Notas de Autora: Fue muy mala idea que se me atravesaran los libros de Percy Jackson y los videojuegos de Avatar, échenle la culpa a ellos de la tardanza de este capitulo ;w; ... en fin, aqui esta un capitulo mas, se que algunos se quedaron con cara de "what?" en el capi anterior por el comportamiento de Raven pero, bueno nunca fue buena entendiendo sus emociones (ni yo tampoco xD ... ok mal chiste me callo ;w;) pero por favor no me maten, se que aun no a habido mucha accion romantica entre las chicas pero ahi la llevamos, si me dejan viva un par de capitulos mas les prometo que el beso ya viene dentro d capitulos mas, mientras tanto disfruten de este nuevo capitulo. Muchas gracias por sus reviews amenazantes, son lo maximo y me motivan a seguir, espero poder subir el proximo capitulo rapido, siento que estos ultimos capitulos no me e demorado tanto como los primeros pero desearia que fueran mas rapido, oh maldita inspiracion, pero bueno mejor me callo y dejo que disfruten del capitulo, sigan enviado sus reviews acerca de sus opiniones y muchas gracias por aun seguir leyendo esto. La verdadera razon es que demore bastante en pensar en un titulo para el capitulo, ninguno me convencio, e incluso el nombre que quedo tampoco me convence tanto pero bueno xD ya era mucho lo que tube en espera el capi (siendo que lo termine hace como un mes DX). Ahora si ya me callo para que disfruten esto. Hasta la proxima y que esten de lo mejor.
Capitulo 19.- La tierra destroza al hielo
A la mañana siguiente, los rayos de sol que se colaban por un hueco de las cortinas de la ventana de la rubia, fueron los encargados de despertarla. Lentamente se sentó sobre su lugar y se llevó ambas manos a sus ojos para tallarlos y de pronto, como de golpe recordó los eventos de la noche anterior y su preocupación regreso. Paso a su baño a asearse rápidamente para después salir de su habitación y caminar hasta la enfermería. Durante su trayectoria cruzó primero por la sala y la cocina de la torre, donde Cyborg ya se encontraba haciendo el desayuno y Robin yacía en la mesa bebiendo un poco de jugó que parecía ser de naranja.
"Hola chicos" Saludo la rubia sentándose en la mesa.
"Terra buenos días" Saludo su líder.
Hubo un momento de silencio, entre los nervios y la preocupación la ojiceleste no hallaba como preguntar por el estado de la híbrida. Dejó pasar un par de segundos más y no pudo evitar dejar escapar un suspiro.
"Esta estable" Respondió el mitad máquina interpretando el suspiro mientras dejaba un plato con una torre considerable de waffles. "Hace un par de horas termine con ella, está descansando en su cuarto" Hiso una pausa mientras servía un vaso de jugó "Sólo tiene que sanar sus heridas pero estará bien, aunque quizás la herida del hombro le deje una cicatriz"
La ojiceleste dejó escapar una débil sonrisa "Menos mal" Hiso una señal con la cabeza como agradecimiento del desayuno y la información. "Me sorprende que después del estado en que quedó pudiera estar tan tranquila"
"Parece que cuando esta transformada es un total demonio, lo cual fue bueno ya que eso aumenta su umbral del dolor muy alto, alguno de nosotros con la simple herida de su hombro hubiéramos quedado inconscientes del dolor"
"Entonces hubieran quedado traumatizados si les contará como termine en una invasión contra Azarath" Mencionó Raven quien estaba recargada en el pasillo a unos cuantos metros de la cocina.
Los 3 titanes de la cocina dirigieron su mirada rápidamente hacia su compañera, todos sorprendidos. El joven líder se paró de su asiento y golpeó levemente sus manos sobre la mesa. "Deberías de estar descansando Raven" Regaño de forma fraternal a la híbrida. "Te dijo Cyborg reposo absoluto, y si necesitabas algo usaras el comunicador"
"Estoy mejor de cómo me veo" Mencionó la hechicera mientras se acercaba a la mesa. "Además mi apetito esta insaciable el día de hoy" Se sentó a lado de Terra y le dirigió una leve sonrisa al chico acróbata en señal de paz.
"Pudiste haberme llamado, como la vez anterior" Mencionó la ojiceleste mirándola fijamente. Pudo apreciar por fin el lastimado cuerpo de la híbrida y como su mayoría estaba cubierto por vendajes. En esta ocasión, la grisácea no estaba usando sus ropajes de siempre. Un pantalón holgado y corto, que le llegaba justo debajo de sus rodillas en color negro, acompañado de una blusa igual de suelta y sin mangas en color azul, el conjunto dejaba ver como ambos brazos y una pierna de la joven titán estaban cubiertos en su totalidad por vendajes, incluso en algunos lugares estos ya tenían manchas de sangre donde las gasas ya habían absorbido al límite. A la mitad de su rostro yacía una gasa vendada a la altura de su nariz, casi ocultándola.
"No te iba a tratar como mesera o enfermera particular" Respondió Raven dirigiendo su mirada a su compañera de equipo.
"Tus signos están estables al menos" Respondió Cyborg terminando un escaneo médico rápido con su ojo robótico. "Eso es bueno" Mencionó mientras colocaba otra torre de waffles.
"¿Segura puedes moverte Raven?" Pregunto una vez más el chico del antifaz.
"Estoy mejor que ayer" Respondió la mitad ángel mientras agarraba casi toda la torre de waffles nuevos que había puesto Cyborg y comenzó a comerlos usando sus poderes para controlar los cubiertos.
"¿No deberías de no usar tus poderes?" Mencionó Terra preocupada mientras arqueaba una de sus cejas.
"Lo de ayer fue más una batalla física que mágica" Hiso una pausa mientras se pasaba la comida "Mis poderes casi no están gastados"
"Raven no es que me moleste pero... ¿Cómo es posible que ahora estés comiendo tanto?" El moreno apuntó de forma dramática al parcialmente vacío plato de su compañera, no le incómodo hacer la pregunta pues normalmente la híbrida apenas y comía algo.
"Como dije, la batalla de ayer fue una física, ahora que obtuve mi forma completa de demonio, mi cuerpo normal, ha adquirido más características de uno, transformarse requiere mucha energía física y por esa razón mi apetito se incrementa" Respondió la joven hechicera mientras terminaba su plato.
"¿Supongo esa es buena señal también?" Preguntó el líder del equipo. El hombre mitad máquina asintió.
El desayuno paso de forma normal, uniéndose hasta más tarde Chico bestia y Starfire. Como lo había dicho la híbrida, su apetito de esa ocasión se había incrementado por bastante, doblando la cantidad de comida que sus compañeros pudiesen ingerir en una sola sentada. Starfire no demoró en abordar de preguntas a Raven sobre su estado de salud mientras Chico bestia se limitaba sólo a comer.
Finalmente, al pasar de unos minutos y con el desayuno terminado, Cyborg le ordenó a Raven pasar nuevamente al área médica de la torre para un chequeo y valoración de sus heridas, además que había que cambiar el vendaje de sus heridas. Terra se ofreció a ayudarle a su compañero mitad máquina, tantos años estando sola le habían ayudado a la rubia a aprender cómo cuidarse a sí misma y si de algo estaba segura era de saber cambiar y poner vendajes.
Una vez ahí, Raven se sentó en una de las camillas, donde Cyborg le colocó varios sensores en su espalda para que las máquinas comenzaran a recabar información. Salió unos segundos de esa habitación para reaparecer con varios materiales médicos, en su mayoría vendajes, los cuáles dejó a lado de Raven sobre la misma superficie en la que estaba sentada y después se dirigió al monitor de la computadora que estaba en la esquina del lugar.
La ojiceleste vio los artículos y agarró primero un bote con líquido transparente, era un medicamento para desinfectar la herida por fuera y limpiarla. La separó de las demás cosas y en acto secundario saco unas cuantas gasas, trapos, vendajes y cinta para las gasas. "Voy a empezar a cambiarte el vendaje" Informó Terra mientras miraba a Raven, quien tenía una mirada cansada y pensativa. La híbrida solamente asintió con su cabeza mientras volteaba a ver a su compañera. La rubia decidió empezar por el brazo derecho, el cual se veía con menor daño. Quito ágilmente el vendaje y en efecto reveló algunas heridas superficiales las cuáles limpio sin sentirse culpable de causarle dolor a su compañera, colocó algunas gasas y tomó la venda nueva para empezar a ponerla en su lugar, sin embargo no pudo evitar notar como los símbolos del tatuaje de Raven se veían diferentes. "¿Qué les paso?" Pregunto la terrakinetica viendo como los símbolos parecían haberse difuminado un poco.
"Con cada uso se desgastan" Respondió con una voz un poco rasposa y serena, el cansancio estaba tomando lo mejor de ella en esos momentos "Ayer me tarde más de lo que pensé en acabar con Balthazar. Cuanto más se vaya desgastando el hechizo, esta marca irá desapareciendo, por eso ahora está menos obscura que antes"
"¿Y no puedes calcular cuánto tiempo más puedes usarlo?" Pregunto la rubia mientras con el vendaje cubría el tatuaje de la grisácea.
"No, ni mi madre es capaz de eso, hay muchos factores que afectan el tiempo útil de este hechizo de control, es muy difícil predecirlo" Hizo una pausa y dio un gran respiro, como si le causará dificultad hacerlo "Mi madre me advirtió que como me he vuelto más fuerte, es probable que sólo resist situaciones, los sellos anteriores que me puso para poder alcanzar mi verdadera forma de demonio solo duraron 2 transformaciones cada uno"
Terra asintió mientras escuchaba a Raven y terminaba de colocar el nuevo vendaje en su brazo derecho. Noto como la híbrida se veía demacrada y cansada por lo que decidió no sacarle más platica a menos que fuera necesario. Paso ahora a cambiar el vendaje de su pierna, en este ya había algunas manchas de sangre. Mientras realizaba la limpieza y el reemplazo, el moreno se volvió a acercar para desconectar los sensores de su compañera, traía una hoja recién impresa en la mano y le informó a Raven que todo estaba en orden pero aun así sus heridas eran delicadas y debía descansar bastante. Sin más que decir, salió de la enfermería y dejó a Terra encargada del cuidado de Raven al ver que estaba haciendo un buen trabajo, para cuando Cyborg salió del área médica la rubia ya había reemplazado el vendaje de la pierna de hechicera, la cual había recibido una horrible mordida.
Había dejado la herida más grave de Raven para el final, tomó lo necesario y lo colocó al lado izquierdo de la mitad ángel, esta vez decidió sentarse a lado de su compañera, sabía que el brazo izquierdo demoraría más. Hizo una pausa en sus acciones antes de comenzar a retirar el vendaje y soltó un suspiro, recordó la fuerte herida en ese brazo y no pudo evitar sentir escalofríos.
"Si no puedes con este brazo puedo decirle a Cyborg que lo haga" Mencionó la híbrida mirando atentamente a su compañera.
Terra la miro a los ojos "No Raven, si puedo con esto" Hiso una pausa. Dejó escapar un suspiro y desprendió el extremo de la venda. "Es sólo que terminaste muy mal herida y me preocupa" Estaba retirando lentamente el vendaje, su mirada fija en el brazo de su compañera.
"Te preocupa lo que dijo mi madre, ¿No es así?" Mencionó la grisácea, su mirada estaba dirigida ahora hacia el suelo.
"Me preocupas tu" Respondió la rubia sin pensarlo. Por fin el brazo de la hija de Trigon había quedado al descubierto mostrando la mitad de dicha extremidad en un color obscuro debido al gran estrés muscular. Una fea línea de color más obscuro y en forma similar a una "u" mostraba una gran cantidad de puntos que tuvieron que utilizar, haciendo difícil el conteo. Sin darse cuenta la ojiceleste dejó escapar su aire en forma de sorpresa y por unos segundos se le olvido respirar mientras miraba atónita la herida más severa de su compañera.
Se sintió atraída ante aquello y paso delicadamente una de sus manos cerca de la herida, tocando el brazo de Raven como si quisiera inspeccionarla pero con miedo a herirla aún más. Rápidamente el cuerpo de la híbrida se tensó, acción que no pasó desapercibida por la rubia. Sabía que su compañera estaba tratando de aguantar el terrible dolor de su extremidad superior. La rubia colocó con mucho cuidado su mano en el hombro de la hija de Trigon "Esta si te va a doler" Mencionó lo más amablemente que pudo, no importaba lo que dijera, las dos presentes estaban conscientes de que esa herida sería muy fastidiosa.
Raven asintió lentamente, sin mirar a la ojiceleste. Sus manos agarraron la orilla de la camilla en la que estaba sentada, tratando de prepararse psicológicamente para lo siguiente. "Sólo hazlo rápido"
Terra imitó a la grisácea asintiendo con la cabeza mientras preparaba el trapo que utilizaría, agarró una bocanada de aire y colocó dicho trapo en uno de los extremos de la herida de su compañera. Acto inmediato, la mitad ángel se tensó notoriamente, un gesto de dolor se reflejaba en su rostro a pesar de su gran intento de no mostrarlo. La rubia trató de hacer el trabajo lo más rápido y preciso posible para ahorrarle dolor a su compañera, quien ya tenía la orilla de la metálica camilla hecha trizas bajo sus manos. Para cuando la ojiceleste término, la joven hechicera estaba cubierta en sudor mientras vapor blanco salía por su nariz, como si se tratará de un animal bufando, su respiración estaba moderadamente agitada.
"Tranquila, ya termine" Mencionó la terrakinetica mientras tiraba los trapos sucios al otro lado de su paciente y comenzaba a poner el nuevo vendaje. Después de un par de minutos por fin término y se paró de la mesa para colocarse frente a su anterior tutora. "Hemos terminado la parte difícil" Trató de sonreír al ver el estado perturbador de Raven, tratándole de animar.
"Menos mal" Mencionó la grisácea con una voz rasposa y cansada, probablemente por el estrés por el que acababa de pasar. Después apuntó a su rostro, justo al vendaje que le cubría la nariz. "Esta no debe ser tan peor"
"Ci-cierto" Tartamudeo apenada la ojiceleste, hubo algo en la voz de la joven hechicera que de pronto la puso nerviosa. Una vez más comenzó con el trabajo de retirar el vendaje de su compañera. Noto como tenía una fea cortada justo a la mitad de su rostro, que empezaba debajo de su ojo derecho y terminaba hasta el lado izquierdo de su nariz, la recordaba más grande y más dolorosa. A pesar que la herida hacia a ver a Raven más sexy y temeraria, parecía que estaba sanando bien por lo que quiso pensar también que Raven ya estaba trabajando en su cuerpo para sanarlo. La rubia sacudió levemente su cabeza al pensar tales cosas de su compañera pero fue demasiado tarde y eso no evitó que un ligero color carmesí se apoderara de sus mejillas.
Trató de concentrarse en su labor limpiando la herida facial para evitar pensar cosas extrañas, especialmente porque no quería sentirse culpable al tener el rostro de la híbrida tan cerca y ver como fruncía el ceño levemente cuando de pronto le dolía el líquido vertido en el trapo. Terra, sin darse cuenta, llevo su otra mano libre a la mejilla izquierda de Raven para apoyarse mejor y evitar que la cara de su compañera se moviera mucho, movimiento que provoco que la hija de Arella se sonrojara un poco.
Al ver la mejoría de su rostro, decidió colocarle gasas nuevas y pegarlas con cinta médica, a este paso probablemente ya no necesitaría cubrir la herida para la noche. "Revisare las heridas de tu abdomen y después habremos terminado" Menciono la terrakinetica mientras agachaba la mirada para ver el abdomen de su compañera. Llevo una de sus manos hasta el límite inferior de la blusa azul para levantarla.
"No será necesario" Respondió Raven de manera un poco fuerte, mientras colocaba una de sus grises manos encima de la de Terra.
La rubia frunció el ceño al percatarse en el tono en que Raven le había respondido, o al menos eso fue lo que pensó, no se había percatado de lo cerca que se encontraba de la hibrida. Tanta había sido su concentración que no se dio cuenta en qué momento se acercó tanto a su compañera para quedar a cortos centímetros de distancia de ella, inclusive las piernas de Raven estaban abiertas para permitirle a Terra estar casi pegada a su cuerpo, no había notado hasta ahora que tan íntima era la posición en la que se encontraban, especialmente ahora que su ex tutora le estaba sosteniendo la mano.
"Ya he estado trabajando en sanarme" Respondió la hechicera mientras, aun agarrando la mano de Terra, la manipulo para levantarse levemente la blusa y poder apreciar una parte de su abdomen, el cual no tenía vendajes y solo había una de las cicatrices de las heridas que la ojiceleste recordaba. "Mi abdomen ya está bien"
Terra trato de abrir la boca para responder algo, lo que fuera, pero las palabras no le salían, se sentía demasiado nerviosa y su cuerpo no reaccionaba, quería dejar de mirar el firme y perfecto abdomen de Raven pero parecía como si estuviese hipnotizada, de pronto comenzó a hacer más calor en la habitación. Fue en ese momento en que la mirada bicolor de la hibrida se clavó fijamente en la rubia, y de pronto sintió algo extraño en el estómago al ver la forma en que la veía. Terra sintió la profunda mirada de su compañera y por fin pudo salir de su trance y clavo sus celestes ojos en esa mirada azul y amarillo de su compañera, se dio cuenta que Raven se había percatado de como la estaba viendo.
La terrakinetica trago saliva de forma nerviosa mientras mantenía la mirada y se preguntaba cómo es que seguía viva cuando Raven era una persona a la que le molestaba que invadieran su espacio personal. Su respiración se agito y una gota de sudor frio cayo de su frente sin poder quitar su vista de la hija de Arella, de pronto pudo sentir lo denso y pesado que se había tornado el ambiente.
No sabía si era la habitación o era ella misma pero Terra comenzó a tener aún más calor, acto que le provocó que su rostro adquiriera un color rojizo. Ahí estaban nuevamente aquellas extrañas sensaciones en su cuerpo, una presión en el pecho mientras su corazón martillaba a una velocidad abrumadora, un cosquilleo en el estómago que le robaba fuerzas a sus piernas, de pronto le costó trabajo mantenerse erguida. Al cabo de unos segundos en esa misma posición, Terra salió de su trance nuevamente y dio unos pasos hacia atrás, rezando porque Raven no se hubiera dado cuenta de todo lo que le había provocado.
"L-lo si-siento" Tartamudeo la rubia con un absoluto rojo aun en su cara. "N-no fue mi i-intención" Trato de regular su agitada respiración.
La grisácea asintió con la cabeza mientras se acomodaba la blusa mientras se levantaba lentamente de la camilla. "No te preocupes" Respondió Raven con dificultad. No sabía qué diablos estaba pasando, pero un cosquilleo se había apoderado de su estómago, por alguna razón estaba comenzando a extrañar la cercanía de la rubia.
Terra asintió con la cabeza, desconfiando de su habla para responder el comentario, sus nervios aún estaban al límite y no quería arruinar el momento. Vio que Raven trató de caminar hacia la salida, pero a cada paso que daba podía apreciar el trabajo y dolor que eso le costaba. "¿Ne-necesitas ayuda?" Pregunto aún intranquila pero preocupada por el estado de salud de su compañera.
La hechicera se detuvo en su andar, tenía un debate interno si aceptar o rechazar la ayuda de la rubia, y después de unos segundos la miro a los ojos. "Creo que si" Titubeo la grisácea.
Acto seguido la ojiceleste se colocó a lado de la híbrida y dejó que esta se apoyará en su cuerpo. Tomó su brazo menos lastimado y lo paso por detrás de sus hombros, para así dejar la mayoría del peso recaer en uno de sus costados, mientras que con su otra mano libre la llevo hasta la cintura de la grisácea para evitar que se cayera al lado contrario. Fue de esta manera como ambas chicas lograron avanzar hasta adentrarse al cuarto de la mitad ángel. Una vez dentro caminaron hasta la cama, donde Terra ayudó a Raven a sentarse, para después quedar sentada a lado de ella, esta vez se aseguró que hubiera una distancia respetable entre ambas.
"¿Necesitas ayuda con algo más?" Pregunto la terrakinetica mirando el suelo. Aunque sus nervios ya habían disminuido, aún tenía algo de miedo para ver a Raven a los ojos.
"Por ahora no, si necesito de algo creo que ahora si los llamaré" Respondió con su semblante neutro.
"Está bien" Comentó la rubia sin saber que más hacer o decir. Pronto el ambiente de la habitación se volvió frágil, los segundos pasaron en un silencio incómodo mientras ambas chicas miraban fijamente el suelo. El día de hoy había comenzado con sucesos muy extraños que las tenía un tanto perturbadas.
"Terra"
"Raven"
Mencionaron al unísono ambas titanes mientras se volteaban a ver. Terra no pudo evitar volverse a sonrojar. Desvío la mirada rápidamente y continúo observando el suelo. Un par de segundos más en silencio pasaron.
"Tu primero" Mencionó la híbrida para cortar el silencio desconcertante. Seguía observando a la rubia.
"Yo..." Comenzó Terra, trago saliva mientras acomodaba sus pensamientos en orden. "La habilidad de Kaoz de leer auras ¿Que tan acertada es?"
"¿Te refieres a si es cierto que puede leerlas o que tan cierto es lo que dice?" Cuestionó la grisácea.
"Me refiero a si siempre tiene razón en todo lo que dice"
"Kaoz tiene alrededor de 100 años en vida humana" Hizo una pausa. "Según lo que mi madre me ha contado. Y aprendió a leer auras desde muy corta edad, así que ya tiene mucha experiencia leyéndolas. Además, las veces que ella ha leído mi aura nunca se ha equivocado"
"¿Aunque te haya dicho algo de lo aún no sabes o no estas segura?" La rubia comenzó a jugar con un rubio mechón de manera nerviosa.
"El aura es la energía de lo que somos y un reflejo de lo que sentimos, muchas veces tardamos en descubrir lo que realmente somos, pueden pasar años para eso, en especial porque en ocasiones dependemos de situaciones fuertes para mostrar lo que realmente sentimos, sin embargo el aura no necesita de ningún detonante para describir como es una persona"
"Ya-ya veo" Tartamudeo ante la revelación ¿Eso quería decir que Kaoz tenía razón y Terra estaba enamorada de Raven?... ¿En qué momento?
"¿Qué fue lo que te dijo?" Pregunto la híbrida con algo de curiosidad.
"Oh nada importante, sólo me dijo que estaba perdidamente enamorada de ti" Pensó la rubia, obviamente no podía decirle eso. Comenzó respirar más rápidamente mientras el color rojo se apoderaba de su rostro, debía pensar en algo rápidamente. "Me dijo..." Hiso una pausa para ganar un par de segundos extras. "Algo similar a lo que dijo tu madre" Trató de tranquilizarse. "Que iba a ser muy buena amiga tuya porque tenemos cosas en común" Trago saliva de forma nerviosa y espero a que Raven le creyera.
"Ya veo" Mencionó la hija de Trigon en su monótona voz. El silencio volvió a reinar nuevamente mientras la híbrida comenzaba a mover sus manos entre sí. "Sabes, respecto a eso" Hiso una pausa, justo para que la rubia dirigiera su mirada hacia ella. "Respecto a lo del otro día, el incidente de la mañana" De pronto los nervios se apoderaron de ella, era mala tratando de manejar sus sentimientos y era aún peor hablando sobre ellos. "Disculpa lo que te dije, sé que te hice sentir mal" Mencionó.
La ojiceleste agudizó sus ojos y volteo al lado contrario de Raven "Sabes, no tienes por qué disculparte" Mencionó de forma melancólica al recordar las palabras de su antigua tutora, aún le dolían "No debes de sentirte presionada por lo que dijeron Arella y Kaoz, si no es lo que sientes aún" Trato de ocultar la tristeza en su rostro y volteo hacia la dueña del cuarto, al girar y dirigir su mirada hacia su compañera vio como esta tenía un rostro confuso, como si se debatiera consigo misma, su ceño estaba ligeramente fruncido y de pronto Terra noto lo linda que se veía haciendo ese tipo de gestos… no otra vez, sacudió ese pensamiento de su cabeza y trato de mirar de forma neutra a Raven, quien parecía tener dificultades para hablar.
"Es precisamente por eso Terra " Hiso una pausa y dirigió sus ojos azul y amarillo hacia la rubia. "En ocasiones siento que debo alejarte de mí" Hiso otra pausa, su gesto de enfado y confusión se marcó aún más en su rostro. "Pero en otras ocasiones, tu presencia no me molesta" Dejo escapar un suspiro y agudizo sus ojos "No sé exactamente qué es lo que me pasa, soy mala entendiendo mis propias emociones" Alzo su mejor brazo y lo coloco en el hombro más cercano de la ojiceleste "Pero eres más que una simple compañera de equipo"
El corazón de Terra comenzó a latir bastante rápido después de la confesión de su amiga. Hacia un par de días ella misma fue la causante de sus lágrimas y ahora ella misma la había vuelto la persona más feliz del universo, sentía unas ganas inmensas de abrazarla pero se contuvo, no era el tiempo ni el momento, pero no pudo evitar esconder una sonrisa que se dibujaba en su rostro. "Si Terra, ya no necesitas más pruebas, te gusta Raven" Admitió mentalmente. Se acomodó su cabello detrás de su oído. "Gracias Raven" Le sonrió.
"De nada, creo" Trato de sonreír la grisácea. De pronto otra vez el silencio se hiso presente en la habitación, pero de alguna manera ya no era tan pesado e incómodo como las veces anteriores.
La ojiceleste se levantó de la cama y aclaro su garganta, captando inmediatamente la atención de la joven hechicera quien la miro cuestionante. "Sera mejor que me vaya para que descanses" Camino hasta la puerta, donde se detuvo para dar media vuelta y ver por última vez a Raven. "Si necesitas algo no dudes en pedírmelo, y deja de ser tan terca para pedir ayuda"
"Lo intentare" Esta vez lo dijo con una sonrisa.
Terra le regreso la sonrisa y asintió con la cabeza, dio media vuelta y esta vez salió del cuarto.
Una vez sola en su habitación, Raven dejó escapar un suspiro que había contenido inconscientemente y trato de recostarse en su cama. Miro el techo por un par de segundos y después se llevó una de sus manos a su frente. "¿Qué diablos me pasa?" Se preguntó a si misma mientras fruncía el ceño y trataba de contemplar la montaña rusa de emociones por las que paso en toda su interacción con Terra. Quizás era el momento de visitar a sus emociones, había estado tan ocupada en otras cosas que las había olvidado por completo, aunque la última vez no fueron de mucha ayuda, pero quizás ahora con un hechizo de Arella ayudándola a controlar sus emociones, esta vez podría ser diferente.
Decidida, Raven se levantó cuidadosamente de su cama para sentarse en posición de flor de loto, por momentos olvidaba que tan mal herida estaba de su cuerpo y como movimientos tan simple le provocaban gran dolor. Tan pronto se colocó en posición, cerro sus ojos y comenzó con sus ejercicios de respiración relajada, sintiendo como lentamente todo a su alrededor comenzaba a desaparecer.
Al abrir los ojos, se encontraba en un verde campo de zacate, adornado de lo que parecía ser un tranquilo y despejado cielo, el típico campo perfecto para un día de picnic. Por suerte todas sus emociones estaban presentes en el lugar, se levantó del suelo y volteo a su derecha, viendo como Valentía se acercaba hacia ella, su capucha verde estaba hacia atrás dejando ver su rostro completamente.
Raven se contempló a si misma ante el espejo que representaba su verde emoción, no había tenido oportunidad de ver cuánto había cambiado. Observo como tenía un porte más diferente al de antes y como su ahora nueva mirada de dos colores era un tanto perturbadora que, sumando los centímetros de altura que había ganado ya le hacían ver un tanto más intimidante. Sin embargo Valentía no solo reflejaba los cambios físicos por los que había pasado, también espejeaba sus mismas heridas sin protecciones ni vendas, tal como eran, y fue entonces cuando por fin pudo entender porque todo mundo la veía con preocupación, tenía el mismo atuendo de ropa que Raven por lo que sus heridas estaban a la vista, solo que como de costumbre ellas seguían portando la capa del color que les correspondía.
"Te vez mal" Comento Raven dirigiéndose a Valentía
"Tú no estás mejor" Respondió la grisácea de capa verde mientras arqueaba una ceja.
"Raven, cuanto tiempo" Llego Inteligencia detrás de Valentía.
"No he tenido problemas desde el sello, ¿Cómo están las cosas por acá?" Pregunto la hija de Trigon.
"Tranquilas" Respondió la encapuchada en amarillo "Demasiado tranquilas que asustan" Se ajustó los lentes y con su mano apunto hacia la espalda de la Raven original, quien inmediatamente se volteo y vio una escena que jamás pensó ver.
Debajo de un gran árbol, estaban todas sus emociones, excepto Ira, quien seguía atrapada en otra parte de su mente, sentadas formando un circulo en el suelo mientras platicaban alegremente en lo que parecía ser la familia perfecta. Incluso en el tronco de dicho árbol yacía la emoción que reconoció como Lujuria abrazando a su otra emoción, Amor, de una forma un poco intima que le provoco a Raven un ligero rubor en sus mejillas. Regreso su mirada atónita hacia Inteligencia.
"Te mencione que incluso da miedo" Respondió la joven de capa amarilla.
"No sabía que el sello tuviese tanto poder" Menciono arqueando la ceja. Volvió a ver a sus demás emociones, temiendo que todo fuera una farsa y al momento en que se descuidara todas se pelearían entre sí o cada quien se iría por su camino, pero eso jamás paso.
Inteligencia y Valentía aprovecharon ese momento para colocarse a ambos lados de Raven pero a su misma altura, contemplando la escena. "Es un tanto desconcertante, pero te acostumbraras después de un rato" Menciono la emoción del valor.
"¿Qué eso no es incesto?" Menciono la joven hechicera apuntando hacia donde estaba el árbol.
"Técnicamente no somos familia, somos una misma persona, así que no creo que aplique" Respondió Inteligencia llevándose su mano a su mentón. "Además eso las mantiene ocupadas para que no te molesten allá afuera"
"¿Y han estado ocupadas toda la mañana?" Frunció el ceño. "Porque tuve un par de reacciones extrañas con Terra el día de hoy" La hechicera se percató como al mencionar el nombre de la rubia, las dos emociones con las que se encontraba charlando esbozaron una sonrisa. "¿Qué diablos les pasa?" Pregunto confundida.
Ambas emociones se aclararon la garganta y fingieron demencia "Oh nada" Respondió la hibrida de capucha amarilla mientras la dueña del color verde huía de ambas y se sentaba en el círculo junto con las demás emociones.
Frustrada, la hija de Trigon dejo escapar un bufido mientras fruncía un poco el ceño y volteo a ver seriamente a Inteligencia. "¿Qué es lo que me está pasando?" Menciono en un tono alto mientras sostenía a su emoción de ambos hombros de una manera un tanto amenazadora.
Inteligencia se sorprendió ante la acción y miro asombrada a su contraparte. Tuvo que llevarse una de sus manos a su rostro para acomodarse otra vez los lentes que Raven se aseguró de desajustar después de la intempestiva reacción. Por fin retomo su semblante tranquilo y neutro pero justo cuando se preparaba a hablar, una tercera mano le tomo por uno de los hombros, aprovechando para tocar la mano de la Raven original.
"Yo me encargo" Respondió Amor, quien se había teletransportado al darse cuenta de la temática de la discusión. Ante esto la Raven original soltó su agarre de Inteligencia aprovecho el movimiento para zafarse y dar unos pasos hacia atrás para después desaparecer y reaparecer cerca de sus demás emociones.
"¿Tu sabes lo que me ocurre?" Pregunto la hibrida un tanto molesta de que le estuvieran dando largas.
"Si, pero la pregunta es ¿Tú lo sabes? ¿En verdad quieres saberlo?" Pregunto Amor alzando una de sus cejas de forma cuestionante.
La hechicera solo frunció mas el ceño y tomo a su emoción por el cuello de la blusa. "Por eso mismo te estoy preguntando"
"¿Estas relacionada con el termino `amor apache`?" La pregunta tomo por sorpresa a Raven que incluso su rostro de enfado fue remplazado por uno de duda, por lo que su emoción decidió continuar. "Es cuando le demuestras a alguien que le amas mediantes acciones de odio, o simplemente ignorándolo o tratándolo mal" Hiso una pausa y después sonrió un tanto traviesa. "En ocasiones sientes que debes alejarlos de ti"
La hija de Trigon reconoció inmediatamente que esa última frase la había utilizado con su compañera titán hacia unos momentos y no le había causado gracia. Retomando fuerza esta vez alzo a su emoción del suelo hasta acercársela a la cara para bufar. "No estoy para bromas" Menciono en tono amenazador mientras miraba furiosa a la emoción de color celeste.
"No es ninguna broma" Menciono neutra, el ataque de furia no le causaba ningún pánico. "Estoy haciendo que entiendas, ¿No lo entiendes?"
Raven no quería decir ese pensamiento que se le había formado en la cabeza, sería darle la razón a su emoción y no quería "Odio a todo el mundo, que tiene que ver eso del amor apache"
"Ah, pero hay alguien a quien tratas diferente. ¿No dijiste que la quieres alejar de ti pero al mismo tiempo no te molesta tenerla cerca?"
"¿Qué tiene que ver Terra en todo esto?" Pregunto completamente enfadada esta vez estaba cara a cara con Amor, aun sosteniéndola fuertemente del cuello de la blusa.
Amor imito a Raven y le agarró del cuello de la blusa de la misma manera y con la misma fuerza, sus ojos fijamente clavados unos en los otros "Que Terra es de quien te estas enamorando" Los ojos de Amor se tornaron celestes como los de Terra para hacer énfasis en aquello. El corazón de Raven no pudo evitar agitarse y acelerarse al ver replicada en una versión más segura y profunda la celeste mirada de la rubia. "Te guste o no" Termino imitando la voz de la terrakinetica.
Raven no pudo con la declaración y termino soltando a su emoción al mismo tiempo que daba unos pasos hacia atrás, si lo admitía era darle poder, se dijo a sí misma. "No" Termino diciéndole a su otro yo de enfrente.
"¿No?" Amor arqueo su ceja y sonrió levemente. "¿Entonces porque quisiste ayudarla a controlar sus poderes cuando te lo pidió? ¿Por qué has intentado besarla en más de una ocasión?" La Raven original no pudo evitar ocultar un ligero rubor que se asomó por sus mejillas. "¿Por qué la dejas acercarse tanto a ti? ¿Por qué la dejaste acompañarte a Azarath? Nunca se lo habías permitido a nadie"
La grisácea se quedó sin habla mientras repasaba todas esas cuestiones en su cabeza una vez más. "Yo…" Una pausa, trato de ordenar sus ideas y controlar su respiración, ¿En qué momento le permitía a una emoción suya dejarla sin habla? "Es una compañera de equipo, si ella mejora el equipo lo hace también"
"Oh claro, el equipo" Dijo el sentimiento con sarcasmo "Nunca lo hiciste para poder estar más tiempo a solas con ella, eso no tiene nada que ver claro esta" Le volvió a sonreír como si hubiese hecho una travesura. "¿Y en que hubiera beneficiado al equipo si la besabas?"
Raven gruño como si se tratara de un animal, su emoción la estaba sacando de quicio. "No la iba a besar, nunca lo haría"
"Ah bueno, entonces ¿solo te gusta respirar el mismo aire que ella? ¿O de que se han tratado esos encuentros tan cercanos? La enfermería, Azarath…"
"No nos podemos enamorar" Dijo finalmente la hija de Arella, ya no tenía caso seguir discutiendo con Amor pues tenía la razón, siempre la tenía solo que Raven no la aceptaría. Una mirada melancólica y de resignación se apodero de su rostro y miro con algo de temor a su sentimiento. "No te puedes enamorar, te lo prohíbo… por favor" Lo último lo dijo en casi un susurro.
"¿Por qué te niegas tanto?" Pregunto la Raven de capa celeste en tono de preocupación.
"Porque cuando nos enamoramos algo malo sucede, las cosas no terminan bien" Agudizo sus ojos de forma dolorosa como si los recuerdos se le hubieran presentado.
"¿Lo dices por Malchior y Ariel?" Pregunto de manera dulce Amor mientras caminaba hacia Raven y le colocaba una mano en su hombro en señal de apoyo.
Raven se limitó a mirar el suelo y asentir levemente con su cabeza. Malchior la había estafado haciéndole creer que se trataba de un mago cuando en realidad era un Dragón que se las había ingeniado en plantarle magia negra a Raven y solamente por eso había sido capaz de controlar sus emociones, lo cual le trajo graves consecuencias después que la perjudico en su control de poderes y en su estabilidad mental. Mientras que Ariel había sido una compañera aprendiz cuando estaban bajo la tutela de Kaoz, en aquel entonces Raven tenía poco control sobre sus emociones y tras la mutua confesión de sentimientos que se tenían entre si hubo un incidente con los poderes de Raven que dejaron a Ariel en una condición de gravedad a los cuidados absolutos de Azarath y Arella, sin embargo fue la época en donde fueron invadidos por Trigon y a pesar que Ariel ya no estaba en condición grave, seguía mal herida, decidió pelear pero termino muriendo, Raven estaba segura que de haber estado totalmente sana hubiera sobrevivido.
Amor termino colocando ambas manos en los hombros de su otro yo y los apretó alentadoramente. "No tienes de que preocuparte, ahora me tienes a mí y no dejare que nada de eso más pase"
"No quiero averiguarlo" Menciono la hechicera quitándose el afecto de su propia emoción.
"¿Qué?" Pregunto Amor confundida y molesta. "¿Por qué no?"
"Porque no quiero pasar por algo de eso otra vez y no estoy segura que tu vayas a hacer alguna diferencia"
"Bien, pues entonces tienes hasta lo que te dure ese sello de Arella para hacer algo con respecto a Terra, de lo contrario lo hare yo" Dijo de forma amenazadora y retadora.
"Tendrás que pasar sobre mí para controlar mi cuerpo primero"
"Lujuria e Ira lo han hecho, así que si yo fuera tu no me confiaría tanto" Sonrió
"Es mi última advertencia, no te atrevas a hacer algo o te encerrare igual que Ira" Agudizo sus ojos igualando la amenaza.
Decidió salir de su propia mente después de la agitación por la que había pasado. Abrió los ojos y dejo escapar un suspiro al ver que estaba en su cuarto. Miro variamente el suelo por un par de minutos tratando de digerir lo que pasaba, ya tenía sus sospechas de que algo estaba sintiendo por su rubia compañera pero no quería admitirlo, sin embargo ahora era más difícil que nunca. Primero la visión que tuvo donde Terra la besaba, después la advertencia que le había dicho su madre acerca que serían buenas amigas, y ahora su propia emoción gritándole las palabras que no quería admitir. Se llevó su mano a su frente para frotar su cien, no tenía tiempo para enamorarse con la supuesta llegada de Trigon a la tierra.
"Maldición" se dijo a sí misma. Quedo en silencio un par de segundos hasta que su estómago hizo ruidos de hambre. Arqueo una de sus cejas en señal de confusión, había perdido la noción del tiempo mientras había estado en su mente
Con sumo cuidado se levantó de su cama, notando que sus heridas ya no dolían al extremo de cómo cuando se despertó el día de hoy, camino hacia su ventana para recorrer la cortina y sorprenderse al ver como el sol ya se estaba ocultando y el cielo ya estaba en tonalidades obscuros y naranjas, había pasado parte de la mañana y toda la tarde meditando y estando en su mente, quizás eso explicaba la disminución de dolor en sus heridas y definitivamente explicaba porque sentía un vacío terrible en el estómago.
Salió de su habitación con rumbo fijo hacia la cocina, sin embargo se detuvo en el tercer pasillo por el que iba caminando cuando escucho unos gritos y decidió detenerse antes de toparse a las personas que discutían.
"¿Pero porque no? Pensé que te gustaba" Menciono Chico Bestia con molestia aparente en su voz.
"Me agradas Chico bestia, en verdad me agradas, eres muy buen amigo, pero solo amigo, no me gustas para algo más, no quiero ser tu novia" Respondió Terra, se escuchaba desesperada, como si llevara tiempo tratando de convencer al joven cambiante de su respuesta.
"Pero aun no me conoces bien"
"Por eso mismo chico bestia, si te conozco, y en verdad me caes muy bien, pero no podría tenerte como novio, yo busco otras cualidades"
Hubo un momento de silencio. Raven pensó que la discusión había acabado y por fin podría seguir su camino sin embargo dio un paso más y se volvió a escuchar la voz del titán verde.
"De seguro es por culpa de Raven" La chica en mención arqueo una ceja. "Desde que te juntas con ella eres más seria y amargada. Bien entonces me voy en vista que se te olvido como ser divertida" Se escucharon pasos en dirección hacia Raven.
"Oh por favor" Menciono Terra de manera absurda. "Solo estas buscando un pretexto para no tener que volverte a llevar bien con ella" Eso provoco que Chico Bestia se detuviera. "Incluso ella tiene mejores cualidades que tu"
"Como sea" Volvió a gritar el joven verde y retomo su caminata muy molesto.
Raven estaba un poco desconcertada por la parte de la conversación que escucho que no se molestó en esconderse ni mucho menos. Cuando Chico Bestia doblo por el pasillo la vio con un poco de enfado y siguió su camino, sin importarle si este había escuchado o no la conversación, incluso paso tan cerca de ella y no le importo haberle golpeado el hombro izquierdo, el cual era el más lastimado.
Mientras el joven cambiante se perdía en el otro extremo del pasillo, la hibrida se llevó su mano contraria al hombro lastimado en un intento por disminuir el dolor que le había causado el contacto, incluso tuvo que apretar sus dientes para evitar quejarse. En ese mismo momento Terra igualmente cruzo por el pasillo y se sorprendió a ver a una dolida Raven.
"¿Estas bien?" Pregunto preocupada mientras se acercaba a examinar el hombro de la grisácea, sus ojos estaban un tanto rojos, como si hubiera estado irritada o a punto de llorar.
"Chico bestia me golpeo el hombro, pero ya estoy bien" Forzó una sonrisa para no causarle más disgustos a la rubia.
El semblante de la ojiceleste rápidamente se llenó de molestia. "Tonto Chico Bestia" De pronto su rostro se transformó a uno de sorpresa y trago saliva mientras inspeccionaba el hombro de su compañera, cayó en cuenta que si se había topado el joven verde en este lugar quería decir que Raven había estado cerca del lugar mientras discutían. Un ligero rubor apareció en los cachetes de la terrakinetica. "¿Cuánto escuchaste?" Terminando la revisión del hombro volteo a mirar nerviosamente su compañera.
"Que pronto serás tan amargada y seria como yo" Sonrió levemente a modo de juego, de pronto pudo sentir lo tensa que se encontraba Terra y decidió no empeorarla.
"Es un estúpido" Dijo la rubia frunciendo el ceño y apretando sus puños.
"¿Qué fue lo que paso?" Menciono con preocupación la hibrida mientras el dolor de su hombro por fin disminuía y retiro su mano.
Rápidamente la cara de Terra se tornó roja "Me pregunto si quería ser su novia" Y el tic en el ojo amarillo de Raven paso desapercibido por ambas, sin embargo la hibrida noto como una presión se había apoderado de su pecho. "Le dije que no, pero es un poco persistente, tuvimos que discutir para hacerle entender que no" Termino diciendo un poco más relajada mientras que de pronto la hibrida había sentido que un peso le habían quitado de encima.
"Si, se molesta cuando no pasa lo que quiere, y es muy molesto cuando eso pasa" Hizo una pausa. "Tranquila, se le pasara" La ojiceleste asintió levemente y después hubo silencio. La hibrida se aclaró la garganta. "Bien, iré a la cocina, muero de hambre otra vez"
"¿Te molesta si te acompaño?" Dijo un poco rápido la manipuladora de tierra. La mitad demonio asintió con la cabeza y prontamente ambas se dirigieron hacia la cocina.
Durante la cena ninguna de las chicas hablo mucho, solo algún comentario ocasional en base a como seguían las heridas de la joven hechicera y alguna inusual broma sobre el aparente apetito voraz de la grisácea. Después de haber saciado su hambre Raven decidió regresar a su cuarto, y aunque ya estaba un poco mejor decidió aceptar nuevamente la ayuda de Terra para poder regresar hasta su habitación.
De nueva vez, Terra ayudo a su compañera de equipo a sentarse en la cama, pero a diferencia de la primera vez esta vez se aseguró de permanecer parada a una distancia prudente. "¿Estas segura que no quieres que te revise el hombro? Se te pudo haber aflojado alguno de los puntos si el golpe fue muy fuerte"
"Estoy bien, pero si te hace sentir mejor mira la herida" Menciono la hibrida mientras miraba intrigada a la ojiceleste.
La rubia asintió y se fue a sentar del lado izquierdo de Raven para quedar del mismo lado del brazo que pretendía observar. Con más cuidado que la primera vez, la titán comenzó a retirar suave y lentamente el vendaje hasta llegar a las gasas que cubrían directamente la peor de las heridas de la hibrida. Miro detenidamente las gasas para determinar si era necesario o no retirarlas pues sabia del enorme dolor que esta peculiar herida le causaba a su compañera, sin embargo noto una mancha de sangre del tamaño de una moneda grande y frunció el ceño. Agarro aire junto con algo de valor y trato de desprender solamente esa sección de gasa con todo el cuidado que pudiera pero no importaba como tratara de quitarlo noto que Raven arrugo su nariz mientras trataba de hacerse la valiente.
Sin embargo la ojiceleste tuvo que fruncir más el ceño al notar como junto con la gasa se habían venido dos puntos de la herida de Raven mientras que el tercero más cerca de estos dos estaba notoriamente flojo y podría caerse en cualquier momento. "¿Lo ves? Y tu decías estar bien" Menciono a forma de regaño mientras obligaba señalaba la sección alterada de la herida, sin embargo la buena noticia era que el moretón alrededor de la herida ya era más pequeño y la cicatrización era más notoria en la herida.
"No es la gran cosa, pronto terminara de sanar" Menciono la hija de Arella mientras miraba su propia herida.
"¿Por qué no tomas la poción que te regalo tu madre?" Pregunto la terrakinetica preocupada. "Estas muy mal herida y tardaras en sanar. ¿Qué tal si el siguiente demonio aparece mañana?"
"La poción la dejare de último recurso, tratare de sanarme lo más que pueda por mí misma, ¿Qué tal si después del tercer demonio aparece Trigon?" Agudizo sus ojos.
"¿La reservas para estar bien cuando Trigon aparezca?" Pregunto preocupada mientras trataba de arreglar la herida de su compañera colocando la gasa de mejor manera. Estaba preocupada que Raven quisiera tomarse tantas precauciones contra el demonio que era su padre biológico.
"Si, voy a necesitar todos mis recursos posibles, no creo que cometa la estupidez de la ocasión anterior de no esperarse a recuperar todos sus poderes y atacarme" Sonrió de manera triste. "Esta vez estoy segura que vendrá preparado y esta vez lograra matarme, por algo mi madre está preocupada"
"No sigas" Grito molesta la rubia, lo que provoco que Raven le mirara sorprendida. "No vas a morir, no voy a dejar que mueras, se lo prometí a tu madre, que cuidaría de ti" Termino de vendar el brazo de la grisácea y después la miro con intensidad, decidida y creyendo totalmente en sus palabras.
"No conoces realmente a Trigon, Terra"
"Y Trigon no me conoce a mi" Se levantó de la cama y se dirigió a la puerta, pero antes de terminar de cerrarla volteo a ver a su compañera de equipo. "Descansa y recupérate pronto, y si necesitas algo no dudes en pedírmelo" Le sonrió levemente. La chica de piel gris le regreso una sonrisa similar mientras movía la cabeza de arriba hacia abajo para afirmar. La puerta se cerró y la hechicera quedo nuevamente sola.
Sin más tiempo que perder, esta vez decidió dedicarse totalmente a meditar para sanarse y no dividir su atención con sus emociones, de todas maneras ya sabía lo que tenía que saber y en estos momentos su preocupación mayor era estar recuperada cuanto antes por si el siguiente demonio decidía aparecer pronto. Se tocó su hombro más dañado y comenzó a extrañar la calidez que Terra le había brindado a dicha parte mientras la atendía. Sacudió su cabeza para negar eso último, no iba a caer, ya había amenazado a su propia emociona sí que ella misma no podía permitírsele dejarse sentir algo por la rubia. Tenía un par de demonios que combatir y una profecía que descifrar.
Dejo escapar un suspiro y después se colocó al centro de su cama en posición de flor de loto nuevamente, cerro sus ojos y comenzó a meditar, esta vez no hubo necesidad de mencionar su conocido hechizo, pues ahora que podía controlar sus emociones mejor, podía hacer uso de mayor parte de su poder sin preocuparse de su entorno. Medito por buena parte de la noche, no supo exactamente por cuanto tiempo pero después comprobó lo tarde que era por la obscura noche que vio por su ventana y por la hora que marcaba el reloj de su comunicador, 10 de la noche. Se estiro un poco y camino hasta el baño a lavarse la cara. Después regreso hasta dicho mueble y esta vez se acomodó para dormir.
Sin embargo sintió que no le duro mucho el gusto, pues de pronto se despertó ante un intenso dolor en todo su cuerpo. Abrió de golpe los ojos y comenzó a sentir aquel dolor acompañado de un intenso ardor, se quitó a como pudo la sabana con la que estaba y aunque estaba cubierta de vendajes su blusa se había levantado ligeramente y pudo ver el reconocido rojo de las marcas de Trigon. Entre sus quejidos se concentró para llamar a Terra mentalmente y esperar a que esta llegase. El dolor iba incrementando con cada aparición de las marcas y aunque su resistencia había aumentado siempre podía sentir el intenso dolor del sello maldito de su padre, se agito mucho ante el dolor que termino por caer de golpe al suelo mientras se quejaba y se retorcía del dolor, sin embargo por dignidad trato de sentarse en el suelo usando su cama como respaldo. No pudo evitar dejar escapar un pequeño grito de dolor mientras la puerta se abría, revelando una soñolienta Terra en lo que era una blusa que le quedaba demasiado grande pero por suerte le cubría hasta por arriba de las rodillas.
"¿Raven?" Pregunto un poco confundida y dormida tratando de buscar a su compañera. Todo el sueño que cargaba la abandono y su confusión paso a ser preocupación cuando se percató del intenso dolor por el que pasaba su compañera. "¡Raven!" Grito al darse cuenta de las marcas de Trigon reflejadas en el rostro de la hechicera. Corrió hacia ella y sin pensarlo se incoó encima de las piernas de la hibrida y rápidamente llevo sus manos hasta las mejillas de Raven y la hiso que la mirara. "Concéntrate en mí, pronto pasara" Agudizo un poco sus ojos ante el contacto que comenzaba a quemarla, pero sabía que debía seguir así, Arella y Kaoz habían confirmado que solo ella podía hacer desaparecer las marcas malditas.
Pasaron así un par de segundos y aunque el dolor había disminuido para Raven las marcas aun no desaparecían. En un atrevido y no planificado movimiento, la grisácea llevo sus manos hasta donde estaban las de la rubia y las tomo para guiarlas debajo de su blusa holgada hasta su estómago, donde en un solo movimiento obligo a la ojiceleste a tocarla con sus palmas abiertas y luego de unos segundos las marcas comenzaron a desaparecer. La rubia dejo escapar un suspiro al notar que las marcas por fin desaparecían. Miro fijamente a Raven quien parecía comenzar a calmarse y abría los ojos para regresarle una intensa mirada la cual duro varios segundos hasta que la ojiceleste se dio cuenta de la posición en la que estaban y se sonrojo, decidió levantarse y quedarse de pie, sin embargo no pudo evitar quejarse del dolor que ahora tenía en sus manos, las cuales estaban sangrando.
Raven se levantó a como pudo, su cuerpo estaba dolido aunque ya no tanto. "Dame tus manos" Le ordeno a la rubia quien de forma silenciosa y obediente coloco sus manos frente a ella. La hibrida rápidamente tomo sus manos y las agarro con las suyas mientras un brillo color blanco comenzaba a emanar de sus extremidades. "Gracias" Menciono de forma neutra mientras ayudaba a Terra a cicatrizar sus heridas.
"Yo soy quien debería de darte las gracias, me estas sanando" Respondió la rubia mientras sentía nuevamente esa calidez de la energía de su compañera titán en sus manos.
"Me detuviste el dolor, es lo menos que puedo hacer" Respondió la mitad ángel concentrada en su tarea, con sus nuevas habilidades demoraba menos en sanar heridas y de pronto las manos de la terrakinetica estaban como nuevas. "Las marcas se han hecho más fuertes" Respondió mientras soltaba las extremidades de su antigua alumna. "Me temo que la siguiente vez terminaras más herida tu que yo."
"No importa, si eso detiene tu sufrimiento lo seguiré haciendo" Respondió mientras miraba sus manos y las apretaba para comprobar que el dolor se había ido.
"No tienes por qué hacer esto" Respondió la hibrida mirando seriamente a la titán de enfrente.
"Me ayudaste a controlar mis poderes, me has ayudado a sanar una infinidad de veces y me has salvado, no, nos has salvado 2 veces de demonios, no me digas que no tengo que hacerlo, es lo menos que puedo hacer después de todo lo que has hecho por mí, las heridas que tienes son porque decidiste no arriesgarnos, esas heridas son culpa nuestra, esto no es nada a comparación de lo que arriesgaste contra este último demonio" Le contesto frunciendo el ceño en forma de regaño y agradecimiento al mismo tiempo, mientras decía esto, la rubia aprovecho para mirar el cuerpo de Raven y ver si este se había lastimado más. "Raven estas sangrando" Menciono la rubia ahora preocupada mientras se acercaba a la mitad ángel. "Siéntate, iré a la enfermería por material para limpiarte y cambiarte el vendaje" Se aseguró de empujar levemente a Raven para no lastimarla pero obligarla a que se sentara en su cama mientras salía de la habitación.
La hija de Trigon miro discretamente a Terra, o más bien sus piernas, mientras esta salía, la especie de bata que traía para dormir le favorecía bastante a su anatomía. Sacudió su cabeza para sacar esos absurdos pensamientos y concentrarse en algo más y fue ahí cuando decidió mover sus brazos para llevarlos a su cabeza y darse cuenta el dolor que al menos su brazo izquierdo tenia. Observo su extremidad y en efecto noto que ya tenía unas alarmantes manchas de sangre nuevamente, quizás con el estrés que paso con las marcas de Trigon fue demasiado que le reabrió la herida. Sin embargo no era la única pues una de sus piernas también tenía manchas. "Esto explica el dolor" Se dijo a si misma mientras esperaba el retorno de su antigua pupila.
Comenzó a quitarse la venda de su hombro, pues supuso que la rubia comenzaría por esa extremidad en vista que era la más crítica. Decidió pasar el tiempo en eso mientras aguardaba a la ojiceleste pero no tuvo que esperar demasiado pues después de un par de minutos las puertas de su cuarto se abrieron revelando a Terra con sus manos llenos de material médico. La terrakinetica entro rápidamente y se sentó a lado de la hibrida, dejando en un espacio vacío de la cama las vendas, gasas y de más que utilizaría. "¿Te duele mucho?" Pregunto preocupada la rubia mientras evitaba que la grisácea siguiera con su acción y terminaba de descubrir la herida, la cual claramente estaba sangrando.
"Si" Respondió seriamente la hechicera.
La ojiceleste asintió con la cabeza levemente mientras limpiaba nuevamente la herida. No le fue fácil concentrarse en la tarea al notar el rígido cuerpo de la mitad demonio cada vez que debía pasar nuevamente un trapo para quitar la sangre cercana. "Sabes que no lo hago a propósito, disculpa" Fue lo único que se le vino a la mente decir para tratar de dar un poco de consuelo.
"Descuida, lo sé" Respondió la hija de Trigon mientras volteaba a ver a la rubia y como esta realizaba su tarea.
"Ya casi termino, solo resiste un poco más" Sonrió ligeramente mientras miraba a Raven por unos segundos para después regresar a su labor. Termino de limpiar la herida y una vez se aseguró no estuviera sangrando mucho, le coloco las respectivas gasas para después comenzar a vendar. Se aseguró que esta vez estuvieran un poco más ajustadas, no para cortar la circulación pero si para ayudar a esos puntos que se habían caído.
"Ahora dame tu pierna" Menciono la rubia casi como una orden. La hibrida hiso lo pedido y se acomodó en su cama de manera que su pierna evidentemente herida quedara encima de las piernas de Terra, quien al contacto comenzó a desvendar la extremidad de su compañera.
El corazón de la grisácea comenzó a latir un poco más rápido de lo normal al sentir nuevamente el roce del contacto de su compañera. Tuvo que cerrar los ojos un momento para tranquilizarse y dejar de pensar en algo fuera de la labor puramente medica que estaba realizando el otro miembro de su equipo.
"¿También te duele mucho?" Pregunto la terrakinetica preocupada al ver el rostro de su anterior maestra.
"¿Qué?" Pregunto confundida la hibrida alzando una de sus cejas. "No, no duele tanto como la del hombro, solo me maree un poco" Mintió de la manera más neutral posible esperando que su por ahora enfermera no viera detrás de las palabras.
"Bien, entonces tratare de hacerlo más rápido para que puedas descansar, solo espero no lastimarte más de la cuenta" Dicho esto, la rubia apresuro un poco su marcha para poder terminar con la extremidad de Raven y pasarse a las demás. Aunque decidió empezar por las extremidades más obvias que debían de revisarse decidió examinar las demás heridas de la hibrida, sin embargo aunque las de su hombro y pierna izquierdas aún estaban mal, irónicamente las demás ya estaban mejor, quizás producto de la meditación sanadora que tanto hacia la hechicera. Dejo por último la herida en su cara la cual con mucho cuidado quito la gasa que le había puesto por la mañana.
"Wow, sí que has mejorado mucho" Inconscientemente Terra se acercó más a su compañera y paso una de sus manos por donde había estado la sangrante herida la cual ahora solo parecía una mancha rosada en la tez grisácea de la hibrida, haciendo alusión que la herida era solo una mera cicatriz que parecía pronto también desaparecería. "Ya no tendrás que preocuparte por tu cara" Termino colocando su mano en la mejilla de la mitad ángel mientras que con el pulgar acariciaba la orilla de donde había estado la herida. En un parpadeo la manipuladora de tierra se dio cuenta de lo que hacía y retrajo su mano mientras un ligero sonrojo aparecía en su rostro. "Aunque seguirás estando igual de fea" Trato de bromear para evitar que Raven se diera cuenta de su estado y esperar que no se enojara por lo que recién había hecho, sabía que a su compañera no le agradaba que le tocaran de esa forma.
"No tan fea como tú" Sonrió inconscientemente ante el comentario. Vio a Terra levantarse lentamente de su cama con una sonrisa en el rostro y de pronto su corazón se volvió a alterar.
"Te dejare descansar ahora, si otra cosa más vuelve a pasar no dudes en llamarme" Respondió con preocupación. Tomo los objetos que había traído de la enfermería y tiro a la basura lo que fue utilizado y lo demás lo coloco en uno de los gabinetes de Raven, por si en plena madrugada debía cambiar vendajes otra vez. "Buenas noches Raven, descansa" Abrió la puerta para salir.
"Gracias Terra" Menciono la grisácea antes de que sus puertas se cerraran. Vio a Terra sonreír una vez más mientras asintió con la cabeza y después la puerta se cerró.
La hibrida dejo escapar un suspiro mientras se acomodaba en su cama para dormir una vez más, sin embargo cada vez que cerraba los ojos, la imagen de la chica de ojos celestes se aparecía en esa sensual piyama que había mostrado recientemente. Mierda. Abrió los ojos y miro el techo un par de segundos, trato de pensar en otras cosas y luego de un par de minutos en que parecía que su mente se había vaciado decidió volver a tratar de conciliar el sueño, viendo nuevamente esa linda sonrisa que le aceleraba el corazón. Mierda otra vez. Abrió los ojos por n vez y dejo escapar otro suspiro. "No Raven, no te puedes enamorar" Se dijo a si misma mientras se acomodaba en otra posición, hoy sería una larga noche.
CONTINUARA...
