-¿Quieres ir al partido de Irlanda contra Hungría?-

-Tonks, no tengo trabajo, lo que menos deseo es gastar dinero en un partido, tampoco me llama mucho la atención el Quiddich y, no dejaré que tú pagues-

-Tranquilo, tampoco a mí me gusta mucho, lo intenté en la escuela pero soy un peligro en la tierra como en el aire, mejor no tomé más riesgos, y descuida no entraremos en realidad, estaremos afuera vigilando de forma secreta que Harry esté bien, caminaremos entre las tiendas de manera casual, ¿Te parece?-

No se habían percatado que en la cocina había entrado también Sirius que los miraba con sospecha.

-¿Puedo ir?- habló por fin desde el dintel de la puerta.

-No- dijeron al unísono, lo que provocó un ligero sonrojo por parte del hombre lobo y una sonrisa leve en Tonks.

-No les molestaré en la cita, solo quiero estirar las piernas…patas-

-No es una cita Canuto- aclaró severamente el hombre de ojos miel- Tonks requiere hacer su trabajo, necesita una cubierta para no ser obvia en su investigación-

-¿Obvia? Bien puede cambiar su aspecto y dejar de ser obvia, como tú lo dices-

-Sería sospechoso que una chica esté sola en un partido, sin importar el aspecto que use-

-Nadie dijo que te disfrazaras solo de mujer ¿Cierto?- refutó en tono triunfante Sirius y recargó las manos en la mesa para dar más énfasis a sus palabras; el silencio gobernó por unos segundos la cocina, se miraron entre sí todos los presentes, a la expectativa de la decisión final.

-De cualquier forma es muy peligroso que vengas, te quedarás aquí- finalizó Remus levantándose de su silla y tomando su taza vacía para lavarla.

-No protestes, estás aquí por tu protección y la de la Orden, se un buen perrito y cuida la casa- le sonrió su sobrina la cual felizmente salió de esa pieza hacia las escaleras; hasta que le escuchó lejos el pelinegro volvió a hablar.

-¿Un partido?- Sirius levantó la ceja denotando lo sospechoso que el asunto le parecía.

-Estoy seguro que fuiste lo suficiente hábil para escuchar mis motivos para no ir por recreación pero si como misión extraoficial de la Orden-

-Algo pasa entre ustedes dos, están muy juntos-

-¿Crees que tenga que ver con el hecho que tu nuevo mejor amigo es un hipogrifo? Cuando ella llega del Ministerio, solo habla con Molly y conmigo, es bastante razonable que nos veas "juntos"-

-¿Me tomas por tonto? Sé precisamente…- su tono se elevó, no estaba molesto por la situación que era evidente para él, sino que su único amigo lo negara o incluso lo ignorase; sin embargo tuvo que contenerse de seguir hablando pues su joven sobrina acaba de regresar del piso de arriba con un completo cambio de vestuario y físico: lleva cabello rubio, su piel era más clara de lo común, el rostro era más bien ovalado y sus más ligeramente más grandes y de color verde.

-Estoy lista-

Sirius se limitó a decirle lo bien que lucía y que no regresaran tarde, comentó también le llevasen algún recuerdo; luego de caminar unas cuadras llegaron a un callejón solitario donde pudieron con libertad aparecerse en el partido, el campo estaba abarrotado de personas que iban y venían entre las tiendas, decidieron buscar un lugar menos bullicioso y en un colina cercana pudieron sentarse en paz a disfrutar los fuegos pirotécnicos que relucían sus fulgores en el techo del estadio.

-Va a llover pronto- señaló Remus después que los fuegos artificiales desaparecieron en el cielo y que el silencio reinaba entre los dos.

-No tengo problemas de mojarme, no me enfermo con facilidad, ¿tu si?, podríamos buscar alguna tienda vacía incluso a Arthur no le molestaría que llegáramos a refugiarnos ahí-

Varios comerciantes pasaron por el sitio, que no estaba del todo vacío y ella aprovechó para comprar dos cervezas de mantequilla y algunos dulces, al hombre de ojos miel no le agradó mucho la idea pero no pudo resistir la invitación de los chocolates.

-Esto es vergonzoso, prometo pagarte regresando a casa-

-No seas tan necio como nuestro perro, son solo chocolates y compré lo suficiente para los dos, ¿Nunca te regalaron algo de Honeydukes?-

-No, en realidad-

-¿Ni en San Valentín?-

-Te confundes, no era a mí a quien le llovían las cartas amorosas-

-¿Ni un dulce? ¿Una novia? No puedes ser tan inocente como quieres aparentar-

-Si tuve novias, un par, no salía mucho-

-Tranquilo, otros tuvieron millones en la escuela y están muy solos ahora-

La plática de repente se había vuelto muy melancólica, continuaron comiendo las cervezas y la botana escuchando los gritos y vítores de las personas dentro del estadio, posteriormente fueron testigos de los cantos felices por la victoria de Irlanda, se podían oír también algunos comentarios molestos sobre la pérdida de Hungría; todo parecía normal hasta que gritos diferentes a los de celebración inundaron el lugar.

La metamorfomaga y el hombre lobo se levantaron al momento, ella corrió instintivamente hacia donde estaba la tienda de los señores Weasley y Diggory, sin embargo varias maldiciones eran lanzadas casi sobre su cabeza y no tuvo más remedio que desviarse un poco del camino para contratacar, Remus hacía lo propio buscando a los chicos y también esquivando algunos hechizos, fue hasta que minutos después llegó el equipo del Ministerio a solo calmar las cosas, pues los agresores habían desaparecido.

Decidieron no intervenir con los chicos y Arthur, todo parecía normal entre ellos; marcharon así a Grimmauld Place.