró nuevamente su ventana y se recostó dentro de su cápsula de recuperación para acumular energía, sabía que para ella el día de mañana la estaría esperando con nuevos retos y desafíos, pero confiaba en su recién fortalecida voluntad, y sabía que tendría la fuerza necesaria para salir adelante esperando fielmente el regreso del guerrero legendario.

Pero ¿Por qué repentinamente Alia comenzó a tener esas dolorosas visiones del pasado a través de sus sueños? ¿Será acaso que la culpa por sus acciones, trata de vencerla? ¿O será acaso un aviso del destino de que este debe seguir con su curso? El tiempo lo definirá mas adelante.

Bueno pues es así como concluye el primer capitulo, ¿Algo largo? ya lo creo que si, por cierto, el detalle de los apellidos de alia y gate se me ocurrió con la idea de darles un poco mas de formalidad en sus papeles, usando un apellido común de japón para gate y usando el apellido de la linda Maylu o Meiru Sakurai para Alia, bueno sin mas por ahora me despido, ¡Pásenla bien! =)