Notas de Autora: Lo seee lo seee! ;w; me iré al infierno (pero no antes de terminar esto xD) Otra vez mil disculpas por la enorme demora... en realidad quiero evitar que eso pase pero... los videojuegos me secuestran o siempre sale otra cosa. Pero bueno ya no los aburro con vagas palabras, aquí esta otro capitulo mas de la historia, saludos y gracias a los que aun siguen leyendo esto. Espero no tardarme tanto con el próximo capitulo ;w;. Cuídense y hasta el próximo capitulo.
Capítulo 17.- La profecía
"Podemos tomar un pequeño descanso" Menciono Kaoz al tocar el suelo luego de un gran salto que había dado tras una acrobacia para esquivar uno de los ataques de Terra.
La rubia agradeció en silencio tan amable oferta y se desplomo en su lugar, cayendo de espaldas al suelo, una sonrisa orgullosa se esbozaba en su rostro mientras trataba de recuperar su respiración, la cual tenía un tanto agitada. En su ropa se notaba un gran desgaste y suciedad, incluso teniendo pequeños huecos aleatorios en sus prendas. Su tutora sonrió orgullosa ante aquello. "Has mejorado bastante, para ser una humana" Menciono la hibrida sentándose en el suelo a unos cuantos metros de la terrestre.
Habían transcurrido al menos unos 5 días desde que Terra se había separado de su compañera titán para entrenar con uno de los integrantes del gran consejo, como los había llamado Raven. Estaba un tanto preocupada y ansiosa por saber algo de la joven hechicera pero si esta no había hecho esfuerzo alguno por contactarse era porque aún no era requerida de regreso. Trataba de poner esta preocupación en segundo plano para aprovechar al máximo su nuevo entrenamiento y aunque los primeros días lo había logrado sin dificultad alguna, este último par de días había sido un poco más difícil.
Con su respiración un poco más calmada, la ojiceleste dejo escapar un suspiro y concentro su mirada hacia el amarillento cielo que proporcionaba Azarath y observo las nubes de forma pensativa. También estaba nerviosa por saber si los sabios de Azarath podrían ayudar a Raven en la solicitud que les había hecho y si Arella podría ser capaz de curar totalmente a su hija. Un dolor en el pecho se le formaba a la rubia cada vez que recordaba que la grisácea había perdido uno de sus ojos en batalla, tristeza e impotencia se apoderaron de ella al recordar que no había sido capaz de hacer algo para impedirlo.
"Dime Terra, ¿Desde cuándo te enamoraste de Raven?" Pregunto Kaoz desvergonzadamente mientras miraba fijamente a la elemental de tierra.
La pregunta desconcertante saco a Terra de sus pensamientos haciendo que esta se sentara de golpe para mirar a su maestra. "¿Qué diablos dices?" Pregunto un tanto molesta. El rojo no demoro en apoderarse de su cara y por alguna razón su corazón acelero sus latidos de manera abrupta.
"Te recuerdo que puedo leer auras" Hiso una pausa y sonrió burlonamente. "Vi como tu aura reaccionaba cuando hablabas con Raven. Las auras tienen la propiedad no solo de cambiar por colores, si no por vibraciones y ondulaciones. Tu aura a estado vibrando de la misma manera que cuando interactuaste con Raven, eso quiere decir que estás pensando en ella." Hiso otra pausa al ver el rostro sorprendido de su discípula. "Y no solo ahorita, has estado pensando en ella durante estos días" No pudo evitar ocultar esa sonrisa pícara como si recién hubiera hecho una travesura.
"Y-Yo… yo no…" La rubia había quedado boca abierta ante las palabras de Kaoz y darse cuenta que tan ciertas. El rojo de su rostro intensifico aún más el tono. Bien, si era cierto que había estado pensando en la hibrida, pero eso no quería decir nada, era su compañera y estaba preocupada por ella, eso era normal ¿Cierto? "Si… estoy preocupada por ella" Los latidos de su corazón comenzaron a martillar en su pecho, pareciendo como si en cualquier momento este vital órgano pudiera salir de su cuerpo. "Pero yo no estoy enamorada de nadie" Menciono con dificultad. "Mucho menos de ella" ¿Qué diablos era esto que estaba sintiendo de pronto?
"Claro" Se escuchó el sarcasmo de la mitad dragona. Hiso una pausa y observo a la rubia nuevamente. "Oh espera" Agudizo sus ojos, analizando nuevamente el aura brillante de la humana. "Ya entendí… aun no te has dado cuenta de lo que sientes" Continuo observando a Terra de manera continua, haciendo que esta última se pusiera aún más nerviosa al saber que estaba siendo analizada. "Fascinante, has desarrollado emociones de las cuales aún no te puedes percatar"
"N-No sé de… de que di-diablos hablas" Tartamudeo la ojiceleste tratando de defenderse. Los nervios se habían apoderado totalmente de ella y no sabía qué diablos le pasaba que no podía controlar su cuerpo como quería. ¿Por qué estaba reaccionando de esa manera? ¿Acaso había algo de cierto en las palabras de Kaoz? Desvió su mirada de la mitad ángel hacia el suelo, de pronto recordó las palabras que Arella misma había dicho… Raven debía de acostumbrarse a ella puesto que estaba destinada a convertirse en algo más que su compañera de equipo… Justo cuando pensó que su corazón no podía acelerarse más, se sorprendió al notar cuán rápido estaba latiendo ahora. Trato de calmarse, recordó como había terminado esa frase diciendo que era porque se convertiría en una muy buena amiga suya, era obvio pues en estos momentos la hechicera aun no la consideraba como algo más que una compañera de equipo.
"S-son tonterías" Frunció el ceño y volteo a ver nuevamente a su maestra. "No sabes l-lo que dices" Menciono molesta pero un poco más calmada, por fin estaba controlando esos impulsos locos que habían aparecido de la nada."A-ademas, es Raven, aunque sintiera algo por ella, ella jamás sentiría algo por mi… o por alguien" La rubia se sorprendió a sí misma y después llevo sus manos a su boca para evitar que de esta salieran más tonterías. ¿Por qué diablos había dicho eso?
Kaoz sonrió orgullosa al notar que había acertado incluso en eso último, años y años de experiencia en la lectura de auras no le iban a fallar cuando se tratara de comprender a una humana. "Oh te equivocas, Raven tiene sentimientos, sin embargo es parte demonio y por esa razón debe ser capaz de controlarlos todos para tratar de controlar sus impulsos demoniacos"
"¿Controlar i-impulsos demoniacos?" Pregunto aun nerviosa.
"Los demonios son criaturas extremadamente hostiles, es el único ser que es malvado por naturaleza propia y son seres llenos de odio" Pauso mientras se acomodaba en su posición de sentado indio. "Cuando Raven era pequeña actuaba como si se tratara de un demonio pequeño, por suerte a esa edad aun no era muy fuerte. Sin embargo sabíamos que había algo de bondad en ella, no era un demonio al 100%, por lo tanto podríamos tratar de controlarla y evitar que actuara como uno. Para poder contrarrestar este efecto tuvimos que enseñar a Raven a controlar todas sus emociones, para que su nivel de odio fuera lo más bajo posible y así su naturaleza destructora no saliera a flote"
La rubia agudizo sus ojos al notar como aquellas palabras hicieron brotar un recuerdo a su mente. Aquella vez que lucho contra Raven cuando estaba siguiendo las órdenes de Slade, recordó aquellos rojizos ojos llenos de maldad que mostro la hibrida después de confesar cuando le había afectado su traición. Llevo una de sus manos a su tenso cuello y lo masajeo un poco.
"Además de eso, sus demás emociones están ligadas fuertemente a sus habilidades, no puede descuidar ninguna de ellas porque podrían causarle problemas al momento de usarlas" Kaoz dejo escapar un suspiro. "A diferencia de mí, mis emociones me ayudan a hacer más fuerte mis ataques, a Raven le ayudan a activarlos y desactivarlos, por eso le es más difícil y es vital que deba controlarlos."
Un sentimiento de tristeza envolvió a la ojiceleste al descubrir un poco más de su compañera. Seguramente habrá tenido una infancia muy dura y difícil. "Si sabían que un demonio es muy malo ¿Por qué entonces Arella se fijó en uno?" Era una pregunta muy intrigante la cual estaba ansiosa de saber, si había algo tan obvio como no deber estar cerca de un demonio ¿Porque entonces lo pasaron por alto y se lo permitieron a Arella? ¿Había algo más? ¿Por qué Raven no le había querido decir? Miro expectante a la mitad dragona, aguardando paciente si ella podía responder por fin su pregunta.
La hibrida hiso una pausa y miro al suelo. Su mirada reflejaba dolor y tristeza. Dejo escapar un suspiro para después dibujar una sonrisa triste en su rostro. "No le digas a Raven que esto lo supiste de mi" Espero a que la rubia asintiera con la cabeza y después continuo. "Arella fue una hechicera prodigio desde su nacimiento, tiene el privilegio de contener un importante nivel de magia dentro de sí. Esa misma naturaleza le hiso curiosa, y al no tener límites en sus hechizos se vio interesada en conocer la magia negra. Era muy joven y era solo una aprendiz, aun no ganaba su título de sabio." Hiso una pausa para alzar la vista hacia el cielo y agudizar sus ojos nuevamente como si varias imágenes pasaran por su mente.
"Un día…" Continúo Kaoz sin ver a Terra. "Ruval, Tellus, Arella y yo decidimos hacer una invocación con magia negra, estábamos muy confiados en que fuese lo que fuese que sacáramos de ahí seriamos lo suficientemente fuerte para derrotarlo, éramos 4 hechiceros después de todos" Dejo escapar una carcajada sarcástica. "Fuimos tan ilusos"
"Invocaron a Trigon" Menciono la ojiceleste, era más una afirmación que una pregunta. Se sorprendió ante aquella historia.
"Ruval y Tellus fueron los primeros en caer, Trigon dijo que eran muy débiles y no merecían germinar su semilla. A mí me llamo indigna de esa misma tarea puesto que mi sangre no era pura y tenía mezcla de razas, no demoro también en derrotarme para finalmente quedar en batalla contra Arella, quien fue quien más le llamo la atención por lo fuerte que era. Decidió que ella seria perfecta para implantarla con su semilla ya que necesitaba un sucesor y necesitaba procrearse. Tomo a Arella a la fuerza y la violo para poderla embarazar con su sucesor"
Terra dejo escapar un suspiro de sorpresa, sus ojos estaban totalmente abiertos de asombro al escuchar semejante confesión. Se llevó una de sus manos a su boca en su mueca de sorpresa, por fin comprendió porque Raven había omitido responderle esa pregunta, seguramente le era muy doloroso recordar que un demonio se había aprovechado de su madre, y que ella era el fruto de aquella sínica acción.
"Cuando Azarath llego ya era demasiado tarde, Arella había sido implantada con el sucesor e hijo de Trigon. Tomando su arma, una daga blanca, acabo con la vida de Trigon, como sabrás, solo un demonio puede matar a un demonio, esa arma es especial y esta bendecida justamente para servir con el propósito de asesinar demonios y no dudo en usarla para deshacerse de él"
"Su daga…" La titán hizo una pausa, recordó que había visto una daga de color blanco y era el arma que había usado Raven para deshacerse de Sarul. "La daga de Azarath, la que utilizo Raven para derrotar al demonio que nos atacó ¿Es esa misma arma?"
Kaoz asintió lentamente. "Irónico ¿No? Que el arma con el que mataron a Trigon haya terminado en manos de su hija." Dejo escapar otra carcajada sarcástica.
"Aguarda" Terra frunció el ceño tratando entender y asimilar toda la información. "Si dices que Azarath mato a Trigon ¿Por qué diablos Raven lo tuvo que matar después? ¿Es capaz de revivir?"
La hibrida sonrió ante esto y miro a su discípula. "Si, Trigon murió, sin embargo cuando Raven nació trajo a Trigon de regreso, generalmente los hijos o descendientes de demonio pueden servir para este propósito, a Trigon no solo le interesaba tener un sucesor fuerte para tener una familia, entre más fuerte el hijo, mas usos le puede sacar el padre. Estoy segura que Raven te habrá contado como su padre la utilizo para viajar a la tierra" Espero levemente y vio como la ojiceleste asintió con la cabeza. "Esa profecía debió de haberla matado, pero al ser mitad ángel lo evito. Cuando nació no debía de haber traído a Trigon a este mundo, sin embargo el ser mitad demonio no le ayudo en eso. Durante su embarazo fue que Arella se convirtió en ángel y en sabio, y por suerte le paso esa herencia a Raven, lo cual le ha traído ventajas y desventajas, pero hacen a Raven una criatura única e inigualable."
La elemental de tierra guardo silencio y fijo su mirada en el ser frente a ella, tratando de asimilar la cantidad de información que había recibido. Ahora todo estaba un poco más claro y podía entender por qué Raven era como era, tantas cosas por las que había pasado ella y su madre, por fin comenzaba a entender y a conocer a su compañera hibrida.
"Bien, me alegra que a pesar de saber todo esto aún te sigue gustando Raven, puedo ver en tu aura como justamente piensas en ella en estos momentos" Menciono Kaoz al sonreír juguetonamente.
Un sonrojo nuevamente se apodero de las mejillas de Terra, quien sin pensarlo dos veces invoco una roca con sus poderes y se la lanzo a la cara a su maestra. La roca no era muy grande por lo que Kaoz ni si quiera se molestó en esquivarla y recibió el golpe de lleno. Gracias a su linaje hibrido, la dureza de su piel le permitió absorber el pequeño impacto, quebrando la roca pero sin borrar su sonrisa del rostro. "C-Cállate y deja de decir esas cosas que no son ciertas" La ojiceleste se levantó del suelo, desempolvando sus shorts y piernas y después se colocó en posición de pelea. "¿Vas a seguir entrenándome o seguirás descansando?"
La mitad dragona utilizo su cola para quitarse de la cara unos pequeños fragmentos de roca que habían quedado luego de la travesura de la humana. Sonrió pícaramente al notar el cambio de semblante de la terrakinetica y en cuestión de segundos dejo el suelo para levantarse también. Se colocó en una posición firme, cruzando sus brazos. Sus rojizos ojos se concentraron en su alumna mientras su cola comenzaba a mecerse de un lado a otro impaciente, en espera de un ataque.
La rubia sonrió, sabía que entonces debía de ser ella quien diera el primer paso. Tomando en cuenta todo lo que había aprendido en estos días, la titán invoco una cantidad moderada de piedras pequeñas la cuales a gran velocidad se reunieron en su brazo derecho como si se tratara de una cubierta rocosa para su extremidad, consumiendo la mitad del tiempo que normalmente demoraba en realizar dicha acción, esta vez haciéndolo todo a la perfección. Se perfilo hacia su blanco y comenzó a correr velozmente hasta llegar frente a ella y propiciarle un fuerte golpe con su brazo de roca, sin embargo la maestra fue mucho más rápida que ella y dio una maroma hacia atrás, esquivando el golpe. Terra volvió a sonreír al ya haber anticipado esto y levanto un fragmento de piso en el que apenas caía Kaoz haciendo que esta perdiera el equilibrio y cayera de espaldas.
En el preciso momento en que la hibrida toco el suelo, Terra se aseguró de su tutora se quedara justo ahí, sacando fragmentos de roca en forma de aros para mantenerla en el suelo sin que se pudiera mover. Una vez sujetada, Terra dio un salto hacia ella, alzando su brazo para agarrar mejor impulso para esta vez propiciarle un golpe, sin embargo una voz se escuchó en el ambiente y la rubia término golpeando el suelo justo al lado de la cabeza de Kaoz.
"Necesito que vengan conmigo, ahora" Menciono Arella preocupada. Se había teletransportado hasta donde estaban ellas por alguna extraña razón. Terra se levantó rápidamente y corrió hasta quedar cerca de la ángel mientras que Kaoz se teletransporto para quedar a lado de Arella.
"¿Qué sucede?" Pregunto Kaoz alarmada colocando su mano en el hombro de su compañera.
"Es Raven, no tengo tiempo de explicar" Respondió mientras colocaba su mano en el hombro de Terra, quien no tuvo ni tiempo de reaccionar. "Vienes conmigo" Acto seguido, Terra y Arella fueron envueltas en una luz blanca para desaparecer del lugar, siendo seguidas por Kaoz quien se cubrió a si misma de un brillo obscuro como el de Raven y se teletransporto para seguirlas.
Aparecieron después en la casa de Arella, en un cuarto en el que Terra no recordaba haber estado cuando recién llegaron. La rubia estaba tratando de procesar lo que ocurría, hacia unos segundos estaba entrenando en un lugar a las afueras de la civilización y de pronto estaba de regreso en el hogar donde Raven había pasado su infancia, sin embargo unos conocidos quejidos la sacaron de sus pensamientos.
La mitad demonio yacía en una especie de cama, retorciéndose de dolor, las marcas rojas de Trigon marcaban su cuerpo completo.
"No otra vez" La ojiceleste se acercó hasta donde estaba su compañera. Noto como el brazo de la joven hibrida ya no estaba cubierto por yeso y que podía moverlo normalmente. Su rostro, sin vendajes, no tenía señales de que alguna vez fue herido de gravedad. Por un momento una sonrisa de esperanza se apodero de Terra pero el gesto rápidamente fue borrado tras escuchar otro grito de dolor.
"Lleva varios minutos así" Menciono Arella preocupada. Kaoz ya había llegado al lugar y se acercó hasta su discípula favorita. "Me dijo que generalmente las marcas desaparecían por si solas pero ya han demorado bastante en desaparecer." La mitad dragona había colocado su pulgar en la gema de Raven y había comenzado a musitar un hechizo. "Ya lo intente todo"
"No recuerdo que las marcas causaran dolor físico" La hibrida mayor toco el pecho de Raven y frunció el ceño al sentir calor emanando del cuerpo de su aprendiz. Retrajo su mano y la sacudió un poco, de no haber sido por su mitad dragón muy probablemente hubiera sufrido de alguna quemadura.
"Vamos Raven, tranquilízate" Menciono la elemental de tierra un poco desesperada al no saber qué hacer. Se acercó un poco más a su compañera y tomo una de sus manos y la apretó para demostrar algo de apoyo. Un gesto de dolor se asomó por su rosto al sentir como el calor de las marcas traspasaba sus guantes cafés y comenzaba a quemarlos. "Solo cálmate"
Pronto las marcas comenzaron a desvanecerse hasta que ya no había rastro de ellas, el cuerpo de la joven grisácea por fin se relajó mientras su respiración seguía agitada. Terra soltó la mano de su compañera y con dificultad comenzó a retirar los trozos de sus guantes, sus manos estaban cubiertas ligeramente de sangre.
"Permíteme" Menciono Arella tomando ambas manos de Terra, iniciando un brillo blanco que cubrió ambas extremidades. Sonrió levemente al ver como la rubia se relajaba mientras el dolor desaparecía.
"Las marcas reaccionaron a tu tacto" Menciono Kaoz, intercalando su vista entre Terra y Raven. Frunció el ceño tratando de comprender que ocurría, al estar observando las auras de ambas chicas pudo notar como en cuanto la terrakinetica había tocado a la mitad demonio hubo una reacción en el aura de la última y después las marcas desaparecieron, algo muy extraño pues estaba consiente que la terrestre no poseía magia. "¿Por qué?" Hiso una pausa y fijo su mirada en la rubia. "¿Estuviste presente la primera vez que se manifestaron?"
"No lo sé" Terra volteo a ver a su ahora maestra mientras Arella terminaba con la sanación. "Pero he estado con Raven en algunas ocasiones cuando esas marcas aparecen" Dejo de sentir dolor y dirigió su vista hacia sus manos. El ángel dejo las extremidades de Terra y esta última pudo apreciar como ya no tenía sus heridas e incluso Arella había reconstruido sus guantes. "Wow, eso fue rápido"
"Si" Se escuchó la voz de Raven. El corazón de Terra comenzó a palpitar a una velocidad increíble después de escucharla por primera vez en días y lentamente volteo en dirección a la hibrida viendo como esta se incorporaba para sentarse, sus ojos aún permanecían cerrados, había algo en el semblante de la mitad demonio que había cambiado, incluso algo se sentía diferente en la atmosfera y estaba segura que provenía de Raven, trago saliva y sin darse cuenta contuvo su respiración. "Terra estaba conmigo la primera vez que aparecieron las marcas. Bueno esta nueva vez, la primera vez que aparecieron fue cuando Trigon iba a invadir la Tierra, Terra aún estaba convertida en roca en ese entonces." Menciono con su monótona voz mientras abría sus ojos.
La rubia no pudo evitar sorprenderse y hacer un suspiro. No era tanto la expresión seria y fría que su compañera tenía en el rostro, si no su mirada. Aunque estaba feliz por ver que Raven había recuperado su ojo no supo describir la sensación que le produjo el ver a la titán con su natural orbita azul en uno de sus ojos mientras que en el dañado, ya estaba en su lugar una pupila en color amarillo. Definitivamente su rostro estaba totalmente sano excepto por ese detalle de cambio de color de su ojo.
"¿Raven?" La ojiceleste dio unos pasos hasta quedar frente a la hija de Trigon, quien se estaba parando y al quedar en una posición de firmes mostro ahora poseer una altura mayor a rubia, quien recordaba ser algunos centímetros más alta la última vez que la había visto y ahora era un caso contrario. "¿Que te ocurrió?"
"Perdí mi ojo normal, sin embargo eh evolucionado como demonio" Poso su fría mirada en la elemental. "El resultado fue un reemplazo de un ojo común y corriente a un ojo de demonio. Así serian mis ojos si fuera un demonio disfrazado de humano, o de un Azarathiano en este caso"
Terra no pudo evitar sentir nerviosismo ante esta nueva presencia imponente de Raven, le resultaba extraño también el tener que levantar levemente la mirada ahora para poder ver a la hibrida a los ojos. Abrió su boca para hacer un comentario, sin embargo antes de que alguna palabra emanara de su boca, Arella tomo la palabra.
"Tus marcas reaccionan a Terra" Menciono el ángel, esta vez no era una pregunta, sino una afirmación. "Tal como cuando eras pequeña y tus marcas reaccionaban a mí. ¿Terra ha estado contigo cuando aparecen tus marcas?"
Su hija solo movió la cabeza de un lado a otro en señal de negación. "Pero ahora que lo mencionas si ha estado cerca de mi cada vez que desaparecen" La joven grisácea frunció el ceño.
"¡Ja! Lo sabía" Exclamo Kaoz tocando el hombro de Terra. "Las marcas si reaccionan a tu tacto" Ahora lo dijo con mayor seguridad. "¿La has tocado de alguna manera cada vez que desaparecen?" Pregunto de manera sugestiva.
Terra hiso una mueca en señal de tono usado por su maestra pero a pesar de eso no pudo evitar un leve sonrojo en sus mejillas, definitivamente el día de hoy era un día muy extraño. "No lo sé" Respondió nerviosa. Su compañera titán había permanecido en silencio y con la vista hacia el suelo, tratando de recordar todas las ocasiones en que las marcas habían aparecido y desaparecido, no era coincidencia, las marcas desaparecían justo después de algún tipo de contacto con la rubia.
Sus ojos hicieron gesto de sorpresa. "Es cierto, ¡Argh! ¿Cómo no lo vi antes?" Frunció el ceño nuevamente y volteo a ver a su madre. "Entonces si vuelven a aparecer ¿Solo necesito que Terra me toque?" Arella asintió con la cabeza. Después de eso hubo un silencio en el cuarto, ambas titanes mirándose entre sí mientras los dos miembros del gran consejo se turnaban mirando a ambas chicas quienes estaban tratando de digerir lo que estaba ocurriendo. De pronto el sonido de alguien tocar a la puerta causo que las presentes dirigieran su mirada hacia Arella, quien solo dio la media vuelta y se dirigió a la puerta principal para saber de quien se trataba.
Tras escuchar algunos murmullos las 3 chicas decidieron acudir hacia donde estaba Arella y se sorprendieron a ver a Ruval con ella. Al escuchar pasos en la cercanía Ruval volteo a verlas y les hiso una pequeña alabanza en señal de saludo.
"Kaoz que bien que estés aquí, Azarath nos manda convocar a una reunión junto con Raven y su amiga, aparentemente ya sabe que es lo que está ocurriendo" Menciono el joven elfo con una cara de seriedad. "Justo le estaba explicando a Arella"
"Bien, entonces no hay que hacer esperar al maestro" Menciono Kaoz caminando hasta donde estaba Ruval para después voltear a ver a su pupila favorita. "¿Nos vamos?" Raven fue la primera en asentir seguida por el resto de los presentes.
Salieron de la casa y emprendieron el camino hasta el castillo de Azarath. Fue una caminata algo rápida y silenciosa, pues aparentemente había ansiedad en el ambiente. Durante el trayecto Terra no podía evitar mirar de reojo a su compañera de equipo, no sabía si su exceso de atención era por la extraña conversación que había tenido con Kaoz o si era por ese extraño sentimiento que emanaba la hibrida desde que la había vuelto a ver. Sin percatarse del avance para cuando la rubia se dio cuenta ya estaban subiendo las escaleras hacia el castillo.
Llegaron al salón del consejo sin embargo, los 3 sabios les mencionaron a las titanes aguardar un momento fuera del salón mientras Azarath ponía al tanto a todos los miembros. Raven y Terra estaban en el pasillo principal esperando alguna señal para entrar.
Terra estaba recargada en uno de los muros mientras que la grisácea yacía en medio del pasillo parada y de brazos cruzados alternando su vista entre el suelo y el guardia frente a la puerta del consejo. "Raven" Menciono la ojiceleste captando rápidamente la atención de la mencionada quien solo arqueo una ceja cuestionante. A Terra se le fue el aliento por unos segundos aun no acostumbrándose a esa mirada bicolor, sin embargo después continuo. "¿Estas bien? Te noto algo diferente"
"Ya me recupere si es a lo que te refieres" Respondió en su monótona voz la hibrida sin quitar su vista de Terra.
"Si, pero…" Hiso una pausa agudizando sus ojos, ahí estaba nuevamente esa fuerte presencia emanando de Raven. "Te sientes diferente"
La joven grisácea sonrió levemente de manera orgullosa "Kaoz te ha estado enseñando a sentir presencias" Hiso una pausa y dio unos pasos hasta quedar frente a su compañera de equipo. "¿Cómo lo haces?"
"Por medio de la tierra" Respondió la rubia un tanto nerviosa, definitivamente no se podía acostumbrar a esa mirada tan intensa. "La tierra puede sentir muchas cosas, y me sirve para sentirlas yo también"
La hija de Trigon comenzó a remangarse su manga derecha hasta la altura del codo, revelando a la mitad de su antebrazo unos símbolos negros, en forma de tatuaje que rodeaban la extremidad como si se tratara de una pulsera. "Te mencione que eh madurado como demonio, obviamente hubo muchos cambios en mí, no solo físicos" Se toca los símbolos y levanta un poco su brazo para que la atención de la ojiceleste se centrara en el "Este hechizo me ayuda a controlar mis emociones, así puedo controlar mi lado demonio"
La sorpresa de la rubia fue más que evidente al voltear de golpe hacia aquellos extraños y atrayentes ojos de su compañera "¿Ya puedes controlarte cuando te transformas?" La joven hechicera asintió con la cabeza mientras se acomodaba la manga de su leotardo de la manera en la que originalmente iba. La ojiceleste sonrió de forma orgullosa y se apuntó a si misma con uno de sus pulgares. "Yo también aprendí trucos nuevos"
"Me agradaría verlos" La hibrida hizo una leve sonrisa aunque la monotonía seguía en su voz. Justo cuando Terra estaba por responder algo se escuchó la voz del guardia pronunciando su hechizo para abrir la puerta. Ambas chicas rápidamente concentrándose en el guardia y en la puerta recién abierta.
"El consejo las espera" Menciono el guardia haciéndose a un lado con una pequeña reverencia.
Raven y Terra voltearon a verse mutuamente y asintieron, decididas a conocer que era lo que el gran consejo tenía que ofrecer. Al pasar cerca del guardia ambas hicieron una reverencia en señal de gratitud y respeto y se adentraron a la importante habitación, segundos después la puerta se cerró nuevamente. Caminaron hasta quedar al centro de la habitación, Terra trago saliva de forma nerviosa y se quedó ligeramente detrás de Raven pero siempre a su lado. La mirada de los presentes estaba puesta seriamente sobre la hija de Trigon.
Los miembros del consejo después se miraron unos a otros hasta que asintieron y posaron su mirada nuevamente en la joven hibrida frente a ellos. Azarath se levantó de su asiento. "Tal parece que no tendrás un destino tranquilo aun joven Raven" Dejo escapar un suspiro y camino hasta la hibrida. Una vez quedo frente a ella la miro por un par de segundos y después coloco su dedo pulgar en la gema frontal de Raven, acto seguido los ojos de ambos comenzaron a brillar en color blanco "Al pensar que el mal termino, estar preparados quienes conocieron el mal del portal. Aquel dueño de la tierra será quien con mano blanca eliminara a la fuente del mal y con ello salvara completamente." Y dicho eso el brillo desapareció de ambos.
Terra inclino ligeramente su cabeza y frunció el ceño más confundida que nunca. Raven por su parte miro fijamente al mayor de los ángeles y frunció levemente el ceño en una mueca entre confusión y extrañeza ¿Qué diablos había significado eso? "¿Otra profecía?" Pregunto la joven hechicera con un semblante serio.
"Otra profecía" Reafirmo Azarath. La hibrida miro al suelo un tanto pensante y alzo nuevamente la mirada. "¿Qué significa?"
"Sabes que no podemos decirte algo mas Raven, la profecía se revelo de esa manera, y de esa manera te la describo a ti, tu destino como lord demonio aun te ata a tu padre" Hizo una pausa y miro a la hibrida de manera triste. "Deberás enfrentarte a ello una vez más, sola"
La joven hechicera cerro sus puños hasta apretarlos fuertemente y dejo escapar un suspiro, si había una profecía de por medio el consejo no se involucraría a menos que la misma profecía lo hiciese posible. La rubia dio un par de pasos cortos hasta quedar a la misma altura que Raven y se acercó a ella, no se atrevía a tocarla, sin embargo hiso notar su presencia para indicarle que no estaría sola fuese lo que fuese lo que tuviera que hacer. Mientras tanto el gran sabio retomo su lugar en la mesa.
"Es Trigon" Menciono la joven grisácea en lo que parecía una súplica. "Ustedes saben cuan poderoso es. ¿No es razón suficiente para involucrarse?" Hiso una pausa y miro a los presentes quienes solo aguardaban silencio. "Me mato… me mato cuando me uso de portal y de no haber sido por mi parte ángel no estuviera aquí ahora ¿Y aun así quieren que me vuelva a enfrentar al?" Más silencio. "No solo es por mí, por mi culpa la tierra corre peligro, los humanos están en peligro ¿Y no piensan ayudar?"
Terra miraba con algo de nervios a su compañera, no solo por haber descubierto que había muerto a manos de su padre, sino porque no recordaba haber visto a la hibrida comportarse de esa manera pidiendo ayuda, tal parecía que Trigon si era digno de temer, pues Raven no era una persona que tuviera miedos pequeños.
Busco algo de compasión con la mirada en los presentes pero ninguno se doblegaba ante sus palabras, a pesar que los demás sabios se les podía ver con algo de tristeza y rabia en sus rostros ninguno respondía algo.
"Arella" Menciono Raven volteando a ver directamente a quien le había dado la vida. "Madre, por favor" Suplico mientras hacia una pequeña reverencia en señal de total respeto. "Trigon es un monstruo, es un milagro que haya podido exterminarlo la ocasión anterior, tú también sabes que no correré con la misma suerte otra vez"
"Raven, por favor" Arella frunció el ceño, se le partía el corazón no poder hacer algo más para ayudar a su hija pero las reglas del consejo eran muy claras y absolutas. "No lo hagas más difícil" Menciono con una voz quebradiza.
La mitad demonio agudizo sus ojos en señal de molestia mientras volvía apretar sus puños, en verdad se estaba enfureciendo ante la reacción del consejo, pero muy internamente sabía que esto iba a suceder y que no había poder en el universo que pudiera doblegarlos a incumplir la regla de no involucrarse en las profecías fuesen buenas o malas. Eran un consejo para equilibrar la balanza, eso significaba que no podían ayudar ni al bien ni al mal, aunque se tratase del peor demonio que el universo conociera.
"Sabes que no es su culpa Raven" Menciono Kaoz al leer el aura enfadada de su discípula. "Las reglas son absolutas y no pueden romperse sea cual sea la situación o la persona involucrada" Hiso una pausa y observo la mirada fría de su alumna. "¿Cuál fue la primera lección que te enseñe sobre el balance?"
La joven hechicera dejo escapar un suspiro y miro un poco más tranquila a su maestra mientras recordaba la época de los inicios de su entrenamiento con ella "La magia es la alteración de las leyes naturales" Menciono con un semblante serio y una voz fría. "Por ello el consejo no quiere causar más alteraciones de las que ya se pueden haber por culpa de la magia. Por esta misma razón el concejo sirve de balance entre el bien y el mal ayudándoles solo en lo que debe cuando se debe."
La mitad dragona sonrió orgullosa de su alumna favorita mientras recitaba aquella lección, sin embargo aquella sonrisa desapareció rápidamente. "Si una profecía es todo lo que podemos ofrecerte, una profecía será."
Hubo una pausa que pareció eterna. Raven observaba el suelo con una mirada un tanto pensativa mientras que el consejo se miraba unos a los otros, intrigados por las próximas palabras de la hija de Trigon. Terra solo miraba de un lado a otro observando por segundos a Raven y después al consejo.
Por fin hubo un suspiro por parte de la hibrida más joven de la habitación, atrayendo rápidamente la atención de todos en ella. "Bien" Respondió regresando a su monótona voz. "Mis heridas han sanado y me han dado una profecía para meditar, si el asunto entre Terra y Kaoz ha terminado entonces es momento de marcharnos." Raven giro su cabeza para observar a su compañera de equipo.
"Me ha enseñado lo necesario, podemos irnos si así quieres" Respondió la ojiceleste mirando con preocupación a su compañera.
"Perfecto" Miro hacia el consejo nuevamente e hiso una pequeña reverencia inclinándose frontalmente. Terra imito su acción y se inclinó a su lado haciendo la misma reverencia. "Gracias por todo Sabio Consejo, debemos retirarnos" Dio la media vuelta y comenzó a caminar hacia la salida seguida por la rubia. Estando frente a la puerta levanto su mano para tocarla y así que la abrieran por el otro lado, sin embargo a escasos centímetros que su mano pudiera tocar la puerta, escucho su nombre una vez más.
"Raven" Menciono preocupada Arella, conocía bien a su hija y sabía que no le agradaba la respuesta del Consejo, sin embargo cuando estaba por seguir hablando, Raven alzo su otra mano en dirección a ella y una pequeña pantalla obscura apareció frente a la boca del Angel y está ya no pudo hablar.
Terra se sorprendió ante tal acto y miro sorprendida a Raven, quien no había siquiera volteado a ver a su madre o a los demás presentes, sin embargo no fue la única sorprendida pues Ruval y Tellus se pararon de sus respectivos asientos tomando posiciones de alerta, incluso Ruval tenía una mano apuntando hacia la mitad demonio de manera ofensiva, preparado para atacar si así debía de hacerlo. Azarath reacciono ante ello colocando una de sus manos en la mano de Ruval para bajarla mientras negaba con la cabeza que no debía de preocuparse por Raven, pues no era una amenaza.
La grisácea termino por tocar la puerta y esta rápidamente se abrió y de la misma manera ella y la ojiceleste salieron de la habitación, cerrándose la puerta a sus espaldas. "¿Por qué hiciste eso?" Pregunto Terra un poco confundida. "Es tu madre después de todo"
"Vámonos de aquí, ya no hace falta hablar con ellos" La hibrida toco a Terra por el brazo y se teletransportaron a su casa en Azarath, apareciendo en la misma habitación donde hacía unos momentos Raven había sufrido de las marcas de Trigon nuevamente. "Si dejaste algo aquí es momento de recogerlo, prepara tus cosas para irnos" Menciono de forma seria.
"¿Estas bien?" Pregunto la rubia preocupada mientras se acercaba a su compañera y le tocaba el hombro.
"Soy mala entendiendo y descifrando profecías y premoniciones" Agudizo sus ojos. "Ellos también lo saben y aun así decidieron no ayudar ni hacer nada a pesar que se trata de Trigon, el ser más malvado del universo, no les importo que un planeta entero estuviera en peligro" La molestia era evidente en su rostro, incluso Terra podía sentir el enojo de Raven, lo cual fue nuevo y sorprendente pues a pesar de lo molesta que estaba no había sufrido transformación alguna.
"No sé cuánto te haya hecho sufrir ese tal Trigon" Menciono Terra "Pero si el consejo no te ayudara contra el ahora, yo lo haré" La rubia paseo su mano por todo el brazo de la hibrida, llevándolo hasta su mano, la cual tomo y apretó mientras decía eso. "Somos los Teen Titans, ya nos las arreglaremos para salvar a las personas una vez más" Sonrió mientras observaba a la hechicera.
La mitad ángel miro atenta a su compañera de equipo, en verdad quería creer en esas palabras. La hibrida miro sus manos reunidas y devolvió el apretón. Hacía mucho que no sentía esa calidez de un verdadero amigo que la apoyara, inclusive no sabía cómo reaccionar adecuadamente ante la situación. Llevo su mano libre hasta una de las mejillas de Terra y la rubia rápidamente le miro con cariño y respeto, incluso trato de sonreírle a pesar de un leve sonrojo que había llegado a sus mejillas tan pronto la hechicera se había atrevido a tocarla.
Se miraron fijamente a los ojos un tiempo indefinido, pues entre ellas parecían no pasar los segundos del todo. Por una parte el corazón de la terrakinetica latía tan frenéticamente que le rezaba a todas las deidades conocidas de que Raven no se diera cuenta y preguntara el porqué. Mientras tanto, la joven grisácea estaba hipnotizada por esos celestes ojos que no sintió como su cuerpo se acercaba lentamente a la rubia.
Sin darse cuenta, el rostro de ambas llego a tal cercanía que podían sentir el cálido aliento de la otra. Por mero instinto ambas ladearon sus cabezas, Terra entrecerró los ojos mientras seguía viendo los labios de la hibrida quien había bajado su mano hasta el cuello de la rubia y de pronto, un gesto de enfado se apodero del rostro de Raven, mostrando unos infernales colmillos, al mismo tiempo que su cabeza giro a su lado izquierdo.
A una velocidad sobre humana, la joven bruja se separó de Terra e hizo una esfera de fuego en su mano derecha mientras se movía hacia la pared que estaba en la misma dirección donde había volteado momentos atrás tan repentinamente. Justo como si lo hubiera practicado o anticipado, Raven alzo su mano izquierda al aire en el justo momento en que Kaoz se materializaba y sin dificultades mayores, para cuando Kaoz termino de aparecer en la casa de Raven, esta última ya la tenía contra la pared, sujetándola del cuello y amenazándola con una esfera de fuego.
"Creí haber sido lo suficientemente clara en que ya no tenía más asuntos que discutir con ustedes" Menciono la joven grisácea en un tono monótono que apenas y llegaba al enojo.
"Y por eso mismo, vengo como amiga, no como miembro del consejo Rav" Menciono la tutora de forma amigable mientras alzaba las manos en señal de rendición. Espero que el antiguo apodo de su alumna la tranquilizara y convenciera que no estaba para causar problemas.
La hija de Trigon agudizo sus ojos e hiso desaparecer la esfera de fuego. Soltó lentamente su agarre del cuello de su antigua maestra y después se separó unos cuantos pasos de ella.
Mientras tanto, en las cercanías de Terra, quien aún no terminaba de asimilar y comprender todo lo que había pasado en cuestión de un par de segundos, si no es que menos, una sombra blanca apareció, materializándose Arella un par de segundos después.
"Te dije que había desarrollado más habilidades y no era buena idea seguirla si aún estaba molesta" Menciono la Azarathiana mientras veía a su compañera terminar de componerse de la impresión causada por su alumna.
La humana de la habitación trago saliva mientras sentía una gota de sudor frio recorrer su rostro al ver la expresión que su compañera de equipo le dirigía a su propia madre. No solo estaba exaltada al ver el repentino cambio de humor de Raven, estaba sorprendida al ver como la hibrida había anticipado exitosamente la llegada de Kaoz, presencia que en ningún momento le cruzo por la mente pudiera llegar repentinamente, ni siquiera había podido sentirla para cuando la grisácea ya la tenía arrinconada.
Había un fuerte color carmesí aun en el rostro de la ojiceleste al tener presente como segundos antes parecía que se iban a besar… no, no parecía, estaba segura que se iban a besar, pensó que su corazón no podía palpitar más rápido o seguramente este órgano se desintegraría. Y no solo eso, Raven lo había empezado todo, ahora estaba ansiosa y decepcionada a la vez ¿Acaso Kaoz tenía razón? ¿Se estaba enamorando de Raven? Comenzó a controlar su respiración para tranquilizarse, notaba como la joven hibrida estaba aún tensa, pero cada vez que trataba de decir algo, la imagen de Raven tan cerca de ella la interrumpía y ninguna palabra salía de su boca.
Después de un intenso momento en silencio Raven dirigió una gélida mirada hacia su madre. "¿Por qué están aquí?" Menciono de manera tajante.
"Eres mi hija, vine a despedirme" Respondió Arella en el tono más neutro posible. El tono en que le hablaba su propia hija le dolía pero no obstante entendía su situación y sabía que no podría arreglarlo con algo más.
"Ahora si soy tu hija" Sonrió sarcástica mientras miraba fijamente a su madre. La mirada bicolor choco fríamente contra aquella mirada azulada sin mostrar sentimiento alguno.
"¡Te prohíbo le hables así a Arella!" Menciono Kaoz llamando la atención de la hibrida menor. "Es tu madre, y sabes que no tiene nada de culpa en esto"
"Y aun siendo mi madre no me va a ayudar, ya le escuchaste, viene a despedirse solamente" Gruño Raven mirando fríamente a Kaoz, casi retándola con la mirada, después su semblante se tornó a uno de sorpresa y dirigió su mirada nuevamente a su progenitora "Viniste a despedirme" Repitió en un tono cuestionante, de pronto una de las visiones que tuvo con Terra se le vino a la mente, donde se veía ella misma en el suelo. "Viniste a despedirte personalmente, tu nunca haces eso, me voy a morir ¿Cierto?" Agudizo sus ojos y espero respuesta de Arella quien solo le devolvió el silencio "Me voy a morir, ya me viste morir, lo sabes y aun así no vas a hacer nada" Confirmo en casi un grito.
"Raven" Un semblante triste y melancólico se apodero del ángel. Sus instintos de madre salieron a flote y a pesar del enojo que sabía sentía su hija se le acerco a abrazarla. "El futuro siempre es cambiante, tu puedes cambiarlo si te esfuerzas, sé que podrás hacerlo, te has hecho muy fuerte" Apretó mas el abrazo hacia su hija y no pudo evitar comenzar a llorar.
Raven, sorprendida ante tal muestra de afecto repentina, no pudo más que quedarse paralizada, no solo por el abrazo y llanto de su madre, sino porque había confirmado esa sospecha de su muerte desde las confusas visiones que tuvo con Terra. Conmovida movió sus brazos hasta su madre para regresarle un fraternal abrazo. Kaoz y Terra se observaron en silencio ante la conmovedora escena sin saber que hacer o que decir.
"Vemos el futuro no para saber de él, si no aprender" Respondió Arella separándose de Raven, llevando sus manos a los hombros de su hija mientras se tranquilizaba y le devolvía una mirada llena de amor. "Recuerda que no todo es lo que parece, aunque la presión de la respuesta te haga ver lo contrario"
"Genial, otro acertijo" La hibrida hiso una pausa "Gracias por intentar ayudar" Sonrió levemente.
"Ammm, estoy lista" Hablo tímidamente Terra temiendo estropear el momento. "Nos podemos ir tan pronto quieras" Menciono enseñándole la pequeña mochila que traía en su espalda, la cual había traído consigo desde la torre de los titanes.
La hija de Trigon dirigió su mirada por primera vez hacia la rubia después de cuan cerca había estado de ella, aquella imagen se proyectó en su mente y no pudo evitar sentir aquel nerviosismo e intimidación que sintió inicialmente cuando recién volvía a interactuar con Tara, el alter ego de Terra quien no recordaba nada. Por suerte, el sello de su brazo le ayudaba a tener sus emociones a raya y evitar algún desliz de energía. Tragando saliva nerviosamente y sin que los demás se dieran cuenta asintió levemente con su cabeza sin quitarle la mirada a Terra, quien le regreso una débil y nerviosa sonrisa y asintió de regreso.
"Disculpa mi mal comportamiento" Menciono la híbrida dirigiendo su mirada a su madre con la cabeza ligeramente hacia abajo, una mirada triste se reflejaba en sus ojos. "Aun no puedo controlar mis emociones del todo"
Arella movió una de sus manos hasta la mejilla de su hija para levantar su rostro y hacer que se vieran cara a cara nuevamente. "No tienes de que sentirte mal, es algo que nos llevó años de entrenamiento a todos" Sonrió levemente. "Y aun así has mejorado, los terrícolas te han hecho bien"
Raven le regreso una pequeña sonrisa para después cerrar sus ojos e inclinar su cabeza al toque de su madre. Llevo su mano izquierda a la mano de su madre en su mejilla para acercarla más a ella y relajarse al tacto. Inhalo la inconfundible esencia de su progenitora y después abrió sus ojos. "¿Existe algún otro acertijo que puedas decirme para ayudarme?"
"Solo puedo revelarte lo que te corresponde a ti Rav" Le dio un pequeño tirón en el cachete en una muestra de cariño. "Tus compañeros te ayudaran en esta batalla, de eso no tengas duda. Pero no te dejes presionar, no todo es lo que parece." Termino el contacto con su hija no sin antes colocar uno de sus obscuros mechones de cabello detrás de su oreja. "No tengas miedo, si realmente lo quieres, podrás cambiar el futuro, otra vez" Sonrió de forma sincera.
La joven grisácea asintió levemente con su cabeza, tratando de analizar y digerir cada palabra de su madre. "Debemos irnos" Respondió mientras daba media vuelta, en dirección a la salida.
"Puedes adelantarte con Kaoz, el resto de la advertencia va para tu compañera" Dijo Arella con un semblante serio. Raven la miro sorprendida para después mirar a Terra. Acepto en silencio la sugerencia de su madre y camino hasta Kaoz para segundos después salir de la casa.
"¿Así que eres amiga de Raven?" Pregunto el ángel una vez estando a solas con la rubia.
"Algo así, su hija como podrá entender no es muy amigable después de todo" Respondió con algo de nervio. "Pero estamos en el mismo equipo"
La sabia de Azarath sonrió ante el comentario, aunque negaran ser cercanas definitivamente la terrakinetica conocía bien a su compañera de equipo. "Entonces ¿Sabrás que tan terca puede ser mi hija?" La ojiceleste asintió ante la pregunta. "No dejes que su terquedad la cegué de su verdadero propósito" Hizo una pausa. "Te enfrentaras a un terrible dilema, deberás confiar en tus instintos, es posible que te hagan orillarte hacia lo incorrecto, pero aun así, confía en tus instintos"
Frunció el ceño ante la información, de pronto recordó que también era mala resolviendo acertijos "¿Tiene que ver con Raven?" Pregunto mientras repetía las palabras de Arella en su mente, si le hablo de Raven antes del tema, debía entonces estar relacionada en todo eso. Arella asintió y Terra sonrió. "Quizás no entienda ahora lo que me dices, y quizás no lo sabré hasta más adelante, pero" Hizo una pausa y su mirada cambio a una más tranquila y afectuosa "Prometo cuidar de tu hija, con todo lo que este a mi alcance, no dejare que muera"
"Gracias" Respondió la sabia mientras abrazaba a la rubia. "Raven ha tenido una vida muy difícil, me alegra que por fin haya hecho amigos" Se separó de la ojiceleste y giro en dirección a la salida. "Vamos, no hay que hacerlas esperar tanto" La joven titán asintió con la cabeza y emprendió su caminata detrás de Arella.
Salieron rápidamente de la casa y después comenzaron su viaje hasta la salida de Azarath, la cual fue por el mismo lugar por el que habían llegado. Después de cruzar la barrera de protección regresaron nuevamente a las ruinas donde inicialmente había llegado la rubia junto con Raven. Siguieron caminando lentamente un par de calles más hasta llegar al lugar donde Kaoz y Raven estaban esperando. La hibrida menor giro rápidamente su cabeza para mirar a las recién llegadas mientras que Kaoz permanecía de brazos cruzados mirando a su pupila. Terra trato de entender en donde estaban y se dio cuenta que fue el preciso lugar donde ella y Raven habían llegado desde la tierra.
"Es hora de regresar a casa" Menciono Raven caminando hacia su madre y su compañera de equipo. "Gracias por todo" Hiso una pequeña reverencia en señal de respeto y agradecimiento, después de todo aunque fuese su madre, también era un miembro del Gran Consejo.
"Lleva esto" Menciono Arella extendiendo su mano y materializo un frasco transparente de líquido gris en su interior. "Es una poción de sanación, recuperara tus heridas y tu energía, úsala en tu momento más crítico"
La hija de Trigon tomó el frasco y le agradeció a su madre. Volteó con su maestra y le hiso una señal de despedida la cual fue respondida con la misma mueca. Camino un par de pasos para alejarse de ambos miembros del consejo, Terra siempre detrás de ella. Un casi invisible círculo difuminado se podía ver en el suelo. Raven coloco su mano en el hombro de la rubia y, dando una última sonrisa en dirección a sus tutoras, recito su ya conocido hechizo y de pronto yacían viajando de regreso a la tierra, abriendo un portal de la misma manera en que se manifestó el portal de origen.
Cuando el show de luces termino, una corriente de gélido aire recorrió las ruinas de Azarath, jugando con las túnicas de las sabias que yacían en el lugar. Un gesto de tristeza se asomó en el rostro del ángel mientras que la hibrida colocaba una de sus manos en el hombro de su compañera. "La humana es fuerte, no dudo que sus demás compañeros también lo sean. Volveremos a ver a tu hija"
"Sé que la volveremos a ver" Respondió seriamente "Pero lo que aún no se es si será con vida"
"Ya veraz que si" Menciono Kaoz con una sonrisa orgullosa "No por nada es mi mejor discípula" Tras el comentario Arella por fin pudo sonreír. Le agradeció a Kaoz y ambas dieron media vuelta para regresar al verdadero Azarath.
"Así que…" Comenzó a hablar Kaoz mientras caminaban. "Raven y Terra ¿Eh?" Sonrió traviesamente "Interesante par" Menciono antes de entrar a la cortina y desaparecer.
"Al menos me alegro de saber que no terminara sola" Sonrió el ángel mientras desaparecía detrás de Kaoz.
CONTINUARA...
