13º El caos comienza
Los agentes corrían de un lado para otro organizando a los voluntarios y repartiendo armas, en todos los distritos se habían creado grandes grupos para combatir. Unas horas antes, los sensores del 13 habían detectado aviones y aerodeslizadores dirigiéndose a los diferentes distritos y al Capitolio, la guerra había comenzado.
Peeta y Haymitch se habían quedado en el hospital con Katniss, el resto de los agentes que la custodiaban habían sido llamados para formar parte de los combatientes, también los habían llamado a ellos, pero ambos habían jurado no moverse de allí, no eran capaces de dejar sola a Katniss.
Katniss estaba bastante nerviosa, el bebé no paraba de moverse, aumentando sus nervios, y Peeta había tenido una pequeña crisis al ver llorar a Katniss, víctima de la ansiedad por el ambiente y la situación.
Empezaron a escucharse explosiones y disparos en los alrededores del hospital, Peeta fue corriendo a abrazar a Katniss mientras Haymitch miraba por la ventana, los tres sabían que Močan iría a ese distrito primero, sabían que iría a por Katniss.
-¿Crees que llegarán hasta aquí?- Preguntó Peeta mirando a Haymitch con preocupación mientras abrazaba con fuerza a Katniss.
-Lo hará- Aseguró- Močan está decidido a capturar de nuevo a Katniss, su apresurado ataque así lo dice.
-¿Y qué haremos? Katniss apenas tiene fuerzas para caminar…
-Aun así tendrá que intentarlo-Dijo sin dejar de observar el exterior- No tardarán en llegar, así que voy a deciros las cosas una sola vez- Los dos asintieron- Hay un pasadizo de escape bajo este hospital, está en el sótano, debéis dirigiros allí y huir por ese pasadizo- Les dijo con rotundidad- No podéis permitiros dudar, cualquier titubeo podría significar la diferencia entre huir o ser atrapados- Volvieron a asentir nerviosos- Ese pasadizo lleva a un medio de transporte para que podáis huir, con él os dirigiréis al Capitolio, la presidenta se encargará de todo cuando estéis allí.
-¿Y tú qué?- Preguntó Katniss incorporándose- ¿Tú no vienes con nosotros?
-No preciosa- Dejó la ventana y fue hasta ella- Yo he vivido demasiado, he visto morir a tanta gente sin poder hacer nada…- Le acarició la mejilla con ternura- Ahora es mi turno de arriesgarlo todo por ayudaros a sobrevivir.
-No tienes que hacer eso, puedes huir con nosotros.
-No puedo hacerlo, estoy cansado de toda esta basura, y ya he aceptado que este es mi destino- La miró fijamente a los ojos- Y si este va a ser mi final, me aseguraré de que tú consigas salvarte, de que los dos lo hagáis, sois lo más parecido a una familia que he tenido en mucho tiempo y es mi deber cuidar de vosotros que aun tenéis tanto por vivir- Una fuerte explosión sacudió el edificio- Debéis marcharos, no perdáis tiempo.
-Haymitch no- Intentó hacerle cambiar de idea, pero Peeta la cogió en volandas dispuesto a sacarla- ¡Haymitch!
-Adiós preciosa.
Peeta ignoró los gritos de angustia de Katniss y la llevó en dirección al sótano, iba concentrado en conseguir llegar con ella, esquivando sus golpes y patadas para tratar de volver a por Haymitch, cuando escuchó ruidos cerca de ellos. Sin pensarlo dos veces, bajó a Katniss y le tapó la boca, conduciéndola a una de las habitaciones vacías que había junto a ellos. Ella calló de inmediato, comprendiendo que si no se callaba estarían perdidos.
Minutos después, un grupo de personas armadas cruzó el pasillo gritando y con máscaras desconocidas para ellos. Peeta esperó a que se hubieran alejado antes de continuar su camino. Los dos continuaron en silencio, Katniss continuó a pie, siguiendo a Peeta sin cuestionar nada, hasta que por fin llegaron al sótano.
Bajaron por un túnel que había tras un montón de escombros, Peeta se aseguró de dejar tapada la salida antes de ir tras Katniss. Una vez abajo se encontraron con un coche viejo, lleno de polvo, pero parecía estar en perfecto estado.
-Démonos prisa, no creo que tarden mucho en descubrir que nos hemos marchado, y una vez ocurra eso, es fácil que encuentren este lugar- Dijo Peeta llevando a Katniss hasta el asiento del copiloto.
-¿De verdad vamos a irnos sin Haymitch?- Peeta asintió haciendo que Katniss empezara a llorar- ¡No quiero abandonarlo! ¡No podemos dejar que lo maten sin más!
-¡No podemos hacer nada por él! ¡Ha sido su decisión!
-¡Aunque sea su decisión, debemos ayudarlo, no podemos abandonarlo! – Gritó desesperada.
-¡Si lo hacemos nos matarán a todos, incluido a nuestro hijo!- Peeta se puso serio- ¿¡Es eso lo que quieres!? ¡Por qué si es así ya puedes dar media vuelta y correr en su busca!- Katniss se puso pálida y cerró la boca, inmóvil, dando así su respuesta- Eso me parecía a mi.
Peeta cerró de un portazo la puerta del copiloto y corrió hasta la del conductor, entró, metió la llave en el contacto y encendió las luces. Ante ellos había un túnel, así que se condujo por él en completo silencio, intentando llegar al Capitolio.
Peeta condujo durante un largo rato, hacía horas que habían abandonado el hospital y Katniss seguía en la misma posición que cuando se habían marchado. Peeta suspiró al ver su rigidez, lentamente acercó su mano a la de ella y se la cogió.
-Lamento haberte gritado como lo he hecho, pero tienes que entender que nosotros no podemos hacer nada por él sin poner en peligro nuestro mayor tesoro- Ella solo asintió- ¿No piensas decir nada?- Una negación con la cabeza fue todo lo que obtuvo como respuesta- Yo también lo quiero Katniss, desde que fuimos seleccionados en los primeros juegos ha sido nuestra familia, me duele muchísimo dejarlo allí, pero no puedo ponerte en peligro a sabiendas, y Haymitch es lo suficientemente mayor como para saber lo que se hace.
-Cuando creí que habías muerto el fue mi único apoyo, el único que estuvo de verdad a mi lado… ¡Ni siquiera he podido despedirme de él! ¡No le he dicho cuanto me importa, cuanto le quiero!
-Él lo sabe Katniss, te aseguro que lo sabe, y ¿Quién sabe? Quizá sobreviva a esto igual que ha sobrevivido a tantas cosas- Besó la mano que aun estaba entrelazada con la suya- Intenta relajarte, vamos a tardar en llegar, este vehículo no es tan rápido como los trenes del Capitolio.
Katniss se sentó un poco menos rígida pero no pudo calmarse, las lágrimas empezaron caer por sus mejillas sin control, Haymitch significaba tanto para ella que sentía como si le hubieran arrancado una parte de ella.
No supo en que momento del largo viaje se había dormido, pero despertó de golpe al sentir algo extraño que la recorrió por completo. Se incorporó de golpe en el asiento, asustando a Peeta.
-¿Estás bien?- Paró el coche un momento- ¿Has tenido una pesadilla?
-No- Dijo suavemente, volviendo a recostarse en el asiento- No sé qué ha sucedido.
-¿Te sientes mal? ¿Necesitas que paremos un poco?
-No me vendría mal estar las piernas unos minutos- Confesó ella algo entumecida.
Peeta se apresuró en ir hasta su puerta y ayudarla a bajar, juntos caminaron alrededor del coche para que Katniss pudiera estirarse con tranquilidad.
-Si necesitas que hagamos paradas dilo, aquí abajo no calculo bien el tiempo de trayecto.
-No me había dado cuenta de la falta que me hacía estirarme- Bajó la mirada- Estoy un poco aturdida.
-Me lo imagino- Besó su frente- Anda, vayamos de nuevo al coche y pongámonos en marcha…- Se fue unos pasos por delante de ella para abrir su puerta- Cuanto antes lleguemos antes podrás tumbarte con tranquilidad.
Katniss lo vio caminar hacia el coche y se dispuso a seguirlo, pero no pudo, una fuerte punzada la recorrió entera, automáticamente se llevó las manos a su vientre con miedo, notó algo en su pantalón, al tocarlo notó algo mojado, se miró la mano y vio restos de sangre.
-¡PEETA!- Gritó aterrada, este se giró y al verla se puso pálido, corrió hasta ella y la abrazó antes de que ella cayera al suelo- ¡Peeta, algo le sucede al bebé!
-Cálmate, no le va a suceder nada, ¿de acuerdo?- Ella asintió temblando de miedo. Peeta empezó a pensar en las pocas cosas que sabía de los embarazos, recordaba haber leído que cuando una mujer se ponía de parto el dolor era tan fuerte que apenas podían aguantar los gritos- ¿Tienes dolor?
-No todo el tiempo, pero si.
-Vale- Peeta tomó aire y se centró- Katniss, me temo que el bebé no esperará a que lleguemos al Capitolio, tendremos que ayudarle a salir tú y yo solos.
-¿¡Qué!? ¿Quieres que nuestro hijo nazca en este agujero?
-¡Claro que no!- Le tomó el rostro con ternura, antes de que pudiera hablar vio como se ponía rígida por otra contracción- Respira despacio- Ella obedeció hasta que la contracción cesó- No tenemos más remedio, cariño, nosotros no decidimos eso.
-¿Qué vamos a hacer? Nosotros no sabemos nada de esto.
-Lo conseguiremos, ya lo verás- La besó con ternura y la ayudó a tumbarse.
Peeta estuvo junto a ella en todo momento, le dio palabras de aliento y cariño cada vez que una contracción hacía aparición, cortándole la respiración y haciéndola gritar. Y cuando llegó el momento, se colocó entre las piernas de su esposa y la ayudó a traer a su bebé al mundo. Tras varias horas de parto, por fin el llanto de un bebé les hizo sonreír a ambos.
-Es una niña Katniss- Dijo Peeta mirando a su hija con adoración, con la voz quebrada por el llanto de felicidad- Nuestra niña.
-Déjame verla, por favor- Pidió ella exhausta. Peeta la llevó hasta ella y se la colocó en los brazos- Es hermosa, la niña más hermosa que existe.
-Se parece a ti, mi vida.
-No se a quien se parece, solo se que es hermosa- Besó la cabecita del bebé, mientras Peeta miraba alrededor con nerviosismo, no podían permanecer allí.
-Se que estás agotada, pero debemos ponernos en camino si no queremos que nos atrapen- Indicó Peeta, quería disfrutar de su hija pero sabía que aun corrían serio peligro- Voy a cogerte.
Con cuidado elevó a Katniss y a la niña en brazos y las llevó al asiento trasero del coche, acto seguido, subió al asiento del conductor y se pusieron en camino, sonrientes y felices, un nuevo motivo por el que luchar había aparecido en sus vidas, un motivo superior a cualquier otro que hubieran podido tener antes.
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: :::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: :::
-No hay nadie más en el hospital, señor- Indicó uno de sus hombres.
-¡Maldición!- Gritó exasperado al ver cómo habían conseguido evadirle- ¿A si que solo te tengo a ti?- Cogió el pelo rubio del hombre que permanecía inconsciente en el suelo- Pues vas a ser mi mejor baza para conseguir a Katniss, ya lo verás- Rió con ganas, pensando en lo mucho que iba a disfrutar de su triunfo cuando tuviera a Katniss a su lado- Llevadlo al avión, tengo planes para él.
-Mi señor, debería escucharme cuando le digo que en su reino están cambiando cosas- Le aseguró su mano derecha- Si no hace nada por impedirlo pronto habrá un levantamiento.
-Bobadas, esos estúpidos súbditos no se atreverían ni a mirarme, mucho menos a revelarse.
-Señor, se han hecho con la capital y no se cuanto tardarán en hacerse con el resto…
-¡Cierra el pico!- Gritó por fin- Son tonterías que se solucionarán solas cuando volvamos victoriosos.
Močan caminó hacia la salida, era hora de dirigirse hacia el Capitolio y reclamar lo que era suyo, iba a hacer que todo Panem sufriera las consecuencias de lo que le hicieron cuando solo era un niño y se llevaron a su madre, sufrirían por los tormentos que tuvo que pasar, y sobre todo, sufrirían por tener lo que más deseaba él, a Katniss.
Aquí os dejo un nuevo capítulo, ¿qué os ha parecido? Espero que os haya gustado, aunque debo decir que no está lo bien que yo hubiera querido, pero ante la demanda de que actualizara antes me he dado más prisa.
Os tengo que pedir por favor que no me pidáis que actualice antes, lo hago cuando puedo, pero tener en cuenta que tengo dos niños pequeños, trabajo y estudio a la vez, escribo en mis ratos libres y ahora mismo no son demasiados, así que por favor, sed un poco pacientes y dejarme que actualice a mi ritmo porque de verdad que hago todo lo que puedo.
De todas formas, muchas gracias por vuestros reviews, me alegro de que os esté gustando, y si tenéis cualquier sugerencia o idea por favor, no dudeis en decirla, acepto toda la ayuda posible, cuantas más ideas tenga más fácil me será escribir.
¿Qué creéis que va a suceder? ¿Alguien se anima a intentar averiguarlo?
Nos leemos pronto
