Notas del Autor: Lo sientoooo ;_; me quemare en las llamas del infierno yo lo se... los deje abandonados tanto tiempo, pero no estaba muerta, ni en coma, ni andaba de parranda... tuve un bloqueo de inspiracion y aparte la escuela se llevo mi alma (que por cierto me la regresara dentro de unas 3 semanas y seré libre para siempre de la escuela :D) Pero yo siempre digo que lo que empiezo lo termino, asi que ahorita como ya estoy terminando la facultad ya estoy teniendo algo mas de tiempo... eso de trabajar, estudiar, hacer deporte y hacer tu servicio social es nocivo para tus fanfics... pero bueno basta de palabrerías me han de odiar asi que mejor me cayo y dejo que lean el capitulo. Por cierto... tantos cambios en fanfiction D: me tarde como 10 minutos en re ubicarme y saber donde subir esto... asi que espero se suba todo bien. Saludos y hasta la proxima :3


Capítulo 15.- El viaje

Dos días que parecieron toda una eternidad por fin habían transcurrido desde que Raven había recuperado la conciencia. Cyborg ya estaba completo y funcionando al 100%, al igual que Chico Bestia y Robin, quienes con la ayuda curativa de la titán hechicera ya se habían recuperado casi por completo, pues aún se dolían con ciertos movimientos muy bruscos, pero nada que no pudieran tolerar. Terra por otra parte se había negado a recibir ayuda de la grisácea, diciendo que era mejor que esas energías las utilizara en ella misma, aun así, la mejoría de la ojiceleste era notoria pues sus heridas ya no dolían, solo era cuestión de tiempo para que cicatrizaran por completo.

La rubia y la pelirroja se habían estado turnando como prometieron para cuidar a la titán que más había salido lastimada de la pelea con Sarul, siendo Starfire quien velo por Raven la primera noche y Terra la segunda. El avance curativo de la hija de Trigon también daba mucho que hablar. Las heridas pequeñas y las menos graves ya habían sanado por completo, y quien alguna vez vio a la hibrida tan débil un par de días atrás no creería la mejoría de ahora, pues ya podía caminar por sí sola, parecía como si nunca hubiera estado tan mal herida.

Solo para aserciorarse de que todo estuviese bien, la mitad demonio yacía de nuevo en la enfermería, siendo revisada por Cyborg y su equipo médico que parecía escanear sus huesos para mostrarlos en una de las pantallas de su gran computadora. Starfire y Terra yacían también en la misma habitación, cumpliendo al pie de la letra su promesa de cuidar de su compañera.

"Valla" Menciono Cyborg al ver las radiografías que había tomado. "Tus costillas están como si nada les hubiera pasado nunca" Siguió viendo el esqueleto de su compañera de equipo. "Aunque no puedo decir lo mismo de tu brazo"

"Es normal, el brazo esta mas dañado, tomara más tiempo" La hibrida se reincorporo de la camilla en donde estaba y salto de ella para pararse en el suelo. "Al menos ya puedo sentir mis dedos" Menciono mientras movía lentamente los dedos que salían del molde de yeso que tenía en su brazo derecho.

"Si tu recuperación sigue a este ritmo estoy seguro que para otro par de días mas tu brazo también estará como nuevo" Le sonrió el moreno mientras terminaba de ver toda la información que había recabado su equipo de Raven. "Pero…" Su voz se tornó a una más seria y al parecer triste. Miro detenidamente el rostro de su paciente, no sabía si mencionárselo o no, pero sabía que algún día debían tocar el tema. "¿Sabes? Estoy trabajando en un prototipo de ojo robótico, tal vez no será lo mismo pero al menos así no perderás tu vista de tu lado derecho"

La hechicera había perdido su ojo derecho desde el momento en que la flama negra había tocado su rostro, después de todo ese fue el propósito de Sarul con su ataque. No se lo había querido decir desde que recién había recuperado la conciencia, mintiéndole al decirle que aún era recuperable, pero eventualmente tubo que decirle para que no hubiera falsas esperanzas. Su órgano había sido calcinado totalmente que fue perdida instantánea y total, lo único que pudo hacer el androide fue detener la hemorragia que dicha herida le había provocado.

Una sensación de tristeza parecía haber inundado la habitación mientras se escuchaban los sonidos artificiales de los aparatos que estaban en la enfermería. La rubia y la pelirroja miraban preocupadas a Raven que aun parecía no asimilar la idea. "No te preocupes" Menciono la mitad ángel mientras observaba el suelo con el único ojo que le quedaba, el vendaje de su rostro aun seguía en su lugar, después de todo las quemaduras aun no sanaban. "Guárdalo para después" Apretó el hombro del mitad hombre, agradeciéndole silenciosamente por el gesto mientras le dedicaba una triste sonrisa.

El moreno solo asintió levemente. "Lo siento Raven" Intento hacerla sentir mejor.

"Hiciste todo lo que estaba en tus manos, era medicamente imposible si ya no había nada que volver a conectar a los nervios" Un semblante triste y nostálgico se dibujó en el rostro de la titán, que caminaba cabizbaja hacia la salida de la enfermería, pasando de largo a la ojiceleste y a la tamaraneana. "Algo se tenía que perder en semejante batalla, al menos todos los demás están bien" La puerta se abrió para dejar salir a la titán y abandonar el lugar.

Cabizbaja y un tanto triste comenzó a caminar hacia su cuarto. Estaba afectada el hecho de haber recibido una herida permanente, sabía que pudo haber sido peor, pero el hecho de perder uno de sus ojos era algo que le frustraba de sobre manera y no solo porque fuese una herida de uno de los demonios de su padre, sino porque era un cambio que le traería varias consecuencias en su oficio de heroína. Con su campo visual notoriamente reducido le afectaría severamente en todos sus movimientos y en su manera de combatir el mal. Sintió mas frustración al darse cuenta que esa incapacidad le haría un blanco fácil para criaturas fuera de esta dimensión y que probablemente sería como un muñeco de trapo contra el siguiente enemigo.

"¿Estás bien?" La hibrida había estado tan perdida en sus pensamientos que no se había percatado que Terra la había alcanzado.

Raven detuvo su caminata y se giró para ver a la rubia que estaba detrás de ella. "No" Respondió fríamente.

Hacia bastante tiempo que no hablaba en ese tono que Terra se sintió lastimada por esa única palabra, sin embargo sabía que al menos su tutora estaba siendo honesta. La hija de Trigon retomo su rumbo y comenzó a caminar nuevamente, esta vez siendo seguida por su pupila. "Pudo haber sido peor ¿Sabes?" Intento animarla.

"Lo sé" Respondió nuevamente fría y cortante.

La rubia frunció el ceño, tantos progresos que había estado haciendo con Raven para que una situación tan mala como por la que estaban pasando hiciera parecer que nada había cambiado en realidad. "Tú misma dijiste que era medicamente imposible recuperar tu ojo, además sigues viva ¿Qué eso no cuenta?"

La hibrida se paró de golpe, haciendo que la ojiceleste chocara contra ella. Raven dio media vuelta y quedo cara a cara con Terra, quien por cierto estaba muy cerca. "Medicamente imposible" Repitió en el mismo tono en que lo dijo la psíquica de la tierra, quien ahora la miraba extrañada. "Eso es, quizás sea medicamente imposible pero pueda solucionarse por otro método" Alzo su brazo izquierdo para con su mano alborotar la rubia cabellera de su compañera titán. "Eres una genio" Dio la media vuelta y camino con más velocidad.

Terra quien aún estaba anonadada con la actitud de Raven, solo la vio alejarse mientras se sonrojaba segundos después razono lo que había pasado y sacudió su cabeza para acomodarse el cabello y quitar color que había invadido sus mejillas, al menos su maestra no lo había visto. Corrió hasta llegar con la causante de su actitud justo a tiempo para que ambas entraran a la habitación de la hechicera.

"¿Que se supone que dije?" Pregunto intrigada la extranjera del cuarto. Pareció que su pregunta había sido lanzada al aire pues Raven estaba muy ocupada acomodando unas especies de cristales en el suelo en un cierto patrón. "¿Qué estás haciendo?" Tomo el hombro de su tutora para detenerla y hacer que tuvieran contacto visual.

"Iré a Azarath, si hay alguien que pueda ayudarnos con información nueva sobre Trigon, ese es el lugar" Hiso un movimiento brusco para quitarse la mano de Terra y seguir acomodando los cristales. "Además, Arella es muy buena con las técnicas mágicas de sanación, quizás ella pueda ayudarme en algo"

"Oh no, no vas a ir a ninguna parte" Menciono una rubia muy enojada, no solo por cómo se estaba comportando Raven con ella, si no por descuidada.

"¿Ah no? ¿Por qué no?" Pretendió que no le importara la actitud de su pupila mientras seguía organizando todo para abrir un portal para trasladarse.

"No puedes ir en ese estado" Apunto a su brazo y después a su cabeza. "Aun no te recuperas" Frunció el ceño. "¿Qué tal si algo te ataca? No estás en condiciones para pelear"

La hibrida termino de acomodar el ultimo cristal y volteo a ver a su alumna, mirándola de forma desafiante y alzando una ceja cuestionante. "¿Quieres probar? Atácame"

Terra asintió con la cabeza y sin pensarlo dos veces obedeció. No sabía si era por el enfado que le había provocado quien tenía enfrente de ella o si era para no dejarla ir pero cerró una de sus manos y lanzo un puño directo al rostro de quien la estaba entrenando.

Habilidosamente y gracias a su gran velocidad de demonio, Raven dio un paso hacia la derecha mientras daba un pequeño giro. Quedo dándole la frente a la rubia mientras esta estaba de perfil, indefensa ante un ataque frontal de la mitad demonio. Sin embargo para no exagerar las cosas, le metió el pie mientras agarraba con su brazo bueno el brazo de la ojiceleste. Basto un leve movimiento acompañado de la inercia de la caída para que la grisácea le aplicara una llave a su joven aprendiz, quien yacía boca abajo con uno de sus brazos siendo torcido mientras Raven estaba sentada encima de ella para que no se pudiera parar.

La hija de Trigon se inclinó para poder acercarse a la cabeza de quien yacía bajo ella "Aun te falta mucho por aprender" Le murmuro en el oído.

Terra intentaba forcejear para liberarse pero era inútil, su brazo libre había quedado en una posición demasiado incomoda como para poder hacer algo útil con él y con sus piernas no podía hacer mucho para levantarse y quitarse el peso de Raven de encima de ella. Su rostro estaba rojo, no sabía si por furia o por la posición un poco extraña en la que estaba con Raven, quizás era por ambas cosas. "Creo que es porque mi maestra no es una muy buena" Intento sacarle algo de platica a la hechicera mientras pensaba en algo, su cabeza estaba volteado hacia un lado y comenzó a mirar lo que podía. Según su maestra debía ser uno con el ambiente y poder utilizarlo en contra del enemigo.

Raven estiro un poco más el brazo atrapado de Terra y la hizo soltar un pequeño grito de dolor. Sabía que algo no estaba bien, de seguro una de sus emociones estaba suelta otra vez y estaba estropeando la situación pues de haber sido ella normalmente ya hubiera terminado con esto desde hace tiempo, quería estar cerca de la rubia y así era justamente como estaba, literalmente cerca de ella. "El hecho de que tengas mi edad no quiere decir que tengas que faltarle el respeto a tu maestra". "Se siente bien tenerla en esta posición ¿No Raven?" Se escuchó la voz de lujuria en su cabeza.

Estiro nuevamente el brazo de Terra, provocando la misma reacción de la chica, solo que esta vez arqueo un poco su espalda y aprovecho el movimiento para girar su cabeza al otro lado, fue entonces cuando vio algunos materiales e ingredientes de los hechizos de Raven, entre ellos, un pequeño saco transparente que tenía arena, o al menos eso parecía. La ojiceleste sonrió internamente ante el hallazgo.

"Déjame en paz" Menciono Raven debatiendo nuevamente consigo misma. "Sal de ahí, y deja de controlar mi cuerpo"

La psíquica de la tierra se percató que su tutora había aflojado un poco la llave que le estaba haciendo y que al parecer tenía su atención dividida y que estaba presentando problemas internos como la vez anterior. Sin pensarlo siquiera la rubia aprovecho enormemente la oportunidad y sin que la hibrida se diera cuenta comenzó a utilizar sus habilidades en el contenido de dicho saco. Silenciosamente la arena salió desapercibida del lugar donde se encontraba y se acomodó en forma de soga detrás de la hibrida, aun sin tocarla siquiera.

Una vez que toda la arena estaba por fin fuera de su contenedor, Terra sonrió para sí misma, su tutora aun debatía internamente. "Si no me sueltas por las buenas entonces hazlo por las malas" Menciono un poco enfadada la rubia. Acto seguido, la arena, como si de una soga física se tratara, se enredó en el torso de la grisácea y la levanto, arrojándola contra uno de los muros de la habitación aun sin soltarla.

"Diablos" Fue lo que menciono la hija de Trigon ante el impacto, recién había recuperado control total sobre su cuerpo pero no le había bastado el tiempo para la reacción ante Terra. "Azarath, metrion…" Comenzó con su conocido hechizo, el cual no pudo terminar pues la arena se contrajo repentinamente apretándola, no solo cortándole la inspiración si no el aire.

"¿Ahora me harás caso?" La ojiceleste se había parado y ya estaba frente a su inmóvil compañera, quien solo sonrió tras dichas palabras, lo que causo que Terra frunciera el ceño. "¿Qué?"

La hibrida que yacía contra la pared y con ambos brazos inmóviles, uno por el yeso y el otro por el agarre de la arena siguió sonriendo ante la mueca de la rubia. De pronto su ojo brillo de color negro y acto seguido la arena que la mantenía detenida comenzó a brillar del mismo color. Terra inconscientemente trago saliva y dio un paso hacia atrás, Raven había tomado el control de su ataque. Justo cuando la rubia movió su brazo derecho hacia atrás para agarrar impulso para propiciarle un golpe antes de que su compañera atacara sintió como una mano tomaba su brazo para detenerlo en lugar.

"¿Qué diablos?" Al voltear en dirección de donde había venido esa mano se topó con una silueta obscura de Raven, solo que está a diferencia de la real podía mover sus dos brazos y tenía un brillo blanco saliendo se sus ojos que asimilaba como si esta tuviera sus dos ojos intactos.

Al haber sido sorprendida y perder tiempo en observar lo que pasaba, la ojiceleste no pudo hacer nada ante la chica de Azarath quien le regreso el ataque para mantenerla presa de la misma manera y con la misma arena que segundos antes la tenía atrapada. Al tenerla sujetada la sombra de Raven desapareció por lo que Terra giro su cabeza para observar a su rival quien aún sonreía. La joven bruja dio un paso hacia adelante y apunto su mano buena hacia los pies de su compañera titán, acto seguido un aro de energía negra aprisiono y junto sus dos piernas dejándola ahora si totalmente inmóvil. Alzo su mano hasta por el pecho de su aprendiz y con su dedo índice aplico algo de presión para que la rubia, al no poder hacer nada, cayera de espaldas al suelo.

"¿Aun sigues dudando de mi debilidad?" Pregunto la mitad demonio mientras colocaba uno de sus pies encima de la ojiceleste.

Terra solo dejo escapar un suspiro mientras fruncía el ceño. Estaba totalmente inmóvil y sin poder hacer nada, su torso y brazos prisioneros de la arena poseída por Raven y sus piernas por aquel circulo provenientes de la misma magia que controlaba la arena. Duro unos segundos chocando su mirada contra la de su maestra. "Bien" Dijo resignada. "Tú ganas" Continuo mientras seguía observando a Raven quien esbozo una sonrisa orgullosa en su rostro y quito su pie de su compañera al mismo tiempo que la arena se caía al suelo y el aro de energía desaparecía.

La hija de Trigon estiro su brazo hacia Terra en señal de que no había rencores, la rubia tomo su mano y se ayudó a levantarse. "Iras pero yo te acompaño" Dijo sin soltarle la mano a su maestra.

La hibrida bajo su mirada a sus manos estrechadas y luego subió su ojo hacia las orbitas celestes de su terca aprendiz. Nunca había dejado que nadie le acompañara hasta Azarath, sabía que no habría problemas pues tenía suficiente poder para poderse llevar al equipo completo hacia Azarath pero… ¿Llevarse a Terra como su primera invitada? Sin saber que sentimiento extraño le invadió la idea le parecía maravillosa, además de que sabía que la terquedad de la rubia podía ser muy fuerte en ocasiones.

Apretó la mano de la titán frente a ella. De pronto aquellas premuniciones que tubo cuando trato de tranquilizar a la rubia en el entrenamiento regresaron a su mente. Terra luchando contra ella de atuendo blanco. Terra caminaba a su lado por Azarath y Arella se le acercaba a la rubia para después tocar su estómago. Terra, furiosa y llorando, le decía algo a Raven. "Está bien" Menciono la joven maga en señal de acuerdo mientras trataba de quitar esas imágenes de su cabeza. Terra yacía en posición de crucifixión y frente a ella estaba Raven con capa negra, el fondo parecía rocoso. Terra llorando en el estómago de Raven quien yacía con una mancha roja en su pecho, llevaba el traje blanco puesto. Terra abriendo la puerta del cuarto de Raven acercándose hacia esta última quien yacía de espaldas, menciono algo, lo que hizo que Raven volteara a verla y acto seguido Terra la tomo del cuello para plantarle un beso en los labios.

Del centro de la cama de la hibrida se escuchó una explosión que provoco que el mueble se partiera en dos mientras la dueña del torturado objeto quito su mano lo más rápido posible de la mano de quien había tenido aquellas imágenes y trato de sacudir su cabeza para olvidar lo que había visto. Su respiración estaba agitada al igual que su corazón, una tonalidad roja se apodero de sus mejillas al mismo tiempo que gotas de sudor caían por ambos lados de su frente. Uno de los focos de su habitación estallo mientras varios artículos de su librero y suelo salieron disparados en dirección contraria a la que estaban, algunos encajándose en la pared.

"¡Woah Raven!" Exclamo Terra mientras esquivaba un libro que se veía muy pesado. "¿Te encuentras bien?" Pregunto volviéndose a acercar a la hibrida notando su expresión de pánico. Coloco una de sus manos en el hombro derecho de su tutora para tratar de calmarla.

La mitad demonio giro de golpe su cabeza para toparse con la mirada preocupada de Terra. Sin poder controlarse, su rostro se tornó rojo nuevamente al recordar aquella escena tan fuerte entre las dos, su corazón que apenas se estaba calmando volvió a agitarse nuevamente pareciendo como si en cualquier momento martillaría su salida fuera del cuerpo de la hibrida. El resto de los focos buenos de su habitación terminaron de existir al explotar mientras los restos de lo que alguna vez fue una cama salieron disparados hacia arriba incrustándose en el techo. Raven giro su rostro en sentido contrario a donde estaba Terra y cerro su ojo para tratar calmarse y evitar el descontrol de sus poderes.

"Mis poderes incrementaron, se salieron de control" Menciono con su ojo aun cerrado. "No puedo controlarlos con la misma facilidad de antes" Su respiración se estaba volviendo calmada al igual que ese golpeteo en su pecho. Dio un paso para alejarse de Terra y que así esta pudiera quitar su mano de su hombro, cualquier contacto con ella la podría descontrolar nuevamente. Seguía dándole la espalda mientras agachaba su cabeza. ¿Qué diablos había sido todo eso que vio? Respiraba por la boca para terminar de calmarse más pronto.

"¿Raven segura te encuentras bien?" Volvió a preguntar mientras observaba el desastre de su cuarto. Obviamente tendría que volver a hacer su círculo para transportarse a Azarath.

"Si Terra, estoy bien" Respondió golpeadamente aun dándole la espalda a la rubia.

La ojiceleste fue herida por el tono en que su maestra le había respondido y agacho su cabeza para mirar al suelo. Pasaron varios segundos que parecieron eternos en silencio en la misma posición. Nadie decía nada y lo único que se escuchaba en el cuarto era como la respiración de la mitad ángel se calmaba poco a poco. De pronto un azote se dejó escuchar y ambas chicas miraron a su izquierda para ver como uno de los trozos de cama no soporto el techo y cayó al suelo.

"Hay que irnos a Azarath lo más pronto posible" Menciono Raven en voz preocupada lo suficientemente audible para que Terra la escuchara "Prepara las cosas que necesites para estar una semana fuera de aquí" Dijo aun dándole la espalda. No se atrevía a voltear, aun no procesaba todo lo que había visto por culpa de esa última escena y sabía que mirar a la rubia nuevamente sería un descontrol aun peor. Su ojo se volvió a cerrar para tratar de concentrarse.

La ojiceleste salió de su trance y dejo de ver la parte del mueble que había caído al suelo para dirigir su mirada hacia la dueña de la habitación en la que estaban. La rubia agudizo sus ojos "¿No me estas alejando para que así tú te puedas ir sin mí?" Pregunto un tanto desconfiada.

Raven dejó escapar una leve sonrisa juguetona. "Aunque es una muy buena idea no lo hare, igual tengo que preparar lo mío y terminar de acomodar los materiales para abrir el portal" Su ojo se volvió a abrir y se posó en el lugar donde había tratado de poner el circulo mágico. "Además hay que avisarle a los chicos"

Terra asintió de manera más confiada. El comportamiento de su maestra se había vuelto muy extraño pero trato de ignorarlo, seguramente fue por el evento de sus poderes. Dio un paso para quedar más cerca de Raven pero titubeo en si debía llamar su atención o no, alzo su mano nuevamente para tocar el hombro de su compañera titán pero se arrepintió en el último momento y no hiso nada. "Te ayudare luego a reparar tu cuarto" Se pasó de largo hasta llegar a la salida "No tardo" Menciono mientras la puerta se abría y se cerraba rápidamente.

La chica de azarath dejo salir un suspiro que inconscientemente había estado guardando. Abrió su ojo y recorrió toda su habitación, estaba hecha un desastre, y eso que solo había sido un pequeño descontrol de poderes, tal como lo había dicho, algo ocurrió gracias a su pelea contra Sarul que sus poderes se habían incrementado. Giro para mirar el lugar donde Terra había estado hace unos segundos y clavo su mirada ahí. Había tenido premoniciones de Terra otra vez, así como las tubo en aquella ocasión solo que ahora abarcaron más escenas y la mayoría involucraban a Raven también. ¿Acaso estaba viendo el futuro? Su rostro comenzó a calentarse y se dio cuenta que se estaba sonrojando nuevamente. ¿Terra la va a besar? Un frasco de material mágico salió volando hacia la pared y al ser de vidrio no opuso resistencia y se quebró con facilidad, un líquido rojo y viscoso comenzó a chorrear por la pared con pequeños pedazos de vidrios incrustados. El ojo de Raven se abrió lo mucho que su anatomía le dejaba en ese momento mientras aquella mancha le recordaba aquella imagen que había olvidado por completo al concentrarse en el beso. Terra llorando en el estómago de Raven quien yacía en el suelo con una mancha roja en el pecho. ¿Era sangre? La escena parecía haberse llevado en unas ruinas, había algo de luz, como si el día hubiese estado nublado.

"Por azarath" Dijo sorprendida casi sin habla mientras una gota de sudor frio recorrió su frente y el peor escalofríos de toda su vida pasaba por su espalda. "Voy a morir"

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Luego de un par de horas desperdiciadas en preparar las cosas para el viaje interdimensional Terra y Raven se encontraban listas para marcharse. Raven les había explicado a los chicos que quería ir a Azarath pues seguramente Arella le podría ayudar a descifrar lo que estaba pasando con Trigon además de ayudarle con su recuperación. También podría aprovechar su visita para conseguir más libros en donde buscar. Les explico también que debido a sus condiciones no iría sola y se llevaría a Terra con ella además de que en su hogar tendría más material para entrenarla, pues los chicos ya sabían que la hibrida estaba entrenando a la rubia para que esta pudiese controlar sus poderes. Los titanes no vieron objeción alguna, excepto chico bestia. Desde aquel día la hechicera y el cambiante no habían intercambiado casi palabras y las pocas que se dirigían eran para discutir. Luego de varias intervenciones de Robin, el joven verde no le quedo de otra más que aceptar lo que su líder dijera. Como sabían que otros 2 demonios podrían atacar la ciudad en cualquier momento la grisácea le dejo un brazalete blanco con una piedra azul a Starfire, explicando que esto serviría para comunicarse entre dimensiones y pedir su regreso si algún problema grave se presentaba.

Al terminar la explicación Raven y Terra se dirigieron al cuarto de la afectada y mientras la hija de Trigon realizaba la formación para abrir el portal dimensional la rubia trato de limpiar algo del desastre del cuarto de la hechicera. Una vez todo listo las chicas tomaron sus cosas, ambas llevaban un pequeño morral, y se colocaron dentro del círculo formado por las piedras raras de Raven.

"Te advierto que al final del viaje puedes sentirte un tanto mareada, probablemente sentirás una presión mientras viajamos por el túnel, no te preocupes es normal, solo no te asustes y confía en mi" Menciono Raven mientras miraba a Terra, había decidido bloquear aquellas imágenes de su mente y no tomarle tanta importancia por el momento. Gracias a su concentración ya podía interactuar su compañera sin que esto le afectase.

La ojiceleste trago saliva y asintió lentamente sin quitarle la mirada a Raven. Con su mano hiso la seña de pulgar arriba para demostrar que ya estaba lista para el viaje. La hibrida asintió con la cabeza y poso su mano buena en uno de los hombros de la rubia. Comenzó a recitar un hechizo el cual Terra no había escuchado antes. Su ojo comenzó a brillar con aquella luz blanca que tanto la caracterizaba y acto seguido los cristales colocados en el suelo comenzaron a brillar. Basto unos segundos para que dicho brillo comenzara a esparcirse por todo el suelo estaba dentro del círculo definido. Paralelamente un circulo con la misma intensidad de brillo y tamaño se formó por encima de sus cabezas, Terra alzo su vista para ver maravillada el hechizo de su compañera, pues aunque fuese un brillo asombroso no era nocivo para los ojos. De pronto, sin saber cómo o porque, se vieron absorbidas por uno de esos portales y emprendieron su viaje.

Tal como lo había dicho Raven, extrañas sensaciones de presión comenzaron a atacar el cuerpo de la rubia. Parecía como si estuviera en algún vehículo acuático meciéndose lentamente, al mismo tiempo como si flotara en aire puro. Por momentos sentía como su cuerpo se estiraba y regresaba a la misma posición. Todo al mismo tiempo que extrañas luces pasaban a su alrededor.

De pronto todo tipo de movimiento ceso y pisaron suelo firme. Terra automáticamente cayó de rodillas, rápidamente usando sus manos contra el suelo para no caer totalmente y estabilizar mejor su cuerpo. Estaba mareada y su frente estaba llena de sudor. Su respiración estaba ligeramente agitada. Cerro los ojos un rato para tratar de quitarse esa sensación de mareo.

Raven sonrió juguetona al ver la reacción de Terra después del viaje. "Te lo dije" La hibrida extendió su mano.

Una vez recuperada Terra alzo la mirada para ver a Raven y tomar la mano que le fue extendida para levantarse. "No es como si lo hubiera podido controlar" menciono la rubia haciendo un puchero. Soltó la mano de su tutora y comenzó a observar a su alrededor quedando sorprendía. No había ningún ser vivo en los kilómetros cercanos a la redonda, solo ruinas. Había estructuras que parecían ser casas y calles abandonadas. Aunque no solo se veían algunas destruidas si no algunas se veían con antigüedad. "Umm" Titubeo un poco y después miro a su compañera. "¿Estamos en el lugar correcto?"

"Si" Respondió. La mitad demonio comenzó a escanear su entorno con la mirada. "Aquí me veo siempre con Arella cuando vengo"

La ojiceleste arqueo una ceja al ver lo que hacia la hechicera. Tenía un par de preguntas por hacer pero al ver a Raven un tanto concentrada en encontrar algo decidió dejarlas para después. Lo que más le intrigaba era saber quién era esta Arella de quien tanto hablaba, sentía algo de celos por esta persona ya que cada vez que la hibrida pronunciaba su nombre, algo parecía cambiar en su semblante, como si fuera una persona muy cercana a ella.

Pasaron unos segundos y de pronto Raven vio una sombra blanca pasar unos cuantos metros a su derecha. Dicha sombra paso a esconderse en una de las estructuras en forma de casa. "Ahí está" Dijo la hechicera dirigiendo su mirada al lugar en el que había visto la figura. "Sígueme" Le ordeno a la rubia quien acto seguido comenzó a caminar detrás de ella.

Llegaron al edificio en cuestión y entraron. Eran los restos de una habitación muy espaciosa y en la pared que estaba hasta el fondo se podía apreciar una persona en una túnica con capucha blanca dándoles la espalda. Una extraña sensación fue la que percibió Terra en el mismo momento en que entro al área de donde las había guiado aquella persona que buscaba Raven. Una extraña sensación de calidez casi angelical se apodero de su cuerpo mientras este se relajaba automáticamente. Raven estaba unos pasos delante de la rubia viendo a aquella persona. Se preguntaba si la hibrida había sentido lo mismo que ella al entrar al área.

"Arella" Menciono la hechicera dando un paso hacia delante para acercarse más a la blanca figura.

"Me da gusto que vinieras Raven" Arella dio media vuelta mientras se quitaba la capucha para dejar ver totalmente su rostro.

La controladora de tierra no pudo evitar contener su respiración al ver el rostro de aquella persona. Unos familiares ojos azules y cabello de ese extraño color morado que solo una persona poseía, solo que la identificada como Arella tenía una tonalidad un tanto más obscura. Incluso una gema incrustada en ese lugar intermedio de la frente.

"Necesito tu ayuda" Raven llevo su mano buena a su capucha para imitar los movimientos de la persona frente a ella y descubrir su rostro, mostrando la última de sus criticas heridas a quien era una de las personas más cercanas que tenía en su vida.

Arella no pudo evitar sorprenderse al ver el estado en el que se encontraba la joven hechicera "Por Azarath" Dijo llevándose ambas manos a la boca. "Hija mía ¿Qué es lo que te han hecho?" Termino con la distancia que se interponía entre ella y Raven y le dio un fraternal abrazo.

La rubia observo sorprendida la escena, el parecido entre ambas mujeres era demasiado, prácticamente la única diferencia eran sus tonalidades de piel y que quien portaba el ropaje blanco parecía más madura y un tanto mayor de edad. No solo eso, era extraño que una persona pudiera mostrarle tal acción de afecto a la hibrida, definitivamente tenían que ser personas muy cercanas. Tras las últimas palabras de Arella un solo pensamiento rondo por su cabeza. "¿Acaso es su… " Pero no pudo terminar su pensamiento al escuchar la respuesta oficial por boca de su propia tutora.

"Sarul ataco la tierra, madre" Respondió el abrazo para después terminarlo y mirar de manera nostálgica y seria a su madre. Se separó un poco de ella y después giro su cabeza para voltear a ver a Terra y asintió con la cabeza dándole la señal que no corría peligro, había notado lo tensa que se encontraba la ojiceleste desde hacía unos momentos.

"¿Sarul?" Frunció el ceño al escuchar ese nombre "¿Cómo llego hasta haya?"

"Lo invocaron en la tierra" Respondió seriamente la hibrida. "Específicamente lo invocaron para buscarme" Frunció el ceño de igual manera. La rubia no pudo más que observar nuevamente el gran parecido de ambas mujeres, definitivamente eran familia.

Arella agudizo sus ojos de forma melancólica, estragos de dolor se podían observar en su mirada. Bajo su vista al suelo unos segundos para después volver a ver a su hija. "La invocación de demonios no es algo que se pueda tomar a la ligera, un humano no tendría poder suficiente para una invocación"

"No fue un humano ordinario, fue el último humano que tuvo contacto con Trigon" Respondió Raven observando el rostro de sorpresa de su madre. "De alguna manera descubrió como hacer la invocación de demonios y con el poder que le dejo Trigon le resulto fácil" Apretó su puño ante la impotencia de no haberlo evitado.

Terra se sentía un poco incomoda ante la escena, parecía un momento familiar y no veía el momento en que pudiera entrar en la plática. Observaba atenta la interacción entre ambas. Pasaron unos segundos en silencio y justo cuando la rubia retomo su mirada hacia su compañera, esta última también le dirigió su mirada haciendo que sus vistas chocaran. Raven sonrió levemente mientras Terra le sostenía la mirada un tanto nerviosa, pronto pudo sentir un par de ojos azules mirarla también.

"Madre quisiera presentarte a una compañera" Dijo Raven esquivando la mirada de Terra para dirigirla hacia su madre, que vio ya miraba a la psíquica terrestre.

"Terra" Menciono Arella extendiendo su mano hacia la ojiceleste. "No pensé que te conocería tan pronto"

La rubia quedo boquiabierta al percatarse que la madre de su amiga ya sabía su nombre sin siquiera haberlo dicho ¿Habría leído su mente? Se puso nerviosa, si fue así entonces ¿Qué tanto fue lo que leyó? Se tardó en reaccionar ante la sorpresa y sacudió levemente su cabeza. "Hola" Respondió mientras estrechaba la mano de la mujer frente a ella "¿Cómo supo mi nombre?" Pregunto arqueando su ceja mientras miraba fijamente a Arella.

"Mi madre tiene visiones sobre el futuro" Respondió Raven en lugar de su madre. "Generalmente siempre tiene premoniciones de cuando vengo de visita a Azarath, por eso siempre sabe dónde encontrarme"

Terra asintió y le dirigió una leve sonrisa a Arella, quien le devolvió la sonrisa. "Entonces no creo que deba presentarme" Se rasco la cabeza de forma nerviosa. Había algo en Arella que no podía describir que la hacía sentirse un poco nerviosa.

"Síganme" La hechicera de magia blanca camino hasta la salida del intento de casa a la que habían entrado. "Las llevare al verdadero Azarath" Comenzó a caminar.

Terra miro cuestionante a Raven quien solo asintió y comenzó a caminar, prontamente seguida por la ojiceleste. "Lo que estás viendo son los restos del antiguo Azarath" Ambas ahora estaban caminando detrás de Arella, siguiéndola por las calles. "Son los restos de lo que quedo cuando Trigon invadió el planeta. Luego de la guerra decidieron dejar esta imagen desolada como protección y usarla de pantalla para esconder el nuevo Azarath"

"Eso explica porque no he visto personas" Respondió Terra tratando de aligerar la atmosfera. Raven sonrió ante ello "Gracias por traerme"

"No tienes que agradecer" Respondió la mitad demonio.

Arella miraba de reojo la interacción entra su hija y su compañera mientras las guiaba. Sonrió internamente al ver en lo que Raven se había convertido, luego de su difícil vida en Azarath era bueno saber que por fin tenia personas con quien involucrarse. "Aquí es" Dijo mientras se detenía frente a una estructura que parecía quemada. Se acercó donde yacía una manta tapando lo que simulaba ser la puerta de la casa.

Las titanes se detuvieron detrás de Arella y aguardaron paciente mientras esta alzaba su mano para tocar la manda. Acto seguido sus ojos brillaron en color blanco, de la misma manera en que a Raven le habían brillado muchas veces, y de pronto se sintió una alteración en el ambiente. La madre de Raven sonrió nuevamente y miro a las dos chicas para hacerles una señal de que podían continuar. La primera en pasar por la manta fue Arella, para después ser seguida por Raven y al final por Terra.

De pronto se pudo escuchar el murmuro de varias personas, una música suave se podía escuchar a la lejanía al igual que el ruido de pasos, caminatas y un sinfín de cosas más. Un enorme espacio con criaturas extrañas era ahora lo que tenían enfrente de sí. Terra miro asombrada, parecían estar en una especie de mercado.

Diferentes tipos de criaturas extrañas caminaban de un lado a otro sin saturar abrumadoramente el enorme terreno en el que estaban. Altos, bajos, medianos, una gran diversidad de entes yacía caminando de un lado a otro, algunas tenían formas humanas y otras no tanto, incluso algunas criaturas parecían sacadas de una película de terror, o eso pensaba la joven rubia.

"Bienvenidas a Azarath" Menciono con gentileza Arella dejando que las chicas observaran el panorama.

CONTINUARA...