Nota de autorA: Sé que queridos lectores querías que alargara esto hasta el fin de los tiempos, bueno no tanto, pero que fuera más largo. Lo he intentado, os lo prometo… No en realidad no, es que no me sale una historia decente. Esto es shiping por shiping, no da pá más. Me he roto la cabeza pero ya es demasiado largo…XD yo con 3 capítulos lo hubiera aviado y sin lemon, que después de todo no me gusta nada como quedó. Eso y tengo un día de M-I-E-R-D-A , así que este capítulo es decepcionante a llanto vivo además de mucho más corto que los demás, pero como el anterior era más largo me autojustifico (¿?) Porque sí, porque yo lo valgo XD

Ya direís si os viene en gana, que sé que la gente lo lee. Es de lo peor que he escrito en mi vida pero supongo que como es GamTav, la gente lo lee igual XD Au Revoir, que tengo que preparar la cena para un montón de humanos ingratos con los que vivo.

Hoy eres Gamzee de nuevo, estás en tu cuarto, con los ojos vendados. Bueno ya no es solo tu cuarto porque lo compartes con Tavros. Ese tío que te parece jodidamente mono y que aún no sabes cómo ha acabado siendo tu novio. Te ha tapado los ojos por que ha hecho el solo un grafiti en la pared, porque le has enseñado a hacerlo y se le da bastante bien.

A menudo lo miras y piensas que no te mereces a alguien así, porque para ser sinceros eres un poco hijo de puta y pasas de todo muy a menudo, pero intentas ser mejor persona desde que está él. Desde que está viviendo contigo y con Karkat nunca se te pasa el día de la compra y cuida de ti más de lo que creías que nunca merecieras. De hecho tu relación con las drogas está bajando de nivel, porque no las necesitas tanto si Tavros te sonríe. Eso es técnicamente mentira, tienes mucho mono pero como te anima a hacer cosas y te olvidas un poco de lo que necesitas consumir.

En tu mente a veces aparece la difusa imagen de tu padre, gritándote. Eran tus pesadillas recurrentes cuando no fumabas nada y desde que has dejado de privar han vuelto. Pero ya no estás asustado, por primera vez cuentas con alguien a tu lado. No es por el rollo amoroso que hay entre los dos, aun que te costaría no besarle cuando pone esas caritas tristes al hablar de la gran pelea que aconteció en su casa cuando anunció que había dejado los estudios. Sabes que si fuera solo tu amigo, también te sentirías genial a su lado porque aun que es un poco llorón te encanta como trata de mejorar día a día.

Finalmente notas las manos de Tavros desatar la venda de tus ojos. Abres los ojos despacio y miras la pared antes blanca. Habéis apartado la cama para que pudiera pintar mejor.

—Bueno, ¿Qué te parece? Creo que deberías retocarlo un poco tú…— dice él con voz tímida. Te molesta un poco que siempre sea tan inseguro, es porque no entiendes que le lleva a serlo aún que no importa mucho.

Miras el mural. Toda la pared es como un agujero negro, una especie de ventana a un mar azul con un cielo violeta. Te encanta que las nubes sean rosas y el cielo violeta. En este un animal medio caballo medio sirena, un caballito de mar gigante alza sus patas al cielo. La mezcla que ha hecho entre un mamífero y un animal acuático te fascina, el pelaje ha quedado tan vivo que casi puedes verlo palpitar y moverse con el viento. Y abajo del todo su firma, una especie de círculo marrón con dos antenas.

Te echas a reír, es un grafiti bastante genial. Solo lleva un mes más o menos practicando y ya casi es tan bueno como tú.

—Es genial, Tav— dices mirándole de soslayo. Estiras el brazo perezoso y le agarras por la cintura, arrastrándolo contra tu cuerpo. Te encanta hacer eso porque a pesar de que ya lleváis un tiempo juntos aún se sonroja, a veces hasta tiembla un poquito de los nervios.

Te acercas a sus labios y los relames, él sonríe y te besa. De lejos escuchas a Karkat gritar algo, supones que se mete contigo porque la casa apesta a la pintura de los espráis, también se queja a menudo de que Tavros y tú hacéis mucho ruido cuando os acostáis. Te separas un instante de tu novio y cierras la puerta, que le den a Karkat. Seguro que tiene envidia.

Tavros te sonríe de forma picara, tu bajas un poco la mirada, sabes que significa cuando te mira y sonríe de ese modo. Le abrazas y le empujas sobre la cama. No piensas dejarle decepcionado, a Tavros no puedes hacerle eso.

FIN