Notas de Autor: Yey, como se los dije, aca un segundo capitulo... espero ya no tardarme años con los que siguen TwT. Ya saben, como de costumbre apreciaria mucho sus comentarios, asi que bueno ya los dejo para que sigan leyendo... nos vemos en el siguiente capitulo.


Capitulo dedicado a la memoria de mi amiga Karenina

Q.E.P.D.


Capitulo 13.- Primera Advertencia

"Bien, ahora pasaremos a la primera lección del día" Dijo la hechicera mientras su aprendiz terminaba de realizar las actividades de calentamiento que le había encomendado previamente.

"Ok, te escucho" Mencionó Terra dando unos pasos para quedar cerca de Raven.

Ya habían pasado dos días desde aquel extraño accidente de las marcas de Trigón y, como lo había prometido, Terra no había comentado nada de eso a los otros titanes, respetando totalmente la decisión de Raven, quien había dicho que debían seguir como si nada hubiera pasado para no levantar ninguna sospecha.

A pesar de que en un principio Terra se negaba a que Raven se esforzara desde aquel día para entrenarla, terminó aceptando la idea tras una discusión donde la grisácea salió victoriosa; sin embargo, la rubia se mantenía al tanto de Raven, vigilándola sólo por si acaso, o al menos eso creía pues le comenzaba a resultar un tanto difícil quitarle la mirada de encima, lo cual hacía que la ojiceleste se cuestionara si era en verdad para cuidarla o si era por algo más.

Era extraño, pero cierto, desde hacía unos cuantos días la mitad demonio rondaba mucho por sus pensamientos y no sólo eso, ahora disfrutaba mucho el poder estar cerca de ella ya fuese en la hora de la comida para compartir la misma habitación con ella, o en los entrenamientos donde estaban las dos solas. En ocasiones, la psíquica terráquea podría estar mirando a Raven durante largo rato sin que la otra se diera cuenta, tal como lo hacía ahora, admirando a la híbrida. Por momentos incluso disfrutaba de las discusiones que mantenían las dos, era en verdad algo extraño de expresar pero Terra quería llegar al fondo de todo eso.

"... Para después juntarlas en una sola roca. ¿Entendido?" Terminó Raven.

"¿Eh?" Se cuestionó Terra mientras se golpeaba internamente. Demonios, lo había vuelto a hacer.

"Terra, las marcas no han aparecido. Me encuentro bien" Mencionó un tanto molesta. "Deja de preocuparte, si llegan a aparecer de nuevo entonces hazlo, pero mientras eso sucede necesito que te concentres" Ya había estado lidiando con este pequeño problema de desatención de Terra desde que llegaron al lugar. "La concentración es vital para esto, no lo olvides."

"Lo siento" Dijo apenada y un poco ruborizada. Le había mentido a Raven al decirle que su falta de atención era por la preocupación que tenía debido a esas extrañas marcas. Fue lo primero que a la rubia se le vino a la mente pues en realidad ni ella misma sabía exactamente a que se debían sus distracciones; aunque pensándolo bien, no era mentira del todo, simplemente era una verdad a medias, la ojiceleste sí estaba preocupada por las marcas, pero algo más estaba afectando su concentración, algo que tenía que ver con la híbrida en sí.

"Te volveré a explicar" Hizo una pausa y esperó a que la ojiceleste asintiera con su cabeza para continuar. "Debajo del suelo arenoso donde estamos, en diferentes profundidades, se encuentran rocas de distintos tamaños enterradas." Dio la media vuelta y a unos tres metros de ella sacó del suelo una roca del tamaño de una pelota de fútbol para destrozarla luego con sus poderes mentales. "En ocasiones, estaremos tan ocupados que no tendremos mucho tiempo de analizar nuestros alrededores; es por ello que debes de volverte uno mismo con tu entorno, para que éste te ayude y puedas localizar instantáneamente la ubicación de todos los objetos que pueden serte de ayuda"

La híbrida giró nuevamente para mirar de frente a la rubia. "Cuando hayas sacado una cantidad moderada de rocas intenta al menos pensar en tu nueva habilidad para después juntarlas en una sola masa"

"¿Cómo diablos se supone que haré eso?" Preguntó confundida mientras arqueaba una ceja

"No lo sé" La grisácea sonrió de forma juguetona. "Es tu deber averiguar cómo usar esta nueva habilidad que tienes para convertir los objetos en roca; debes aprender a usarla a voluntad y no de forma casual." Puso una mano en el hombro de su aprendiz. "Lo usarás con las rocas, así que debe ser más sencillo que con personas."

Terra asintió y le dirigió una mirada a Raven llena de entusiasmo y coraje. Sabía que ahora sí estaba haciendo las cosas bien, como debían de hacerse, y no podía decepcionar a su tutora ni a ella misma. Dio unos cuantos pasos para alejarse un poco de la hija de Trigón y cerró sus ojos para concentrarse. "Se uno con el ambiente" Murmuró pasa sí misma mientras dejaba escapar un suspiro.

Comenzó a moderar su respiración, tornándose ésta un tanto lenta; esto le ayudaba a concentrarse un poco mejor. Sin embargo, un rato después frunció su ceño, aun sin abrir los ojos pues al parecer no importara que tan concentrada estuviera, no era capaz de sentir nada. Estaba a punto de cuestionar a Raven si en realidad su teoría funcionaba, pero la misma híbrida fue quien le ganó la oportunidad de hablar.

"Esto no sólo requiere de concentración Terra, se paciente" La joven bruja comenzó a caminar alrededor de la rubia. "Vamos paso por paso, ahora que ya te tengo concentrada pasemos al siguiente nivel." Hizo una pausa. "Tu poder mental, consiste en controlar cualquier cosa que sea del elemento tierra, la arena de este lugar te ayudará a que puedas proyectar tu energía al entorno de manera más fácil, conforme progreses, la dificultad irá aumentando." Raven trataba de hablar fuerte y claro pero un tanto lento, para evitar que se rompiera la concentración de Terra, pues como psíquica, sabía el gran esfuerzo que se requería hacer.

"Todo ser vivo cuenta con energía vital para liberar. Tu energía Terra, es liberada a través de tu poder; en unas ondas que no ves y quizás aun no sientas. Cuando esa energía entra en contacto con el elemento tierra, es cuando puedes controlar dichos cuerpos, porque es tu energía lo que los mueve." Hizo una pausa. "Calma y serenidad es lo que necesitas en tu mente para concentrarte. La respiración ayuda mucho como ejercicio de concentración."

"Eso es lo que hago" Mencionó un tanto molesta la aprendiz quien apenas había sacado un par de rocas más pequeñas que una pelota de béisbol.

"Entonces hazlo bien y deja de quejarte. Necesito que en tu mente te visualices a ti rodeada por esta energía que te mencioné. Libérala, vela en tu mente y siéntela en tu cuerpo. Deja que avance en este árido suelo, que lo recorra con libertad. Aquellos puntos en donde sientas que es más atraída tu energía, son claves y debes prestarles atención pues seguramente se tratan de alguna roca."

Respirando lenta y profundamente Terra escuchaba atenta cada palabra de su maestra y se concentró en lo último mencionado por la híbrida; después de todo, ella era la experta. En su mente, pronto se visualizó a sí misma haciendo lo que Raven le había mencionado... No supo cómo explicarlo, pero de repente una sensación nueva se apoderó de ella y comenzó a ver la situación de manera diferente. Poco a poco más rocas y de tamaños más variables comenzaron a flotar por la superficie haciendo que la hechicera sonriera ante el logro de la rubia.

La ojiceleste después de todo mostraba ser una buena aprendiz a pesar de algunas faltas de atención que había tenido el día de hoy. La grisácea no comprendía del todo cómo fue que Slade la llegó a tratar tan mal si al parecer hacía bien las cosas tal cual como se le pedían... Sólo bastó recordar aquel hecho para que a la mitad demonio se le borrara aquella orgullosa sonrisa del rostro y su expresión cambiara por una de preocupación.

Recientemente, la híbrida había tenido una reunión con sus emociones, por más extraño que eso sonase, para ir atando algunos cabos sueltos con toda la información que iba consiguiendo. La revelación de su último sueño, le había mostrado que, en efecto, aquellas dos sombras peleando en la misma cueva donde la mitad ángel yacía caminando eran nada mas y nada menos que Slade y Terra, ¿El motivo? Aun no estaba del todo claro, salvo que aquellas visiones que había visto cuando ocurrió el incidente con su aprendiz jugaban un papel importante, o al menos eso parecía por el momento; sin embargo, no se olvidaría de ellas y las tendría en mente todo el tiempo.

También se había percatado de que conforme más aumentaban sus poderes, más se iba extendiendo el dichoso sueño y que justo el día en que aparecieron las marcas de nuevo su sueño había vuelto a aparecer. Todos estos hechos la llevaron a concluir que las habilidades que había recibido de Trigón tenían algo que ver con el asunto; y no sólo eso, esperaba equivocarse, pero tenía también el presentimiento que Terra y Slade estaban involucrados en lo que fuese que estuviera pasando... si es que en realidad estaba sucediendo algo.

Sacudió su cabeza de un lado a otro para retomar a lo que estaba haciendo, era parte de su obligación el vigilar que Terra no perdiera el control y para ello necesitaba estar con todos sus sentidos alerta y no divagando en su mente. Una sonrisa orgullosa regresó a su rostro al ver el avance de la rubia ya que la terráquea se encontraba reuniendo todas las rocas que había sacado en un solo lugar, varios metros frente a ella, para luego hacer que los fragmentos comenzaran a formar una enorme esfera.

"Ahora la parte difícil" Mencionó Terra para sí misma. Abrió sus ojos, los cuales ahora brillaban con un color amarillo y alzó una de sus manos en dirección a la esfera fragmentada para tener más control sobre ésta, pues realmente no tenía idea de cómo hacer que los fragmentos se fusionaran en uno solo.

Raven miraba detrás de la psíquica de tierra con atención lo que ésta hacía, pues cuando detuvo su caminata quedó justo a espaldas de la otra y a unos cuantos metros de distancia. Pronto se percató de que comenzaba a caminar hacia la ojiceleste; posiblemente gracias a una de sus nuevas emociones pues desde la última platica que tuvo con ellas, notó que el querer estar cerca de Terra se había vuelto ahora toda una necesidad; incluso era algo capaz de tranquilizar todo su ser.

"Ahora imagina cómo se funden cada uno de sus átomos para formar un solo ser" Susurró Raven en el oído de la rubia.

Terra no supo si habían sido las palabras que dijo Raven, el tono sensual en que las dijo o el hecho de que estuviera tan cerca de ella y pudiera sentir su cálida respiración al oído; pero aquello le afectó tanto que un escalofrió recorrió todo su cuerpo e hizo que perdiera la concentración. Esto ocasionó el estallido de las rocas que intentaba juntar, haciendo que los fragmentos saliesen disparados por todas direcciones.

Velozmente, la híbrida, con una mano, tomó por la cintura a Terra y la giró para ubicarla detrás de ella; al mismo tiempo que se perfilaba contra las rocas. Acto seguido, extendió su brazo libre y al instante una pantalla de energía obscura se alzó frente a ellas, protegiéndolas de los fragmentos de piedra que llovían. Una vez que éstos cesaron de caer, la barrera desapareció y la titán giró su cabeza para voltear a ver a Terra.

"Ah no, esto fue tu culpa" Mencionó Terra antes de que Raven la fuese a regañar. "Es de muy mal gusto que andes susurrando cosas en los oídos de personas sin avisar" Su ceño yacía fruncido mientras que el sonrojo de su rostro aun no se iba desde que Raven le había hablado. Esa extraña sensación de calidez continuaba presente y la rubia no sabía si era por el efecto de lo ocurrido o porque estaba muy cerca de la híbrida quien aun la estaba abrazando por la cintura.

"Iba a decir que lo hiciste bien, sólo te faltó estar más concentrada al final" La grisácea arqueó una de sus cejas y mostró una sonrisa juguetona al ver la reacción de su aprendiz quien se había sonrojado aun más.

"Bi… bien, como sea" Dijo con algo de dificultad tras la mirada de la hechicera. "Ya me puedes soltar, la lluvia de piedras ha terminado"

Raven miró hacia abajo para ver dónde yacía su mano y se percató de la situación, algo que no había antes notado por tener su atención en la protección de la ojiceleste... La grisácea soltó de inmediato a la otra y un leve, casi invisible, sonrojo se apoderó de sus mejillas por igual; acto seguido, detrás de ambas chicas la arena estalló levantando una cortina de polvo a causa del pequeño descontrol de los poderes de la hechicera.

"O tal vez no" La rubia cerró sus ojos y con una de sus manos tapó su nariz y parte de su boca mientras agachaba la cabeza y tosía un poco.

"Lo siento" Dijo la hechicera tanto por lo que mencionó Terra como por el incidente con la arena pues reconocía que era su culpa.

"Bien, al menos no soy la única que tiene problemas" Pudo hablar libremente una vez que el polvo se había disipado.

"Al menos a mí no me sucede tan seguido" Se defendió la híbrida mientras agudizaba su mirada para intentar intimidar a la ojiceleste.

"Esto no cuenta, fue tu culpa, me asustaste" Se cruzó de brazos y frunció el ceño, no iba a dejar que Raven se saliera con la victoria… otra vez.

"Lo que no hubiera ocurrido si te hubieras concentrado correctamente"

"Yo estaba concentrada, tú me asustaste apropósito para que no lo lograra"

"Pues no es como si hubieras logrado mucho"

"Pero si tú misma dijiste que lo estaba haciendo bien"

"Sí pero…" La joven hechicera fue interrumpida por el sonido de su comunicador. "Salvada por la campana" Miró a Terra un vez más para luego sacar el aparato del que provenía la alarma. "Aquí Raven y Terra" Mencionó mientras en la pequeña pantalla aparecía su líder.

"Hay problemas en la ciudad, están asaltando uno de los bancos, vayan rápido, les estoy enviando las coordenadas, nos vemos allá" Justo cuando Robin desapareció de la pantalla, ésta mostró una imagen de un sector de la ciudad con un punto rojo, el cual indicaba de cual banco se trataba.

"¡Vayamos!" Dijo Terra entusiasmada mientras se paraba en una gran roca que comenzó a levitar varios centímetros del suelo.

"Espera" Dijo Raven tomándola por la muñeca antes de que arrancara a toda velocidad hacia la ciudad. "Conozco un atajo" La híbrida sonrió de manera juguetona, lo cual hizo que Terra levantara una de sus cejas un tanto dudosa. En ese momento, la mitad demonio y mitad ángel haló a la rubia hacia ella misma, haciendo que la terráquea se cayera de la roca donde estaba, y la tomó por la cintura. Acto seguido, las dos fueron cubiertas por energía obscura y desaparecieron del lugar.

Esa misma energía obscura reapareció en una de las calles de la ciudad trayendo consigo a las dos chicas. Una alarma de seguridad se escuchaba en el fondo no muy lejos.

"Debes de dejar de hacer eso" Mencionó Terra entre avergonzada y molesta, el sonrojo en sus mejillas era evidente. "La próxima vez al menos avísame" Se soltó del extraño abrazo de Raven y dio unos pasos hacia atrás.

"Demonios" Se dijo a sí misma. "Lo siento Terra" Hizo una pausa y su semblante cambió a uno molesto y de inmediato alzó su mano y con su dedo índice se tocó la frente. "Inteligencia ¿Qué demonios está sucediendo ahí adentro?" Sin darse cuenta la híbrida había dicho aquel mensaje en voz alta, lo cual atrajo la curiosidad y la atención de la rubia.

"Estamos teniendo algunos problemas con Lujuria, al parecer ya aprendió como poder tomar control parcial de tu cuerpo" Respondió inteligencia dentro de la mente de la hechicera.

"Ya me percaté de eso y me está causando problemas aquí en el exterior, dile a Valentía y Orgullo que te ayuden a controlarla, o iré yo personalmente"

"Bien intentaremos mantenerla ocupada mientras nos vienes a auxiliar; de esa manera, al menos ya no volverá a tomar posesión de tu cuerpo, o eso espero"

"Bien, háganlo ya" Respondió molesta para luego alzar la vista hacia el frente y toparse con una confundida ojiceleste que la miraba extrañada. "¿Qué?" Preguntó confundida.

"¿Desde cuándo hablas sola?"

"Diablos" Hizo una pausa y cerró sus ojos para frotarlos con una de sus manos. "Estuve hablando en voz alta ¿Cierto?" La rubia asintió con su cabeza y la grisácea suspiró. "Para poder controlar mejor mis emociones, éstas tienen entidades propias dentro de mi mente, algo así como vida propia. Recientemente nacieron dos y una de ellas está causando problemas, por eso me he estado comportando de manera extraña" No supo de dónde vino ese sentimiento de confianza hacia Terra pero antes de que pudiese percatarse, la hija de Trigon ya le había dicho todo a su aprendiz.

"Ya veo" Respondió la ojiceleste con una mano frotando su mentón, finalmente comprendía la razón de el extraño comportamiento que recientemente Raven estaba mostrando; aunque no era que le molestara mucho pues esa nueva faceta le resultaba más divertida y le daba más oportunidad de estar "cerca" de su tutora.

Sin embargo, su charla fue cortada cuando tres tipos enmascarados pasaron por ambos lados de las chicas corriendo a toda velocidad, cada uno de ellos con bolsas llenas de dinero.

"Creo que ahí iban los ladrones" Dijo Raven con algo de sarcasmo.

La rubia dio media vuelta para encarar la dirección hacia donde corrían los tres ladrones mientras Raven se hacía a un lado para levitar y lanzarse hacia los villanos. Terra desde su lugar alzó ambas manos rápidamente y creó una muralla de piedra para cortarles el paso a los ladrones y detenerlos.

"¿De dónde demonios apareció esto?" Preguntó uno de los sujetos quien vestía chaqueta roja. De hecho, los 3 estaban vestidos casi con el mismo atuendo, lo único que los diferenciaba eran los colores de las chaquetas que llevaban puestas.

"Qué importa, busquemos por otro lado" Mencionó el de chaqueta amarilla. A su mandato, los tres ladrones dieron media vuelta para buscar otro rumbo por donde huir pero se quedaron en sus lugares al ver a Raven y a Terra bloqueándoles el paso.

"¿Iban a algún lado?" Preguntó Raven cruzándose de brazos

"Son los titanes, viejo estamos perdidos" Habló el de chaqueta azul que parecía ser el mas cobarde de todos.

"Aun no" El sujeto de chaqueta amarilla movió su mano libre hacia uno de sus bolsillos para sacar una pistola y después apuntarla hacia las chicas; sin embargo, mientras lo hacía, la híbrida con su grandiosa y nueva velocidad se movió hasta él y cuando el sujeto trató de apuntarla, Raven ya había desviado el arma hacia un costado.

"Muy lento" Dijo en voz intimidante. Terra miraba sorprendida a su maestra al igual que los otros dos ladrones, el lapso de tiempo había sido muy corto como para que incluso la misma titán recorriera la distancia que los separaba.

"¿Cómo rayos hizo eso?" Pensó la psíquica terráquea mientras una gota de sudor frió recorría su rostro. Quizás esto era parte de las nuevas habilidades que Raven estaba adquiriendo como demonio pero a pesar de ello no dejaba de ser sorprendente, y hasta cierto punto escalofriante.

El ladrón se enfadó ante la soberbia de Raven e intentó forcejear para dispararle; sin embargo, no contaba con que la grisácea apretara el arma y la partiera en dos, dejándola totalmente inútil. Luego, en una fugaz maniobra, la hija de Trigón le arrebató la bolsa con el botín y una vez que el ladrón no poseía objetos de valor consigo, tres aros de energía negra rodearon su cuerpo dejándolo totalmente inmóvil.

"¡Vámonos de aquí!" Los sujetos de chaquetas roja y azul soltaron lo que habían robado y muertos del miedo se lanzaron a la fuga en dirección contraria a Raven y diferente a donde se había alzado el muro de roca, según ellos para escapar de ella, sin embargo dos brazos de tierra sólida salieron del suelo y los sujetaron, evitando que se Alejaran.

"Ni crean que van a escapar" Mencionó Terra mientras se acercaba al par de villanos.

"¡Eek!" Se escuchó un grito detrás de las heroínas. Ambas chicas giraron su cabeza para localizar el causante de dicho ruido y se toparon con un cuarto ladrón, su chaqueta era color verde, quien miraba preocupado a sus compañeros quienes habían sido capturados ya. Sin dudarlo, comenzó a correr lejos del dúo para escapar

"¿Con que faltaba uno eh?" Raven dio media vuelta y comenzó a levitar hasta él.

"¡Es mío!" Se escuchó una voz familiar interrumpiendo a la titán. Acto seguido dos boomerangs atados con una cuerda, volaron hasta el solitario ladrón y una vez que dieron en el blanco, por la inercia del tiro los mismos amarraron al sujeto, haciendo que éste cayera al suelo mientras soltaba lo que había robado.

"Excelente lanzamiento Robin" Mencionó Starfire mientras aterrizaba cerca del cuarto ladrón.

"Awww, llegamos tarde, ya se acabó la diversión" El joven verde dejó escapar un suspiro de derrota al ver que ya no había nada por hacer.

"Buen trabajo Terra, Raven" Dijo el joven líder cuando las mencionadas se acercaban a él.

"En realidad no fue gran cosa" Dijo la rubia

"Bien el comisionado ya no tardará en llegar para llevárselos" Dijo el hombre mitad maquina que chequeaba uno de los monitores de su brazo.

Los titanes juntaron a los cuatro ladrones en un solo punto mientras regresaban lo que habían robado al respectivo banco. Varios minutos después, la policía llegó al lugar y Robin se encargó de darles toda la información sobre lo que había ocurrido mientras todo regresaba a la normalidad. Pronto, el líder se encontraba dando los últimos detalles mientras los demás lo esperaban sin dejar de chequear el lugar.

La híbrida, como de costumbre se encontraba un poco más alejada del resto de los titanes mientras éstos escuchaban el relato de Terra de lo que había pasado antes de que llegaran. La demonio mitad ángel estaba cruzada de brazos y cabizbaja, mirando el suelo, un tanto pensativa sobre la situación que su nueva emoción le estaba causando; sin embargo, fue interrumpida cuando sintió una presencia desagradable cerca del lugar.

Alzó la mirada instantáneamente y comenzó a mirar hacia todas direcciones; no obstante, todo estaba estable y no había nada fuera de lo común. Agudizó su mirada y siguió buscando sin encontrar nada extraordinario. "Quizás fue sólo mi imaginación" Pensó la hechicera

"O quizás no" Se escuchó una voz ajena a ella misma dentro de su mente.

"¡Slade!" Gritó Raven mentalmente. Al parecer el enmascarado ya había aprendido a controlar su telepatía. No había lugar a dudas de que entonces aquella presencia había sido la de él. La heroína comenzó a buscar frenéticamente por todos lados, evitando llamar mucho la atención de sus compañeros. "¿Dónde diablos te escondes? Apenas has aprendido a usar bien tu telepatía por lo que tu rango de alcance no es mucho"

"Tan inteligente como siempre" Hizo una pausa. "A pesar de eso me sorprende que con tus amplios conocimientos aun tengas un pobre control sobre tus poderes"

"¿Qué es lo que quieres maldito? En cuanto te encuentre acabaré contigo de una vez por todas" La furia era más que evidente mientras intentaba concentrarse en aquella presencia que sintió instantes atrás para poder dar con la ubicación de su rival; sin embargo, Slade se había percatado de ello o por alguna razón el villano había colocado señuelos en distintos lugares que confundían a la híbrida.

"Sólo quiero saber si estás lista"

"¿Lista para qué?"

"¿Ya pudiste descubrir todas tus nuevas habilidades? ¿Puedes controlar a ese demonio que llevas dentro?"

"No te interesa…"

"A mí no, pero quizás a ti misma sí; después de todo sería una desgracia que no puedas proteger a este planeta y a tus amigos" Interrumpió el villano

Por fin la híbrida pudo dar con su paradero, alzó la vista hasta lo alto de un edificio de unos 20 pisos y pudo ver claramente la silueta del villano. Seguidamente, agudizó su mirada porque sabía que Slade se había dado cuenta de que le había localizado. "¿Qué es lo que planeas?"

"Querida niña, yo no estoy planeando nada, soy sólo un mensajero" Slade fue cubierto por una energía obscura parecida a la de Raven. "Esta noche" Y así fue como el villano desapareció del lugar, su presencia ya no era sentida por la grisácea quien sólo apretó sus puños y sus dientes ante el coraje de no saber de qué era de lo que estaba hablando.

"¿Estás bien?" La híbrida sintió una mano en el hombro y automáticamente volteo topándose con las celestes pupilas de Terra. "Te grité hace rato y no respondiste"

Raven sacudió levemente su cabeza. "Lo siento, estaba resolviendo asuntos internos" Mintió

"Creo que necesitarás otro lugar si tienes que concentrarte para eso" La rubia dio media vuelta y comenzó a caminar hacia los demás. "Robin ya terminó de hablar con la policía, ya nos podemos retirar"

"Bien hecho equipo, cuatro ladrones menos que rondarán por las calles" Se escuchó decir a Robin mientras Raven y Terra se acercaban a donde estaban. "Es hora de irnos"

"Aguarda" Dijo Raven de último momento, atrayendo rápidamente la atención de todos. "Terra, en vista de que tu entrenamiento de hoy fue interrumpido, te tengo una labor extra" La rubia sólo alzó una ceja mientras prestaba toda su atención hacia su tutora. "Tendrás que regresar a la torre, tienes 10 minutos, si te tardas más de eso, recibirás un castigo en tu próxima práctica"

"Eso no es justo" Mencionó la ojiceleste, pero al notar la sonrisa que Raven hizo se percató de que lo dicho iba enserio; apenas iba a intentar defenderse sobre la interrupción de su entrenamiento cuando un cuervo gigantesco originado por los poderes de Raven apareció detrás de ellos envolviendo en sus alas a todos excepto a la rubia quien observó cómo los demás desaparecían ate ella, dejándola sola y un poco molesta.

"Demonios, sí iba enserio" Comenzó a correr y frente de ella alzó un trozo de roca sobre el cual saltó mientras lo hacía flotar hacia la torre, a la mayor velocidad que sus poderes le permitían.

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En la torre, el gran cuervo negro de Raven surgió en el techo y tan rápido como había aparecido, desapareció, dejando a los titanes algo aturdidos y confundidos.

"¿Estamos ya en la torre?" Preguntó Cyborg mientras miraba a sus alrededores

"¿Por qué hiciste eso?" Preguntó un histérico joven verde. "¿Por qué nos trajiste a nosotros y a Terra no? ¿Cómo puedes dejarla sola?"

"Si te tranquilizaras y me dejaras hablar sabrías la razón" Mencionó Raven molestándose un poco por el ataque de preguntas de Chico Bestia

"¿Es porque la odias verdad? Ella y tú nunca se llevaron bien. No puedo creer que aun no puedas siquiera simpatizar con ella…" Una placa obscura apareció en su boca y no le dejo continuar.

Raven se había enojado mucho por el hecho de que el joven cambiante hubiese sacado sus propias conclusiones sin siquiera saber qué era lo que ocurría.

"Hasta que al fin alguien le puede callar la boca" Dijo Cyborg en un tono un tanto burlón mientras chico bestia se transformaba en diferentes animales para ver si con alguno de ellos desaparecía lo que fuese que tenía en su boca.

"Raven, chico bestia tiene razón, ¿Por qué lo hiciste?" Preguntó el acróbata aunque de una forma mucho más tranquila.

"Para así tener tiempo de hablar"

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"Maldición" Terra por fin había llegado a la costa de la ciudad; ahora sólo le faltaba cruzar toda la extensión de agua que separaba a Jump City de la isla donde se encontraba la torre. "10 minutos es muy poco" Se dijo a sí misma. Estaba volando a una velocidad récord para poder cumplir con el límite de tiempo impuesto por Raven.

La fatiga era notoria en su rostro, el cual estaba cubierto con algo de sudor. Era evidente que se estaba esforzando más que de costumbre por lograr su cometido, aunque no sabía si era para evitar un castigo por parte de Raven o para intentar impresionarla al cumplir con lo que le había dicho.

"Me las pagará en cuanto llegue" Aun estaba un tanto molesta, aunque sabía por otra parte que no tenía otra opción, después de todo era entrenamiento.

Poco a poco la torre se iba acercando cada vez más por lo que el entrenamiento extra estaba a punto de concluir. Tan pronto estuvo a escasos metro del lugar, la rubia decidió que era mejor entrar por la puerta del techo, pues sabía que se tardaría menos por ahí que si decidía entrar por debajo y necesitaba encontrar a Raven lo más pronto posible para avisarle que ya había llegado.

Llegó por fin a la terraza y saltó de la piedra en la que estaba, cayendo elegantemente sobre sus piernas flexionadas. No perdió tiempo en recuperar el aliento y corrió directamente hacia la puerta, la cual se abrió y cerró de manera instantánea tras el apuro de la ojiceleste.

Una vez dentro, corrió en dirección a la sala, estaba segura de que por lo menos un integrante del equipo estaría ahí para asegurarse de que ya había llegado. Tras una carrera de algunos segundos por fin llegó a la sala y para su sorpresa, todo el equipo estaba reunido ahí. Inmediatamente, los titanes voltearon a verla mientras la rubia se inclinaba un poco y se apoyaba sobre sus rodillas intentando recuperar el aliento.

"7 Minutos y 47 segundos, nada mal" Mencionó la híbrida mientras cerraba el comunicador que le pertenecía.

"No fue justo ¿Sabes?" Hizo una pausa, su respiración aun estaba agitada. "Tú cómodamente puedes teletransportarse sin necesidad de cansarte tanto y a mí me has hecho fatigar… ¿Sabes lo difícil que es hacer que una roca vuele y encima que vaya rápido?" Frunció el ceño y por fin alzó bien su mirada para ver a Raven; sin embargo, se sorprendió al ver que todos la estaban mirando de manera extraña. "¿Y por qué todos me están mirando así? Me dan algo de miedo" Añadió un tanto confundida y asustada.

"Estuvimos hablando sobre ti Terra" Mencionó Robin, quien estaba sentado en uno de los muebles de la sala. Inmediatamente, la rubia miró a Raven, quien yacía recargada en una de las paredes como si nada, sus ojos estaban cerrados pero permanecía atenta a la conversación. "Sí, Raven nos pasó un informe sobre tu comportamiento mientras permanecías bajo su vigilancia" El chico acróbata se percató de que la ojiceleste había mirado a la joven hechicera y respondió a su pregunta. Acto seguido, se levantó de su asiento y caminó hasta quedar cerca de Terra, quien se estaba muriendo de nervios; por un momento, el cansancio pasó a segundo plano y la rubia ya no sabia si su sudor era por los nervios o por el agotamiento físico por el esfuerzo que acababa de realizar.

Trago saliva por inercia y miró el rostro del joven maravilla, el cual estaba totalmente serio. Al pasar unos segundos, una sonrisa se hizo presente en quien fuera discípulo de Batman quien le extendió su mano "Raven habló con nosotros y ahora todos estamos de acuerdo en terminar la vigilancia. Felicidades, has pasado la prueba" Hizo una pausa. "Bienvenida oficialmente al equipo"

La rubia no lo podía creer, su rostro denotaba total sorpresa y felicidad a su vez. Le estrechó fuertemente la mano a Robin, por fin cerrando su lazo como una joven titán. "Gracias chicos" Volteó a ver a Raven y le dedicó una sonrisa de agradecimiento la cual fue respondida con una pequeña sonrisa por parte de la hechicera.

"Felicidades Terra, ahora ya eres toda una teen titan" El joven verde le sonrió de oreja a oreja y fue a abrazarla nuevamente por su gran logro. En ese momento, Raven no supo qué le pasó pero por alguna razón que no conocía no le agradaba para nada que el cambiante estuviera abrazando de esa manera a la rubia y eso fue instantáneamente comunicado por su rostro, el cual lucía ahora un tanto molesto. Para su suerte nadie la estaba viendo.

"Toma esto como regalo de bienvenida" Dijo Raven acercándose a la rubia después de que chico bestia se había separado de ella, mientras sacaba de su leotardo los googles de Terra.

"¡Mis googles!" La ojiceleste los tomó de la mano de Raven y los observaba con cuidado. "Pensé que se habían quebrado en uno de mis entrenamientos" Según recordaba cuando pasó el incidente entre ella y su tutora en el desierto los había quebrado en medio de todo el alboroto y desde ahí ya no había sabido de ellos.

"Sí, mi habilidad de sanación al parecer no sólo funciona en seres vivos" La mitad demonio le tendió una mano a su aprendiz. "Ahora sólo falta una cosa" La mano que le había mostrado era donde yacía el brazalete que tantas molestias les había causado, la ojiceleste entendió rápidamente el mensaje y tomó su mano con la que traía el brazalete. "Azarath, Mythrion, Zynthos" Recitó la hechicera. Acto seguido ambos brazaletes se abrieron y cayeron al suelo para después desaparecer, producto de la magia de Raven. Sus manos aun estaban en contacto directo. "Bienvenida al equipo, Terra" Concluyó mostrando una sincera y pequeña sonrisa.

La felicidad de Terra en ese momento era indescriptible y sin poder tomar control de sus impulsos, terminó por abrazar a Raven, lo que tomó totalmente por sorpresa a la grisácea quien no pudo evitar que en uno de los sillones saliera volando hacia atrás a causa de sus poderes. Sin embargo, a nadie parecía importarle pues finalmente era claro que Raven confiaba plenamente en Terra. Para los demás, lo único que captaba su atención era la escena de dos amigas reconciliándose, lo que causó en varios de ellos algunas sonrisas.

"Lo siento" Dijo Terra retrayéndose del abrazo, sabía que el despliegue de poder de Raven había sido causado por su culpa.

La grisácea asintió entendiendo el mensaje y sin ánimos de reprocharle nada. Luego, se acercó al sillón atacado y lo acomodó en el lugar en el que estaba para después caminar de regreso. "Espero que esto te haya enseñado a preguntar antes de acusar" Dijo en su monótona voz mientras veía a Chico Bestia y desaparecía por el pasillo que daba a su cuarto.

Chico Bestia sólo la miró en tono desafiante, nada feliz por la manera en que Raven le había hablado. Terra notó la tensión en el ambiente. "¿Pasó algo?"

"Sí" Mencionó Cyborg acercándose a Terra, aprovechando que el joven verde se encontraba haciendo corajes. "Bestita tuvo una discusión con Raven por haberte dejado atrás"

"Ya veo" Volteó a ver al joven cambiante. "¿Sabes? Es malo juzgar a las personas por sus acciones"

"Yo…" El chico verde intentó hablar pero fue interrumpido por la rubia.

"Lo aprendí a la mala" Le sonrió débilmente. Chico Bestia al parecer iba a decir algo nuevamente pero Terra fue más rápida. "Bien, entonces iré a ordenar mi cuarto" Y salió corriendo en dirección al pasillo.

"Creo que con eso perdiste puntos" Dijo Cyborg tratando de reanimar al cambiante, colocando una mano en su hombro. Chico bestia no hizo nada más que dejar escapar un suspiro de derrota.

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"No sé por qué lo haces pero será mejor que te detengas si no quieres terminar como Ira" Una amenazadora Raven miraba a Lujuria quien estaba como si nada. Tras haber concluido el tema con respecto a la vigilancia de Terra, la joven hechicera se había encerrado en su cuarto para entrar en su mente y poner un poco de orden.

"¿Me amenazas?" Le respondió su emoción de manera despreocupada.

"No es una amenaza, es una promesa" Sus ojos se agudizaron de manera frívola y amenazadora.

"Es divertido poder controlar, aunque sea por cortos lapsos, tu cuerpo; no es mi culpa que lo haya descubierto, soy sólo una víctima de las circunstancias" Intentó dramatizar la escena.

"Ahora resulta que eres la víctima" El semblante de la hija de Trigón permanecía igual, no confiando para nada en la actitud de una de sus emociones. "Te lo advierto una vez mas Lujuria, deja de intentar controlarme o te encerraré como lo hice con Ira"

"Me amenazas sólo porque estoy haciendo lo que tú no eres capaz de hacer" Hizo una pausa y se acercó hasta Raven para murmurarle al oído. "No es justo ¿Sabes?" Imitó una de las líneas de Terra.

La mitad demonio no supo cómo defenderse al respecto, el comentario y la actitud de Lujuria la habían tomado totalmente por sorpresa: sin embargo, recordó que esa emoción no era digna de confianza y que sería capaz de cualquier cosa con tal de defenderse.

"Ya basta" La Raven de color celeste se puso frente a la Raven original. Mientras la híbrida discutía con Lujuria, las demás emociones yacían alrededor viendo el alboroto sin tomar acción alguna hasta que amor decidió ir a defender a Raven. "Eso no te da derecho a controlarla"

"¿Y por qué la defiendes?" Cuestionó irritada Lujuria. "Esto también es importante para ti y lo sabes, deberías de estar de mi parte no de la de ella"

"Lo sé, pero no ganaremos nada si adelantamos las cosas; ella debe darse cuenta por sí misma. Sé que tenemos un mismo fin; sin embargo, tus formas y aspiraciones son totalmente distintas a las mías. No dejaré que por tu necesidad arruines todo" Su mirada se agudizó; de no ser por los colores de las capuchas, uno podría dejarse llevar y confundir a la misma Raven con Amor. El semblante de la última era ahora similar al que la hechicera había mostrado momentos antes, dejando totalmente en claro su lugar en la discusión.

La hija de Trigón miraba muda la discusión entre sus dos nuevas emociones. Había estado un tanto confundida desde el comentario que Lujuria le hizo para callarla; pero ahora, su confusión había crecido tras escuchar las palabras intercambiadas entre Amor y Lujuria. Al no saber claramente de lo que estaban hablando no podía entrar en la plática para ayudar a su reciente defensora, pero fuera lo que fuera debía de confiar en Amor, pues así lo sentía ella en el fondo.

La grisácea colocó su mano en el hombro de Amor y ésta de inmediato se tranquilizó y giro su cabeza para mirarla. "No sé de qué están hablando pero ya fue suficiente, se están desviando del tema"

Lujuria dejó escapar una carcajada burlona llena de sarcasmo. "¿Lo ves? Ni siquiera entiende aun de lo que se trata esto. ¿Aun así planeas dejarla sola?"

"Sí" Respondió solemnemente Amor mientras volvía a mirar a su contraparte.

"Quizás lo mejor sea que me apodere totalmente de tu cuerpo y así poder violarla para dejar todo en claro" Rió cínicamente. Sin embargo, en un abrir y cerrar de ojos, Valentía, Inteligencia y Amor aparecieron cerca de Lujuria. Inteligencia la tenía fuertemente sometida por la espalda, con una mano sosteniendo su cuello y con la otra evitando que pudiera mover sus manos mientras Valentía y Amor estaban frente a ella amenazándola con dos esferas de fuego.

"Intenta hacerlo y te desaparecemos de aquí" Mencionaron las tres emociones claramente alteradas, al unísono, lo que le hacia ver un acto tétrico. Raven estaba apunto de intervenir con algún tipo de comentario; sin embargo, el lugar se vio sacudido por un terremoto, algo demasiado fuera de lugar que perturbó a todas las presentes e interrumpió la discusión.

"¿Qué diablos?" Preguntó la hechicera mientras el dichoso terremoto por fin cesaba.

"No de nuevo" Mencionó Timidez hablando por primera vez desde hacía ya un buen rato. Instintivamente Raven llevó su mirada hasta ella y vio como los símbolos rojos aparecían por todo su cuerpo. Su sorpresa fue inminente al ver lo que esto significaba y para asegurarse si su pensamiento estaba en lo correcto miró a todas sus emociones y notó que estaban siendo marcadas por los símbolos de Trigón. Fue en ese momento en el que sintió un intenso dolor que hizo que desconcentrara y regresara rápidamente al mundo real.

Como se había quedado meditando en el aire, lo primero que pasó fue que cayó de sentón en el suelo mientras su cuerpo era tatuado con los símbolos rojos de su padre. El dolor no se hizo esperar y comenzó a invadirla por todo su ser, por lo que la hechicera empezó a contorsionarse de manera involuntaria. Sus puños y ojos estaban fuertemente cerrados y su quijada tremendamente apretada, todas reacciones involuntarias para tratar de evitar algo de dolor. Aunque sabía que nada de lo que pudiera hacer le ayudaría.

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Terra se dejó caer totalmente exhausta en su cama. Primero su entrenamiento, luego el asalto al banco y por último su prueba de velocidad; había sido un día muy ajetreado para la ojiceleste pero no importaba, pues también habían ocurrido cosas buenas y por fin podía dormir en su cuarto; la habitación nuevamente era suya de manera oficial y ahora la misma estaba totalmente personalizada.

Se la había pasado buena parte de la tarde arreglando detalles de su cuarto pero por fin estaba todo terminado. Miró hacia el techo y tomó los googles desde su cabeza para mirarlos. "Raven" Murmuró en un tono de voz baja, como si tuviera miedo de que las paredes escucharan. Pensó en la híbrida mientras observaba y agarraba con cuidado el dichoso regalo de bienvenida que su tutora le había dado.

Fue un momento sumamente feliz para la rubia, pero ni ella misma estaba segura del verdadero motivo; si era porque por fin era una joven titán o si era porque por fin Raven parecía haberla aceptado. Suspiró mientras ponía en su pecho los googles. Sabía que con el pasar del tiempo le había tomado un especial cariño a la hechicera, no sólo porque había aceptado ayudarle, sino porque parecía ser la única que verdaderamente la entendía.

¿Pero qué tan especial era este cariño? No era el mismo cariño que sentía por el resto de sus compañeros, por Starfire o incluso por Chico Bestia, era algo que iba más haya pues era un sentimiento totalmente diferente. ¿Pero entonces qué era realmente?

"Terra" Escuché en su mente. La rubia instantáneamente se sentó sobre su cama y sacudió su cabeza. "Me está afectando mucho pensar en ella, incluso hasta la escucho" Se llevó su mano hasta la cabeza mientras miraba el piso.

"Por favor ven" Ahí estaba de nuevo, la voz de Raven dentro de su cabeza; fue entonces cuando comprendió que no era su imaginación y que posiblemente las marcas habían vuelto a aparecer. No lo pensó dos veces y corrió directamente hasta el cuarto de la joven grisácea.

Al entrar vio a Raven de la misma manera en que la había encontrado la vez anterior; la hechicera estaba en el suelo sufriendo un intenso dolor. Corrió hacia ella y se hincó a su lado. "Tranquila, estoy aquí" La rubia comenzó a observar el cuarto de Raven, la puerta de su baño estaba abierta. Miró a su cama y ahí estaba la capucha de la híbrida. Tomó la prenda y se la colocó a la grisácea, tratando así de evitar un contacto totalmente directo con ella. De nueva cuenta la llevó hasta la regadera donde el agua helada estaba corriendo.

Sin embargo, algo parecía no estar del todo bien pues ya habían pasado muchos segundos y la mitad demonio seguía siendo torturada por los símbolos de su cuerpo; quizás después de todo la ocasión pasada se había tratado de una mera coincidencia que el agua hubiera mermado el dolor. Terra se encontraba desesperada, no sabía que más hacer para ayudar.

"¿No tendrás alguna poción o conjuro que ayude?" Preguntó en medio de la desesperación, no le agradaba ver a su tutora en semejante dolor, y menos cuando ella no podía hacer absolutamente nada al respecto.

Entre gritos de dolor la grisácea alcanzó a negar con la cabeza. Afortunadamente la ojiceleste logró entender el mensaje, el cual no era placentero pues estaba totalmente sin ideas. En medio de la frustración Terra tomó el rostro de Raven, sin importarle que tendría quemaduras nuevamente, e hizo que le mirara, teniendo contacto directo, chocando sus miradas en lo que parecía ser un tiempo eterno. "Maldición ¿Por qué no me dejas decirle a los demás? Quizás ellos puedan ayudar" Exclamó molesta mientras una pequeña lágrima caía por su mejilla. No sabía por qué pero estaba totalmente desecha al ver a su compañera en un estado tan deplorable y no poder hacer nada al respecto. Estaba frustrada al ver a la hechicera sufriendo un dolor intenso sin siquiera tener idea de qué era por lo que estaba pasando.

De pronto, la intensidad con la que brillaban los símbolos comenzó a cambiar, volviéndose más tenue hasta que por fin desaparecieron por completo. Finalmente, el dolor de Raven había cesado. Cerró la llave del agua y tomó una toalla, la cual colocó en la cabeza y hombros de Raven. Luego, se hincó para quedar frente de ella y dejó escapar ese suspiro que había quedado atrapado en su respiración tras la frustración. "¿Había necesidad de gritarte?" Preguntó en tono bromista, intentando disipar la tensión.

"Quizás tu grito ha ahuyentado las marcas" Respondió el ángel mitad demonio mientras movía la toalla de sus ojos para poder ver a su aprendiz. Al hacerlo, se topó directamente con las orbitas celestes de Terra, quien la miraba de tal forma que Raven se sentía conmovida y sentía algo cálido en el pecho que no podía describir muy bien. Era una mirada llena de preocupación y de cariño que jamás había visto. Inconscientemente su corazón comenzó a latir más rápido que de costumbre.

Por unos momentos que parecieron eternos, Terra contemplaba la mirada de su maestra. Esa mirada de intriga, de misterio y llena de curiosidad que a la rubia tanto le llamaba la atención estaba posada directamente en su ser. Su corazón enloqueció al notar que Raven no le quitaba la mirada de encima, parecía como si en cualquier momento éste saldría por su pecho.

Fue un momento de silencio en el que las chicas sólo se miraban una a la otra sin alguna razón clara. Pronto la situación se tornó un poco bizarra y Raven recordó que si no hacia algo ya probablemente Lujuria volvería a hacer de las suyas nuevamente provocando algo vergonzoso para ambas. La grisácea se paró de donde estaba, rompiendo el momento y tirándole la toalla a Terra. "Deberías secarte" Dijo mientras salía del baño.

La toalla cayó en los hombros de Terra, lo que sirvió para sacarla del pequeño trance en el que se encontraba. Se levantó de su lugar y miró a su compañera salir; estaba muy confundida por el extraño momento por el que habían pasado hace unos segundos. Imitó a Raven y también salió del baño; sin embargo, al salir decidió cerrar la puerta del mismo y en el momento en que tocó la perilla de la puerta se arrepintió de ello. "Argh" Se quejó del contacto y rápidamente llevó su mano a su pecho.

Raven volteó a verla y miró sus manos, de inmediato se percaté de que nuevamente estaban quemadas y se acercó a la otra, tomando sus extremidades con mucho cuidado. "Deberías dejar de hacer eso, si no comenzaré a pensar que eres una masoquista" Dijo en tono bromista mientras sus manos se iluminaban de color blanco y comenzaba con la sanación.

"No lo hago a propósito" Mencionó un tanto sonrojada, la calidez del momento anterior regresando nuevamente a su cuerpo.

"Lo sé, sólo estaba bromeando" Sonrió levemente

Sin que se diera cuenta, Terra comenzó a mirar profundamente a Raven, cuestionándose qué era esa calidez que sentía cada vez que estaba cerca de su amiga; preguntándose qué era lo que había pasado hace unos momentos. Intentando descifrar qué clase de cariño era el que sentía por quien estaba enfrente de ella. Pensaba detenidamente en todos esos detalles, en todo lo que había pasado hasta ahora intentando encontrar una respuesta. Al cabo de unos minutos llegó a una impactante conclusión que le dejó una sola pregunta en mente… ¿Se estaba enamorando de Raven?

De pronto, un gran terremoto se dejó sentir en todo el cuarto y posiblemente en la torre misma. "Yo no fui" Dijo rápidamente Terra mientras alzaba sus ya sanadas manos. Raven comenzó a levitar para no sentir los efectos del terremoto mientras cubría el librero con su magia para evitar que algo le ocurriese. Al cabo de unos segundos el terremoto por fin se detuvo, dando inicio a las alarmas de la base. Ambas chicas se miraron y asintieron, luego salieron del cuarto y comenzaron a correr hacia la sala principal.

Justo cuando dieron vuelta en uno de los tantos pasillos, Raven se detuvo en seco; acto seguido, cayó sobre una de sus rodillas y se ayudó a mantenerse sentada con sus manos para no caer. Terra notó que la hechicera ya no venía a su lado y giró su cabeza para percatarse que la grisácea estaba hincada en el suelo con la mirada perdida. "¿Raven?"

Lo que había causado la pausa momentánea de la joven bruja había sido nuevamente un extraño presentimiento seguido de visiones; y, como ya era costumbre, imágenes aleatorias comenzaron a proyectarse en su mente... lo primero que vio fue una imagen de Trigón, luego pudo ver a su padre con su ejército de demonios y al final un demonio solitario un tanto diferente de los demás. La imagen pasó tan rápido que no la pudo diferenciar bien, sólo se percató de una melena estilo león que poseía ese extraño demonio pero en lugar de pelo era fuego lo que la conformaba. Luego comenzó a revivir la escena que había tenido ese mismo día con Slade; no obstante, dicha escena ahora era entrecortada por otra donde el villano escribía unos símbolos en el suelo del edificio donde estaba mientras parecía pronunciar un hechizo.

"¿Estás bien?" Preguntó la rubia un poco preocupada, ya llevaba varios segundos hablándole a su compañera sin que ésta le respondiera.

Una presencia maligna y poderosa volvió a rondar por el cuerpo de Raven. Sacudió su cabeza y volvió totalmente a la realidad, la híbrida se paró de golpe y colocó sus manos en los hombros de Terra, su expresión estaba algo alterada. "Sé lo que causó el temblor" No había duda alguna, ahora sabía lo que era esa presencia desagradable que detectaron sus sentidos. Sin explicar nada mas siguió corriendo hasta su destino original, haciendo que Terra la siguiera por detrás hasta que ambas llegaron a la sala.

"Pues no hay nada fuera de lo normal por lo que puedo ver" Cyborg chequeaba la computadora principal en búsqueda de algún posible detonante del temblor. "Fue uno fuerte, incluso la ciudad lo sintió"

"Reporte de daños" Solicitó Robin mientras estaba detrás de Cyborg junto con Starfire y Chico Bestia.

"Ninguno, estamos limpios" El hombre mitad máquina alzó uno de sus pulgares en señal de victoria.

"Aguarda, busca en el punto de la ciudad donde estuvimos en la mañana" Raven se acercó hasta Cyborg.

"¿Por el banco?" Raven asintió a su pregunta. "Mmm ok" Un tanto confundido, decidió hacerle caso a su compañera. El escáner no mostraba nada. "No hay nada ahí Raven, lo que sea que haya iniciado el terremoto está en otro lugar"

"No" Dijo Raven acercándose al panel que estaba manejando Cyborg. "Busca con el escáner de energía; tuve unas visiones y si estoy en lo correcto, algo fuera de esta dimensión anda suelto por ahí"

El moreno rápidamente comenzó a calibrar y reajustar los parámetros de búsqueda presionando unos botones del panel mientras que el líder de los titanes se acercaba hasta Raven. "¿Qué más viste en tus visiones?"

"Slade" Respondió la hechicera quien nuevamente había decidió dejar fuera el tema de su padre hasta tanto no entendiera qué era lo que tenía que ver Trigón en todo lo que estaba pasando. "Estoy segura de que él fue el causante de esto, el maldito estuvo ahí"

"¿Y por qué no lo habías dicho?" Un tono molesto se dejó escuchar en las palabras de Robin, no le gustaba que le guardaran información y menos cuando se trataba de Slade.

"Estuvo sólo unos segundos, no pensé que fuera capaz de hacer algo así en tan poco tiempo" Intentó defenderse. Parecía que una nueva discusión iba a iniciarse pero el sonido de la computadora los detuvo.

"¡Oh por Dios!" Fue lo único que pudo decir Cyborg al observar las lecturas y lo que su computador le estaba mostrando. "En efecto, hay algo ahí que está emitiendo demasiada energía" Llevó su dedo a la pantalla mostrando un punto blanco con un contorno verde que se apreciaba en el pequeño mapa que, como Raven había predicho, estaba cerca del banco donde estuvieron horas antes. "Y por lo que veo en las lecturas esa cosa definitivamente no es de aquí"

"Es un demonio" Se dio media vuelta y se alejó de los chicos. "Espérenme en la entrada del desierto al lado de la ciudad, donde encontramos a Terra" Su rostro estaba lleno de determinación y desprecio. "Voy a tele transportarme con él a ese lugar para no lastimar a nadie, será mejor que se preparen porque esta cosa no se parece a nada de lo que hayan visto alguna vez antes" Raven se transformó en un cuervo de energía y con el primer aleteo que dio, desapareció del lugar.

La rápida iniciativa de la hechicera no le había dado tiempo a ninguno de los otros titanes a hacer algo; por lo que todos asintieron y decidieron hacer caso de las palabras de la titán que recién había abandonado la torre, instantes después todos estaban fuera del edificio.

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La hija de Trigón emergió justo en el lugar donde había aparecido más temprano ese mismo día. En efecto, el caos ya había iniciado, la gente corría despavorida por todos lados mientras había humo de incendio adornando el lugar. La hechicera comenzó a escabullirse sigilosamente entre la gente, acercándose así al sitio donde parecía haber iniciado el incendio. Seguidamente, se hizo sombra y se escondió en el mismo pavimento acercándose de manera tal de nos ser detectada fácilmente.

"El heredero" Se escuchó una voz grave y poco distorsionada. "¿Dónde esta el heredero de Trigón?" Una de las paredes de un edificio cercano fue destruida, revelando en su interior al dueño de aquella bizarra voz.

La hechicera lo observó cuidadosamente. Era un demonio que caminaba en dos patas, su cuerpo parecía el de un león que había tomado forma humana, pues asimilaba las facciones y lo que parecía el pelaje y musculatura de dicho animal; además, tenía tres colas medianas y delgadas que terminaban en una pequeña llama. Unas manos horribles, como sacadas de un personaje de cuentos de terror, con garras afiladas y aspecto esquelético y una especie de piel podrida estaban en sus extremidades superiores a partir de los codos, como si se le hubiese dejado desnutrido y descuidado. La pigmentación del cuerpo del demonio era oscura, es decir su piel era de color gris casi negro, excepto por la melena, que tal como la veían los ojos de Raven, era de fuego y danzaba violentamente alrededor de su rostro; el cual era una extraña mezcla desfigurada de un bulldog y un gorila, o al menos eso era lo que parecía, con ojos grandes y cejas desproporcionadas; además tenía la nariz aplastada y la boca sobresaliendo de su rostro, mostrando unos afilados dientes.

La hechicera agudizó sus ojos y comenzó a analizar la situación; finalmente decidió dejarlo tranquilo un tiempo mas para ver qué hacía; después de todo ya no había civiles cerca del área.

"ARGH" Exclamó el demonio mientras golpeaba un poste de luz y lo destrozaba totalmente. "Necesito al heredero de Trigón" Comenzó a avanzar a paso normal y en dirección al centro de la ciudad. Raven como heroína que era no podía permitir eso. Sigilosamente, la grisácea envolvió con su energía trozos de roca detrás del demonio y por uno de sus lados agarró un carro que se estaba incendiando; para su suerte, el demonio no lo había notado y seguía caminando tranquilamente.

Justo cuando el demonio volvió a gritar, las rocas que estaban a su espalda salieron proyectadas hacia él; sin embargo, la criatura se dio cuenta y dio media vuelta golpeando cada uno de los trozos de pared, evitando daño alguno. Cuando destrozó el último trozo, una sonrisa victoriosa se notó en su rostro, no obstante, la misma fue borrada cuando sintió el impacto del carro el cual lo aplastó. En ese momento Raven salió del suelo y tomó su forma normal; aunque sus sentidos se agudizaron rápidamente pues sabía que ese no era el fin del individuo.

El auto que tenía frente a ella velozmente se consumió por unas intensas llamas que desaparecieron cuando ya no había rastro del vehículo. Otro feroz grito se dejó escuchar mientras el demonio se alzaba y miraba directamente hacia su frente, topándose con la fría y hostil mirada de Raven.

"Por fin te dignas a aparecer" Una sonrisa maligna se asomó en el rostro del demonio mientras se paraba firmemente.

"¿Qué diablos quieres?" Frunció el ceño, su furia no sería escondida ante aquella cosa que estaba frente a ella; en especial cuando reconocía a ese demonio como uno de los aliados de su, por desgracia, padre.

"Tengo dos misiones que llevar a cabo" Formó una gran esfera de fuego en una de sus manos y la lanzó agresivamente hacia la híbrida.

Gracias a la distancia a la que se encontraban, el ataque no requería de gran velocidad o rápida respuesta para ser esquivado así que Raven esperó hasta el último segundo para convertirse en sombra, haciendo que la esfera de fuego pasara de largo sin que le hiciera daño alguno. Seguidamente, volvió a tomar su estructura física, aun con su rostro fijo en el demonio y decidió combatir fuego con fuego por lo que, gracias a su necesidad, la hija de Trigón creó una esfera de fuego, sin necesidad de transformarse para luego lanzarla hacia el demonio, imitando lo que este había hecho momentos atrás.

El demonio al igual que Raven esperó hasta que el ataque llegara cerca de él, sólo que terminó con algo diferente y justo cuando la esfera llegó a centímetros, la golpeó con una de sus manos y la desvió hacia arriba. La situación estaba totalmente clara, ambos estaban analizando lo que el otro podía hacer.

"Veo que has estado aprendiendo trucos nuevos" Abrió sus manos, extendiendo sus garras. "Te has vuelto más fuerte de lo que te recuerdo"

"Por favor Sarul" Mencionó por primera vez el nombre del aliado de Trigón. "La última vez que me viste sólo tenía 5 años terrestres, ahora tengo 17, no soy la misma de antes"

"Eso parece" Respondió el llamado Sarul. "A pesar de eso sigues siendo una mocosa"

Sabía que estaba siendo molestada a propósito, era plan del demonio provocarla para que pudiera sacar toda su ira; pero ella sabía que no debía caer en su juego. Raven estaba, con toda su fuerza de voluntad, controlando sus emociones; la grisácea ya sabía lo que era pelear contra otro de su clase, cualquier despliegue de emociones, si no resultaba en un desperdicio de energía hacía que el otro pudiera leerla y descifrar sus movimientos o intenciones. Si quería llevárselo de ese lugar necesitaba estar con la cabeza totalmente fría, aunque su rostro indicara lo contrario.

"Vaya, me sorprende el gran auto control que tienes ahora. Tal parece que esa basura que tienes por madre te ha enseñado bien"

Por mas ganas que la híbrida tuviera de mutilar lenta y dolorosamente al demonio que tenía enfrente, debía aguantarse; si en realidad quería demostrarle que no era la misma de antes, no podía caer en los mismos trucos de la ocasión pasada y dejarse llevar por sus emociones. "Te prohíbo hablar de mi madre de esa manera" Lo único que podía hacer por el momento era demostrar todo el odio que sentía sólo en palabras.

"Es sólo la verdad" Mencionó el otro despreocupadamente. Acto seguido utilizó su brazo derecho para una defensa media a uno de sus costados, lugar donde había llegado Raven con su asombrosa velocidad para lanzarle una patada, la cual por desgracia fue bloqueada por el demonio. "Algunas cosas parecen no cambiar con el tiempo, ¿Eh Raven?"

La mitad demonio apretó los dientes y dio un salto hacia atrás; debía controlarse o de lo contrario el ayudante de su padre leería sus movimientos. Respirando hondo, un nuevo semblante se apoderó de ella mientras se colocaba en posición de pelea.

Sarul se lanzó hacia la titán con su puño bien cerrado; pero, para suerte de la heroína, el demonio no era uno de los más rápidos y pudo esquivar el golpe dando un gran salto; y fue en ese momento cuando la titán se percató de la brutal fuerza física del invasor al ver cómo el golpe que iba dirigido a ella había destrozado, como si fuera frágil barro, el pavimento. Entonces la híbrida, aprovechando la diferencia de velocidades y agilidades, corrió en veloz carrera hasta llegar a su enemigo, tecleándolo efectivamente mientras un cuervo aparecía detrás de ellos y los abrazaba en sus grandes alas, haciendo que ambos demonios desaparecieran del lugar.

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"Viejo no veo a Raven por aquí" Acotó Chico Bestia mientras miraba el paisaje de un atardecer en el desierto.

"¿Y si le ha ocurrido algún suceso inesperado a nuestra amiga Raven?" Preguntó una pelirroja muy preocupada.

"Quizás sólo está teniendo pequeños problemas técnicos" Cyborg intentaba evitar el pánico y la preocupación de los demás; ellos sabían que Raven la mayoría de las veces era muy efectiva y debían confiar en que llegaría.

"Es Raven, lo logrará, después de todo es contra otro demonio con el que está peleando, no es fácil" Mencionó Robin intentando explicar la tardanza de la grisácea.

Los demás titanes excepto chico bestia asintieron. "¿Y qué tal si nos engañó y está ella sola peleando contra el demonio? ¿No dijo que sólo un demonio era capaz de vencer a otro demonio?" El cambiante agudizó su mirada desconfiando de las palabras de la hechicera.

"¿Cómo puedes desconfiar de ella después de todo lo que a hecho?" Preguntó Terra un poco molesta por la actitud que Chico Bestia estaba tomando contra Raven. "No está en su mejor estado, por eso está tardando" Trató de defenderla.

"¿Cómo que no está en su mejor estado?" Preguntó Robin curioso por lo que la rubia había mencionado de último.

Para suerte de Terra, una gran nube de polvo se alzó a unos metros de distancia de donde estaban ellos y por el momento el tema quedó olvidado. "¡Allá están!" dijo Robin y a su señal todos comenzaron a avanzar hacia dicha nube.

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El gran cuervo reapareció en un punto del desierto; sin embargo, por la inercia de lo ocurrido antes de la tele transportación, ambos demonios azotaron fuertemente el suelo mientras seguían rodando por la tacleada de Raven, esto provocó que una manta de polvo se alzara por el lugar. Para separarse, ambas criaturas se golpearon mutuamente, acertando cada quien en su blanco.

Raven cayó y se trato de levantar, pero el golpe había sido demasiado fuerte, lo cual hizo que aun sentada se deslizara unos cuantos metros hacia atrás. Cuando por fin se detuvo, se limpió el hilo de sangre que salía por uno de los lados de su boca mientras alzaba su vista para ver a su enemigo; no obstante, el polvo levantado no la dejaba ver con claridad.

Aguardó paciente unos segundos, su energía no estaba en óptimas condiciones luego de todas las tele transportaciones que había hecho ese mismo día y sobretodo después de lo débil que se sentía tras la aparición de las marcas. Por esa razón, a pesar de que la pelea apenas había iniciado, la fatiga ya se estaba haciendo notar en su rostro. La grisácea sabía que esos segundos eran muy preciados aunque también necesitaba un poco más de tiempo para recuperarse. Finalmente, la nube de polvo comenzó a disiparse, dejando la visibilidad al 100%; pero a pesar de esto, cuando la hechicera pudo ver nuevamente ya era demasiado tarde pues Sarul estaba detrás de ella, cayendo desde un salto para darle una fuerte patada.

Lo único que Raven pudo hacer fue usar sus manos para cubrir la parte de su cuerpo donde seguramente caería el golpe y esperarlo; no obstante, el impacto jamás ocurrió pues un rayo verde, uno azul y una roca gigantesca colisionaron contra el demonio, lanzándolo lejos. Al reaccionar luego de esa jugada, híbrida notó como sus amigos llegaban a su rescate.

"¿Estás bien?" Preguntó Cyborg mientras le daba la mano para que se levantara.

"He estado mejor" Tomó su mano y se incorporó, pronto los demás se acercaron a ella.

"¿Por qué tardaste?" Preguntó Robin.

"Esa criatura es Sarul uno de los sirvientes de mi padre." Miró a todos con seriedad. "Es un demonio de rango C, así que no va a ser fácil. No es muy rápido ni muy ágil pero eso lo compensa con su gran resistencia y fuerza física; si le quieren causar daño hay que darle un muy buen golpe o atacarlo desde el interior. Prefiere el combate cercano pero tiene habilidades para atacar a distancia" Hizo una leve pausa y agudizó sus ojos. "Tiene una extraña habilidad que le permite descubrir los patrones de movimiento y comportamiento de sus oponentes al sentir sus emociones; si van a luchar contra él, no sientan nada o siéntanlo todo…" De pronto se escucharon unos lentos aplausos a lo lejos.

"Bravo" Mencionó el demonio mientras aplaudía y miraba la escena. La vista de todos los titanes se centró en el enemigo. "Un gran desperdicio de talento. El gran y dichoso heredero de Trigón, salvando a unas miserables formas de vida" Negó con su cabeza mientras una sonrisa malvada se dibujaba en su rostro. "Pudiste tenerlo todo Raven, eras el único sucesor del gran imperio de Trigón"

"¿Por qué trata a Raven como si se tratara de un 'el' y de qué diablos habla?" Preguntó Chico Bestia en el fondo sólo para que Cyborg escuchara.

"Lo primero porque se supone que los demonios no tienen genero, y lo segundo no lo sé" Respondió el mitad máquina mientras seguía escuchando el intercambio de palabras.

"No puedo creer que la semilla endemoniada de Trigón termine de esta manera"

"Yo lo decidí así Sarul, sabes que jamás acepté mi descendencia y no la aceptaré nunca"

"Es una verdadera lástima descendiente de Trigón" Se aseguró de realzar el tono en sus últimas palabras. "Cuando llegué aquí, te mencioné que tenía dos misiones" Dejó escapar una carcajada totalmente siniestra y llena de malicia. "La primera era observarte y analizar tu desempeño, tenemos que saber como estabas adaptándote a tus nuevos poderes de demonio."

"¿Tenemos?" Había algo que no estaba bien en todo esto, a Raven no le gustó para nada cómo sonó ese plural.

"Y la segunda… ¿Has entendido el mensaje?"

"¿Cuál mensaje?" La interacción se estaba llevando acabo sólo entre Sarul y Raven; los demás titanes no se atrevían a intervenir hasta el momento.

"¿Aun no has podido descifrar los sueños de Trigón?"

"¿Sueños de Trigón?" Repitió confundida la Tamaraniana mientras se acercaba a Raven.

"¿Ni siquiera has entendido lo que la reaparición de las marcas de Trigón significan?"

"¿Reaparición de las marcas de Trigón?" Preguntó el joven líder entre enojado y curioso. "¿Desde cuándo? ¿Por qué no nos lo habías dicho antes Raven?" Su mirada se concentró en su compañera quien actualmente le estaba dando la espalda para mirar a Sarul. "¿¡Qué diablos es lo que está sucediendo!?" La seriedad y el enojo se hicieron notar en sus palabras; el hecho de que la híbrida le estuviera escondiendo información que parecía relevante no era de su total agrado.

"Robin creo que no es el mejor momento para preguntar eso" Terra intentó defender a su tutora y calmar las cosas. No obstante, la risa de Sarul volvió a llamar la atención de todos los presentes.

"¿En realidad quieres saber qué es lo que sucede niñito terrícola?" Hizo una pausa dramática, la tensión en la atmósfera era tan pesada que por un momento todos parecían presionados por alguna fuerza desconocida, pero a la misma vez tan frágil que parecía que en cualquier momento se quebraría desatando un caos total. El silencio reinó por unos segundos que para todos se sentían eternos. El viento comenzó a soplar y justo cuando una de sus ráfagas se hizo sentir azotando de manera violenta la zona y alzando mucho polvo, una sonrisa totalmente bizarra y enferma se asomó en el rostro del demonio. "Lo que sucede es que papi Trigón está furioso... y va a regresar por su venganza"

Y fue entonces cuando el astro rey se terminó de ocultar por el lejano horizonte, llevándose consigo el último rayo del atardecer; abandonando la bóveda anaranjada del cielo y tornándola de un color azulado que obscurecía cada vez más con el pasar del tiempo. Aquello quizás representaba una perfecta analogía a lo que estaba sucediendo; era como si el último rayo de esperanza desapareciera por completo; o, como si la enorme estrella luminosa se hubiera ocultado en un lugar más seguro tras la información revelada.

CONTINUARÁ...